![]() |
| Billy the Kid, dicen, mató a 21 personas antes de caer por una bala del sheriff Pat Garret, antes su amigo |
! ! ! Porque la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio,no podemos,ni debemos callarla ! ! !
martes, 20 de julio de 2021
EN "1881 POLICIAS y CRIMINALES YA ERAN AMIGOS": EL DIA que el "SHERIFFE" PAT GARRET le METIO un PLOMAZO a su AMIGO "BILLY THE KID"...fueron de la misma banda hasta que cambio de bando.
"ES una BENDICION estar CONTIGO": DIJO la MODELO TANIA RUIZ en el "CUMPLE" de su NOVIO el EX-PRESIDENTE de MEXICO ...el amor es el amor, pero la diferencia de edad es diferencia.
"FISCAL TRANSEXENAL de CABEZA en la LISTA": LA 4T "ENSAYA el METODO" para TUMBAR del PUESTO y METER al BOTE a FISCALES CARNALES de GOBERNADORES de SALIDA...impuestos para cuidar las espaldas manchadas.
"INTERCEPCIONES CELULARES BAJO PEDIDO": LA FGR le "JALA a la HEBRA de PEGASUS y REVIENTA la FILIAL del CORPORATIVO ISRAELITA NSO en la CDMX y HALLAN EVIDENCIAS...un disco duro "ni tan duro" ya esta hablando.
La Fiscalía General de la República reveló que llevó a cabo un cateo en las oficinas de la empresa KBH TRACK, operadora mexicana de la israelí NSO Group, porque empleaba el programa Pegasus para espiar teléfonos por pedido de diversos solicitantes que aún no están identificados.
EN TAMAULIPAS TAMBIEN HACE "AIGRE":
TODOS BAJO ACECHO:
La Fiscalía indicó que esta carpeta de investigación fue iniciada por denuncia de la periodista Carmen Aristegui, quien ha participado como testigo en diligencias y "cateos periciales", como el realizado a la empresa KBH TRACK, propiedad del israelí Uri Emmanuel Ansbacher, quien huyó de México hace más de dos años, y administrada por Víctor "R".
"QUE ME ESPEREN SENTADOS": ROJAS DIAZ-DURAN RESPONDE a CABEZA de VACA y su APARATO de "INJUSTICIA a la CARTA"...el acusado federal quiere llevarlo al banquillo de acusado estatal.
CABEZA de VACA "BUSCA METER al BOTE a ROJAS DIAZ-DURAN por EXPONER sus TRAPACERIAS y PERIODISTA en la NOMINA le RECLAMA OFENSAS a TAMAULIPECOS..pero es de mala educación hablar con la boca llena...de billetes.
A CARDENAS PALOMINO le "ENCANTABA INVESTIGAR a CHINGADAZOS",DICEN 3 Ex-AGENTES FEDERALES y COMO CRIMINALES TENIAN CASAS de SEGURIDAD...ahora cuenta los dias en el bote.
Lo vi hacerlo dos veces. Primero por unos diez segundos, luego por unos veinte. Se acercó por detrás de un joven que estaba desparramado en una silla dentro de una sala cercana al campo de tiro del Centro de Mando, en Iztapalapa, y le colocó una bolsa de plástico como si fuera una capucha que se estiraba por las comisuras de esa boca que trataba de jalar aire hacia los pulmones. El pobre se sacudía, pero otros policías federales lo sujetaban de los brazos.
“¡Aflójate, ya di dónde tienen las casas!”, le repetía Cárdenas Palomino a ese hombre que, me dijeron, era el supuesto encargado de vigilar las casas de seguridad de una banda de secuestradores en Zumpango, Estado de México. Pero el detenido juraba por todos los santos conocidos, y hasta por los que aún no existen, que no tenía idea de qué casas le hablaban.
Yo fui policía judicial y federal por 30 años. Estuve en homicidios, narcóticos, antisecuestros, inteligencia criminal. Pasé por todos lados y por eso me mandaron como guardia de Cárdenas Palomino, a pasar mis últimos años tranquilo, lejos de los peligros de la calle. Con los años uno sabe reconocer quién miente y quién dice la verdad. Mi instinto me decía que ese chavo contaba la verdad: no tenía ni idea de lo que le preguntaban.
Pero eso a Cárdenas Palomino le valía madres. Él quería ubicaciones y nombres. Primero, dejó que sus muchachos calentaran al chavo. Una hora haciéndole cosas que no quiero ni imaginarme. Pero como no se ponchaba, Cárdenas Palomino entró al quite. Y ni así el chavo se quebraba, así que mi jefe se enojó, se salió de la sala y dijo que si, cuando volviera, no había información hasta los compañeros iban a pagar.
Te estoy hablando del 2011 y todos sabían que era un maldito. Me causaba mucha impresión verlo torturar con su traje caro, sus zapatos boleados, joven, con dinero –creo yo– y su sonrisa de que lo estaba disfrutando. Yo no estudié para psicólogo, pero me parecía que era un psicópata, ¿no? Porque no tenía que hacerlo, podía ordenar que otros lo hicieran por él y no ensuciarse las manos, pero le gustaba torturar. Se le notaba en la cara.
Esa tarde, por ahí de marzo o abril, Cárdenas Palomino regresó como a la media hora. Otra vez con una bolsa de plástico en la mano. Yo pensé que iba a matarlo, pero mágicamente el chavo ya había cantado todo a los compañeros: casas, direcciones, teléfonos. Todos sabíamos que, después de la calentada que le pusieron, ese chavo hubiera confesado hasta que se comió a su mamá, pero a mi jefe no le importó que tuviera las nalgas moradas, igual que las plantas de los pies. Lo que le importaba era cerrar un caso...
Debí decir algo, estoy de acuerdo. Me arrepiento, sin duda alguna… pero yo era policía federal y temía por mi familia. Cárdenas Palomino era –es– un tipo al que hay que temer. Esa vez me dio mucho miedo. Pero la segunda vez que lo vi torturar… esa vez… ahí sí tuve pesadillas por un mes.

Cárdenas Palomino en una conferencia de prensa. Foto: Cuartoscuro.com.
LA CASA DE TORTURAS EN LA MIGUEL HIDALGO
El autor del relato –Celso A.– es un policía federal retirado que, hasta hoy, le tiene pavor a Cárdenas Palomino. No importa que la mano derecha del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna esté encarcelado en el Altiplano desde el pasado 12 de julio, acusado de tortura. Prefiere que no usemos su verdadero nombre para contar su historia… al menos hasta que haya una sentencia judicial que le impida al exdirector de Seguridad Regional de la Policía Federal salir a la calle.
Lo que sí me permite contar es que es miembro de una organización llamada Red Nacional de Asociaciones Policiales a la que pertenece, por ejemplo, el excomandante de la Policía Federal Rodolfo Valverde Ocaña, quien en octubre de 2020 narró a EMEEQUIS cómo fue testigo de que Cárdenas Palomino y Genaro García Luna se enriquecieron cobrando cuotas ilegales a mandos de la Policía Federal.
El día que nos sentamos a conversar, Celso A. llegó acompañado de otros dos expolicías federales de una organización hermana –Ciudadanos Uniformados A.C.– quienes también conocen de primera mano la negra fama de Cárdenas Palomino.
El segundo en hablar fue Francisco B., quien tuvo un importante cargo en la extinta Agencia Federal de Investigación, donde Cárdenas Palomino fue director general de Investigación Policial entre 2001 y 2007, periodo en el cual presuntamente torturó a Mario Vallarta, Sergio Cortés Vallarta y Eduardo Estrada para que incriminaran a la francesa Florence Cassez y confesaran ser integrantes de la falsa banda de secuestradores “Los Zodiacos”.
“Eran los años en que este hombre era poderosísimo. Podía hacerte culpable del peor delito con solo mover la mano. Su centro de tortura eran mis oficinas, un edificio en la calle Casa de la Moneda (número 333) en la (alcaldía) Miguel Hidalgo. Si caías ahí, y te visitaba el jefe, te chingabas”.
Un recuerdo en especial atormenta a Francisco B., quien dice que todos los días pide perdón a Dios por no haber tenido el valor de enfrentar a Cárdenas Palomino en el sexenio de Felipe Calderón: un hombre y una mujer a quienes torturaron en el sótano de aquel edificio para que aceptaran que eran integrantes de Los Zetas.
“Yo era muy estricto con mis muchachos. No se les permitían chivos expiatorios. Si traían un detenido, me tenían que comprobar que se había hecho una detención apegada a Derecho… pero si se metía Cárdenas Palomino todo valía madres. Para él no era importante quién lo había hecho, sino quién la iba a pagar.
“Me enteré del caso de esa pareja… todos mis muchachos me dijeron que los habían agarrado afuera de una plaza ahí por Orizaba, que no es cierto que los habían agarrado en una persecución con armas de uso exclusivo del Ejército, pero que el jefe ya había dado la orden de que los iba a trenzar, así que no había nada qué hacer por ellos. Luego se ensañaba con gente inocente y nunca entendí por qué era así”.
Según Francisco B., con autorización de Cárdenas Palomino, ambos fueron torturados para que se inculparan del delito de delincuencia organizada: a ella, le contaron, que la violaron frente a él; a él, le dieron toques eléctricos en los testículos frente a ella. No está seguro si eran hermanos o primos, pero el séquito de Cárdenas Palomino y García Luna usó ese amor familiar a su favor para que la pareja cediera a las presiones.
“Eso era muy común. Era el estilo del señor (Cárdenas Palomino). Así como con Florence Cassez… torturaban a tu hermano, a tu esposa, a tus hijos y te inculpabas. Luego salía a decir que había desarticulado a tal o cual banda, pero nomás metía inocentes a la cárcel porque los verdaderos culpables pagaban una fortuna para seguir libres”.

La imagen de Cárdenas Palomino que se difundió cuando fue detenido. Foto: Cuartoscuro.com.
LO COMÚN DE AQUELLOS DÍAS ERA TORTURAR
El tercer expolicía de la mesa es uno de esos “muchachos” de Francisco B., un hombre de 41 años con cara de niño, Jorge C., exagente de la AFI, quien siente la necesidad de contar lo que vio en aquellos años trabajando bajo la bota del policía al que Felipe Calderón le dio la primera Medalla al Valor en la historia de México.
“Yo, por suerte, tuve como superior a Francisco, y yo me pude exentar de todo eso que se hacía en el sótano, pero otros compañeros no podían. Si se rehusaban a hacer lo que se les pedía, les tocaba arresto o los otros compañeros los golpeaban. O peor: te inventaban que no habías pasado tus exámenes de control de confianza y te amenazaban con meterte a la cárcel.
“Eso también hizo el señor: metió a muchos agentes y policías federales honestos a la cárcel y a los corruptos, los que le servían, les daba ascensos. Muchos de los que torturaban terminaron de jefes y por eso es que la tortura se volvió algo común. Es más, lo raro con ellos era obtener una confesión limpia. Casi siempre había que hacerles algo a los detenidos”.
Su peor recuerdo es el de una vez que, lejos de la protección de Francisco B., otro mando de la AFI conocido como “El Casino” le exigió que llevara dos tambos de agua al sótano para aflojar a un imputado. Y Jorge C., por temor a las represalias, aceptó el encargo creyendo que sólo dejaría el agua y se retiraría. Pero no fue así: sus compañeros lo obligaron a presenciar cómo ahogaban a un detenido que gritaba que vieran sus cuentas bancarias para que se aseguraran que no era ningún capo, sino un pobre herrero adicto a los solventes.
“Le decían ‘el bautizo’ y era meterse en el tambo y sacarte, así un buen rato, como haciendo sentadillas. Cuando ya se te había metido toda el agua a la nariz, metían unas pinzas como de carro, pasaban corriente al agua y te electrocutaban todo el cuerpo. Y yo llegué a ver ahí a Cárdenas Palomino, viendo, no haciendo los toques, pero dicen que tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, ¿no?
“Y, pues sí, coincido con lo que dice Celso A… yo también le vi esa cara como de niño travieso. Ponía unos ojos bien raros. No sé, se notaba que le gustaba ver el sufrimiento de la gente”.
EL HOMBRE SIN UÑAS
Te decía que yo vi a Cárdenas Palomino torturar dos veces. Pero hubo otros que lo debieron ver unas 20 o 30 veces. Sólo que esos no van a hablar. Son de su equipo, los que se hicieron de un dineral con esas torturas. Luego les decían que estaban firmando sus confesiones y los hacían firmar el endoso de una factura del coche o las escrituras de un terreno. Todo se lo repartieron… hicieron un negociazo.
Yo no. Yo no era de su equipo. Por eso sólo lo vi dos veces. Pero con la segunda me bastó. Yo sé que lo que te voy a contar es muy fuerte y no me vas a creer. O tal vez sí. Pero te lo juro por mi madre que es cierto. Y lo sabía Genaro García Luna y lo sabía Felipe Calderón, porque no había forma de que no supieran esas cosas.
La segunda vez fue un mes después de esa tarde en el Centro de Mando, el que ahora es de la Guardia Nacional. Mismo lugar, por ahí del campo donde se practica tiro. Ese lugar le gustaba a Cárdenas Palomino porque cuando había prácticas sólo se escuchaban los tiros y no se distinguían los gritos de las personas.
Yo iba detrás de mi jefe porque iba a hablar con un señor que le dijeron que era un contador de La Familia Michoacana. Que según era el que manejaba el dinero de los narcos de allá. Pero nomás de verlo te dabas cuenta que era un señor humilde, más jodido que uno, ¿cómo ese iba a ser el operador financiero?
Ya llegó todo aflojado al Centro de Mando. Traía unas bolotas en la cabeza que, cuando uno anda en este negocio, sabe que se hacen con los cachazos de las pistolas. Y caminaba como si le hubieran roto las piernas. Luego dijeron que fue porque se cayó en el operativo cuando lo agarraron, pero eso ni sus mamás se lo creen.
Mi jefe llegó todo tenso. Hasta la quijada traía trabada como perro de pelea. Se quitó el saco, se metió a una sala y nos ordenó que saliéramos. Se quedó con dos compañeros nada más, cercanos a él, uno al que le decían “El Tijuano” (y si hay algún policía federal de esa época, sabe a quién me refiero) y otro con cara de que odiaba al mundo.
Yo nomás escuchaba los gritos. Unos alaridos, perdón la expresión, como de perro atropellado. Me quería tapar los oídos. Hasta me puse a rezar, que ya se acabara eso. Imagínate: los gritos de un señor que pudiera ser tu papá y los balazos de los compañeros practicando sus tiros.
Como a la media hora salió Cárdenas Palomino. Su cara se había relajado, ya hasta tenía como una sonrisa burlona. Se le notaba relajado, bien tranquilo, como cuando te echaste una copita. Ya luego me enteré de lo que le hicieron a ese hombre: me dijeron que se quedó sin uñas de las manos.
No pude dormir durante tres meses. Todavía le pido a Dios que me perdone por no meterme. Pero si de algo sirve contarle esto a la prensa, pues que sirva. Yo lo único que espero es que Cárdenas Palomino pague, pero no que le quiten las uñas en la cárcel, sino que tampoco pueda dormir. Y que ojalá Dios lo perdone, pero que la justicia lo haga pagar todo el maldito daño que causó con su ambición.
Fuente.-@oscarbalmen/
"CUENTEROS al HAY se VA": EL EJERCITO "SEMBRO AGROQUIMICOS TOXICOS" en VIVEROS del PROGRAMA "SEMBRANDO VIDA" que AMLO RECHAZA...prohibidos desde 2015.
Este agroquímico ha sido cuestionado por ecologistas, científicos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 2015 y México lo prohibió desde diciembre último.
Los datos, obtenidos por transparencia, indican que la Sedena efectuó cuatro compras por 248 litros de glifosato por 29 mil 814 pesos, adquiridos a tres personas físicas y a la empresa RECSA Ambiental, S.A. de C.V.
El vivero que más aplicó el agrotóxico fue el de Cárdenas, Tabasco, con 150 litros; el de Copalar, Chiapas, 48; para la instalación de Balancán, en Tabasco, 38; y el de Esperanza, Sonora, 12 litros. Los cuatro semilleros entregaron plántulas al programa social, ejecutado por la Secretaría del Bienestar, en 2019.
En 2020 aumentó el uso del agroquímico y la cantidad de viveros, pues efectuó 10 obtenciones de 390 litros, valuados en 74 mil 668 pesos, a seis personas físicas, a RECSA y a la compañía Agroinsumos Forestales de México, S.A. de C.V.
El semillero que más consumió fue el de Ameca, Jalisco, con 97 litros, seguido por el de Copalar, 71, y el de Temamatla, Estado de México, con 50. La instalación de Cruz Grande, Guerrero, recibió 48 litros; la de Jamay, Jalisco, 31; la de Esperanza, 30; la de Sarabia, Guanajuato, 20; el vivero de Cárdenas, 18; el de Saltillo, Coahuila, 10, y el de Balancán, cinco litros.
Todos abastecieron en ese año a Sembrando Vida, que recibe plántulas de 31 viveros forestales militares. En 2021, la Sedena no ha comprado glifosato, en cumplimiento del decreto presidencial de prohibición de uso e importación de la sustancia.
Los beneficiarios no parecen enterados de las prácticas de esa secretaría. Además, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró durante su conferencia matutina del 12 de agosto de 2020 que “en Sembrando Vida no se usa, no se va a usar [ese agroquímico]”.
En ese momento ya existía el precedente de la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) de rechazar la importación de mil toneladas de glifosato en noviembre de 2019, bajo el principio precautorio para la prevención de riesgos.
Aunado a esto, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió la recomendación 82/2018 en enero de 2019, dirigida a Semarnat, a la Secretaría de Agricultura, a la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios y al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, a fin de restringir el uso de plaguicidas.
Rolando Sánchez, participante en el programa desde mayo de 2019, afirma desde Frontera Corozal, Chiapas, que no les avisaron del uso de glifosato.
“No entendemos por qué nos dieron plantas y por qué lo usaron. Los técnicos nos dijeron que el gobierno lo ordena así y las tenemos que recibir. Recibimos pocas plantas. Los productores tienen sus propios viveros, donde reproducen sus semillas nativas de la región”, relata el productor a EL UNIVERSAL.
Sánchez, quien tiene un hijo y una hija, siembra un terreno de 2.5 hectáreas. En sitios como Frontera Corozal, los 900 beneficiarios recibieron plantas como caobilla, cacao, cedro y pimienta. Si bien crearon unos 20 viveros comunitarios, aún no hay producción de insumos.
Tanto los lineamientos de referencia como las reglas de operación 2021 del programa estipulan que se establecerán biofábricas de insumos en localidades seleccionadas, el programa podrá dotar parte o la totalidad de los materiales necesarios para elaborar fermentos, preparados y otras sustancias que promuevan la agricultura orgánica. En Frontera Corozal aún no funciona ninguna, según Sánchez.
Dos estudios recientes hallaron una proporción de uso de dos litros de glifosato por hectárea, con un máximo de tres litros, en ciclos de producción para cultivos genéticamente modificados, y de uno a tres litros por hectárea, con una frecuencia máxima de tres aplicaciones.
María Luisa Albores, actual secretaria de Medio Ambiente y entonces titular de Bienestar cuando montaron los viveros, así como la Secretaría del Bienestar no respondieron a la consulta de este diario.

Bajo riesgo
El peligro de transferencia de contaminación de los semilleros a las parcelas elegidas para Sembrando Vida es bajo, dijeron los especialistas consultados.
Omar Arellano-Aguilar, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especializado en el estudio del uso e impacto de los agrotóxicos, explica que depende de las características del vivero.
“Si es sólo para reforestación, el impacto podría ser local, según como lo apliquen. Por arrastre, puede haber impacto sobre los cuerpos de agua. Pero al transportar la planta no hay riesgo de contaminación ni en el sembrado. Cuando crezcan, lo más probable es que ya no tengan residuos”, explica.
Leer también: Sembrando Vida no usa productos transgénicos ni agroquímicos, asegura AMLO
Fernando Bejarano, coordinador de la Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM), expone que la contaminación depende del uso y el volumen utilizado.
“Un vivero es un microsistema y hay que ver sus condiciones. En parcela, la contaminación podría ser residual”, comenta.
La aplicación de glifosato exhibe las incongruencias en programas como Sembrando Vida, que se nutre de viveros militares, comunitarios y privados. Sánchez señala que las plantas entregadas por el programa no se adaptan al nuevo suelo.
“Como las trabajan los viveros de allá, porque usan fertilizantes. Aunque acá la sequía no fue muy fuerte, se murieron bastantes desde 2020. Hay plantas nativas que se adaptan bien, sin fertilizantes. Nuestra tierra es fértil todavía, no necesita ningún químico”, destaca.
Arellano-Aguilar señala la incongruencia de las dependencias donde hay funcionarios que no han entendido del todo el plan gubernamental para suprimir esos químicos sintéticos.
El experto dice que el uso de agroquímicos es “resultado de esta tradición que se ha venido arrastrando, sin ninguna actualización, ningún conocimiento respecto a los convenios internacionales, a las nuevas políticas públicas sobre el manejo de sustancias químicas peligrosas. Es un patrón cultural”.
Conformación de viveros
Para iniciar Sembrando Vida en 2019, la Sedena puso en operación al menos nueve viveros, entre ellos los de Cárdenas, Balancán y Copalar, para producir más de 133 millones de plantas. En 2018, la Comisión Nacional Forestal certificó 11 semilleros militares en nueve estados. Entre 2019 y 2020, la meta era la generación de especies para sembrar un millón de árboles frutales y maderables, como lo indicó el 1 de febrero de 2019 el titular de Defensa, Luis Cresencio Sandoval.
En esa misma fecha, el presidente López Obrador supervisó la construcción del vivero de Cárdenas, proyectado para generar 266 millones de árboles frutales y maderables en dos años.
Bejarano cuestiona el desembolso en glifosato, pues “suena a gasto inútil” y “pueden controlar malezas a mano y no con el herbicida”. En mayo de 2019, la Sedena aseguró que “los viveros forestales contribuyen al desarrollo sustentable del medio ambiente, revirtiendo el deterioro del ecosistema y mejorando la calidad de vida de la población nacional”.
Leer también: Gobierno de la 4T va ahora por el mercado de fertilizantes
En 2019 se cultivaron 500 mil hectáreas de árboles frutales y maderables, especialmente en el sureste de México, de acuerdo con datos de Presidencia.
Tabasco es el estado con mayor cobertura del programa (112%), lo que sugiere, según el reporte de la Cuenta Pública 2019 elaborado por la Auditoría Superior de la Federación, que se otorgaron recursos a sujetos agrarios que no formaban parte de la población objetivo, sin que Bienestar explicara las causas.
El vivero de Balancán, de 20 hectáreas de extensión, aporta 14 millones de árboles de 10 especies, desde allí camiones trasladan las plantas a municipios como Frontera Corozal y la Selva Lacandona. Sembrando Vida, que opera en 20 estados, recibió este año un presupuesto de 28 mil 929 millones de pesos, para un aumento de 11% respecto a 2020.
Para 2024, la meta es un millón de hectáreas sembradas de árboles maderables, frutales y de especias. Desde 2015, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la OMS consideró al glisofato, el biocida más vendido globalmente, “probable cancerígeno en humanos”.
En junio de 2019 arrancó el programa Sembrando Vida en El Salvador, con apoyo mexicano, mientras en Honduras se prepara su arranque con respaldo de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos y bajo el nombre de Sembrando Esperanza. El uso de glifosato en viveros de la Sedena deja lecciones a esos gobiernos para evitar la repetición de esos errores.
Aun con el decreto prohibicionista, la Comisión Federal de Electricidad compró en mayo pasado 36 litros de glifosato, por 3 mil 60 pesos, para combatir especies herbáceas en subestaciones eléctricas. Entre 2018 y 2020, Diconsa realizó 65 adquisiciones del herbicida para aplicarlo en sus bodegas.
Fuente.-





















