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martes, 8 de diciembre de 2020

"BALCONEAN FOTO de TOMAS ZERON" y el "NEGOCIO de la CIBERVIGILANCIA a la MEXICANA con EQUIPO ISRAELITA"...un inocente enlace y toman el control


Gracias a los lazos sólidos que tejió con vendedores de tecnologías de seguridad israelíes durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, Tomás Zerón de Lucio pudo viajar a Israel en plena pandemia de covid-19 para escapar a las autoridades mexicanas, que lo buscan por tortura y desaparición forzada, así como por malversar mil 102 millones de pesos de recursos públicos de la extinta Procuraduría General de la República (PGR).

En el pequeño mundo de la ciberseguridad en Israel circula una fotografía en la cual aparece el otrora jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) --ahora prófugo--, en la cocina de un departamento, con una barba de varios días, una playera de manga larga y una sonrisa cómplice dirigida al fotógrafo.


Esta fotografía, obtenida por periodistas que participan en la investigación Proyecto Cártel, coordinada por Forbidden Stories, habría sido tomada en la ciudad de Tel Aviv después de la supuesta llegada de Zerón a Israel.

Consultada en el marco de esta investigación –en la que participaron 60 periodistas de 24 medios en 18 países, entre ellos Proceso--, una fuente en Israel indicó que el exfuncionario de confianza de Peña Nieto pudo entrar al país de Medio Oriente gracias a sus contactos y amistades en ese sector empresarial.

TAMAULIPAS en la jugada desde 2015


Entre los personajes cercanos a Zerón, figuraría el empresario israelí Avishay Samuel Neriya, cónsul honorario de México en la ciudad de Haifa desde 2014. En México, Avishay ha sido socio del empresario Uri Emmanuel Ansbacher en la empresa BSD Security Systems, que vendió sistemas de espionaje a agencias mexicanas de seguridad. 

Durante el sexenio de Peña Nieto, Ansbacher fue el intermediario clave entre las empresas israelíes proveedoras de tecnologías de espionaje y las agencias de seguridad mexicanas, entre ellas la PGR, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen).

Ansbacher fue, por ejemplo, el principal distribuidor de los productos de la empresa NSO en México, entre ellos el célebre spyware Pegasus. De hecho, el empresario es un amigo cercano de Shalev Hulio, el cofundador y presidente de NSO; en la boda del empresario, en 2015, fue uno de los cuatro amigos que sostuvieron la Jupá, el palio nupcial que se utiliza en las bodas judías.

Entre 2015 y 2016, una empresa vinculada con Ansbacher, llamada Proyectos y Diseños VME, cobró 489 millones de pesos a la PGR, la Sedena y el Cisen para actualizar las licencias de Pegasus previamente adquiridas, según cuatro facturas que publicó el portal Aristegui Noticias en julio de 2017.

El gobierno de Peña Nieto utilizó Pegasus para intervenir de manera ilegal los celulares de periodistas, defensores de derechos humanos, diplomáticos extranjeros y políticos, entre otros, según documentaron las organizaciones Citizen Lab y la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) en junio de 2017.

Jorge Carrasco Araizaga, director de la revista Proceso, también fue blanco de un intento de hackeo: el 2 de junio de 2016, el entonces reportero de este semanario recibió un mensaje de un número desconocido, el cual decía: “Buena tarde Jorge, paso a compartirte la nota que publica hoy Animal Político y parece importante retomar”.

Abajo del mensaje aparecía un vínculo hacia la presunta nota periodística. Sin embargo, un análisis forense realizado por Amnistía Internacional en colaboración con Forbidden Stories muestra que, en lugar de una artículo de prensa, el vínculo dirigía hacia un servidor de NSO cargado con el spyware.

En ese momento, Carrasco acababa de participar en la investigación global Panama Papers. Se trata del décimo caso documentado del uso ilegal de Pegasus contra un periodista en México. El número de teléfono que mandó el mensaje infectado fue el mismo utilizado en los intentos de hackeo de los teléfonos de la periodista Carmen Aristegui y de su hijo, entonces menor de edad, los cuales ocurrieron por las mismas fechas.

En aquel entonces, Zerón era uno de los actores centrales en el mercado del ciberespionaje en México: en una serie de correos electrónicos internos, filtrados por Wikileaks en 2015, los empleados de Hacking Team presentaban a Zerón como “el comprador definitivo”, el “hombre clave”, quien aspiraba a dotar todas las fiscalías estatales con tecnologías de vigilancia, bajo la coordinación de la PGR. De acuerdo con estos correos, Zerón tenía una preferencia por Pegasus y la tecnología de NSO.

Entre las órdenes de aprehensión que la FGR emitió en su contra, figura el presunto desfalco operado entre 2013 y 2014 en la adquisición irregular de material de espionaje a las empresas Acumen Telecomunicaciones S.A. de C.V., Vans y Suvs de Lujo S.A. de C.V. y Duritz Holdings Limited –instalada en el paraíso fiscal de Gibraltar y con cuentas en Suiza--, según reportó Animal Político el pasado 10 de noviembre.

El espionaje ilegal forma parte del amplio historial de ataques perpetrados contra los periodistas en México, el país más peligroso del mundo para ejercer esta profesión.

Jorge Carrasco, director de Proceso

Forbidden Stories, cuya misión consiste en seguir las investigaciones de periodistas agredidos o asesinados, confirmó que, durante las administraciones de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa en Veracruz, una célula clandestina de espionaje vigilaba a periodistas, entre otros a Regina Martínez, quien era corresponsal de Proceso en la entidad. Martínez fue asesinada el 28 de abril de 2012 en su domicilio.

En aquel entonces, las empresas KBH y BSD, ambas vinculadas con Ansbacher, estaban negociando con la procuraduría de Veracruz para venderle tecnología de espionaje, según revelan dos correos electrónicos de Hacking Team fechados en marzo y mayo de 2012.

Por su parte, R3D encontró dos contratos de adquisición de tecnología de espionaje celebrados entre 2010 y 2014 por el gobierno de Veracruz con Neolinx de México y Obses de México, respectivas empresas de Gilberto Enríquez y Gustavo Cárdenas Moreno; esta última se encuentra bajo investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró en varias ocasiones que su gobierno ya no utiliza tecnologías de ciberespionaje como sus antecesores.

Sin embargo, un informe que publicó el Citizen Lab el pasado 1 de diciembre muestra que, en tiempos de la llamada Cuarta Transformación, cuatro agencias mexicanas usaron tecnologías de espionaje telefónico de la empresa Circles –que fusionó con NSO en 2014--, las cuales aprovechan fallas en el Sistema de Señalamiento 7 (SS7). Dos agencias, que Citizen Lab no pudo identificar, todavía las utilizan.

La oficina de la Presidencia de la República no respondió a una amplia lista de preguntas que le envió Forbidden Stories.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, por su parte, reconoce que recibió una “solicitud” sobre la estancia de Zerón en el país, y abunda: “estamos examinando este asunto”; un vocero del Ministerio de Justicia de ese país dice que no daría ningún comentario sobre el asunto.

Lupa sobre Ansbacher

Derivado del escándalo del espionaje ilegal con Pegasus, conocido como #GobiernoEspía, en 2017 un grupo de víctimas y organizaciones de la sociedad civil interpusieron una denuncia ante la PGR, que abrió una carpeta de investigación. Desde un principio, activistas y víctimas expresaron sus dudas de que la PGR investigaría con seriedad, pues la propia dependencia estaba entre los principales sospechosos de usar el spyware de manera ilegal.

Cuatro años después, la Fiscalía General de la República (FGR) sigue sin dar a conocer sus avances, ni ha judicializado el caso. Se negó a conceder una entrevista a Forbidden Stories, por el motivo de que son “investigaciones en curso” y que “por el momento las áreas correspondientes deben cuidar y continuar con sus trabajos, sin otorgar particularidades de los mismos”.

Aparte de la denuncia original, la dependencia abrió una segunda investigación, con el apoyo de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que pone la lupa sobre una veintena de empresas que vendieron y distribuyeron sistemas de espionaje –entre ellos Pegasus-- a agencias de gobierno.

Parte de este entramado de empresas gravita alrededor de Ansbacher, quien controlaría una serie de compañías en México, Estados Unidos y Panamá, entre ellas, KBH Applied Technologies Group, KBH Aviation, Pine Tree Group, UAS Drone Corp, UAH, Comercializadora Antsua, Artículos Textiles Equipo y Accesorios, Comercializadora de Servicios Mecale, o la ya mencionada Proyectos y Diseños VME.

Según información que obtuvo el periódico israelí Haaretz en el marco de esta investigación, en el 2000, el entonces joven empresario Ansbacher participó en la operación de un cártel de empresas que concentraban la distribución de lulav, una de las plantas usadas en ritos religiosos del judaísmo, y pactaban los precios para sacar jugosas plusvalías. Por su edad –tenía 18 años-- y su papel limitado en la trama, Ansbacher escapó a las sanciones.

NSO empezó a vender su material en México entre 2010 y 2012, durante el sexenio de Felipe Calderón; su primer cliente fue la Sedena, una institución que, a pesar de no tener facultades legales para ello, le compró un sistema de inteligencia de 5 mil millones de pesos, que tuvo problemas serios de implementación. El negocio se realizó a través de la compañía Security Tracking Devices, del polémico empresario José Susumo Azano Matsura.

Con la llegada al poder de Peña Nieto, Ansbacher ocupó el espacio de Azano. Ansbacher estaba bien conectado con el mexiquense y su gente: una fuente en Israel comenta que, en noviembre de 2013 participó en un acuerdo millonario celebrado entre Grupo Mekorot –la empresa paraestatal del agua israelí-- y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), entonces dirigida por David Korenfeld.

Contactado en el marco de esta investigación internacional, Ansbacher niega que sus empresas hayan sido intermediarias de NSO en México, y también niega que hayan vendido tecnologías de otras empresas israelíes. Define su relación con Shalev Hulio como “básica”, y expresa su repudio de que “las autoridades a cargo de la seguridad pública usaron herramientas de inteligencia contra niños y contra instancias de defensa de la libertad de expresión”.

Exhorta las autoridades a “trabajar de la mano con las empresas y fomentar una cooperación que pondría más control sobre el usuario final”, y planteó: “El deseo de erradicar las actividades de organizaciones criminales no justifica la laxitud en la supervisión del uso de los sistemas, y haremos todo nuestro posible para condenar el uso inapropiado, si quedó probado que sucedió”.

NSO, por su parte, refrenda que sus operaciones son legales y apegadas a los permisos del gobierno de Israel, e indica que “cuando una investigación descubre indicios de mal uso, tenemos la posibilidad de apagar el sistema, algo que hemos hecho en el pasado”; sin embargo, se niega en dar detalles sobre clientes, pues dice que se trata de agencias de inteligencia y policiacas, con las que firmó acuerdos de confidencialidad.

“Plataformas de mensajería fuertemente encriptadas, que las empresas de redes sociales han hecho mucho más accesible, son usadas a menudo por círculos pedófilos, traficantes de drogas y terroristas para proteger su actividad delincuencial. Sin tecnologías sofisticadas, como las que desarrolla NSO, las agencias de policía enfrentarían obstáculos infranqueables para combatir esta amenaza seria y creciente”, plantea.

“Desafortunadamente, las afirmaciones sin evidencia que Forbidden Stories disfrazó como preguntas incluyen muchos errores que han sido desmentidos”, abunda.

“El programa (Pegasus) es un arma, y entonces la empresa enfrenta los mismos retos que las empresas de armamento”, dice por su parte Gérard Araud, exembajador de Francia quien fue asesor en NSO. “Una vez que se vendió el arma, su comprador hace lo que quiere con ella”.

Corrupción

“Diría que Israel es muy activo en el mundo de la ciberseguridad, con muchas empresas de ciberseguridad operando para la defensa de Israel. Tiene sentido que Israel también esté activo en el lado más ofensivo”, comenta Gadi Evron, un experto israelí de la industria del spyware.

En 2019, la industria israelí de la seguridad reportó exportaciones por 7.2 mil millones de dólares; de ese monto, el 14% era de tecnología de ciberespionaje.

El mercado mexicano del espionaje va más allá de NSO. Durante por lo menos una década y media, las empresas Verint Systems, Nice Systems, Hacking Team, Gamma, Ability Inc, Rafael Advanced Defense Systems, Rayzone, Phantom Technologies y Circles aprovecharon la sed de espionaje y de vigilancia de las agencias federales del Ejército y de los gobiernos estatales para vender por mayor sus tecnologías intrusivas.

El mercado está desregulado y opaco, lo que lo convierte en una tierra fértil para actos de corrupción. Así, en el expediente de un juicio de divorcio en Israel, la exesposa del empresario israelí Yaniv David Zangilevitch exhibió un correo electrónico de septiembre de 2012 enviado por Moisés Markovich Katz, entonces socio de su exesposo en México.

En este correo, Markovich señalaba que 21 mil 300 dólares fueron entregados como “regalos” a dos integrantes del “gobierno de Toluca”, sin detallar si se refería al gobierno del Estado de México o de la presidencia municipal de Toluca, ambos en manos del PRI en ese entonces.

Zangilevitch es un exmilitar que hace negocios en varios países de América Latina, entre ellos México, Argentina y El Salvador; es dueño de Eyetech Solutions y Netblock Systems, que han vendido por cientos de millones de pesos de tecnologías de vigilancia al gobierno federal y a varios gobiernos locales, entre ellos al gobierno capitalino de Miguel Ángel Mancera, o al gobierno yucateco del priista Mauricio Vila Dosal, que en 2017 le otorgó contratos en el marco de su megaproyecto de seguridad llamado “Escudo Yucatán”.

Eyetech Solutions distribuye en México material de diversas empresas israelíes o conectadas con Israel, como Circles. La empresa fue fundada en 2010 por varios empresarios, entre ellos Eric Banoun, quien en 2008 era gerente de ventas en la empresa israelí Nice Systems, y vendió el sistema de espionaje NiceTrack a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), entonces dirigida por Genaro García Luna.

Circles fusionó con NSO en 2014. Sin embargo, ese año Banoun trató de cerrar un negocio millonario a espaldas de la empresa israelí: en noviembre, buscó a los directivos de Hacking Team para vender el sistema RCS a la PGR. Banoun dijo que la empresa Balam Seguridad Privada había vendido un paquete de infecciones de Pegasus a la PGR, pero que buscaba sustituir el producto de NSO por el --mucho más económico-- de Hacking Team.

Semanas antes de este correo, Grupo Tech Bull, una filial de Balam, había vendido a la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de Zerón un paquete de 500 infecciones de celulares con Pegasus por 32 millones de dólares; un representante de esta empresa se jactaba incluso de tener entre sus “mejores clientes” a la Marina, la PGR, el CISEN, la PF y una “gran cantidad de procuradurías, incluyendo el Estado de México”.

En el correo, Banoun dijo que uno de los dueños de Balam, el joven Rodrigo Ruiz de Teresa Treviño, era “uno de los mayores jugadores hoy en el campo de las soluciones de inteligencia en México”. Ruiz de Teresa Treviño fundó Balam con su socio Asaf Zanzuri, un joven empresario oriundo de Israel, quien consigue las tecnologías con compañías de su país natal, mientras Ruiz de Teresa Treviño abre las puertas de las agencias nacionales del sector de la seguridad.

Tras la divulgación de los correos electrónicos de Hacking Team, Banoun salió de Circles y dirigió el equipo de ventas de la empresa israelí Carbyne. En México, Carbyne instaló Centros de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones, Coordinación e Inteligencia (C5i) en varios estados, como la Ciudad de México e Hidalgo, y aprovechó la pandemia de covid-19 para celebrar un acuerdo con Telmex y consolidar su presencia mediante una aplicación. Banoun también participó en la creación de otras empresas israelíes de ciberespionaje, entre ellas Rayzone Group, Oxillon y Senpai.

En el marco de esta investigación, la organización estadunidense C4ADS –especializada en la recopilación de datos y análisis sobre conflictos globales y temas de seguridad transfronteriza-- encontró que, entre 2015 y 2019, Balam Seguridad Privada realizó 72 importaciones internacionales de productos bélicos, en mayor parte israelíes, que reportó ante las autoridades aduanales como drones, “máquinas para procesamiento de datos”, “antenas omnidireccionales” o “aparatos de red móvil”, entre otros.

Balam importó material de la empresa israelí Picsix, especializada en la fabricación de Imsi-Catcher, unos aparatos que aparentan ser antenas y permiten interceptar las comunicaciones de los celulares cercanos de manera prácticamente indetectable.

El pasado 19 de octubre, un juez federal vinculó a proceso a José Antonio Ramos Arévalo, director de Servicios Aéreos en la PGR de Jesús Murillo Karam, tras determinar que en 2013 adjudicó de manera irregular dos contratos a Balam Seguridad Privada por 615 millones de pesos, para adquirir siete drones de uso militar, según reportó Animal Político el pasado 23 de noviembre.

Preguntada por Forbidden Stories, Balam Seguridad Privada reitera que nunca fungió como intermediario ni vendió las tecnologías de Hacking Team o de NSO a agencias del gobierno mexicano, pues dichas empresas “nunca nos dieron permiso ni autorización para hacerlo, y nunca nos dieron información o acceso a su portafolio, equipo que venden o cualquier cosa que nos pudo permitir ser sus distribuidores”.

“Han habido reportes que plantearon que fuimos intermediarios para estas compañías, pero es totalmente falso. Tenemos motivos para pensar que hubo razones políticas y comerciales detrás de estas afirmaciones (…) algunas personas y empresas se beneficiaron de nuestra salida del mercado”, añade la empresa.

Contactado en el marco de esta investigación, Gilad Pait, el director de operaciones de Eyetech, negó que la empresa haya trabajado para NSO, colgó su teléfono y dejó de contestar a las llamadas de Forbidden Stories.

Manos criminales

En el mundo del ciberespionaje, la frontera entre lo legal y lo ilegal es difícil de distinguir. El negocio escapa en gran parte al escrutinio y a la mirada de las autoridades, y en él se mueven funcionarios acusados de delitos graves, oscuros intermediarios, así como militares y agentes de países extranjeros.

Durante el sexenio de Felipe Calderón, el actor central de este mundo era Genaro García Luna, entonces todopoderoso jefe de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quien está encarcelado en Estados Unidos, donde enfrenta un juicio por narcotráfico y lavado de dinero. La Fiscalía lo acusa de trabajar de la mano con el Cártel de Sinaloa durante su gestión, a cambio de millones de dólares de sobornos.

El hombre de todas las confianzas de Calderón era entonces socio del empresario israelí Samuel Weinberg, quien era uno de los principales enlaces en México de las tecnologías de vigilancia de Israel –un lugar que Ansbacher ocupó durante el sexenio de Peña Nieto--.

Juntos o por separado, García Luna y Weinberg operaron empresas, entre ellas ICIT Private Security, GLAC y la sociedad panameña Nunvav Inc, que según la UIF fue utilizada durante el sexenio de Peña Nieto para triangular 2 mil 678 millones de pesos de recursos provenientes de la Tesorería de la Federación y de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Entre 2015 y 2018, Nunvav reportó 127 importaciones de material de inteligencia y espionaje, principalmente fabricado por la empresa israelí Elbit Systems, pero también de las compañías estadunidenses Protection Technologies Inc. y FLIR Security Inc., así como de la israelí Phantom Technologies Ltd, especializada en tecnologías de intercepción de telecomunicaciones.

De acuerdo con Henry Peyronnin, director de la organización estadunidense C4ADS –especializada en la recopilación de datos y análisis sobre conflictos globales y temas de seguridad transfronteriza--, “casi todo el material importado por Nunvav vino de Elbit Systems, aunque algunos cargamentos fueron enviados por empresas de Israel y Estados Unidos”.

En julio pasado, C4ADS publicó un extenso análisis sobre la red de 83 sociedades que Weinberg o su socio Natan Wancier –quien fue director de ventas en Nice Systems-- crearon en Estados Unidos, Panamá, México y Colombia, y que movieron 215 millones de dólares hacia cuentas bancarias privadas entre 2012 y 2018.

Peyronnin determinó que “este grupo de personas tenía empresas dedicadas a inversiones inmobiliarias, a restaurantes, a arte, al entretenimiento; tenían su propia empresa de tequila; un esquema en capas de sociedades que yo percibo como fantasmas, que me parecen actividades clásicas de lavado de dinero”.

No existen evidencias de que organizaciones criminales operaron centros de ciberespionaje por su cuenta, lo cual no quiere decir que algunos grupos no tuvieron acceso a información producto del espionaje a través de sus relaciones en la cúpula de las instituciones de seguridad; pues tanto Genaro García Luna como Salvador Cienfuegos Zepeda han sido acusados en Estados Unidos de trabajar para organizaciones criminales mientras dirigían la SSP y la Sedena durante los sexenios de Calderón y Peña Nieto, respectivamente.

Un alto mando de la DEA dijo a Forbidden Stories que entre 20 y 25 empresas dedicadas al desarrollo de tecnologías de espionaje han vendido sus productos a entidades federales y estatales, y describió el mercado como una “gresca”.

“El spyware Pegasus fue vendido a funcionarios. A cambio de sobornos, algunos de ellos aceptaron usarlos contra objetivos que les proporcionaban los traficantes. Los policías que tienen acceso la tecnología simplemente la venden a los carteles”, aseveró.

Una empresa se encuentra en el radar de las autoridades estadunidenses por sus conexiones oscuras: se trata de Universal Security Group, que tiene sedes en Tijuana y en Guadalajara. Pertenece al ciudadano israelí Yakov Fauster, también conocido como Jacobo Fauster Goldstein.

Su socia en la empresa mexicana fue Estefanía Plascencia Ponce, una mujer originaria de Guadalajara, quien laboró en la policía comercial de Tijuana y en 2018 fue imputada en Estados Unidos por lavado de dinero y otras actividades ilícitas para organizaciones criminales mexicanas, incluyendo el Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con la causa penal 3:17-cr-02203-WQH, Plascencia fue detenida en enero de 2018 en el puerto fronterizo de San Ysidro y confesó que lavó más de 78 mil dólares para la organización criminal.

“No podíamos saber si la agencia que tenía nuestra tecnología la compartía con un cártel”, dice un exempleado de Hacking Team. “Cuando nos enterábamos de que abusaban de la tecnología, lo único que podíamos hacer era no renovar la licencia, y dejarla expirar. No podíamos apagarla a distancia”, agrega.

Recuerda que, durante sus presentaciones en el Cisen, unos funcionarios “preguntaban por gente que, según entendía, no eran personas de interés en materia de inteligencia”, y que en vísperas de las elecciones presidenciales de 2012, “hubo un caso en el que tenían como objetivo a una persona, un hombre que era muy crítico del gobierno; había una pantalla grande, con un proyecto en la pared, en el que trataban de seguir a este tipo; puedo decir que probablemente era un objetivo político”.

El hombre recuerda que algunas agencias sí investigaban temas de crimen organizado: estima que la Policía Federal hacía operaciones “muy legítimas”, la PGR “bastante legítimas”, las procuradurías locales y los despachos de gobernadores “pocas legítimas” y el Cisen “a veces legítimas, a veces muy límite; diría que mitad y mitad”.

Entrevistas a él y otro exempleado de Hacking Team, y documentos consultados en el marco de esta investigación muestran cómo, en mayo de 2013, un técnico italiano viajó a Puebla para instalar su sistema de intercepción telefónica en un centro de espionaje, derivado de un contrato negociado por Niv Yarimi, director operativo de Grupo Kabat.

Durante su estancia en la entidad, el exempleado pasó de la sospecha a tener un miedo profundo. Para empezar, Grupo Kabat le había asegurado que la instalación sería operada por la fiscalía estatal; pero el hombre se dio cuenta que la persona que firmó el contrato trabajaba en la oficina del entonces gobernador, Rafael Moreno Valle, la cual no tenía facultad legal para usar el material de espionaje.

Pero la experiencia poblana del exempleado no se limitó en la mentira de Grupo Kabat: instaló el sistema de espionaje en “una casa abandonada en los suburbios de Puebla”, donde lo recibió Joaquín Arenal Romero, un exagente del Cisen. El exempleado de Hacking Team se dirigió de inmediato a sus superiores y les advirtió que Arenal fue acusado de trabajar para la organización criminal de los Zetas.

Durante varios años, Arenal operó la agencia de espionaje clandestina de Moreno Valle, la cual tenía sedes escondidas en varios lugares –llamadas “nidos”, según el medio poblano e-consulta-- e interceptó llamadas e información de objetivos de primer nivel, entre ellos el expresidente Enrique Peña Nieto, cuatro integrantes de su gabinete y miembros de las cúpula del PAN y del PRD.

Tanto Arenal como Moreno Valle están muertos: el primero falleció de una mala cirugía del riñón en 2017, y el segundo perdió la vida en el derrumbe del helicóptero en el que viajaba con su esposa, la entonces gobernadora Martha Erika Alonso, el 24 de diciembre de 2018. El exdiputado panista Eukid Castañón Herrera, otrora brazo derecho de Moreno Valle y quien encabezó la red de espionaje ilegal con Arenal, está actualmente preso por lavado de dinero y extorsión.

Entrevistado por correo electrónico en el marco de esta investigación, Yarimi reconoce que negoció contratos para Hacking Team en México, pero sostiene que “solo logré concluir uno en el estado de Jalisco”. “En el caso de Puebla empezamos a negociar con la PGJ pero no pudimos cerrar el trato (…) me imagino que otro agente se las arregló para cerrar el trato por canales no ortodoxos”, dice.

Sin embargo, ello no es cierto: los correos electrónicos y los documentos internos de Hacking Team muestran que Yarimi no solo negoció y firmó el contrato con Puebla, sino también en Campeche y de Sinaloa. “¡Niv está haciendo un gran trabajo!”, se emocionó Alex Velasco, entonces representante de la empresa italiana en México, en un correo fechado en octubre de 2013.

“A pesar de los leaks de Hacking Team, nunca trabajamos como intermediarios para empresas del sector ciber, nuestro negocio se enfoca en las ciudades seguras e inteligentes, y no tenemos intención de desenvolvernos en el negocio del ciber”, dice Yarimi.

De acuerdo con un análisis de C4ADS, Sym Servicios Integrales reportó 74 importaciones desde 2015, de las cuales 25 fueron realizadas desde diciembre de 2018; la enorme mayoría de los productos venían de empresas de Israel, entre ellas Verint y Aeronautics, de los cuales destacan aviones no tripulados, teléfonos celulares, aparatos de radar y laptops.

El pasado 26 de noviembre, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Julián Ventura, encabezó un diálogo con el director de asuntos políticos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, en el marco del Mecanismo de Consultas Políticas entre México e Israel.

Preguntado si el asunto del ciberespionaje y del negocio de las tecnologías bélicas se abordaron durante la plática, un alto funcionario de la Cancillería dijo que “hasta donde yo sé, no es un tema que esté en la agenda diplomática binacional con Israel; es un tema delincuencial, no forma parte de una agenda diplomática”.

*Amitai Ziv (Haaretz) / Nina Lakhani (The Guardian) / Dan Priest (Washington Post) / Cécile Schilis-Gallego (Forbidden Stories) participaron en la investigación y elaboración de este reportaje.


LA UIF "CONFIRMA CONGELAMIENTO de 14 CUENTAS a CABEZA de VACA y su PARENTELA...y como las aceitunas,primero le quitaran el hueso,luego le meterán el chile (pimenton) lo meterán al bote y lo van agarrar de botana.


Anoche fuentes de la UIF confirmaban a esta columna que al menos 14 cuentas bancarias del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, han sido congeladas, como parte de las investigaciones en contra del mandatario panista y de varios de sus familiares por transferencias y depósitos en empresas familiares y la compra de bienes y casas en ciudades como McAllen y Mission, Texas. 





Las investigaciones de la UIF contra Cabeza de Vaca y su esposa, suegro y hermanos, que hace algunos meses revelamos en esta columna han empezado a tomar curso y este fin de semana se publicaron detalles en la revista Proceso. 



Todo indica que ahora sí procederán contra el mandatario tamaulipeco y sus negocios familiares, mientras que Cabeza de Vaca ha declarado que todo es un “ataque político del gobierno” en su contra y que está listo para responder a las acusaciones de la UIF que califica de infundadas. 


En el paquete de investigaciones y denuncias contra la familia García Cabeza de Vaca también va incluido el ex senador y abogado, Roberto Gil Zuarth, a quien también le han investigado sus movimientos financieros, a partir de que se le considera un “operador político, jurídico y financiero” del gobernador de Tamaulipas. 


Por cierto, que en todo esto no se menciona al delegado federal en Tamaulipas, José Ramón Gómez Leal, cuñado del gobernador, quien ha tratado siempre de deslindarse de los negocios de su familia y ha dicho incluso que no tiene ninguna relación ni con su hermana ni con Cabeza de Vaca. 


JUEVES, 8 DE OCTUBRE DE 2020

Sin embargo, circulan fotografías familiares en las que se ve al “JR” como le apodan al superdelegado de la 4T en la entidad tamaulipeca muy sonriente junto al gobernador, a su hermana y al resto de su familia. Así que, ante el escándalo que viene, el delegado de programas federales del gobierno de López Obrador en Tamaulipas, tendrá que tomar una decisión si no quiere verse salpicado por su “brother in law” y su hermana. ¿Renunciará el JR o esperará a que le pidan la renuncia desde Palacio Nacional?... 

Con informacion de:Salvador Garcia Soto(Imagenes/web)

LA DEA le CAYO a POLICIA TEXANO que le ECHABA la MANO a DISTRIBUIDOR de DROGAS...la corrupción no tiene fronteras.



Las autoridades federales arrestaron a un oficial de policía de la ciudad fronteriza de El Paso en Texas por presuntamente ayudar a un distribuidor local de drogas. El policía está acusado de realizar operaciones de contravigilancia y filtrar placas de vehículos encubiertos al presunto narcotraficante.

El viernes por la mañana, la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y el Departamento de Policía de El Paso arrestaron a Mónica García, de 23 años, una oficial de policía local que presuntamente ayudó a un narcotraficante local a continuar sus operaciones. Si bien los cargos criminales de García permanecen en secreto, la información divulgada por el Departamento de Justicia de EE. UU. Reveló que, según los informes, ella había estado ayudando a Fred Sáenz, de 44 años, con su presunto negocio de tráfico de drogas al filtrar información de matrículas y ayudarlo con la contravigilancia.

El caso comenzó en agosto cuando la Policía de El Paso y la DEA comenzaron a investigar a Sáenz, quien está acusado de dirigir una operación local de distribución de cocaína, reveló la denuncia penal presentada en su caso. Después de varios meses de vigilancia y compras encubiertas de cocaína, las autoridades allanaron dos casas vinculadas a Sáenz, donde incautaron $ 14,500 en efectivo y tres libras de cocaína. El caso judicial contra Sáenz sigue teniendo nombres redactados y no está claro si hay otros sospechosos además de García vinculados al caso.

Según el DOJ, García podría enfrentar hasta 20 años de prisión si lo declaran culpable de filtrar información y ayudar a Sáenz a proteger su operación de tráfico de drogas. Los documentos judiciales no revelaron si Sáenz está directamente relacionado con uno de los carteles de la droga mexicanos que operan al sur de El Paso, como La Línea del Cartel de Juárez o una de las facciones del Cartel de Sinaloa.

fuente.-Ildefonso Ortiz/Brandon Darby/(English link)

"HACKING TEAM,PEGASUS,los ISRAELITAS y el NEGOCIO del CIBERSPIONAJE que LLEGO para QUEDARSE...en Tamaulipas desde 2015.



El mensaje pasó inadvertido, pero oculta una operación de vigilancia de muy alto nivel, con tecnología puntera. O, al menos, ese era el plan. En la primavera de 2016, el periodista mexicano Jorge Carrasco acababa de pasar varios meses investigando los Papeles de Panamá para la revista Proceso. 

Estando en plena faena, recabando información sobre los clientes mexicanos del tristemente célebre bufete panameño Mossack Fonseca, recibe un mensaje de texto de un número desconocido: “Buena tarde Jorge, paso a compartirte la nota que publica hoy Animal Politico y parece importante retomar”. Y el mensaje viene con un enlace. “¿Quién eres?”, pregunta el periodista. El emisor no responderá jamás.

¿Qué hay tras este misterio?: se trataría de una tentativa de intromisión del programa informático espía Pegasus, vendido por la sociedad israelí NSO Group a varios clientes miembros del Gobierno mexicano. Es lo que concluyó el análisis técnico realizado por el equipo de especialistas de seguridad digital de Amnistía Internacional, en colaboración con Forbidden Stories. Este enlace, si se hace clic en él, permite instalar un software invisible que capta todos los datos del teléfono, particularmente los mensajes de texto, y permite activar a distancia su micrófono y su cámara. Un atentado temible contra un periodista.

“En ese entonces, me había llamado la atención ese mensaje, pero recibía muchos de este estilo”, recuerda hoy el periodista, que actualmente es el jefe de redacción de la revista Proceso.

“Probablemente, el mensaje formaba parte de una campaña en curso en México durante este período”, considera Claudio Guarnieri, de Amnesty Security Lab. En ese momento, el programa informático es utilizado ampliamente por los clientes mexicanos. Según Amnistía, el número de teléfono que apuntaló a Jorge Carrasco envió también, durante el mismo período, mensajes de texto con enlaces maliciosos a Carmen Aristegui, una de las más famosas periodistas de investigación en México. Tras este enlace, un nombre de dominio. Éste será utilizado, de igual forma, en 2017, para vulnerar, con el mismo programa informático, a varios defensores de un impuesto sobre las bebidas azucaradas.

“La selección de las personas a las que querían llegar no sólo era muy amplia, sino que además era a menudo efectuada de forma bastante imprudente, con mensajes alarmantes y molestos cuyo objetivo era provocar una reacción por parte de los blancos del software malicioso”, explica John Scott-Railton de Citizen Lab, una organización que investiga, desde hace varios años, los ataques de este programa informático.

Jorge Carrasco se agrega a la lista de nueve periodistas en cuyos teléfonos se encontraron rastros de un ataque del programa espía Pegasus en México. Desde hace 10 años, el país es un gran importador de tecnologías de vigilancia, pese a los sucesivos escándalos respecto al uso de esas herramientas contra periodistas y activistas. A pesar de las promesas del Gobierno, no se ha hecho nada para regular su uso, ningún operador de los que previamente utilizó las herramientas fue llevado ante la justicia, y el país sigue importando softwares intrusivos que adquieren en empresas extranjeras.
Atraídos por la tecnología israelí

Según un alto responsable de la DEA, la agencia antidroga estadounidense, unas veinte empresas privadas de software de espionaje vendieron sus programas a varios servicios de policía federales y de estados mexicanos. “Pareciera que, en un momento dado, casi todas las tecnologías disponibles se presentaron en México, se hicieron demostraciones con ellas y/o fueron utilizadas”, explica John Scott-Railton.

Las tecnologías israelíes tienen una reputación particularmente buena entre los responsables mexicanos. “En México es común en la comunidad de seguridad e inteligencia considerar que Israel posee las tecnologías más avanzadas y las mejores técnicas de adiestramiento civil y militar”, explica Paloma Mendoza Cortés, analista y consultora en asuntos de seguridad nacional.

México, por lo demás, ha sido desde hace tiempo uno de los más importantes clientes de NSO. Tras una primera fase de prueba con la secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la empresa israelí se implantó definitivamente en el mercado en 2014, cuando firmó un contrato de 32 millones de dólares con el despacho del procurador general. En los correos electrónicos de su competidor italiano, Hacking Team, que fueron masivamente pirateados y difundidos en 2015, se lee, entre líneas, cómo NSO se volvió poderoso en esa época. Para los vendedores italianos, se trata entonces de “derribar el mito NSO” ante los clientes mexicanos fascinados por esta tecnología que promete un acceso total a los teléfonos captados.

Según un experto en seguridad, Gadi Evron, las empresas israelíes ofrecen un abanico de herramientas: abarcan desde la vulneración de los programas informáticos hasta un servicio, llave en mano, donde el cliente simplemente transmite un número de teléfono o una dirección de correo electrónico y recibe de vuelta todo lo que requiere saber respecto a su objetivo.

NSO impuso su liderazgo en este mercado. “Somos como un fantasma”, se vanagloriaba el cofundador de dicha empresa, Omri Lavie, en 2013. “Somos totalmente invisibles para el blanco, y no dejamos ningún rastro”. El producto estrella de la empresa, Pegasus, infecta los teléfonos de sus objetivos mediante mensajes de texto maliciosos como el que recibió Jorge Carrasco. Sin embargo, alrededor de 2018, la empresa busca métodos más discretos para infectar teléfonos. “Los mensajes de texto son muy visibles y dejan muchas huellas, a las que los investigadores recurrieron, una y otra vez, para confirmar que habían sido víctimas de un ataque NSO”, explica Claudio Guarnieri. En 2019, se supo que la empresa israelí utiliza, desde entonces, una falla de seguridad de la aplicación WhatsApp. Actualmente no se necesita ninguna reacción del usuario, porque simplemente redirecciona el tráfico de su web en una fracción de segundo. Una vez que el ataque se ha llevado a cabo exitosamente, el cliente puede aspirar todos los datos del teléfono de su blanco, puede ver todo.

“Pienso que los problemas de abusos probablemente han aumentado en el mundo entero, pero es más difícil dar con ellos”, lamenta John Scott-Railton. “Como NSO y otros tienden a optar por la venta de tecnologías ‘cero-clic’ que no dependen de un mensaje de texto, estamos en una situación que dificulta más investigar al respecto”.

Esta poderosa herramienta, supuestamente creada para combatir el terrorismo y el crimen organizado, puede volverse muy peligrosa si se usa contra periodistas, opositores o activistas. “Gracias al desarrollo de esta tecnología, se puede identificar, en varios lugares, quién es el próximo Nelson Mandela antes de que él mismo sepa que es el próximo Nelson Mandela”, explica Eitay Mack, un abogado israelí de derechos humanos. Pero el público en general difícilmente percibe estas herramientas de vigilancia como algo tan amenazante como las armas. “Un arma representa algo malo, algo peligroso”, explica el abogado. “Pero un sistema de vigilancia es más difícil de comprender, es algo que no se puede ver”.

En una respuesta escrita a Forbidden Stories, NSO declaró que “investiga totalmente todas las denuncias creíbles de uso abusivo, incluidas las afirmaciones de que [su] tecnología se ha utilizado para fines distintos de la prevención e investigación legítimas del terrorismo u otros delitos”.

Respecto a las autoridades israelíes, a pesar de las sucesivas denuncias del uso de Pegasus contra miembros de la sociedad civil, no justifican sancionar a NSO, cuya licencia de exportación sigue siendo renovada. “Para el gobierno israelí, vigilar a los periodistas y activistas es algo que simplemente se hace”, constata Eitay Mack.

“Cuando se evalúa una licencia, se toman en consideración diversos aspectos, en particular la evaluación del país donde será comercializado el producto”, respondió a Forbidden Stories un vocero del Ministerio de Defensa de Israel. “Los derechos humanos, la política y los asuntos de seguridad son tomados en cuenta, absolutamente todos”.

Según un exempleado de Hacking Team, el objetivo original de la industria de la cibervigilancia era combatir la criminalidad, pero con el paso del tiempo, sus clientes y sus misiones cambiaron. Fue el caso en dicha empresa italiana. “Las grandes agencias de espionaje comenzaron a equiparse para manejar estas operaciones por sí mismas”, explica. “Entonces, nos dirigimos a otros segmentos de la clientela, a los países que no tienen herramientas. Poco a poco, cada vez hubo más operaciones realmente al borde del límite… Y casi al final, la mayoría de las operaciones claramente había sobrepasado todos los límites”. El exdirector de Hacking Team, David Vincenzetti, fue contactado por Forbidden Stories, pero no quiso contestar nuestras preguntas.

Por otra parte, hay países como México que priorizan la necesidad de tener herramientas para luchar contra organizaciones criminales poderosas. “Los problemas de seguridad en México, y la forma en que son comunicados, son utilizados como excusa para gastar inmensas cantidades de dinero en la adquisición de tecnologías supuestamente usadas para luchar contra el crimen organizado”, explica Luis Fernando García, director de la organización de defensa de los derechos digitales, R3D. “Incluso, si, como sabemos, la línea de demarcación entre el crimen organizado y el Gobierno no existe en México, o, a menudo, no es muy clara”.

Los gobernadores y la colusión con los cárteles

Esta colusión ocurre principalmente en los Estados, donde algunos funcionarios se vinculan con los carteles que operan en la región. La división de México en numerosas entidades es precisamente lo que vuelve a este país tan atractivo para las empresas de cibervigilancia, ya que pueden vender su tecnología, reservada a actores públicos, a muchos clientes.

La estrategia funciona bien. Tomás Zerón, director jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) del despacho del procurador, cree en la solución Remote Control System (RCS) de Hacking Team, que permite infectar computadores gracias a archivos maliciosos. Zerón se transforma en embajador del producto ante los estados. “Su idea es ir equipando, paso a paso, en caso de éxito, a cada procurador local del país con RCS”, explica un empleado en un mail de 2014.

en tamaulipas desde 2015:


Luego de los despachos de los procuradores, vienen los ejecutivos locales, e incluso una empresa pública, Pemex, que consigue el programa RCS. “La constitución no les otorga el poder de interceptar las comunicaciones, pero adquirieron herramientas que les permiten justamente hacer eso”, explica Luis Fernando García. Para Paloma Mendoza Cortés, la falta de legislación adecuada y de definiciones claras en materia de seguridad, es la que crearía una confusión en el plano jurídico.

Además, las propias empresas de cibervigilancia no siempre saben claramente quienes son los usuarios finales. Por ejemplo, en 2011, durante varios meses, el intermediario mexicano DTXT Corp. se queda con el software RCS sin entregarlo al supuesto cliente: la policía federal. Los empleados de Hacking Team les solicitan una y otra vez que devuelvan firmado el contrato de licencia de usuario, pero no lo consiguen. Un año más tarde, un empleado comentará en una nota general: “Pareciera que es algo que ocurre a menudo en México”. El director de DTXT Corp. no respondió las preguntas de Forbidden Stories.

En el estado de Puebla, algunos empleados de la empresa italiana cuentan cómo se llevó a cabo una instalación particularmente sospechosa. “Debían aportar la solución para el cliente, y los llevaron a una casa abandonada, sin ventanas, a dos horas de la ciudad”, da testimonio un exempleado, que manejaba la situación desde lejos. Entonces, uno de los ingenieros de Hacking Team, aterrado, reconoció a un funcionario, Joaquín Arenal Romero, de quien sospechaba que estaba vinculado con el cartel de Los Zetas. “No son cosas que pasaban todos los días, pero ciertamente ocurrían a menudo”, cuenta otro empleado de la empresa. “A veces llegaban personas que se presentaban como miembros de los servicios secretos, y nos preguntábamos, ‘¿pero, quiénes son estas personas?’”. En 2017, entrevistado por New York Times, el Gobierno de Puebla negó haber comprado tecnología alguna de Hacking Team.

Un exempleado de la empresa italiana recuerda que el nivel de profesionalismo variaba mucho de un cliente a otro. “Había agencias de alto nivel, estructuradas, que disponían de una sala segura y un auditor en el lugar, que realmente hacía su trabajo”, explica. “Pero también había agencias que carecían de todo procedimiento y cualquier persona podía hacer cualquier cosa”.

Este escenario no sería una excepción, según un alto responsable de la DEA estadounidense que afirma que la policía que posee esta tecnología también la vendería a los cárteles. Efectivamente, los traficantes de drogas parecen particularmente aficionados a este tipo de programas, como lo mostró el juicio del jefe del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera. Durante una audición, el que oficiaba como ingeniero para el capo de la droga, reconoció haber comprado “equipos que permitían acceder a las llamadas telefónicas, a internet, a los mensajes texto”. Y a los cárteles que no tienen sus propios ingenieros, les queda la alternativa de los funcionarios corruptos que, según la DEA, aceptan atacar a ciertas personas a cambio de sobornos.

“Si la agencia que tenía nuestra tecnología la compartía con un cártel, no podíamos saberlo”, se justifica un exempleado de Hacking Team. “Y si nos enterábamos de situaciones abusivas, lo único que podíamos hacer era no renovarles la licencia, y dejarla expirar. Pero no podíamos detenerla a distancia”.

Periodistas vigilados de muy cerca

En el Estado de Veracruz se montó en la década de 1990 una verdadera unidad de espionaje, dirigida por la Secretaría de Seguridad Pública. Se movilizó una larga red de informantes para reunir información sobre supuestos oponentes políticos. La unidad utilizó técnicas de inteligencia tradicionales, incluyendo el mantenimiento de fichas personales de los periodistas, según un funcionario de alto rango que trabajó para los gobernadores de esos años.

Entre 2017 y 2019, la unidad adquirió también tecnología de punta, proveniente de Europa, en particular. Sin embargo, los correos electrónicos de Hacking Team revelan que, ya en 2012, Veracruz tuvo acceso a una versión de prueba de RCS. En 2018, el gobernador anunció el cese de las actividades de espionaje, aunque no se sabe si sería una suspensión o un desmantelamiento permanente.

“Veracruz dispone de una tecnología muy sofisticada en materia de espionaje; no es Pegasus, pero es tan buena como esta”, revela una fuente bien situada. “Los analistas de información tienen mucha experiencia, así como la capacidad y la tecnología necesarias para piratear computadores y teléfonos”. De esta forma, ellos serían considerados como una de las unidades de espionaje estatales más sofisticadas y competentes del país. La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Veracruz no respondió ninguno de los varios correos electrónicos enviados por Forbidden Stories.

La situación es particularmente peligrosa para los periodistas. En 2012, Regina Martínez, que estaba investigando a dos gobernadores del estado, Fidel Herrera y Javier Duarte, fue asesinada. Según Reporteros Sin Fronteras, la elección de este último, en 2010, marcó el inicio de una época de terror para los periodistas. Al menos 16 fueron asesinados en los años siguientes. Javier Duarte fue finalmente arrestado en Guatemala en 2017, después de seis meses de fuga, por “malversación de fondos, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero”.

Un amigo de Regina Martínez de esa época, Andrés Timoteo, afirma que ella siempre se sentía vigilada. “Regina escuchaba ruidos en su teléfono, un eco. Pero a todos nos espiaban, eso era parte de nuestra vida diaria”. El mismo Andrés Timoteo escapó de México justo después del asesinato de su amiga, por temor.

En otro Estado, un exempleado de la empresa italiana recuerda haber estado presente en el despacho de un gobernador cuando éste vigilaba a una periodista. “Estaba orgulloso”, comenta.

En 2017, varias organizaciones mexicanas e internacionales se asociaron para publicar el informe Gobierno Espía. Desde el año anterior, investigadores y activistas trabajaban en la identificación de tentativas de infección abusivas cometidas contra periodistas, abogados y militantes anticorrupción. Encontraron más de 80 tentativas de infección efectuadas mediante el programa espía de NSO en México, entre 2015 y 2016.

El país cuenta con el mayor número de casos documentados en el mundo de uso abusivo de este software, con al menos 25 personas vulneradas ilegítimamente, según el grupo de investigación Citizen Lab. Nadie parecía alarmarse en la empresa. “Esto nos hizo preguntarnos si esta firma no otorgaba un trato especial a México, por algún tipo de favoritismo”, se cuestiona John Scott-Railton.

Un portavoz de NSO dijo a Forbidden Stories que la empresa había investigado todos los presuntos abusos de su tecnología, añadiendo que “en múltiples casos, NSO [había] rescindido contratos y roto relaciones con clientes después de que se identificaran los abusos”, sin nombrar a ningún cliente específico.

Un grupo de expertos de las Naciones Unidas le pidió entonces al Gobierno mexicano que se comprometiera a detener de forma inmediata la vigilancia. “Este compromiso debe incluir el controlar eficazmente los servicios de seguridad y de información para prevenir el uso ilegal de las herramientas de vigilancia del estado”, insistieron.
La impunidad, todavía y siempre

México promete investigar. Diversas asociaciones se suman a periodistas que han sido blanco de espionaje por parte de Pegasus para presentar una demanda. Desde entonces, nada. El despacho del procurador exige recuperar los teléfonos que fueron objeto de las tentativas de infección para hacer avanzar la investigación. “El análisis del teléfono es particularmente poco concluyente en este tipo de casos, en parte porque Pegasus dispone de atributos que bloquean el análisis técnico”, replica John Scott-Railton. “Nosotros subrayamos que la red telefónica, o el registro de la implantación del mismo Pegasus eran más confiables para las pruebas”. Por lo demás, las ONG implicadas cuestionan la imparcialidad del despacho del procurador, que debe investigar una tecnología luego de haber sido uno de sus clientes.

“No está claro que el gobierno pueda llevar a cabo una investigación independiente realmente sería”, considera David Kaye, relator especial de la ONU sobre libertad de expresión hasta julio de 2020. Contactamos el despacho del procurador, pero respondió que no se pronunciaba sobre investigaciones en curso.

Por su parte, en 2018, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador declaró que el Gobierno ya no usaba el programa Pegasus. “Desde entonces, no se refirió más al respecto en sus alocuciones cotidianas”, lamenta Luis Fernando García. “Y por el momento no se puede comprobar su compromiso real”. El presidente mexicano no respondió la larga lista de preguntas enviadas sobre este tema por Forbidden Stories.

Según David Kaye, “estamos en una situación donde debemos suponer que estas herramientas todavía están disponibles para ser utilizadas, y que al gobierno le corresponde demostrar que lo hace dentro del marco del estado de derecho”.

Finalmente, predomina un sentimiento de impunidad. Ninguno de los operadores, ni de RCS ni de Pegasus, tuvo que enfrentar a la justicia. “Lo más probable es que usted no sea atrapado”, resume Luis Fernando García. “Si lo llegaran a atrapar, es muy poco probable que se abra una investigación judicial. Si se llegara a abrir una investigación judicial, es muy poco probable que usted sea enjuiciado. E, incluso, si llegara a ser enjuiciado, es improbable que las acciones judiciales se mantengan y que sea condenado”.

En 2014, Tomás Zerón, el exdirector de AIC, era conocido como “el comprador final” de los sistemas de cibervigilancia, especialmente de Pegasus. Hoy lo buscan las autoridades mexicanas por, entre otras causas, malversación de fondos relacionados con tres contratos de adquisición de material de espionaje, entre 2013 y 2014. También lo buscan por falsificar elementos de una investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes en el estado de Guerrero en 2014. Previamente, Citizen Lab demostró que un grupo internacional de expertos que estaba investigando este asunto también fue blanco del software Pegasus.

Según el presidente mexicano, actualmente Tomás Zerón se escondería en Israel. “Pienso que claramente Zerón desempeñó un papel clave en facilitar los contratos y garantizar su seguridad, en especial en el caso de las empresas de vigilancia israelíes”, explica Luis Fernando García. “Y es una coincidencia interesante que haya escogido como refugio Israel, para escapar de la justicia mexicana”.

En tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel contestó muy brevemente: “Israel recibió una solicitud al respecto y estamos examinando este asunto”.

Juego de influencia y de corrupción

Efectivamente, el fugitivo se encontró al centro de un sistema oscuro y muy lucrativo de contratos de cibervigilancia en México. En esta área, la mayoría de los contratos se firman sin licitación alguna y sin la más mínima transparencia, lo que la vuelve un terreno particularmente propicio para la corrupción. “Se ha vuelto un concurso de tráfico de influencias”, resume Luis Fernando García. “Las empresas, los intermediarios se pelean entre sí para hacerse amigos del funcionario que toma la decisión de a quién atribuir el contrato”.

Entre éstos, se encuentra Uri Emmanuel Ansbacher, originario de Israel y propietario de numerosas empresas en México. Amigo del director de NSO, Shalev Hulio, sería el intermediario de numerosas empresas de cibervigilancia israelíes. Interrogado por Forbidden Stories, Uri Emmanuel Ansbacher negó todo.

Los intermediarios pueden ser empresas de seguridad privadas mexicanas o empresas fantasmas creadas únicamente para este fin. “Las empresas extranjeras utilizan empresas de seguridad privada mexicanas como intermediarias o crean empresas falsas porque con frecuencia se recurre a la corrupción de los funcionarios mexicanos, a quienes se les ofrece un porcentaje de la compra para asegurar el contrato”, afirma Paloma Mendoza Cortés. “El resultado ha sido el sobreprecio de productos y servicios de seguridad que compra el gobierno mexicano”.

Por ejemplo, un empleado de Hacking Team se refiere al caso de un intermediario: “Se hizo amigo del hijo del jefe de adquisiciones y propuso NSO por 15 millones de dólares. Estoy seguro de que hay buenos beneficios relacionados con esta compra”. NSO no quiso responder preguntas sobre ese contrato. Los documentos que se filtraron de la empresa italiana revelaron comisiones importantes para los intermediarios, del orden del 30% en contratos por decenas de miles de dólares.

Ciertos intermediarios mencionados en ese entonces, Neolinx de México y Sym Servicios, siguen activos todavía. Los datos de importación registrados por el gobierno mexicano, que Forbidden Stories pudo consultar con la ayuda de un analista del grupo de expertos C4ADS, muestran que en 2019 las empresas aún importaban material de grupos o firmas israelíes.

El director de Neolinx no respondió las preguntas de Forbidden Stories. El director de Sym Servicios, Niv Yarimi, afirma que desde 2015 ya no hace de intermediario para empresas de cibervigilancia. Ahora concentraría sus actividades en el uso de objetos conectados para mejorar la seguridad de las ciudades. Según Paloma Mendoza Cortés, hoy está impulsada la lógica de la “ciudad inteligente y segura” en las empresas de seguridad privadas para promover sus productos y servicios en México.

Por lo demás, otro intermediario mexicano, EyeTech Solutions, recibió dos encargos, en 2016 y 2018, provenientes de la empresa Circles Bulgaria, filial de la firma Circles que pertenece a NSO. El director de operaciones de EyeTech Solutions, Gilad Pait, fue contactado por Forbidden Stories, pero él negó que hubiera trabajado con NSO. Luego colgó y bloqueó nuestro número telefónico.

Esto obliga a cuestionar la versión oficial de la retirada de NSO del mercado mexicano. Porque, más encima, en mayo de 2019 varios números mexicanos aparecieron entre los blancos de Pegasus relacionados con la falla de la aplicación WhatsApp. “El gobierno federal dice que no son ellos. Entonces, ¿quién es? ¿Y por qué no lo sabemos?”, protesta Luis Fernando García.

¿Qué pasa con los derechos humanos?

Hay pocas esperanzas de que la respuesta llegue de Israel. Después de que en 2018 se iniciaran acciones judiciales contra NSO, por su negligencia ante los abusos cometidos por el Gobierno mexicano, la justicia israelí cedió a la petición de la empresa de llevar a cabo el proceso en forma confidencial, pretextando razones de seguridad nacional, de injerencia en las relaciones internacionales de Israel, y de secreto comercial.

De igual forma, respecto a los clientes y las licencias de exportación, todo es confidencial. Para las autoridades, “la política consiste en no denunciar, no decir que es falso, no decir nada”, detalla Eitay Mack.

Según él, incluso las comisiones encargadas de evaluar la política respecto a los derechos humanos en esas empresas no saben nada de sus clientes. “Si no cuentan con la información, ¿cómo pueden promover una reglamentación? Es una broma”.

El exembajador francés Gérard Araud, que actuó como consejero exterior de NSO Group en materia de derechos humanos de 2019 a 2020, confirma que no sabe lo que se llevó a cabo y lo que no. “El secreto es parte sustancial de la empresa, lo que relativiza mi aporte”, explica. “Mi trabajo consistía principalmente en establecer un diálogo con los inversionistas, más que con la misma empresa”. Según el diplomático, “el tema de las tecnologías de vigilancia y los derechos humanos requeriría una legislación, o incluso una convención de las Naciones Unidas; o abrir un diálogo con las organizaciones de derechos humanos”. Por su parte, NSO alabó el “importante papel” desempeñado por Gérard Araud como consejero de la empresa.

Un ex empleado de Hacking Team conserva un recuerdo amargo del comité de ética de la empresa italiana. “Ese Consejo nunca hizo nada, sólo redactaba informes que decían que tal país estaba bien, que este otro estaba menos bien, pero que igual se les podían vender los productos. Era sólo un show”. Su jefe de entonces tenía una forma de pensar muy simple: “Si un Gobierno dice que una persona es un terrorista, es un terrorista. No es el papel de la empresa involucrarse en el asunto”.

“Les puedo decir que no les importa en absoluto”, confiesa hoy. “Tanto Hacking Team como NSO pretenden que hacen cosas, pero les importa un comino”.

Fuente.-Paloma Dupont (Dinechin), Nina Lakhani (The Guardian), Amitai Ziv (Haaretz) y Mathieu Tourlière (Proceso) contribuyeron a investigar para este artículo.

La traducción es de Cristina L’Homme y Marilú Ortiz de Rosas.

SENADORES del PAN ENTRE ELLOS ISMAEL GARCIA CABEZA de VACA "PIDIERON al PRESIDENTE LIMPIAR la CASA"...se quieren robar el pleito.



Senadores del PAN exigieron al Gobierno federal "limpiar la casa", porque, afirmaron, se está llenando de corrupción.

En un pronunciamiento, advirtieron que a pesar de los señalamientos en contra de integrantes de éste, como Manuel Bartlett, Ana Gabriela Guevara, Zoé Robledo, Yeidckol Polevnsky, Rocío Nahle y el presidente nacional de Morena, Mario Delgado, no han sido tocados ni con "el pétalo de una amonestación".

Las y los legisladores recordaron que otros personajes que han enfrentado señalamientos son Irma Eréndira Sandoval, Pablo Amílcar, Alejandro Esquer, Jesús Ramírez y Carlos Lomelí.

"Ahora nos enteramos que la prima del Presidente, Felipa Obrador Olán, recibió de Pemex, IMSS, ISSSTE, el Instituto Mexicano del Petróleo y de Aeropuertos y Servicios Auxiliares contratos por 365 millones de pesos, algunos por adjudicación directa", indicaron.

Señalaron que también existen indicios de que el hermano del Presidente, Pío López Obrador, recibió al menos un millón y medio de pesos en efectivo de financiamiento presumiblemente ilícito.

Además, agregaron, la también cuñada del Mandatario federal, Concepción Falcón Montejo, es señalada por el desfalco de 200 millones de pesos en el Ayuntamiento de Macuspana, en donde tenía el cargo de síndica.

Los senadores lamentaron que ni la Secretaría de la Función Pública ni la Fiscalía General de la República han realizado investigaciones que no dejen lugar a dudas de que se está combatiendo la corrupción.

Por el contrario, advirtieron, hay mayores indicios de opacidad e impunidad, ya que todos los escándalos que salpican a Morena presentan una constante: son perdonados y olvidados por la autoridad.

Ante ello, pidieron al Presidente poner el ejemplo para evitar que la casa se llene de corrupción.

"Exigimos, una vez más, que dejen de simular, que le cumplan a las y los mexicanos. Pongan el ejemplo y, como buen juez, empiecen a limpiar la casa que, dicho sea de paso, se está llenando de corrupción", reiteraron.

Fuente.-Imagen/Senado/

"GUANAJUATO YA TIENE DUEÑO": EL "CARTEL de JALISCO la USO para PROPALAR la TENEBRA y LUEGO la DESCUARTIZARON"...una empresa criminal con 1 decada en expansion.


En un video, una mujer de la tercera edad es interrogada por sicarios del Grupo Élite del Cártel Jalisco Nueva Generación. La tienen con los ojos vendados. La acusan de vender la droga conocida como “jale azul”.

Ella recomienda a la gente que trabaja para el Cártel de Santa Rosa de Lima “que se quite de eso” porque el líder de ese grupo criminal, José Antonio Yépez, El Marro, “a mí ya me dejó sola”.

El que la interroga le pregunta si ya le quedó claro “quién manda aquí en Guanajuato”. Ella contesta: “El Cártel Jalisco Nueva Generación”.

En una nueva imagen la mujer aparece descuartizada. Al lado hay un mensaje: “Esto me pasó por no entender que todo Guanajuato ya tienen dueño y la única empresa que manda es el CJNG del señor Mencho y vamos por ustedes”.

Es julio de 2020.

Dos meses más tarde el CJNG hace correr el video de la tortura a un hombre que yace semidesnudo en el piso. Un sicario le oprime la cabeza con el pie mientras otro le abre el pecho con un cuchillo. Ante los desgarradores aullidos de la víctima, el sicario dice: “Pa’ que vean que así somos los jaliscos… los vamos a exterminar a todos”. El sicario mete la mano en el pecho de la víctima, le saca el corazón y lo comienza a comer mientras se oyen risas y gritos: “¡Pura gente del Mencho!”.

A mediados de año aparecen en Cancún bolsas negras con restos humanos. Corresponden a una mujer: una venezolana que trabajaba como conductora de Uber. Su cuerpo ha sido desmembrado. El narcomensaje abandonado junto a ella va dirigido a los rivales en Cancún del CJNG: el Cartel del Noreste.

A los pocos días se difunde un video en el que unos 80 integrantes de la organización del Mencho posan con uniformes, chalecos antibalas, cascos, lentes protectores, camionetas blindadas y armas de alto poder. “¡Pura gente del Mencho! ¡Arriba el señor Mencho!”, gritan.

Un par de meses más tarde, en Zacatecas, el CJNG pone a circular un video en el que sicarios descuartizan viva a una mujer, “por andar de mugrosa”. Mientras la víctima pide piedad a gritos, los sicarios le cortan los brazos, luego el cuello, finalmente las piernas.

Los videos son parte de la estrategia de terror de un grupo criminal que hace una década formaba parte del círculo de seguridad del narcotraficante Ignacio Coronel, abatido en julio de 2010, y del que hoy nadie sabe a ciencia cierta en cuántos estados actúa, en cuántos tiene presencia, cuántos se hallan bajo su control. Agencias de seguridad mexicanas y estadounidenses sostienen que 17, que 19 o que 24. La DEA dice haberlo detectado en 27.

El Cártel Jalisco avanzó aprovechando los golpes que el gobierno mexicano propinaba a otras organizaciones criminales. Muy probablemente por corrupción, su expansión fue implacable durante el sexenio de Enrique Peña Nieto: tendió redes desde el Cono Sur hasta Canadá, e incursionó en Asia, Europa y Oceanía. En Estados Unidos se le consideró el cártel más rico y más poderoso del mundo.

Actualmente controla la mayor parte del litoral del Pacífico, en especial los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo, y ha tendido una red que se extiende a lo largo de ambas fronteras.

Pelea y posee las principales rutas interiores que conducen al norte del país y ha instalado “oficinas” en el estado de Veracruzy otras ciudades del Golfo.

Su estrategia fue controlar a través de franquicias a las mafias locales. Convirtió en adictos al “cristal” a sus sicarios. Involucró a menores y mujeres en las actividades delictivas. Estableció campamentos de entrenamiento en los que sus sicarios se entrenaron para hacer carnicerías, y emuló las masacres de losZetas.

Destrozó cárteles dominantes, recogió la pedacería criminal que fue quedando tras la desarticulación de grandes grupos criminales –Zetas, Templarios, Familia Michoacana…–  y lanzó a sus células al secuestro y la extorsión.

La consigna: no tener respeto por la vida de nadie.

El CJNG ha dejado huellas incontestables de su presencia en Colima, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Aguascalientes, Puebla, Nayarit, Guerrero, Morelos, el Estado de México, Baja California, Quintana Roo, Sonora, Chihuahua, Querétaro, Hidalgo, Oaxaca, Tabasco, Nuevo León y la Ciudad de México (en donde, además de atentar contra el secretario de Seguridad Ciudadana, en unos meses dejó rastros en seis alcaldías)

Se estima de los homicidios dolosos cometidos en México este año más de 10 mil estuvieron directamente relacionados con las guerras del Cártel Jalisco.

Este grupo cierra en 2020 una década de expansión avasallante: dejando estados enteros cubiertos de sangre, es hoy por hoy la mayor pesadilla para millones de ciudadanos, y el mayor desafío para el Estado mexicano

fuente.-


GRABAN NIÑOS el SECUESTRO de su MAMA en ZONA de la MONTAÑA del ESTADO de GUERRERO....otra tierra alejada del estado de derecho.

 


Impactantes imágenes fueron captadas por un niño en Guerrero, quien capturó el momento exacto en el que aparentemente su madre era privada de la libertad por dos hombres que viajaban en una camioneta, en Metlatónoc, en la zona de la Montaña Alta del estado.

En el material tomado por el menor se observa como la mujer, identificada como Irma Villanueva, es arrastrada a la fuerza hacia la camioneta por dos presuntos delincuentes.

En las desgarradoras imágenes se escucha al pequeño llorar por su madre, mientras también se ve a otra niña, quien también es hija de la víctima, intentar defender a su mamá de los captores, sin éxito.

Tras subir a la fuerza a la mujer, los menores son apartados por la fuerza del vehículo al que abordan los dos sujetos y huyen del lugar dejando a los pequeños solos, envueltos en llanto y sin su progenitora.

Con informacion:(Video/Reforma)





lunes, 7 de diciembre de 2020

REGINA MARTINEZ y el ASESINATO que MARCO el CAMINO para SILENCIAR al PERIODISMO en MEXICO...y cuando no es el crimen,es el estado.



La llamada al teléfono del periodista en mayo de 2012, pocos días después del asesinato de Regina Martínez, no dejaba lugar a la duda. Al otro lado de la línea, Gina Domínguez, secretaria personal del gobernador Javier Duarte, fue contundente sobre el asesinato de la conocida periodista. No habría entrevista con el gobernador, pero sí contexto para conocer los motivos de su muerte.

-¿Ya sabe que Regina era lesbiana, no?

-No, no lo sabía. Pero tampoco es ese el motivo de mi investigación.

-Sí, tenía una vida algo disipada. Medio revuelta.

-Disculpe, en realidad solo quería entrevistar al señor Duarte, pero ¿puedo citar en el reportaje esta llamada?

-Nooo, esa información es solo para que la tenga en cuenta. Es importante que lo sepa.

-Muchas gracias.

El asesinato de Regina Martínez (Rafael Lucio, 1963) marcó un antes y después en el país más homicida del mundo para la prensa. Respetada, leída, querida y vinculada al histórico Proceso, un semanario de prestigio, su muerte significó traspasar una línea de alcance nacional que no se había cruzado hasta entonces.

Con el paso de los años, esta línea se ha vuelto a saltar una y otra vez y el abanico de asesinados no excluye a ninguno: periodistas nacionales, estatales, locales, prestigiosos, desconocidos, en casa, en la calle, con su familia… así hasta sumar más de 119 periodistas asesinados en los últimos 20 años, 50 de ellos desde la muerte de Regina. Y en el centro de esa macabra rutina: Veracruz, la tierra donde Regina ejercía como corresponsal. Por poner un ejemplo, el director de Notiver, el periódico más popular del puerto, ha asistido a tres funerales de sus redactores. La llamada de la funcionaria era el burdo intento por manchar el nombre de Regina y la mejor pista de que había una operación en marcha para vincular su muerte a cualquier cosa menos su labor informativa.

Ocho años después del homicidio de Regina Martínez, registrado el 28 de abril de 2012, un equipo de 60 periodistas de 25 medios de México, Estados Unidos y Europa, entre los que se encuentra EL PAÍS, coordinados por Forbidden Stories, retoma las investigaciones sobre los dos gobernadores estatales a los que puntualmente denunció Regina en sus artículos: Fidel Herrera (2004-2010) y Javier Duarte (2010-2016). El equipo revisó el expediente judicial y entrevistó a decenas de personas de su entorno, entre ellas amigos, fiscales y un exagente de la DEA. Forbidden Stories, con sede en París, es una organización sin fines de lucro dedicada a continuar el trabajo de los periodistas silenciados. Poner la mirada en Veracruz no es casual: 26 periodistas del Estado de Veracruz han sido asesinados desde 2005 y otros ocho están desaparecidos. Colectivos internacionales de prensa libre consideran al Estado como el lugar más peligroso del mundo para informar. La historia de Martínez es la primera de la serie de reportajes Proyecto Cartel, que se publican a partir de este domingo.Fidel Herrera, que reapareció en público durante el Carnaval Veracruz 2013, estuvo acompañado del entonces gobernador Javier Duarte en un palco privado. FÉLIX MÁRQUEZ / CUARTOSCURO

Regina Martínez era una periodista incómoda. Era de las que acudía a la escena del crimen y de las que documentaba en su libreta las masacres. Tampoco se escondía. Asistía a las ruedas de prensa y firmaba con su nombre sus artículos, algo cada vez menos habitual en las zonas rojas para la prensa. Puntualmente acusó en sus artículos a un gobierno regional, el del PRI, que llevaba en el poder casi un siglo. Durante su etapa cubrió intensamente las actividades de Fidel Herrera entre 2004 y 2010 y dejó muchos textos recordando cómo el cartel de los Zetas había entrado en Veracruz y con ellos las masacres, las desapariciones y los secuestros.

Pero hay personajes en la vida política de México que, por una u otra razón, siempre tienen suerte y Fidel Herrera es uno de ellos. A los 71 años, su nombre ha aparecido una y otra vez en informes de los servicios secretos o en reportes de prensa por sus nexos con el crimen organizado o el vertiginoso aumento de su patrimonio. Después de dejar el cargo, Herrera tenía un jet privado, 22 vehículos, una camioneta blindada, ranchos, un hotel y un yate, según documentó Proceso. Sin embargo, el exgobernador no tiene ninguna causa abierta y solo ha pasado una vez por los tribunales por un caso que fue rápidamente cerrado. Su suerte es tal, que cuando le pidieron aclarar el origen de su fortuna dijo que le había tocado dos veces la lotería, en 2008 y 2009, y se fotografió frente al boleto premiado con una suma cercana a los 10 millones de pesos (unos 500.000 dólares).

Mientras todo eso pasaba, Regina no levantaba el pie del acelerador y seguía publicando reveladores artículos con titulares como: “Veracruz, un sangriento Estado feliz” (Proceso 3/12/2006), donde denunciaba el disparatado aumento de los homicidios o “Alcaldes bajo la extorsión de los Zetas” (Proceso 21/9/2008), donde acusaba a Herrera de abrir la puerta de Veracruz al sanguinario cartel. Mientras esto sucedía, la riqueza de Herrera y su sucesor Javier Duarte crecía, aunque la deuda pública del Estado se elevó un 67.000%, denunció también Regina en sus reportajes.

Las sospechas sobre Herrera habían comenzado antes, según fuentes consultadas por Forbidden Stories. Desde 2007, los informes que recibía la inteligencia en la Ciudad de México decían que Fidel Herrera había pactado con los líderes de los Zetas. En diciembre de 2011, llegó a la prensa un informe la Procuraduría General (PGR) con datos de la Administración de Control de Drogas de EE UU que, de acuerdo a la confesión de “14 testigos protegidos”, detallaba dos supuestas reuniones de Fidel Herrera con los líderes del cartel de los Zetas en 2008, una en el hotel Mabiel en Coatzacoalcos. En concreto, se reunió con Braulio Arellano Domínguez, líder del cartel del Estado de Veracruz. La otra, dice, fue una fiesta que Herrera organizó en una de sus casas en Xalapa en honor a Arellano y Miguel Treviño Morales, fundador de Los Zetas y posteriormente condenado y encarcelado. El informe también señalaba que el cartel del Golfo pagaba puntualmente una nómina de 600.000 pesos (unos 30.000 dólares) todos los 5 y 25 de cada mes a la policía del Estado de Veracruz. “Los Zetas llamaban a Herrera el Zeta 1 porque era él quien dirigía el Estado”, dijo el exagente especial del FBI Arturo Fontes a Forbidden Stories. “Herrera cobró millones de dólares a través de enlaces con los carteles para permitirles operar con impunidad”, dijo este experto que ha dedicado 28 años implicado en casos de lavado de dinero y drogas en México y Colombia. Cuatro meses después de que se publicara aquella noticia, Regina fue asesinada.

El caso se cerró poco después como un robo con ingredientes de crimen “pasional”, tal y como escribió inicialmente la Fiscalía, por el que se declaró culpable a Jorge A. Hernández, alias El Silva. Por aquel entonces, una valiente fiscal, Laura Borbolla, era parte de la investigación desde la Fiscalía Especializada para Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), una unidad creada dos años antes para frenar la impunidad en el asesinato de periodistas en México.

Laura Borbolla aceptó volver a hablar del caso Regina por primera vez, en una entrevista exclusiva después de ocho años de silencio. Durante la entrevista enumeró la larga lista de irregularidades que rodearon la investigación judicial. “En toda mi carrera nunca había visto una escena del crimen tan alterada”, dice. Las manipulaciones, según Borbolla, comenzaron en la misma escena del crimen. La policía local había aplicado una cantidad excesiva de polvo revelador y deterioró las huellas digitales encontradas en los objetos de la casa. “No fue un accidente, revelar huellas correctamente se aprende en primer año de criminología y este error no ocurrió solamente una vez”, afirma la fiscal. A pesar de ello, logró encontrar dos huellas que sus antecesores no habían encontrado, pero que nunca fueron identificadas.

Según la sentencia, el asesinato fue cometido por un ladrón de poca monta tras un intento de robo. Durante el juicio, El Silva confesó que fue a casa de Regina Martínez con un amigo común, José A. Hernández, apodado El Jarocho. Los hombres, supuestamente, exigieron a Regina que les entregara los objetos de valor y ahí comenzó una pelea que terminó cuando El Jarocho golpeó hasta la muerte a Regina. Posteriormente huyó y jamás se ha vuelto a saber de él.

Laura Borbolla nunca creyó en esta hipótesis. “Si hubiese sido un robo, todo hubiera sido un desorden”, dice. Aparte de eso, la fiscal observó otro detalle: varios objetos de valor seguían en la casa de Regina, entre ellos un elegante lector de CD, una impresora, una bolsa de mano y unos aretes de oro que estaban sobre la mesa.

Poco después de la sentencia, El Silva se retractó de su confesión y dijo que se había inculpado después de que la policía lo torturara hasta el cansancio con descargas eléctricas. Borbolla acusa de todo ello a Enoc Maldonado, quien era jefe de la policía, y a las trampas de su equipo. “Sentíamos que por un lado a mí me decía: ‘Sí claro, fiscal; lo que tú necesites’. Yo me daba la vuelta y él les hablaba y les decía: ‘No le den nada’. Siempre fue esa la sensación con él”, dice.

Este equipo de periodistas examinó el expediente judicial del caso Regina donde se revela que las huellas de El Silva nunca aparecieron en la escena del crimen y que la única prueba en su contra es el testimonio de un vecino que lo habría visto con El Jarocho caminar hacia la colonia de la periodista. Laura Borbolla nunca pudo encontrar a ese misterioso testigo, ni interrogar a El Silva a solas. “No vamos a saber quién mató a Regina, pero sí sé quién no la mató”, concluye la fiscal, que se negó a cerrar el caso durante su mandato en la FEADLE, que terminó en 2015. Por su parte, El Silva fue condenado a 38 años de cárcel por robo y homicidio, aunque él siempre ha clamado su inocencia ante su abogada, la única persona que lo visita en la cárcel.

En respuesta a los periodistas, Enoc Maldonado rechazó los señalamientos de Borbolla y dijo que la investigación se llevó a cabo correctamente y que El Silva no fue torturado. “El personal policial que intervino realizó puntualmente su labor, conforme a derecho”. Por su parte, el exgobernador Javier Duarte, en varios tuits enviados este sábado desde la cárcel, se deslindó del asesinato y dijo que ni él ni ninguno de sus subordinados estuvo implicado en el asesinato. “Jamás censuré la libertad de expresión o de prensa de persona alguna (...) muy al contrario, desde que conocí el caso instruí al entonces procurador a esclarecer los hechos y encontrar al o los responsables”, escribió en la red social.Elemento de la Procuraduría General de Justicia del Estado escoltan a José Antonio Hernández Silva cuando fue presentado como responsable del homicidio. FÉLIX MÁRQUEZ / CUARTOSCURO

Un año después de la sentencia, el entonces presidente Enrique Peña Nieto designó a Fidel Herrera, considerado uno de sus mejores amigos, cónsul de México en Barcelona. Dos años después dejó el cargo y regresó a México para, según él, hacer frente a las acusaciones en su contra conocidas tras el encarcelamiento de Javier Duarte por corrupción. Según cifras oficiales, unas 5.000 personas desaparecieron en Veracruz durante los periodos de Fidel Herrera y Javier Duarte, de 2004 a 2015. Las organizaciones de madres y víctimas consideran que esa cifra es cinco veces mayor. En los últimos años se ha ido revelando la dimensión del periodo de terror y se han abierto más de 300 fosas clandestinas. Solo en una de ellas, Colinas de Santa Fe, se encontraron 280 cráneos.

La sentencia y la versión oficial sobre el asesinato de Regina Martínez tras un intento de robo invadió los medios locales y las redes sociales nada más conocerse. El encargado de mover mediáticamente la sentencia fue El Golfo Veracruz con una noticia que decía “La PGJ esclarece el homicidio de la periodista Regina Martínez, corresponsal de Proceso”, que reprodujo repetidamente en Twitter. Forbidden Stories descubrió que la mayoría de los perfiles que movieron la noticia eran falsos. Un análisis realizado por La Mesa de Trabajo contra la Desinformación, una asociación especializada en la identificación de campañas de fake news, encontró que al menos 190 cuentas automatizadas (bots) fueron usadas en la operación.

Respondiendo a una pregunta de este equipo durante una conferencia reciente, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que pediría que se volviera a examinar el caso de Regina Martínez. “La conocía bastante bien”, dijo, porque Martínez había cubierto su campaña a gobernador de Tabasco y era “una periodista profesional incorruptible”.

Como si fuera la página de un libro de Roberto Bolaño, Regina Martínez y el grupo de informadores que hacían periodismo durante esa siniestra etapa se dejaban llamar de forma simpática “la banda de indeseables”, recuerda uno de aquellos cinco periodistas. Como si se tratara de una sucursal jarocha de Los detectives salvajes, más que periodistas eran cinco amigos que se cuidaban y se daban cariño. Habían aprendido a desarrollar trucos para salvar el pellejo y se avisaban unos a otros de dónde estaban, qué estaban cubriendo o pactaban publicar la nota de manera simultánea en sus medios cuando se trataba de un tema sensible. “Era una manera de que no fuera uno solo el colega que lanzara la bomba”, recuerda uno de ellos. Ocho años después, el silencio ha ganado la batalla en Veracruz y, tras el asesinato de Regina, aquellos cinco periodistas “indeseables” que pusieron nervioso al poder durante los años más sangrientos de Veracruz han dejado el periodismo y el único que habla prefiere ocultar su nombre por razones de seguridad.

fuente.-Diario Español/Jacobo Garcia