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domingo, 22 de noviembre de 2015

EL "HERRERO ANONIMO,el HOMBRE que CONVIERTE las ARMAS en ARTE.


Esta es la historia de un herrero anónimo de Saltillo que da vida a lo que alguna vez sirvió para matar. Un hombre de armas tomar, si de enviar un mensaje de paz se trata.
Aquí el arte después de matar. 
El 44 Magnum es para matar elefantes. Es súper poderoso, mata elefantes o animales que tienen gruesa la piel. Recuerdo que alguien me dijo, mientras contemplo una escultura del escudo del Heroico Colegio Militar que está montada sobre una jardinera, afuera de las oficinas de la comandancia de la Sexta Zona Militar, en la colonia Bellavista. 

La escultura es dorada y no está hecha con materiales corrientes, está formada con pedazos de armas de fuego: revolver, pistolas, escopetas, fusiles, subfusiles, carabinas, que la gente llevó a canjear por dinero el año pasado a los módulos instalados por el Ejército en los principales municipios de Coahuila.
Es una escultura hecha con pedazos de historias que la gente no está obligada a contar cuando llega a un puesto para entregar voluntariamente sus armas.  
Este es el cilindro de un revólver, aquí el cerrojo de un fusil, esto es parte de una pistola, este es un mecanismo de disparo de otro fusil, este es un cañón de AR – 15, arma de alto poder, automática, es decir, que mientras esté presionado el disparador y abastecida el arma puede consumir todas las balas que estén en el cargador. 
Esto es parte de una escopeta, donde van alojados los cartuchos; aquí un mecanismo de disparo de un rifle de alto poder, normalmente utilizado por los cazadores, los que se dedican al deporte de tiro; aquello es parte de una pistola calibre 45, un arma de uso exclusivo del Ejército; este es el cañón de un AK – 47, otro fusil de alto poder.
Está diciendo un soldado, diré que Capitán Segundo de Materiales y Guerra, en los patios de la Sexta Zona amurallados con murallas verde militar. 
De repente vuelvo a recordar que alguien me dijo que el 44 Magnum es para matar elefantes, que es súper poderoso, mata elefantes o animales de piel gruesa. 
No quiero ni imaginar lo que un 44 Magnum haría en un blanco humano. 
De vez en cuando llega uno a los módulos de canje de armas, es extraordinario, pero llega.
Aunque pienso que vistas así, desmembradas, fundidas en la escultura del escudo del Heroico Colegio Militar, las armas son verdaderamente inofensivas, inocuas, pedazos de historias que esta vez la gente no se permitió contar. 
 El herrero que quiso tocar la luna
Sigo parado delante de la escultura dorada del Heroico Colegio Militar, yunque forjador de hombres de guerra, dirá el Teniente Coronel subjefe del Estado Mayor de la Sexta Zona Militar, pensando que jamás vi tantas armas juntas, ni de juguete, un arsenal.
Le pregunto al herrero que está conmigo, el herrero que hizo esta escultura, la del Heroico Colegio Militar, que si en su vida había visto tal cantidad de armas y dice que no, que no, que no, es más ni le gustan.
Después, otra mañana en la sala de su casa, el herrero dirá que él es un soñador, un eterno buscador de la paz, que quiere alcanzar la paz interior, dirá, la estabilidad emocional y decirle a la gente que sí se puede. 
Le llamaré nada más “el herrero”, porque eso es: un herrero y porque un alto funcionario militar me recomendado no revelar su nombre.
Que tal si un día los malandros se dan cuenta de que él es el que hace las figuritas con las armas recogidas por los solados en los canjes: “¿ah tú eres el que haces las figuritas?”, van y balean su casa o a nosotros el carro, me dijo el militar aquel, voz de trueno, gesto duro y mirada como de fiera, un mediodía en su despacho de la Sexta Zona.      
Sólo diré que el herrero es delgado, moreno, de estatura mediana, pelo entrecano, rostro afable, manos toscas y gruesas, “son de trabajo”, dirá, habla poco y bajito, tiene 55 años y es un soñador. 
Tanto que de chico el herrero pensaba, me contará aquella mañana en su casa, que podía agarrar la luna con las manos.. Pensaba que subiéndose arriba de los techos la iba a agarrar y se subía. No pudo.
Se hizo soldador desde hace 30 años, soldador, herrero, no escultor, aclara, él no es escultor, no se cree escultor,  es herrero, soldador, pero le gustó hacer el escudo del Heroico Colegio Militar, sentir que estaba haciendo algo bueno. 
Antes hubo que armarse de paciencia, gusto para darle vida a unos fierros, alma, dice. 
No es cuestión nada más de poner o acomodar, sino de dejar parte de uno, del alma. 
Necesitas meterle algo de ti, un pedazo, tu espíritu, lo que tú sientes.
Si no, no significa nada, dice el herrero.    
“La escultura está hablando de ti, de tus emociones, pones un pedazo y al transcurso del día te das cuenta de cómo viviste tus emociones sobre esas piezas, cómo las pusiste, cómo las colocaste, cómo fuiste dándole forma, verdaderamente son tus emociones. Ahí plasmo mis emociones, mi forma de ser, mi forma de ver la vida. Yo no sé de escultura”, dice. 
Con los días sabré que al herrero le gusta leer, un rato, todas las noches cuando llega de trabajar.
“Esto es lo que quiero alcanzar”, dirá la mañana que lo visito en su casa y me alargará un libro de Friedrich Nietzsche, “Así habló Zaratustra”, que ha leído y releído muchas veces, dirá, sorbiendo café de un termo rojo metálico. 
Al herrero le gusta tomar café en su termo rojo metálico, unos seis termos rojo metálico, cuando está descansando. 
A primera vista el herrero parece un hombre tranquilo. 
No grita, no manotea ni maldice, anda buscando la paz.
Y yo me pregunto cómo un ser tan espiritual, tan dado a la filosofía, pueda trabajar manipulando armas, pedazos de armas, y formar una escultura con pedazos de armas, que en otro tiempo fueron disparadas, que mataron, quizá, que segaron vidas, de animales, de gentes, tal vez.
El 44 Magnum, por ejemplo, es para matar elefantes. 
Es súper poderoso, mata elefantes o animales que tienen gruesa la piel.
De vez en cuando llega uno a los módulos de canje de armas, es extraordinario, pero llega.  
Una mañana brumosa en los patios de la Sexta Zona Militar veo al herrero martillando una pieza de metal, sobre una mesa en la que descansa una silueta hecha con varillas de lo que antes fueron cañones de escopetas o fusiles de alto poder: un AR -15, un AK – 47, el arma distintiva del narco. 
Es la figura, dice el herrero, de un caballero águila, el emblema de la Escuela Superior de Guerra, donde los soldados se gradúan de licenciados en administración militar. 
Este es el plumaje, el arete, la careta, tal y como se vestía el caballero águila de tiempos de los guerreros aztecas, está diciendo uno de los soldados que nos acompaña, diré solamente que es Teniente Coronel, subjefe del Estado Mayor de la Sexta Zona Militar en Saltillo.
En la mesa donde está trabajando el herrero hay también pedazos de pistolas y revólveres como formaditos en fila, esperando turno para ser pasados por el martillo y el cincel del herrero.  
La receta para realizar una escultura de este estilo va de que los militares le dan al herrero una hoja con el dibujo del logotipo o símbolo del Heroico Colegio Militar, de un caballero águila o de… no sé.
El herrero toma los pedazos de varillas que antaño fueron cañones de armas de fuego, las dobla, las solda y va formando con ellas el contorno o silueta del escudo, como quien dice el molde de la escultura.
Luego va poniendo y soldando los pedazos de armas, el cilindro de un revólver, el cerrojo de un fusil, un mecanismo de disparo de otro rifle, la parte de una escopeta donde van alojados los cartuchos, siguiendo la silueta, cortando un poquito aquí y allá, cuidando que las armas no pierdan su esencia, su esencia, dice el herrero, y así, hasta que sale un escudo de un caballero águila o sale el emblema del Heroico Colegio Militar.
El escudo del Heroico Colegio Militar son dos cañones que atraviesan un canasto. 
Los dos cañones significan la fuerza, la energía y el poder del Heroico Colegio Militar. 
La cesta significa la cohesión que existe entre todos los miembros del Ejército. 
Arriba hay un pebetero del que sale una llama que es la luz que ilumina a esta institución.  
Los cinco rayos que salen de la llama representan cada una de las armas y servicios del Heroico Colegio Militar.  
Toda, absolutamente toda la escultura está hecha con pedacería de armas recolectadas en los módulos de canje, nada más.
Al herrero le basta sólo un esmeril, un cincel, un martillo y una máquina de soldar. 
“Esta representación significa el fruto de un esfuerzo de la Secretaría de la Defensa Nacional para lograr la paz en el estado de Coahuila y evitar muchos accidentes y tragedias que ocurren con el uso indiscriminado de las armas. Para nosotros es símbolo de satisfacción, materializado en esta escultura”.
Oigo que está diciendo el Teniente Coronel, subjefe del Estado Mayor de la Sexta Zona Militar.    
Tres mil 500 pesos paga Sedena por las mejores armas. La mayoría son valuadas en el Centro de Canje por mil 500 pesos.
Lo primero que hace el Ejército cuando las armas llegan al centro de canje es desarmarlas y destruirlas.
La fantasía
Es otro día soleado en el módulo de canje de armas instalado en la explanada de la municipalidad. 
Bajo un toldo blanco, sobre una mesa, blanca, estoy mirando una pistola 25 y un rifle calibre 22, parece que están descompuestos.
Varios militares montan guardia alrededor del área, todos cargando al hombro unos fusiles enormes que nomás verlos siento escozor.   
“Las armas las carga el diablo“, pienso en voz alta y uno de los oficiales que me ha escuchado, diré que es el sargento a cargo del puesto, voltea y dice que ellos cargan armas, pero que no son el diablo. 
Un civil abogado, veintialgo de años, delgado, blanquito, gafas y copete, el responsable de valuar las armas, llevar la estadística y extender el vale a los donantes para que lo cambien por dinero, mil 500 ó 3 mil 500 pesos, dependiendo de la clase y el estado operativo del arma, está diciendo que lo que más ha llegado a este módulo son pistolas calibre 25 y rifles 22, pero que a veces traen una submetralleta 9 milímetros, un 44 Magnum, de esos que sirven para matar elefantes o animales de piel gruesa, y de vez en cuando un 306 para cacería, de alto poder, que mata venados a larga distancia.
A diferencia del herrero de esta historia, al abogado le gustan las armas, su hermano es cazador, practica tiro al blanco, y él desde chico ha visto armas. 
El sargento, un hombre bajo, moreno, de gesto más bien bonachón, está diciendo que cuando alguien trae un arma al módulo de canje a ellos, como representantes de la Sedena, les toca elaborar dos documentos: uno denominado acta de donación de arma de fuego y una ficha de registro de armamento donde ponen las características, tipo, matrícula y modelo de las armas.
El abogado señala en la mesa una pistola escuadra calibre 22, modelo mexicano, con cargador y en buen estado de uso. 
Son las permitidas por la ley, dice.
Junto a ella hay un escuadra calibre 9 milímetros, de uso exclusivo del Ejército, no registrable; una 38 especial y un revólver 22 - LR, de esos que algunas mujeres llevan en el liguero o la cartera y que son muy peligrosos, porque no tienen la protección del gatillo y se pueden accionar fácilmente estando guardadas en la bolsa o monedero.
El sargento recoge las armas y empieza desarmarlas, con un desarmador, en una mesa contigua donde hay una sierra.  

Más tarde miro al sargento metido en un mandil, unos guantes y un casco protector, cortando las armas con la sierra que echa lumbre y hace un ruido estridente. 
Una vez destruidas, las armas, los pedazos de armas, son guardados en una caja color verde militar para, en cuanto termine la jornada, llevarlos a la Sexta Zona Militar donde serán trasformados en esculturas, obras de arte: un escudo del Heroico Colegio Militar, un caballero águila.  
Con los días el sargento de rostro bonachón, confesará que de chico solía pedir a Santo Clos le trajera para Navidad una pistola o un rifle de juguete. 
Su deseo nunca se cumplió.  
Y ahora que tiene uno, dice riendo, no lo quiere cargar, se cansa.. 
Al mismo tiempo, pero en otro lugar, el herrero de esta historia todavía jugaba con ruadas, alambres, valeros, trompos... 
Había crecido en el barrio bravo de Santa Anita, sin padre, con cuatro hermanos y una madre que luchó sola para levantarlos.  
Entonces el herrero pensaba que podía agarrar la luna con las manos, pensaba que subiéndose arriba de los techos la iba a agarrar y se subía. No pudo. 
Estudiaba la primaria en el Colegio Carlos Pereira y por las tardes se iba con los plebes del barrio a echar una cascarita. 
Al herrero le gustaba el futbol. 
Le calle de Félix U. Gómez era entonces un basurero y Santa Anita un hervidero de casas de adobe y cantera, dice el herrero cuando le pido que me pinte algunas escenas del barrio de su infancia.  
Era un barrio bravo, bravo y si no te gustaban los golpes, el herrero es amante de la paz, tenías que ser inteligente para buscar una salida. 
“A lo mejor el problema es con uno mismo, se da uno cuenta que no hay enemigo, que su enemigo es uno mismo, la pelea es con uno mismo, no con los demás”, filosofa.
Nunca fue bueno pa la escuela y cuando acabó sexto ya no quiso saber más nada, no quiso. 
Al herrero le rogaron, mucho, para que siguiera una carrera, pero no quiso, era rebelde el herrero y andaba distraído.
Había acumulado demasiadas dudas existenciales y pocas respuestas.. 
“Fue difícil porque es una transición, un cambio, yo me pongo a pensar ahorita y fue un cambio muy brusco porque fueron los años setentas y había cambios de forma de pensar y de sentir.
“Un cambio de época que realmente te rebelas, entras en una revolución contigo mismo y es difícil, a lo mejor a otra gente se le hizo más fácil, pero a mí se me hizo difícil, conmigo mismo, conmigo mismo”, suelta.
Era la época del rock and roll y de los pantalones pata de elefante. 
El herrero trabajaba de pintor, de albañil, de lo que saliera, de lo que cayera y leía, leía con voracidad periódicos y libros, “100 años de soledad”, de García Márquez.
“Ese libro tiene una forma de atraparte… tan sutil que ni te das cuenta”. 
Se casó cuando tenía 17, con una hembrita de 17, y procreó cinco hijos, cuatro mujeres, un hombre. 
Ya es abuelo de cuatro nietos, dice. 
La historia del herrero es una historia sencilla. Su vida no ha sido muy complicada, no ha sido muy tormentosa, dice.
El olor al adobe, al café, al chocolate en casa de sus abuelos  son momentos que todavía guarda en su cerebro.
Pero en realidad, dice, tiene poco para contar, sólo que no le gusta el bullicio y prefiere caminar, que disfruta contemplar las casas, un edifico, las flores.
Una casa en ruinas cayéndose, de las de antes, que tiene una historia que contar, tiempo perdido o un tiempo que ya se fue y así vive el herrero su vida cada día.
Fuma para ahuyentar la tensión y hace dos o tres años que abandonó la bebida. 
Bebía fuerte el herrero.  
“Tengo problemas con la bebida por eso no tomo, trato de alejarme de todo eso. Fui a Alcohólicos Anónimos. Tiene uno que llegar a un fondo de sufrimiento para entender muchas cosas. Todavía batallo, pero más que todo no es al alcohol, no es el vicio, es uno, es uno”. 
Le pregunto al herrero que cuál es el hecho que caló en su vida y responde, sin vacilar, que la llegada del hombre a la luna en 1969, no dice por qué, sólo que eso lo marcó.
Es el domingo de una mañana invernal y el herrero está sorbiendo café de su termo rojo metálico, sentado en un sofá de la sala de su casa.
Hace rato que apagó la televisión.
He visto que daban un documental de naturaleza. 
Al herrero le gustan los documentales de naturaleza. 
El herrero me está contando cómo fue que se hizo precisamente eso, un herrero, un soldador.
Dice que empezó haciendo piezas de estructuras para naves industriales, estructuras grandes, soldadura pesada, con un señor que se llamaba José Reyes.  
Las piezas se maquilaban en el taller y luego había que ir a ponerlas fuera, a otra ciudad y manaban al herrero. 
Entonces recorrió mundo, conoció muchos pueblos, culturas, gentes de aquí y de allá..
Lo de hacer esculturas con pedacería de armas de fuego ya vino mucho después.
El taller de soldadura donde el herrero labora desde hace tiempo, había sido contratado en varias ocasiones para realizar algunos trabajos al interior de la Sexta Zona Militar.
Entonces le preguntaron al herrero que si quería participar en un proyecto de elaboración de esculturas, hechas con pedazos  de pistolas, revolver, fusiles… 
Dijo que sí.  
Al herrero le basta sólo un esmeril, un cincel, un martillo, una máquina de soldar y un arsenal que traiga todos calibres. Foto: Luis Salcedo
 El herrero lo único que quiere es encontrar la paz en sí mismo y saber realmente a qué vino a este mundo".
NARRACIÓN DE REPORTERO
“Es un monstruo. Ya descubrió su camino, es un artista el señor, al final del día está demostrando que tiene una habilidad…No cualquiera”.
Me dijo el Teniente Coronel, subjefe del Estado Mayor de la Sexta Zona Militar, la mañana que él y otros oficiales me presentaron con al herrero. 
De regreso en el puesto de canje de armas miro en la mesa un rifle calibre 7.62 y una escopeta winchester 1900, de las que se usaban en la época de la Revolución y que fueron fabricadas en Estados Unidos.
El sargento de gesto bonachón dice que cuando llega al módulo una arma histórica es reportada inmediatamente a las autoridades militares en la ciudad de México, analizada por especialistas y, si resultara de valor, mandada a uno de los museos del Ejército para su exhibición. 
Pero estos dos armas, el rifle calibre 7.62 y la escopeta winchester 1900, serán desramadas y cortadas en pedacitos en la sierra eléctrica. 
“Hay otras más antiguas y de mayor valor. Coleccionables”, dice el civil abogado que se encarga de valorar las armas y extender el papelito para que la gente lo cambie por dinero en una de las cajas de la municipalidad.   
El abogado dice que es común que a este puesto de canje de armas  venga gente de ejidos para donar rifles de alto poder, cartuchos de metralleta o cargadores de cuerno de chivo, que se ha encontrado tirados en el monte, y que, se presume, pertenecieron a narcotraficantes, cosa que no suena descabellada dada la incursión de la delincuencia en las áreas rurales de las ciudades.   
Y yo todavía no puedo creer que haya alguien capaz de dar vida, en una obra de arte, a algo que en el pasado sirvió para matar. 
“Es un monstruo, un artista el señor”, recuerdo que me dijo del herrero aquel Temiente Coronel, subjefe del Estado Mayor de la Sexta Zona Militar.
Pero el herrero lo único que quiere es encontrar la paz en sí mismo y saber realmente a qué vino a este mundo.
Fuente.-

ENTERATE:...de DONDE OBTIENEN los TERRORISTAS del ESTADO ISLAMICO la "LANA""...suficiente para un "MONTON" de AK-47 de 500 Dolares.


Semanas antes de los ataques que dejaron 129 muertos en París, aviones de guerra estadounidenses retomaron excusiones en Siria e Irak sobre campos petroleros que enriquecen al Estado Islámico, uno de los ejércitos terroristas más ricos que se haya conocido. 

Estos ataques aéreos no fueron lanzados porque los funcionarios estadounidenses sean profetas; vinieron después de que la administración de Obama encontró y en silencio corrigió un error de cálculo colosal. La inteligencia estadounidense burdamente había sobreestimado el daño infligido durante ataques aéreos a la producción petrolera de los terroristas el año pasado, a la par subestimó los ingresos petroleros del Estado Islámico en 400 millones de dólares. De acuerdo con oficiales del Departamento del Tesoro, el Estado Islámico ingresa alrededor de 500 millones de dólares al año por el petróleo.

Sólo unas horas antes de que el primer atacante suicida se inmolara afuera del Estadio de Francia el 13 de noviembre, el coronel estadounidense Steve Warren admitió en una rueda de prensa que algunos de los ataques aéreos previos habían interrumpido las operaciones petroleras del Estado Islámico tan sólo un día o dos.

La administración Obama “malinterpretó el problema (del petróleo) en un inicio y luego sobreestimó extremadamente el impacto de lo que hizo (los ataques)”, dijo Benjamin Bahney, analista de política internacional del Rand Corp, un ‘think tank’ financiado por el Departamento de Defensa estadounidense, y quien ayudó a realizar un estudio en 2010 sobre las finanzas del grupo.

Bahney señala que la radical revisión de los ingresos petroleros se produjo después de que funcionarios del Tesoro obtuvieron nueva información de inteligencia sobre las operaciones petroleras del Estado Islámico tras un asalto por tierra de las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Armada estadounidense durante el mes de mayo.

Las fuerzas estadounidenses, que operan en el territorio del grupo terrorista en el este de Siria, realizaron una operación para matar a un "emir petrolero" del Estado Islámico, un hombre conocido con el sobrenombre de Abu Sayyaf, indicaron funcionarios del Pentágono en aquel momento. (Funcionarios del Tesoro, que se encarga de dirigir la guerra contra las finanzas del Estado Islámico, se negaron a comentar específicamente sobre si la información obtenida de Abu Sayyaf fue la que permitió hacer las nuevas estimaciones, pero la agencia ha dicho que las cifras se extrapolan de los ingresos petroleros del grupo en una sola región en un solo mes a principios de este año.)

No queda claro cómo la inteligencia estadounidense realizó tan mal sus cálculos iniciales, señaló Bahney, pero sospecha que la última ronda de ataques aéreos están directamente relacionados con los nuevos cálculos. "Tienes que ir tras el petróleo, y hay que hacerlo de una manera seria, y sólo han comenzado a hacerlo ahora", opinó.
Sin embargo, incluso si Estados Unidos finalmente debilita los ingresos petroleros del grupo, Bahney y otros analistas en Estados Unidos, Medio Oriente y Europa sostiene que el Estado Islámico tiene recursos más allá del crudo que lo pueden mantener por años, como la venta de esclavas sexuales, el pago de rescates por rehenes y saqueos de tierras de cultivo. En cualquier caso, 500 millones de dólares pueden comprar un montón de AK-47 a 500 dólares en el mercado negro.

El Estado Islámico entró al negocio del petróleo mucho antes de que revelara los barbáricos videos de decapitaciones en el verano de 2014. Tomó los puntos fronterizos sirios para beneficiarse del contrabando de petróleo, e intervino una red que había operado durante décadas, por lo menos desde los 90, cuando Saddam Hussein evadió las sanciones con el contrabando de miles de millones de dólares en petróleo.

"Ellos tienen una cadena de suministro bastante organizada, que atraviesa Irak y todo el 'califato'", explicó Michael Knights, un experto en Irak del Washington Institute for Near East Policy.

Debido a que Estados Unidos aparentemente creía que el verdadero dinero del Estado Islámico venía principalmente de la venta del petróleo refinado, en lugar de crudo, los ataques del año pasado se enfocaron en las refinerías y depósitos de almacenamiento, señaló Bahney.

Él y otros expertos coinciden en que perdieron de vista un importante cambio: los militantes venden cada vez más crudo sin procesar a camioneros e intermediarios, en lugar de refinarlo ellos mismos. Así, aunque el Estado Islámico probablemente mantiene cierta capacidad de refinación, la mayor parte se realiza por grupos locales que operan miles de hornos rudimentarios a lo largo del desierto sirio.
Funcionarios del Pentágono reconocen que durante más de un año evitaron atacar camiones cisterna para limitar las bajas civiles. "Ninguna de estas personas es de Estado Islámico, así que se sienten mal de eliminarlos, pero lo que ha pasado es que han visto fluir el petróleo delEstado Islámico durante todo un año”, señaló Knights. Eso cambió el 16 de noviembre, cuando cuatro aviones de ataque y dos helicópteros de combate destruyeron 116 camiones cisterna. Un portavoz del Pentágono explicó que primero dejaron caer panfletos advirtiendo a los conductores del inminente ataque.

Más allá del petróleo, el califato, según funcionarios estadounidenses, tendría activos por entre 500 a mil millones de dólares tras apoderarse de las sucursales bancarias iraquíes el año pasado, otros "cientos de millones" provienen de la extorsión a las poblaciones bajo su control y decenas de millones más son obtenidos del saqueo de antigüedades y los pagos de rescates por secuestros.
Los impuestos les traen dinero real. Un ejemplo: el Estado Islámicopermite a policías, soldados y maestros en su territorio expiar el "pecado" de haber trabajado bajo regímenes religiosos inapropiados. El perdón viene en la forma de una tarjeta de identificación de arrepentimiento que cuesta hasta 2 mil 500 dólares, con su respectiva renovación anual de 200 dólares, según Aymenn Jawad al-Tami , miembro del Middle East Forum, que sigue de cerca el grupo.

Podría decirse que el recurso menos apreciado por el Estado Islámicoson las granjas. Pero incluso antes de arrancar el motor de un solo tractor, se cree que el grupo captó hasta 200 millones tan sólo por el trigo de silos iraquíes. La superficie controlada por los militantes a lo largo de los valles de los ríos Tigris y Éufrates ha producido históricamente la mitad del trigo anual de Siria, cerca de un tercio del de Irak y casi el 40 por ciento de la cebada iraquí, según autoridades agrícolas de la ONU y un economista sirio. Sus campos podrían producir 200 millones de dólares al año si venden los cultivos, incluso a los precios del mercado negro. ¿Y cómo se llevan a cabo ataques aéreos a campos de cultivo?
Bahney sostiene que la fortaleza financiera real del grupo es su disciplina en el gasto. Rand estima que su principal egreso son los sueldos de sus hasta 100 mil combatientes, pero tan sólo los ingresos por petróleo por sí solos podrían pagar hasta dos veces éstos, dice Bahney.

El analista del Rand Corp considera que si Estados Unidos y sus aliados desean disminuir la amenaza del Estado Islámico deben reconocer que ir tras el petróleo, aunque crítico, no es suficiente. 

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"SUBEN 6.6 % los HOMICIDIOS DOLOSOS en el PAIS"...los que "dijeron que habían bajado".


El Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) reportó un aumento de 6.62% en los homicidios cometidos en el país, de enero a septiembre de este año, y destacó que Guerrero se mantiene como la entidad con más asesinatos mensuales, mientras que el Estado de México es la entidad con más casos de homicidios.

“A nivel nacional, casi todos los delitos bajan, menos el homicidio, que lleva cinco meses subiendo”, alertó Francisco Rivas, director del ONC, quien destacó que de enero a septiembre del 2015, los registros oficiales indican que el número total de averiguaciones previas fue 6.62% mayor que las registradas en el mismo periodo del año pasado, “lo cual significa que se reportaron 785 casos más”.

Precisó que el año más crítico en términos de homicidio doloso fue el 2011, y se debió a que en sus primeros nueve meses se acumularon 17,381 casos de homicidios, una cifra que resulta 37.46% superior a la del 2015.



Según el informe presentado, Guerrero sigue presentando la mayor tasa mensual de este delito, pues en septiembre su incidencia de homicidios dolosos fue 274.77% mayor que la nacional, en tanto que Colima fue la entidad que reportó el mayor incremento de septiembre del 2015 en relación con los 12 meses inmediatos anteriores. Además, entre agosto y septiembre, su tasa aumentó 133.33 por ciento.

El reporte indica que, en septiembre del 2015, el Estado de México fue la entidad en donde se registraron con mayor frecuencia los homicidios dolosos, con un acumulado de 1,559 casos.


“Las seis entidades con más homicidios dolosos fueron: Estado de México, Guerrero, Guanajuato, Jalisco, Baja California y el Distrito Federal. Estas entidades concentraron 47.05% del total nacional”, refirió.

En el caso de Michoacán, el ONC reportó la mayor cantidad de casos en donde se desconoce cómo ocurrió el homicidio doloso, con 19 asesinatos, es decir, 35.19% del total nacional.

“La entidad que registra el mayor número de homicidios dolosos con arma de fuego en los primeros nueve meses del 2015 es Guerrero, con 948, seguida del Estado de México, con 920, y Sinaloa, con 602”, refiere el estudio.

El ONC mencionó en su documento que, a través de la apertura de 1,475 averiguaciones previas por homicidio doloso, se investigaron los fallecimientos de 1,592 personas, lo que al mismo tiempo indica que 7.35% del total de las víctimas fueron privadas de la vida intencionalmente con al menos otra persona.

“El Estado de México, Guerrero y Guanajuato fueron las entidades con más víctimas en septiembre del 2015, acumulando 30.09% del total nacional”, menciona.

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EL "EJERCITO REHABILITA a RUBIDO"...antes "lavaron" con el la "vergüenza" de la "Fuga del Chapo"


Quien lo invitó y, en su caso, quien autorizó quizás no imaginó que su resurgimiento en público, cobijado por las Fuerzas Armadas y el jefe del Gabinete de Seguridad, en representación del Comandante Supremo, equivale a proclamar que él no es responsable de la fuga del ‘Chapo’ o que, en todo caso, todos son corresponsables
¿Surrealismo puro o puro cuento de André Bretón?
O es que hay quienes no se cansan de causar daño al Presidente Peña Nieto o nuestras Fuerzas Armadas y la comunidad de inteligencia dan razón, espero que de manera involuntaria, a quienes afirman que André Bretón no es el padre del surrealismo y que, en realidad, ese movimiento intelectual nació en nuestras tierras.
Allá por 1938 llegó Bretón a México. Cuenta la leyenda urbana que al arribar al aeropuerto no estaban los comisionados a darle la bienvenida. Calcularon que el vuelo se atrasaría por el congestionamiento en el espacio aéreo mexicano o quedaron atrapados en un embotellamiento en el Viaducto o de cantina, así que dos horas después de esperar, el ilustre visitante, solo y su alma, rescató como pudo lo que encontró de su equipaje; nada extraordinario; el resto de las maletas viajó a algún lugar de Sudamérica. Buscó un taxi; el chofer tuvo la gentileza de, sin pedir autorización, darle un paseo por media ciudad, como acostumbran con los forasteros, y cuando al final del trayecto no pudo pagar la “tourné” turística porque, cual buen comunista, andaba escaso de numerario, terminó con merecida golpiza, por gentileza del conductor, en la Octava Delegación; ahí, el diligente agente del Ministerio Público bostezó, apartó la vista del periódico, lo miró con curiosidad, bajó los zapatos del escritorio y le pidió una “corta” para dejarlo ir al hotel, pero como sólo traía francos, y el impartidor de justicia creyó que lo quería engañar con panchólares, lo mandó a dormir en chirona, en donde un ebrio cansado, que no lo estaba tanto, intentó violarlo por mera confusión de su acento francés.
Ese infierno concluyó sólo para dar paso a otro, cuando los compungidos, y ya sin esperanza, comunistas mexicanos dieron con él; durante horas lo habían buscado, desesperados, en las cruces Verde y Roja, y en donde paran los cadáveres que produce la capital de la República por accidente, asesinato o suicidio: El Semefo.
La leyenda urbana cuenta, también, que unos meses después, ya a salvo en la escalerilla del avión que lo regresaría a Francia, vomitó en nuestros intelectuales, en especial Efraín Huerta y Octavio Paz, que les hizo el fuchi, pues la inteligencia azteca no le perdonó su cercanía a Leon Trotsky. Antes de ingresar a la cabina de la nave exclamó que pura madre, que él no era el padre del surrealismo, que a huevo lo inventó un mexicano. El apenas era aprendiz de brujo. Jamás regresó a México.
Como toda leyenda urbana que se precie de ser, tiene algo de verdad, y mucho de mentira. Lo único cierto es que Bretón no encajó con la intelectualidad mexicana, como narra Fabienne Bradu en su libro André Bretón en México (FCE, 1995, Editorial Vuelta). Después de viajar por Puebla, Michoacán, Guadalajara, Monterrey y la alucinante Ciudad de México, sólo exclamó que México es el país surrealista por excelencia, y a partir de ahí la leyenda urbana.
Pero si don André viviera, y hubiese regresado este noviembre a México, habría confirmado la leyenda y otorgado, sin cortapisas, la paternidad del surrealismo a nuestro país.
Veamos.

¿DE QUÉ MANERA TE OLVIDO?

Con esa puntería tan afinada que solemos tener, cuatro días apenas después de los atentados islámicos a París, los mandos castrenses mexicanos se reunieron a celebrar, rumbosamente, el que quizás será el último festejo programado para conmemorar el Centenario del Arma de Aeronáutica, surgida el 5 de febrero de 1915 en el Cuartel General de Los Faros, Veracruz, y que “es embrión de la actual Fuerza Aérea Mexicana, institución garante de la soberanía del espacio aéreo nacional y Fuerza Armada con capacidad de respuesta inmediata en apoyo al pueblo mexicano y a naciones hermanas”, según reza el sitio oficial en la red de la Secretaría de la Defensa Nacional.
En el huateque del pasado 17estuvieron el general Salvador Cienfuegos, el almirante Vidal Soberón, el comandante de la Fuerza Aérea, el General Carlos Antonio Rodríguez Munguía y, en representación del Comandante Supremo, de gira en Turquía, el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.
Nada normal cuando se trata de fiesta, la Orquesta Sinfónica, el Coro y el estupendo mariachi de la Secretaría de la Defensa Nacional, y Vicente Fernández, pero también Monte Alejandro Rubido, defenestrado, el 28 de agosto, como Comisionado de Seguridad Nacional para cargarle, supongo, a alguien de alto nivel la espectacular y, según calificativos de la procuradora Arely Gómez, “asombrosa” fuga de Joaquín Guzmán, a quien el mundo conoce como “El Chapo”. Un mes antes, el 18 de julio dijo no que no renunciaría porque no había razón.
Cuentan las crónicas que quitado de la pena, como si el gobierno no se hubiese lavado en él la vergüenza de la escapatoria del capo criminal (por cierto, estamos a la espera de saber lo  “verdaderamente asombroso” en el segundo episodio de la escapatoria, es decir, en el viaje del punto final del túnel del penal del Altipano a Sinaloa, con escala en Querétaro, que prometió platicar la procuradora), el ex comisionado hacía segunda a Chente en algunas de las canciones, como narra el reportero, del periódico Reforma, Benito Jiménez. “¿De qué manera te olvido?”, repetía nostálgico, quizás recordando al “Chapo”.
Así, la conmemoración del Centenario de la Fuerza Aérea se convirtió en un acto reivindicatorio a Monte Rubido por parte del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea, la comunidad de inteligencia nacional y el gobierno federal, porque Osorio Chong representó al Presidente y, a la vez, es jefe directo del Cisen, esa especie de nuestra CIA que encabeza Eugenio Imaz y que fue la encargada, según hoy sabemos, de la vigilancia minuto a minuto, día tras día, del “Chapo”.
En política todo tiene lectura y se equivocará quien diga que los militares no hacen política. Si Monte estuvo en el festejo no fue solamente porque en las Fuerzas Armadas le tienen cariño, sino porque alguien consideró necesario que soldados, marinos, pilotos y los miembros del Gabinete de Seguridad entiendan que no está apestado, que no fue a él a quien se le escapó Guzmán Loera.

¿QUIÉN INVITÓ?

Este tipo de invitaciones no son espontáneas; el que invita, seguramente el Secretario de la Defensa Nacional en este caso, pasa la lista de los invitados a la superioridad y ahí palomean a los bienaventurados, y tachan a quien huele mal.
Ahora bien, hay dependencias, como la Sedena, con fuerza propia que quizás no requieran cumplir estas reglas no escritas de observancia obligatoria, pero en este gobierno, la forma sí es fondo, como decía Jesús Reyes Heroles, y su alcance es mucho mayor que el de otros sexenios, inclusive priístas.
Es probable, también, que como el festejo fue organizado para el día siguiente al feriado del 16, alguien no hizo su trabajo y Osorio Chong se topó con la sorpresa de que entre los invitados, y ocupando un lugar de honor, se encontraba su antiguo colaborador, al que consideró conveniente cambiar por Renato Sales Heredia para desinflar un poco el balón amenazante con estallar.
Monte Rubido es hombre de formas; las aprendió en los sótanos del sistema político mexicano, en donde trabajó toda su vida, hasta que la presión mediática y política, consecuencia de la escapatoria del capo, le resultó insoportable y renunció, o lo renunciaron, para que los tiradores no apuntaran más alto.
Para decirlo al contrario de Aurelio Nuño, cuando despachaba como jefe de la Oficina de la Presidencia y el gobierno empezaba a ser asediado con los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, con él sí cedieron a la plaza pública que pedía sangre y espectáculo; con él se buscó saciar, infructuosamente, el gusto de los articulistas.
Es indudable que de conocer la inexistencia de autorización para que se presentara no habría asistido a hacer dúo, discretamente, con el charro de Huentitán, por lo que imagino, pues lo conozco de cuando empezaba en esto de la Inteligencia y se marchó para trabajar en lo mismo al Estado de México, con Emilio Chuayffet, que la invitación que le cursaron fue autorizada.
Quien lo invitó y, en su caso, quien autorizó quizás no imaginó que su resurgimiento en público, cobijado por las Fuerzas Armadas y el jefe del Gabinete de Seguridad en representación del Comandante Supremo, equivale a proclamar que él no es responsable de la escapatoria del “Chapo” o que, en todo caso, todos son corresponsables.
Eso es lo que habría leído el propio Monte si en su antigua oficina del Cisen le hubiesen ordenado analizar su presencia en un festejo de esa importancia cuando no se cumplen tres meses de su defenestración.
En condiciones normales, el ex comisionado de Seguridad Nacional sería un apestado político y policiaco cuya presencia contaminaría a cualquiera. Es decir, nadie lo querría cerca, y he aquí que, de pronto, lo más conspicuo de las Fuerzas Armadas y de la seguridad lo cobija.
Debemos concluir, entonces, que de nada es culpable. ¿Por qué, entonces, se le envió a casita y no se le cobijó como, por ejemplo, a Jesús Murillo Karam, que todavía gozó de un poco de asueto en Sedatu?
Quizás el único con respuesta para este embrollo sea André Bretón, pero si la leyenda urbana del padre del surrealismo fuera verdadera, ni él podría contestar a los amigos norteamericanos que suelen confiar sólo en la Marina mexicana.
Fuente.-