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lunes, 14 de abril de 2025

LAS “FAMILIAS se RESISTEN”: EL “SEGUNDO de MAÑOSO que COMANDA la SEGURIDAD FEDERAL VA INVESTIGAR el CASO AYOTZINAPA que APUNTA al CARTEL que le PAGABA 200 MIL DOLARES a su JEFE”…al ejercito, procurador,secretario de SSP y paréele de contar.


Enterrada bajo nuevas urgencias, la investigación del caso Ayotzinapa continúa en México, ajena ya a las tiranteces políticas de años pasados. Las acusaciones cruzadas y la frialdad general entre las partes, engendrada en los choques con el Ejército, a quien las familias de los 43 estudiantes desaparecidos le siguen exigiendo documentos de inteligencia sobre su destino, parecen quedar en pausa. 

En los poco más de seis meses de la nueva administración, el peso de los equipos de investigación ha variado. Si con López Obrador, la unidad especial de la Fiscalía para el caso, la UEILCA, el grupo de expertos que envió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el GIEI, y la comisión presidencial que empoderó el mandatario, la COVAJ, asumieron el protagonismo de las pesquisas.

Pero ahora toma el relevo la Subsecretaría de Inteligencia e Investigación Policial, que maneja Héctor Elizalde, bajo el ala del zar de seguridad de Sheinbaum, Omar García Harfuch. Una idea antaño difícil de aceptar para las familias, por los tachones en el expediente del jefe policial

Que dice el Diario Español,EL PAIS

“En otro asunto, el testigo protegido Juan, parte de Guerreros Unidos, ha declarado a la Fiscalía que García Harfuch estaba en la nómina del grupo criminal. “Recibía 200.000 dólares por mes, ya que era el encargado de la Policía Federal en el Estado de Guerrero. Brindaba información sobre posibles operativos y facilitaba el trasiego de heroína, dinero y armas”, dijo. García Harfuch, que hace apenas dos años sobrevivió a un ataque de otro grupo criminal en la capital, siempre ha negado cualquier vínculo con Guerreros Unidos.”…

En esta lógica, la última reunión con la presidenta, a finales de febrero, trajo una novedad al colectivo. La mandataria dijo que se han dado cuenta de que algunos teléfonos de los 43 habían tenido actividad después del ataque en su contra, la noche del 26 de septiembre de 2014 y la madrugada siguiente. 

Aunque no parecía nada nuevo, porque esa situación ya la documentó el GIEI y después la COVAJ, de la mano del CentroGeo, de la Secretaría de Ciencia, integrantes del equipo de Elizalde explicaron que había tres números y 10 aparatos ignorados hasta ahora, que habrían tenido actividad tras el ataque. Las familias pidieron una explicación pormenorizada de este asunto, todavía por darse.

Esa es la novedad principal de estos meses, además de las detenciones realizadas, algunas importantes como la del Cholo Palacios, o la extradición desde Estados Unidos de Ariel Núñez, ambos presuntos integrantes de la red criminal de la región en la época. El primero era el jefe de Guerreros Unidos, grupo que desapareció a lo estudiantes, en Huitzuco. El segundo, el hijo del jefe de policía de ese municipio. Destaca también la captura de Rey Flores, un policía de Iguala, lugar del ataque, a quien el gabinete de seguridad apoda El Negro. Capturado en marzo, Flores habría custodiado “una camioneta de redilas de tres toneladas blanca, vinculada con los hechos”, según informó el equipo de Harfuch.

Fuentes conocedoras de las pesquisas consultadas por EL PAÍS señalan que el testigo protegido Carla, viejo conocido de los investigadores, dijo en una nueva declaración, en mayo de 2024, que Flores habría custodiado este vehículo, que cargaba a siete u ocho de los 43 estudiantes, al “rancho de Chucho Brito”. Es un escenario tan misterioso como novedoso en las pesquisas, el rancho de Brito se suma a los 13 posibles destinos de los muchachos tras el ataque, de acuerdo a la cuenta de las autoridades, con corte a finales de febrero.

Los problemas aquí son varios. Primero, que el rancho de Brito nunca había aparecido en el ramillete de destinos posibles de los estudiantes. Segundo, que Brito, líder de lo que quedó del grupo que atacó a los estudiantes, supuestamente murió asesinado en diciembre del año pasado. Y tercero, que en sus múltiples declaraciones, Carla ha referido cantidad de situaciones controvertidas o falsas, como la forma en que presuntamente murió asesinado uno de los normalistas la noche del ataque, más allá de los 43, Julio César Mondragón, o lo que hicieron o dejaron de hacer una serie de militares vinculados al caso, que, sin su declaración de emergencia, habrían salido de prisión.

¿Verdad histórica?

La COVAJ, en manos del subsecretario de Derechos Humanos, Félix Medina, y la UEILCA, dirigida por Rosendo Gómez Piedra, siguen sus caminos, mientras tanto, sin demasiadas novedades. La primera se centra en las búsquedas en campo, que han crecido en volumen este último año y medio, como suele recordar el propio Medina en cada reunión. En febrero, la comisión señaló que, desde 2019, se han realizado 973 búsquedas en parajes de nueve municipios del Estado, 70 desde octubre, cuando inició el Gobierno de Sheinbaum. Del total de búsquedas, apenas tres resultaron útiles y ya han pasado cinco años. Se trata de las realizadas en la barranca de la Carnicería, en los primeros años de López Obrador, que resultaron en el hallazgo de huesos de dos de los 43, Christian Rodríguez y Jhosivanni Guerrero.

La UEILCA, antaño punta de lanza de las pesquisas, se ha centrado en los últimos tiempos en hacer recuento de las detenciones realizadas y los procesos judiciales activos. La reestructuración de la investigación da por sí misma para una tesis doctoral. Hay decenas de expedientes abiertos con más de 150 acusados. Solo el año pasado, la unidad abrió más de 20. En algunos casos, las explicaciones en este campo han resultado bien confusas. En julio del año pasado, en una de las últimas reuniones con López Obrador, la UEILCA informó, por ejemplo, de la apertura de una investigación contra Juan Miguel Pantoja Miranda, alias Pajarraco. En la diapositiva mostrada, la unidad señalaba que “la conducta imputada” al Pajarraco es que había participado “en el traslado de 25 estudiantes al basurero” de Cocula, donde él y sus compinches los habían acostado boca abajo y les habían disparado.

Esto, desde luego, levantó más de una ceja en el colectivo de familiares y sus abogados. ¿Quería decir la UEILCA que estaba resucitando la tesis del basurero, la famosa verdad histórica, descartada por los equipos de investigación estos años? Según la unidad, no. La COVAJ ha dicho lo mismo. Argumentan que se trató de un equívoco: esa era la conducta imputada antaño al Pajarraco –no ahora– de acuerdo a declaraciones de detenidos, luego descartadas por la presunta tortura que estos sufrieron… El asunto del basurero es delicado. Distintos peritajes realizados en los primeros años de la investigaciones señalaron que no había forma de que el basurero de aquel municipio, vecino de Iguala, lugar del ataque, hubiera albergado una hoguera capaz de reducir a pequeños fragmentos los cuerpos de los 43. Se negaba así la versión oficial del Gobierno entonces, dirigido por Enrique Peña Nieto, que trató de cerrar el caso pronto, para evitar desgaste político.

El problema de la teoría del basurero es que, una década más tarde, carece de heredera. No hay duda de que policías de Iguala, Cocula y otros municipios atacaron a los muchachos aquel día, aunque no acaba de quedar claro el motivo. No hay duda de que los policías entregaron a los muchachos al grupo criminal Guerreros Unidos en distintos puntos de Iguala y alrededores. No hay duda de que la red criminal desapareció a los muchachos y de que, en todos estos años, solo han aparecido restos de tres, los dos arriba mencionados y un tercero, Alexander Mora, cuyos huesos emergieron de un río en circunstancias un tanto extrañas, símbolo del montaje que urdió supuestamente el equipo de Peña Nieto.

La historia del río y el basurero cayó en desgracia en años todavía del presidente priista, pero no hay hipótesis nuevas pese a los esfuerzos posteriores, no hay teorías que trasciendan al papel, a pesar de tanta búsqueda y tanto dinero gastado: solo en testigos colaboradores, el Gobierno de López Obrador empleó casi 40 millones de pesos. 

Es cierto, como dijo el mandatario en su carta de despedida a las familias, en septiembre, que fue gracias a uno de ellos, Gildardo López Astudillo, alias El Gil, que aparecieron los restos de la barranca de la Carnicería. Pero ha sido una excepción. El resto son conjeturas. Como el hecho, por ejemplo, de que el mandatario crea que parte de los muchachos fueron cremados en dos funerarias de Iguala, extremo nunca comprobado, basado en los dichos de otro testigo protegido, alias Neto. A día de hoy, la COVAJ ha inspeccionado 39 funerarias y crematorios en la región, sin resultados.

Con informacion: PABLO FERRI/ DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

“PRESUMEN FRACASO OPERATIVO”: GUARDIAS ESTATALES de AMERICO y el SOPES PERSIGUEN al CDG,ATRAPAN su “AMADO CARRILLO” y TE lo VENDEN como LOGRO SIGNIFICATIVO”….una distracción para no voltear a ver el “trafico de huachicol” que practica su gobernador y el Cartel como deporte exclusivo.


El énfasis en publicitar decomisos menores como logros significativos ,es una estrategia que ya se lizo vicio a la Guardia Estatal de Tamaulipas bajo el gobierno “mañoso” de Morena y Americo Villarreal, buscando desviar la atención de las fallas estructurales en el combate al crimen organizado y la colusión de su gobernador. 

En este caso, el aseguramiento de un vehiuculo Cadillac XTS,esta lejos de representar un golpe significativo al Cártel del Golfo,que no mejora la percepción de seguridad en Reynosa. Por el contrario, refuerza la percepción de que las autoridades están más interesadas en aparentar eficacia que en enfrentar el poder del Cartel que se manifiesta en extorsiones, levantones y asesinatos a mansalva.

El incidente ocurrido este 12 de abril de 2025 en la colonia Puerta del Sol, Reynosa, ilustra una vez más la preocupante dinámica de impunidad y fracaso operativo que prevalece en Tamaulipas bajo el gobierno de Morena y Américo Villarreal. 

Este evento,como muchos mas que han publicitado durante este gobierno farsante, que culminó con el aseguramiento de un vehículo Cadillac XTS y algunos artefactos metálicos tipo ponchallantas, evidencia cómo las autoridades terminan celebrando fracasos como logros operativos mientras los responsables logran escapar.

En esta ocasión, los ocupantes del vehículo, claramente miembros del Cartel del Golfo que comanda un ex-militrar entrenado con impuestos, lograron escapar tras arrojar ponchallantas huyendo a pie entre las viviendas del sector. 

El resultado: un operativo que no logró detener a los responsables ni garantizar justicia, pero que se presentó como un éxito al asegurar un automóvil sin reporte de robo y algunos objetos metálicos.

La sombra del Cártel del Golfo y la impunidad

Este tipo de hechos no son aislados en Reynosa, una ciudad marcada por la influencia histórica del Cártel del Golfo y lider en levantones bajo el gobierno complice de Villarreal Anaya. 

Bajo administraciones recientes, incluyendo la actual de Américo Villarreal, las acusaciones de vínculos entre el crimen organizado y las autoridades han sido constantes. Investigaciones periodísticas han señalado que el Cártel del Golfo ha fortalecido su posición gracias a la permisividad o incluso complicidad con todos los sectores del gobierno a los que sobornan con una paga mensual, mientras su gobernante se asocia con estos y no solo en lo oscurito,tambien en las urnas electorales.

La incapacidad recurrente para detener a los responsables en operativos como este refleja una peligrosa tendencia: el crimen organizado opera con relativa libertad, mientras las fuerzas de seguridad parecen enfocarse más en exhibir resultados mediáticos que en desarticular estructuras criminales. 

Estas distracciones que solo sirven para perpetúar el ciclo de violencia e inseguridad en una región ya profundamente afectada por secuestros, extorsiones y enfrentamientos armados mientras su gobernador convierte el trafico de hauchicol, contrabando de combustibles desde Texas,en un depórte exclusivo de el y los Carteles.

Celebrar fracasos operativos: una estrategia dolosamente cuestionable

La peligrosa impunidad que rodea al crimen organizado en Tamaulipas es un reflejo de fallas profundas en las estrategias de seguridad y gobernanza. Mientras los responsables escapan y los operativos fracasan, el gobierno local parece más enfocado en obtener reconocimiento superficial que en garantizar justicia y seguridad para los ciudadanos. Esta situación no solo debilita la confianza pública, sino que también perpetúa el poder e influencia de organizaciones criminales como el Cártel del Golfo que debe de estarse carcajeando de estos operativos que suman cateos con la misma tesitura amoral.

Con informacion: HoyTamaulipas/ MEDIOS

“YA le CUMPLIERON AMENAZA”: “EJECUTAN en CARRETERA EX-CANDIDATA de MORENA SEÑALADA en NARCOMANTA y su VEHICULO se ESTRELLA con VEHICULO INOCENTE en SENTIDO CONTRARIO”…y otros 4 muertos a cifras del “muerterio” del segundo piso.


La ex candidata de Morena a la Alcaldía de Pilcaya Maricela Morales Ortiz y otras tres personas fueron asesinadas a balazos durante la noche del pasado sábado cuando viajaban sobre la Carretera federal Taxco-Estado México, a la altura de la localidad de Cacahuamilpa, al norte de Guerrero.

De acuerdo con lugareños de Pilcaya, colindante con el Estado de México, fue alrededor de las 21:00 horas cuando sujetos armados emboscaron a la política y a sus acompañantes, y se comenzaron a escuchar las ráfagas de balazos.

Se presume que tras el ataque a balazos, la persona que conducía la camioneta perdió el control y se estrelló contra otro vehículo que iba en sentido contrario.

El choque del vehículo tras el ataque armado subraya cómo las acciones violentas no solo afectan directamente a las víctimas principales, sino también a personas ajenas que se ven involucradas por accidente. Esto refleja cómo una vida “azarosa” o marcada por riesgos puede poner en peligro a otros que no tienen relación directa con los conflictos.

Posteriormente, autoridades encontraron al interior de una camioneta los cadáveres de dos mujeres y dos hombres, los cuales fueron identificados como Benjamín Morales, Carlos Martínez y Maricela Morales, quien contendió en 2021 por la Alcaldía.

La otra mujer, hasta ahora, no ha sido identificada.

En mayo del 2023, en esta misma vía que comunica con Ixtapan de la Sal, Estado de México, fueron heridos a balazos los hijos de Maricela Morales, Miguel Ángel y José Juan, de 30 y 35 años de edad respectivamente, cuando viajaban en una camioneta Toyota-Hilux.

Los dos hijos de la ex aspirante morenista son dueños del rancho Primavera Hermanos Rea y junto con ellos fueron heridos tres de sus trabajadores que los acompañaban.

En febrero del 2021, el entonces líder estatal de Morena, Marcial Rodríguez Saldaña, denunció que la candidata a la Alcaldía de Pilcaya, Maricela Morales, había sido agredida por policías estatales.

Sin embargo, el Gobierno del estado, rechazó esa versión e informó que laabanderada morenista se había negado a que los agentes estatales revisaran a un grupo de hombres armados que iban con ella.

El 16 de mayo de 2023, en Cacahuamilpa fue hallado un hombre asesinado a balazos y a un lado de este estaba una cartulina con un mensaje dirigido a miembros de La Familia Michoacana (FM), entre los cuales señalaban a Maricela Morales.

“Más basura…hijo de la…seguimos con la lista más basura de la FM, Maricela Morales, de la FM, lo mismo le pasará a los demás”, decía el mensaje.

Los hechos de violencia registrados el sábado pasado se dan luego de que en los últimos días se han registrado secuestros de jóvenes en la cabecera municipal de Pilcaya y en Cacahuamilpa.

“En Pilcaya la gente está aterrorizada porque no hay gobierno; los de la Familia Michoacana cobran cuota a todos los comerciantes”, dijo uno de los lugareños que pidió que se omitiera su nombre.

El pasado viernes 11 de abril, la Gobernadora Evelyn Salgado Pineda estuvo en Taxco, municipio controlado por la Familia Michoacana, donde dio a conocer el operativo de seguridad estatal de Semana Santa con 3 mil elementos de fuerzas de seguridad federal y estatal.

“Aquí en la región Norte, Taxco, Pilcaya y Tetipac, la situación de violencia no cambia a pesar de que aquí ya gobierna Morena”, dijo un habitante

Con informacion: ELNORTE/

domingo, 13 de abril de 2025

EL “CHOCOLATE de SHEINBAUM y las GELATINAS de XOCHITL en una CARICATURA que DICE lo que CALLAN”…cuando el silencio es complice,las incoherencias se vuelven rutina.


La caricatura titulada “Bienestar Chocolate” de de “Paco” Calderón en EL NORTE, aborda dos temas actuales del panorama político mexicano, contrastando las historias de ex-candidata presidencial e oposición, Xóchitl Gálvez y la “encargada del despacho” de la presidencia, Claudia Sheinbaum

Contexto de Xóchitl Gálvez

Xóchitl Gálvez, representante del Frente Amplio por México, ha construido su imagen pública en torno a una narrativa de superación personal. Según ella y sus allegados, durante su infancia en Tepatepec, Hidalgo, vendía gelatinas para ayudar económicamente a su familia. Esta historia ha sido utilizada como símbolo de humildad y esfuerzo por parte de la oposición política que la respalda. Sin embargo, el ex-presidente Andres Manuel López “hablador” cuestionó esta versión, calificándola como una estrategia publicitaria para conectar con el pueblo y comparándola con campañas anteriores de otros políticos.

Contexto de Claudia Sheinbaum

Por otro lado, la caricatura hace referencia al programa del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum, que promueve productos como el “Chocolate Bienestar” que por sus tres ellos de advertencias, de bienestar no tiene nada. Este chocolate ha generado críticas debido a su exceso de calorías, azúcar y grasas saturadas. A pesar de ello, Sheinbaum lo ha defendido como una alternativa más saludable que los chocolates comerciales debido a su mayor contenido de cacao,aunque los que si saben de nutrición, advierten lo contrario.

Interpretación y crítica

La caricatura utiliza el contraste entre estas dos figuras para señalar incongruencias en las narrativas políticas. Por un lado, ridiculiza la burla clasista y racista hacia Gálvez por su historia de vender gelatinas. Por otro lado, cuestiona el papel del gobierno al involucrarse en la venta de productos como chocolates bajo el argumento de “ayudar a los productores”. La sátira se enfoca en la aparente contradicción entre las críticas hacia Gálvez y el silencio sobre iniciativas similares promovidas desde Palacio Nacional bajo el mutis de sus correligionarios.

Mensaje principal

El autor plantea una pregunta clave: ¿es adecuado que el gobierno se dedique a comercializar productos como el Chocolate Bienestar? La caricatura busca generar reflexión sobre las prioridades gubernamentales y las narrativas políticas utilizadas para conectar con la ciudadanía.

En los hechos, todos los dias y a cada rato,la encargada del despacho de la presidencia, deja de lado lo urgente para atender lo importante, pero con la misma seriedad que atiende la venta de “Chocolates” cuando no nos esta dando “atole con el dedo,que por cierto nos gusta tanto que siempre pedimos mas.”

Con informacion: ELNORTE/

“3 AÑOS de CARCEL por 150 PESOS ?”: LA JUSTICIA MANCHADA las MANDÓ a PRISION y YA HAY 14,200 MUJERES ENCARCELADAS”…7.3 dias por cada peso.


Cynthia Bazán salió después de tres años de la cárcel y era como si el beige del uniforme se le hubiera quedado pegado. “Todavía no me queda claro, pero es como si la gente se diera cuenta, como si yo tuviera algo diferente”, dice esta joven de 27 años, que fue sentenciada a robo con violencia por “llevarse” 150 pesos de una tienda. 

Salió amnistiada en 2023 y se encerró en su casa. Tardó dos meses en volver a pisar fuera: “Y si salgo y estoy otra vez en el lugar incorrecto y me vuelve a pasar lo mismo y otra vez…”. Y otra vez la cárcel, el abandono, la explotación, los pagos por comer, por pasar lista, por un cubo de agua caliente, la lejanía de su hijo, de su madre, de ella misma también.

En México hay unas 14.200 mujeres privadas de libertad. Son pocas en comparación con los hombres, solo el 6%, lo que orilla a que ni los espacios ni los programas ni la reinserción están pensados para ellas. Hay mujeres hacinadas en los módulos de penales mixtos o mujeres asfixiándose entre los muros de una megacárcel federal. 

Hay una mayoría de mujeres presas por delitos contra la salud —tráfico de drogas—, por secuestro o por hurto. Suelen ser el eslabón más bajo de la cadena del delito. El 40% de las que están en prisión no ha recibido una sentencia y muchas pasan años tratando de demostrar que son inocentes. Algunas no lo logran en la primera instancia y la espera se alarga como una sombra que se come a sus familias y a su salud.

El Centro por los Derechos Humanos Zeferino Ladrillero calcula que, por ejemplo, la mitad de la población penitenciaria en el Estado de México está “injustamente presa”, es decir, sus delitos fueron fabricados, sus confesiones obtenidas bajo tortura o sus arrestos hechos sin orden de aprehensión. Cynthia se convirtió en una más de esa lista. También Maricela o Ruth. En plena campaña de los nuevos juzgadores para la elección judicial, las tres mujeres reiteran el estigma que les dejó unos procesos policiales y judiciales fallidos. En esos casos, no hay que sobrevivir solo a la cárcel, sino también fuera. Lo sabe bien La Cana, la organización que lleva nueve años peleando por los derechos de las mujeres en prisión y su reinserción con talleres y ayuda psicológica después.

“Las mujeres en la cárcel reciben una doble sentencia: la del delito que se supone que cometieron y la sentencia social. Son castigadas por haber abandonado a sus familias, por no cumplir como cuidadoras, por haber ejercido un rol violento, por no haber permanecido en el hogar”, apunta Mercedes Becker, psicóloga y una de las fundadoras de la organización. Con este enfoque, La Cana contradice a una sociedad dolida y a un Gobierno punitivista, que celebran las sentencias largas o el aumento de la prisión preventiva oficiosa. “Una mujer cometió un delito y tú puedes juzgarla por eso, pero te cuenta su historia y fue una niña vendida desde los tres años o golpeada durante toda su vida. Entonces las oportunidades que reciben tienen que ser muchas porque las oportunidades que se les quitaron también fueron demasiadas”.

Cynthia Bazán: “Cuando salí de prisión, mi hijo no me reconocía”

La libertad de Cynthia Bazán tiene un precio exacto: 150 pesos y un paquete de cajetillas de tabaco. “Me encarcelaron por algo que no robé. Yo ni siquiera fumo”, se ríe, para quitar importancia a que pasó tres años en la cárcel acusada de robo con violencia y que ese fue, según la policía, el botín. 

Una recompensa que, además, debía compartir con el que era entonces su pareja y el conductor del Uber que los trasladaba. Según la carpeta de investigación, el 17 de junio de 2020, ellos estacionaron delante de una tienda en Nezahualcóyotl, en el Estado de México, agarraron un cuchillo de 18 centímetros y amenazaron con él a la encargada. Le robaron poco más de dos dólares para cada uno y se salieron. Sin embargo, el arma consignada no tenía huellas de ninguno de ellos y las cámaras de vigilancia no mostraban ningún asalto. Aun así, los defensores de oficio no lograron sacarla. Cynthia fue sentenciada a nueve años y obligada a despedirse de su hijo, que apenas tenía entonces tres años.

“Yo sentía que se estaba repitiendo la misma historia”, explica la joven, que tiene ahora 27, “yo desde muy chica conocí un penal, porque mi papá estuvo en prisión. Yo vi como mi mamá se desgastaba por mi papá y conmigo chiquita. Entonces dije: “No, yo tengo que salir solita adelante porque yo no puedo darle otra preocupación a mi mamá, porque ella ya tiene a mi hijo”. No recibió una sola visita en los casi tres años que estuvo en prisión. Tampoco recibió un peso. La cárcel es cara y paga mal. Un cubo de agua caliente cuesta 30 pesos y por trabajar 16 horas al día en la cocina recibía 50 pesos. Eso orilló a Cynthia a lavar ropa, trastes, escaleras, a rafear y a tejer. Con el dinero pagaba la tarjeta para llamar tres veces al día a su hijo: “De mínimo para que no se olvide de mí por completo”.

No lo logró del todo. Cuando Bazán recibió la amnistía en 2023, su madre y su hijo acudieron en la noche al penal de Neza Bordo a recogerla. “Mi hijo se me quedó viendo y no me reconocía. Sí me dolió demasiado porque perdí tiempo”, cuenta y solo ahí se quiebra. “Todavía no me va a considerar su mamá porque yo lo dejé en su etapa más importante. Sé que con el tiempo lo voy a lograr. Ese es mi motivo a para seguir”. Ahora ha montado un puesto de papelería y juguetes al lado de una escuela en la alcaldía Gustavo Madero, donde vive en Ciudad de México, para aprovechar el tiempo con él. En agosto lo quiere combinar y empezar a estudiar una carrera: “Quisiera que fuera derecho, por todo lo que vi ahí dentro”.

Maricela Rodríguez: “Salí de la cárcel seis años después y ya no tenía nada”

Pasó años Maricela Rodríguez preguntándole a Dios. Estaba encerrada en el penal de Santa Martha Acatitla, en Ciudad de México, y ya había perdido su trabajo, su casa, su familia, su libertad. Cuando la detuvieron era 2013, tenía 47 años y era administrativa de la Secretaría de Transportes federal. La acusaron de fraude, por unas irregularidades que había tenido su seguro. La sentenciaron a nueve años, por el agravante de estar “organizada”. “Estaban involucradas siete personas de la aseguradora, el ajustador, el servicio médico, el tesorero… Los conocí ya en el juzgado”, explica: “Yo me podía ir reparando el daño, me pedían 1,2 millones de pesos, pagaba y me iba. Pero yo decía: ‘¿Por qué voy a pagar algo que yo no robé?’. Yo quería demostrar mi inocencia”. Lo hizo. Tardó más de seis años.

En prisión se dedicó a ocupar el tiempo, dice y enumera: trabajó en la biblioteca, puso un puestito de dulces, aprendió a tejer, a hacer chocolates y pasta francesa, estudió inglés y derecho, era maestra. “Tenía 40 alumnas”, presume contenta, “les enseñaba a leer, a escribir”. Maricela aguantó la espera con la ayuda de su madre y de sus hermanos, que la visitaron sin falta cada domingo, que le llevaban comida dos veces a la semana. Era la anomalía en unas cárceles de mujeres sin filas de espera. En octubre de 2020, le concedieron el amparo en el que era absuelta. Salió libre, pero sentía que el camino apenas empezaba.

“No tenía casa, no tenía carro, no tenía marido. No tenía trabajo tampoco. No tenía dinero. No tenía nada. Entonces, ¿qué hacía?”, recuerda. Fue La Cana, cuenta, las que le tendieron la primera mano y también las siguientes. Le ofrecieron ayuda psicológica, le compraban sus chocolates y la formaron como tallerista. Desde entonces es ella quien visita Santa Martha, el penal de Nezahualcóyotl o el de Ecatepec. Enseña a las mujeres y las anima: “Chicas, miren, yo también estuve privada de libertad y vengo a demostrarles que sí se puede salir. Que sí podemos”. Maricela cuenta su historia sonriente y serena, con un lazo morado al pecho, con la lucha a cuestas de conseguir que le devuelvan su trabajo en la Secretaría, recién llegada de un evento al que la llamaron para contar su testimonio. “Yo solita le dije a Dios: ‘Ya sé por qué me mandaste”.

Ruth Verónica: “Estar en prisión es como si estuvieras muerto, pero existiendo”

La historia es la de miles: estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Ruth Verónica salió una noche de abril de 2023 de un bar en Nezahualcóyotl, en el Estado de México. Estaba cansada y no pasaban los taxis. Un amigo le ofreció esperar, pero ella prefirió que les dieran ride otros amigos que pasaban por allí. Estaba muy cerca de su casa. En la esquina anterior, les dio el alto una patrulla: el coche tenía reporte de robo. Ruth y su amigo se fueron a prisión con las tres personas que les recogieron. Después de 72 horas de aislamiento fue trasladada al penal conocido como Neza Bordo.

En la carpeta de investigación, los policías escribieron que el amigo de Ruth portaba una pistola y que ella vigilaba una farmacia. Ambos tenían videos de cámaras de seguridad y testimonios que probaban que estaban en otro lugar cuando ese coche fue robado. “Teníamos todo para salir luego luego. Pero no tuvimos una buena defensa”, explica. “Estar en prisión es como si estuvieras muerto, pero existiendo, el tiempo se detiene ahí adentro para ti. Porque para tu familia fuera sigue la vida, sigue, todo sigue, pero tú estás congelado”, resume.

Su injusticia se corrigió cinco meses más tarde, en la apelación. Como salió primero con un bracelete en el tobillo aprovechó para hacer el curso de computación de La Cana, después ha seguido con el de maquillista, el de estilista y está terminando el de uñas. Es una de las 5.000 mujeres que cada año reciben talleres de la organización —que trabaja en 15 centros penitenciarios y también fuera—. Con eso le gustaría poner su propio local. Ella que fue mesera, lavaplatos, cajera en una refraccionaria de carros, ha conseguido la confianza que le faltaba. “Las chicas de La Cana me pusieron psicólogo, nunca había estado con uno”, cuenta.

—¿Y qué te pareció?

—Muy genial. Yo no soy la persona que era antes porque he aprendido muchas cosas. He aprendido a quererme, a valorarme yo, a ser alguien diferente. No le desearía ni a mi peor enemigo estar en la cárcel. Pero a mí me cambió la vida completamente.

Con informacion: BEATRIZ GUILLEN/DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/