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domingo, 18 de julio de 2021

EL "CRIMEN se MANDA en el PAIS,PERO en TAMAULIPAS HAY CRIMEN ORGANIZADO DENTRO y FUERA del GOBIERNO"...y como dice el corrido de "Lamberto Quintero",quisiera que fuera cuento, pero señores es cierto.



El país está en llamas. Después de tres años, el Presidente Andrés Manuel López Obrador reconoce –quizá tardíamente– que su proyecto gubernamental está en riesgo si no se pacifica el país. Y hay razones.

De no consolidarse el proyecto de pacificar el territorio, lo más probable es que el llamado proyecto de la Cuarta Transformación termine en un rotundo fracaso. Y, peor aún, el próximo candidato de Morena a la Presidencia de la República tendrá que romper con el Presidente y replantear un proyecto diferente ante el modelo fallido del actual régimen. Por ninguna vía podrá haber continuidad ante un fracaso.

La violencia, por doquier, está imparable: Michoacán, Tamaulipas y Chiapas están en llamas. En la primera entidad el diálogo oficial con los representantes sociales y algunos del crimen organizado ha fallado; el Ejército ha fracasado. La población está a merced del crimen y no hay entidad gubernamental capaz de poner orden. Ni la iglesia ha podido con el flagelo.

El otro punto crítico es Chiapas, hasta no hace mucho tiempo un territorio donde imperaba una suerte de pax mafiosa, pacto entre grupos criminales y el poder político.

Y hay razones que lo explican: Chiapas es otra puerta grande de entrada de droga y precursores químicos que provienen de Centro y Sudamérica. Es la frontera más porosa. Por Chiapas entra de todo. Drogas, armas, químicos para las drogas de diseño, armas, indocumentados… Y todo se mueve por la República mexicana. Se mueve a través de Tabasco, el sur de Veracruz y luego sube a la frontera entre Estados Unidos y Tamaulipas. Por Chiapas entraron los llamados Kaibiles, desertores del Ejército Guatemalteco que reforzaron las fuerzas armadas del cártel de Los Zetas, el cártel militar.

En Chiapas hay crisis y por ello hay violencia. El territorio está bajo la disputa de tres cárteles: Sinaloa, cártel de Jalisco y el cártel del Golfo. La violencia entre grupos terminales terminó con la vida del activista maya Simón Pedro Pérez López.

Surgió en este escenario de violencia el cártel de “Los Ciriles”, vinculado al cártel de Jalisco, con presencia en las comunidades de Pantehló, Chiapas.

La guerra subió de intensidad, pues fue asesinado en Tuxtla Gutiérrez un operador identificado con el capo Ismael “El Mayo” Zambada –Ramón Gilberto Rivera, “El Juniors”– quien es hijo de un personaje apodado “El Tío Gil”, quien responde al nombre de Gilberto Rivera Amarillas, padre de la víctima. Este personaje del hampa fue aprehendido en 2016 en el aeropuerto “La Aurora”, de Guatemala, en 2016, cuando pretendía volar hacia México.

La batalla en Chiapas está detonada por diversas causas, a saber: su ubicación geográfica estratégica. Es una ruta de entrada de drogas, armas y personas que, en su mayoría, son explotadas en el negocio de la trata.

Recientemente, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó que el estado está bajo disputa. La guerra por el territorio lo encabezan los cárteles de Sinaloa, Jalisco y Golfo. El cártel que más extensión territorial domina es Sinaloa, le sigue el de Jalisco y Golfo tiene bajo su dominio una pequeña franja de poder que se extiende desde el Pacífico hasta la frontera con Oaxaca y la zona sur de Veracruz, una de las más violentas de esa región y cuya inestabilidad no ha podido ser detenida.

En Chiapas también operan Los Zetas. Dominan en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Todo el escenario de violencia –no antes visto en la entidad, pues como se dijo había una pax mafiosa– se descompuso después de las elecciones del 6 de junio, cuando se detonó el reacomodo criminal en los territorios.

Esto abrió la puerta al cártel de Sinaloa, que ahora domina grandes extensiones del territorio: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Durango, Coahuila, Chiapas y Oaxaca. La violencia en Chiapas provocó que unas dos mil personas se hayan desplazado de Pantelhó, Chiapas.

Durante las últimas semanas, la región tsotsil Pentalhó-Chenalhó ha sido abandonada por buena parte de su población por el terror que priva en esa región. Igual que lo que ocurre en Aguililla, Michoacán. Y el Estado permanece ausente. Las manos fuera de la seguridad.

El desplazamiento humano en Chiapas, sobre todo en la zona conflictiva, ha sido documentada por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas. Sus representantes aseguran que en la zona tomada por el crimen hay ancianos y adultos mayores atenazados por el miedo y la vida de quienes denuncian los hechos –aseguran– está en completo riesgo.

El crimen manda

Lejos de ser combatido, el crimen organizado en el país se posiciona con mayor fuerza, pues el régimen de Andrés Manuel López Obrador carece de una política antimafia, lo que ha recrudecido la violencia a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

A punto de cumplir tres años en el poder, esta situación se recrudece tanto como la violencia. Y esto ha causado preocupación en Estados Unidos, tanto por la violencia recrudecida en Tamaulipas, sobre todo en el municipio de Reynosa, de donde es oriundo el Gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, investigado por sus nexos con el crimen organizado.

El narco y su influencia en la política es una realidad, pero el Presidente Andrés Manuel López Obrador no lo reconoce; es obvio que no hay combate de parte del Estado ni existe una estrategia criminal o antimafia.

La penetración del crimen organizado en el país es muy grave. Desde el año 2010, el área de estudios municipales del Senado de la República alertó sobre la fuerte presencia de presuntos delincuentes que, desde diversos partidos, eran lanzados como candidatos a presidentes municipales, diputados locales y federales, entre otros cargos de elección popular.

Aquel estudio sostenía que más de 60 por ciento de los municipios del país eran gobernados por personajes relacionados directa o indirectamente con alguna modalidad criminal: narcotráfico, secuestro, extorsiones, tráfico humano, por citar sólo algunas.

En los últimos 10 años, la radiografía del crimen es realmente perturbadora. A poco más de dos años que Andrés Manuel López Obrador asumió el poder, no ha sido capturado ningún capo emblemático.

Ahí siguen, intocables, los hijos de Joaquín Guzmán Loera –Iván Archivaldo, Ovidio y Jesús Alfredo Guzmán– quienes ahora encabezan el cártel de Sinaloa, el más poderoso de los grupos criminales en América Latina.

Impune y sin mayores conflictos sigue operando Ismael “El Mayo” Zambada, a quien la DEA considera el mayor capo de México, quien ahora opera en sociedad con Rafael Caro Quintero en norte del país.

Y de igual forma, Nemesio Oseguera Cervantes continúa expandiendo al cártel de Jalisco Nueva Generación, el más beligerante de los cárteles.

Actualmente la guerra entre los cárteles se centra en Tamaulipas, Baja California y la región de El Bajío. Ahí, los enfrentamientos se presentan entre el cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación. En esta narcoguerra también se suma el cártel Santa Rosa de Lima, fundado por José Antonio Yépez, conocido como “El Marro”, quien construyó un verdadero imperio mediante el robo de combustibles –El Huachicol–, los secuestros y las extorsiones.

De acuerdo con autoridades estadounidenses, que le han seguido la pista desde hace varios años, “El Mayo” Zambada suele financiar a organizaciones criminales para enfrentarlas con sus enemigos. El dato que se ha confirmado, por ejemplo, es que Zambada financió con dinero y armamento a Los Matazetas, que originalmente pertenecían al cártel de Sinaloa, pero luego se enfrentaron al CJNG.

Los estados con mayor violencia son Michoacán, Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Sonora y Guerrero. En este último estado operan varios cárteles que se disputan la llamada ruta del pacífico.

No es todo: En los últimos 10 años, la dinámica de los cárteles de la droga ha cambiado y se han convertido en verdaderas empresas del crimen con una veintena de actividades criminales –independientes del tráfico de enervantes– y su estructura también presenta modificaciones: ahora los cárteles se han fraccionado en células poderosas y violentas cuyos ramajes están enlazados con otros grupos criminales activos en todo el continente.

Después de la guerra fallida implementada por Felipe Calderón y la corrupción desastrosa que prohijó el Gobierno de Enrique Peña Nieto, el crimen lejos de ser combatido se extendió a lo largo y ancho del país e incluso se internacionalizó: muchos cárteles ahora operan en Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Costa Rica y Guatemala.

E incluso cuentan con amplios ramajes en Europa, particularmente en España, Italia y Reino Unido, desde donde operan el tráfico de drogas hacia los mercados de Asia y África, por citar sólo esos continentes.

Un ejemplo de la expansión y de que la guerra contra el narcotráfico no ha dado resultados es la expansión del cártel de Sinaloa, el grupo criminal más boyante del mundo, de acuerdo con la DEA.

Tras la captura de su líder, Joaquín Guzmán Loera –sentenciado a cadena perpetua en Estados Unidos–, dicha organización criminal se dividió en cuatro frentes y cambió sus operaciones: ahora es más dinámica, menos visible y ejerce un mayor control territorial en el país.

De igual forma, su poderío está mejor cimentado con las alianzas que ha tejido con los cárteles del Golfo, La Familia Michoacana, entre otros grupos criminales poderosos.

Del año 2000 a la fecha, la dinámica del narcotráfico ha variado en todo el país: un dato que sobresale es que ahora los cárteles gobiernan a través de sus aliados buena parte de los municipios del país, por lo que sus cotos de poder son amplios y no menos poderosos.

De acuerdo con informes de la DEA y de la Fiscalía General de la República (antes PGR), más de la mitad del territorio nacional está controlado por 14 cárteles, en su mayoría violentos, que están relacionados con altos mandos de las policías estatales y municipales –las más contaminadas del país– y cuyos efectivos fungen como sicarios, halcones o protectores de redes de secuestradores o narcomenudistas.

Esos mismos informes establecen, además, que el estado de Tamaulipas –donde dos exgobernadores (Tomás Yarrington y Eugenio Hernández) están presos por brindar protección al narcotráfico durante sus respectivos gobiernos– es la entidad con mayor número de grupos criminales asociados.

Y enseguida se enumeran algunos de los más peligrosos que operan en esa entidad: Grupo Operación Zeta, Fuerza Especial Zeta, Metros, Rojos, Dragones, Ciclones, Fresitas, Pelones, Talibanes, entre otros, que han arrebatado el monopolio de la violencia a los cárteles hegemónicos –Los Zetas y al Cártel del Golfo– cuyas redes se extendieron por años en toda la entidad y aún operan en el corredor Tamaulipas-Nuevo León-Coahuila, uno de los más sangrientos.

Ya desde los tiempos de Tomás Yarrington y Eugenio Hernández –dos de los exgobernadores priistas con escandalosas historias de riqueza, poder, impunidad y ligas con el narcotráfico– el crimen organizado tenía amplios dominios en la vida política, social y empresarial, pero en la actualidad el crimen organizado es amo y señor de las cárceles y controlan el tráfico de todo tipo de sustancias que cruzan a Estados Unidos con el apoyo de la policía del estado.

En Tamaulipas este escenario de total control criminal minimizó la figura del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, cuyo Gobierno ha resultado un fracaso por sus fallas y desatinos en el combate al narcotráfico. Durante su mandato, las redes del delito se han incrementado, imparable la violencia que azota a todo el territorio.

Tanto de día como de noche –y este es un verdadero escenario de guerra– la metralla no cesa en diversos municipios, los más sangrientos, los que se ubican en el límite fronterizo con Estados Unidos: Miguel Alemán, Camargo, Ciudad Mier, entre otros, donde las balaceras ya son parte de la realidad cotidiana.

Los informes oficiales señalan también que después de Tamaulipas en la lista de territorios incendiados por la criminalidad le siguen Chihuahua y Guerrero, con seis bandas locales cada uno. Sin embargo, un informe del Cisen titulado “Presencia de la Delincuencia Organizada en Guerrero”, elaborado en 2011, señalaba entonces que en Guerrero operaban 300 organizaciones criminales y cuyas cabezas son personajes que tenían (o tienen) líneas de parentesco con autoridades estatales y municipales.

En sus partes medulares, el informe sostiene que la crisis se inseguridad se agudizó por las disputas y enfrentamientos armados entre los cárteles del Golfo, Pacífico, La Familia Michoacana, Los Zetas y la Organización Beltrán Leyva.

Poco después, los decibeles de la guerra aumentaron cuando a la confrontación por el territorio se sumaron dos de los cárteles más violentos: Guerreros Unidos y Los Rojos, los que convirtieron al estado de Guerrero en un territorio de muerte, el cementerio de la impunidad.

El informe incluye algunos datos históricos que explican la imparable violencia en ese estado: sostiene, por ejemplo, que en 2008 los Beltrán Leyva abrieron fuego por el control territorial –uno de los más codiciados porque se ubica en la ruta del Pacífico– al enfrentarse a los hombres del cártel del Golfo y de Los Zetas, por aquel tiempo todavía aliados.

Tras la muerte de Arturo Beltrán, en 2009, durante un enfrentamiento con marinos en su condominio de Cuernavaca, Morelos, el grupo de sicarios conocido como Los Pelones continuaron al servicio de Héctor Beltrán, “El H”, quien se enfrentó a Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie” –detenido en México debido a un percance de tránsito– quien posteriormente fue extraditado a Estados Unidos. Desde el pasado 11 de junio purga una condena de 49 años de prisión y debe pagar 192 millones de dólares.

Pero cuando los hermanos Beltrán se vieron mermados en Guerrero sobrevino una avalancha de células criminales. Surgieron Los Rojos y el Cártel de la Sierra, ambos ligados a lo que resta del cártel de Los Beltrán, quienes están confrontados con La Familia Michoacana, grupo criminal que sobrevive.

La caída y extradición de “La Barbie” no dejó vacío el territorio. En su lugar se afincó el grupo “Cida”, uno de los más violentos. Esta organización enfrentó una guerra interna y se dividió. Así surgieron dos grupos: uno encabezado por Carlos Antonio Barragán, “El Melón”, Benjamín Flores Reyes, llamado “El Padrino” (capturado por agentes en 2010) y Moisés Montero, “El Coreano”, quien fue identificado como expolicía ministerial tras su detención en 2011.

El segundo grupo se le conoce como “La Barredora” y lo encabezan Cristán Tarín, “El Cris” y Eder Yair Sosa, “El Cremas”. Estas dos células, de acuerdo con el informe oficial, se aliaron al cártel de Sinaloa.

Dicha alianza tiene razones de peso: “El Cris”, según los reportes policiacos, es hijo de Arturo González Hernández, “El Chaky”, quien fuera lugarteniente de Amado y Vicente Carrillo Fuentes en la Comarca Lagunera, que abarca los estados de Coahuila y Durango, respectivamente, una zona con una alta incidencia delictiva.

De acuerdo con su ficha criminal, González Hernández operó por varios años en la Comarca Lagunera, siempre al servicio de Vicente Carrillo; luego fue detenido y recientemente fue puesto en libertad. Actualmente opera en la zona conurbada Torreón, Coahuila-Gómez Palacio, Durango, considerado un territorio de muerte.

El diagnóstico del Cisen señala que en la región centro de Guerrero, particularmente en los municipios de Chilpancingo y Chilapa de Álvarez, opera el cártel de la Sierra y lo encabezan José Nava Romero y Natividad Figueroa Ávila. Las autoridades los relacionan con los hermanos Beltrán Leyva, quienes los habrían metido al negocio del narcotráfico.

Y en la ciudad de Chilapa, de acuerdo con el informe referido, opera Zenen Nava Sánchez, conocido en el mundo del hampa como “El Chaparro”, quien tiene el control de buena parte del tráfico de drogas en esa zona y vive al amparo del poder político. Tiene el monopolio de la violencia, pues se le atribuye la ola de ejecuciones y desapariciones ocurridas en los últimos cinco años.

No es todo: En el municipio de Quechualtenango están afincados Los Ardillos, otro de los cárteles violentos del país. Este cártel lo lideró hasta su muerte Celso Ortega. Después tomó el mando Bernardo Ortega –su hijo– quien fue diputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Después de la guerra fallida de Felipe Calderón y los desatinos en materia de seguridad evidentes en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, los cárteles mexicanos se han fortalecido y hasta han tenido tiempo de reorganizarse.

A pesar de que el Presidente López Obrador aceleró la puesta en marcha de los programas sociales –él asegura que se deben atacar las causas y no actuar con represión para combatir al crimen organizado– y echó a andar a la Guardia Nacional el crimen organizado sigue en ascenso, generando violencia e inestabilidad.

Es el caso del cártel de Sinaloa: tras la caída de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, el cártel entró en una disputa interna, al parecer ya zanjada. Y ahora ese grupo criminal se dividió en cuatro frentes: Los hijos de “El Chapo” –Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán– encabezan un bloque; otro lo opera Aureliano Guzmán, hermano de Guzmán Loera, quien se enfrentó con sus sobrinos por el liderazgo de la organización hasta que tomó su parte.

De acuerdo con el informe “Evaluación Nacional de Amenaza de Drogas”, dado a conocer por la DEA, Rafael Caro Quintero estaría al frente de otra pieza del cártel de Sinaloa y con ello, se dijo tras su liberación hace cinco años, habría retomado el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Y una cuarta posición –para muchos la más importante– es la que mantiene Ismael “El Mayo” Zambada, quien se ha mantenido más de cinco décadas en el negocio del narcotráfico sin ser detenido ni molestado.

Empleado de una mueblería en Culiacán antes de engancharse en el narco, Zambada es tan viejo en el negocio del narcotráfico como Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, el mejor negociador que ha tenido el crimen organizado. Se asegura que Esparragoza murió hace tres años, presuntamente debido a un infarto, pero las autoridades federales nunca confirmaron su muerte. Hábil en el arte de la mentira, “El Azul” pasó a formar parte del misterio, igual que Amado Carrillo, pues de ambos se afirma que no están muertos:

Del primero se ha dicho que se autodesapareció, mientras que de “El Señor de los Cielos” se dice que opera en Rusia y que su muerte pudo ser parte de un acuerdo con el Gobierno federal. Lo que sí fue un hecho es que antes de morir –presuntamente– Carrillo Fuentes entabló negociaciones con el Gobierno federal.

De acuerdo con los informes oficiales, el cártel que más creció durante los dos últimos sexenios fue el de Jalisco Nueva Generación, encabezado por Nemesio Oseguera. Actualmente tiene presencia en doce entidades federativas y su principal feudo es Jalisco.

La lista que organizaciones que se mantienen de pie y que sobrevivieron a la guerra de Felipe Calderón es larga; muchos de estos grupos han sobrevivido mediante la alianza y han extendido sus redes hacia Centro y Sudamérica. Es el caso del cártel de Tijuana, actualmente encabezado por Enedina Arellano Félix, “La Jefa”, quien controla toda la estructura financiera del cártel.

En 2014 se pensaba que Fernando Sánchez Arellano –hijo de Enedina– sería el heredero del narcoimperio construido por sus tíos Ramón y Benjamín Arellano, pero ese año fue detenido mientras veía un partido de fútbol entre México y Brasil.

Tras el vacío que dejó su captura, el cártel de Jalisco irrumpió con fuerza en Baja California. Lo hizo colocando narcomantas mediante las cuales anunció su aparición y también por medio de la violencia.

Sin embargo, para la DEA la jefa del cártel de Tijuana es Enedina Arellano, impune hasta la fecha. En el año 2002 fue sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, al ser incluida en la lista de líderes de organizaciones criminales y prohibir hacer negocios con ella. Por ello, sus cuentas fueron congeladas y varias empresas suspendieron sus actividades, al menos por un tiempo.

En julio de 2015, la revista Time se ocupó de su perfil. Al describir su forma de ser, la prestigiada publicación indicó que “es menos asidua a las fiestas, sin conducta de asesino sádico (a diferencia) de sus hermanos” y en ella se destaca “un perfil de negocios que pudiera ser la clave de su éxito”.

El texto de Time refiere una cita de Mike Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, quien al referirse a Enedina Arellano dijo que ayudó a reducir la violencia al traer de vuelta el esquema tradicional de traficar drogas de México hacia Estados Unidos.

Explicó: “Ella no está interesada en provocar guerras, como sus hermanos lo hicieron en sus tiempos. (Ella) realiza alianzas y genera dinero. Su belleza quizá la ayudó a realizar pactos con poderosos narcotraficantes, como Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán”.

Tras su arribo al poder 1 de diciembre de 2018, Andrés Manuel López Obrador encontró un escenario nacional plagado de criminalidad y violencia generada por 15 cárteles bien cimentados en todo el territorio.

De acuerdo con los informes tanto de la DEA como de la entonces PGR, dichas organizaciones criminales son las siguientes: los cárteles del “Golfo” y “Zetas”; “Tijuana”, “Juárez”, “Sinaloa”, “Cártel de Jalisco Nueva Generación”, Cártel de “Los Rojos”, “Guerreros Unidos”, “Los Ardillos” y “El Cártel de la Sierra”; organización “Beltrán Leyva”, familia “Díaz Parada” (traficantes de marihuana en Oaxaca), Los hermanos “Valencia”, “La Familia Michoacana”, “Los Caballeros Templarios”.

De todas estas organizaciones derivan decenas de ramificaciones que, por separado, controlan amplias extensiones de territorios y han establecido alianzas –políticas y criminales– con autoridades municipales y estatales para mantenerse impunes y en constante expansión.

Estos cárteles ya no operan únicamente el tráfico de drogas, pues han diversificado sus actividades y las autoridades estadounidenses las describen como “más violentas y sanguinarias”, lo que explica el alto nivel de asesinatos, desapariciones y descuartizamientos que ocurren por todas partes.

Su poder se extiende a todo el territorio nacional, pero ahora tienen alianzas, al parecer bastante sólidas, con organizaciones de Colombia, Panamá, Costa Rica y Guatemala.

En suma, el narco mexicano ya es internacional y por ello difícil de erradicar. De ahí que a López Obrador parece no quedarle otra salida más que la negociación con el crimen organizado, pues el Estado mexicano carece de estrategia y no tiene instrumentos de combate.

De hecho, el Gobierno de López Obrador ya empezó a negociar con el crimen organizado y grupos armados de Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, de acuerdo con una declaración que hizo la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Sin embargo, el Presidente López Obrador desmintió a Sánchez Cordero y dijo que su Gobierno no negocie ni pacta con criminales.

“El Estado tiene la responsabilidad de garantizar la tranquilidad del país”, dijo el Presidente.

Sin embargo, el territorio sigue violentado por el crimen organizado, pues López Obrador no quiere usar la represión como vía para enfrentar a los cárteles: su política se basa, dice, en atender las causas que originan la criminalidad, pero pese a la puesta en marcha de los programas sociales –una medida que según el frenará la violencia– el país sigue incendiado por la violencia criminal.

Fuente.-Ricardo Ravelo/(imagen/web)






"OTRA de VAQUEROS del GOPES": SOLDADO DESERTOR del EJERCITO y AHORA SOLDADO del CDG que DICEN AYUDO a ESCAPAR al "COMANDANTE CALAMARDO" QUISO FUGARSE y FUE RECAPTURADO...es el gobierno de Cabeza de Vaca.



Un soldado desertor que a decir de las autoridades "sin certidumbre" de Tamaulipas,habria participadó en la liberación de Alfredo Hernandez Campos,alias el Metro-27 y/o el "Comandante Calamardo" fue presuntamente sacado del hospital donde estaba internado y detenido con una escasa vigilancia de 2 Policias ministeriales que lo resguardaban y que enseguida en otra novelesca acción, fue recapturado por efectivos del Grupo de Operaciones Especiales en Reynosa.

DE LOS EXPERTOS DEL MONTAJE:

Los hechos ocurrieron alrededor ayer a las 17:50 horas, cuando al menos cuatro sujetos armados llegaron en un Charger Rojo e ingresaron en el Hospital General donde convalecía el soldado desertor identificado como Juan Francisco "V" alias "Juanito y/o el Flaco",sometieron a los policias sin ningun disparo y al salir robaron dos autos, un Chevrolet Malibu y un Impala para escapar,segun las autoridades rumbo a la ribereña. 


Alrededor de las 20:15 horas la FGJ Tamaulipas informo de que efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) lograron recapturar a Juan Francisco "V".


Juan Francisco "V" es uno de los detenidos relacionados con la liberación de Juan Alfredo "N", alias M27" o "Calamardo", registrada el pasado martes 13 de julio.

LOS INVESTIGADOS TAMBIEN INVESTIGAN:


El despliegue en busca de más responsables de la fuga continuaba hasta esta noche.

Con informacion de:Infobae/redes/medios


sábado, 17 de julio de 2021

CABEZA de VACA y "POLINEGROS" TRAFICABAN HUACHICOL con "CLAVES en RETENES POLICIACOS" REVELAN MILITARES a CARGO de ADUANAS en TAMAULIPAS...habia "truco" y lo sabe la FGR.



Desde hace un año el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ordenó una investigación sobre las mafias aduaneras vinculadas a Francisco Javier García Cabeza de Vaca, para cerrarle el suministro de dinero inapropiado, por lo que tuvo que recurrir a militares retirados.

De la operación estratégica se encargó Horario Duarte Olivares, Administrador General de Aduanas, para adiestrar en legislación aduanera a los militares retirados, para desarticular a los grupos con acceso a los puentes internacionales en Tamaulipas, que permitían el paso del "huachicoleo" en sus diferentes manifestaciones, sobre todo en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.

El mecanismo incluyó un diagnóstico general de las redes de corrupción, visitas de evaluación a las aduanas donde los grupos delictivos tenían mayor fortaleza, con énfasis en Matamoros, selección de personal militar en retiro, capacitación y proceso aduanero, así como en comercio exterior.

El proceso concluyó al cambiar a todos los administradores y subadministradores aduaneros presumiblemente ligados a las mafias y a Cabeza de Vaca, por un escuadrón de 17 exmilitares trasladados al mando civil, que fueron asignados a cuatro administraciones y 13 subadministraciones aduanales, de Nuevo Laredo, Reynosa y principalmente Matamoros.

Aunque la orden ya estaba dada, el presidente Andrés Manuel López Obrador (Amlo), el 15 de julio publicó un decreto para que las Fuerzas Armadas se hicieran cargo oficialmente de las 49 aduanas de nuestro país, que ahora se llamará Agencia Nacional de Aduana de México.

De las investigaciones se desprendió que a 10 administradores de la Aduana de nuestro país, les encuadraron delitos por corrupción, lavado de dinero proveniente del contrabando, tráfico de armas, huachicol y narcotráfico, encabezando la lista Jesús Eduardo Mucharraz Herrera, de Matamoros; Ricardo Díaz de la Serna, de Nuevo Laredo y José Luis Avendaño, de Reynosa, que está en fase final para proceder judicialmente.

Al exjefe de la aduana de Matamoros, Jesús Eduardo Mucharraz Herrera, se le detectaron transferencias por más de 100 mil dólares a través de una empresa gasera con cuentas en Pakistán, así como de bancos, que está en fase de obtener más pruebas determinantes.

La indagación de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), arrojaron que los ahora exadministradores de las aduanas, permitían el ingreso de combustible a Tamaulipas desde Estados Unidos sin el pago correspondiente de impuestos, pero en algunos casos recibían mordida entre el 60 y 80% del valor total.

MARTES, 9 DE MARZO DE 2021

Un interrogatorio a un administrador aduanero, del que se reservaron el nombre, dijo que Cabeza de Vaca, mediante “un propio”, les informaba por celular con una clave particular, que cruzaría alguna pipa con huachicol y que les pedía el favor de dejarlo pasar sin pagar impuestos, pero simulaban todo el proceso documentado, porque había cámaras de video.


Por eso, a las salidas de los puentes internacionales, específicamente en el Ignacio Zaragoza o Los Tomates, se colocaba una patrulla con auditores de comercio exterior del Gobierno de Cabeza de Vaca en el carril de tráfico pesado, para verificar una seña en el documento o reportarlo sino lo llevaba, para que se lo pusieran y pasar sin problemas por la carretera.


Del 1 de enero de 2019 al 30 de junio de 2020, según los registros de decomisos de la Administración General de Aduanas del SAT permitieron la entrada sin documentos por más de un millón 507 mil litros de gasolina, diesel y gas propano a Nuevo Laredo, Tamaulipas.

El aseguramiento de los autotanques tipo pipa con hidrocarburos, fueron incautados por omitir el pago de cuotas compensatorias al órgano fiscalizador, también, sin acreditar con la documentación aduanera correspondiente su introducción al territorio nacional o para su internación de la franja o región fronteriza al resto de la República.

Los trabajos de inteligencia arrojaron que en los cruces fronterizos de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, hay un esquema de contrabando que afecta las finanzas públicas por ejemplo el técnico, mecanismo empleado cuando entran las mercancías subvaluadas y se reporta un valor menor.

El contrabando bronco que es el ingreso simple y llanamente de mercancías sin pagar impuestos, que entran al mercado negro, dijo Horacio Duarte el antes llamado Administrador General de Aduanas:

“En el caso de combustibles, tenemos un punto muy crítico en Matamoros y en Reynosa, donde tenemos detectado el ingreso de los Estados Unidos de Norteamérica que entra prácticamente sin ningún mecanismo de coordinación”.

Los otros administradores aduaneros investigados por la UIF son: Viridiana Soria Amador, de Tijuana; David Pérez Tejada Padilla, de Tecate (exdiputado federal del PVEM), Raymundo Humberto Jiménez Lázaro, de Mexicali; Jorge Aurelio Brito Sevenello, exadministrador en Querétaro.

La investigación de la FGR, también apunta a Carlos Ignacio Franco Salgado, de Guanajuato; Jaime Nova Palma, de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Guillermo César Calderón León, de Nuevo Progreso, Yucatán, exdiputado del PRI en el Estado de México.

Los funcionarios aduaneros entre ellos Eduardo Mucharraz, ex candidato a Alcalde de Alvarado, Veracruz, pero estuvo en Matamoros, ya fueron removidos de sus cargos, todo ellos nombrados por el entonces Administrador General de Aduanas, Ricardo Peralta Saucedo, al que unía una amistad con Cabeza de Vaca –ya son enemigos-, que de acuerdo con denuncias internas en la Dirección General de Evaluación del SAT, conocía las actividades delictivas y se habría beneficiado de posibles actos de corrupción.

La FGR integró carpetas de investigación contra cada uno de los exfuncionarios denunciados que nombró Peralta en las Aduanas de México, tras su renuncia el 22 de mayo de 2019 para ocupar el cargo de subsecretario de Gobernación, pero que ya desapareció.

A las autoridades del SAT les llamó la atención que varios de los funcionarios entre ellos Eduardo Mucharraz, fueron promovidos o mantenidos en sus cargos, a pesar de reprobar los exámenes de control de confianza, aplicados por la Administración General de Evaluación, que incluyen revisiones toxicológicas, patrimoniales y psicométricas.

La remoción de los administradores aduaneros comenzó en 2020, acción coordinada con Horario Duarte, nuevo Administrador General de Aduanas (AGA) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dirigida por Santiago Nieto.

Como resultado de la coordinación, 29 oficiales de comercio exterior fueron cesados por pérdida de confianza, pero 10 de ellos fueron denunciados ante la FGR por la UIF.

Las investigaciones de corrupción afectaron la recaudación de recursos en Baja California, mediante la introducción ilegal de autos chocolate y armas de fuego, y otro en Tamaulipas, por medio del ingreso de combustible desde Texas sin el pago de impuestos.

La corrupción alcanzó a agencias aduanales, claves por su ubicación en mayor tránsito comercial como en el caso Tamaulipas, Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa.

Una vez que Peralta salió del cargo y fueron removidos los administradores corruptos, la recaudación de impuestos aumentó en las aduanas, de acuerdo con información proporcionada por el mismo SAT, cuya investigación estuvo a disposición de Amlo.

Para Santiago Nieto de la UIF, el común denominador en la mayoría de los corruptos administradores de Aduanas como Jesús Eduardo Mucharraz, usaron a sus familiares, prestanombres y empresas fantasmas, con los cuales intentaron ocultar el dinero proveniente de los sobornos, que aceptaban a cambio de permitir hechos delictivos que encabezaban en varios casos, con mutuo acuerdo con Cabeza de Vaca, pero que todavía está en fase de investigación.

A principios de marzo Horario Duarte, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, sin temblarle la mano, legitimó a los nuevos funcionarios en la comunidad aduanal con la presencia de Artemio Ramírez de la Luna, de la Confederación de Agentes Aduanales de la República Mexicana (Caarem); Juan Aviel Barrera Hinojosa, de la Asociación de Agentes Aduanales de Reynosa (Aaarac); Polo Chow Méndez, de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar); y Nashielly Escobedo Pérez, de la Confederación Latinoamericana de Agentes Aduanales.

Allí estuvieron el general diplomado de Estado Mayor, Vicente Javier Mandujano Acevedo, jefe de la Séptima Sección de Operaciones contra el Narcotráfico y Franco Rodríguez Juárez Magaña, comandante de la Guardia Nacional en Nuevo Laredo.

Ante ellos, Horacio Duarte advirtió:

“Ni en Tamaulipas, ni en el resto del país, vamos a permitir la corrupción”. Somos un gobierno al que no le tiembla la mano ante las amenazas del crimen organizado, que no va a claudicar en la lucha anticorrupción”.

Fue muy claro Horacio Duarte al recalcar que la limpieza en las 49 aduanas del país, se revisa los expedientes de los administradores predecesores para nombrar a los nuevos, entre ellos:


Para la Aduana de Matamoros Bernardo Añorve Lazo como administrador, con los subadministradores Clemente Yáñez Carrillo en el Puente Viejo; Manuel Javier Mata Hernández, Puente Nuevo y Armando Aranda Ríos Puente III General Ignacio Zaragoza – Los Tomates, así como el Mayor José Guadalupe Castro Arias en el Puente Internacional Tratado de Libre Comercio-Lucio Blanco.

Días después el coronel Bernardo Añorve, lo cambiaron, en su lugar quedó como encargado de despacho Omar Salomón Morales, pero también fue cambiado por el subadministrador, el Mayor de Caballería, Clemente Yáñez. A partir del 19 de julio, llegará un general que será el nuevo administrador de la Aduana de Matamoros.

HABIA "TRUCO" EN TAMAULIPAS:


Por eso Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), vincula a Cabeza de Vaca en huachicol, lavado de dinero congelándole sus cuentas, en tanto AMLO lo descapitalizó y cerró la llave en las aduanas fronterizas, con la idea de acabar con la corrupción.

fuente.-(imagenes/web/twitter)

"26 AÑOS AGONICOS de LUCHAS LEGALES": EL "GUERO PALMA YA ACARICIABA la LIBERTAD CUANDO la FISCALIA CONSIGUIO REAPREHENDERLO y MANDARLO de VUELTA al PENAL FEDERAL...cuando la justicia quiere, el resto no puede.



Tras cinco años de tira y afloja a las puertas de las cárceles mexicanas, el narcotraficante Héctor Luis Güero Palma ha abierto un nuevo capítulo de su historia en el penal de máxima seguridad El Altiplano. El único atisbo de libertad del que fuera socio de El Chapo y líder del Cartel de Sinaloa ha durado solo 69 días. Este martes, El Güero fue devuelto a la cárcel en la que vivía desde 2016, cuando volvió a México tras cumplir una sentencia rebajada en EE UU. 

Las autoridades mexicanas llevaban desde entonces buscando una estrategia para mantenerle encerrado. Sin embargo, la absolución de un juez de Jalisco a una acusación de homicidio de un suboficial de la Policía Federal y su escolta truncó los planes de la Fiscalía General de la República, que ha conseguido al filo del límite de tiempo una revocación al determinar que se hizo un análisis incorrecto del caso y se minimizó el valor de las pruebas, así como varios motivos formales. La batalla legal entre el capo de narcotraficantes y el Gobierno acumula 26 agónicos años de pleitos rebatidos en los tribunales.

Desde que El Güero puso un pie en territorio mexicano, la Justicia le estaba esperando. Ese 15 de junio de 2016, uno de los líderes del grupo de criminal más violento cruzaba el Río Bravo para enfrentarse a la estela de violencia que sembró en los años noventa. El Gobierno, ante el temor de que volviese a dinamitar México, lo envió preventivamente a la cárcel de máxima seguridad de El Altiplano, bajo una acusación de dos asesinatos cometidos en 1995 en el Estado de Nayarit. Las víctimas son un subcomandante de la Policía Federal y su acompañante, que tras militar a sus órdenes se pasaron al cártel de Tijuana. Sus cuerpos fueron hallados en el interior de su camioneta Chevrolet blanca y les habían pulverizado la cara con más de 20 balazos.

Esos dos cadáveres son la punta del iceberg que las autoridades han encontrado entre un reinado de terror que heredó El Güero Palma junto a su socio Joaquín El Chapo Guzmán. Ambos tomaron el relevo en 1989 —cuando el entonces máximo capo mexicano, Miguel Ángel Félix Gallardo, fue recluido en una prisión— del poderoso Cartel de Sinaloa. El Chapo y El Güero se quedaron con la plaza de Mexicali, una ciudad del norte de México, pero luego comenzaron una disputa con los Arellano Félix por la fronteriza Tijuana, clave para el trasiego de droga a territorio estadounidense. Seis años dorados de tráfico después, el avión en el que viajaba hacia una boda en Toluca se desvió de su ruta y, al quedarse sin combustible, se estrelló en Nayarit. Las autoridades militares le detuvieron cuando llegó a Zapopan, en Jalisco.

Desde ese momento, el capo emprendió una batalla legal para refutar las acusaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) que dura hasta día de hoy. A través de una serie de amparos, sus abogados lo libraron de unos 20 procesos judiciales y la PGR solo logró condenarlo a siete años de prisión por el delito de posesión de cocaína.

Para cuando fue extraditado a EE UU en 2007 por delincuencia organizada, ya había saldado sus pendientes con la justicia mexicana. El Gobierno de México tenía 16 años, la duración de la condena estadounidense, para desarrollar una investigación en su contra que le mantuviera entre rejas a su regreso. La titular de la PGR, Arely Gomez, pidió a las 32 Fiscalías de los Estados que hurgaran en sus archivos para encontrar algún delito que no hubiese prescrito. Sin embargo, El Güero consiguió llegar a un acuerdo para reducir su condena a solo nueve años por buena conducta y se acabó el tiempo para armar un caso sólido en su contra. Al ser liberado, cruzó la frontera por Matamoros y fue detenido inmediatamente bajo el único pretexto que encontraron las autoridades: los asesinatos sin resolver de 1995.

Ingresó de forma preventiva en ese mismo momento en la cárcel de El Altiplano, la misma de la que se fugó su socio El Chapo un año atrás. Las imágenes filtradas desde la cárcel le mostraban envejecido, rapado y con un uniforme que le identificaba como el preso 3950. Cinco años más tarde, consiguió que un juzgado del Estado de Jalisco le absolviera de las acusaciones en su contra por las que llevaba detenido desde 2016. La noticia puso a trabajar nuevamente la maquinaria jurídica de la Fiscalía, que presentó un recurso de apelación en contra de la sentencia que le sacaba de la cárcel. Tenían 40 días para que se resolviera la impugnación de la resolución que presentaron por irregularidades en la ley que se aplicó en el documento, alteración de hechos o motivos infundados. Finalmente, ese plazo se amplió otros 40 días más mientras El Güero gozaba de semilibertad en el Centro Nacional de Arraigo en la colonia Buenos Aires de la Ciudad de México.

Al filo de cumplir el plazo de prórroga, la Fiscalía consiguió la revocación de la sentencia absolutoria. Determinaron que se realizó un análisis incorrecto y superficial del caso, se minimizó el valor de las pruebas y se violaron ciertas formalidades jurídicas. Gracias a esos tecnicismos, la Policía Federal Ministerial reanudó la orden de detención del capo y pudo devolverle a la cárcel, donde esperará hasta su juicio o hasta que triunfe su próximo recurso legal.

fuente.-Micaela Varela/Diario Español/

ATORAN al "NACHO VEGA" CUÑADO del "CONTADOR CARDENAS del CDG y CAPO HUYE del ACECHO de OPERATIVO de la MARINA y la FGR en MATAMOROS"...correr es su especialidad.


Luego de la evidente proteccion que el Gobierno de Tamaulipas De Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca otorga a Alfredo Cardenas alias el "Contador" lider de la facción del Cartel del Golfo en Matamoros,cuyo sicariato compuesto por "Ciclones y Escorpiones" perpetro la masacre de 15 civiles inocentes en Reynosa para "calentar la plaza",esto de conformidad al relato oficial,este dia efectivos de la Marina apoyando a Policias Federales adscritos a la FGR detuvieron en un Operativo en Matamoros a un presunto cuñado del Capo identificado como el "NACHO VEGA", lo que obligo al Capo de Matamoros a darse a la fuga y detono el consecuente movimiento de sicarios.



La informacion,poder de mas escueta, en espera del anuncio oficial,no establece aun las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que habria sido detenido el cercano colaborador del "Contador" a quien se le presume hermano de su esposa.


Con informacion:Redes/medios/

"FUE VIOLADA en la ACADEMIA de la BORDER PATROL y se GRADUO con el AGRESOR" pero se CANSO de ARRESTAR FAMILIAS que NO ERAN CRIMINALES...y mejor dejo la "chamba".


Jenn Budd estuvo 6 años como agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. Cuando estuvo en la academia, fue asaltada sexualmente por un compañero. La presionaron para no presentar cargos y, eventualmente, se graduó, junto con su agresor sexual, de la academia de la Patrulla Fronteriza.

Tiempo después, atestiguó cómo esa cultura de violación, violencia contra las mujeres y de discriminación se materializaba en el trato de los agentes hacia los migrantes. Hoy es una activista y denunciante de la “cultura brutal” que hay dentro de la agencia desde su creación hace ya casi 100 años.

“Incluso si las mujeres migrantes son físicamente o sexualmente atacadas por agentes, que muchas de ellas lo son, es cuando se hace presente la cultura de la violación respecto a si entonces pueden solicitar asilo o si les creen o no. Lo único que sí creen en la Patrulla Fronteriza así como con las mujeres agentes es que todo lo que salga de la boca de un migrante, y así lo dicen en la patrulla, es que pueden saber que un migrante miente cuando su boca está abierta. La Patrulla Fronteriza cree que las mujeres que denuncian un ataque sexual, ya sean agentes o una migrante, es que lo hacen para obtener algo.”

En 2001, Budd renunció a su cargo como agente. La última alerta sobre que algo estaba mal fue cuando se dio cuenta de que su jefe en campo permitía el trasiego de drogas hacia Estados Unidos, intentó denunciarlo y la amenazaron de muerte.

“Dejé el campo porque me cansé de arrestar familias que no eran criminales. Y muchos de los agentes a mi alrededor eran criminales”, comentó.

La semana pasada, datos del Departamento de Seguridad Interna de EU revelaron que la administración de Donald Trump separó familias de migrantes incluso antes de que entrara en vigor su política de cero tolerancia a la migración. 234 familias fueron divididas bajo un programa piloto en el sector de Yuma, Arizona, para desalentar la migración irregular. Para la ex agente fronteriza, las cosas con Biden no han cambiado mucho.

“Es muy fácil decir que una era la Patrulla Fronteriza de la administración de Trump. Pero es la misma Patrulla Fronteriza, nadie ha rendido cuentas. Las mismas personas que arrancaron a niños de los brazos de sus madres, sabiendo que era completamente ilegal, siguen ahí.”

Incluso, aseguró que la separación de familias en la frontera continúa, pero con diferentes modalidades.

“Lo que sé tras mi último viaje a Arizona y Texas es que lo que ocurre en la frontera sigue siendo separación de familias, pero lo que hacen ahora es que toman a las mujeres embarazadas y, digamos que cruzaron la frontera en Nogales, así que a ella la expulsan a través del puerto de Nogales hacia México sin importar su ciudadanía y a sus esposos o a sus parejas las llevan en un autobús a Juárez y los expulsan ahí. También les quitan sus celulares y los destruyen en el campo. Hay reportes de personas de ese lugar que han encontrado teléfonos en todos lados.”

A pesar de la administración demócrata de Joe Biden, Budd comentó que detrás de la patrulla fronteriza hay una política racista, apoyada por grupos de odio que cabildean con políticos, eso sí, mayoritariamente republicanos.

“Los demócratas deberían de ser más liberales, al menos en la agenda social, pero si le preguntamos a las personas que cruzan la frontera y son detenidas por la Patrulla Fronteriza no es el caso, respecto a la migración. No son tan brutales como los republicanos, pero son más silenciosos con su brutalidad. El racismo que aplicábamos diario en el campo y las palabras que decíamos, pudieron ser convertidas en políticas. Trabajan con lo que llamo grupos de odio anti migrantes en EU, que son grupos que los republicanos y los conservadores apoyan. Aseguran que quieren una reforma migratoria pero en realidad están preocupados por lo que llaman el "morenismo" en EU.”

Fuente.- 


LA "POLITICA ANTI-NARCO 4T de LOPEZ OBRADOR VA en la DIRECCION INCORRECTA",DICE GENERAL COLOMBIANO ACUSADO por la DEA...alla donde mañosos y gobierno se unieron para acabar con Pablo Escobar.



Conocedor profundo del tema de la seguridad pública, coordinador de la lucha contra el narcotráfico en su país y exasesor de Enrique Peña Nieto en ese tema, el general colombiano Óscar Naranjo mira con preocupación la actual situación mexicana. En entrevista con Proceso, el especialista opina que la política lopezobradorista de “abrazos, no balazos” y la creciente militarización de la Guardia Nacional no pueden dar buenos resultados.

SI SABE DE NARCOS:


BOGOTÁ (proceso).- Óscar Naranjo, general de la Policía Nacional de Colombia –quien fue asesor de seguridad del gobierno de Enrique Peña Nieto entre 2012 y 2014–, está al día en cuanto a noticias sobre el deterioro de la seguridad pública en México.

Sabe de las masacres ocurridas en las últimas semanas en Zacatecas, Tamaulipas y Guanajuato; del creciente poderío del Cártel Jalisco Nueva Generación y de las dificultades del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para consolidar a la Guardia Nacional (GN) como eje articulador de la estrategia de seguridad.

En entrevista con Proceso, Naranjo considera que “México necesita con urgencia” una policía profesional civil con presencia en todo el territorio y la Guardia Nacional no ofrece esa solución.

Además cuestiona la política de “abrazos y no balazos” de López Obrador frente al crimen organizado, porque en materia de seguridad “no bastan los eslóganes”, y habla, sin ocultar su frustración, de su experiencia como asesor de seguridad de Peña Nieto.

Sobre la GN, cree que lo que hará esa institución militarizada es “prolongar la posibilidad de consolidar una fuerza federal típicamente policial, no militar”, y eso implicará “años de un desgaste muy grande que le van a demandar mucha paciencia a los mexicanos para conformar una institución policial como la que se merecen”.

El general colombiano cree que la Policía Federal, que fue incorporada a la Guardia Nacional, estaba en proceso de convertirse en la fuerza de seguridad pública que México necesita.

“Y me parece que cuando se interrumpen estos procesos y se dan giros tan fuertes, de una policía federal a una gendarmería o a una guardia nacional, lo que se interrumpe es la posibilidad de estabilizar institucionalmente la seguridad de México”, asegura.
El pecado capital de Calderón

El general en retiro y exvicepresidente de Colombia presentó la semana pasada su libro “Se creían intocables”, en el que relata las investigaciones que llevaron a las capturas de 11 grandes narcotraficantes colombianos que tuvieron estrechas relaciones de negocios con los cárteles mexicanos.

Naranjo fue director de la Policía Nacional de Colombia entre 2007 y 2012 y al dejar el cargo, tras 36 años en la institución, viajó a México para asesorar a Peña Nieto en materia de seguridad.

Llegó cuando finalizaba el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012), cuya fallida “guerra” contra el narcotráfico provocó un estallido de violencia que dejó 121 mil homicidios, más del doble de los que se registraron durante el gobierno de su predecesor, Vicente Fox.

Lo primero que recomendó el general a Peña Nieto fue desterrar el concepto de “guerra contra el narcotráfico” que había utilizado Calderón y que tuvo una expresión gráfica cuando el entonces mandatario apareció con una casaca verde olivo y gorra militar al principio de su sexenio.

***Fragmento del reportaje publicado en la edición 2332 del semanario Proceso.

EL CJNG "YA ESTA en TAMAULIPAS y RODEA NUEVO LEON",pero NI GOBIERNO NEFASTO de CABEZA y el "BRONCO",NI RELUCIENTE de SAMUEL GARCIA se DAN por ENTERADOS...desapariciones y topones en Los Guerra,son apenas los síntomas.


A mediados de Junio y tras arreciar las desapariciones en la Carretera Monterrey-N.Laredo,mas persistentemente en el tramo del Terror despues del KM-26 en Tamaulipas,el Secretario de Seguridad estatal de Nuevo Leon, Aldo Fasci, atribuyó este tipo de hechos a los grupos criminales de Zetas que están en busca de rivales de Jalisco que pretenden entrar a Tamaulipas.

Ahora un excelente video de "Enfoco",de la autoria de Hugo Gutierrez,pone a relieve la realidad lastimosa, el Cartel de Jalisco "Ya se metió hasta la cocina en Tamaulipas donde la gestión de gobierno de un "mañoso",mas ocupado y preocupado en defenderse de la ley por acusaciones de Delincuencia Organizada, que en su obligación constitucional de salvaguardar ciudadanos en su vida y sus bienes, ha sido incapaz de articular las acciones que impidan que los Zetas del Cartel del Noreste (CDN) sigan con total impunidad despareciendo personas" en la aludida carretera de la muerte.

Pero mucho menos, el criminal Gobierno De Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca, ha sido capaz de contrarrestar los embates del Cartel del Noreste (CDN) en sus incursiones a la "frontera chica",donde el CJNG y el Cartel del Golfo de Cesar Morfin Morfin alias "Primito",pelean como aliados contra las recurrentes incursiones de  Zetas que derivan en encontronazos sangrientos en "Los Guerra" y que en enero de 2019,dejo 25 muertos en un solo evento y el mas reciente 9 masacrados,todos en total impunidad.



Pero en el mismo video se cuestiona, si el gobierno entrante de Nuevo Leon con Samuel Garcia "ya se esta preparado" para el embate del Cartel de Jalisco,en tanto el sigue en campaña y se toma fotos con la playera del equipo de futbol de los "Tigres" en Texas.


Y ni que esperar del nefasto gobierno del "Bronco" que escondido ve agonizar el deprimente gobierno que encabezo.

Buscan rivales de jalisco

Al ser cuestionado Aldo fasci,en torno a las mas de un centenar de desapariciones en la carretera Monterrey-N.Laredo lo atribuyo la la búsqueda de "Jaliscos" y estas versiones a personas que han sido liberadas por los Zetas;" "Tenemos información de los familiares y de personas recuperadas que lograron escapar", expresó.


"Lo que te puedo decir es que, de lo que se trata, es que son privaciones buscando gente de Jalisco que pueda estar ingresando a Laredo", añadió, "es lo que suena, es lo que han dicho (las personas liberadas)".

Con informacion de:Enfoco/medios/redes/