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jueves, 28 de julio de 2022

"POLVAREDA del MISMO LODAZAL": CABEZA de VACA se TOMO FOTO del RECUERDO en "LAS VIANDAS" y NOS RECUERDA que AHI le MATARON a JEFE de los PENALES por AGARRARLE DINERO a TODOS"...y dedicaron ejecución al "Truko".



A Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca,dice en sus redes, le dio gusto saludar a "Don Jacobo" en el restaurante "Las Viandas", en CdVictoria y nos dice que se tomo la  foto del recuerdo y hasta le solicitó su vaso para el café".

Pero Cabeza de Vaca "desmemoriado" ya no se acuerda que en ese mismo lugar fue "ejecutado" a balazos en Julio de 2017, Felipe Javier Tellez Ramirez,entonces delegado de Policia Estatal y encargado del Despacho de la Sub-Secretaria de Ejecución de Sanciones (CEDES), que controlaba los penales en Tamaulipas,cuya muerte en un narcomensaje en redes se autoadjudico Alfredo Cardenas el "Contador" del Cartel del Golfo,firmando bajo el seudónimo del "Comandante Cortez",quien advertía contundente "se lo matamos al truco por no complir acuerdos y agarrarle dinero a todos e incluso le reclamaba la traición a "Pancho Carreon" un mando Zeta aliado de Cesar Verastegui a quien se presume mando matar, como tambien acuso recientemente en VIDEO Octavio Leal Moncada alias  el "Viejo Narco" antes de su captura.


Pero ese mismo fatidico dia en que fue ejecutado Tellez,cuyo crimen sigue impune,tambien fueron heridos 3 escoltas que resguardaban "fallidamente" al funcionario de Seguridad que se corrompió y que por su cercanía conocieron de sus "trastupijes y componendas",entre estos estaba Francisco Javier Rojas Barcenas,hombre de confianza de Tellez y nombrado por Cabeza de Vaca encargado de la Secretaria de Seguridad en Matamoros.


Criminales de carrera se gradúan con Cabeza de Vaca

Cabeza de Vaca no se canso durante su gestión como alcalde de Reynosa (2005-2007) o como Gobernador (2016-2022) de consecuentar a sus policias que siempre terminan de "gatos de los criminales y que luego se convierten en capos",en los hechos,Cabeza de Vaca  ha sido el mentor de las "escuelitas del crimen, del semillero de jefes del narco" y para muestra hay mas de un boton. 


Porque ya son muchas las figuras destacadas del crimen que coincidentemente trabajaron bajo el cobijo y responsabilidad de Garcia Cabeza de Vaca como "ODILON HERNANDEZ VALDIVIA alias "EL TANGO 1",quien fungio como el "JEFE de JEFES" del Cartel del Golfo en la Capital de Tamaulipas y exempleado de Cabeza de Vaca,ex-Supervisor de Transito en Reynosa en su trienio municipal e inscrito en la Nomina del ayuntamiento de Reynosa bajo el # 1404173074,el que antes de ser ejecutado atendia la franquicia del Cartel del Golfo donde radican los poderes de Tamaulipas bajo la gestión del panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca,un poder tradicionalmente corrupto y corruptor que se gesto bajo la esfera municipal en Reynosa,primero con los uniformados municipales que se "emparentaban" con los otros criminales sin uniforme ,a los que servian y terminaron por no servir" y luego con su Policia estatal, dando lugar a las dos peores etapas del auge de la criminalidad como alcalde y gobernador.

La Policia de "Cabeza" (2005-2007) infiltrada hasta el "tuétano" .

La reminiscencia obliga el repaso de algunos de los muchos nombres de esos integrantes de la flamante policia municipal de Cabeza de Vaca, que dejan entrever los "malos oficios" del mandatario que hoy gobierna a Tamaulipas como responsable de la Policia que hoy como ayer y bajo su gestión nuevamente convierte a la Policía Estatal en un consumado "Cartel de Polinegros" ,un "brazo armado" a su servicio que dice combatir al crimen con mas crimenes,pero en la funesta realidad compiten con el crimen, allanan ilegalmente, detienen arbitrariamente,levantan,extorsionan,secuestran y matan impunemente en una estrategia sangrienta de combate "selectivo y de inspiración mañosa",que ha dejado mas violencia que la que intenta resolver,en un constante y doloroso abatimiento de inocentes,una practica habitual "sin castigo".

LOS DELINCUENTES en FUNCION de POLICIAS MUNICIPALES  de CABEZA de VACA COBRABAN "QUINCENA".

Rodriguez Rodriguez Juan Manuel,COORDINADOR,EMPLEADO #1500,detenido en Junio de 2014 cuando lidereaba al Cartel del Golfo en Tamaulipas.






Rafael Salinas Aparicio,SEGUNDO COMANDANTE,EMPLEADO # 1169,identificado como "METRO-32",era LIDER DELICTIVO del Cartel el Golfo y fue capturado en 2014 por Fuerzas Federales,a quien ya se le presume en libertad.



Juan Perros Jr.- Juan Manuel Rodríguez García SEGUNDO COMANDANTE,EMPLEADO #1494, detenido el 25 de mayo de 2014 en el municipio neoleonés de San Pedro Garza García. Rodríguez García asumió el liderazgo del Cártel del GOLFO tras la captura de Mario Armando Ramírez Treviño en agosto de 2013. 


Alfredo Leal Guerra,SEGUNDO COMANDANTE,EMPLEADO # 1367,Ex-Escolta personal del alcalde Cabeza de Vaca y detenido en Texas con 23 kilos de cocaina.







Aaron Mancilla Beltran,POLICIA,EMPLEADO # 2409,sus actividades para el Cartel del Golfo fueron de sobra conocidas bajo el mote del "Coreano".


Jesus Alejandro Leal alias "El COMANDANTE SIMPLE",JEFE de GRUPO,EMPLEADO # 1444,destacado miembro del Cartel del Golfo que en la imagen aparece con OTRO afamado líder criminal ahora en prision apodado "EL GAFE". 
Con información de:Medios/redes/

"BURLAN CAMARAS y POLICIAS de CABEZA": PISTOLEROS ATACAN con METRALLETA la FACHADA del PENAL de VICTORIA y ESCAPAN "SIN PROBLEMAS"...en la capital de los poderes que no pudieron.


Con disparos de arma de fuego, pistoleros atacaron la fachada del penal de Ciudad Victoria, lo que desató una fuerte movilización de elementos de seguridad estatal y federal, así como agentes de la Policía Investigadora de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas,asi como el sobrevuelo de helicópteros.


Testigos del incidente violento, que se registró aproximadamente a las 17:00 horas de hoy, indicaron que se encontraron más de 30 casquillos percutidos de arma de fuego calibre 223.


De acuerdo con fuentes oficiales, delincuentes dispararon en contra de las instalaciones del Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes), de Ciudad Victoria.


Se indicó que no hubo víctimas y solo se presentaron daños en la fachada del centro penitenciario.

En tanto, corporaciones de seguridad y fuerzas armadas llevan a cabo un fuerte despliegue para localizar a los agresores.


Tras el ataque, el secretario General de Gobierno, Gerardo Peña Flores, arribó al penal que se ubica sobre una de las avenidas de mayor tráfico vehicular de la capital tamaulipeco.

Fuente.-

CON LANCHAS y SUBMARINOS": DIRECTO de COLOMBIA a OAXACA la SUPERVIA de la COCAINA por el OCEANO PACIFICO...porque con una que camina pagan por las que tropiezan.


El decomiso de 1.6 toneladas de cocaína que iba a Tepito y después a Los Ángeles dejó al descubierto una supervía en el Pacífico que sigue la droga desde Colombia y que utiliza lanchas, sumergibles y hasta submarinos para movilizar los cargamentos a las costas de Oaxaca, pasando por la Ciudad de México con destino final a California.

Recorren mil 384.449 millas náuticas que separan a San Buenaventura, Colombia de Puerto Escondido, Oaxaca, una de las rutas más utilizadas por los narcotraficantes colombianos para enviar droga a México y de ahí a Estados Unidos.

Esas embarcaciones pequeñas son prácticamente desechables para los traficantes, la Marina y la Guardia Nacional han informado en este año del hallazgo de dos embarcaciones que transportaban a las costas oaxaqueñas 1.3 toneladas de cocaína, así como un submarino vacío.

San Buenaventura en Colombia, es una zona repleta de manglares, que por su conexión con el Océano Pacifico facilita la salida de los narcosubmarinos rumbo a México, donde durante años, las autoridades han asegurado decenas de talleres de construcción de semi-sumergibles. 

De acuerdo con reportes oficiales de la Marina de Colombia, el tráfico de drogas vía marítima se da por al menos dos puntos: el primero inicia en Buenaventura, en el río Yurumangui, el segundo en Nariño, por Cocal Jiménez, Tumaco y el Parque Natural Sanguianga.

cocaína

Para transportar la cocaína, los delincuentes emplean lanchas rápidas que miden 3.5 metros de ancho por 20 o 25 metros de largo, con capacidad para una decena de ladrillos, mientras que los narcosubmarinos miden alrededor de 14 metros de largo.

El sumergible se divide en cabina, zona de carga y zona del motor; pueden transportar hasta 300 kilogramos de cocaína. Alcanzan velocidades de hasta 18 kilómetros por hora.

Cuentan con navegación GPS, pueden sumergirse entre 10 y 15 minutos para evadir la presencia de guardacostas, y son construidos en plástico reforzado y fibra de vidrio.

Pero también existen sumergibles que pueden permanecer durante horas bajo el agua para no ser detectados. Están confeccionados con metal y fibra de vidrio y tienen capacidad para transportar a cinco tripulantes y hasta media tonelada de droga.

En Oaxaca, las fuentes federales revelan que la droga arriba por las madrugadas a diversos puntos del litoral entre el puerto de Salina Cruz a Huatulco en una primera ruta, otra más, por la zona costera cercana en San Francisco Ixhuatán por el Golfo de Tehuantepec y una tercera ruta de Puerto Escondido a Pinotepa Nacional, donde la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía General de Oaxaca (FGE) tiene identificado a 24 células criminales involucradas en las operaciones ilícitas de trasiego.

La droga también es arrojada en ocasiones por aire por aeronaves, que es recuperada por lancha motor fuera de borda o embarcaciones de pescadores furtivos que tienen redes extendidas en los lugares.

También se ha establecido la utilización de pistas clandestinas, en la zona del Istmo de Tehuantepec, en poblaciones como San Francisco, Santa María del Mar y la playa de Cachimbo, en los límites con Chiapas.

De acuerdo con reportes de la Secretaría de Marina, a los cuales MILENIOtuvo acceso vía solicitud de transparencia, del 2018 a la fecha se han detectado tres narcosubmarinos: dos en Oaxaca, uno en Salina Cruz y otro en Huatulco y el otro en Chiapas, en Puerto Chiapas.

En menos de 10 días la droga es desembarcada en costas mexicanas, para después ser transportada al centro del país a través de dos rutas: la primera inicia en Oaxaca, siguiendo Veracruz, Xalapa, Puebla, Tlaxcala y Estado de México hasta llegar a la CdMx, un camino de al menos 15 horas por carretera.

La segunda ruta cruza la capital de Oaxaca, para dirigirse a Tehuacán, Puebla, Estado de México y Ciudad de México; un trayecto de 700 kilómetros en 12 horas.

cocaina

Una vez en Ciudad de México, la droga es enviada a la frontera norte. Si el destino es Tijuana, el cargamento pasa por Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes, hasta llegar a Zacatecas, en donde atraviesa Fresnillo, la ciudad más violenta del país por las pugnas entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco.

El siguiente destino es Durango -ya dentro del triángulo dorado- le sigue Coahuila, Chihuahua, pasando por Nuevo Casas Grandes, para finalmente arribar a Sonora, en específico Agua Prieta. La mayor parte del trayecto son territorios dominados por el Cártel de Sinaloa.

Ya en Estados Unidos recorre Arizona, a través de las ciudades de Tucson y Phoenix, hasta llegar a San Bernardino, California y finalmente a la Costa Sur.

Drogas y migrantes arriban por playas de Oaxaca

En los últimos seis meses se cuenta con el registro oficial del pasado 9 de junio en una playa de la zona del Istmo de Tehuantepec, del submarino de acrílico y fibra de vidrio vacío, en donde presuntamente se transportó cocaína a las costas que fue descubierto por lugareños que avisaron a las fuerzas de seguridad locales.

Un segundo caso se reportó el 15 de junio, por parte de la Octava Región Naval de la Secretaría de Marina (Semar), que notificó del aseguramiento de dos embarcaciones que transportaban mil 347 kilogramos de cocaína, aproximadamente a 250 kilómetros al Oeste de Huatulco.

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El decomiso se realizó cuando personal de la armada, patrullaba el litoral y detectó dos embarcaciones que estaban en seguimiento y sus tripulantes al notar que habían sido identificados, se dirigieron a la Laguna de Chacahua. 

En este lugar, los individuos iniciaron la descarga de material y personal a un vehículo con redilas; sin embargo, posteriormente arribó un helicóptero de la Armada de México, lo que provocó que los implicados se dieran a la fuga. 

Un estudio del Centro Internacional Marítimo de Investigaciones del Crimen Organizado y de la Semar establecen que con lanchas rápidas, yates, veleros y submarinos, los cárteles de la droga trasladan estupefacientes provenientes de Centro y Sudamérica hacia México, para su trasiego a Estados Unidos.

De acuerdo con el documento la mayor parte del tráfico de cocaína registrado entre 2016 y 2022 ocurrió a lo largo de rutas bien conocidas que tienen como punto de partida Colombia. 

La primera y más conocida es la que recorre la costa del Pacífico hasta México a menudo en barcos o en semisumergible -la mayoría de fabricación casera- para después ser contrabandeado a Estados Unidos. 

cocaína

El mismo informe afirma que organizaciones criminales internacionales emplean distintas rutas marítimas para el trasiego de cocaína, mariguana, cristal, fentanilo y heroína, desde Costa Rica, El Salvador, Perú, Ecuador y Colombia. 

De acuerdo con información de la Marina, se tiene conocimiento que las lanchas tipo ‘go fast’ vendrían desde Ecuador, Guatemala y/o Colombia, en lo que han llamado la ruta Pacífico-Sureste; serían financiadas en territorio nacional por organizaciones delictivas como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG); y desde Centro y Sudamérica por organizaciones como El Clan del Golfo, que ha logrado desplegar toda una red marítima. 

También migrantes

El 27 de junio las fuerzas estatales, federales y la Marina aseguraron a un grupo de migrantes que se trasladaban en una lancha en inmediaciones de Juchitán de Zaragoza, en la zona del Istmo de Tehuantepec.

La Guardia Costera de la Décimo Segunda Zona Naval detectó la presencia de dos embarcaciones clandestinas donde trasladaban a 20 personas de origen hondureño, nicaragüense y cubano y tras activarse el operativo se identificó que los tripulantes eran de origen centroamericano y buscaban desembarcar cerca de la playa Vicente, en Juchitán.

El 3 de julio, se notificó del hallazgo de tres migrantes, -dos hombres y una mujer- que naufragaron y cuyos cadáveres fueron encontrados en dos playas del Istmo de Tehuantepec.

Fuente.-


"NEGOCIAR con el NARCO": NUEVO PRESIDENTE COLOMBIANO VE MAS FACIL "UNIRSE a ELLOS que ACABAR con ELLOS"...y ya quiere renunciar a su obligación de combatir al crimen.



El objetivo del presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, es la “paz total” en su país, aquejado –como México– entre otras cosas por la violencia impuesta por el narcotráfico; y si para eso tiene que negociar con los grupos criminales, así lo hará. En la propuesta que el político someterá al Congreso se plantea un “cambio del paradigma” de la guerra antidrogas, que se ha basado en la represión, y que debería transitar hacia mecanismos de “negociación judicial” y de regulación del mercado de estupefacientes.

BOGOTÁ (Proceso).— Mientras se prepara para tomar posesión, el presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, trabaja con sus operadores y aliados políticos para poner en práctica una audaz iniciativa que consiste en entablar negociaciones con estructuras dedicadas al narcotráfico para que abandonen sus actividades ilícitas y se sometan a la justicia a cambio de sustanciales rebajas de penas.

El plan de Petro, que contempla una reforma de ley que será sometida a consideración del Congreso, busca el “desmantelamiento pacífico del narcotráfico” en el marco de un “cambio del paradigma” de la guerra antidrogas, que se ha basado hasta ahora en el prohibicionismo y la represión, y que debería transitar hacia mecanismos de “negociación judicial” con los cárteles y de regulación del mercado de estupefacientes.

Esto, según dijo el candidato del Pacto Histórico a Proceso en la campaña electoral, sería parte de una estrategia más amplia que tiene como objetivo lograr la “paz total” de Colombia.

Los encargados de implementar este plan en el nuevo gobierno, que se iniciará el próximo 7 de agosto, saben que en el camino encontrarán “muchas críticas y resistencias”, pero confían en que tienen un argumento poderoso: la guerra contra las drogas ha causado varios miles de muertos en Colombia y fracasó, por lo que es hora de explorar vías alternativas.

La iniciativa tiene varios ámbitos de acción: el Legislativo, donde el hombre clave de Petro será uno de sus más cercanos aliados políticos, el senador Iván Cepeda; el Ejecutivo, donde el tema será competencia del futuro Ministerio de la Paz, la Seguridad y la Convivencia; y el Social, donde experimentados promotores de la paz, como el especialista en crimen urbano Luis Fernando Quijano, jugarán un papel decisivo.

Proceso conoció que algunos jefes de poderosos grupos criminales ya han establecido contacto con colaboradores del presidente electo a través de intermediarios para hacerle saber que ven “con interés” esa propuesta y que estarían dispuestos a desmantelar sus estructurales ilegales, entregar activos y someterse a la justicia, a cambio de beneficios judiciales.

Pero la iniciativa va mucho más allá, porque se basa en un modelo de justicia restaurativa en el que los derechos de las víctimas –en este caso las que han causado los capos del narcotráfico– son prioritarios y, por tanto, sus victimarios están obligados a proporcionales verdad, justicia y reparación.

El objetivo de alcanzar “la paz total” del país obedece a que, a pesar del acuerdo logrado con las FARC en 2016, la paz quedó inconclusa porque una parte de esa exguerrilla, las llamadas “disidencias”, permanecieron en armas y se dedican al narcotráfico.

Además, porque la otra guerrilla histórica de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), se mantiene en guerra contra el Estado, y porque en todo el país operan grupos armados ilegales que se dedican al narcotráfico, la minería ilícita, la extorsión, el secuestro y el sicariato, entre otros delitos.

Algunas de estas organizaciones son el Clan del Golfo, conocido también como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), cuyas actividades se extienden por todo el país; los Conquistadores de la Sierra, Los Caparrapos, La Cordillera, La Constru y la poderosa Oficina, que domina las rentas criminales en la zona metropolitana de Medellín.

Petro ha señalado que con los grupos involucrados en el narcotráfico y cuya naturaleza es delictiva, no insurgente, habrá “negociaciones judiciales”, mientras que con ELN, y eventualmente con las “disidencias” de las FARC, habrá “negociaciones políticas”.

La ley que se abre paso

Cepeda, quien trabaja en la propuesta legislativa, dice a este semanario que si bien ya existe una ley para incentivar el sometimiento a la justicia de “Grupos Delictivos Organizados y Grupos Armados Organizados”, esa norma, aprobada en 2018, resultó “insatisfactoria porque había fuerzas interesadas en que no se abriera paso ese proceso”.

Esas “fuerzas”, entre las que se encontraba el entonces fiscal Néstor Humberto Martínez, un cercano colaborador de los organismos de seguridad de Estados Unidos, propiciaron una ley de sometimiento que, por un lado, contemplaba rebajas de hasta 50% en las condenas y, por otro, aumentaba las penalidades para delitos como concierto para delinquir. El resultado fue que ningún grupo armado se acogió a esa ley.

Y hoy, para implementar el plan de “paz total” de Petro e incentivar el desmantelamiento de las organizaciones ilegales dedicadas al narcotráfico, “se requiere un nuevo marco legal”, dice Cepeda.

Explica que en ese sentido, él y otros legisladores, como la senadora electa Isabel Cristina Zuleta, promoverán una ley que tendrá tres componentes centrales: beneficios judiciales efectivos a cambio de la entrega colectiva a la justicia y el desmonte de las actividades ilegales de las bandas criminales; una tramitación sencilla, no engorrosa, del sometimiento; y medidas claras de verdad, justicia y reparación para las víctimas.

“Hay otras medidas que hay que tomar y que no necesariamente requieren leyes, como las políticas de reincorporación que se aplicarán a las personas que dejen las armas y que se desvinculen del narcotráfico, y las políticas que aseguren la presencia del Estado en los territorios donde esas personas han estado delinquiendo”, dice el legislador.

Zuleta, que trabaja con Cepeda en el tema, dice que la lucha antidrogas ha sido más nociva para América Latina que las drogas mismas, por lo que es necesario abordar el problema con un enfoque social que busque “quitarle al crimen sus bases, quitarle a la gente”.

Cepeda señala que la nueva legislación podría cobijar a jefes del narcotráfico que cumplen condenas en cárceles colombianas. “Es un tema a considerar, porque aquí el asunto es hacer lo que nos garantice desmantelar y desactivar estos grupos y garantizar los derechos de las víctimas”, asegura.

Y puntualiza: “Aquí lo que queremos es que esta política antidrogas que lleva 50 años de fracasos ininterrumpidos sea cambiada por una política que, por primera vez, muestre resultados.

“En México saben que ese círculo vicioso de estar matando y arrestando capos que en cuestión de días son reemplazados por otros capos, realmente no resuelve absolutamente nada. Esa fórmula ya está caduca, desgastada hasta la saciedad, y lo que necesitamos es experimentar nuevas fórmulas que nos permitan desactivar el negocio del narcotráfico y hacer justicia”, dice Cepeda.

Una prioridad

La “paz total” es una prioridad de Petro y, por ello, entre las iniciativas que el mandatario entrante presentará al Congreso, donde tiene mayoría, figura la creación del Ministerio de la Paz, la Seguridad y la Convivencia, que se encargará de dar “cumplimiento estricto” a los acuerdos con las FARC, de iniciar negociaciones con el ELN y las “disidencias” y de convocar a diálogos regionales con las bandas criminales.

El especialista en conflicto armado Luis Fernando Quijano afirma que es un acierto de Petro regionalizar los diálogos con las estructuras del narcotráfico, porque ese formato demuestra que el político izquierdista y exguerrillero del M-19 entiende que “hay dinámicas criminales diferenciadas y que sería un error meter a todos los grupos en el mismo saco”.

Quijano, cuyos estudios sobre crimen organizado serán un referente para el proceso de pacificación que se avecina, señala que incluso las AGC (o Clan del Golfo), que son la mayor estructura delictiva del país, requieren acuerdos de sometimiento que se adapten a las condiciones específicas de las distintas regiones en las que actúan.

En Colombia, explica, el negocio de la cocaína se desarrolla a través de cadenas en las que hay cultivos, laboratorios, rutas, embarques, transportes, y cada uno de esos eslabones puede ser manejado por organizaciones diferentes, que tienen a su propia gente, sus ejércitos y hasta su base social.

“Por eso es mejor manejar -regionalmente la verdad que cada uno de esos grupos pueda aportar a las víctimas, los activos que entregarán para repararlas y los planes de reincorporación para los desmovilizados”, asegura el presidente de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social y director del portal Análisis Urbano.

Quijano advierte que el proceso de “negociaciones judiciales” con el narcotráfico como el que se iniciará en Colombia no estará exento de “riesgos, ataques y hasta intentos de sabotaje” por parte de los sectores que se han beneficiado dentro y fuera de Colombia de la fallida guerra contra las drogas.

“Hay intereses muy poderosos que van a ver con mucha desconfianza esta política de sometimiento. Recordemos que la DEA ha hecho entrampamientos ilegales (incentivar al delito) para afectar procesos que ellos ven como un peligro para mantener su aparato burocrático”, señala el especialista.

Según estimaciones de Quijano, los grupos criminales colombianos cuentan con unos 12 mil hombres en armas que están esparcidos en las regiones rurales cocaleras (el Catatumbo, Nariño, el Putumayo, el Bajo Cauca Antioqueño) y en grandes centros urbanos, como Cali, Medellín y Bogotá.

En Medellín, el ala mayoritaria de La Oficina –heredera del Cártel de Medellín– hizo saber al gobierno entrante que quiere someterse a la justicia, desmantelar sus rentas ilegales y entregar activos para reparar a sus víctimas.

Las intentonas mexicanas

El proceso de negociaciones con grupos del narcotráfico que emprenderá Colombia coincide con las iniciativas de ese tenor que han reflotado en México en los últimos días, donde la Conferencia del Episcopado Mexicano y la Compañía de Jesús convocaron, “ante la barbarie de la violencia”, a un diálogo social “para construir un camino de justicia y reconciliación que nos lleve a la paz” y a “los acuerdos que México necesita”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador celebró el pronunciamiento y dijo que ese diálogo debe incluir a los narcos “porque son seres humanos”. Pero negociar con ellos, “es otro asunto”, aseguró.

El tema no es nuevo en México. De hecho, en la campaña presidencial de 2018, el entonces asesor de seguridad del candidato López Obrador, Alfonso Durazo, habló de un diálogo para pacificar al país y de fórmulas como la amnistía, el indulto y la justicia transicional para favorecer a delincuentes arrepentidos.

“El objetivo es incentivar a los grupos sociales vulnerados a dejar la ilegalidad y a participar en los procesos de esclarecimiento de la verdad y en programas de reconciliación comunitaria”, dijo Durazo durante un seminario en el Colegio de México el 24 de abril de 2018.

Pero ya en el poder, López Obrador olvidó las novedosas propuestas de seguridad que hizo en la campaña y, sorpresivamente, optó por militarizar la lucha contra el narcotráfico y la seguridad ciudadana.

Cepeda señala que Petro está decidido a desarrollar un diálogo permanente con el gobierno de México “para enfrentar de manera conjunta el problema del narcotráfico en cualquiera de sus niveles y expresiones, trátese de los cultivos, del comercio, el tráfico y de la existencia de poderosas organizaciones criminales”.

Y, en ese sentido, el marco legal que construirá Colombia para propiciar el desmantelamiento de organizaciones del narcotráfico incluiría un artículo que reglamente los contactos judiciales con autoridades “de los países interesados en adoptar una estrategia común para la persecución” de grupos armados involucrados en el tráfico de drogas, así como para llevar a cabo “investigaciones u operaciones conjuntas con un propósito específico. l

***Reportaje publicado el 10 de julio en la edición 2384 de la revista Proceso