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viernes, 8 de mayo de 2020

"MALEANTES VS. MALANDROS": "POLINEGROS de CABEZA" ATACARON a BALAZOS a POLICIAS ESTATALES en REYNOSA...ya no distinguen criminales,inocentes o policias.

Una y otra vez, los Policias Estatales de Tamaulipas,los llamados "Polinegros" han dado muestras de su espíritu de "puerco", bajo la gestión del gobernador "panista mañoso" de la entidad Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca,a quien le antecede una curricula de "malandro robacoches" en Texas en 1986,se han consolidado como un Cartel de Criminales Uniformados,de un "Cancer" que no distingue criminales,inocentes o incluso policias,de tal forma que ayer y por causas aun desconocidas, una mujer y dos agentes de la Policía Estatal que estaban de descanso fueron agredidos a balazos por otros compañeros suyos y cayeron al canal Anzaldúas, resultando en uno de los elementos desaparecido.

Los hechos que no son aislados,pues a principios de enero "otro policia le disparo a la policia", ocurrieron ayer alrededor de las 10:45 horas sobre el boulevard Luis Donaldo Colosio, casi en la avenida La Espuela, cerca de la colonia La Nopalera.

Un vehículo Ford Fussion color negro sin placas circulaba por la avenida Colosio rumbo al poniente cuando una camioneta Dodge Durango color rojo se emparejó con los tripulantes del carro y les dispararon múltiples balas.

El conductor del auto Fussion perdió el control y cayó a las aguas del Canal Anzaldúas, red primaria de riego del distrito 025.

El copiloto Gabriel Hugo Martínez Salas alcanzó a reaccionar y salir del vehículo para no ahogarse y alcanzó a ayudar a salir a la joven que los acompañaba, María Fernanda Pérez Velázquez, de 18 años.

La adolescente, residente de la colonia Rincón de las Flores, presentaba heridas de bala en una pierna, por lo que fue trasladada al Hospital General.

Martínez Salas, quien se identificó como activo de la Policía Estatal con residencia en Matamoros, explicó a los agentes que él solo iba de acompañante cuando de pronto hombres armados les dispararon desde la camioneta Durango.

Por portar un arma calibre nueve milímetro de la marca Pietro Beretta que no es de cargo, Martínez Salas quedó en calidad de detenido y fue trasladado a las oficinas de la Policía Ministerial Investigadora, donde fue sometido a un interrogatorio.

De acuerdo a las investigaciones posteriores, las autoridades ministeriales identificaron al piloto del carro Fussion como otro oficial activo de la Policía Estatal, Javier Eduardo Alvarado Becerra.

Aunque no se encontro ningún cuerpo dentro del vehículo que cayó al canal Anzaldúas, los testigos aseguran que el piloto nunca salió nadando y suponen que se ahogó.

Fuentes allegadas a la Policía Ministerial investigadora aseguraron que los agresores  también eran elementos de la Policía Estatal Acreditable, conocidos como "polinegros".

Con información de:


jueves, 7 de mayo de 2020

"PERALVILLO 22": "NOS DESPEDIMOS,NOS PERDONAMOS,CERRAMOS CICLOS y NOS PUSIMOS en MANOS de DIOS"...testimonios de los estragos de la Pandemia.



Cuando Araceli murió, sus vecinos organizaron un rosario en su honor en el patio, frente al altar de la virgen de Guadalupe. Lo organizó Minerva, que la conocía desde niña, cuando la vecindad era un pasillo rodeado de cuartos y los baños eran compartidos, igual que la lavandería. “Araceli cocinaba muy bien, me gustaban mucho los sopes que hacía, así gorditos, con salsa roja”, recordaba Minerva la semana pasada.

Araceli había muerto días antes, mientras México caminaba hacia la fase masiva de contagios de la pandemia y miraba de reojo las decenas de miles de muertos en Europa y Estados Unidos. Su hija la llevó al hospital el 13 de abril, pero ya estaba muy mal. Aguantó una noche más y a la mañana siguiente dejó de respirar. Tenía 65 años. Iraís, su hija, dice que el lunes por la tarde aún tuvo un ratito de lucidez: “Nos despedimos, nos perdonamos, cerramos ciclos y nos pusimos en manos de Dios”.

Hacía semanas que las autoridades recomendaban a la gente que no saliera a la calle, que mantuviera distancia con los otros y, aunque la curva de contagios crecía rápidamente, los vecinos decidieron hacer un rosario. Empezaron el miércoles 15 y continuaron el resto de esa semana y la siguiente. Cada día a las 19.00, familia, amigos y conocidos de la difunta sacaban sillas al patio, frente al altar, y empezaban a rezar. Acostumbrados a la vida colectiva —a tener la puerta de casa abierta, a bajar al patio a pasear, a verse, olerse y tocarse a diario desde hace décadas— un rosario por una vecina muerta resultaba del todo incuestionable: nadie habría pensado en no hacerlo.A la izquierda, el patio todavía vacío, antes del rosario. A la derecha, el rosario empieza.

Peralvillo 22 es una vieja vecindad de la colonia Morelos, en el centro de Ciudad de México, entre el casco antiguo y Tlatelolco. Un pedazo de terreno fraccionado en 48 departamentos de 40 metros cuadrados, centenar y medio de inquilinos. Allí viven comerciantes —sobre todo comerciantes— meseros, estilistas, un taquero, un cantante, una vendedora de alitas de pollo, una recaudadora de la Secretaría de Hacienda... Algunos siguen trabajando, pero la mayoría no. La pandemia los ha dejado en la cuneta. Desde hace varias semanas, los días transcurren entre visitas vecinales, salidas poco urgentes y un desenfado atávico: parece que aquí todo era igual hace quince años; que todo será igual en quince más.

En México, el 70% de la vivienda es informal. La industrialización de mediados del siglo XX atrajo a la capital a millones de personas, que necesitaban lugares baratos donde vivir. En el resto de urbes de América Latina ocurrieron procesos similares: familias enteras que dejaban su pedazo de tierra por un futuro mejor en la ciudad, hacinadas en cuartos de vecindades, corralas, conventillos o inquilinatos.

En las ciudades, millones de hectáreas se fraccionaron en pequeños predios. Propietarios y constructores de hace un siglo rentaban terrenos a los migrantes, o casuchas en terrenos, con baño y lavadero comunitarios. En Ciudad de México, la gente del campo ocupó también viejas casas coloniales y conventos abandonados del centro. Los inquilinos compartían un patio que era, en realidad, el pasillo para entrar y salir. Los niños jugaban allí, el mismo lugar donde se tendía la ropa y donde los viejos tomaban el sol. México y sobre todo su capital vivió la transformación industrial en comunidad.

El terremoto de 1985 tiró miles de vecindades en la capital del país, algunas de ellas por completo y otras a medias. En Peralvillo 22, el Gobierno derribó los viejos cuartos de la vecindad y levantó 48 departamentos, como en otros rincones de la ciudad, donde miles de vecindades mudaron de piel. En un plan sin precedentes, montonadas de cuartuchos en el centro fueron derribadas y el Gobierno construyó más de 44.000 departamentos.A la izquierda, los planos de Peralvillo, 22. A la derecha, fotos de Chari y Luis.

En Peralvillo 22 ya no hay baños comunitarios ni lavandería, pero la vida sigue siendo colectiva. Las casas son demasiado pequeñas para pensar en cualquier tipo de aislamiento, las áreas comunes permanecen y la mayoría de vecinos se conocen desde hace décadas. Lo normal es salir, no quedarse en casa.

El día que rezaron el primer rosario, la vecindad era un trajín de hombres, mujeres y niños que salían y entraban, algunos con mascarilla, la mayoría a boca suelta, todos con la tranquilidad, la pereza o la modorra que imponen las horas muertas de la tarde, cuando el comercio empieza a recoger en la calle Peralvillo y el resto de la colonia Morelos. Más que una amenaza, la pandemia parecía un tema de conversación poco trascendente, como el clima. Nadie conocía a ningún enfermo de la covid-19, pero todos conocían a Araceli: era la cocinera y dueña del puesto de tacos de guisado que funcionaba en la puerta de la calle.
La escalera

El rosario va a empezar y unas 20 sillas ocupan el espacio frente al altar. En la escalera aparece María Luisa, que vivió durante años en la vecindad y ahora viene cada día porque trabaja cerca, en una tienda de abarrotes en la concurridísima calle Tenochtitlan. Su hija visita a menudo a su tía Minerva.

María Luisa tiene 34 años y se apellida Corona. Conoce bien los hospitales de Ciudad de México. Su hijo Owen enfermó de leucemia en 2011 y durante seis años estuvo entrando y saliendo de uno u otro. Se acuerda con cariño del Juárez, uno de los centros que ahora reciben pacientes de la covid-19. “Los médicos nos trataron muy bien”, dice. Después de seis años de pelea contra la enfermedad, Owen murió en 2017 a los nueve años.

María Luisa cuenta la historia de su hijo con un tono neutro, de receta médica, como distanciándose de la historia. Pero también con un dejo de certeza en la voz: las tormentas siguen y ella lleva el timón de la familia. El virus la ha convertido en el único sostén del hogar. Su esposo, que vendía gorras y tenis deportivos, se ha quedado sin ingresos.A la izquierda, la hija de Minerva. A la derecha, Minerva con la hija de María Luisa y otra vecina.

El rosario empieza a las 19.00 en punto y el granizo minutos después. Con la lluvia, los vecinos se refugian en la escalera, donde colocan sillas y taburetes. Acaban de rezar entre truenos y risas y cuando terminan, la hermanas de Araceli, la difunta, reparten vasitos de arroz con leche y una galleta. Una vecina ha cocinado un pastel de plátano y su casa se convierte de pronto en una estación de servicio. Todos entran y salen con rebanadas de pastel y vasos de poliestireno oliendo a canela.

En la escalera, Minerva sostiene su arroz con leche. Empieza a hacer frío. “Cuando pasó lo de Owen, Araceli se portó bien. Siempre le daba unos centavitos”, recuerda. Retirada desde hace unos años de la escuela pública, Minerva dice que Araceli cumplía años el 28 de abril. Normalmente hacían una reunión pequeña y la hija le preparaba un pastel.

Lo del rosario no fue una ocurrencia de Minerva. Su madre, Eva, que ya murió, rezaba el rosario por todos los vecinos que morían en la vecindad. “Ahora la gente me pide que lo haga yo”, dice. Todo el mundo es alguien en la vecindad. Después de décadas de convivencia, los trofeos y las glorias, y también las derrotas personales, forman parte de la identidad en la comunidad.
La sala, la zotehuela

“Aquí todo sigue igual”, murmura un día después Rosario Rojas, doña Chari, que ha vivido en la vecindad desde hace más de 30 años. Pequeña o chiquita son adjetivos que fallan al describir su casa. Chari dice que cuando la vio por primera vez no le pareció tan chica, pero claro, estaba vacía. Ahora hay un sofá de dos piezas, un mueble para la sala, otro mueble en la cocina, una mesa para seis, dos camas, otra mesa, armarios. Allí viven dos personas —Chari y su esposo Luis—, que a veces se convierten en cinco, cuando su hija Mayra llega con los dos nietos: Diego, de siete años, y Noa que apenas tiene seis meses. Como Diego va al colegio cerca, hay temporadas en que los tres se quedan en esta casa.

Chari es flaca y enjuta. Habla bajito, despacio, como si no quisiera molestar a su taza de café. Enciende un cigarro, se levanta de la mesa de la cocina y se apoya en la puerta de la zotehuela, que ella ha convertido en un jardín vertical. La zotehuela es un trozo de terraza donde la gente lava, guarda cosas, cuelga plantas, sale a ver el cielo. Ahí, junto a sus plantas, ella parece una más, el tallo nudoso de una de sus lavandas.

Cuando acaba de fumar, se sienta en la misma silla que antes, frente a la mesa. “Este es mi chiquerito”, dice. Allí teje.A la izquierda, la vecina de Chari, en la ventana de la zotehuela. A la derecha, Chari y una vecina en su sala. Sobre estas líneas, Chari en su zotehuela. 

Falta unos minutos para que empiece el segundo rosario y las vecinas empiezan a juntarse abajo. A eso de las 19.00, una chica joven entra por la puerta de Chari. Saluda. Es una vecina de 19 años que ha venido a que ella le inyecte unas vitaminas. Chari deja su chiquerito y prepara la jeringuilla. Mientras tanto, Luis sale de su cuarto con unas fotos y unos papeles. Desde afuera se alcanza a ver una cama, un nieto que juega con la plastilina en una mesa, montones de zapatillas deportivas, un armario. Lo que casi no se ve es el suelo, todo ocupado.

Luis Valenzuela vende deportivas al por menor. Las compra en Tepito y recorre centros comerciales, donde las ofrece a vendedores en las tiendas. Dice que con eso sacaba por semana unos mil pesos (40 dólares). También es kinesiólogo, masajea gemelos de futbolistas desde hace décadas. Hasta finales de marzo, trabajaba con varios equipos de una liga de taxistas cerca del aeropuerto. Les calentaba las piernas antes de los partidos y por cada juego le daban 300 pesos.

“Yo masajeé a Mario Kempes una vez”, dice, con el orgullo del que ha jugado la final de un mundial. Y eso, ¿cómo fue? “En el 98”, contesta, “Marito vino a jugar un torneo de fútbol rápido y a mí me llamaron para que les apoyara, para que les calentara los músculos”. ¿Usted le calentó las piernas a Kempes? “Sí, le dije: ‘Marito, ¿le doy masaje?’. Y él dijo ‘sí, no más no me clavés los deditos”. Sí Araceli era la señora que vendía tacos de guisado en la puerta, Luis es el vecino que le masajeó los gemelos a Kempes en el 98.Diego y su abuelo Luis, en el cuarto del segundo. 



Los ingresos de Luis se han esfumado pero no las ganas de salir a la calle. El virus no le inquieta, ni siquiera por la diabetes, que padece desde hace años. Todas las tardes sale. Ayer fue al dentista, hoy va al dentista, mañana irá al dentista. No es tanto por los dientes, que también. Es que el sacamuelas es amigo de la primaria y entre paciente y paciente, mientras Luis espera, se echan unas risas tan a gusto.

Bajo la ventana se escucha el rosario. A través de los cristales se alcanzan a ver semblantes serios y no tan serios. ¿Cuántos conocían a Araceli? ¿Cuáles fueron las últimas palabras que cada uno intercambió con ella? Mientras en países como España muchos no pueden despedirse de sus padres o parejas, o los capellanes apenas tienen siete minutos para despedir a cada difunto, en Peralvillo, 22, los vecinos se juntan durante nueve días para rezar el rosario por una vecina que algunos apenas conocían. Pero eso no importa: era la señora que veían todos los días en la puerta. En la vecindad —y más en un país como México—, la muerte es un asunto comunitario.
La visita

Verónica Manrique no salía de su casa desde el 15 de marzo, pero hoy, viernes, más de un mes después, ya no podía más. Creció aquí, en Peralvillo, 22, pero hace unos años se casó y se mudó a otra colonia. Vive en una casa “como estas, pero con la zotehuela más pequeña”. Dos de sus cuatro hermanos todavía viven aquí. Y otros tantos primos. Una vecina dirá más tarde que los inquilinos de esta vecindad son en realidad apenas dos o tres grupos de familias. Pero parecen una sola, una gran familia que se multiplica y, cuando ya no hay espacio, van a formar otras vecindades.

A mediados de marzo, Verónica, 44 años, llevó a su hijo pequeño al centro de salud, al lado de casa. Tenía fiebre y tos seca. Pensaron que era sarampión. Además del coronavirus, Ciudad de México sufre una epidemia de sarampión, una enfermedad que se pensaba erradicada. Les mandaron encerrarse en casa y volver en 15 días si los síntomas persistían. “Me dijeron que si seguía con calentura, lo trajera. Pero que entráramos por la puerta del estacionamiento”.Verónica y sus hijos, en casa de una vecina en Peralvillo, 22. 

Por suerte, los síntomas desaparecieron y hoy finalmente han salido los cuatro de casa, Verónica, su esposo y los dos niños. “Yo ahorita me voy y no regreso en 15 días”, dice, justificando su salida. “Es que, ¿qué pasa? Que la gente se aburre y sale”.

La convivencia ha sido complicada para Verónica. Acostumbrada a tener las mañanas para ella, no le gustaba ver en casa a todo el mundo. Pero tampoco sentía que pudiera quejarse. Así que limpiaba, cocinaba, esquivaba piernas, brazos y arrebatos adolescentes. “A la semana yo ya exploté, porque además mi marido es hipertenso y tiene ataques de ansiedad”. No es que su marido sufriera un ataque la semana pasada, es que a ella le estresaba que pudiera sufrirlo. Así que un día, harta, se sentó en la mesa de la cocina y sollozó.

Desde entonces, el marido y los hijos le ayudan más. El marido es trabajador social en una cárcel de la ciudad, pero ahora está de baja por los ataques de ansiedad. La semana pasada fue su cumpleaños, cumplió 49. La hermana de Verónica les mandó una pizza hawaiana para celebrar.

Verónica y familia no han venido al rosario. De hecho, Verónica no recuerda demasiado de Araceli, aunque es verdad que ella hace años que no vive aquí. Sí sabe algo. “Mi papá también era diabético. De hecho, él murió de insuficiencia renal. Muy joven, a los 46”. Antes que el nuevo coronavirus, los mexicanos conocen a la vieja diabetes. Y tampoco le prestan mucha atención. Se calcula que en México aproximadamente 13 millones de habitantes padecen diabetes (es el sexto país en el mundo con mayor cantidad de casos) y que más de 100.000 mueren cada año a causa de ella.
El segundo piso

Araceli Figueroa murió a los 65 años de insuficiencia renal por años de no tratarse la diabetes. Los que la conocieron dicen que era una gran vendedora. Que en los últimos años compraba y vendía discos en blanco al por mayor, fundas para discos, estuches. Que “sabía mucho de carros” porque había trabajado como secretaria en tiendas de refacciones de carros Volkswagen y Renault, en Tlalnepantla. Que sus especialidades eran la cochinita y el pozole rojo con carne de puerco. Que la última vez que cocinó fue a finales de marzo.

Su muerte podría haber sido causada por covid-19, pudo contagiarse en el hospital general en su última estadía a finales de marzo. Pero no. Su muerte, como otras miles hasta hace pocos meses, fue una muerte más. No dejó ninguna moraleja, sino apenas la confirmación de una realidad: en muchas partes de México, la vida es colectiva de la cuna a la tumba. Desobedecer la distancia social no es una cuestión de indolencia o de rebeldía. Es una forma de supervivencia.

Muchos chilangos recuerdan que, frente a las tragedias colectivas como los terremotos, fueron los esfuerzos y la solidaridad comunitaria los que han permitido que la vida siga. Resulta complicado que, en una vecindad, los residentes entiendan ahora que unirse frente a la adversidad puede ser motivo de riesgo y no de salvación y regocijo.

Los nueve días que duraron los rosarios por Araceli, el cielo de la colonia Morelos fue un mosaico de nubes grises y papalotes de colores. Vecinos del barrio subían a las azoteas y los volaban, aprovechando los vientos fuertes de abril. En la vecindad, el patio se llenaba de gente que rezaba durante una hora. Si llovía, todos corrían a la escalera del edificio que hay frente a la entrada, entre las puertas de Minerva, que vive en el primero, y Chari y Luis, que viven en el segundo.A la izquierda, Mayra con su bebé, Noa. A la derecha, un papalote vuela en la colonia Morelos.

Una de las últimas tardes llovió. Los vecinos ocupaban la escalera y entraban y salían de las casas. En la sala de Chari y Luis, en el primer piso, su nieto Noa estaba con su mamá en el sofá, que se llama Mayra y es conocida en el barrio por su activismo. Mayra habla fuerte, de manera resuelta. Todo lo que dice parece definitivo. Aquella tarde, ella decía que esto —la vecindad— “es como una mansión grandota”. También dijo que su casa en realidad empieza en la puerta de la vecindad, no en su puerta.

Esa tarde, las vecinas que entraban y salían agarraban a Noa y se lo pasaban en brazos; el bebé, que nació cuando apenas llevaba seis meses en la barriga de su mamá, lo aceptaba sin protestar. Mayra sabe de cuarentenas porque pasó más de un mes aislada cuando nació su hijo. Aquella tarde, cada vez que Noa pasaba de unos brazos a otros, su cara reflejaba cierto miedo, enfado. Ella, que cada cinco minutos se pone gel bacterial en las manos. Sin embargo, no le dijo nada a nadie. A los 20 minutos dejó de llover y la escalera se vació. Noa no tardó en dormirse. El cielo estaba ya oscuro y los papalotes habían dejado de volar.

fuente.-Diario Español/


EL GOBIERNO "HAMPON de FELIPE MASACRES CALDERON" ARCHIVO 12 DENUNCIAS CONTRA GARCIA LUNA por IMPROCEDENTES...desatendieron la infección y termino por pudrirse todo.

La Secretaría de la Función Pública (SFP) del gobierno de Felipe Calderónsí tuvo conocimiento de las irregularidades y presuntos vínculos de Genaro García Luna con el narcotráfico, pero archivó las denuncias al considerarlas “improcedentes” o que “carecían de elementos” para continuar con la investigación.

el mismo caminito:


Las 12 denuncias y quejas recibidas por la SFP, la instancia que vigila que los servidores públicos actúen con legalidad, versan sobre acusaciones de enriquecimiento ilícito, vínculos con el crimen, abuso de autoridad, negligencia, ejercicio indebido de funciones, desacato, descuido y falta de atención en el cumplimiento de sus obligaciones. Desde que García Luna fue detenido en Estados Unidos el 10 de diciembre del año pasado, acusado de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa, el expresidente Felipe Calderón ha negado que él tuviera conocimiento de los nexos de su exsecretario de Seguridad Pública con el crimen.

DESMADRO LA SEGURIDAD: 

“Es falso que mi gobierno tuviera información sobre nexos de Genaro García Luna con el narcotráfico. Actué con determinación contra el crimen organizado y recibí amenazas por ello, jamás hubiera permitido que ningún funcionario con vínculos como esos siguiera en el gobierno”, escribió el pasado 3 de mayo en Twitter.

Vínculos con crimen organizado

Sin embargo, de acuerdo con documentos consultados para este reportaje, los órganos internos de control de la Secretaría de Seguridad, Policía Federal y de la Secretaría de la Función Pública sí recibieron denuncias que alertaban sobre estos nexos.
Una de las quejas fue presentada en 2010 por expolicías federales que se quejaron de los supuestos vínculos con el crimen organizado de García Luna y sus colaboradores más cercanos, como Luis Cárdenas Palomino, entonces comisario en jefe de la Policía Federal Preventiva (PFP), y Armando Espinosa de Benito, coordinador de inteligencia de la PFP.
Los exagentes que presentaron la queja de forma anónima anexaron como pruebas una serie de mensajes que los miembros de la Coordinación de Seguridad Regional recababan durante los servicios de inspección, supervisión, seguridad y vigilancia en diversos recorridos por el país.
La mayoría de los mensajes anexados en la queja fueron encontrados por los agentes en cartulinas y mantas colgadas en puentes en los estados de Guerrero, Coahuila y Michoacán, entre otros. En los escritos que eran retirados de la vía pública se acusaba a García Luna, Palomino y Espinosa de romper códigos y de proteger a un cártel.
“Presidente: le pedimos que habrá [sic] bien los ojos y que se dé bien cuenta de la clase de gente que tiene al frente de los cargos públicos como son Genaro García Luna, Luis Cárdenas Palominos, Armando Espinoza de Benito [sic], están a la orden de uno de los cárteles de la droga; asimismo, se encargan de hacer los trabajos de dicho cártel para perjudicar a los demás”, decía un escrito fechado el 14 de mayo de 2009.
La queja fue desestimada porque los policías se negaron a dar sus nombres y no pudieron comprobar lo señalado en los escritos de las mantas y cartulinas que tomaban en los estados.
Las denuncias presentadas en este reportaje se desprenden de información proporcionada por la SFP en respuesta a diversas solicitudes de información. Algunos de los expedientes de quejas fueron entregados por la SFP en el sexenio anterior, pero ahora se dan a conocer por primera vez.
En las denuncias revisadas se constata que desde el gobierno de Vicente Fox hasta el de Enrique Peña Nieto, pasando por el de Calderón, los órganos internos de control y la SFP tuvieron conocimiento de 23 quejas y denuncias por diversas irregularidades atribuidas a García Luna.
La mayor cantidad de ellas se recibió en el sexenio de Calderón, con 12 expedientes. En el sexenio de Vicente Fox hubo nueve señalamientos, mientras que en el de Enrique Peña Nieto apenas se registraron dos denuncias en 2013 por falta de atención en el cumplimiento de sus obligaciones.

Pedían investigar su patrimonio

En marzo de 2012, un ciudadano, cuyo nombre fue tachado en el expediente entregado a este diario, presentó una denuncia ante la SFP acusando a Genaro García Luna de un crecimiento patrimonial significativo, no justificado e inexplicable.
En el escrito adjuntaba información del Registro Público del Comercio de la Ciudad de México, así como datos sobre las declaraciones patrimoniales de 2002 a 2011 del exsecretario, en los que se apreciaba la compra de viviendas y terrenos a la par de sus diversos cargos en el servicio público.
Entre 2006 y 2008 compró tres propiedades a crédito y un terreno de contado, en el cual edificó en pocos meses una construcción de aproximadamente 20 millones de pesos, y terminó de pagar otra propiedad de 2.3 millones de pesos, según lo relatado en el expediente. “De acuerdo con la información que aparece en las declaraciones patrimoniales de 2001 a 2008 y que se presentan como anexo, el servidor público no tenía el salario ni los ahorros suficientes para comprar el terreno, menos para hacer la costosa construcción. Al contrario, en mayo de 2008 declaró estar totalmente endeudado a finales de 2007”, según el expediente.
En la misma denuncia, donde se pedía a la SFP investigar su crecimiento patrimonial, lo acusaban de ejercicio indebido del servicio público por no haber presentado su certificación policial mediante los exámenes de control y confianza, que eran obligatorios para todos los policías en México.
Sus deudas, según la declaración anual de 2008 recabada por el denunciante, ascendían a 6.8 millones de pesos. Sin embargo, en el mismo año adquirió un terreno de 4 millones 87 mil pesos donde construyó una nueva casa. La queja registrada con el expediente DGDI/004/2012 no prosperó y el 21 de mayo de 2012 la Dirección General de Denuncias e Investigaciones de la SFP determinó concluirla por “incompetencia”.
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Las quejas en contra de García Luna no iniciaron en el sexenio de Calderón, sino que datan del gobierno de Vicente Fox, cuando se creó la AFI. 

Mientras que en México las denuncias de presunto enriquecimiento ilícito fueron desestimadas, en Estados Unidos las autoridades indagaron sobre el patrimonio de García Luna y encontraron que tan sólo en aquel país tiene propiedades por 4 millones de dólares que adquirió mediante prestanombres y empresas fantasma.
El pasado 27 de febrero, durante una audiencia de fianza en Nueva York donde se analizó si García Luna debería enfrentar el proceso en libertad, la Fiscalía de Estados Unidos exhibió el poder adquisitivo del exsecretario de seguridad y algunos de sus bienes, entre ellos un yate e inmuebles.
Para este reportaje se buscó la postura del expresidente Felipe Calderón sobre las quejas en contra de García Luna que recibió la SFP durante su sexenio, pero declinó dar una entrevista.

Denunciaron corrupción y desvío

Otra de las quejas es la que presentó el 20 de mayo de 2008 Javier Herrera Valles, quien se desempeñó como director de la PFP en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, donde señalaba “actos de corrupción” por parte del ex secretario de Seguridad.
Herrera Valles también denunció que García Luna cometía “injusticias”, “arbitrariedades”, “intimidaciones”, actuaba con “improvisación” y los operativos en contra de la delincuencia organizada no daban resultados por falta de organización y capacitación al personal a su cargo.
Los hechos denunciados no prosperaron y concluyeron mediante “acuerdo de archivo”. Esto significa que después del análisis de la queja se determinó que los elementos aportados durante la investigación no fueron los suficientes para concluir alguna responsabilidad.
En entrevista con este diario, Herrera Valles asegura que dentro de la PFP había muchos inconformes en contra de García Luna, pero no se atrevían a denunciar porque eran reprendidos, amenazados o afectados mediante movimientos de plazas a zonas peligrosas del país.
“Yo fui prácticamente el portador de muchas quejas, mediante una carta alerté al presidente. También le señalé de compañeros que mandaron una carta a Contraloría, pero después de lo que me pasó [su encarcelamiento] se frenaron las quejas de los que querían denunciar”, explica.
El colmo, señala Herrera, es que los órganos internos de la policía no sólo archivaron la denuncia que puso, sino que abrieron una investigación en su contra por haber sustraído información y revelado secretos de la institución, inhibiendo al resto de los elementos quejosos.
Otra denuncia en contra de García Luna la presentó el PRD en mayo de 2011, acusándolo de desviar recursos públicos de la Secretaría de Seguridad para la grabación de una serie de televisión transmitida por Televisa.
Para grabar la serie El equipo, el entonces comisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas, le autorizó a la televisora usar sus instalaciones y le prestó patrullas, vehículos blindados, helicópteros y uniformes tácticos, y le facilitó 353 policías para que participaran como extras.
En julio de 2011, la SFP concluyó que no hubo ninguna irregularidad en la realización de esta serie porque las instalaciones, equipo y personal facilitado estaban autorizados en el contrato firmado con Televisa.

Las primeras quejas, con Fox

Las quejas en contra de García Luna datan desde el gobierno de Vicente Fox, cuando se detectó que una decena de servidores públicos de la Policía Federal Preventiva habían destinado 312.6 millones de pesos para realizar diversas compras sin una licitación de por medio. La investigación interna se registró como “uso indebido de atribuciones y facultades”.
A García Luna, quien en la época de los hechos era coordinador de Inteligencia de la PFP, lo acusaron de “compras indebidas” al gastar en viáticos y arrendamiento de inmuebles recursos que eran de una partida especial.
Esto dio pie a que el 13 de enero de 2001 Asuntos Jurídicos de la entonces Secretaría de Contraloría (ahora llamada SFP) interpusiera una denuncia penal ante la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
La indagatoria en contra de García Luna y otros nueve servidores públicos no prosperó y un año después el caso fue archivado porque la PGR consideró que no había pruebas suficientes. En la SFP tampoco fue sancionado administrativamente.
fuente.-

"SI ESA ERA la IDEA,VAMOS REQUETEBIEN": CRECIO el CRIMEN 24% DURANTE GOBIERNO de LOPEZ "HABLADOR"...



El nivel de paz en México disminuyó 4.3 por ciento en 2019, el primer año de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, respecto a 2018, a la par que el crimen organizado creció 24 por ciento, según el Índice de Paz México que dio a conocer el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).

Con esta caída, la paz en México se ha deteriorado 27 por ciento en los últimos cinco años, se destaca en el informe.

Al presentar los resultados, Carlos Juárez, director en México del IEP, consideró que las políticas públicas de la actual Administración federal no están bien articuladas.

“Necesitamos bajos niveles de corrupción, puesto que ningún programa, ninguna política, ninguna estrategia, funciona cuando tenemos los niveles de corrupción que hay en México, y se trastoca la confianza entre ciudadanos y entre ciudadanos e instituciones”, comentó.

“Vemos que hay cambio en la forma de abordar los problemas, vemos que hay becas, vemos que hay programas de empleo, campañas contra adicciones, se están atacando las finanzas del crimen organizado, pero lo que vemos es que falta también mucha articulación entre programas”.

En el informe se destaca que en 2019 la tasa de homicidios en México fue de 28 por cada 100 mil habitantes, mientras que a nivel mundial la media es de 4.

En tanto, los conflictos entre cárteles también aumentaron en los últimos años, al pasar de 3 en 2006 a 18 en 2018.

Según los cálculos del Instituto, la violencia en 2019 le costó a México 4.7 billones de pesos, es decir, 21 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) u ocho veces el gasto en el Sector Salud.

El año pasado, el estado más pacífico fue Yucatán, seguido de Tlaxcala, Chiapas, Campeche y Nayarit, mientras que el menos pacífico fue Baja California, seguido de Colima, Quintana Roo, Chihuahua y Guanajuato.

Fuente.-

APILAN CADAVERES en TRAILERS REFRIGERADOS ?,PERO...YA HABIAMOS DOMADO la EPIDEMIA ?...cuando lo dice el gobierno, lo saludable es dudarlo.

Ante la falta de espacio para guardar cuerpos, en el Hospital Regional "General Ignacio Zaragoza" del ISSSTE rentaron un tráiler refrigerado para almacenarlos. 

El área de Comunicación Social del ISSSTE confirmó que el vehículo fue adquirido debido a la tardanza de familiares para llevarse a sus pacientes.

También refirió que la unidad cuenta con sistema de refrigeración para conservar el mayor tiempo posible los cadáveres. 


De acuerdo con empleados de este nosocomio, ubicado en la Alcaldía de Iztapalapa y dedicado a la atención de pacientes con Covid-19, el vehículo ya lleva dos semanas en las instalaciones.
 

Detallaron que es utilizado para guardar los cuerpos que tienen mayor tiempo en el sitio, y esto, dijeron, suele ser por tres razones: los familiares se tardan en conseguir servicios funerarios para sus seres queridos debido a carencias económicas o no hallan a quien les otorgue la asistencia; y otras veces son abandonados. 

Según fuentes, los cuerpos han pasado hasta cuatro días en el sitio,por diversas situaciones.

En el interior del hospital, los cadáveres son trasladados con camillas y para que sean subidos al tráiler se utiliza una grúa horquilla o montacargas.

REFORMA posee fotografías del traslado de los difuntos hasta el vehículo, en las que se observa que al menos cinco personas con equipo de protección son las que realizan la labor de enfilar a los muertos que se encuentran dentro de sacos negros.

También se indicó que si los cuerpos no son reclamados, este tráiler pude realizar viajes para llevarlos hacia algún destino.

Comunicación Social no ha aclarado el promedio de defunciones diarias en este centro de salud; cuál es el costo de la renta del tráiler; cuánto tiempo se pueden almacenar los cuerpos en esta unidad; cuántos cuerpos puede resguardar y las dimensiones de este medio de transporte.

Fuente.-


LORET ACUSA al PRESIDENTE por "RESTRICCION" en CUENTA de TWITTER...la echaron abajo 1 hora.

El periodista Carlos Loret de Mola acusó a la presión ejercida por el presidente Andrés Manuel López Obrador y sus "bots" para que Twitter haya restringido durante una hora la cuenta de su plataforma LatinUS en Twitter.
Al respecto, Loret le dijo a EL UNIVERSAL, en donde es columnista que: "Esto es parte del permanente acoso del presidente López Obrador a la libertad de expresión. Lleva días quejándose contra las que antes eran sus benditas redes sociales, y ahora lanzó sus bots de Twitter contra LatinUS, para denunciar que se divulgaba contenido malicioso, hasta que logró que restringieran la cuenta. ¿Qué se divulgaba? Que los doctores siguen manifestándose por falta de insumos, que el IMSS esconde brotes de Covid en sus hospitales, que las cifras de Lopez-Gatell no cuadran y esconden la realidad".
La cuenta ya fue reactivada, pero Loret mostró un pantallazo del momento en que no se podía acceder. Al final dijo que la cuenta ya fue reactivada "pese a todos los intentos de censura y ataques del poder, nosotros seguiremos haciendo nuestro trabajo".
LatinUS se describe como una "plataforma binacional 100% digital, diseñada para generar y distribuir contenido de alto valor para las audiencias hispanas", en la que participan Carlos Loret de Mola, Luis Garcia, Galilea Montijo, Víctor Trujillo en su caracterización de “Brozo”, y Barbara de Regil.
Desde hace algún tiempo, López Obrador y Loret de Mola han intercambiado críticas en torno al gobierno del mandatario. De igual forma, con Brozo. 

AMLO vs Twitter y Facebook

Esta semana, el Presidente se enfrascó en una discusión con las empresas de redes sociales, Twitter y Facebook, por los "bots", las cuentas no "naturales" o pagadas para el golpeteo político.
Este martes, en la conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a Twitter y Facebook sus estados de cuenta de publicidad pues los bots compran espacios para atacar al gobierno federal.
Por su parte, Twitter respondió que no recibe ingresos por automatización maliciosa. “La automatización, o los llamados 'bots', que se utilizan con fines de mala fe, están prohibidos en Twitter”, señaló en su plataforma de mensajes cortos.
Ayer, pidió que los partidos políticos transparenten sus gastos en campañas para Twitter y Facebook.
fuente.-

"AIRONAZO" ESPARCE "BATAS,GUANTES,GASAS con SANGRE y CUBREBOCAS CONTAMINADOS a RESIDENCIAL en TORREON...

Las fuertes rachas de viento que se registraron la noche del martes en la Laguna y el inadecuado manejo de desechos provocaron que residuos de dos clínicas del IMSS designadas como hospitales Covid-19 fueran esparcidos en una zona residencial de Torreón.

Batas, guantes, gasas con sangre, jeringas y cubrebocas, entre otros desechos de las clínicas 18 y 71, fueron encontrados en patios y cocheras de la Colonia Torreón Jardín, adyacente a estos hospitales.

Ante los reportes ciudadanos, personal de Protección Civil, de Medio Ambiente y paramédicos de la Cruz Roja de Torreón acudieron hoy en la mañana a recoger los desechos.

El personal que estuvo a cargo de retirar los insumos que usaron médicos, enfermeras y pacientes, lo hizo portando el equipo necesario para protegerse de pies a cabeza.

Vecinos de Torreón Jardín exigieron a las autoridades que se tenga un mayor cuidado en el manejo de los desechos, ya que no es la primera vez que los vientos los han llevado hasta afuera de sus casas.

Alfonso Mijares Ramírez, titular de Protección Civil de Torreón, informó que para descartar riesgos en la salud, se sanitizó el perímetro completo.

De acuerdo a la Ley Estatal de Protección Civil, la Secretaría de Salud de Coahuila será notificada sobre estos hechos a fin de que proceda según lo considere conveniente, informó el Ayuntamiento de Torreón en un comunicado.

"A nivel municipal, las instancias correspondientes realizarán una visita a las clínicas del Seguro Social para evaluar sus procedimientos relacionados al trato de residuos médicos-biológicos-infecciosos", citó.

Fuente.-


"PERO YA VAN ABRIR PLANTAS": EL CORONAVIRUS DEJO a MEXICO "SIN CHELAS" PA'AGUANTAR el ENCIERRO...no ayudan vs. el virus,pero se te olvida.



Hace tres semanas Mike García tomó la que considera una decisión acertada: abastecerse de cervezas a través de una aplicación que envía comida a domicilio. Este ingeniero de 30 años del municipio de San Pedro Garza García, cercano a la industrial ciudad de Monterrey (norte de México), vio sorprendido cómo los vecinos hacían largas filas en las tiendas de conveniencia, supermercados y gasolineras para comprar de forma desesperada cervezas. Esto después de que el Gobierno de México decretara medidas de contingencia para evitar la propagación de la covid-19, entre ellas el cierre de las fábricas cerveceras. “Compras de pánico”, dice García, que catalogó lo que veía como “una situación extrema”. A un mes de decretada la medida —que no afecta a otros productos similares, como el tequila— se puede decir que el coronavirus ha dejado a México sin cervezas.

En Monterrey, explica Ramírez, no es fácil hallar la bebida, un elixir para los mexicanos, quienes están entre los mayores consumidores del mundo con 68 litros per cápita al año. Ramírez es un privilegiado porque todavía cuenta con reservas, pero el país asiste indignado a una escasez que jamás imaginó. Las redes sociales bullen con la etiqueta #SeAcabaronLasChelas. A Ramírez también le pesa la escasez por otra situación más dramática: tiene amigos cuyo trabajo era comprar y venderlas y con el cierre de las fábricas han perdido sus empleos. “La cerveza no es algo que se necesite para subsistir, pero hay muchas familias que viven de esto”, dice.

El Gobierno estableció a finales de marzo un plan de contingencia para evitar la propagación de la pandemia, que ya ha contagiado a más de 27.000 personas y ha dejado 2.704 muertos. Ese plan insta a la gente a quedarse en casa y a suspender todas las actividades que no se consideren esenciales, a pesar de que el 42% de sus 126 millones de habitantes vive en la pobreza y decenas de millones dependen de la economía informal. El decreto excluía de las actividades esenciales la producción de cerveza, lo que sorprendió y alarmó a los productores, que vieron que en otras naciones no se tomó una medida similar. México es el primer exportador de cervezas del mundo: el año pasado vendió 40,1 millones de hectolitros (un hectolitro equivale a cien litros), según los cálculos de la industria. En 2018 generó ingresos por 4.288 millones de dólares. Sus principales mercados son Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Guatemala y Canadá.

Las empresas cerveceras acataron la orden y pararon la producción de una industria que genera 55.000 empleos directos y 650.000 indirectos, en una larga cadena de valor que además de los productores y los obreros de las plantas incluye a los agricultores de cebada y lúpulos, la distribución y los puntos de venta. Aunque el Gobierno no ha aclarado por qué no se ha permitido la reapertura de una industria tan importante, los fabricantes mantienen contacto con las autoridades para que se les permita reiniciar la producción, afirmando que cuentan con todas las medidas higiénicas y de protección para evitar la propagación de la covid-19. Mientras la cerveza escasea, en cualquier tienda mexicana se pueden comprar cigarrillos, una gran variedad de vinos y licores y refrescos, a pesar de que cada año mueren 40.000 personas por enfermedades asociadas al consumo de bebidas azucaradas, según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).Un hombre con un paquete de cervezas afuera de un establecimiento comercial, en México.

“Acatamos a pesar de ser una industria muy segura”, explica Karla Siqueiros, directora general de Cerveceros de México. “Otros países que, como nosotros, están pasando por una emergencia similar, no pararon la producción. Estamos parados desde el 5 de abril. Y estamos en espera. Somos una parte esencial de la agroindustria, porque representamos el 25% de las exportaciones del sector”.

Siqueiros dice que, para no afectar a los productores de cebada —ingrediente esencial de la cerveza—, las cervecerías ya compraron la producción otoño-invierno, pero ese sector también ha estado en la incertidumbre, porque dependen de la fabricación. En México son 5.000 familias agricultoras beneficiadas directamente por la compra que hacen los cerveceros. “Entramos en comunicación con diversas autoridades y no tenemos respuesta. Estamos viendo que el impacto se ve reflejado en el ingreso de las personas de la cadena de valores. Para las tienditas, la venta representa hasta 40% de sus ingresos totales. Por eso lo importante es cuidar esa cadena de valor. Esperamos ser considerados como una industria esencial”, añade Siqueiros.

En México hay 1,2 millones de tiendas de abarrotes, negocios familiares que son el contacto directo con los consumidores en los barrios y zonas rurales. De ellas dependen al menos cinco millones de mexicanos, según los cálculos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, un organismo que agrupa a 85.000 negocios de este tipo. Su presidente, Cuauhtémoc Rivera, explica que muchos de sus socios están desesperados, porque la venta de cervezas se traduce en la parte más fuerte de sus ingresos. “Estamos en crisis”, dice Rivera. “Ese decreto [del Gobierno] nunca ha aclarado a ciencia cierta qué es esencial y que no. La gente demanda el producto, por lo que le pedimos a las autoridades que debemos garantizar el abastecimiento: abastecemos el 50% de la demanda nacional. Esto lo único que aumenta es la especulación, porque antes una lata de cerveza costaba entre 10 y 12 pesos [unos 50 centavos de dólar], pero ahora que no hay la pueden llegar a vender hasta en 35 pesos en promedio [1.40 dólares]”, explica Rivera.

Para este comerciante —que rememora los tiempos de Al Capone cuando el alcohol estaba prohibido en Estados Unidos—, las medidas del Gobierno están “condenadas al fracaso”. Afirma que no se explica cuál fue el criterio tomado por las autoridades. “Si fue un criterio moralista, las consecuencias son muy graves. El aislamiento es muy duro. La cerveza es una bebida de moderación y más cuando las consumes en solitario. Ayuda a la gente a llevar la cuarentena”. Una opinión que comparte Mike Ramírez, el joven ingeniero del norte de México, a quien todavía le quedan “chelas” tras abastecerse antes de la escasez. “Me gusta la cerveza y al estar encerrado [beberlas] es una forma de distracción”, afirma.

Fuente.-Diario Español/

LLEGO con SINTOMAS de COVID-19 a HOSPITAL de TAMAULIPAS y FAMILIA se NEGO a INTERNARLO por "TEMOR de que lo MATARAN"...y lo "contajiaran".

El miedo, la falta de información y sentido común ha provocado que algunas personas con síntomas de Covid-19 rechacen la atención médica y pongan en peligro a familiares y personas que conviven con ellos.
Así lo han denunciado en redes sociales, donde se ha hecho viral un caso que ocurrió en el Hospital General de Nuevo Laredo, hasta donde llegó una persona con todos los síntomas, pero decidió no atenderse argumentando que corría el riesgo de morir ahí.
De acuerdo con el testimonio de Alfredo Gómez, quien laboraba de guardia en el Hospital General, por la noche llegaron personas que cumplían con todos los criterios para ser ingresados por Covid-19, pero los familiares no los dejaron ya que aseguran “se los van a matar”.
“Buenos días, a punto de terminar la guardia, salgo con Coraje, Tristeza y Miedo, lo veía en varios medios pero no creí llegará a vivirlo aquí, el lunes un caso, anoche con 2, se trata de pacientes con todos los criterios para estar infectados por CORONAVIRUS, pero que sus familiares no quieren dejarlos porque se van a infectar del Covid y se los vamos a matar”, relata Alfredo a través de su Facebook.
El profesional de la salud adjuntó una hoja donde se aprecia que no acepta quedarse en el hospital por temor a contagiarse, todo escrito por puño y letra del familiar.
“No asepto internarlo porque se puede contajiar de covid” (sic), dice el papel en letra escrita con tinta roja.
“Esto da coraje y tristeza, pero da mas miedo, la forma de Pensar, sí es que así se puede llamar, lo de estas personas: Los Vamos a Matar!!!…
Da Miedo el sólo saber que esto apenas empieza, sí, ahorita deciden llevárselos, qué será el día de mañana que exijan atención y no se pueda por falta de camas!!!, tenemos 40, pero no 40 ventiladores o respiradores”, agrega Alfredo.

En el papel se alcanza a apreciar que la persona que se negó a quedarse, es habitante de la colonia Nueva Era, lugar donde ya hay contagios de acuerdo con información de la Secretaría de Salud de Tamaulipas.
“Y no señores, aquí no los vamos a matar, no los vamos a infectar (ya vienen infectados) y tampoco vamos a vender el líquido de sus rodillas.

Vamos a tratar de ayudar a su Familiar Infectado hasta donde se pueda y tratar de salvarlo. Pero infectarlo o matarlo jamás!”, finalizó el profesional.


fuente.-ElMañana de Nuevo Laredo/