Ella es del PT, él es de Morena, dos partidos que presumen austeridad y humildad,… pero a la pareja tanto le gustan los lujos, que lo regular les enfada.
Diana Karina Barreras y Sergio Gutiérrez Luna, promotores del discurso austero, se pasean revestidos de lujos, contradiciendo brutalmente la estética obradorista con su exhibicionismo de vitrina.
Un par de animales politicos del serengueti urbano
En el vasto y caótico Serengueti de la política mexicana, donde conviven especies tan variopintas como taimadas, dos ejemplares han sobresalido no solo por su linaje partidista, sino por el fastuoso plumaje que ostentan, desafío flagrante a los postulados de sencillez y renuncia que predican sus propias tribus.
La Diputada sonorense del Partido del Trabajo,aliado de Morena, Diana Karina Barreras, y su esposo, el morenista Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Cámara de Diputados, han sido objeto de escrutinio público por la exhibición constante de relojes, piedras preciosas y prendas cuyo valor supera los cuatro millones de pesos en tan solo una semana.
Ambos personajes, que en su discurso claman por la austeridad y la justicia social, pilares hipócritas en Morena, han hecho de la ostentación su carta de presentación, diseñando una coreografía de lujo que desmiente cualquier narrativa de humildad.
Su comportamiento trasciende la simple contradicción; es una declaración de principios invertidos, donde la opulencia se convierte en símbolo de poder y distinción en un entorno donde se rinde culto —al menos de palabra— a la frugalidad.
Al relatar su proceder, no puede evitarse el término de zoología política: se exhiben como predadores alfa en la sabana nacional, haciendo gala de trofeos visibles —relojes Hublot, Cartier, prendas Moncler y tenis Dolce & Gabbana— que no solo seducen, sino que excluyen.
Con cada artículo reluciente, con cada fotografía compartida en redes, reafirman su distancia respecto al pueblo llano que afirman representar, evidenciando una brecha de clase forjada en oro y piel de diseñador.

Más que un desliz, su actitud parece una teatralización del éxito construido sobre los otros, un lujo que no disimula ni busca justificación: lo despliega como emblema aristocrático, propio de una fauna política para la que la austeridad es, en el mejor de los casos, un disfraz breve ante el escrutinio, y nunca una convicción arraigada.
Es así como estos animales políticos, lejos de ser excepción, confirman la regla de que en la gran sabana del poder, quien realmente sobrevive es quien mejor ostenta su presa.
La dato protegido
Barreras, conocida como “Dato Protegido”, es quien obligó a una ciudadana a emitir una disculpa pública diaria durante un mes, alegando supuesta violencia política contra mujeres.
Jorge García Orozco, un académico de Jalisco, es quien dio a conocer en redes un compendio de fotografías y videos en las que se ve a ambos legisladores con sus artículos lujosos, y también expuso el precio de cada artículo.
En sólo una semana se han exhibido ropa y joyas con un valor superior a los 4 millones de pesos.
Con informacion: ELNORTE/

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