La investigación sobre la “Lista Apresa” aporta evidencia novedosa y contundente sobre la actuación criminal del Ejército y el gobierno mexicano durante la guerra sucia, mostrando una política sistemática de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales mediante los llamados “vuelos de la muerte”.
La investigación confirma la autoría estatal directa y la persistente negativa oficial a reconocer la verdad, el ocultamiento de pruebas y la falta de justicia para las víctimas y sus familias.
Estructura y Organización del Reportaje
- Presentación y contexto
- Se presenta la Lista Apresa: 183 nombres de personas detenidas-desaparecidas entre 1972 y 1974, probable víctimas de los “vuelos de la muerte”.
- El documento se exhibe públicamente en Atoyac y Chilpancingo ante familiares de víctimas y recolectores de testimonios históricos.
- Origen y autenticidad del documento
- La lista se mantuvo por décadas en archivos de activistas y fue validada como una fotocopia oficial, elaborada con máquinas usadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con datos coincidentes con otros registros y testimonios.
- Criminalidad de Estado comprobada
- El análisis demuestra que la mayoría de las víctimas fueron llevadas hasta la base aérea de Pie de la Cuesta, torturadas y arrojadas vivas o muertas al mar por el Ejército en vuelos organizados y documentados en actas militares.
- Se cruzaron datos de la lista con archivos secretos, declaraciones de militares y bitácoras de vuelo —finalmente accesibles tras décadas de ocultamiento— para corroborar los patrones de detención, traslado y exterminio.
- Negación, encubrimiento y persistencia de la impunidad
- El Ejército y otros aparatos del Estado protegieron constantemente a los perpetradores, ocultando documentos y negando acceso a la información incluso ante fiscales y comisiones de la verdad.
- Familiares y sobrevivientes exigen a la Sedena entregar los archivos y rendir cuentas, pero persiste el silencio militar y el obstáculo a la justicia.
- Dimensión y sistematicidad del crimen
- Los “vuelos de la muerte” no sólo ocurrieron en 1974, sino que se documentan hasta 1979 y aún hasta 1981.
- Estas prácticas constituyen crímenes de lesa humanidad, no sólo por su brutalidad sino por su planeación institucional y el esfuerzo de ocultar a las víctimas y perpetuar la impunidad.
- Exigencia de justicia, verdad y reparación
- Colectivos, académicos y familiares reclaman al Estado investigación real y reparación integral; la fiscalía y la Sedena siguen siendo omisas.
- El dossier finaliza reconociendo la lucha de las familias y la importancia de documentar y publicar la verdad como herramienta en la búsqueda de justicia y memoria.
Enfoque en la criminalidad del Ejército y el Gobierno
- El Ejército Mexicano actuó como brazo ejecutor directo de las desapariciones, ejecuciones y desaparición de cuerpos en el mar, utilizando recursos oficiales y encubriendo sistemáticamente los hechos después.
- Los altos mandos militares y autoridades civiles protegieron a los perpetradores y suprimieron durante años la evidencia, denegando justicia e información a las víctimas y obstaculizando las investigaciones nacionales e internacionales.
- Los operativos estaban orientados a extinguir cualquier resistencia social o política, y las víctimas incluyeron militantes, simpatizantes y civiles sin afiliación, evidenciando una persecución de carácter político y social amplia y brutal.
Conclusión fundamental:
La evidencia presentada en el reportaje ratifica que la desaparición forzada y el exterminio clandestino durante la guerra sucia fue una política de Estado ejecutada y encubierta por el Ejército mexicano y otras instancias gubernamentales, configurando crímenes de lesa humanidad que permanecen en la impunidad y demandan verdad, justicia y reparación integral.
Con informacion: ADONDEVANLOSDESAPRECIDOS/

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