El expediente que la Fiscalía General de la República (FGR) abrió sobre Emilio Lozoya incluye indicios de posibles nuevos sobornos, ahora de empresas ligadas a OHL, constructora de origen español que fue beneficiada con multimillonarios contratos y concesiones por el Gobierno de Enrique Peña Nieto, según documentos a los que ha tenido acceso Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y EL PAÍS. En documentos recopilados por la FGR, aparecen transferencias por cerca de cinco millones de dólares a una cuenta que tenía como beneficiario a Lozoya en el banco UBS de Suiza, realizadas por dos empresas que autoridades judiciales de España han investigado como parte de una red de corrupción de OHL en aquel país.
El concepto de ese pago a Tochos fue “cuota por servicios relacionados con obra civil fase I/II en México”, de De acuerdo con reportes bancarios obtenidos por MCCI y EL PAÍS. Los documentos no dan más detalles acerca de a qué obra se refiere ni qué dependencia gubernamental la asignó. Lo que sí dicen los documentos es que Tochos y una segunda empresa, Latin American Asia Capital Holding, eran utilizadas por Lozoya para prestar sus servicios de gestión de obras, y que a través de ellas se pagaban las comisiones por cada contrato. Ambas empresas fueron creadas en Islas Vírgenes Británicas y han sido señaladas por la Fiscalía mexicana de haber recibido y encubierto los sobornos de Odebrecht y de Altos Hornos.
Comisión por ferrocarril y metro
En los reportes de la cuenta de Tochos aparecen, además, operaciones financieras con las empresas SIA Capital e Infoglobal, que las autoridades españolas también han investigado como parte del caso Lezo, una trama de corrupción política que involucró a OHL con los pagos de comisiones o sobornos a funcionarios públicos de distintas ciudades españolas, en especial del Partido Popular en Madrid, a cambio de obras en la península Ibérica.
De hecho, el banco suizo UBS emitió una alerta interna vinculada con una transferencia realizada por Infoglobal a Tochos, por 1,15 millones de dólares, el 8 de junio de 2011. Personal de la oficina de cumplimiento y normas anticorrupción del banco pidieron investigar el origen y justificación de ese dinero que presumen pudo ser una comisión por el concepto “proyecto de ferrocarril y metro”. Tampoco en este caso los documentos refieren qué dependencia gubernamental otorgó esta obra.
En un documento fechado en junio de 2013, un ejecutivo de UBS realizó una detallada relación de las transacciones sospechosas y advirtió de que Lozoya había incurrido en conflicto de intereses porque antes de integrarse como director de Pemex había utilizado su empresa Tochos para gestionar obras viales, al mismo tiempo que se desempeñó como consejero de OHL entre 2010 y 2012. “El hecho es que el señor Lozoya, antes de su cargo como director general de Pemex, era un miembro del consejo de administración de una empresa de concesión de construcción de carreteras denominada OHL México. Sus actividades en la intermediación de construcción de carreteras están fincadas sobre un conflicto de intereses con OHL”, dice el documento, el cual está integrado al expediente de la FGR.
Un correo electrónico del mismo día, compartido por ejecutivos de UBS, menciona que el área de cumplimiento del banco se centraría en evaluar “posibles pagos de sobornos” en las cuentas de Lozoya y de Tochos. “El cliente [en referencia a Lozoya] contaba con una cuenta privada y la cuenta de Tochos. Ambas cuentas se encuentran en proceso de investigar en el área de Cumplimiento de Ginebra si tenemos asuntos con posibles pagos de sobornos”, se lee en el correo de UBS entregado a la FGR.
Con Lozoya al frente, Pemex asignó contratos a OHL
En el transcurso de 2013, cuando Lozoya era su director, Pemex asignó tres contratos a OHL por 2.396 millones de pesos (unos 184 millones de dólares al tipo de cambio de entonces). Lozoya había sido consejero de OHL entre octubre de 2010 y marzo de 2012. Además, hasta agosto de 2012 había sido consejero de Infoglobal, S. A., empresa española de la que es accionista Javier López Madrid, yerno del principal socio de OHL, Juan Miguel Villar Mir, a través de SIA Capital.
Este vínculo de Lozoya con la constructora española y con sus socios no fue obstáculo para que Pemex les otorgara contratos. En abril de 2013, Pemex asignó un primer contrato por más de 1.000 millones de pesos en la refinería Francisco I. Madero, en Tamaulipas. La asignación se realizó antes de que se cumpliera un año de la separación de Lozoya del consejo de OHL, con lo que se habría violado la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos. Cuatro meses después, en julio de 2013, se otorgó a OHL un segundo contrato por 927 millones de pesos para obras en una planta de hidrógeno y un gasoducto, y el 11 de diciembre del mismo año una tercera asignación por 453 millones, ahora en la estación de rebombeo del ducto Salamanca-Guadalajara.
Adicionalmente, en octubre de 2014, una filial de OHL obtuvo un contrato para supervisar la obra del gasoducto Los Ramones, que fue construido por el consorcio AOT en el que participaba Odebrecht. Cuando Enrique Peña Nieto fue gobernador del Estado de México y luego cuando fue presidente, privilegió con contratos multimillonarios a OHL. La empresa española obtuvo en los últimos 10 años la concesión de 400 kilómetros de las autopistas Atizapán-Atlacomulco, Puebla-Perote, del Circuito Exterior Mexiquense, Viaducto Bicentenario, Autopista Urbana Norte y Supervía Poetas. Fue, además, uno de los contratistas del tren México-Toluca, que dejó inconcluso el Gobierno de Peña Nieto, y poseía 49% de las acciones del Aeropuerto Internacional de Toluca.
Alerta en Suiza
Desde el 18 de noviembre de 2011, el banco UBS, con sede en Ginebra, Suiza, emitió una alerta sobre traspasos sospechosos en la cuenta de la empresa Tochos, ligada a Lozoya. “La alerta fue provocada debido a ingresos considerables de Infoglobal S. A. que se refieren a un proyecto de asesoría del beneficiario en México”, dice el reporte consultado por MCCI y EL PAÍS.
Entre el 11 de marzo y el 16 de noviembre de 2011, UBS había detectado traspasos de Infoglobal a la cuenta de Tochos por 2,69 millones de dólares. Otros 101.000 dólares fueron enviados por Infoglobal entre 2010 y 2011 a una segunda cuenta a nombre de Lozoya en el mismo banco suizo. En el análisis de estas transferencias, se alertó de una en particular, sobre la que los ejecutivos del banco hicieron la siguiente anotación: “1.151.073 dólares está vinculado al pago de consultoría sobre el proyecto de ferrocarril y metro de la Ciudad de México”. El reporte fue cerrado con la siguiente petición: “Favor de aclarar las entradas antes mencionadas de Infoglobal S. A.”.
A pesar de esta alerta, Tochos recibió en 2012 otros tres traspasos de Infoglobal por 991.994 dólares. La mitad del dinero fue transferido durante los días en que Lozoya ya era el coordinador de vinculación internacional de la campaña presidencial de Peña Nieto. En una segunda cuenta que Lozoya tenía a su nombre en UBS, recibió otros 100.000 dólares de Infoglobal en 11 transferencias.
Por otro lado, en los reportes bancarios se hace referencia a que Lozoya también realizó pagos a favor de SIA Capital (empresa investigada en la trama de corrupción de OHL en España) “para ayudar a Tochos a encontrar nuevos contratos de consultoría”. En los documentos consultados por MCCI y EL PAÍS solo se localizaron tres traspasos de Tochos a SIA el 27 de julio de 2011 por 155.000 dólares.
Una segunda alerta
El 2 de noviembre de 2012, el oficial de cumplimiento de UBS para Latinoamérica, Dominik Mildenberger, envió un correo electrónico a ejecutivos del banco en el que solicitó investigar a la empresa Latin American Asia Capital Holding (LAACH) y a Tochos, las dos ligadas a Lozoya. “Ambas empresas participan en el negocio de la intermediación en el sector de la construcción en México, obteniendo ingresos derivados de comisiones por la mediación exitosa”, menciona el mensaje del correo electrónico, el cual está integrado al expediente de la Fiscalía, con su respectiva traducción del francés al español.
El correo de Mildenberger se refiere directamente a Lozoya: “Debido a su cargo como integrante del Consejo de OHL México, su negocio de intermediación tiene fuertes vínculos políticos, por lo que él tiene el carácter de intermediario especial. Este negocio particular se considera de alto riesgo por ser comúnmente afectado por la corrupción, por lo que se suele recurrir en forma ordinaria al uso de prestanombres”. Mildenberg instruyó a un ejecutivo a “aclarar bien lo que respecta al beneficiario final de la cuenta existente y proceder luego al cierre”; además, pidió al área de cumplimiento regulatorio abrir una investigación en relación con otras relaciones familiares de Lozoya.
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