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lunes, 22 de diciembre de 2025

«EMPRESARIO de MISS UNIVERSO EMPARENTADO en CERCANIA con MORENA los ZETAS le QUEMARON el CASINO ROYAL en 2011″…y ahi andaba el famoso «Mofles» del CDG socio del «Calabazo».


Apenas 24 horas después del atentado, lo encontraron sobre la calle Miguel de Cervantes Saavedra en Monterrey. El Mini Cooper último modelo, color blanco con franjas negras, y el techo del mismo color, había sido abandonado con ventanas y puertas con candado. Lo dejaron a unas cuadras de la zona cero y frente a un local Todo Facil, con cuatro cartuchos, un sobre de manila que decía “Atn. Lic”, recibos de banco y cajas de cartón vacías.

No había duda: era el mismo Mini Cooper que apareció en todos los noticieros del país, que se estacionó en la entrada del Casino Royale, de donde se bajaron varios sicarios del cártel de Los Zetas para prenderle fuego con 150 personas adentro, el 25 de agosto de 2011.

Un día después, los investigadores descubrieron que el auto tenía un reporte de robo. Sin embargo lo más trascendental es que alguno de los policías alcanzó a ver las huellas de los dedos marcadas en el volante y las puertas.

El 25 de agosto de 2011 un comando irrumpió con garrafones de 200 litros de combustible en el Casino Royale lleno de clientes. 

Eran de Julio Tadeo Berrones Ramírez, quien por entonces tenía 28 años, y había sido detenido y liberado unos meses antes por un robo con violencia. Entonces el domicilio que había reportado era el de la calle Encino número 613 en la colonia Hacienda Los Morales, en San Nicolás de los Garza.

El 28 de agosto se montaría un operativo de vigilancia: se sospechaba que en algún momento Julio Tadeo regresaría a su casa. Y así paso: a las 11 de la noche llegó en un carrito tipo Ibiza color amarillo con otro hombre. Fue interceptado por los policías quienes reportaron que llevaba un arma Prietro Beretta.

Aquella noche confesaría que su función era la de realizar labores de “halconeo”, alertar sobre la presencia de militares, federales o vehículos sospechosos para Los Zetas. Aquel 25 de agosto los citaron muy cerca del casino por órdenes de Baltazar Saucedo Estrada, conocido como El Mataperros, el jefe de la plaza en Monterrey. Le avisaron sin rodeos que iban a quemar un casino: “Vamos a reventar el casino de San Jerónimo porque se han negado a pagar la cuota”.

Los Zetas se referían a que los dueños del casino, entre ellos Raúl Rocha Cantú, no habían pagado una cuota de extorsión. Rocha Cantú, hoy propietario del certamen Miss Universo, está envuelto en una cascada de acusaciones relacionadas al tráfico de armas, hidrocarburos –huachicol– y drogas desde Guatemala. Después de la tragedia, se marcharía del país ante las sospechas por irregularidades en la operación del Casino Royale. Más de veinte años después y sin que se haya esclarecido lo que pasó aquel día, Rocha Cantú sigue envuelto en corruptelas.

Esta es una colaboración de ARCHIVERO para DOMINGA, con declaraciones de la averiguación previa que abrió la entonces Procuraduría y que revela que en México la verdad oficial siempre está en obra negra.

Los Zetas llegaron al casino preguntando por Rocha Cantú

Por motivos de seguridad, y en atención al nivel de riesgo que implica la exposición de identidades en un contexto vinculado a Los Zetas, se omitirán los nombres de personas mencionadas, así como cualquier otro dato que pudiera permitir su identificación.

Él trabajaba en el Casino Royale desde hacía dos meses y medio en un turno que iba de las tres de la tarde a las 11 de la noche, y descansaba generalmente los días miércoles. Por eso aquel jueves había entrado y se había colocado detrás del mostrador, como cajero del restaurante Montagu, que estaba adentro del casino y donde atendía las peticiones de los meseros o de los clientes desesperados que querían que les cobrara en la caja.

Llevaba apenas media hora en su turno cuando empezó a escuchar los gritos de la gente. No tardó en ver cómo una marejada de personas intentaban salir del casino. “Corrí hacia la cocina y ahí se encuentra una puerta que conduce a otro restaurante que se llama Astoria, y nos tiramos al suelo y se escuchaban voces a lo lejos y gritos y después se escuchó una explosión”, declararía.

Después de unos minutos, uno de sus compañeros vio cómo el casino se llenaba de humo. A pesar del miedo atravesaron el restaurante, para adentrarse al área de póker hasta llegar al estacionamiento. “¡Quién falta de nosotros!”, gritaba. 

Dice que entonces volteó y vio a un hombre pelón de complexión robusta que llevaba un arma larga. Lo vio clarito cuando se subió a un vehículo y se marchó. Ese día en los interrogatorios le preguntarían quién era el dueño del casino: “yo solamente sé que el dueño del casino se apellida Rocha”, diría.

Otro trabajador sobreviviente del ataque terrorista, declaró que hacía un año que había entrado a trabajar al Casino Royale. Su turno era de la una de la tarde a las nueve de la noche y el día de descanso variaba. Recuerda que el 25 de agosto lo pusieron a atender el área de máquinas de apuestas, cuando de pronto escuchó al jefe de seguridad gritar al gerente del casino: “¡vienen unos tipos armados!”.

Dice que de pronto vio a dos hombres entrar al casino con armas largas. El mesero alcanzó a esconderse en un hueco de la barra del buffet, junto con una compañera. Aterrados pasaron ahí tres minutos hasta que escucharon lo que parecía ser el sonido de una explosión y luego el calor de un flamazo. Pensó que lo que había explotado era el tanque de gas de un carrito de hotdogs que se ponía en la entrada. Salieron corriendo temiendo que las llamas los fueran a alcanzar y atravesaron el restaurante Astoria y luego el área de mesas de póker.

Lograron salir por la puerta lateral cuando alcanzaron a ver cómo un grupo de hombres armados se subía a un vehículo: el Mini Cooper. “Varios de mis compañeros se habían quedado atrapados en el interior”, dijo. Interrogado sólo unas horas después del atentado, él también diría a las autoridades que el responsable de ese lugar se llamaba Raúl Rocha Cantú.

“Se vio el fuego y humo negro…”

Un tercer mesero declararía que el día del atentado también le tocó entrar a las tres de la tarde. Llegó, se puso su uniforme y subió a la segunda planta del casino donde había un área de máquinas de apuestas. Como a las 3:30 vio por un ventanal que daba a la primera planta que entraban tres hombres armados por la puerta principal.

Sólo recuerda los shorts de uno de ellos, nunca los olvidara, de cuadros. Dice que su primer instinto fue gritarle a la gente que corrieran a la terraza donde generalmente comían los empleados. Intentó ayudar a que subiera por unas escaleritas que estaban junto a una barra de bebidas, cuando escuchó una explosión y luego sintió cómo se movía todo el piso. “Se vio fuego y humo negro… pero ayudé a una señora a subir, ya que no podía subir, y subí junto con ella”.

Sin embargo sería el supervisor de seguridad del Casino Royale quien vería lo que sucedió afuera. Estaba trabajando a unos dos metros de la entrada principal cuando alcanzó a ver que un taxi dejaba a un cliente sobre la Avenida San Jerónimo y, detrás de éste, alguien en un Mini Cooper con el techo color negro le pitaba desesperado. En eso se bajó un hombre, del lado del copiloto, con un arma larga y empezó a gritar “¡a la verga pa’ dentro todos!”.

Entonces decidió correr hacia el área del restaurante cuando alcanzó a escuchar a uno de los hombres armados gritar “¡a chingar a su madre todos!”. Corrieron con rumbo al Astoria. Él traía su radio desde donde lanzó el mensaje “40”, es decir todos al piso. Dice que a través de la frecuencia del radio de otro colega alcanzó a escuchar el “todos pa’ fuera a chingar a su madre” que gritaban los sicarios.

Él también relataría: “me asomo al suelo y estaban dos piernas de una persona y la agarró y la jalo y no podía con ella y la jalo hasta que la saque de esa parte, observando que tenía signos de vida… Vemos que algo se mueve y era otra persona y logramos sacarla. Y entonces le comentamos al bombero si trae agua o algo para meternos y me dijo que no, que [el fuego] ya está muy peligroso”.

La declaración de halcones y sicarios en la averiguación previa

En el expediente lo identifican como un halcón de Los Zetas. Contó que el 25 de agosto, alrededor de las dos de la tarde, recibió una instrucción directa: le ordenaron que se trasladara a una plaza en la colonia Unidad Modelo para reunirse con otros zetas. Ahí, dijo, le avisaron que “se iban a aventar una misión”. Según su versión, ya lo esperaban a bordo de una Chevrolet Equinox gris; se subió percatándose de que también iban dos hombres más, a quienes solo ubicó como gente “de la zona sur”.

Aproximadamente a las tres de la tarde se dirigieron hacia el Casino Royale, en Avenida San Jerónimo. Dice que ingresó al inmueble junto con otros sujetos cuyos nombres desconocía, pues llevaba muy poco tiempo trabajando para Los Zetas. Subió al segundo piso, donde incluso robaron sus pertenencias a los clientes. Después le prendieron fuego y, cuando el casino ya estaba en llamas, se retiraron del lugar.

Finalmente dijo que al día siguiente se habían vuelto a reunir en la plaza de la colonia Unidad Modelo para comentar lo ocurrido en el Casino Royale.

Otro sicario de los Zetas declararía en el expediente que aquel el 25 de agosto de 2011, cerca de las 2:30 de la tarde, recibió una llamada en su radio Nextel de una persona a la que identificó como encargado de “la plaza Monterrey”.

Según su versión, le ordenó que se acercara a un restaurante en Avenida Gonzalitos, donde le explicaron que iban a “reventar” el casino porque el dueño se había negado a pagar la cuota. En esa reunión se coordinó con otros integrantes de la organización. Él ayudó a dejar los garrafones de gasolina en la entrada del casino.

Otro sicario más respaldó estas versiones, dijo que recibió una llamada en su Nextel. Le dijeron que iban a incendiar “las maquinitas” porque el dueño “no se quería alinear”. Confirmó que se trasladaron al casino, se estacionaron y permanecieron en el exterior portando un arma larga. Que, en ese momento, desde una camioneta pickup comenzaron a bajar botes con gasolina y los introdujeron al casino. Apenas dos minutos después, la gente salió corriendo de ahí, alcanzó a ver el humo y, mientras se retiraba, todavía escuchó cómo se quebraban los vidrios del negocio.

Un tercer sicario que las autoridades mantienen en anonimato relataría que el día de los hechos, antes de ir a quemar el casino, compraron unas tortas. Fue ahí donde vio cómo José Alberto Loera Rodríguez, conocido como El Voltaje, al parecer dio las últimas instrucciones a los pasajeros del Mini Cooper.

Según el testimonio asentado en el expediente, el grupo llegó primero al estacionamiento del Casino Royale a bordo de una Town & Country gris sin placas y se quedó a la espera. Pasados unos minutos, Voltaje Negro, como los medios lo llamarían después, habló por Nextel y avisó: “PAPÁ, el mapa está limpio”, y enseguida les soltó: “Guachen lo que va a pasar ahorita”, mientras se carcajeaba.

Después comenzaron a arribar los demás vehículos en cadena: primero un Mini Cooper blanco con negro, luego una camioneta gris cerrada con vidrios ahumados; enseguida una pickup azul y al final un Aveo gris. El hombre dijo que al menos una de las personas que bajó iba armada con un arma larga y otra con una R15 y que del vehículo gris bajaron garrafas con gasolina.

Según las investigaciones la orden habría venido de mandos de Los Zetas  en Monterrey y se ejecutó como represalia porque el negocio se negó a pagar la cuota de extorsión para “no molestarlos”. El autor intelectual fue Baltasar Sauceda Estrada, El Mataperros, a quien las autoridades identificaron como líder operativo en la plaza y quien ordenó el atentado; años después, la FGR informó que recibió una sentencia de 135 años de prisión en un proceso federal.

Otros sentenciados serían Julio Tadeo Berrones Ramírez (con pena más alta por reincidencia), y además Juan Ángel Leal Flores, Luis Carlos Carrasco Espinoza, Jonathan Jair Reyna Gutiérrez, Jonathan Emmanuel Estrada Pérez, José Alfredo Grimaldo Rodríguez, Tomás Barbosa Sánchez, Javier Alonso Martínez Morales, Clemente Perales Contreras, Alan Pérez Gámez, Héctor Piñones Mendoza y Jesús Alejandro García González.

Irregularidades en la operación del Casino Royale

Un amparo en revisión en el Poder Judicial (donde administradores y dueños del Casino Royale, para impugnar una orden de aprehensión librada el 23 de diciembre de 2011 en contra de Raúl Rocha Cantú y otros empresarios) exhibe que la autoridad intentó probar que había irregularidades en la operación del casino.

La “irregularidad” central que les atribuyen es que en el Casino Royale se realizaban juegos con apuestas sin autorización de la Secretaría de Gobernación. El propio expediente describe que en el local, el 25 de agosto de 2011 y antes, se efectuaban apuestas en cartas, dados y ruleta, además de máquinas tragamonedas, “sin autorización de la Secretaría de Gobernación”.

Sin embargo un juez falló a su favor porque señala que el dictamen pericial en electrónica sobre las máquinas de apuestas era “imperfecto” y “dogmático” porque no explicó método, operaciones o experimentos; además, las máquinas estaban dañadas por altas temperaturas de la explosión y eso hacía “materialmente imposible” peritar su funcionamiento de forma concluyente.

Después del atentado Raúl Rocha Cantú escaparía a Estados Unidos, donde declaró que desde hacía meses Los Zetas le exigieron el pago de 50 mil dólares en efectivo y le advirtieron que, si no pagaba, “pagaría las consecuencias” por su incumplimiento. Según su relato, como no entregó el dinero, una semana después recibió otro mensaje anónimo en el que le informaron que el monto de la extorsión había aumentado a 140 mil dólares.

Años después, ya lejos del humo del Casino Royale, Raúl Rocha Cantú reaparece repleto de brillo y modelos hermosas: compraría el certamen de belleza Miss Universo. Y, sin embargo, ni en ese lugar de sonrisas perfectas su nombre logró entrar sin ruido. La edición 2025 cargó con señalamientos de “arreglo” y versiones de favoritismos, incluso un exjuez dijo en público que Rocha Cantú intentó que votaran a favor de la mexicana Fatima Bosch .

Así, incluso en un concurso pensado para coronar la belleza, volvió a imponerse la oscuridad de un personaje que ha transitado de los casinos al mundo de la pasarela, siempre impune.

Con informacion: MILENIO/

«CUAL PLAN MICHOACAN ?»: «NO QUISO PAGAR CUOTA y le INCENDIAN RECICLADORA con BOMBA MOLOTOV en URUAPAN»…como en Sinaloa,al crimen le sale muy barato poner la estrategia en ridiculo.


Mientras el “Plan Michoacán” presume su despliegue de uniformes, botas relucientes y discursos de “recuperar la paz”, los criminales siguen haciendo lo que mejor saben: prender fuego al miedo. A las 2:30 de la madrugada, en Uruapan,un grupo de tipos armados con bombas molotov decidió recordarle al Gobierno quién manda realmente. Su blanco: una recicladora en la Colonia 12 de Diciembre. Su motivo: los dueños no pagaron la “cuota” de la mafia, ese impuesto no oficial que garantiza que tu negocio no termine ardiendo

El incendio devoró la madrugada y, tres horas después, los bomberos lograron apagar las llamas, aunque no el tufo a impunidad que quedó flotando. No hubo muertos, ni heridos, solo las cenizas de otro negocio que se negó a pagar la renta al crimen. Y del lado oficial, silencio; nadie vio, nadie supo, nadie explica cómo, con miles de militares y policías desplegados por todo el estado, los atacantes se pasean como en su propia casa.

En las últimas semanas, Uruapan acumula ataques como si fuera parte de la rutina. Tres balaceras en 48 horas, ahora un incendio provocado… y la sensación de que el “Plan Michoacán” se está quedando en puro cartel publicitario. 

Los grupos criminales —CJNG, Los Viagras, Tepalcatepec, Zicuirán y Los Blancos de Troya— siguen disputándose el territorio, los cobros de piso y la narrativa del miedo. En este ring, el ciudadano común no pelea, solo esquiva balas y cuenta los días hasta el próximo ataque.

Con informacion: ELNORTE/

«YA lo EJECUTARON»:»COMO le EXPLICAMOS a la FAMILIA del DELEGADO FEDERAL del IMSS-BIENESTAR que YA BAJARON los HOMICIDIOS»…a cinco cuadras del poder y a tres de la retórica.


Raymundo Cabrera Díazdelegado regional del IMSS-Bienestar, fue asesinado en la Colonia Ruffo Figueroa, a unas cinco cuadras del Centro de Chilpancingo y en medio de un despliegue de seguridad en la capital estatal implementado desde la semana pasada.

El funcionario federal que el crimen acaba de convertir en estadística de impunidad, pues la estrategia «no resuelve ninguno»,caminaba por la Avenida Abasolo de esta colonia, cuando varios individuos le empezaron a disparar.

¿Ya bajaron los homicidios, verdad?

Un funcionario federal acribillado a plena luz del día, en el centro de Chilpancingo, a cinco cuadras del poder y a tres de la retórica.

Aun asi nos juran desde los atriles del segundo piso y los informes que “las cifras van a la baja”, que “la estrategia funciona”. Pero ahí está, con nombre y apellido.

Raymundo corrió herido, buscando refugio en un restaurante con nombre premonitorio: El Demoledor. Y vaya que lo fue. Los matones lo siguieron hasta dentro, como si la ciudad fuera suya—y, en efecto, lo es. Afuera, la seguridad desplegada para las fiestas apenas había terminado de tomarse la foto con la Gobernadora. Helicópteros, Guardia Nacional, Marina, policía estatal… todo un desfile coreográfico para la paz simulada.

¿Cómo se le explica a su familia que “ya bajaron los homicidios”? ¿Con gráficos en Excel y PowerPoint? ¿Con la voz engolada de un portavoz? Porque las estadísticas matan menos que las balas, pero duelen igual cuando sirven para tapar el olor a calle mojada de sangre.

Chilpancingo sigue su feria navideña, con música, luces, pendones y discursos. Pero hay mesas vacías y silencios que ninguna cifra puede maquillar. Si la violencia “bajó”, quizá fue solo para agacharse antes de volver a disparar.

Con informacion: ELNORTE/

"QUE SI ERA ROBADA y YA la REGRESARON ?": CIUDADANA NARRA su AVENTURA MINISTERIOSA TRAS DECOMISO de TROCA y EXTORSIONES de PERJUDICIALES que INCIARON en 15 MIL y SUBIERON a 170 MIL"...un pequeño bocado de impunidad se convirtió en un banquete.


Patricia Cano nunca imaginó que un viaje familiar terminaría como un safari por la jungla más salvaje del país: la de la impunidad. Llegó tranquila, en su camioneta Yukon, a la civilizada urbe de Escobedo,en Nuevo León, pero apenas se bajó en una vulcanizadora, aparecieron los “reyes de la selva”, un grupo de agentes ministeriales con más olfato para el dinero que para el crimen.

“Tu camioneta tiene anomalías”, le rugieron, con la solemnidad de quien anuncia una catástrofe nacional. Pero no había problema —faltaba más—, porque la justicia en México ofrece paquetes flexibles: por la módica cantidad de 15 mil pesos todo quedaría “olvidado”. Sin embargo, la fauna burocrática es glotona, y lo que empezó como un pequeño bocado de impunidad se convirtió en un banquete de 170 mil pesos.

Mientras tanto, la Fiscalía —esa especie de templo donde se adora al papeleo y se sacrifica la verdad— juró y perjuró no saber nada. Que no hay quejas, que el vehículo no está bajo su resguardo, que todo es un malentendido. Pero, oh sorpresa, tres meses después, le dicen que el vehículo mágicamente ya esta en manos del Consulado de Estados Unidos. Teletransportado, como por arte de magia administrativa.

Patricia, harta de cuentos, exige respuestas. “La quieren hacer perdediza”, dice sobre su camioneta, pero bien podría estar hablando de la decencia de las instituciones. Y mientras los “perjudiciales” devoran ciudadanos entre dictámenes, sellos y pretextos, la Fiscalía sigue publicando fichas informativas, como si la impunidad se curara con un boletín de prensa.

En el país donde robar una camioneta con uniforme no siempre es delito, sino parte del servicio, la única constante es la misma: los ciudadanos cruzan la jungla desarmados, y los depredadores tienen placa y fuero.

Con informacion: ELNORTE/

«OOOTRA VEZ la BURRA al TRIGO»: «BOLETOS CARISIMOS,FIFA RIQUISIMA por BENEFICIOS FISCALES y PEÑA NIETO es el CULPABLE»: «CUATRO-TE»…se presentan como víctima y benefactores en la misma jugada.


Para el actual Gobierno, el impacto al erario de México por los privilegios a la FIFAfue pactado por el ex Presidente priista Enrique Peña.

La representante del Gobierno mexicano para el Mundial 2026, Gabriela Cuevas, admitió que la FIFA tendrá exenciones fiscales, pero sólo por un año.

La ex senadora morenista sostuvo que en el acuerdo -celebrado por el ex Presidente Peña- se planteaban beneficios fiscales por 10 años para la autoridad del fútbol; sin embargo, se acotó tras renegociarse.

Buenos para repartir culpas

Parece que la FIFA no sólo trae un Mundial, sino una salvación repentina para el prestigio gubernamental: cuando hay que apretarse el cinturón, se culpa a Peña; cuando hay que abrir la cartera, se aplaude al “nuevo acuerdo exitoso”. Así, el discurso oficial hace malabares con la lógica hasta lograr lo imposible: presentarse como víctima y benefactor en la misma jugada.

El actual Gobierno, tan dado a romper con el pasado… salvo cuando conviene, no ha tenido empacho en sostener un trato que huele al mismo tufo tecnocrático que se juró enterrar: privilegios fiscales a una de las organizaciones más opacas y lucrativas del planeta. Pero claro, esta vez se nos dice que “sólo será por un año”, como si la magnitud del regalo dependiera del calendario. Un año gratis para la FIFA es un siglo de recursos públicos evaporados para los contribuyentes.

Y mientras tanto, los boletos se venden como si fueran lingotes, los municipios ajustan presupuestos para tapar hoyos operativos, y la narrativa oficial presume una “renegociación exitosa” que suena a rendición elegante. Nada nuevo bajo el sol: la costumbre de endosar culpas y quedarse con los aplausos es, sin duda, el deporte favorito del sexenio.

Porque si algo no cambia en México, es la capacidad del poder para disfrazar el continuismo con palabras rimbombantes. En la cancha de la política, el marcador sigue igual: FIFA gana, el erario pierde… y el gobierno aplaude desde el palco.

Con informacion: ELNORTE/

«ATORARON al BETITO y ESCAPO el M1 ?»: «ATRAPAN ESCAPISTA de la LEY SOBRINO de OSIEL CARDENAS que TIENE la LLAVE de la PUERTA GIRATORIA»…ha tenido la suerte que siempre lo cargan por encargo y se caen expedientes.


Mario Alberto Cárdenas Medina, alias «El Beto», “El Betito” o “El Betillo”, identificado como sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del Cártel del Golfo, fue detenido la noche del domingo en Monterrey, Nuevo León, durante un operativo de la Policía Estatal.

Durante el arresto, de acuerdo al trascendido , habría escapado su padre Mario Cárdenas Medina, alias el “M1”. El capo detenido por enésima ocasión es sobrino del mismísimo Osiel Cárdenas Guillén y seguramente que seguirá con la misma suerte de gato callejero que le ha acompañado en múltiples arresto: lo agarran, lo sueltan, y al rato anda otra vez probando la paciencia del destino (y de sus enemigos en la familia).

El arresto más reciente fue reportado por Infobae, luego de que un juez federal lo dejara libre por “falta de pruebas contundentes”,tras su captura de 2019.

Que dice INFOBAE:

De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones (RND), la Policía Estatalrealizó el operativo el domingo 21 de diciembre de 2025 a las 19:09 horas, en la Avenida Lázaro Cárdenas, entre Avenida Alfonso Reyes, colonia 39, municipio de Monterrey. 

Durante la acción, Cárdenas Medina vestía una playera negra, pantalón de mezclilla y tenis verdes. El sobrino de “El Mata Amigos” fue capturado junto a otros dos individuos, a quienes se les aseguraron armas de fuego, según publicó la periodista Michelle Rivera en su cuenta de X.»

La captura captura de 2019

Tras un sospechoso atoron,el juzgador casi le dio una bendición de reincidencia: salió con papeles limpios, pero con la mirada puesta en cuentas pendientes, especialmente contra su primo Alfredo “El Contador” Cárdenas, el pariente incómodo que lo habría vendido a la FGR en Naucalpan, allá por 2019, cuando apenas antagonizaban.

Las evidencias:

Armas cortas que aparecían por arte de magia, metanfetamina que desaparecía en los videos de detención, transferencias a grupos musicales de cumpleaños, apuestas de cinco cifras y “pollos” que cruzaban la frontera siempre dejando propina. Pero nada de eso bastó para mantenerlo tras las rejas: el sistema judicial lo soltó, y el infierno de Matamoros respiró profundo, sabiendo que tarde o temprano volvería a prenderse otro capítulo de la guerra familiar del Clan Cárdenas.

El mismo expediente le devolvió la libertad,pues de acuerdo a las evidencias, la novela contada por la corrupta SEIDO de la FGR no coincidia,tan asi que Gualberto Ramirez,entonces mando fue a dar al bote, aunque luego fue liberado.

La nueva caída de 2025 se siente menos como justicia y más como karma reciclado. Fuentes extraoficiales dicen que las mismas grietas internas en el Cártel del Golfo se reabren; que los herederos de los viejos capos no aprendieron nada del colapso de su imperio; y que “los Betillos” y “los Contadores” todavía discuten por territorios, venganzas y herencias manchadas de traición.

Mientras tanto, la ciudad observa, cansada, cómo los apodos se heredan junto con las cuentas pendientes. En Matamoros, los narcos de ayer son los personajes de hoy, y los de mañana ya nacieron con corrido incluido. Al final, ni los jueces ni los primos perdonan: sólo compiten por quién traiciona primero.

Con informacion:INFOBAE/

«MACHETAZO al CABALLO de ESPADAS»: «NIETO DENUNCIA PIRATEO y SUPLANTACION del IMPI y PAGINA SIGUE ACTIVA»…clonaron imagen y montaron un changarro digital con logos oficiales


El IMPI cayó en un fraude con sello “hecho en México”: clonaron su imagen, montaron un changarro digital con logos oficiales y ahora corren a denunciar ante la FGR lo que ellos mismos llaman piratería… de la institución que se supone combate la piratería.

El IMPI, víctima de su propio monstruo

  • Un portal apócrifo, “registrodemarcasimpi.com”, copió lenguaje, estética y estructura del IMPI para cobrar a nombre del gobierno por renovaciones de marcas y patentes, usando incluso cartas físicas enviadas a domicilios.
  • El sitio fue registrado en 2018, pero se reactivó en noviembre de 2025 para hacer phishing gubernamental, es decir, fraude con disfraz de trámite público de toda la vida. 

Santiago Nieto, sheriff anti piratas… pirateado

  • Santiago Nieto, ahora director del IMPI y antes zar antilavado en la UIF, sale a decir que cualquier acto de piratería afecta al prestigio de las marcas, justo cuando le falsifican la suya. 
  • Promete acompañamiento jurídico a las víctimas, denuncia por suplantación de funciones y que cada quien presente su querella por fraude, mientras intenta blindar la imagen de un instituto que acaban de clonar en .com barato. 

Lord Molécula y la fauna del fraude

  • Entre las víctimas aparece Carlos Pozos, Lord Molécula, convertido en ejemplo involuntario de cómo cualquier tarugo puede morder el anzuelo cuando el anzuelo trae escudo nacional y tipografía institucional. 
  • El gancho funcionó porque los datos de trámites de propiedad industrial son públicos, así que los estafadores no hackearon: sólo leyeron el Diario Oficial digital de siempre y lo convirtieron en base de datos para timar. 

Piratas, bienes pirata y Estado de Derecho de cartón

  • Mientras el IMPI presume decomisos de cigarros pirata y patrullaje digital contra contenidos pirata, reconoce que alguien montó un IMPI pirata para vender servicios pirata a víctimas muy reales. 
  • El instituto se jacta de tener la información “absolutamente blindada” y de que ningún hacker ha podido entrar, pero el golpe no vino por la puerta trasera, sino por el espejo: copiando el look & feel del gobierno y cobrando mejor que Hacienda. 

Notice & take down… pero después de la mordida

  • La reacción oficial es iniciar un “aviso que parece lento y tardado” para bajar la página, como si tumbar el letrero del puesto callejero borrara la existencia del mercado negro que ellos mismos permiten con su opacidad y su burocracia. 
  • Entre patrullajes, blindajes y cruzadas contra la piratería, lo que queda claro es que el caballo de espadas institucional se llevó un machetazo: el Estado de Derecho sigue en veremos, mientras los piratas ya encontraron cómo registrar hasta la marca del propio Estado.

Con informacion: ELUNIVERSAL/