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domingo, 23 de noviembre de 2014

" Como FABRICAR un LIDER ZETA...en CANCUN" !!!....y en TODO MEXICO !!!


El uso de la TORTURA en mexico sigue siendo una practica cotidiana de todos aquellos que buscan hacer CUMPLIR LA LEY,Militares,Federales,Estatales y municipales siguen siendo acusados de practicarla y mas de las veces es el único recurso del que disponen para avanzar en una pesquisa ante limitaciones institucionales e incapacidades propias.

Mexico,D.F 23/Nov/2014 Cuando tres policías intentaron detenerlo afuera de la discoteca Mandala de Cancún, Héctor usó toda su fuerza para zafarse de ellos. Acababa de comerse un hot dog en la calle acompañado de su amigo Maximiliano, y se disponía a regresar a la fiesta.

Dentro del Mandala, Héctor se dio cuenta de que Maximiliano no había podido escapar y decidió salir a buscarlo.

-¿Por qué quieren detenernos? -preguntó a los policías.

-Es una revisión de rutina. Si no traen nada, los soltamos -respondió un agente.

Maximiliano ya estaba a bordo de una patrulla modelo Avenger y Héctor tuvo que subirse a ella.

Eran las 3:30 de la madrugada del sábado 16 de marzo de 2013. Fue la última vez que Héctor pisó la calle en libertad.

Año y medio después, Héctor Manuel Casique Fernández está en la cárcel. La Procuraduría de Justicia de Quintana Roo lo acusa de pertenecer a Los Zetas y lo involucra en el asesinato de siete personas ocurrido días antes de su detención en un bar llamado La Sirenita, en la zona popular de Cancún. La prensa local lo apoda El Diablo.

Héctor cumplirá 28 años en febrero próximo. De niño fue campeón de Tae Kwon Do. A los 20 años fue policía municipal en Benito Juárez, Cancún. Se especializó en artes marciales, defensa personal y manejo de armas. Tras cinco años de servicio, se retiró de la corporación y montó su propio negocio como instructor en acondicionamiento físico y protección de personas. Eventualmente, laboraba como escolta al servicio del Gobierno estatal. En los días en que fue detenido, estaba negociando su ingreso a la Policía Judicial del estado.

Después de su arresto, Héctor sufrió todo el catálogo de castigos físicos y psicológicos contenido en la Convención de la ONU contra la Tortura: golpes, toques eléctricos, asfixia, aislamiento, abuso sexual. Fue obligado a declarar en esas condiciones para inculparse en un multihomicidio y contribuir a que las autoridades fabricaran la captura de un peligroso líder de Los Zetas.

Algunos de los policías con los que convivió, entre ellos, sus alumnos en cursos de defensa personal y manejo de armas, fueron sus torturadores.

Su caso está siendo investigado por la CNDH, Amnistía Internacional y por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

* * *
Héctor y Max fueron trasladados a las instalaciones de la Policía Turística de Cancún, a cinco minutos del Mandala; en el trayecto, fueron vigilados por dos policías municipales que apuntaban sus armas hacia ellos.

En la Policía Turística, los colocaron detrás de la patrulla y revisaron sus bolsillos en busca de drogas.

-Ahorita se van -les dijo un policía municipal al no encontrarles nada.

Pero en ese momento llegó un agente de la Policía Judicial de Quintana Roo, quien ordenó meterlos a los separos. Antes de ingresar, los policías le quitaron a Héctor su teléfono celular, una cadena de oro, las llaves de un auto y 22 mil pesos en efectivo que le acababa de pagar una persona a la que le vendió una moto.

Estuvo 20 minutos en los separos, luego lo sacaron y lo subieron a otra patrulla, junto con su amigo Max.

La CNDH recibió 7 mil 164 quejas por tortura entre 2010 y 2013 y ninguna fue procesada legalmente hasta generar condena a quienes la cometieron. Entre 2003 y 2013 crecieron en 600 por ciento las denuncias de tortura ante la CNDH.
Informe "Tortura sin control".Amnistía Internacional

El segundo traslado duró 20 minutos hasta la base de la Policía Municipal, donde les hicieron una revisión médica. Ahí, el doctor Joel Mezquita Pérez certificó, a las 5:20 horas, que ninguno de los dos presentaba lesiones. Héctor y Max fueron subidos, otra vez, a una patrulla, para regresar a las instalaciones de la Policía Turística, en la zona hotelera.

Un agente al que todos llamaban Nambo los recibió y los llevó a las oficinas del Ministerio Público que tiene ahí la Procuraduría General de Justicia de Quintana Roo.

Luego de dos horas fueron presentados ante el comandante Ernesto Santees Hernández y otro agente que sólo se identificó como Rafael. Los judiciales le pidieron a Héctor 40 mil pesos para dejarlo libre. Eran las 12 del día y decidió llamar a una amiga de nombre Karla, con la que había estado la noche anterior en el Mandala.

-Necesito que vengas al Ministerio Público de la zona hotelera y me traigas quince mil pesos, dos playeras y diez desayunos sencillos. Me van a sacar de aquí -le dijo Héctor, según la declaración que hizo Karla al Ministerio Público.

Después de hacer la llamada, lo llevaron a la oficina principal de la Procuraduría.

Ahí vio a varios policías judiciales a los que conocía; algunos habían sido sus alumnos en los cursos de defensa personal y manejo de armas que él daba desde 2011, cuando abandonó las filas de la Policía Municipal. Otros habían sido sus compañeros de trabajo en labores de custodia en eventos públicos del gobernador Roberto Borge. Héctor participó con ellos como ayudante del Estado Mayor Presidencial en eventos importantes, como la visita que realizó a Cancún el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, en junio de 2011.

Uno de los judiciales a los que Héctor reconoció era Manuel Borges Ricalde, comandante de homicidios.

-¿Sabe qué viejo?, ya valió madre -le dijo el comandante mientras caminaban por un pasillo para entrar a las oficinas de la Procuraduría.

-¿Cómo que ya valió madre? -preguntó Héctor.

-Discúlpame, pero ahora estás bajo mis huevos -le dijo Borges.

Héctor conocía a todos los que estaban en ese cuarto y pensó que se trataba de una prueba de ingreso a la Policía Judicial.

"Yo ya sabía que ellos son unos pasados de lanza y las torturas a las que someten a la gente. Pero yo pensé que era una broma, una novatada, porque se supone que yo iba a ingresar a la Policía Judicial", recuerda Casique en una entrevista realizada en julio pasado ante personal de Amnistía Internacional.

Unos meses antes, Héctor había negociado la compra de una plaza con el director de la Policía Judicial del estado, Arturo Olivares Mendiola, a quien le adelantó 75 mil pesos de los 150 mil que le costaría la incorporación como primer comandante de la PJ.

"Yo compré una plaza, pagué la mitad. Mendiola era mi íntimo amigo, nos íbamos a comer camarones, yo le daba cursos a sus escoltas; cuando les llegó el nuevo armamento, en enero de 2012, fuimos y probamos el nuevo armamento, y dimos cursos con el nuevo armamento


"Le di 75 mil pesos a Mendiola para que me diera la plaza de primer comandante; él me dijo que de primer comandante no se iba a poder, pero que iba a ser jefe de sus escoltas. Y yo dije 'ya está'. Pero pasó el tiempo y nunca pasó nada. Y cuando nos hicimos de palabras y lo amenacé con acusarlo con el procurador y con el subprocurador, como él sabía la relación que yo tenía con ellos, se paniqueó", relata Casique en su testimonio ante Amnistía Internacional

Casique cree que el problema que tuvo con el jefe policiaco es el origen de que lo detuvieran, de que lo involucraran en un caso de homicidio, de que lo acusaran de pertenecer a Los Zetas y del tormento al que fue sometido.

Dentro de la oficina, los judiciales colocaron a Héctor volteado a la pared, le agarraron las manos por detrás, le sujetaron las muñecas y los brazos con una venda y luego le pusieron unas esposas. Lo obligaron a hincarse y le colocaron una venda gruesa en la cabeza, tapándole los ojos. Unos minutos después, lo pararon para girarlo y quedar de frente a ellos, y le ordenaron que se volviera a hincar. Él preguntó por qué.

En ese momento comenzó la tortura.

* * *
El primer golpe que recibió fue una patada en la parte de atrás de la pierna derecha, que lo hizo caer al piso, hincado, frente a sus agresores.

-¿No que muchos huevos? -le gritó uno de los judiciales.

Después le dieron un segundo golpe, a dos manos, a manera de aplauso sobre sus oídos, que lo aturdió.

"Yo en mi cabeza decía 'es una prueba de los judiciales, es una mala broma de Mendiola, de Manuel, una novatada'; yo dije 'ahorita se acaba'. Eso era lo que me mantenía tranquilo; pensé: 'me van a meter unas cachetadas y ahí queda'; pensé que era una broma, pero la broma se empezó a poner más difícil", recuerda Héctor en su relato a Amnistía.

Seis veces se repitió ese doble golpe contra sus orejas, seco, contundente.

Aturdido, Héctor alcanzó a escuchar que le dijeron: "tenemos un problema, y tú te lo vas a comer".

-A partir de ahorita tú eres Zeta -le explicó uno de sus agresores.

Le colocaron una bolsa de plástico en la cabeza y le golpearon la espalda y el tórax para sacarle el aire y obligarlo a tratar de inhalar dentro de la bolsa un oxígeno inexistente. La desesperación provocada por la asfixia lo hacía moverse y sacudir el cuerpo, mientras sus agresores lo sujetaban con fuerza con la bolsa apretándole el cuello. Luego lo soltaban, lo dejaban respirar unos segundos y, otra vez, el doble golpe seco sobre los oídos.

A esas horas llegó a la agencia del Ministerio Público la amiga de Héctor, con 7 mil de los 15 mil pesos que le había pedido, y los desayunos.

Mientras esperaba a ser atendida, en la recepción de la agencia, Karla escuchó la voz de Héctor, proveniente de una de las oficinas.

-¡Ay, no me peguen! -gritaba.

"Se escuchaba como si estuvieran azotando una tabla", se asienta en la declaración ministerial que rindió Karla.

Pasadas las 2 de la tarde, uno de los policías la atendió. Karla quiso darle el dinero ahí mismo, para que soltaran a Héctor, pero el agente le pidió caminar al OXXO que está cruzando la calle, le recibió los 7 mil pesos, los guardó en su bolsa, y le advirtió:

-Disculpe, no la voy a poder ayudar; no sé qué haya hecho este señor, pero sí va a ser muy difícil sacarlo.

La chica se fue.

La suerte de Héctor y Maximiliano quedó en manos de los judiciales.

De acuerdo con sus declaraciones ministeriales, Héctor fue sometido a cinco sesiones de tortura, a manos de cinco grupos distintos de policías, durante aproximadamente 30 horas.

El procedimiento se repitió: bolsa negra en la cabeza, manotazos en la espalda, aplauso en los oídos. Tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho veces... A media tarde del sábado, Héctor perdió la cuenta, tenía claro que no se trataba de una novatada.

En un momento dado, sus agresores se detuvieron.

-Ahorita va a venir alguien, y tú vas a decir que tú mataste a unas personas -le dijeron.

-No me voy a echar la culpa de algo que yo no hice -contestó Héctor.

Y se reanudó la sesión de tortura: bolsa de plástico, manotazos, aplausos en los oídos. Dos, tres, cuatro veces... En la refriega, Héctor perdió la camisa.

Volvieron a interrogarlo, él volvió a negar todo y entonces las agresiones pasaron a otro nivel: le colocaron una picana eléctrica en el pecho, del lado izquierdo, unas diez veces con descargas sostenidas que él sentía primero como un pellizco, y después como un carbón incandescente que le quemaba la piel. También le dieron toques en el cuello y la espalda, y volvieron a colocarle la bolsa en la cabeza.

La picana eléctrica es un aparato que da golpes de corriente o descargas sostenidas al entrar en contacto con el cuerpo. Se cree que fue introducido como instrumento de tortura durante la época de las dictaduras militares en Sudamérica. Pero éste no es un testimonio de Chile en tiempos de Pinochet o de la Argentina de Videla. Es México en el siglo XXI, 13 años después de la alternancia, en el corazón de una de sus más importantes zonas turísticas.

Probablemente ninguno de los 3.7 millones de turistas que visitaron Cancún en 2013 podría imaginarse que en una celda, en plena zona hotelera, el tiempo se detuvo en los años setenta, la época de la Guerra Sucia y la temible Dirección Federal de Seguridad.

-Tú eres el jefe de Los Zetas -le insistieron a Héctor mientras era golpeado.

Hasta que cayó al piso, y ahí lo tundieron a patadas.

-¿No que muchos huevos?, ¿no que mucho entrenamiento? -exclamó uno de sus agresores mientras Héctor se retorcía del dolor.

A esa hora entró al cuarto el director de la Policía Judicial, Arturo Olivares Mendiola.

-¿Qué te pasa? -preguntó a Héctor en tono amable.

-Estos cabrones me están rompiendo la madre, ya estuvo. Quíteme las esposas, por favor capitán, ya no aguanto más. Me duele mucho el hombro derecho -suplicó Héctor.

Olivares pidió a sus agentes que le liberaran los brazos y le colocaran las esposas al frente.



-Dime la verdad y no te va a pasar nada -dijo el policía al detenido.

-¿Me da su palabra? -preguntó Héctor.

-Te doy mi palabra. ¿Qué hiciste? -preguntó el policía, sujetándole la mano.

-Nada, sus elementos me han estado golpeando, y no sé nada de lo que me están hablando -respondió Héctor.

El capitán hizo a un lado la falsa cordialidad; le jaló la mano, le apretó las esposas anudándole los antebrazos, con todas sus fuerzas, y lo empezó a golpear con los codos en la nuca.

-¡No te hagas pendejo y di la verdad! -le gritó.


Siguió golpeándolo con los puños en la cara y el cuello.

-Vas a ser mi puta, Casique -le gritó.

Olivares ordenó que lo volvieran a esposar por la espalda y le puso la bolsa en la cabeza, asfixiándolo.

-Así se hace, pendejos, ahorita va a hablar -dijo a sus subordinados.

-Tú eres zeta, ¡tú los mataste! -siguió gritando el jefe de la Policía, mientras estrellaba sus manos sobre el rostro de Héctor, que no aguantó más y se desplomó.

-¿Saben qué?, para ser broma ya estuvo -alcanzó a decir Héctor.

-No es ninguna broma -le gritó Olivares.

En el piso, se acercaron a él dos agentes que le bajaron los pantalones y le dieron toques eléctricos en los testículos.


Abatido, con ardor en sus genitales y la bolsa en la cabeza, Héctor escuchó:

-Vas a hablar o a tu familia le vamos a hacer lo mismo y verás a tu madre, la güera; voy a ir por tus hermanas, por tu novia, por tus hijas, ahorita lo vas a ver.

Héctor recobró fuerzas y retó a sus agresores a que intentaran hacerle algo a su familia. Para entonces estaba molido, pero el expediente judicial consigna que encaró a los judiciales, incluso riéndose de ellos.

En ese momento vio que se acercaba la bolsa de plástico hacia su cara, sintió cómo le cubrieron la cabeza con ella, todo se oscureció mientras resentía la falta de aire. Cayó al piso y perdió el conocimiento.
* * *

Cuando despertó, Héctor estaba en una celda. Se había orinado y defecado en los pantalones.

Pudo ver que a unos metros de él estaba Maximiliano, también tirado en el piso, con las manos amarradas con vendas por la espalda.

Maximiliano también había sido sometido a tortura: lo hincaron, le sujetaron con vendas las muñecas y los brazos, lo esposaron, le vendaron la cabeza y la cara, le exigieron que se confesara culpable de haber matado a siete personas, de haber asesinado a los del bar; lo asfixiaron con la bolsa de plástico en la cabeza, tres o cuatro personas le brincaron en el estómago para sacarle el aire, y se desmayó

"Durante toda esta tortura, también escuchaba cómo Héctor Manuel Casique Fernández, desde otro cuarto, se quejaba y estaba gritando de los golpes que le daban", se lee en la declaración que hizo meses después Maximiliano ante el Ministerio Público, "cuando recuperé el conocimiento ya no me encontraba esposado, solamente estaba vendado, y no vi quién me trasladó a las celdas nuevamente y solamente escuché la voz de Héctor que estaba gritando: 'ya no me peguen', y gritos de dolor".

Dos guardias se acercaron a Héctor, a uno de ellos lo reconoció: era un policía judicial de apellido Wady. El otro usaba pasamontañas y camisa de manga larga.

Wady se acercó a él, le bajó el pantalón, le puso una mano en las nalgas y, con la otra, le introdujo un palo en el ano.

-Esto te pasa por puto, tienes que decir que tú los mataste y tienes que decir que eres zeta -le dijo Wady mientras hundía el palo.

Héctor gemía, negándose a confesar.

Los policías lo incorporaron, le retiraron las esposas y lo metieron a una regadera y le ordenaron que se bañara y lavara su pantalón.

Ya vestido, le volvieron a vendar los ojos y le dijeron que se preparara porque el general quería hablar con él.

Cuando el general llegó, Héctor le dijo que era inocente y le pidió que dejaran de torturarlo.

La respuesta que obtuvo fueron más golpes, en la cara, el tórax, el cuello. Sus torturadores le levantaron la venda y le dijeron: "mira, pendejo, somos nosotros". No había ningún general, sólo policías que comenzaron a intercalar golpes y amenazas.

-Ya agarramos a tu madre, nos la vamos a coger -le dijeron.

-También agarramos a tu esposa y a tus hijas -le advertían, mientras él se movía enfurecido, agitándose como un pez intentando escapar de una red fuera del agua.

Los policías le metieron la cabeza en la bolsa de plástico, echaron dentro polvo de chile habanero y la cerraron alrededor de su cuello para asfixiarlo.

Volvió a perder la conciencia y despertó hasta sentir el ardor en los testículos provocado por toques eléctricos que se alternaban entre el cuello, el ano, el pecho.

Después, el doble golpe en forma de aplauso sobre sus oídos con las palmas de dos manos grandes, callosas, sólidas como un bat que terminó por reventarle el oído izquierdo.

-Tú mataste a las personas y tú pagas a dos del gobierno -alcanzó a escuchar en medio del dolor que le provocaban los golpes, el ardor de los toques eléctricos, el cansancio tras más de 12 horas sin comer ni tomar agua.


-¿Por qué me hacen esto? -preguntó.

-Por más pendejo -le respondió una voz anónima.

Después, lo llevaron a una celda y ahí le leyeron una lista de nombres que jamás había escuchado, para que identificara a "sus cómplices" en delitos que desconocía.

Según Héctor, cuando los policías no estaban en el turno de golpearlo, grababan su tortura con teléfonos celulares.

Entre tortura y tortura, le daban Squirt para revivirlo.


"Me decían 'abre la boca' y me aventaban el refresco, me echaban chile habanero en la boca, en la garganta y me decían: 'si me muerdes, te rompo tu madre'. Me bolsearon, me echaron chile, me golpearon, me dieron toques y me asfixiaron al mismo tiempo. Perdí el control absolutamente de todo, me meé, me defequé, me volví a defecar, me volví a mear era tanta su saña, y decían 'este tiene entrenamiento, no que muy verga', y me jalaban hacia atrás y me apretaban la bolsa, me soltaban y decían: 'tiene entrenamiento, dale más duro'. Y me electrocutaban... le cambiaron las pilas al aparato como seis veces, se lo acababan porque me lo dejaban así puesto truuuuuuuu".

* * *
En la celda estaba también Maximiliano, abatido y golpeado.

Sólo alcanzaron a mirarse en silencio. Ninguno de los dos tenía fuerzas para hablar.

Los policías regresaron, levantaron a Héctor, lo sacaron de la celda y lo llevaron en vilo hasta una oficina. Lo sentaron frente a una computadora, le vendaron los ojos, lo esposaron con las muñecas otra vez sobre sus nalgas, lo golpearon y le colocaron la bolsa de hule en la cabeza, esta vez sin chile habanero.

Durante una hora se repitieron los golpes, la asfixia, los insultos, las amenazas, la exigencia de que se declarara culpable y de que firmara unos papeles en los que había una lista de nombres de personas a las que no conocía para que los reconociera como sus secuaces.

En cinco años, la CNDH sólo aplicó procedimiento especial contra la tortura en 364 casos, y concluyó que había indicios de tortura sólo en 26. Desde 2006, sólo ha habido siete sentencias firmes por tortura aplicando la legislación federal en la materia.
Informe "Tortura sin control".
Amnistía Internacional

Hasta que alguien llegó al lugar y los policías lo llevaron a rastras hasta la celda, a toda prisa.

Era un actuario judicial, de nombre Jesús Gallardo García, que llegó a las 23:40 horas del sábado 16 de marzo a notificarle un amparo promovido por sus familiares en contra de la incomunicación en la que se encontraba.

Ante él, Héctor denunció la tortura a la que estaba siendo sometido, mientras los policías, parados detrás del funcionario, le advertían a señas que no los acusara.

Héctor firmó la notificación y pidió asentar en el documento que estaba siendo torturado. Así lo hizo el actuario en el expediente 374-2013, que dejó constancia de que el quejoso "presenta una lesión en su ojo izquierdo, el cual se aprecia inflamado, así como diversos moretones en el antebrazo derecho".


El funcionario se fue y Héctor se quedó solo en su celda.

Cuando los policías regresaron, él les mostró una copia del amparo que le había entregado el actuario. Los policías le arrebataron el papel, se lo restregaron en la cara, lo sacaron de la celda, lo llevaron al mismo cuarto donde antes lo habían golpeado y reanudaron la tortura.


Lo esposaron, le colocaron la bolsa, volvieron a golpearlo.

Poco después regresó el actuario, con otro amparo.


-Mire para lo que sirven sus pinches amparos, vea cómo tengo el ojo, y me siguen golpeando y torturando -le dijo Héctor.


El funcionario volvió a anotar la denuncia, ofreció notificárselo al juez que veía su caso y se fue del lugar. En el expediente 376-2013, levantado a las 00:10 del 17 de marzo, el actuario judicial Jesús Gallardo García asentó que el quejoso presentaba una lesión en su ojo izquierdo, "el cual está totalmente cerrado".

Solos otra vez con su víctima, los torturadores lo golpearon con más saña, hasta que uno de ellos interrumpió.


-A ver, cuéntame la historia completa cabrón, o te parto la madre -exclamó.

-Ya está bueno, bájenle -respondió Héctor, quebrándose en un llanto que, según lo que le declaró meses después a personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, no era de dolor, sino de impotencia.

-Pues cuéntame la historia completa -le espetó el policía.

-Era el año de 1986, era una tarde lluviosa -comenzó a relatar Héctor en referencia a su nacimiento, 27 años antes el comienzo de su historia completa.

La burla enfureció a sus agresores, que le embarraron chile habanero en la boca, la nariz y los ojos.


-Por chistoso y pendejo -indicó uno de ellos.

-Ahora sí, cuéntame -exigió otro.

-Pues ese día seguía lloviendo -insistió Héctor en su relato.

Y pagó cara su ironía, pues inmediatamente sintió un golpe seco en el ojo izquierdo que le reventó el párpado, le provocó una hemorragia e hizo que cayera noqueado.

Lo regresaron cargando a la celda, donde cayó dormido.

Despertó horas después; sentía hambre, sed y dolores en todo el cuerpo. Ya era media mañana del domingo, estaba cumpliendo 24 horas bajo tortura.


En esas condiciones fue llevado a una oficina, donde le pidieron firmar una confesión. Él se negó. Le dieron una pluma, con la que él sólo escribió garabatos, provocando la furia de los agentes.


Los policías lo obligaron a hincarse frente a una pared. Una hora después le vendaron los ojos, lo pararon en un pasillo y ahí lo dejaron otro rato, hasta que le temblaron las piernas.

Lo obligaron a salir al patio brincando una ventana, lo subieron a una camioneta y lo llevaron hasta la Procuraduría General de Justicia, en el centro de Cancún. Ese traslado lo hizo esposado y con los ojos vendados.

En la Procuraduría fue revisado nuevamente y se levantó un certificado de los golpes que llevaba. Nuevamente, le fueron presentados los documentos para que los firmara.

-Dice El Chino que éste es el bueno -dijo uno de los policías en referencia al agente del Ministerio Público que había tomado la declaración en la que Héctor se confesaba culpable.

Él se negó a firmar, pero fue obligado a estampar su huella digital en ellos.

"A mi me quieren hacer firmar cinco diferentes expedientes; yo creo que los iban mejorando, o rediseñando... pero no firmé absolutamente nada. Cuando me daban la pluma les rayaba yo allí y se encabronaban... las huellas al final son mías, porque me forzan a que yo las ponga... cuatro cabrones para agarrarme las manos y hacerme que yo pusiera las huellas, por eso los dedos están así, separados, no están puestos normales. El último expediente que me obligaron a huellear fue en el estacionamiento de la Policía Judicial, justo antes de presentarme a los medios. Estaba yo muy cansado. Max, mi amigo, estaba llorando, yo estaba sangrando de todas partes".

Aquel domingo, 17 de marzo de 2013, la Procuraduría de Quintana Roo presentó a los medios de comunicación quintanarroenses a Héctor Casique Fernández, alias El DiabloTito o Fénix, y a su chofer y "cómplice" Maximiliano Ezequiel Millán González.

* * *

Dos policías estatales vestidos de negro, encapuchados, con casco y cargando armas largas flanqueaban a dos presuntos delincuentes que fueron presentados como criminales confesos en la conferencia de prensa del procurador de Quintana Roo, Gaspar Armando García Torres. Uno de ellos, Maximiliano Ezequiel Millán González, vestía una camisa amarilla; el otro, Héctor Casique Fernández, vestía una polo blanca con cuello rojo, una camiseta que Héctor no usaba la noche del 16 de marzo y que le fue proporcionada en los separos de la Policía Judicial. Según sus abogados, con esa camiseta Polo se pretendía fortalecer su imagen de presunto narcotraficante. Ambos usaban pantalón de mezclilla y traían las manos esposadas por delante. Max se veía desconcertado, con moretones, pero sin manchas de sangre. Héctor mostraba las huellas de la tortura: el ojo izquierdo cerrado, la cara hinchada, el antebrazo derecho marcado con moretones.


La Procuraduría de Quintana Roo dijo a los medios que estas dos personas estaban involucradas en el homicidio de siete personas ocurrido el 14 de marzo en el bar La Sirenita, de Cancún, donde fue asesinado, entre otros, un líder de taxistas llamado Francisco de Asís Achach Castro, alias La Barbie, sobrino de la ex alcaldesa priista de Benito Juárez, Magaly Achach.


Según la versión reproducida al día siguiente en la mayoría de los medios locales, Héctor Casique tenía la encomienda de matar a La Barbie, por órdenes de su supuesto jefe inmediato, un sicario apodado El Caballo, pero se negó a hacerlo porque carecía de armamento, y fue relevado del "trabajo" por un delincuente llamado Roger Gabriel Alfaro Pacheco, alias El Humo.

El procurador afirmó, en conferencia de prensa, que Héctor Casique, alias El Diablo, había confesado pertenecer a Los Zetas, ser el encargado de cobrar las cuotas por "derecho de piso" en la zona hotelera de Cancún y de entrenar a los sicarios del cartel en el manejo de armas. El funcionario presentó como prueba de ello el teléfono celular de Héctor, que le había sido confiscado la noche de su detención, y en el que efectivamente había videos de él en los cursos de instrucción que daba a policías municipales.

El procurador dijo a los medios que Casique se había reunido con El Humo días antes del asesinato en La Sirenita, y que le había entregado las instrucciones para ejecutar a La Barbie junto con una fotografía de la víctima en un fólder amarillo. Aunque El Humo sólo debía matar a una persona, el procurador dijo que estando en La Sirenita "se alocó" y terminó matando a siete.

La Procuraduría filtró a los medios locales un expediente en el que se recogían supuestas declaraciones de Héctor Casique, donde confesaba sus vínculos con Los Zetas y con los delincuentes mencionados en la conferencia: El ApáEl CaballoEl Humo. Periódicos comoNovedades de Quintana Roo, publicaron el lunes 18 de marzo extensos relatos con base en "información obtenida" en los que se describía la pertenencia de El Diablo a Los Zetas desde mediados de 2011. En las notas se entremezclaban datos biográficos reales de Héctor Casique, como su pertenencia a la Policía Municipal de Cancún durante cinco años y su ocupación posterior como instructor en técnicas de defensa personal, manejo de armas y acondicionamiento físico, con datos que, según su defensa, fueron inventados por la Policía Judicial de Quintana Roo para hacerlo pasar como un criminal. Por ejemplo, se describe en las notas de la prensa local que El DiabloFénix o Tito fue reclutado por El Potro; después estuvo bajo el mando de El Caritas, y finalmente llegó a trabajar con El Apá, también conocido como Gordo Sam, líder local de Los Zetas.

Los relatos periodísticos refieren que en el teléfono de Casique también se encontraron números telefónicos registrados con claves "que podrían referirse a una conexión con el Cártel del Golfo (CDG)".

En la presentación de los "peligrosos delincuentes" ante los medios locales, un reportero preguntó por qué los presentados estaban golpeados, y el procurador dio por terminada la conferencia.


* * *
Casique fue subido a una camioneta y trasladado de regreso a las oficinas de la Procuraduría. Nuevamente fue conducido hasta los separos, donde le entregaron unos papeles para que los firmara. Otra vez se negó a hacerlo, y reinició la golpiza.

Patadas, puñetazos, insultos, amenazas una nueva sesión de tortura que concluyó cuando un policía judicial se acercó a él con una pistola en la mano que llevó hasta su cabeza, la colocó cerca de la sien y le cortó cartucho.


-¡Dispara! -gritó Héctor a su agresor, quien respondió impactando la cacha de la pistola en la frente de Héctor, con un golpe seco que provocó una herida que inmediatamente sangró y pintó de rojo el rostro del detenido, que cayó al piso, inconsciente.

Cerca de las 11 de la noche llegaron a la celda unos paramédicos que le lavaron la herida, lo vendaron y, después de inspeccionarlo, sugirieron llevarlo a un hospital.


Los policías judiciales se negaron, pues tenían órdenes de trasladarlo esa misma noche a la cárcel de Cancún.

En la penitenciaría, un doctor de nombre Luis Pulido hizo una valoración del detenido, que llegó sangrando de la nariz, la boca, el ojo izquierdo y la frente, y orinando sangre. Y se negó a recibirlo.


Los policías insistieron y dos horas y media después consiguieron la admisión del presunto delincuente.

Detenido originalmente por haber cometido supuestos ultrajes contra policías municipales, Héctor Casique fue ingresado al Centro de Readaptación Social de Cancún como culpable del delito de homicidio calificado, al tomarse como válida la declaración firmada con sus huellas digitales, en la que no sólo "confesó" su participación como autor intelectual en el homicidio del bar La Sirenita, sino que asentó que las lesiones que tenía en ese momento se las habían provocado los policías municipales en el momento de su detención.

En el Cereso le hicieron la prueba de Harrison para detectar si había disparado arma de fuego recientemente, y salió negativa. No fue posible consignarlo como autor material de homicidio, pero lo encerraron acusándolo de la autoría intelectual de la matanza en La Sirenita.

Ese mismo día, la familia de Casique promovió una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo, que al día siguiente envió a su personal al reclusorio de Cancún, donde constató el estado en el que se encontraba el detenido: "pésimas condiciones de salud y múltiples ultrajes a su persona".

Fue hasta entonces, que Casique pudo ver a un abogado e iniciar su defensa legal.

Ante el juez, negó la declaración que "rindió" en los separos, argumentando que le fue sacada mediante tortura.


* * *

En la cárcel de Cancún continuó el tormento.

La familia de Casique fue estigmatizada. Su madre perdió el empleo, su hermana no fue recibida más en la escuela

Al mismo tiempo, empezaron las amenazas y las extorsiones para mantenerlo vivo en prisión.


Cuatro meses después de su detención, la defensa de Héctor logró que se le practicara un examen médico para valorar su estado físico y obtener pruebas de la tortura.

En su informe, el perito médico legista David Anguiano estableció que Héctor presentaba lesiones que pusieron en peligro su vida que aún no habían sanado, cicatrices permanentes y no visibles, secuelas por las lesiones sufridas e incapacidad en ciertos movimientos. Entre las lesiones, el médico estableció aumento de volumen en el testículo derecho, una cicatriz en la región anal y pérdida de visión en el ojo izquierdo. El reporte médico establece que Héctor sufrió hipoxias (falta de oxígeno en el cerebro causada por asfixia) que provocaron pérdida de conciencia y lesiones en el tejido nervioso que, a su vez, le causaron fasciculaciones musculares (movimientos involuntarios), pérdida de equilibrio y arritmias cardiacas.

El 31 de julio, cuando su familia se negó a pagar más extorsiones, Casique fue golpeado en su celda y colocado en un área en la que se encuentran recluidos miembros de organizaciones delictivas, que recibieron la orden de acabar con él. Le rompieron las costillas, le rociaron gasolina, lo amenazaron con prenderle fuego.

La segunda visitadora de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, María José López Canto, tuvo que ir a la cárcel a rescatarlo, cambiarlo de área y tramitar su traslado al reclusorio de Chetumal.

En paralelo, comenzó el calvario del proceso judicial:

El juicio por el homicidio en el que fue involucrado avanzó a cuentagotas y en medio de irregularidades y violaciones al debido proceso. En casi un año de juicio, no tuvo audiencias ni careos con los delincuentes que supuestamente lo ubicaron como su jefe y autor intelectual de la matanza de La Sirenita.

En mayo de 2013, Héctor demandó a los 40 judiciales que participaron en su tortura, acusándolos de abuso de autoridad y violación. Al mismo tiempo, tramitó un amparo en contra del auto de formal prisión. Meses después presentó una queja ante la CNDH, que ordenó que se le practicara el Protocolo de Estambul, un manual para la investigación de tortura poco usado en México y que por primera vez se practicaba en el estado de Quintana Roo.

El Ministerio Público adscrito a la Procuraduría declaró improcedente el ejercicio de la acción penal en contra de los torturadores, y en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, el ombudsman Harley Sosa emitió una recomendación que no tomó en cuenta los resultados del Protocolo de Estambul, negó la tortura y sólo pidió sanciones administrativas por abuso de autoridad.

La defensa de Casique mantiene impugnadas ambas resoluciones.

En marzo de 2014, un juez ordenó su liberación inmediata, pero ese mismo día, cuando se disponía a abandonar el reclusorio de Chetumal, Héctor fue reaprehendido por policías judiciales que lo trasladaron a la cárcel de Cancún sin orden de aprehensión, violando un amparo federal y sin explicación alguna a los familiares que lo esperaban en la calle.


La Procuraduría alegó que existían nuevas imputaciones de supuestos testigos en el asesinato de La Sirenita, y abrió la causa penal 98/2014.

Ante el peligro que corría su vida en el Cereso de Cancún, su familia tramitó un nuevo traslado a Chetumal, donde al día de hoy sigue preso, en espera de que se resuelva un nuevo amparo que le permita afrontar su juicio en libertad.

Amnistía Internacional investiga su caso con apoyo de la ONG mexicana Cencos (Centro Nacional de Comunicación Social AC). Y la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya pidió información sobre el proceso al gobierno de Quintana Roo.
* * *
En el Protocolo de Estambul practicado a Casique (234 días después de su detención) se concluye que presentó lesiones provocadas por maniobras de tortura, que tiene daños médicos y secuelas psicológicas relacionadas con los tormentos que describió durante las entrevistas.


Casique contó a los psicólogos que algunas noches sueña que lo golpean, que le apuntan con una pistola. Tiene miedo de quedarse recluido para siempre, y siente vergüenza de que su familia conozca los abusos a los que fue sometido. Ha disminuido su deseo sexual y siente que le falta el aire. Alguien que ganó torneos nacionales e internacionales de Tae Kwon Do, con años de instrucción en protección de personas, hoy se siente indefenso para pelear.

Una de sus pesadillas recurrentes es sentir que por la noche, mientras duerme, un desfile de cucarachas entra por su ano.

En una parte de la entrevista con Amnistía Internacional, Héctor describe en pocas palabras qué es haber sido torturado:

"Me avergüenza mucho hablar de esto. Me siento mal. Lo que más me duele es estar preso, todo lo que ha sufrido mi familia, mi hermana, mi mamá, mi abuela, cómo ha envejecido; me siento mal de que por mí ellas estén sufriendo. Mi miedo más grande es que vayan a querer hacerle algo a ellas y que no vaya a estar yo para defenderlas. Eso me aterra. Me siento cansado, voy al baño como viejito, no veo bien del ojo izquierdo; sólo escucho del oído derecho; me cuesta trabajo orinar, me duele mucho la espalda, el hombro. Estoy mal".

sábado, 22 de noviembre de 2014

"ACUSAN PACTO entre LA TUTA y el GOBIERNO !!!...

  • El depuesto Alcalde de Tepalcatepec, Guillermo Valencia, consideró que la captura del principal líder de Los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez, alias "La Tuta", no se va a dar porque existe un pacto entre el capo y el gobierno priista.
Mexico,D.F 22/Nov/2014 El ex-alcalde expreso : "Es evidente que 'La Tuta' tiene protección gubernamental. Les hizo bien la chamba a algunos políticos", declaró.

"La protección que goza es, en parte, por los videos que grabó y que han estado sacando. A muchos políticos, por ejemplo, les estorbaba (el ex Gobernador interino) Jesús Reyna y encontraron una forma de quitarlo de en medio", afirmó.

Reyna fue detenido en marzo de este año acusado de presuntos nexos con Los Caballeros Templarios.

Valencia dijo que el despliegue policíaco que han realizado fuerzas federales y estatales en la entidad es suficiente para haber dado ya con la ubicación del líder templario.

"El Comisionado Alfredo Castillo y su equipo no buscan limpiar Michoacán ni acabar con los cárteles; lo que buscan es simplemente posicionar a un grupo político para seguir teniendo el poder", señaló.

El ex Edil priista no quiso comentar qué grupo político ha resultado favorecido por Castillo y dijo que en su momento dará detalles y pruebas de su dicho.

El Comisionado federal en Michoacán ha afirmado que la captura de "La Tuta" es sólo cuestión de tiempo.

La ' PELICULA PROHIBIDA " del 27 BATALLON DE INFANTERIA !!!...o la IMPUNIDAD a la que EPN se refiere.

La dupla del teniente Vicente Barbosa y del capitán Miguel Crespo del batallón 27 de infantería de Iguala, resurge tras conocerse los primeros testimonios de los policías de Cocula y de Iguala, detenidos a raíz de la desaparición en septiembre pasado de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, quienes los señalan de operar para la organización criminal Guerreros Unidos. Una acusación por la detención y desaparición forzada de seis jóvenes en marzo del 2010, con una grabación en video de por medio, refuerza la sospecha sobre los mandos e integrantes de esta unidad, cuestionada desde tiempos de la “Guerra Sucia” en Guerrero.

México,D.F  22/Nov/2014.- Poco antes de la medianoche del primero de marzo del 2010, dos cámaras de seguridad localizadas frente al disco bar Cherry´s, en el boulevard Colegio Militar de Iguala, Guerrero, captaron el momento en que tres autos sin identificar se estacionaron en la acera del lugar. De los vehículos se observa cuando un grupo de individuos bajan para ingresar al club. Mientras al otro lado de la calle, se aprecia una camioneta militar que se estaciona en espera. Poco después los sujetos salen con unas personas a las que suben a sus unidades y arrancan. Entonces una señal con las luces que hace la camioneta tipo militar aparcada sirve de señal al convoy de vehículos que se aleja del lugar seguido de otras tres unidades castrenses.

Aquella fue una operación realizada por soldados del 27 batallón de infantería, en aparente coordinación con sujetos vestidos de civil, quienes se llevaron a seis jóvenes que momentos antes habían llegado a dejar unos equipos de sonido que utilizaron en la feria de Iguala. Desde ese día no se volvió a saber nada de ellos.

El batallón 27 de infantería con cuartel en Iguala era encabezado en ese momento por el coronel Antonio Reyes Rivera, quien apenas meses atrás en noviembre del 2009 había sido ascendido a ese grado. Su superior jerárquico a cargo de la 35 zona militar en Chilpancingo era el general de brigada Roberto de la Vega Díaz. Ambos jefes castrenses aparecen involucrados en la desaparición de Francisco Alejandro García Orozco de 32 años de edad, señalado como dueño del bar; de Sergio Menes Landa de 22, Andrés Antonio Orduña Vázquez de 21, Olimpo Hernández Villa de 34, Zózimo Chacón Jiménez de 22 y el menor Lenin Vladimir Pita Barrera de 17 años.

La detención a manos del ejército quedó documentada en un video, del cual los familiares realizaron varias copias, y fue reconocida dos años y siete meses después durante una reunión realizada el 23 de octubre del 2012 entre autoridades militares en Guerrero y representantes de la sociedad civil. En ese encuentro el entonces comandante militar en Chilpancingo, a cargo de la 35 zona, el general Juan Manuel Rico Gámez aceptó que el ejército participó en la detención de los seis jóvenes, aunque minutos después uno de sus ayudantes, el agente del ministerio público militar Francisco Rubio Castro, dio lectura a un reporte que decía que no los detuvo el ejército sino un grupo de personas “encapuchadas”.
“Atendimos con cuidado ese problema. Estoy enterado de que personal militar revisó a unos jóvenes que estaban bajando unas cosas de un vehículo, después de ahí se pasó la revista no hubo nada y seguimos nuestro patrullamiento y esa fue la respuesta oficial”, declaró el general de acuerdo a una nota aparecida al día siguiente en el periódico El Sur de Acapulco.

Poco después que los muchachos desaparecieron, la camioneta donde llegaron de la feria y traían el equipo de sonido fue resguardada en las instalaciones del batallón 27. El mismo vehículo tiempo después fue visto en la sede de la 35 zona militar en Chilpancingo.
Félix Pita García, padre del menor Lenin Vladimir, denunció desde el año 2011 lo que ocurrió en los días posteriores a la desaparición de su hijo y sus cinco compañeros. Dijo que junto a otros familiares se presentaron en las instalaciones militares de Iguala para reclamar la libertad de los jóvenes, conocer por qué razón los detuvieron y de qué se les acusaba. Fue cuando se toparon con la añeja táctica militar de negarlo todo. Quien los recibió les dijo que no estaban ahí. Tiempo después recibieron de manera anónima un video donde se aprecia el momento en que los jóvenes son sacados detenidos del local y llevados en los vehículos los cuales van escoltados por camionetas del ejército. “Por miedo a los guachos nadie se presentó a declarar como testigo”, señaló en aquel momento el señor Pita García.

Una ocasión pocos días después de la desaparición, los familiares de los seis jóvenes se reunieron con el procurador de justicia militar quien aceptó que si eran efectivos del 27 batallón de infantería los que aparecían en las imágenes. Desde entonces comenzaron los amedrentamientos, las amenazas y ante la corrupción y complicidad de policías, ministerios públicos y militares, decidieron bajar de tono las demandas para que aparecieran.
Hace unos días a raíz de la convocatoria lanzada por las organizaciones Causa Forense Ciudadana y la Unión de Pueblos y Organizaciones de Guerrero (UPOEG), centenares de familiares de personas desaparecidas en los últimos años en los municipios de Cuetzala, Cocula, Taxco, Teloloapan y Mezcala, entre otros municipios aledaños a Iguala, se reunieron para dar sus testimonios y realizar los protocolos para pruebas de ADN después de varios años en que por temor y desconfianza no denunciaron nada.

Realizada el pasado 11 de noviembre en la parroquia de San Gerardo María Mayela de Iguala, la reunión sirvió para colocar el foco mediático en otros casos previos a los de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa. “Me duele mucho, me sangra en abundancia el corazón, se ensañaron con un chamaco adolescente de 17 años, un chamaco preparatoriano muy hábil para la cuestión del audio”, decía el señor Pita a los medios reunidos esa ocasión. Ante las cámaras el padre de Lenin Vladimir señalo que su hijo tiene como rasgo distintivo una cirugía en el antebrazo izquierdo donde se le aprecia una cicatriz como de un centímetro. Otro de los testimonios recogido fue el de Guadalupe Orozco, madre de Alejandro García Orozco, quien señaló que pese a que el video se presentó como evidencia ante la procuraduría militar, nunca se realizó investigación alguna contra el coronel Reyes Rivera y el personal que participó aquella noche en la detención de los seis jóvenes que continúan desaparecidos.

Foto.-Coronel Aponte
¿Comandos de la muerte?
Pocas semanas después de la desaparición de los seis jóvenes, el coronel Reyes Rivera fue relevado del mando del batallón 27 por su colega Alfredo Aponte Carranza, quien asumió el cargo en mayo del 2010. El coronel Aponte quien habían encabezado años atrás el 82 de infantería en Michoacán, y había estado comisionado desde 2009 en Ciudad Juárez en labores policiales dentro de un grupo de militares que se hicieron con la seguridad pública del municipio en los meses en que la violencia se desbordó, permaneció en Iguala hasta octubre del 2011 cuando llegó para relevarlo Juan Antonio Aranda Flores.
Con la llegada del coronel Aranda Flores un fenómeno comenzó a ser denunciado por ciudadanos de Iguala y municipios aledaños, cuyos familiares habían sido privados de la libertad desde aquellos días del otoño del 2011. Las voces que hablaban de escuadrones de la muerte, compuestos por personal entrenado en tácticas militares, equipado con armas de grueso poder, y distinguidos por su vestimenta oscura y pasamontañas, comenzaron a multiplicarse de manera exponencial.
Foto.-Coronel Aranda Flores y Jose Luis Abarca,ex-Alcalde de IGUALA.
Testimonios recogidos por la prensa local, señalaban que estos grupos acudían a enfrentamientos y operaciones para eliminar personas de grupos delincuenciales rivales, y se distinguían de los demás por su atuendo, su físico, y por el manejo de armamento de alto poder. Las sospechas de la participación militar, por omisión o complicidad, en la operación de estos grupos aumentaron tras la llegada del coronel Aranda Flores, un oficial de infantería quien había estado en la guarnición militar de Nuevo Laredo, Tamaulipas y antes había sido comandante del octavo batallón de fuerzas especiales en Jalisco.

Con Aranda Flores al frente del 27 de infantería los “lazos” con el grupo criminal de Guerreros Unidos parecieron “estrecharse”. El alcalde de Iguala José Luis Abarca, de quien se tenían reportes de inteligencia que operaba para esta organización, se convirtió en el principal interlocutor del comandante del batallón entre todos los presidentes municipales de la región.

La relación entre los mandos del 27 de infantería con Abarca databa por lo menos desde el año 2008, cuando por intermediación del diputado local Rubén Figueroa Smutny, el senador Lázaro Mazón principal padrino político del hoy ex alcalde de Iguala preso, consiguieron que el ejército donara al entonces empresario los terrenos frente a las instalaciones del batallón para construir Plaza Tamarindo.

Cuando en el año 2013 el coronel José Rodríguez Pérez relevó a Aranda Flores al mando del batallón, las sospechas de la posible vinculación de militares con el grupo criminal de Guerreros Unidos aumentaron. Estas sospechas quedaron registradas en los expedientes de las causas penales contra los 22 policías municipales de Iguala, y las de los 14 de Cocula detenidos tras la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

De acuerdo a fuentes judiciales consultadas, en varias de esas causas aparecen los nombres del teniente Vicente Barbosa y del capitán Miguel Crespo, oficiales del 27 de infantería, quienes presuntamente operarían para la organización. Ambos fueron señalados en una lona colocada el 31 de octubre pasado en Chilpancingo de estar vinculados con la delincuencia organizada. Las sospechas contra el ejército se incrementaron a raíz de que se conoció la denuncia que hizo Salvador Bravo Bárcenas, jefe de la policía de Cocula, ante el coronel Rodríguez Pérez. El mando policial acusó al comandante César Nava González de pagar una nómina extra a los efectivos de la corporación.

Poco después el coronel Rodríguez Pérez se entrevistó con Nava González sin que lo detuviera, lo interrogara o lo presentara ante las autoridades ministeriales. A las pocas semanas el comandante Nava González fue señalado de haber sido quien operó la desaparición de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa.
Con la colaboración de : Juan Velediaz.

ASI SE PUBLICO:

IGUALA, México    PUBLICADO:  EST
"Aquí estoy, fusílenme, y a cambio, quiero a mi hijo". Félix Pita está por enésima vez frente a un teniente de la base militar 27, ubicada en una de las principales avenidas de este ciudad, donde se vio por última vez la camioneta de su hijo Lenin Vladimir, de 17 años, quien desapareció junto con cinco amigos.... http://www.laopinion.com/noticias-latinoamerica/article/20141101/madres-mexicanas-acusan-al-ejercito-de-secuestrar-a-sus-hijos

COMENTARIO FINAL:
"Los Mexicanos no desconocen la encomiable labor del instituto armado,pero tampoco pueden desoír y minimizar las acusaciones cuando estas van acompañadas de ARGUMENTOS,solaparlas solo contribuye al escenario de IMPUNIDAD que se vive en Mexico y al que el Presidente EPN se refiere el día de ayer cuando dice que la "SOCIEDAD YA ESTA HARTA DE LA IMPUNIDAD" aunque sabedora de que las " INSTITUCIONES NI FALLAN NI SE EQUIVOCAN,SON AQUELLOS QUE LAS FORMAN Y LUEGO CON SU ACTUAR LAS DEFORMAN" a esos  .....!!! TODO EL PESO DE LA LEY !!!


ASESINO a MIS HONDURAS,la enterro en CAL ....ESTA DETENIDO y se ríe !!!


El crimen de María José y su hermana causó conmoción en Honduras, que es asolada por una ola de violencia fruto de venganzas y disputas entre cárteles de la droga.Centenares de personas, amigos y familiares caminaron junto a la carroza fúnebre y otros acompañaron en autos al cortejo por lodosas calles desde el barrio Galeras, donde vivían ambas hermanas, hasta el cementerio
SANTA BÁRBARA, Honduras,22/Nov/2014.- La asesinada reina de belleza de Honduras, María José Alvarado, quien iba a participar en el certamen internacional Miss Mundo, fue despedida el jueves junto a su hermana en un emotivo y concurrido sepelio, mientras autoridades presentaron al principal sospechoso en el caso ante un tribunal. Plutarco Ruiz, el asesino confeso, no deja de sonreír ante la cámara. 
¿De qué se ríe este hombre?
Plutarco Ruiz tenía seis guardaespaldas en la fiesta del 13 de noviembre, dijo el teniente coronel Castillo. La policía dice que Sofía y Ruiz se pelearon porque ella bailó con otro hombre, que él disparó a las dos hermanas y con la ayuda de un amigo las enterró cerca de un río, bajo cal viva para que los cuerpos se descompusieran lo más rápido posible.
Al día siguiente, Ruiz fue a casa de las hermanas a invitarlas a almorzar y le dijo a su familia que las chicas se habían ido de la fiesta con otro hombre. Poco después, acompañó a su madre y a su tío a hacer la denuncia de la desaparición ante la policía. Una semana después, los investigadores consiguieron que confesara y los llevaran hasta el lugar donde estaban los cuerpos. Con él arrestaron a tres personas más.
El alcalde de Santa Bárbara, José Ramírez, dice que en una ciudad de 29 mil habitantes, todo el mundo sabe quién es quién y a qué se dedica cada uno. Y que el sentir popular es que la policía le dio varios días de margen a Ruiz para escapar. Pero en un país en el que se asume la impunidad, Ruiz no lo hizo y se quedó en casa.
¿De qué?

CON CAL VIVA

Los cadáveres de las jóvenes fueron hallados el miércoles enterrados en las boscosas márgenes de un río en el departamento de Santa Bárbara, al oeste de Tegucigalpa, después de haber estado desaparecidas por una semana..
Autoridades señalan como autor del crimen a Plutarco Ruiz, novio de Sofía Trinidad, la hermana de María José. Según testigos, un ataque de celos lo habría llevado a dispararles a las muchachas.
Ruiz fue presentado ante un tribunal para formalizar la acusación por el delito de "feminicidio", que en Honduras conlleva una pena de hasta 40 años de cárcel.
Otros tres involucrados, el empleado de Ruiz, Aris Maldonado, y los propietarios del balneario donde ocurrió el crimen, Ventura Díaz y Elizabeth Alvarado, fueron acusados de complicidad en el hecho, dijo la fiscal local, Rosalba Reyes.
Centenares de personas, amigos y familiares caminaron junto a la carroza fúnebre y otros acompañaron en autos al cortejo por lodosas calles desde el barrio Galeras, donde vivían ambas hermanas, hasta el cementerio.
Sobre el féretro de Maria José se colocó la banda de Miss Honduras Mundo, certamen que ganó en abril y que la iba a llevar al concurso mundial en Londres.
La familia está destruida, mataron dos niñas con muchas ilusiones. No les quitaron la corona, ellas van a ser reinas recordadas toda la vida en Honduras y el mundo", dijo Claudio Muñoz, tío de las jóvenes, mientras sollozaba camino al panteón. 

La empobrecida nación centroamericana tiene la mayor tasa de homicidios del mundo, con más de 90 asesinatos por cada 100.000 habitantes, casi el doble que países que también sufren altos índices de criminalidad como Venezuela, Belice y El Salvador.

" DETIENEN a MINISTRO por no JUSTIFICAR 3 MILLONES de euros....PERO fue en PORTUGAL ,aquí lo aclara la esposa !!!


La detención estaría relacionada con una casa valorada en 3 millones de euros, en la que el ex primer ministro socialista residió en la capital francesa. 

Lisboa, Portugal,22/Nov/2014 .- Un hecho sin precedentes en la historia política de Portugal se dio cuando se detuvo al ex primer ministro luso, José Socrates, acusado de estar vinculado en un caso sobre fraude fiscal, lavado de dinero y corrupción.
La detención de Sócrates se llevó a cabo al filo de las 23:10, hora local, cuando el ex primer ministro llegaba al aeropuerto de Lisboa, en un vuelo procedente de París.
De acuerdo con información que han difundido medios lusos, la detención estaría relacionada con una casa valorada en 3 millones de euros, en la que el ex primer ministro socialista residió en la capital francesa, a la que se trasladó después de abandonar el ejecutivo portugués para estudiar una carrera de Filosofía.
"Los investigadores quieren saber de dónde sacó Sócrates el dinero para comprar esta casa", señala el diario Expresso.
Sin embargo, luego de que Sócrates dejó el ejecutivo señaló que "había pedido un préstamo al banco para poder pagar el alquiler del apartamento en París".
La Fiscalía de Portugal confirmó la detención del político, además de otras tres personas implicadas en el caso, quienes ya han sido interrogadas por su supuesta implicación en esta trama de corrupción.
Este sábado, el ex primer ministro socialista tendrá que comparecer ante un juez de instrucción para ser interrogado en el marco de esta investigación sobre "operaciones bancarias, movimientos y transferencias de dinero sin justificación conocida y legalmente admisible".
A través de un comunicado, la Fiscalía lusa señaló que esta investigación es "independiente", de la llamada operación "Monte Blanco", iniciada en junio de 2011 y con la que se desmanteló una red de lavado de dinero con conexiones entre Portugal y Suiza.
Jose Sócrates es considerado unos de los “barones” socialistas de Portugal, fue primer ministro de 2005 a 2011, y actualmente se le veía como posible candidato a la presidencia de la República.
José Sócrates nació en 1957 en Oporto, al norte del país, es ingeniero de profesión, llegó al Partido Socialista en el año 1981.

DESAPARECEN los DOCUMENTOS del "MOREIRAZO" en COAHUILA !!!...el GOBIERNO muy abusivo o MUY ABUSADO.

  • Personal del desaparecido Servicio de Administración Tributaria del Estado de Coahuila (SATEC) sustrajo documentación financiera del Gobierno de Humberto Moreira, incluida parte de la relacionada a su megadeuda. 
Saltillo (22 noviembre 2014).- El  Subsecretario de Egresos y Deuda Pública de la Secretaría de Finanzas, Armando Rubio, reveló ayer que detectaron la desaparición de los documentos en el inicio del actual sexenio, que encabeza el Gobernador Rubén Moreira desde el 1 de diciembre de 2011. 

Aunque no detalló la información desaparecida, el funcionario señaló que alcanzaba una gran variedad de áreas.


"Hay de todo", dijo Rubio. 

"Hay una ausencia de papeles impresionante. No solamente de temas de deuda, hay otros expedientes relacionados con gastos, con pagos".

En 2010, en su quinto año, el Gobernador Humberto Moreira creó el SATEC, organismo público descentralizado que contaba con amplias facultades de recaudación y contratación de deuda. 

El SATEC fue el instrumento mediante el cual se concretó la megadeuda de 34 mil millones de pesos del pasado sexenio, pasivos adquiridos de manera opaca y en gran parte con documentos falsos. 

El titular del SATEC, desde su inicio hasta el 18 de agosto de 2011, fue Héctor Javier Villarreal Hernández, señalado como el principal operador del endeudamiento. 

Villarreal fue destituido por el entonces Gobernador interino Jorge Torres López, el mismo día en que se reveló el monto real de la deuda y el SATEC desapareció en los primeros meses del Gobierno de Rubén Moreira. 

Actualmente está en prisión en Texas, donde el Gobierno de Estados Unidos lo acusa de lavar dinero robado al erario de Coahuila. 

Rubio aseguró ayer que la falta de coordinación entre el SATEC y la Secretaría de Finanzas hizo posible la desaparición de los documentos. 

A la salida de Villarreal del SATEC, Rubio fue reclutado para reestructurar la megadeuda, en 2011.

AGENTES de la "DEA y el F.B.I OPERAN DISFRAZADOS de MARINOS y SOLDADOS " en MEXICO: WSJ !!!....atras de la eficacia.

  • Agentes del Departamento de Justicia norteamericano, disfrazados y armados como elementos de la Marina Mexicana, participan en los operativos realizados en contra de los sospechosos de ser narcotraficantes.
  • Armados y disfrazados de militares mexicanosagentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos participan en operativos antinarcóticos, de acuerdo a un reporte del Wall Street Journal.

MEXICO,D.F 22/Nov/2014 La publicación estadunidense detalla quelos agentes del FBI y DEA participan en estos operativos del Ejército al menos cuatro veces al año, en las cuales visten de uniformados mexicanos y portan armas nacionales ademas  agrega que una de estas operaciones terminó con la detención de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”. 
Citando “personas cercanas” a estos operativos, el rotativo agrega que esta participación de norteamericanos en el combate al narcotráfico está creciendo, y que representa significativos riesgos para el personal de ese país.

 “Tanto el gobierno de Estados Unidos como el Mexicano han reconocido en el pasado que agentes norteamericanos operan en México proveyendo inteligencia a las unidades del Ejército Mexicano que combaten a los carteles. Y ambos países han descrito este pape como sólo de apoyo”, dice The Journal. 

“En la realidad, dicen fuentes cercanas a este trabajo, unas cuatro veces al año, el Servicio Federal de Estados Unidos envía a un puñado de especialistas a México para que se pongan uniformes y porten armas para esconder su participación en la búsqueda de sospechosos, incluyendo algunos que no están en las listas de los más buscados por Estados Unidos”, agrega. 

El medio agrega que, si bien no está claro si los agentes norteamericanos estaban disfrazados al momento de la detención de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, este arresto es parte de las operaciones en las que ha participado el personal del Departamento de Justicia de Estados Unidos. 

“Las operaciones de los agentes federales norteamericanos en México son llevadas a cabo por un pequeño grupo que es enviado para una misión específica y corta. El objetivo es ayudar a México a encontrar y capturar objetivos de alto rango en los cárteles.

 Una operación produjo gran éxito: La captura del jefe narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, conocido como El Chapo a principios de este año. No está claro si los agentes federales norteamericanos estaban disfrazados como militares mexicanos el día en el que fue arrestado”, reporta el medio. La información del medio norteamericano contrasta con la posición adoptada por el nuevo Gobierno federal mexicano, el cual desde el inicio de la administración, en 2012, trató de aparentar distancia de la intervención de Estados Unidos en asuntos de seguridad y combate al crimen organizado que, durante el anterior sexenio, fue abierta.

 El artículo de WSJ, firmado por Devlin Barrett, fue difundido hoy por el influyente medio norteamericano con el título “Agentes federales de Estados Unidos vestidos de Marinos Mexicanos persiguen jefes de los cárteles”. 

En el texto, el autor hace énfasis en el peligro que implica para los agentes norteamericanos lo que llama una “creciente” participación en operativos contra el narcotráfico en suelo mexicano, y agrega que no está tampoco claro si los extranjeros han disparado contra mexicanos. 

“El riesgo se hizo más evidente en julio 11, cuando marinos mexicanos y un puñado de personal norteamericano fue atacado a balazos mientras caminaban a través de un campo remoto en el estado de Sinaloa. Un americano resultó herido, y en la balacera que siguió, más de media docena de personas sospechosas de trabajar para el cartel fueron asesinadas, de acuerdo con personas familiares al incidente. No está claro si los agentes norteamericanos le dispararon a alguien”, dice.

 “Las misiones secretas son aprobadas por jefes de los agentes federales y por líderes de la Marina Mexicana, dicen las fuentes. No está claro quién más en estos dos gobiernos pudo haber dado la autorización”, agrega.

 En el mismo sentido, dice que algunos en Estados Unidos temen que personal norteamericano pueda terminar acusado de algún crimen y encarcelado en México si alguna misión termina particularmente mal o si entra en conflicto con la autoridad local equivocada.

 “El servicio de agentes federales trabajan de cerca con la Marina mexicana porque las agencias de Estados Unidos tienen experiencia encontrando fugitivos, en parte porque a través de la tecnología detectan teléfonos celulares y otras señales. 

Esto incluye sobrevuelos con sofisticada tecnología capaz de imitar torres telefónicas”, dice. El artículo menciona también que es probable que esta revelación toque fibras sensibles en México, donde la presencia de agentes norteamericanos en suelo mexicano ha sido por años un tema de conflicto. “En Washington, la balacera de julio parece que envió olas de preocupación al selecto grupo de agentes armados conscientes de las operaciones”, dice.

CESAN a GENERAL que BORRACHO DEFENDIO la puerta del PALACIO NACIONAL ....y BORRAN sus REGISTROS !!!

  • Gustavo Ramírez Palacios, General Brigadier Diplomado del Estado Mayor, quien el pasado ocho de noviembre encaró a un grupo de manifestantes frente a Palacio Nacional, fue separado de su cargo.
  • Derivado de los hechos circulo en YOUTUBE un video: https://www.youtube.com/watch?v=QuhFDrxRFo8
Mexico,D.F 22/Nov/2014 Personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) comentó que la decisión se tomó luego de que se diera a conocer que el subjefe de Seguridad del Estado Mayor Presidencial aparecía en fotografías y videos, en los que se le observa enfrentar a los manifestantes cuando trataban de incendiar la puerta Mariana del inmueble.
Tiene plaza de confianza
El Portal de Transparencia de la Sedena indica que Ramírez Palacios cuenta con una plaza de confianza PMCN, sin embargo, desde el pasado seis de noviembre fueron borrados los registros en los que se detalla el salario mensual que percibe, así como las prestaciones que le otorga el Estado mexicano al ser trabajador.
La información que aparece en el portal refiere que Ramírez Palacios se encuentra bajo las órdenes del General de Brigada Diplomado del Estado Mayor, jefe del Estado Mayor Presidencial, Roberto Francisco Miranda Moreno.
El pasado ocho de noviembre, Ramírez Palacios fue captado cuando encaraba a los manifestantes que trataban de incendiar la puerta Mariana de Palacio Nacional.
En las fotografías y videos en los que aparece se observa a Gustavo Ramírez con una chamarra negra momentos antes de que fuera agredido por los manifestantes. En las siguientes tomas aparece con una playera azul, y con una herida en uno de sus pómulos, luego de que las personas que se manifestaban arremetieran contra él.
Después de las agresiones fue retirado del lugar por personal del Estado Mayor, y resguardado.
Pero una vez que se encontraba a salvo, el General Brigadier Diplomado del Estado Mayor no presentó ninguna denuncia por los hechos del ocho de noviembre en los que un grupo de personas, algunas de ellas con los rostros cubiertos, lanzó botellas con gasolina a la puerta del Palacio Nacional para tratar de quemarla.

Niña de 11 años junta más de 4 MIL FIRMAS DIARIAS contra Peña Nieto;Lleva mas de 40 MIL !!!

  • La niña de 11 años que a principios de mes se propuso juntar firmas para exigir la renuncia del Presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha acumulado en casi 10 días más de 40 mil firmas de apoyo a su petición. 
Mexico,D.F 22/Nov/2014 De acuerdo con el sitio electrónico change.org, en donde la menor introdujo la petición denominada “#ProyectoSofía: Que se vaya Enrique Peña Nieto”, ésta ha recabado 43 mil firmas –más de cuatro mil 700 firmas diarias– desde el pasado 12 de noviembre. 


“Mi hija Sofía me preguntó si podríamos cambiar de Presidente”, contó la usuraria Karina Gidi en el sitio especializado en peticiones de cambio social, cívico y político por Internet. “Le contesté que suponía que sí, aunque no creía que fuera fácil.

 Escribió en un papel: ‘Personas que quieren la renuncia de Peña Nieto’. Me dio su pluma, firmé. Agarró su diccionario escolar para apoyarse y me dijo: me voy a juntar firmas”, relató la madre. Karina Gidi asegura que comenzaron recopilando las firmas de sus vecinos. “¿Quiere usted firmar?”, fueron preguntando puerta a puerta. 

Luego continuaron en las avenidas, en las tiendas, y en el parque. “Mi firma no cuenta porque tengo 11 años, pero si junto muchas firmas de adulto tal vez eso sí cuente”, explicó la pequeña. Luego, la madre reconstruyó la iniciativa de su hija a través de diálogos: “La señorita de la veterinaria le preguntó ‘¿qué vas a hacer con estas firmas?” –Pues no sé. Llevarlas al gobierno –respondió Sofía. –¿Es un proyecto de la escuela? –preguntó la veterinaria. –No, es idea mía. –¿Y cuáles son tus argumentos? –Peña Nieto no le ha respondido como se debe a los familiares de los estudiantes desaparecidos, se fue a China y tiene una casa de 80 millones de pesos –respondió la menor.



Analizan MARCHA por la PAZ en REYNOSA ante INCAPACIDAD de AUTORIDADES !!!...


  • Cuando a los ciudadanos sus autoridades legalmente obligadas les "fallan" en su ineludible obligación de dar "seguridad",estos se manifiestan ,es el caso en Reynosa donde su Alcalde ha visto consumirse el ejercicio de Gobierno entre su manifiesta incapacidad y su evidente complicidad con los criminales.

Reynosa,Tam.-22/Nov/2014 Con el propósito de exigir mayor certeza y garantías, representantes del Comité Municipal de Consulta y Participación de la Comunidad en Seguridad Pública de Reynosa, emitirán un oficio al gobierno municipal en el que buscan definir su postura e incluso analizan la opción de realizar una marcha por la paz.
Nancy Hernández Almaguer, elegida como presidente interino tras el asesinato del dirigente, José Vázquez Solís, destacó que la intención es evitar que se repita un escenario similar y que se redoblen esfuerzos para poner un freno a la ola de violencia que se ha intensificado durante el último mes en esta frontera.
Se trata de puntos que se expondrán ante el consejo en la sesión del próximo martes, en la que también se contempla emitir la convocatoria de registro para los interesados en asumir la presidencia del organismo.
Aunque la entrevistada, manifestó estar consciente de que el proceso de investigación es largo, criticó el hecho de que representantes de gobierno no se hayan acercado a entablar algún dialogo.

EXTRAEN 104 cápsulas de COCAINA a niña de 11 años !!!...la MISERIA HUMANA.

  • Una niña de 11 años seguía el miércoles en estado grave después de varias horas de operación en un hospital de Cali, al sur de Bogotá, en la que le extrajeron 104 cápsulas de clorhidrato de cocaína que llevaba en su interior.
Cali,Col.-22/Nov/2014 La menor, que iba a ser utilizada como mula para transportar la droga a Europa, había sido ingresada el martes tras presentar síntomas que obligaron a su hospitalización.
La policía revisó la vivienda familiar y encontró una reserva para un vuelo Cali-Bogotá-Madrid previsto para el martes 18 de noviembre y una carta autorizando la salida del país de la niña. Junto con otros documentos halló también el pase de abordo de un vuelo anterior realizado por el padre hace menos de un mes entre la ciudad española de Barcelona y Cali, informó el general Hoover Penilla, comandante de la policía metropolitana de Calí.
La menor se encuentra en el área de cuidados intensivos de un centro hospitalario de Cali al que llegó en los brazos de su padre, tal como se pudo ver en las cámaras de seguridad del nosocomio. Según los médicos que la atendieron si a la menor no se le hubiera realizado la cirugía de emergencia habría perdido la vida. No descartaron que puedan quedarle secuelas.
“En casi 30 años de servicio como policía he visto diferentes métodos utilizados por los narcotraficantes con el fin de sacar la droga a otros países, casi siempre con personas mayores o de la tercera, pero el método que utilizaron con la niña es la primera vez que lo veo. Es insólito y reprochable en todos los sentidos”, sostuvo el general Penilla.
Por el momento se desconoce el paradero del padre de la niña del que sólo se sabe que entró con una camiseta oscura a la clínica acompañado de otro familiar y con su hija en brazos.
Una vez que sea dada de alta, la niña ingresará al sistema de protección “con el fin de restablecer sus derechos y tomar las medidas pertinentes frente a un caso tan aberrante como éste”, afirmó John Arley Murillo, director del Instituto de Bienestar Familiar. (AP)