La Guardia Nacional (GN) informó que, de los 137 mil 716 elementos activos en 2024, desplegó 108 mil 089 efectivos en las 32 entidades federativas, deteniendo a más de 10 mil personas con actividad delictiva.
La GN también detalla en su desglose que las 10 mil 69 personas detenidas por actividades delictivas: 2 mil 704 fueron puestas a disposición del ministerio público federal, 2 mil 746 al ministerio público del fuero común y 4 mil 619 que cometieron faltas administrativas.
1. Discrepancias en cifras y falta de transparencia
El informe sobre la Guardia Nacional (GN) que reporta el despliegue de 108 mil efectivos y la detención de más de 10 mil personas en 2024 plantea serias dudas sobre la eficacia y eficiencia de la corporación, especialmente cuando se analiza la relación entre el tamaño del despliegue y los resultados obtenidos.
2. Eficacia operativa: baja productividad
La GN reporta 10,069 detenciones en 2024.Si se compara esta cifra con el despliegue de 108 mil efectivos, cada elemento realizó, en promedio, 0.093 detenciones al año (menos de una detención por cada 10 elementos). Investigaciones académicas lo confirman: la tasa de detenciones por efectivo de la GN es de apenas 0.071 por año, mientras que la Policía Estatal Preventiva logra 1.6 detenciones anuales por elemento. Esto evidencia una eficiencia significativamente menor respecto a otras corporaciones civiles.
3. Calidad de los resultados y pertinencia de la acción
El informe oficial destaca el crecimiento del despliegue territorial (75% en seis años), pero los resultados en decomisos y detenciones no son proporcionales al incremento de personal. Por ejemplo:
- En 2024, la GN incautó cerca de la mitad de drogas que en 2019, a pesar de contar con más elementos desplegados.
- El aseguramiento de armas y vehículos ha crecido, pero la cantidad de detenciones y la efectividad en la reducción de delitos de alto impacto no muestran un avance acorde al tamaño y presupuesto de la corporación, donde lo unico que crece son los abusos.
4. Distribución territorial y priorización cuestionable
El despliegue de la GN no necesariamente corresponde a las zonas con mayor incidencia delictiva. Por ejemplo, la Ciudad de México, con una de las policías locales más grandes, sigue concentrando más elementos federales que estados con mayores índices de homicidios, como Guanajuato. Esto contradice la narrativa oficial de priorización de áreas conflictivas y sugiere decisiones operativas poco alineadas con las necesidades reales de seguridad.
5. Militarización y debilitamiento de policías civiles
El predominio de personal militar y la subordinación a la Sedena han debilitado la función civil de la seguridad pública. A pesar de la inversión y el crecimiento, la GN no ha logrado reemplazar ni superar la efectividad de las policías estatales y municipales. La tendencia a la militarización ha sido criticada por su limitada capacidad investigativa y su débil impacto en la reducción de delitos complejos.
6. Costos y controles internos
El crecimiento del número de efectivos ha traído consigo un aumento en los casos disciplinarios: de cero sancionados en 2019 a más de 21 mil en 2024. Esto sugiere problemas de control interno y posibles deficiencias en la formación y supervisión del personal.
7. Conclusión argumentada
- La cantidad de efectivos desplegados no se traduce en calidad ni cantidad de resultados en seguridad pública.
- La baja productividad por elemento, la falta de transparencia en cifras y la cuestionable distribución territorial debilitan la justificación de la estrategia basada en la GN.
- La militarización no ha resuelto los problemas estructurales de inseguridad ni ha fortalecido las capacidades de investigación y prevención del delito.
- La eficiencia y eficacia de la GN, medidas por detenciones, decomisos y reducción de delitos, no justifican la magnitud de recursos y personal asignados, lo que exige una revisión profunda de la estrategia y un fortalecimiento de las policías civiles.
Por que ni eficacia, ni eficiencia
El contexto de la Guardia Nacional (GN) en México, con un despliegue masivo de efectivos y resultados operativos bajos, revela un choque frontal entre los conceptos de eficacia y eficiencia en la gestión de la seguridad pública.
Eficacia se refiere a la capacidad de cumplir los objetivos, es decir, lograr el efecto deseado (por ejemplo, realizar detenciones o reducir delitos). Eficiencia, en cambio, implica alcanzar esos objetivos utilizando la menor cantidad de recursos humanos y materiales posibles, optimizando tiempo, personal y presupuesto.
En el caso de la GN:
- La eficacia es limitada: Aunque se reportan más de 10 mil detenciones en 2024, el número es bajo en relación al tamaño del despliegue (108 mil efectivos). Esto implica que, aunque se logra el objetivo de detener personas, el resultado es magro para la magnitud de recursos empleados.
- La eficiencia es aún menor: La productividad por elemento es extremadamente baja: apenas 0.071 detenciones por efectivo al año, en comparación con 1.6 detenciones por policía estatal. Esto indica un uso poco óptimo de los recursos humanos y materiales disponibles.
La situación se agrava porque, además de la baja productividad, existen inconsistencias en los datos reportados y falta de transparencia, lo que impide evaluar con precisión si los recursos públicos están siendo utilizados adecuadamente para el fin propuesto.
El choque entre eficacia y eficiencia en este contexto se expresa así:
- Se cumple parcialmente el objetivo (eficacia limitada), pero se hace con un enorme gasto de recursos (baja eficiencia).
- La GN no logra justificar su tamaño y presupuesto con resultados proporcionales, lo que evidencia una gestión ineficaz e ineficiente de la seguridad pública.
- La comparación con otras corporaciones muestra que es posible obtener mejores resultados con menos recursos, lo que subraya la ineficiencia de la GN.
En términos de políticas públicas, este choque implica que no basta con alcanzar metas mínimas (eficacia), sino que es indispensable hacerlo optimizando los recursos (eficiencia), especialmente cuando se trata de bienes públicos como la seguridad. La falta de equilibrio entre ambos conceptos en la GN genera un desempeño deficiente y cuestiona la sostenibilidad y legitimidad de la estrategia actual.
A que equivale
1. El elefante en la cristalería
Imaginen que contratan un elefante para limpiar una tienda de cristales. Aunque el elefante es grande y fuerte (como la GN con muchos efectivos), su tamaño y torpeza hacen que rompa más cristales de los que limpia. El resultado es desproporcionado respecto al esfuerzo y los recursos empleados: mucho movimiento, poco beneficio real.
2. Usar un cañón para matar una mosca
Es como si para eliminar una simple mosca en una habitación, utilizaras un cañón. El cañón representa el enorme despliegue de recursos (personal, presupuesto), pero el resultado (matar la mosca) es mínimo y el costo, desproporcionado. Hay un gran desperdicio de recursos para un resultado insignificante y en ocasiones no matas la mosca, pero siempre desmadras la mesa.
En sintesis,el análisis muestra que el informe oficial, lejos de reflejar un éxito operativo, evidencia deficiencias estructurales y una brecha significativa entre el discurso gubernamental y los resultados tangibles en materia de seguridad pública, son un fracaso.
Con informacion: PROCESO/ ARISTEGUI NOTICIAS

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