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martes, 16 de diciembre de 2025

EL «LIDER SINDICALISTA TODO TERRENO»: «FUGITIVO que CAMPECHANEABA el MEGAFONO con GASOLINA CONTRABANDEABA era SOCIO de BANDON del DUEÑO de MISS UNIVERSO»…y asi estan muchos mas por todo el pais.


Hay quienes dicen que Guillermo Fragoso Báez nació para pelear por los derechos laborales; otros juran que nació para extorsionar transportistas con la misma pasión con la que un chef adereza su platillo estrella. Lo cierto es que el hoy prófugo líder del Sindicato Nacional 25 de Marzo logró mezclar en una sola vida las marchas por mejores condiciones laborales… con el tráfico de combustible desde Guatemala. Un sindicalismo con aroma a gasolina robada.

Y si la historia no fuera ya lo bastante estrafalaria, su propio domicilio fue blanco de un ataque con explosivos en 2024, quizá porque en su gremio la competencia no se resuelve con comunicados, sino con dinamita.

La Fiscalía General de la República (FGR) tiene documentado que Fragoso no militaba solo. Entre sus amistades selectas aparecen los nombres de Jacobo Reyes León “El Yeicob” —ex candidato municipal en San Martín de las Pirámides y abogado de ocasión— y Raúl Rocha Cantú, empresario multifacético y copropietario del certamen Miss Universo, porque claro, ¿quién no quisiera combinar pasarelas, pipas de gasolina y fusiles de asalto en su hoja de vida?

Las investigaciones apuntan a que “El Yeicob” fungía de abogado y enlace operativo, mientras Fragoso mantenía sus “grupos de choque” listos para invadir predios. También ostentaba el flamante rango de “escolta” de una empresa de seguridad privada —Servicios Integrales Valbon— que, según la FGR, tenía menos vocación de cuidar y más de traficar armas y obtener licencias de la Sedena sin tanto papeleo para favorecer al CJNG y el CARTEL del GOLFO.

Cuando la autoridad cateó el rancho “La Espuela” en Querétaro, allá por febrero, lo que halló fue combustible contrabandeado y papeles de Fragoso, porque los criminales mexicanos, fieles a su costumbre, jamás se deshacen de sus identificaciones oficiales. Orden, ante todo.

Entre extorsiones, pipas quemadas y aspiraciones políticas frustradas (buscó una diputación local por el PRD en 2021, pero la urna fue menos generosa que sus contactos), Fragoso se consolidó como el ejemplo perfecto de que en México el sindicalismo puede ser, simultáneamente, un instrumento de defensa obrera y una franquicia del crimen organizado.

En resumen, un líder sindical que quiso ser político, acabó siendo prófugo, y de paso demostró que el huachicol también puede tener comité ejecutivo.

Con informacion: ELNORTE/

"CASI 10 MIL MILLONES...SIN QUERER ?": "ERRORCITO con CARA de SUICIDIO LEGAL del EJERCITO le CUESTA al PUBLICO 9 MIL 500 MILLONES de PESOS...negligencia procesal y desaseo jurídico administrativo de General en grado superlativo.


Ah, la eficiencia mexicana pixelada en su máxima expresión: la Secretaría de la Defensa Nacional logrando lo imposible, tirar casi 9 mil 534 millones de pesos por la ventana… y ni siquiera en drones, armas o helicópteros nuevos, sino en pura incompetencia jurídica.

Resulta que la Sedena, ahora DEFENSA, esa institución que presume disciplina de acero, confundió el arte de la guerra con el arte del autogol burocrático. 

Su apoderado legal, el General Pedro Bonilla Muñoz, fue al juzgado sin uno de los básicos del kit de abogado: demostrar que, efectivamente, representaba a la institución. Y cuando finalmente intentaron enmendar la metida de pata, lo hicieron fuera de tiempo. Cronómetro en cero, partido perdido.

El juez Gabriel Regis, muy correcto, simplemente aplicó el reglamento: “No se defendieron, ahora paguen”. Y claro, pagar significa entregar una montaña de dinero del público a la empresa de José Susumo Azano, un señor que ya había hecho fama por vender juguetes de espionaje tipo Pegasus y por donar ilegalmente plata en campañas de políticos gringos. Un emprendedor global, digamos, con visión… y buen olfato para los negocios fáciles.

Pero la joya no termina ahí. Estos contratos datan de la época dorada de compras directas —los años de Peña Nieto—, cuando firmar acuerdos millonarios sin licitación(…como hoy) era casi un deporte nacional y con el mismo el mismo ejercito. Después vino la rescisión, la demanda, el juicio, y finalmente esta saga de errores.

El suicidio legal

Lo que aquí nos ocupa constituye un caso paradigmático de negligencia procesal y desaseo jurídico administrativo en grado superlativo. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), actuando como ente demandado en un juicio mercantil —derivado de la ejecución de contratos administrativos celebrados entre 2010 y 2012—, incurrió en dos errores que cualquier pasante medianamente alfabetizado en derecho procesal habría evitado.

Primero, el representante jurídico de la Sedena, General Brigadier Pedro Bonilla Muñoz, omitió acreditar debidamente su personalidad jurídica conforme a los artículos 106, 107 y correlativos del Código Federal de Procedimientos Civiles. En consecuencia, su escrito de contestación se tuvo por no presentado, lo que colocó a la dependencia en estado de rebeldía procesal, acarreando la presunción de veracidad de todos los hechos alegados por la parte actora, Security Tracking Devices (STD).

Posteriormente, la misma autoridad intentó reparar el entuerto presentando recurso de apelación, pero lo hizo fuera del término legal previsto en el artículo 134 del citado código —es decir, de manera extemporánea—. Dicha omisión llevó a que el Tribunal Colegiado de Apelación declarara firme la sentencia que había dejado sin defensa a la Sedena. En lenguaje llano: ya no había nada que discutir.

Por tanto, el Juzgado Décimo Sexto de Distrito en Materia Administrativa, a cargo del juez Gabriel Regis, no tuvo alternativa jurídica alguna distinta a condenar a la Sedena al pago de 9 mil 534 millones de pesos, monto resultante de la actualización de las obligaciones incumplidas y sus accesorios legales. La sentencia, vale decir, está revestida de cosa juzgada, principio pétreo del orden jurídico que impide toda ulterior revisión.

El asunto reviste además un matiz irónico: se trata de contratos adjudicados de manera directa para el suministro de tecnología de vigilancia (Pegasus y afines) durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, los cuales fueron rescindidos unilateralmente, generando la controversia. El empresario demandante, José Susumo Azano, ya tenía en su haber una condena penal en Estados Unidos por financiación ilícita de campañas, lo cual, sin embargo, es jurídicamente irrelevante para el fondo del asunto.

En síntesis, lo que aquí observamos es un suicidio legal por omisión de formalidades esenciales del procedimiento, cuya consecuencia práctica es un quebranto multimillonario al erario federal. Dicho en términos de academia: la falta de legitimación procesal activa y la extemporaneidad recursiva convergieron en un desastre jurídico de manual.

Con informacion: ELNORTE/

EN «2022 lo QUISIERON MATAR y FALLARON pero MOTOSICARIOS YA EJECUTARON al EX-JEFE de INTELIGENCIA en COLIMA»…a metros de un campamento militar y muy cerca de un destacamento de Guardia Nacional.


Efraín Medina Valenzuela, exdirector general de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública de Colima y exasesor de seguridad del gobierno de Ignacio Peralta, fue ejecutado en un ataque directo a plena luz del día en Villa de Álvarez.

Iba en su auto sobre avenida Tecnológico cuando dos sujetos en moto se le emparejaron y lo acribillaron frente al Tec de Colima, a metros de un campamento militar y muy cerca de un destacamento de la Guardia Nacional. 

Datos duros del crimen

Medina viajaba en un Volkswagen jetta con una mujer que resultó gravemente herida.

No era la primera vez que lo intentaban matar: el 6 de octubre de 2022 ya había sido blanco de un atentado a balazos en la zona norte de Colima, del que salió con lesiones graves. La Fiscalía de Colima que en aquella fecha abrió carpeta de investigación,volvio a abrir otra,auqnue hasta ahora no reporta detenidos ni ha hecho públicas líneas claras sobre móviles o responsables. 

El perfil del “experto” en seguridad

Medina fue director general de Inteligencia de la SSP estatal durante el gobierno de Ignacio Peralta y también asesor en materia de seguridad del mismo sexenio. Antes había sido director de la Policía Municipal de Coquimatlán, es decir, un cuadro colocado en posiciones clave del aparato de seguridad local. 

Su historial tampoco era precisamente limpio: fue consignado en su momento por abuso de autoridad, uso de documentos falsos y encubrimiento por favorecimiento, por intentar cobrar un cheque de 47 mil pesos ligado al entonces senador panista Víctor Manuel Torres. El mismo hombre que debía anticipar riesgos y mapear estructuras criminales cargaba expedientes propios, en un sistema que recicla perfiles cuestionados como “especialistas”, lo mismo a nivel estatal, que federal.

La inteligencia que siempre llega tarde

Que al exjefe de Inteligencia lo ejecuten en una avenida conocida, en horario de tránsito, a unos metros de un campamento militar y cerca de la Guardia Nacional, es casi una nota de humor negro escrita por el narco y firmada por el Estado mexicano con su habitual “no hay detenidos”.

Se supone que la inteligencia sirve para anticipar escenarios, leer amenazas, blindar objetivos; aquí no alcanzó ni para detectar que van por el mismo tipo al que ya habían intentado matar tres años antes, con el mismo modus operandi de hombres armados en moto.

La narrativa oficial repite el libreto: se abre carpeta, se preserva la escena, “se llegará hasta las últimas consecuencias”, y mientras tanto el mensaje real ya se entendió en Colima: si pueden ejecutar al exdirector de Inteligencia frente a instalaciones federales, el resto de la población está en modo tiro al blanco. La seguridad vive en comunicados; la inteligencia, en este país, parece otra estadística más en la morgue.

Un país donde el mapa manda sobre el radar

Lo de Colima no es un desliz aislado, es síntoma: el crimen organizado marca la agenda, mueve piezas a la vista de todos y obliga a la “inteligencia” oficial a ir recogiendo casquillos y redactando partes informativos. El exjefe de Inteligencia cae en una emboscada calcada a la de 2022, y nadie en el aparato pudo –o quiso– leer que era objetivo prioritario, que requería protocolo, ruta distinta, escolta efectiva o, mínimo, que no circulara a mediodía por un corredor tan obvio. 

Aquí la única inteligencia que se adelanta es la de las organizaciones criminales, que detectan rutinas, explotan vacíos institucionales y aprovechan la comodidad de un Estado que solo reacciona cuando ya hay cadáver y cinta amarilla. Si la ejecución del hombre que alguna vez “dirigió inteligencia” no provoca una autopsia profunda del modelo de seguridad en Colima, quedará claro que el sistema no solo falla: se ha resignado a trabajar siempre una escena después.

Con informacion: PUBLIMETRO/ NMAS+/

«TRUMP BORRA FRONTERA entre NARCO y ENEMIGO»: «FIRMA ORDEN EJECUTIVA y DECLARA al FENTANILO ARMA de DESTRUCCION MASIVA»…asi,el mapa narco deja de ser de puntos rojos y pasa a ser un tablero de objetivos militares.


Trump acaba de decir en voz alta lo que el resto lleva años maquillando con eufemismos: el fentanilo ya no es “droga”, es munición de destrucción masiva, barata y portátil en cada esquina de la vulnerabilidad humana. 

Fentanilo: bomba de bolsillo

Cuando el presidente de la mayor potencia militar del planeta admite que “ninguna bomba causa el daño que esto está haciendo” y habla de entre 200 mil y 300 mil muertos al año, el lenguaje bélico deja de ser metáfora y se vuelve acta de defunción colectiva. Si dos miligramos —entre 10 y 15 granos de sal— bastan para matar, la línea entre laboratorio, laboratorio clandestino y laboratorio de guerra química se evapora como un riel más en una mesa de vidrio. 

Orden ejecutiva en modo guerra

El decreto no habla como un documento de salud pública, habla como manual de respuesta ante un ataque químico: se instruye a Fiscalía a endurecer penas, a Guerra a aportar recursos de seguridad nacional y a Seguridad Nacional a usar la inteligencia diseñada para armas de destrucción masiva para rastrear redes de contrabando de fentanilo. Cuando el Pentágono entra a la conversación sobre una sustancia que antes se recetaba para el dolor, la frontera entre “narco” y “enemigo estatal” queda oficialmente borrada.

Cárteles como ejércitos, no bandas

Al designar al fentanilo ilícito como arma de destrucción masiva, se asume que quienes lo producen y distribuyen ya no son simples traficantes, sino actores que financian asesinatos, terrorismo, insurgencias y disputan rutas como si fueran corredores estratégicos de una guerra convencional. De paso, convertir a ocho cárteles en Organizaciones Terroristas Extranjeras, mientras se habla de ataques militares contra “narcoterroristas”, deja claro que el mapa narco deja de ser de puntos rojos y pasa a ser un tablero de objetivos militares. 

El laboratorio global de la negligencia

La jugada de Trump también exhibe a los demás: si hace falta una orden ejecutiva para tratar al fentanilo como arma, es porque durante años otros toleraron su circulación como “otro problema de drogas” mientras se convertía en la principal causa de muerte de estadounidenses entre 18 y 45 años.

Aranceles contra México, Canadá y China por “incapacidad” para frenar el flujo venenoso suenan a sanción geopolítica, pero también a confesión tardía de que el norte llevaba años mirando para otro lado mientras contaba cadáveres. 

Una guerra que ya se perdió en la morgue

Trump promete no descansar hasta erradicar el fentanilo de las calles, una molécula que ya demostró ser tan eficiente como los misiles para destruir comunidades desde dentro. La paradoja brutal es que al designarlo arma de destrucción masiva, tambien se reconoce que el enemigo no está en un silo nuclear, sino en pastillas falsificadas, en la economía del narco,en la complicidad de países enteros, ademas de la desesperación de quienes encuentran en un polvo barato la única vía de escape posible de una lastimosa realidad que los circunda y los atrapa, pero ya no los suelta.

Con informacion: YOUTUBE/NOROESTE/

«AHORA en SONORA»: «ACUSAN EXTORSIONES de la ORGANIZACION CRIMINAL SINDICAL de MORENA DENOMINADA CATEM PROPIEDAD del DIPUTADO PEDRO HECES»…que tiene como abogado de facto a «Batman».


En Sonora, el sindicalismo del Diputado de Morena,Pedro Haces,el “de la nueva era” parece haber encontrado la fórmula perfecta para hacer negocio sin necesidad de abrir una empresa: basta con una constancia de representatividad pirata, un emplazamiento de huelga al vapor y una buena dosis de amenaza bien redactada. 

Empresarios de distintos rubros —de maquiladoras hasta importadores— acusan a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem), ese invento del morenismo sindical encabezado por Pedro Haces, de jugarle al Robin Hood… pero sin la parte de repartir el botín.

Según un comunicado anónimo (porque nadie quiere terminar con huelgas fantasmas o con visitas indeseadas), al menos 20 empresarios señalan directamente a tres damas del gremio, entre ellas Carolina Lara Moreno, la jefa sindical de Catem en Sonora. Le acompañan Marisela Parra Martínez y Brenda Esquer Palma, todas acusadas de operar la extorsion: piden papeles dudosos de representatividad y luego amenazan con huelgas para, ¡oh sorpresa!, “negociar” mensualidades o pagos para desistirse. Un modelo de extorsión con uniforme sindical y discurso de “democracia laboral”.

Sí, esa misma reforma laboral del 2019 que prometía limpiar los sindicatos de trampas y “charrazos”. Hoy parece haber sido reinterpretada como un manual de presión económica. La historia se repite con ritmo norteño: en Nogales ya suena la alarma, y los empresarios aseguran que el miedo a represalias mantiene el silencio, aunque el problema ya huele a podrido.

Pero la película ya tuvo precuela en La Laguna, donde cayó “El Limones”, un personaje digno de telenovela sindical-criminal que, según las autoridades, en animo de proteger al sindicato,solo estaba mezclado con “Los Cabrera” y no con la CATEM del Diputado Haces. Tras las redadas en Durango, la Catem insistió en que el hombre no era de los suyos… aunque los papeles y las fotos digan otra cosa.

Así, entre comunicados anónimos, líderes sindicales reciclados y extorsiones maquilladas de derechos laborales, el sindicalismo “moderno” demuestra que la revolución obrera también se puede cotizar, siempre y cuando alguien esté dispuesto a pagar para no irse a huelga.

Con información: ELNORTE/

«VICTORIA en ABONOS o DERROTA a PLAZOS ?»: «ESTRATEGIA en SINALOA sigue PAGANDOSE con MUERTOS,LEVANTADOS,NEGOCIOS CERRADOS y PATRIMONIO DESPOJADO»…a 1 año, 3 meses y 5 días —unas 10,200 horas.


La “ola” sangrienta de Sinaloa ya no es operativo: es temporada permanente de caza, y lleva 1 año, 3 meses y 5 días —unas 10,200 horas— sin que la autoridad logre algo parecido a una victoria definitiva y sustantiva. En este lapso, el mensaje ha sido brutal y cuando una guerra se estanca, deja de ser batalla y se vuelve derrota administrada. 

El reloj de la guerra

Del 9 de septiembre de 2024 al 14 de diciembre de 2025, de acuerdo con cifras de NOROESTE, hablamos de unos 462 días: 66 semanas de “estrategia” y cero final de temporada. Son más de 10 mil horas en las que el mismo pleito interno del mismo cártel convirtió a Sinaloa en laboratorio de impunidad, mientras el gobierno finge que el conflicto se va a resolver solo por aburrimiento y sin menoscabo de victorias esporádicas ,pero siempre bajo ataques del CDS.

En este tiempo ya se acumularon 2,471 homicidios dolosos, 2,942 personas privadas de la libertad, 8,696 vehículos robados, 1,982 detenidos y 159 abatidos, según el balance oficial que dista mucho de la realidad sangrienta.

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Traducido: cada día amanecen en promedio 5 ejecutados, 6 desaparecidos, casi 19 carros robados y poco más de 4 detenidos, como si la estadística fuera una app de suscripción: cobro diario, solución jamás.

Analogías de una derrota lenta

Con esos números, la “estrategia” se parece más a una empresa que quema empleados que a un Estado que impone reglas. Si esto fuera una obra, Sinaloa ya estaría en el tercer acto; pero el guion de seguridad sigue atorado en el primer borrador, lleno de balas, sin final y con el público (la sociedad) atrapado en la butaca. 

Es como ver a un cirujano que presume que la hemorragia “va bajando” mientras el paciente lleva mas de un año desangrándose en la plancha. La victoria que se promete “a largo plazo” después de cientos de muertos y miles de desaparecidos es, en realidad, una derrota a plazos: se paga en cuerpos, en negocios cerrados, en miedo cotidiano. 

El segundo piso… y contando

Omar García Harfuch dirige la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y coordina la Estrategia Nacional de Seguridad Pública; en papel es el hombre del segundo piso, el encargado de que esto se ordenen que se desordene mas. En los hechos, la guerra interna del cártel la administran, no la resuelven, como si la estuvieran prolongando hasta un hipotético tercer piso del gobierno.

Cuando un conflicto armado se normaliza y la única constante es que sigan sumándose días, horas y cadáveres, la batalla dejó de ser batalla: es guerra perdida por inercia. Y en Sinaloa, con más de un año de sangre corrida y un futuro pateado hacia adelante, todo indica que la derrota ya se firmó; sólo falta que alguien en el gobierno se atreva a leerla en voz alta. 

«Aunque lo mas grave parece ser, que mientras el gobierno minimiza la violencia, ciudadanos la normalizan». 

Con informacion: NOROESTE/

lunes, 15 de diciembre de 2025

«500 BOLSAS con RESTOS HUMANOS»: El «CJNG EXHIBE al MUNDO porque es el CAMPEON MACABRO del LEVANTON NACIONAL»… perfeccionó el método: desaparece a la gente y los gobiernos desaparecen la evidencia.


Guadalajara ya tiene su propio récord mundial antes del Mundial 2026. No es de goles ni de arquitectura deportiva: es el campeonato no oficial del “levantón nacional”. Los campos alrededor del Estadio Akron —ese templo del futbol que se alista para recibir turistas felices— están rodeados por al menos diez fosas clandestinas

Un hermoso paisaje de horror a menos de 20 kilómetros del balón oficial de la FIFA.

Todo empezó, como empiezan las tragedias mexicanas, con una obra en construcción. En febrero, unos albañiles levantaban casas nuevas en un predio de Zapopan cuando encontraron bolsas con restos humanos. La noticia pasó de puntitas por los medios, quizás porque hablar de decenas de cuerpos no combina bien con los eslóganes de “Jalisco es México” o con el logo del Mundial.

De esa primera fosa —en el predio Las Agujas— fueron saliendo bolsas como si se tratara de una promoción del infierno: 270 bolsas aquí, 47 más en Arroyo Hondo, 100 en Lomas del Refugio y 89 en Nextipac. Los colectivos de buscadoras contabilizan más de 500 bolsas con restos humanos, y contando. La Fiscalía, mientras tanto, presume eficiencia: “hemos mejorado de manera significativa”, dicen. Como si el problema fuera de relaciones públicas y no de cuerpos en descomposición.

Jaime Aguilar, de los Guerreros Buscadores de Jalisco, lo dice sin adornos: “En Jalisco se desaparece a los desaparecidos”. Y no es metáfora. Los colectivos hacen el trabajo del Estado, con palas, sudor y miedo. Los funcionarios llegan tarde, si llegan; los forenses, a veces, ni se presentan. Y mientras excavan entre costales y huesos recientes —algunos todavía con piel—, el gobierno alista sus campañas para el “embellecimiento urbano”. Porque, claro, hay que maquillar la casa antes de que llegue la FIFA.

Esa limpieza exprés tiene su propio nombre: gentrificación con cloro y fosas. Calles repintadas, glorietas remodeladas y parques nuevos sobre una ciudad llena de madres que buscan a sus hijos enterrados a pocos kilómetros del paraíso futbolero. En Jalisco, el show debe continuar —aunque el suelo esté relleno de muertos.

Hablar de “progreso” en Guadalajara es como ponerle perfume a un cadáver. El CJNG perfeccionó el método: desaparece a la gente y los gobiernos desaparecen la evidencia. Un trabajo conjunto, eficiente, alineado al ritmo del desarrollo. “Sentimos que el Gobierno trabaja para ellos”, dice Aguilar, con la resignación de quien cava todos los días sabiendo que el enemigo usa corbata y no pasamontañas.

Y así, mientras el mundo se prepara para celebrar goles, en los alrededores del Estadio Akron sigue jugándose otro torneo: el campeonato macabro del levantón nacional. Un título que nadie quiere, pero que Jalisco defiende con la disciplina del silencio institucional y la mezcla exacta de miedo y resignación. Porque aquí, los desaparecidos no descansan… solo cambian de sede.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ERIKA ROSETE/