Luego de la recurrente ausencia de detenidos en casos de trafico de huachicol por todo el pais y que han sido dados a conocer por Omar Garcia Harfuch,Secretario de Seguridad Federal,es importante advertir que la simulación de decomisos ,es una práctica documentada y arraigada en la Policía Federal, corporación de la que proviene Omar García Harfuch, y existen elementos sólidos para argumentar se sigue presentando en contexto de la “nueva estrategia de mas con los mismos”.
Evidencias de simulación en la Policía Federal
Casos recientes de decomisos falsos: Documentos filtrados y la investigación de la periodista Anabel Hernández demuestran que, bajo la gestión de altos mandos provenientes de la Policía Federal, se han presentado como éxitos decomisos que resultaron ser una farsa.
Un ejemplo es el supuesto decomiso de 250 litros de heroína líquida en Durango, anunciado públicamente por García Harfuch. Los peritajes oficiales demostraron que la sustancia no era droga, sino diésel, y aun así se difundió como un logro en materia de seguridad.
Que dice la prensa alemana Deutsche Well:
La historia detrás del decomiso de 250 litros de heroína
“…El 9 de abril pasado, al filo de las 5 de la tarde, José Luis F., de 35 años de edad, originario de Navolato, Sinaloa, conducía un tráiler tipo Torton, modelo 1998, de color blanco con morado. Transitaba por la carretera 49D, dentro del municipio de Gómez Palacio, Durango.
De acuerdo al informe de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República, que encabeza Alejandro Gertz Manero, a la altura de la entrada del ejido 6 de octubre, un grupo de agentes de la Policía Federal Ministerial (PFM) le hizo el alto.
Según los documentos relacionados con la carpeta de investigación FED/DGO/0000340/2025, de la cual obtuve copia, el oficial recibió la orden de corroborar una denuncia anónima que supuestamente había llegado a la FGR:
“Quiero denunciar a un trailero que no sé bien como se llama, pero le dicen el niño y/o el niñote, que pasa de Sinaloa a Ciudad Juárez, va cargado de droga, creo cristal o algo así, dice que siempre se va y regresa por la carretera 49D porque varias veces lo he oído platicar de eso y que cuando regresa aprovecha el viaje para traer armas y cajas de cartuchos que luego vende en Sinaloa para alivianarse, según él, se avienta hasta tres viajes al mes. En ocasiones trae un camión blanco con morado en el cual dicen que lleva la droga en tanques de diésel, a veces trae tráiler con caja y a veces con tanque. A veces le cambian el tracto, pero él sabe dónde clavar bien lo que lleva, no sé si en el tracto o en los remolques, pónganle la cazadora y atórenlo…”
Cabe señalar que en el Informe de Investigación Criminal nunca se especifica la fecha en que llegó el supuesto anónimo, ni quién lo recibió, ni si fue a través de una llamada telefónica o si fue por escrito.
Es sabido que, para justificar detenciones arbitrarias, la FGR y su Policía Federal Ministerial (PFM) utilizan la existencia de una llamada anónima, que generalmente es falsa, para con ese pretexto inventar una situación de “flagrancia” y detener a una persona. En muchas ocasiones, el modus operandi de estas autoridades es sembrar drogas y armas, y alterar las verdaderas circunstancias en las que se dan las detenciones.
Según la Fiscalía de Gertz Manero, a las 17:15 del 9 de abril de 2025, se encontraba el grupo haciendo vigilancias fijas y móviles en cumplimiento del mandamiento ministerial ordenado dentro de la carpeta de investigación ya mencionada. La justificación es que estaban buscando a un trailero conduciendo un camión “blanco con morado” que llevaba oculta droga en tanques de diésel.
Cinco oficiales, que estaban en vehículos tipo pick-up con placas de circulación particulares del Estado de Jalisco y otra camioneta pick-up con placas particulares del Estado de México, afirman en su informe que a las a las 17:23 del 9 de abril, en el kilómetro 26 más 600 de la carretera 49D, en el tramo Gómez Palacio-Bermejillo, vieron pasar a un camión que coincidía con las características del denunciado.
Según el documento, le marcaron el alto “con señales audibles y visibles”, pero el chofer no detuvo su marcha.
Cabe señalar que, según el expediente, los vehículos en que viajaban los policías de Gertz Manero no tenían insignias. Al mencionar que eran placas particulares queda claro que no viajaban en vehículos oficiales. Es decir, no viajaban en unidades con alguna característica que pudiera identificarlos como vehículos de las fuerzas del orden.
Esto hace reflexionar sobre la discrecionalidad con que se hacen estos operativos. Si hay un abuso de autoridad, violencia o desaparición forzada, los testigos no podrían decir que vieron a autoridades participando en los hechos.
Según los agentes, lo siguieron hasta la zona donde había un acotamiento para detenerlo. José Luis F. bajó del tráiler que conducía, dio su nombre. Según el Informe de Investigación Criminal, cuando los miembros de la PFM le exigieron una explicación de por qué no se había detenido, él les dijo que no sabía si eran autoridades o malandros.
Testigos de los hechos a quienes entrevisté refieren que las cosas no ocurrieron así.
José Luis F. iba transitando por la carretera 49D cuando, en un retén donde había patrullas y autos civiles, le hicieron el alto y él si se detuvo.
En el expediente se afirma que los agentes le dijeron que estaban investigando a un tráiler de características semejantes y que José Luis F. dijo que traía elotes y los dejo revisar la unidad.
Según la versión oficial, se hizo una revisión externa y comprobaron que efectivamente llevaba elotes. Y que los dos tanques de combustible que alimentan al camión iban cargados.
Según los agentes de la FGR, el contenido de un tanque “correspondía con las características de los hidrocarburos” y con absoluta especulación se determinó que el otro tanque contenía un líquido de color más oscuro y olor diferente que, “en base a la experiencia” de los agentes era heroína líquida.
Se ordenó la detención de José Luis F. por “hechos posiblemente constitutivos de delito”, y lo llevaron a las oficinas de la FGR en Gómez Palacio, Durango, donde fue puesto a disposición del Ministerio Publico.
Se procedió al “trasvase” de la supuesta heroína líquida, con la cual los elementos de la Policía Federal Ministerial llenaron 5 bidones de capacidad de 50 litros, dando una cantidad de 250 litros de la presunta droga.
De acuerdo con la información recabada por testigos de los hechos, los policías de la FGR presionaron al chofer del camión para que declarara que transportaba droga, a lo cual él se negó y reiteró que solo llevaba elotes y que era imposible tener droga líquida en el tanque de combustible porque llegaría al motor y lo arruinaría.
José Luis F. fue trasladado a los separos de la FGR y quedó detenido cerca de 48 horas.
Su captura quedó inscrita en el Registro Nacional de Detención, de acuerdo a la ficha de la cual tengo copia.
Mientras estaba detenido, agentes de la FGR hicieron una investigación e inspección incluso en domicilios de la familia de José Luis F. en Culiacán, Sinaloa, sin encontrar nada irregular.
Se enviaron a servicios periciales de Durango las muestras de la supuesta “heroína liquida”….DW.
Mecanismos de simulación: En el caso citado, se utilizó una denuncia anónima sin fecha ni responsable, y los agentes actuaron sin identificación oficial. El expediente muestra que la detención y el aseguramiento se justificaron solo en la “experiencia” de los agentes, sin pruebas periciales en el momento de la detención, lo que apunta a un modus operandi de simulación para fabricar resultados y mandar mensajes de exito al estilo “García Luna”.
Falta de rectificación institucional: Ni García Harfuch ni la FGR han aclarado públicamente el falso decomiso, perpetuando la narrativa de éxito y evitando la rendición de cuentas. Esto genera dudas sobre la veracidad de otras cifras y operativos presumidos como éxitos durante su gestión.
Contexto estructural en la Policía Federal
Trayectoria de Harfuch: Omar García Harfuch inició su carrera en la extinta Policía Federal Preventiva en 2008 y sin pasar los exámenes de confianza, aun asi fue ascendiendo rápidamente hasta ser titular de la División de Investigación y luego comisionado de la Agencia de Investigación Criminal de la FGR. Estas áreas han sido señaladas por su opacidad y por priorizar la presentación de “resultados” mediáticos sobre la efectividad real en el combate al crimen.
Presión por resultados y simulación: La cultura institucional de la Policía Federal, especialmente en los sexenios recientes, ha estado marcada por la presión para mostrar éxitos inmediatos ante la opinión pública y autoridades superiores, lo que ha incentivado la simulación de detenciones y decomisos. La falta de controles externos y la opacidad en los procedimientos han facilitado la fabricación de operativos ficticios o la exageración de logros embelleciendo capturas, muchas fantasiosas.
Conclusión
La evidencia muestra que fingir decomisos es una práctica arraigada en la Policía Federal, de donde proviene Omar García Harfuch. La simulación de operativos y la presentación de resultados falsos han sido documentadas en casos recientes y forman parte de una cultura institucional orientada a la propaganda y la simulación, más que a la rendición de cuentas o la eficacia real en la seguridad pública.
Con informacion: Deutsche Well/ GOB/COMUNICADO

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