Para nadie es un secreto ,que la agenda de violencia de Tamaulipas cambio sustantivamente cuando los carteles en disputa,de las facciones de “Metros y Escorpiones”, entraron en tregua luego de la llegada de Donald Trump a la Presidencia de EE.UU.
Sin embargo, las autoridades farsantes, buscando mandar señales de exito,ya tradujeron este saldo de paz relativa, a la exitosa “coordinación entre los tres niveles de autoridad y a estrategias preventivas y disuasivas”, nada mas alejado de la realidad.
Contraste: Reducción de homicidios vs. crisis de desapariciones en Tamaulipas
Este dia,la urgencia del mismo discurso gubernamental se volvio a hacer presente en la farsa de las cifras,la especialidad de la casa, para enfatizar otra vez,una notable reducción en los homicidios dolosos en Tamaulipas,donde según los “cuentos” oficiales, el estado reportó una disminución de más del 50% en el promedio diario de homicidios dolosos durante el primer semestre de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024.
1. Narrativa oficial: reducción de homicidios dolosos
“El trabajo conjunto está dando resultados. Estamos atendiendo temas como el secuestro, personas no localizadas, robo y extorsión, a través de medidas disuasivas y preventivas…”
— Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas”.
2. El vacío: desapariciones y la manipulación de cifras
Sin embargo, esta narrativa omite deliberadamente la crisis de desapariciones. Tamaulipas encabeza la tercera tasa per cápita de personas desaparecidas mas alta de México.

El fenómeno de los “levantones o desapariciones forzadas”, no se traduce necesariamente en homicidios registrados: si no se encuentra el cuerpo y no se contabiliza como asesinato, aunque la ausencia sea permanente y, en la práctica, equivalga a la muerte.
La falta de cuerpos permite que las autoridades presenten cifras “exitosas” de reducción de homicidios, mientras la cifra negra de desapariciones crece, cifras que por cierto de manera dolosa nunca citan en voz alta.
3. Dinámica perversa: “Desaparecer equivale a morir”
En Tamaulipas, la desaparición forzada bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal,se ha convertido en una forma de violencia letal que no siempre se refleja en las estadísticas oficiales de homicidio. La lógica es brutal: si no hay cuerpo, no hay homicidio que registrar, aunque la persona esté ausente de manera definitiva. Esto genera una distorsión en la percepción de seguridad y le permite a gobiernos farsantes mandar señales equivocadas de éxito gubernamental.
| Indicador | Narrativa oficial | Realidad alterna (desapariciones) |
|---|---|---|
| Homicidios dolosos | Reducción histórica (>50%) | No incluye desaparecidos sin cuerpo. |
| Desapariciones | Poco visibilizadas | Crisis humanitaria, tasas más altas del país |
| “Levantones” | No siempre se cuentan como homicidio | Equivalen a muertes invisibles |
4. Manipulación y uso político de las cifras
El énfasis oficial en la reducción de homicidios dolosos permite al gobierno celebrar “éxitos” en seguridad, mientras la crisis de desapariciones crece y permanece en la sombra.
Esta dolosa omisión sistemática de nombres sin cuerpo ,aunque Tamaulipas tambien esta lleno de cuerpos sin nombre, distorsiona la realidad y minimiza el sufrimiento de miles de familias, además de dificultar la exigencia de justicia y verdad.
¿Por qué aunque no haya cuerpos, sí hay homicidios?
1. Concepto legal y social de homicidio
Un homicidio no depende exclusivamente de la presencia de un cuerpo para ser considerado como tal. Desde el punto de vista legal y criminológico, el homicidio es la privación de la vida de una persona por otra, y puede ser acreditado mediante diversos tipos de evidencia, no solo la existencia física del cadáver.
2. Evidencia indirecta y presunción de muerte
- Testimonios y contexto: En muchos casos, existen testigos, videos, mensajes o llamadas que documentan el momento o las circunstancias de la desaparición violenta de una persona.
- Indicios materiales: Manchas de sangre, restos biológicos, pertenencias abandonadas, armas u otros elementos encontrados en el lugar de los hechos pueden indicar que ocurrió un homicidio, aunque el cuerpo no sea localizado.
- Patrones criminales: En regiones como Tamaulipas, donde el levanton es un deporte exclusivo del crimianles y/o autoridades,que recurren a la desaparición de personas como método de control o castigo, la ausencia prolongada, el contexto de violencia y la falta de comunicación suelen ser suficientes para presumir la muerte de la víctima.
3. Jurisprudencia y estándares internacionales
- Desaparición forzada: El derecho internacional reconoce que la desaparición forzada puede implicar homicidio, especialmente cuando hay evidencia de violencia y la víctima no ha sido localizada tras un tiempo razonable.
- Presunción de muerte: Algunos países y organismos internacionales permiten declarar la muerte de una persona desaparecida bajo ciertas circunstancias, aun sin la recuperación del cuerpo, para efectos legales y estadísticos.
4. Manipulación de cifras y realidad social
- Cifra negra: La ausencia de cuerpos facilita que las autoridades no contabilicen estos casos como homicidios, lo que distorsiona las estadísticas y minimiza la magnitud real de la violencia.
- Impacto en las familias: Para las familias, la desaparición equivale a la muerte, pues la ausencia definitiva y la evidencia de violencia no dejan dudas sobre el destino de la víctima.
5. Ejemplo en Tamaulipas
En Tamaulipas, la dinámica de violencia y desapariciones ha generado una crisis humanitaria: miles de personas han desaparecido,algunos incluso después de haber cenado con el ahora gobernador,y las circunstancias son siempre violentas, y aunque no siempre se encuentran los cuerpos, la evidencia sugiere que muchas de ellas han sido asesinadas.
El hecho de que no se recuperen los restos no significa que no haya ocurrido un homicidio; solo refleja la sofisticación de los métodos criminales y las limitaciones de las autoridades para investigar y reconocer estos crímenes, por cierto muy convenientes para sus cifras llenas de maquillaje,nada empaticas,poco humanistas y muy indolentes.
En resumen:
La ausencia de cuerpos no elimina la existencia de homicidios. La violencia, los indicios materiales, los testimonios y el contexto permiten acreditar la privación de la vida, aunque el Estado, por razones políticas mas que técnicas, decida no registrarlo así en las estadísticas oficiales.
La reducción de homicidios en Tamaulipas, aunque real en términos estadísticos, no es informacion confiable, ni refleja la complejidad ni la gravedad de la violencia en la entidad. La manipulación de cifras y la omisión de la crisis de desapariciones perpetúan la impunidad y la desinformación. En Tamaulipas, desaparecer equivale a morir, aunque el Estado no lo reconozca en sus conteos oficiales.
Con informacion: NOTICIERO DE VICTORIA/ SNPDNLO

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