La escena parecía sacada de una mala película de espías, pero ocurrió en el corazón del Estado de México: un hombre de nacionalidad estadounidense, identificado como James “N”, fue sorprendido en el balcón de un departamento en la colonia Las Fuentes, Atlacomulco, vestido para la guerra y luciendo una actitud digna de villano de caricatura: casco militar, chaleco táctico verde, cuchillo en mano y un arma larga colgando del pecho, como si estuviera esperando que lo llamaran a filas… o a un casting de reality show.
El espectáculo comenzó, dice la policia en comunicado, cuando una llamada al 911 alertó sobre un sujeto armado y, según los vecinos, más agresivo que un vendedor de seguros en quincena. La policía estatal y municipal llegó al lugar y, ante el “riesgo inminente” para los habitantes, irrumpió en el departamento. Allí, además de desarmar y detener al protagonista de esta tragicomedia, notaron que presentaba una herida en la mano derecha—quizá resultado de tanto manosear cuchillos y armas en espacios reducidos.
Pero lo que realmente elevó el nivel del surrealismo fue el hallazgo de una credencial y una placa con la leyenda “Agencia Central de Inteligencia (CIA)”. Sí, el detenido portaba orgullosamente su supuesto gafete de la CIA, como quien presume la credencial del club de video, aunque las autoridades no tardaron en aclarar que la autenticidad de dichos documentos es, por decir lo menos, dudosa.
Es por demas harto conocido, que la CIA sí utiliza credenciales para sus agentes, pero su uso está estrictamente regulado y depende del contexto operativo.
Dentro de Estados Unidos, los agentes de la CIA emplean credenciales oficiales para acceder a instalaciones de la agencia y para identificarse cuando es necesario ante otras autoridades o en situaciones administrativas.
Fuera de Estados Unidos, es norma que los agentes de la CIA no utilicen credenciales oficiales de la agencia. Esto se debe a la necesidad de mantener la confidencialidad y proteger la identidad de los agentes, ya que portar una credencial de la CIA en el extranjero podría poner en riesgo su seguridad y comprometer operaciones encubiertas.
En el domicilio, dice la “polecia”, que hallaron un arsenal digno de un villano de película de acción: cuatro pistolas de diferentes calibres, dos armas largas Colt calibre 5.56 mm, más de cien municiones, seis cargadores, dos chalecos tácticos con placas balísticas, dos cascos (uno con cámara digital y visión nocturna, por si la misión incluía grabar TikToks en la oscuridad), carrilleras y hasta goggles.
El ciudadano estadounidense fue trasladado al hospital en calidad de detenido, mientras las autoridades intentan descifrar si se trata de un agente secreto, un coleccionista de gadgets militares, o simplemente un fanático de las películas de espías que se tomó el “disfraz” demasiado en serio.
Por lo pronto, la Fiscalía de Asuntos Especiales del Estado de México ya abrió la carpeta de investigación para determinar si James “N” es un infiltrado internacional, un entusiasta mal asesorado, una madrina de la federal, o el nuevo protagonista de la sección de “insólito pero cierto”.
Con informacion: ELNORTE/



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