Había una vez, en algún rincón soleado de México, un grupo de papayas que soñaban con cruzar la frontera de Mexico por Tamaulipas,querian conquistar los paladares exigentes de otro lado del Río. Pero sabedoras de los peligros de cruzar por esta entidad harto peligrosa,no quisieron irse solas y se fueron acompañadas en un camión con 1,166 kilos de metanfetaminas, aunque para su desgracia, pero mas para el bolsillo narco, terminaron atrapadas por la tecnología de las agencias de la ley en el Puente Internacional de Pharr, ese portal que une Reynosa la “maldosa” con Hidalgo, Texas.
Del campo al camion: la manufactura del misterio
Imaginemos la escena: en una empacadora de Colima o Chiapas, manos expertas seleccionan las papayas más robustas y mas bonitas, las “elegidas”. Pero en vez de terminar en cajas para el súper local, terminaron apiladas entre un valioso cargamento de metanfetamina, cuidadosamente camuflado.
El desfile de uniformes: filtros, retenes y revisiones
Ahora, el verdadero reto: pasar por esa pasarela de los uniformes multicolor. Primero, los filtros locales, donde los chalecos con vivos fosforescentes las saludaban con una sonrisa y un “¿todo bien, jefe?”. Luego, los retenes estatales y enseguida los federales ,todos pertrechados con su aire de detectives de película, revisando papeles, haciendo preguntas y echando un vistazo al cargamento, no encuentran nada y las papayas siguen por carretera donde se encuentran con retenes militares y después de esperar pacientemente a que les toque la revisión, para su suerte, resulta que con la tecnología arcaica de que disponen, tampoco encontraron nada y no quisieron arriesgarse a echar a perder papayas atravesandoles una varilla para luego ver a que huele, en tanto las papayas siempre discretas, mantenian la compostura, como si ya hubieran hecho eso antes.
Después, el tráiler sigue avanzando hacia la frontera de Tamaulipas con rumbo al sueño americano donde otra vez y para su fortuna, logran cruzar la tediosa y fastidiosa revisión del lado mexicano del puente internacional donde nadie halló nada.
Pero cuando ya estaban del lado “gringo de la ley”, otro desfile de uniformes se vuelve internacional: azul marino, verde olivo, beige…cada uno con su propio estilo de revisión. Las papayas, sudando (si es que pudieran), pasan por rayos X, olfateos caninos y preguntas existenciales: “¿A qué sabe una papaya texana?”.
Pero el destino es caprichoso y el universo muy conspirador
Ya en plena revisión ,un oficial de CBP —quizá fanático o muy conocedor de las frutas tropicales— algo no le late y decide que ese cargamento merece una segunda inspección. Aquí, la tecnología y un equipo canino entran en acción y, ¡sorpresa! ,entre las papayas emergen 384 paquetes de metanfetamina, con un peso total de 1,166 kilos y un valor callejero de más de 23 millones de dólares.
Las papayas, que soñaban con ser parte de un desayuno saludable en Houston, terminan detenidas como complices y protagonistas de un decomiso histórico. Los oficiales, entre risas y asombro, reportan el hallazgo:
“Esta masiva incautación de metanfetamina refleja la peligrosa realidad de la amenaza de las drogas que enfrentamos a diario”…Carlos Rodríguez, Director del Puerto de Entrada Hidalgo/Pharr/Anzalduas.

Reflexión final (y una pregunta incómoda)
¿En qué momento, entre el campo y la aduana de EE.UU, este camión y sus papayas lograron esquivar tantos ojos, filtros y uniformes? ¿Cuántas manos las tocaron y hurgaron entre ellas sin encontrar nada, cuántos “todo bien, pásale” escucharon? El misterio queda en el aire, como la fragancia de una papaya madura… o como el suspenso de un buen thriller fronterizo.
Porque, al final, la pregunta no es solo cómo llegaron las papayas hasta el puente, sino cómo lograron pasar el Operativo Frontera,como le hicieron para atravesar tantas barreras llenas de policias con nueva estrategia de “inteligencia y coordinacion”, cuantas filas engorrosas pasaron para que al final de su periplo en Mexico nadie notara su “peso extra”. ¿Será que, en la frontera, hasta las frutas tienen derecho a una aventura?
Nota: Esta historia no es de puro cuento,está basada en hechos reales ocurridos el pasado 6 julio de 2025, cuando autoridades de EE.UU. incautaron un cargamento de metanfetamina oculto en papayas, valorado en más de 23 millones de dólares, en el Puente Internacional de Pharr y no es ningun caso aislado, porque es TAMAULIPAS.
Con informacion: LASILLAROTA/ CBP

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