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viernes, 5 de junio de 2026

«POR el BIEN de TODOS…lo estan JUDICIALIZANDO: TODOS los CAMINOS ENLODADOS por donde TRANSITAN NARCOGOBERNADORES CONDUCEN a LA CHINGADA»…la carta fue síntoma del miedo.


“Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, remató el expresidente Andrés Manuel López Obrador una carta que dio a conocer la noche del miércoles para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbaum, y de reflexión sobre Donald Trump, el jefe de la Casa Blanca. La carta, más allá de quien la escribió, refleja su pensamiento, y con una redacción más desenfadada –ya no es titular del Ejecutivo–, se extraña que el Trump 2.0 que está en Washington no tiene nada que ver con la versión 1.0 que conoció.

En efecto, nada que ver. Sus prioridades políticas cambiaron, y ahora, como apuntó, bajo el señalamiento de “narcoterrorista” que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos, “cuenta con licencia para secuestrar, cazar y ajusticiar de manera extraterritorial a cualquier persona sin pruebas, juicio o sentencia alguna”. En estas palabras está la clave de la reflexión de López Obrador, que sueña con aquel con el que jugó por sus necesidades para controlar la inmigración y tiene pesadillas con el que está bosquejando su futuro.

López Obrador rompió el silencio, porque las condiciones que él se había impuesto para no hablar en público son inexistentes. Su carta refleja miedo, y lo que antes veía como probabilidad ahora está viendo que es una posibilidad. Desde la transición de poder en 2018, el entonces presidente habló con colaboradores de Sheinbaum que iban a ocupar puestos en el gabinete de seguridad para pedirles que cuidaran a sus hijos, y cancelaran cualquier investigación en su contra.

Alejandro Gertz Manero, que se distinguió como un fiscal que persiguió más a su familia política con delitos inventados que a criminales, fue forzado a renunciar el año pasado porque desafió la gravedad del régimen: se negó a cancelar una investigación sobre Andrés Manuel López Beltrán y el empresario Raúl Rocha Cantú –copropietario del Miss Universo–, relacionada con el contrabando de combustible. Pero la confianza de que las amenazas se habían neutralizado se evaporó cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Rubén Rocha Moya de haber recibido el apoyo del Cártel de Sinaloa para ganar la gubernatura en 2021. Fue lo último que soportó.

Su carta pública se dio a conocer unas 14 horas después de que el periódico Los Angeles Times reconfirmó que los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal, estaban siendo investigados en Estados Unidos por vínculos con el crimen organizado y huachicol fiscal. 

Las revelaciones en la prensa mexicana sobre esas investigaciones fueron minimizadas como “ciencia ficción”, pero al brincar a los medios estadounidenses fueron verosímiles y tomaron carta de legitimidad.

López Obrador, se puede decir, sintió que el fuego, coloquialmente hablando, le estaba llegando a los aparejos. Rocha Moya, de acuerdo con datos de inteligencia en México y Estados Unidos, era su enlace con Ismael El Mayo Zambada cuando era el jefe del Cártel de Sinaloa, con quien negociaba las candidaturas a puestos de elección popular en el noroeste del país. Durazo, a quien se le ha dado seguimiento de sus vinculaciones con esa organización desde que era secretario particular del presidente Vicente Fox, fue presuntamente receptor de dinero del crimen organizado para las elecciones presidenciales de 2018 y quien le pidió liberar a Ovidio Guzmán López, que manejaba el tráfico de fentanilo ilegal, en el famoso culiacanazo en 2019.

La “cacería” de esos gobernadores que entran en la categoría de “terroristas”, como definió Estados Unidos a seis cárteles de las drogas mexicanos en 2024, parece haber alterado los nervios de López Obrador, y se dio cuenta de que lo que llamaba “politiquería” de Trump iba en serio. Tiene razón. López Obrador ocupa el número uno en la baraja de la estructura política-criminal que están investigando los servicios de inteligencia y policiales en Estados Unidos, que se alió con la inteligencia cubana –al menos, un activo de ellos era parte de sus ideólogos de cabecera–.

López Obrador tiene dos investigaciones abiertas en Estados Unidos. Una de ellas incorpora dos transacciones electrónicas que llegaron a funcionarios en Palacio Nacional días después de que saludó a la madre de Joaquín El Chapo Guzmán en marzo de 2020 en La Tuna, una comunidad del municipio de Badiraguato, donde vivía. Los fiscales en Nueva York también cuentan con declaraciones de Jesús El Rey Zambada, hermano de El Mayo, sobre el dinero que le daba al gobierno de López Obrador en la Ciudad de México para protección. Y existen grabaciones de financieros del Cártel de Sinaloa con funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, donde mencionan sus vínculos con colaboradores de López Obrador en Palacio Nacional.

Esto es apenas una parte de lo que durante años se ha ido documentando en Estados Unidos contra López Obrador, aunque parece improbable una acción en su contra y que lo extraiga un comando como lo hizo con Zambada en 2024. La principal consideración es la inestabilidad que le podría causar a la presidenta Sheinbaum. Él es a quien más quisieran detener en la DEA y la CIA, y en algún momento eso podría suceder. Pero la decisión en Washington, a partir de la evaluación de los tiempos, contexto e intereses, es tan incierta hoy que todo es incierto.

El nombre de López Obrador no ha figurado como persona de interés en ninguna de las reuniones entre funcionarios de ambos países o en los encuentros que ha sostenido la presidenta Sheinbaum con miembros del gabinete estadounidense. La atención se ha centrado sobre gobernadores y líderes del partido, mencionados ayer en este mismo espacio, y sobre otras figuras del obradorismo, en especial el senador Adán Augusto López, que es el nombre que más veces ha sido mencionado por los estadounidenses.

En el organigrama político-criminal que han elaborado los servicios de inteligencia, el número dos de López Obrador es el general Audomaro Mártínez, que fue director del Centro Nacional de Inteligencia, quien a través del Rey del huachicol, Sergio Carmona, tenía contacto con todos los cárteles. Debajo se encuentran López Hernández y Leonel Cota, subsecretario de Agricultura. Posteriormente, tres secretarios de Estado actuales, dos exsecretarios, y varios directores de organismos paraestatales.

El Departamento de Justicia, que está judicializando la información de inteligencia, armó el esquema de protección y colaboración entre el crimen organizado y políticos, así como su operación en campañas electorales, principalmente a favor de Morena, caminos que siempre llegan a López Obrador.

Con informacion: RAYMUNDO RIVAPALACIO/ELFINANCIERO/

“CRIARON CUERVOS y…YA TIENEN MUCHOS: BLOQUEADOR PRÓFUGO del PIZARRÓN y el SALÓN de CLASES EXHIBIÓ a AMLO como el MAESTRO de la EXTORSIÓN DE MULTITUDES”… estábamos tan enfermos que confiamos en la cura del charlatán.


El entrevistado es un maestro de la CNTE originario de Río Bravo, Tamaulipas, que admite haber sido “acarreador” pagado por López Obrador en sus viejas movilizaciones; este testimonio retratar a AMLO como el verdadero creador del manual de coacción y bloqueo que hoy trae secuestrada la Ciudad de México.

Quién es el entrevistado

De la entrevista con diversos medios que datan de desmanes en tiempos de gestión de Andres Manuel Lopez Obrador,se desprende que se trata de un docente vinculado a la CNTE, con trayectoria en movilizaciones magisteriales y procedente de Río Bravo, Tamaulipas.

Su propia voz lo delata como operador político de vieja escuela:reconoce que primero fue “acarreador” pagado para ir al Zócalo y que luego replicó la fórmula con otros, ya como dirigente magisterial que organiza bloqueos y plantones.

La confesión clave: el “maestro” López Obrador

La frase es casi una confesión notariada: “A mí me pagaba 500 pesos de Río Bravo por ir a manifestarnos al Zócalo de México, cuando a él le revocaban sus elecciones”.

Cuando remata con “yo aprendí de él, él fue mi maestro, nuestro presidente de la república, él fue el maestro mío”, está trazando una línea directa entre las tácticas de López Obrador en la era de los plantones y el modus operandi actual de los grupos que paralizan ciudades bajo la bandera de la “protesta legítima”.

Del acarreo al manual del caos

El personaje describe un ABC de la movilización comprada: pago en efectivo, traslado desde Río Bravo, viaje al Zócalo para inflar la narrativa del “pueblo en las calles” y uso del bloqueo como herramienta de presión.

Hoy, la misma lógica se recicla, pero turboalimentada: maestros que bloquean carreteras, intentan reventar vallas en el Centro Histórico, tratan de tomar el Zócalo y paralizan accesos estratégicos a días del Mundial, mientras alegan que sólo ejercen un derecho constitucional.

AMLO como ingeniero de masas

Ese maestro de la CNTE no está improvisando; está ejecutando el libreto que vio en primera fila cuando López Obrador convirtió el Zócalo en su oficina alterna y el bloqueo en política de Estado en potencia.

El ex presidente construyó un culto a la movilización permanente: plantones, cierres, marchas “históricas” montadas con presupuesto, cargos, programas y una red de operadores territoriales que hoy siguen vivos… solo que ya no obedecen a Palacio Nacional, obedecen a su propia conveniencia.

Los cuervos de la 4T

“Esos cuervos que criaron” ya no son el “pueblo bueno” sino corporaciones de presión: la CNTE que vandaliza y trata de echar abajo vallas, los grupos que cercan Zócalo y calles del Centro, los que amenazan con reventar eventos masivos si no les cumplen.

La paradoja: aprendieron de AMLO a usar el bloqueo como arma política, pero ahora lo usan contra el gobierno que se dice heredero de su legado, sometiendo a la CDMX en nombre de derechos laborales mientras pisotean el derecho de terceros a circular, trabajar y vivir sin quedar atrapados en la guerra santa del sindicato.

No es sólo que un líder de la CNTE admita que le pagaban 500 pesos por manifestarse; es que está diciendo, con todas sus letras, que el maestro de la extorsión por multitud fue el propio López Obrador.

La génesis clientelar del “pueblo movilizado”, la profesionalización del bloqueo como método de negociación y el retorno del boomerang: la ciudad secuestrada por los mismos grupos que la 4T alimentó durante años para presumir músculo popular.

Con información: @CarlosTorresF/

«SHEINBAUM CONFESÓ INVOLUNTARIAMENTE que GOBERNADORES que NO TIENEN VERGÜENZA, NO TIENEN VISAS»… no niega, reprocha que se las quiten y que se haga público.


Basta con escuchar el video, la Presidenta Claudia Sheinbaum quiso salir a defender lo indefendible… y terminó diciendo más de lo que probablemente debía.

En su intento por blindar a dos gobernadores mas ,acusados de ligas con el crimen organizado, Americo Villarreal de Tamaulipas y Alfonso Durazo de Sonora,ambos del partido de Morena, la presidenta lanzó una frase que,leída con lupa, suena menos a defensa y más a admisión involuntaria:

“¿Cuál es la intención de retirarles las visas y hacerlo público?”

Aquí Sheinbaum no niega; reprocha que se las quiten y que se haga público; es decir, le hubiera gustado que permaneciera en secreto.

Durante su conferencia de prensa, la mandataria fiel al guion,trato de culpar a la extrema derecha por atacar a su gobierno.:

“Vamos a filtrarlo… ya lo había dicho. Proviene de cierto sector… Vamos a asustar a los mexicanos: les vamos a quitar su visa.”

En términos prácticos, es una confesión disfrazada: sí hubo medidas, pero nadie en Washington se tomó la molestia de avisarle formalmente a Palacio Nacional.

Y eso no es un detalle menor. En el mundo real, Estados Unidos no necesita pedir permiso ni enviar memorandos diplomáticos para cancelar visas cuando hay sospechas de vínculos con el narcotráfico. Lo hace, punto. 

Así que la defensa presidencial termina siendo un acto de contorsionismo político: intenta proteger a sus aliados sin negar el hecho central. Y al hacerlo, deja entrever lo que realmente está pasándolo que no sorprende ,son de la misma camada.

Con informacion: BREITBART/

«40 MILLONES de PESOS: EXHIBEN OTRA VEZ TRAMPA MULTISEÑALADO de HACER NEGOCIOS con el PODER que NO MIENTE,NO ROBA,NO TRAICIONA,NOMAS se ALQUILA»…el que se burlaba que iba descarrilar tren interoceanico.


En México hay tradiciones que no se pierden: el pozole, el grito… y los amigos del poder haciendo negocio con el poder. Cambian los colores, cambian los discursos, pero la práctica se mantiene sospechosamente intacta.

Ahora resulta que el Poder Judicial —ese que debería ser contrapeso, no cliente frecuente— ha estado pagando renta a un personaje cercano al círculo íntimo de Andy López Beltrán hijo de Andres Manuel Lopez «Hablador». El beneficiario: Amílcar Olán, quien, según reportes, ha recibido al menos 40 millones de pesos en contratos de arrendamiento. Nada mal para alguien bien conectado.

Pero aquí no pasa nada, porque estamos en la era del gobierno que “no miente, no roba, no traiciona”. Eso sí, se alquila,renta y paga puntual, además.

El patrón es viejo, aunque el discurso sea nuevo. Los vínculos personales se convierten en oportunidades de negocio, las instituciones en arrendatarios dóciles y el dinero público en una especie de membresía VIP para los cercanos al poder. No es corrupción, dirán algunos; es coincidencia reiterada.

Lo interesante no es solo el monto —40 millones dan para muchas casualidades—, sino la normalización. Que ya no sorprende. Que apenas genera un encogimiento de hombros. Que el escándalo dura lo que tarda en aparecer el siguiente.

Asi lo publica EL UNIVERSAL:

Jorge Amílcar Olán Aparicio, empresario tabasqueño cercano a Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, le renta un edificio en Tabasco al Poder Judicial de la Federación (PJF). El primer contrato de arrendamiento, firmado en 2018, establece una renta mensual de más de 650 mil pesos durante 57 meses, lo que equivale a más de 40 millones de pesos por la vigencia del acuerdo inicial.

El inmueble en cuestión se encuentra ubicado en Prolongación de Paseo Usumacinta número 1122, Complejo Urbanístico Tabasco 2000, colonia Atasta, Villahermosa, Tabasco, en donde se instalaron los Tribunales Colegiados en Materia de Trabajo del Décimo Circuito del Poder Judicial de la Federación. De acuerdo con registros disponibles en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), el acuerdo se llevó a cabo a través del extinto Consejo de la Judicatura Federal (CJF).

Según el contrato consultado por EL UNIVERSAL, el documento se firmó el 1 de mayo de 2018 en Villahermosa, Tabasco. Inicialmente, Olán Aparicio rentó el inmueble de 2 mil 265 metros cuadrados distribuidos en seis plantas y 28 cajones de estacionamiento por un monto de 650 mil pesos, a los que sumaron 52 mil 570 pesos por cuota de conservación y mantenimiento; dando un total de 702 mil 570 pesos de renta mensual.

Una modificación al contrato firmada el 30 de octubre de 2019 en la Ciudad de México establece que, el 15 de febrero de ese año, Olán Aparicio manifestó el deseo de incrementar la renta mensual a 715 mil 568 pesos,incluyendo la cuota de mantenimiento, a partir del 1 de mayo de ese mismo año.

El PJF pagó a Olán Aparicio al menos 6 millones 323 mil 138 pesos por la renta del inmueble por los primeros nueve meses de arrendamiento previos a la modificación al precio de alquiler. En los 48 meses posteriores, que abarcan del 1 de mayo de 2019 al 30 de abril de 2023, se habrían desembolsado otros 34 millones 347 mil 288 pesos.

La suma total de lo que habría pagado el PJF al empresario tabasqueño durante los primeros cinco años de arrendamiento es de 40 millones 670 mil 427 pesos. Sin embargo la información de la PNT muestra variaciones respecto al monto entregado al empresario por estos años, pues reporta cantidades de entre 48 millones 845 mil 550 y 54 millones 803 mil 775 pesos.

Los representantes del CJF que firmaron el contrato celebrado en 2018 fueron Miguel Francisco González Canudas, Secretario Ejecutivo de Administración; Salvador Robles Cruz, Coordinador de Administración Regional y Alfredo Jesús Arriaga Uribe como Director General de Asuntos Jurídicos.

La modificación de 2019 fue avalada por Alejandro Ríos Camarena Rodríguez en el cargo de Secretario Ejecutivo de Administración. También firmaron Rodrigo de Zulueta Rodrigo, entonces Coordinador de Administración Regional del CJF y Adrián Valdés Quirós, quien se desempeñaba como Director General de Asuntos Jurídicos.

Ríos Camarena fue acusado en 2021 de incurrir en irregularidades como contrataciones del CJF sin procedimientos de licitación y con un sobrecosto de hasta el 30%, pero fue exonerado en 2022 por la Fiscalía General de la República (FGR) debido a falta de pruebas.

Por otro lado, De Zulueta Rodrigo fue señalado en una investigación del diario EL PAÍS por formar parte de una trama de lavado de dinero vinculada al abogado Víctor Manuel Álvarez Puga.

El contrato firmado en 2018 y su modificación de 2019 establecen una vigencia de 5 años a partir de la firma del acuerdo, expresando como fecha de término el 30 de abril de 2023, sin embargo una cláusula establece que “si al término del plazo forzoso, ‘el consejo’ continúa en uso y goce del inmueble, el arrendamiento continuará por tiempo indeterminado”.

EL UNIVERSAL consultó al Órgano de Administración Judicial (institución que sustituyó algunas de las funciones del CJF tras la reforma judicial) acerca de la continuidad del acuerdo con el empresario tabasqueño. En respuesta, el órgano señaló que en mayo de 2023 se firmó un “convenio modificatorio” que extendió el arrendamiento hasta el 31 de marzo de 2025, fecha en que se suscribió un nuevo contrato que finalizó el 31 de diciembre de aquel año. El 1 de enero de 2026 se suscribió un tercer contrato. Sin embargo, la institución no detalló si hubo cambios en el monto que se paga mensualmente.

“No obstante, la Administración Regional evalúa desde hace varios meses la posible reubicación a fin de conseguir mejores condiciones de arrendamiento por el mismo o más espacio que el que actualmente se tiene”, detalló el órgano.

Olán se beneficia de la 4T

El portal Latinus ha reportado que Olán Aparicio es prestanombres de Andy y Gonzalo López Beltrán, en julio de 2025 el medio reveló que Olán se introdujo al negocio del desarrollo de fraccionamientos inmobiliarios a través de su empresa Aman Desarrollos, con el proyecto “Cabo Paraíso”, una propuesta para la construcción de un exclusivo fraccionamiento de 23 hectáreas con 404 casas residenciales, 70 departamentos y cuatro superficies comerciales, a dos kilómetros de la Refinería de Dos Bocas.

Además, el portal de noticias lo señala como operador central de “El Clan”, una “red de corrupción y de tráfico de influencias encabezada por Andy y Gonzalo López Beltrán”, la cual, asegura, ganó dinero a través del Tren Maya, PEMEX, Sedena y con la venta de medicinas a gobiernos morenistas.[

También se le señala de ser proveedor de balastro para la línea K del Tren Interoceánico, por un contrato de 47.6 millones de pesos, obra supervisada por el hijo del expresidente López Obrador, Gonzalo López Beltrán

En 2024, audios revelados también por Latinus registraron que supuestamente Olán Aparicio aseguró que Gonzalo López Beltrán les repartió las minas en Oaxaca para explotarlas y sacar balastro, “Bobby me dijo que nos van a dar un frente en unas minas allá por Oaxaca, que nosotros las explotemos”, se escucha en el registro.

En 2023 una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reveló que una de las empresas del empresario tabasqueño, Romedic, recibió entre 2020 a 2022 contratos por más de 490 millones de pesos por parte del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) en Quintana Roo y Tabasco.

Porque al final, la promesa de transformación parece haberse quedado en eso: promesa. Mientras tanto, el negocio —ese sí— sigue operando con eficiencia suiza y discreción tropical.

Y así, entre rentas, amistades y discursos, el poder en México sigue demostrando que no se hereda… pero sí se comparte. Con los cuates.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

«AMÉRICO CHALLENGE…¿acepta el RETO?: AZUCENA RETA GOBERNADORES SIN_VERGUENZAS de TAMAULIPAS y SONORA MOSTRAR su VISA…que prueben su probidad.


“A ver, gobernadores, no se me anden haciendo los sorprendidos. Si, como dicen, todo es falso, todo es invento y todo es ‘fake news’ de sobremesa, entonces háganle fácil al público el milagrito: saquen la visa y muéstrenla. No pedimos una conferencia de prensa con mariachi ni un acta notariada de inocencia; pedimos un papelito muy sencillo para cerrar la boca del escándalo.

Porque aquí el punto no es si cualquier mexicano necesita visa para ir a la frontera a comprar un café, sino si un servidor público que presumiblemente la tuvo, la trae o se la tumbaron, puede explicar por qué. 

Y ahí es donde se les empieza a atorar el discurso, porque una cosa es hablar fuerte en público y otra muy distinta aguantar una revisión seria sin que se les caiga el teatro.

Alfonso Durazo y Américo Villarreal, si tan seguros están de que no traen nada pendiente con Estados Unidos, pues muy sencillo: visa en mano, asunto arreglado. No hay que hacerle al suspenso de telenovela ni al ‘yo no fui’ de primaria. El problema es que cuando alguien evita enseñar lo básico, la sospecha crece más rápido que la propaganda.

Porque en política, cuando el silencio se alarga demasiado, ya no parece prudencia: parece culpa con corbata.

El recuerdo de Rubén Rocha Moya está fresco precisamente por eso: mucho escape, mucho rodeo, mucha explicación de pasillo… y al final, ninguna prueba convincente sobre lo que se le pedía mostrar. Por eso ahora el reclamo suena más frontal: no basta con negar, hay que enseñar la tarjeta de entrada al club o aceptar que el humo no sale de la nada.

En resumen: muestren la visa o aguanten el sospechosismo. Porque en esta historia el verdadero problema no es el plástico, sino la pregunta que lo persigue: ¿por qué tanto nervio por un documento si, según ustedes, no hay nada que esconder?

Con informacion: @AzucenaU/

«YA NO QUISO ser INFORMANTE ?: DESTACA la PRENSA NACIONAL los 19 MESES de AMERICO SIN CRUZAR a EE.UU»…rompecabezas ya no necesita muchas piezas: lo que sobran son indicios.


Aunque Tamaulipas es un Estado altamente integrado a Texas, el Gobernador morenista Américo Villarreal lleva 19 meses sin realizar una visita a Estados Unidos, periodo en el que habian circulado versiones sobre que Washington le revocó su visa, hastaque ayer fue confirmado que carece de ella.

Y es que en esta entidad de ciudadanos con mala suerte con sus gobernantes, la realidad política parece más un expediente abierto que una administración pública. Entre “revisiones de rutina” a Alberto «Beto» Granados, alcalde de Morena en Matamoros, que duran ocho horas y gobernadores que misteriosamente no pisan Estados Unidos, el rompecabezas ya no necesita muchas piezas: lo que sobra son indicios.

El caso de “Beto” y sus largas conversaciones con autoridades —esas que oficialmente no dicen nada pero extraoficialmente lo dicen todo— vuelve a poner sobre la mesa al alcalde morenista señalado como “Escorpión”, mas por al evidencia que por la simple sospecha.

Porque cuando una revisión dura lo que una jornada laboral completa y de un dia pa’otro, ya no es revisión: es radiografía. Y según diversas versiones, lo que salió de ahí no es precisamente limpio.

Los indicios, dicen, ya serían suficientes para encuadrar responsabilidades penales tanto en México como en Estados Unidos. Pero aquí entra el clásico ingrediente nacional: la protección, pero mas que la institucional, la otra, la que no se escribe pero se siente. Esa que convierte expedientes en papel mojado y sospechosos de la «familia morena’ en intocables.

No es cosa menor, si un gobernador como Américo Villarreal lleva 19 meses sin cruzar a Estados Unidos en un estado cuya vida económica depende de Texas es una casualidad curiosa ,pero mas una causalidad si incluimos los señalamiento de Los Angeles Timesy la confirmación de Zeta Tijuana.

El gobernador dice que no, que todo está en orden. Pero hay un pequeño detalle: no muestra la visa ni hay registro reciente de viajes. La última visita documentada fue en noviembre de 2024, cuando fue a ver cohetes de SpaceX… porque al parecer eso sí no genera sospechas.

Fuentes cercanas, además, dicen no tener idea de viajes recientes ni de si Villarreal estaría entrando bajo algún esquema especial como el “Significant Public Benefit”, ese comodín legal que permite el acceso a EE.UU. cuando alguien “coopera”. Traducción al castellano llano: cuando sabes cosas que interesan y tu cruzas a ponerles el dedo para salvarte tu.

Y no es un caso aislado. En Tamaulipas parece haber una epidemia selectiva de visas desaparecidas. El diputado Mario López ya perdió la suya al igual que el sobrino del gobernador que trafica las cuotas del «huachicol» desde el gobierno.

El alcalde de Matamoros, Alberto Granados, también habría sido castigado por Washington, aunque —como dicta el manual— lo negó sin enseñar pruebas.

Así que el cuadro completo es este: alcaldes bajo sospecha, gobernadores arrepentidos de «poner dedos» que ya no cruzan la frontera, visas que se evaporan y expedientes que, pese a todo, no avanzan.

En cualquier otro país, esto sería un escándalo de Estado. En Tamaulipas, apenas es otro capítulo más.

Con informacion: ELNORTE/