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viernes, 27 de marzo de 2026

EL "ORILLESE a la ORILLA": "MANUAL de ATROPELLO POLICIACO de la EXTORSION RARA VEZ se CASTIGA en TAMAULIPAS"...Censos Oficiales de 2024 y 2025 exhiben de puerco completo un alto ranking de violencia contra y desde la Guardia Estatal.


La nota es simple, casi rutinaria en el país de lo absurdo:procesan a elementos de la Guardia Estatal de Tamaulipas por secuestro exprés en Reynosa. Pero el hecho merece un altar de ironías: no están acusados por “operativo irregular”, “fallo en protocolo” ni “uso excesivo de la fuerza”, sino por lo que realmente hacen todos los días sus compañeros en patrulla —solo que estos tuvieron la mala suerte de que alguien los denunciara.

Porque el libreto de la impunidad uniformada es el mismo de siempre:
“Oríllese a la orilla” —la frase que marca el inicio del vía crucis.
Le siguen las escenas clásicas del teatro del Estado:

  • Te suben a la patrulla sin orden.
  • Te interrogan como si fueran Ministerio Público.
  • Te pasean para “intimidarte”.
  • Y culminan con el trueque final: dinero por libertad (..si no te entregan a la maña)

Esto, traducido al idioma del Código Penal, se llama privación ilegal de la libertadextorsiónabuso de autoridad, y en casos graves, secuestro exprés. Pero claro, el gobierno prefiere llamarlo “falta administrativa” mientras el ciudadano, con suerte, llama a un Dios que nunca contesta del todo.

Lo curioso es que este caso en Reynosa no revela una excepción: muestra la regla. Los policías, de Tamaulipas a Tlalpan, operan bajo el modelo “cártel con uniforme”, convencidos de que portar insignias los exime de la ley que juraron cumplir. Y la ciudadanía, por miedo o costumbre, ya lo ve como una especie de peaje vial.

Lo que habría que promover es un diccionario del delito disfrazado de procedimiento:

  • “Revisión de rutina”: detención ilegal.
  • “Pa’ que no batalles”: tentativa de extorsión.
  • “Vámonos a la comandancia nomás pa’ checar”: secuestro exprés.
  • “Coopera con la gasolina”: cohecho.

Que dice Censo Nacional de Seguridad Publica 2024 de los «Polis» de Americo en Tamaulipas: 

El censo pinta a la Guardia Estatal de Tamaulipas de Américo Villarreal como un cuerpo numeroso, muy enfrentado y con disciplina de cartón: mucho choque armado, muchas quejas y muy poquita consecuencia real.

  • Tamaulipas reporta 4 522 personas adscritas a la institución estatal de seguridad pública, de las cuales 3 720 son hombres y 802 mujeres.
  • En la organización policial, el estado aparece con 130 elementos en “proximidad social”, pero 3 700 en “prevención” y 322 en “reacción”, es decir: pocos para comunidad, muchos para choque.
  • En 2023, Veracruz y Tamaulipas concentran la mayor cantidad de enfrentamientos de todo el país: 154 y 145 respectivamente; Tamaulipas es básicamente una zona de combate con placa oficial.
  • En esos enfrentamientos a nivel nacional hubo 67 civiles lesionados, 241 fallecidos y 555 detenidos en 2023; Tamaulipas está en la punta de esa guerra estadística.
  • Según el propio gobierno estatal, en 2024 y 2025 sigue la línea: la entidad aparece como una de las que más enfrentamientos y agresiones contra policías registra, a la par de ser de las más letales para los agentes.

Régimen disciplinario: se sanciona poco y se denuncia menos

  • En 2023 solo se sancionó a 56 integrantes del personal de seguridad pública estatal en Tamaulipas, de ellos 40 hombres y 16 mujeres; para el tamaño de la corporación, es prácticamente impunidad estadística.
  • La gran mayoría de sancionados a nivel nacional están en escala básica (tropa), no en mandos; el censo reporta 10 663 sanciones en escala básica contra 454 en comisarios, o sea: se castiga al soldado raso, no al que firma la orden.
  • A nivel país, solo 785 servidores públicos de seguridad fueron denunciados ante el Ministerio Público por delitos en el ejercicio de sus funciones; Tamaulipas apenas aporta unos cuantos casos dentro de ese universo, pese al nivel de confrontación y quejas.
  • Las unidades de asuntos internos recibieron 15 460 quejas ciudadanas en todo México en 2023; la CDMX acapara, pero Tamaulipas contribuye con su dosis, justo mientras presume “profesionalización” y “confianza ciudadana”.

Puestas a disposición: mucho ciudadano detenido, poco policía investigado

  • En 2023, el personal de seguridad pública estatal en Tamaulipas hizo 8 369 puestas a disposición de personas: 7 837 ante Justicia Cívica y solo 532 ante el Ministerio Público.
  • Traducido: el aparato estatal usa su fuerza para producir masas de infractores administrativos, mientras los verdaderos abusos de los propios polis rara vez llegan al nivel de delito formal.
  • A nivel nacional, se registran 161 127 presuntos delitos en puestas ante MP en 2023, pero apenas 320 273 faltas cívicas; el diseño castiga más el “ruido” ciudadano que el uso faccioso del uniforme.

Bajo Américo Villarreal: narrativa de “profesionalización” contra cifras de desgaste

  • El gobierno presume “estado de fuerza superior a cuatro mil efectivos” en la Guardia Estatal y la coloca en quinto lugar nacional en elementos acreditados con examen único policial, según discursos de 2024.
  • También vende que Tamaulipas tiene la “mejor cifra desde 2013” en incidencia delictiva y buen lugar en percepción de seguridad urbana, con ciudades como Tampico o Victoria por debajo del promedio nacional de miedo.
  • Pero mientras eso se dice en los informes, el Censo muestra una corporación metida en 145 enfrentamientos al año y catalogada después, en 2024–2025, como una de las más golpeadas y letales del país: es el modelo “policía en guerra permanente”.
  • La tasa de 1.4–1.5 policías estatales por cada mil habitantes en Tamaulipas, por arriba del promedio nacional de 1.0, se vende como “fortalecimiento”, pero en la práctica significa más probabilidad de contacto con una fuerza armada que vive entre enfrentamientos, sanciones mínimas y normalización del abuso.

Y que dice el Censo Nacional 2025

Hay cambios relevantes, y todos apuntan a que con el censo 2025 Tamaulipas queda todavía peor parado: ya no solo es de los estados con más enfrentamientos, ahora es el número uno en todo el país.

Enfrentamientos y agresiones: Tamaulipas pasa del podio al primer lugar

  • En 2023 el censo 2024 ya lo colocaba entre los estados con más enfrentamientos estatales (145, solo debajo de Veracruz).
  • En el censo 2025, con datos de 2024, INEGI reporta 1 039 enfrentamientos/agresiones en todo el país: 284 contra GN y 755 contra policías estatales.
  • A nivel nacional, Tamaulipas se vuelve el foco principal: 240 enfrentamientos/agresiones, de los cuales 223 son con corporaciones estatales y 17 contra la Guardia Nacional.

Letalidad contra policías: más muertos y más por homicidio

  • En 2024 se registran 513 elementos de seguridad fallecidos (GN + estados), ligeramente menos que el pico de 2020 pero más que en 2022; 87.3% son estatales.
  • Tamaulipas reporta 29 policías muertos en 2024: solo por debajo de Edomex, Tabasco, Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Guerrero, todos ellos de altísima conflictividad.
  • De esos 29, 13 son homicidios dolosos, 3 accidentes, 6 suicidios, 1 “otras causas externas” y 6 por causas naturales; es decir, el bloque violento (homicidio + accidentes en servicio) pesa fuerte.

Certificación y controles: Guardia Estatal entre las rezagadas

  • A nivel nacional, 74.6% del personal de corporaciones estatales tiene Certificado Único Policial; Tamaulipas queda en la mitad alta, pero lejos de los estados “modelo” (Chihuahua y Querétaro con 100%).
  • En control de confianza, solo 37.8% del personal evaluado en Tamaulipas tiene dictamen aprobatorio vigente; 13.2% con evaluación aprobatoria no vigente, 0.4% con evaluaciones vigentes no aprobatorias, 30.9% “programados”, 16.9% sin evaluación, es decir, casi la mitad está fuera de estándar o sin control.
  • Comparado con entidades como Guanajuato (98.1% aprobado), Baja California (98.4%) o Querétaro (99.6%), la Guardia Estatal de Tamaulipas aparece como una corporación en guerra… y mal evaluada.

Fuerza y funciones: mucha prevención dura, poca proximidad

  • A nivel país, 47.8% del personal estatal hace “prevención”, 8.8% reacción, 8.4% proximidad social y 2.1% investigación.
  • Tamaulipas carga 70.7% de su fuerza en “prevención”, apenas 8.2% en proximidad social y 0.9% en reacción; el modelo sigue siendo patrulla que “previene” a balazos, no policía de barrio.
  • El porcentaje de mujeres en las corporaciones de Tamaulipas se queda en 22.1%, por debajo del promedio nacional de 25.6%, manteniendo una fuerza más masculina que el estándar.

Dinero y llamadas: más gasto, mismos vicios

  • En 2024, GN y estados ejercen 133 168 millones de pesos; Tamaulipas aparece con un presupuesto de alrededor de mil millones, similar a 2023 pero ya sin el subregistro previo de años anteriores.
  • Tamaulipas recibe 276 041 llamadas “procedentes” a sistemas de emergencia (911, otros), una carga relevante para su población, alineada con el escenario de alta violencia y alta confrontación.

En corto: el nuevo censo, el mas reciente, no corrige la foto de la Guardia Estatal bajo Américo Villarreal, la agrava: más enfrentamientos (240), más policías estatales muertos (29) y una corporación con baja proporción de certificados y controles de confianza muy incompletos.

Asi que el día que los ciudadanos empiecen a llamar las cosas por su nombre —delito— y no por su eufemismo —“mala experiencia con un poli”—, la impunidad comenzará a temblar. Porque nada asusta más al poder que un pueblo que aprende a hablar en términos jurídicos.

Con informacion: HoyTamaulipas/ CENSO NACIONAL SEGURIDAD PUBLICA ESTATAL 2024CENSO AGOSTO 2025/

«NUEVO ROSTRO y…NUEVOS RASTROS»: «NESTOR TRONCOSO HIZO una RADIOGRAFIA del REGENTEADOR de la UAT y se QUEDO CORTO»…no cabe tanta podredumbre en tan poco espacio.


Lo que se prometió como una «transformación» ha mutado en el capítulo más sombrío en la historia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT). La gestión de Dámaso Anaya no solo zozobra; está sumergida en el fango de la incapacidad técnica y el saqueo sistémico. El escenario es tal que la paciencia del gobernador Américo Villarreal parece haberse agotado frente a un pariente cuya única credencial —el apellido— ha resultado insuficiente para ocultar la negligencia.

​GABINETE DE INCAPACES»: Títulos falsos y purgas en cascada

​La estructura administrativa de la Máxima Casa de Estudios se desmorona desde adentro. En una purga que evidencia la ausencia total de filtros éticos, Anaya se ha visto obligado a dar de baja a piezas clave que él mismo encumbró:

​Manuel Aguilar: Fuera del organigrama bajo graves señalamientos de corrupción.

​Abogados Generales: Tres bajas consecutivas; destaca el caso de un funcionario que operó en la ilegalidad al carecer del grado de maestría exigido por el estatuto.

​Comunicación Social: El reciente «encargado de despacho» resultó ser un farsante académico; un personaje que, sin haber concluido la licenciatura, se burló de la normativa universitaria que exige el grado de director.

​LA SOMBRA DEL HUACHICOL: Cabalgatas en terreno minado

​El escándalo ha dejado las oficinas para trasladarse al terreno del crimen federal. El reciente aseguramiento por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) de un predio saturado con pipas de combustible robado («huachicol») ha encendido las alarmas en el Palacio de Gobierno.

​El terreno, estratégicamente ubicado a un costado de las propiedades de sus primos, los Goldaracena —conocidos criadores de equinos—, fue el escenario de una reciente cabalgata que hoy es objeto de investigación. ¿Ignorancia fortuita o complicidad logística? La autoridad federal tiene la última palabra sobre este vínculo entre la cúpula universitaria y el tráfico de hidrocarburos.

​El desfalco del siglo: 3,000 millones en la opacidad

​Mientras la infraestructura de las facultades languidece, el Secretario de Finanzas, el Patronato y la Asamblea Universitaria están bajo la lupa por avalar lo que se perfila como un desfalco histórico de 3,000 millones de pesos. A esta sangría se suma la figura de Rogelio Ramírez, señalado por la «desaparición» de más de 1,000 millones de pesos en mobiliario y obras fantasma proyectadas para el ejercicio 2025; recursos que nadie ve en las aulas, pero que el erario ya resiente.

​¿EL FIN DE LA IMPUNIDAD?

​La exasperación del Ejecutivo estatal es un secreto a voces. La cercanía de Anaya con personajes de dudosa reputación como «El Cholula», sumada al manejo discrecional de los fondos de inversión, ha puesto a la UAT en una trayectoria de colisión inminente con la justicia.

​Dámaso Anaya ha demostrado que la rectoría le quedó inmensa. Entre el saqueo al patrimonio universitario y la sombra del combustible ilegal, el veredicto social es tajante: el rector debería abandonar la academia antes de que las órdenes de aprehensión por el robo a los bienes universitarios alcancen su puerta.

​La crisis que atraviesa la UAT no es meramente administrativa; es moral. Cuando la institución encargada de formar el pensamiento crítico y la ética de las próximas generaciones se convierte en un refugio de presuntos delincuentes y simuladores, el daño a la sociedad tamaulipeca es incalculable.

​¿Es la autonomía universitaria un escudo para el conocimiento o un escondite para la impunidad? La respuesta no debe venir de un comunicado oficial, sino de una auditoría ciudadana y judicial que rescate a la universidad de quienes la confunden con un botín familiar. El silencio de hoy será la complicidad del mañana.

​Nota del autor: Esta información se sustenta en denuncias de presuntas irregularidades administrativas y financieras que exigen una intervención inmediata y una auditoría externa a la institución.

Con informacion: NESTOR TRONCOSO/REDES

«DIARIO ESPAÑOL DESTACA FRACASO de SHEINBAUM e INSISTENCIA de GLORIFICAR la DERROTA»…de una reforma descafeinada, mutilada y rescatada del desastre,solo para que no se viera tan feo el naufragio.


Claudia Sheinbaum,la presidenta con «A», quiso vender la idea de una gran reforma política como si estuviera a punto de reescribir el sistema desde Palacio Nacional. Pero la realidad, esa señora tan poco dócil como los aliados convenencieros de la 4T, le hizo otro favor: le recordó que gobernar con mayoría no equivale a mandar, y que la obediencia en Morena, el Verde y el PT dura exactamente lo que tarda en tocar prerrogativas, candidaturas y cuotas de poder .

La presidenta invirtió meses, capital político y una buena dosis de saliva mañanera en una iniciativa que prometía recortes, rediseño institucional y una nueva liturgia de la “austeridad republicana”. El resultado fue el de siempre: una reforma descafeinada, mutilada y finalmente rescatada del desastre solo para que no se viera tan feo el naufragio .

El milagro de la unanimidad inexistente

La Cuarta Transformación lleva años jactándose de una superioridad legislativa que, en teoría, debería bastar para hacer y deshacer a voluntad. Pero cuando llegó la hora de tocar el sistema electoral, apareció el verdadero rostro del oficialismo: una coalición unida para aplaudir, pero profundamente dividida cuando se trata de repartir poder real .

El episodio fue especialmente humillante porque Sheinbaum no estaba negociando con la oposición, sino con sus propios socios. Y aun así terminó cediendo, retrasando, corrigiendo y recortando hasta que la propuesta quedó reducida a un remiendo que ya no entusiasma ni a sus promotores .

El fracaso con sonrisa

Lo más notable no es solo que la reforma se haya encogido, sino el empeño de la presidenta por presentarlo como victoria. Ese es el truco clásico del poder mexicano: llamar avance a la amputación, y reforma a lo que apenas alcanza para sostener el discurso .

Sheinbaum insiste en que se trató de combatir privilegios, pero lo que quedó a la vista fue otra cosa: una presidenta con enorme control político, sí, pero incapaz de convertir esa fuerza en una transformación constitucional de fondo. Tiene músculo, pero no palanca; tiene bancada, pero no disciplina; tiene discurso, pero no reforma .

La herencia de la impotencia

El problema no empezó con ella. López Obrador ya había fracasado tres veces en su intento de rediseñar el sistema electoral, y Sheinbaum heredó no solo el proyecto, sino también el método: improvisación, centralismo y confianza excesiva en que la lealtad ideológica sustituye la arquitectura política .

La diferencia es que a ella le tocaba demostrar que la 4T podía pasar de la retórica fundacional a la ingeniería institucional. No lo logró. Y ahora llegará a la elección de 2027 con reglas viejas, con tensiones nuevas y con la sensación de que su sexenio ya perdió una de sus grandes oportunidades simbólicas .

La presidenta más fuerte, la más incapaz

Hay una paradoja que resume bien el episodio: Sheinbaum es probablemente la presidenta con más poder político acumulado en décadas, pero también una de las que más rápido ha dejado ver los límites de ese poder cuando exige algo más que obediencia ceremonial .

En resumen: no perdió solo una reforma. Perdió la posibilidad de dejar una huella institucional propia. Y eso, en política, equivale a anunciar que el sexenio todavía no cumple un año y ya empezó a parecerse demasiado al anterior .

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ERNESTO NUÑEZ/

«VIDEO SARCASTICO TRAS TROPEZON de REPORTERO con la SOBERBIA de SENADORA MORENA EXHIBE SINTESIS de su HOJA de VIDA DELICTIVA»…capítulos de su biografía incómoda.


Luego del tropezón soberbio de la Senadora de Morena,Olga Sosa,quien «creyéndose bajada de un cuento o hecha a mano», enfrento a periodista de Noticias24Siete, que la cuestionaba tranquilo en modo respetuoso,aunque con preguntas incómodas,otro video con entrevista al entrevistador y que ahora sabemos se llama Regino, es el tráiler del expediente político-criminal no resuelto de la senadora Olga Sosa, y cada “tema prohibido” que menciona el reportero es un capítulo de su biografía incómoda.

Manual de soberbia en vivo

En el video, la autoproclamada dama del “corazoncito” se descompone en cadena estatal por algo tan subversivo como que un reportero le pregunte si obedece o no al gobernador, y si piensa rendir cuentas de su chamba. 

En cuanto Regino se atreve a elevar la conversación de “selfie con la gente” a “usted le hace caso al gobernador, sí o no”, la senadora muta de madre amorosa de la patria a jefa de recursos humanos de narcopolítica S.A. despidiendo al becario insolente.

Cada vez que él intenta contextualizar, ella le grita “me estás gritando”, como si el verdadero problema fuera el volumen y no el historial de dinero, huachicol y sectas que le cuelga como árbol de Navidad de Fincen. 

El sketch termina con el clásico cierre de talk show barato: “mucho amor, buenas vibras” mientras echan al reportero por hacer justo lo que ella jamás hace: responder con datos.

Capítulo 1: Vector, la herencia mágica

Cuando Regino dice “ni siquiera le pregunté el caso del lavado de dinero en Vector”, no es improvisación: es la puerta a los 30.5 millones de pesos que la madre de la senadora movió vía Vector Casa de Bolsa, justo la misma firma sancionada por el Tesoro de EU por lavar dinero de un grupo criminal ligado al Cártel de Sinaloa. 

La senadora salió luego a jurar que todo es herencia limpia y legal, un cuento de abuelito accionista de empresa que cotiza en bolsa que misteriosamente nadie más reconoce como suyo, mientras Vector aparecía en listas negras estadounidenses por lavar dinero para Sergio Carmona, el “Rey del huachicol” y lo lo hizo solo una vez, sino tres veces.

La factura digital por 30 millones que apunta a la mamá no es meme de WhatsApp, es CFDI formal donde aparece Vector emitiendo a nombre de Olga Patricia Ruiz, la madre, mientras la narrativa oficial de Sosa es “nos atacan porque estamos con el pueblo”. El detalle fino: la misma estructura que se acusa de blanquear dinero de huachicol financia, según investigaciones, el entorno político donde ella escala de expriista reciclada a corcholata de Morena en Tamaulipas.

Capítulo 2: Huachicol y narcopolítica

Cuando Regino suelta “tampoco le pregunté sobre el caso del huachicol”, toca el expediente que en Estados Unidos ya no se maneja como chisme de café, sino como investigación por presunto huachicol fiscal y financiamiento electoral con dinero de combustible contrabandeado. 

El periodista Óscar Balderas ha documentado cómo la legisladora tamaulipeca estaría en la mira de autoridades estadounidenses por replicar el método de Sergio Carmona: usar el negocio del huachicol para aceitar campañas, no solo en México, sino también en Texas, incluyendo estructuras ligadas al Partido Republicano.

Así, mientras en el video la senadora finge horror por el “tonito” del reportero, en los despachos del norte su nombre aparece asociado a la palabra favorita del trumpismo: narcopolítica. Justo donde se juntan Vector, Carmona, huachicol y campañas.

Capítulo 3: Nexum, la secta que tampoco le preguntaron

Cuando el reportero remata con “tampoco le pregunté sobre la secta Nexum”, está anunciando el capítulo de culto, control y redes de poder que rodean a la senadora y su círculo más cercano. Nexum, señalada internacionalmente por prácticas de secta piramidal de control emocional y financiero, aparece no como accidente, sino como indicador de qué tipo de estructuras y personajes frecuenta el ecosistema político-empresarial donde Olga Sosa se mueve.

El retrato público que han hecho de ella medios críticos la describe como la pieza de una red operativa donde se mezclan familia, negocios, huachicol, Vector, campañas, narcoempresa y coaching sectario, pero cuando alguien intenta hilarlos en una sola pregunta, la senadora opta por la doctrina oficial: cancelar al mensajero a gritos y victimizarse frente a cámara. No es que no tenga respuestas; es que cualquier respuesta medianamente honesta confirmaría que todo lo que se insinúa en redes tiene más documentos que likes.

Epílogo: el verdadero “gritón”

Al final, el único que no alza la voz es el historial financiero, porque ya habla solo: factura digital de 30 millones, casa de bolsa sancionada por EU, huachicolero mártir del financiamiento electoral, investigaciones en Estados Unidos y una secta de manual de manipulación pegada a la periferia. El “gritón” no es Regino: es el expediente, el SAT, el Tesoro, las listas negras y los periodistas que llevan años documentando lo que a la senadora que quiere ser gobernadora le indigna que se mencione en voz baja.

Con informacion: NOTICIAS24SIETE/

LOS «ENCAPUCHADOS del COBAEM»: CON «PASOS TACTICOS y SIMULACION de TIROTEOS JOVENES RETRATAN VIOLENCIA MICHOACANA en 6 MINUTOS de VERDAD y CENSURA»…ganaron y enseguida pedieron con amago de meterlos al bote.


En Michoacán ya no hace falta ver documentales sobre la violencia: basta con asistir a un concurso escolar. En el municipio de Contepec, un grupo de estudiantes del Colegio de Bachilleres (Cobaem) decidió ponerle ritmo a la tragedia nacional con una coreografía que descolocó a todo el aparato institucional. Encapuchados, con chalecos antibalas, pantalones de camuflaje y rifles de asalto —de utilería, pero no por eso menos simbólicos—, ganaron la fase regional del Concurso de Bailes Sectoriales… hasta que el propio colegio decidió cancelarles el pase al estatal. El argumento: “no fomentemos la violencia”.

Durante seis minutos, los jóvenes ejecutaron la danza contemporánea más incómoda del sexenio. Entre pasos tácticos y simulaciones de tiroteo, proyectaron el rostro del alcalde Enrique Velázquez Orozco —asesinado en 2022— con la palabra “ASESINADO” en rojo. Una voz narraba su historia hasta que dos bailarinas le apuntaban y lo “mataban” otra vez en escena. 

El recurso se repitió con un desfile póstumo: César Arturo Valencia, de Aguililla; Yolanda Sánchez, de Cotija; Salvador Bastida, de Tacámbaro; y finalmente Carlos Manzo, de Uruapan, asesinado en plena calle. No era un baile: era un obituario con música tribal.

El acto cerró con la voz de la presidenta Claudia Sheinbaum presentando su “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”. Mientras sonaba aquello de que “la seguridad no se sostiene con guerras sino con justicia”, los estudiantes caían abatidos al suelo y un “ángel” (una alumna vestida de blanco) cruzaba el escenario como metáfora de la paz prometida que nunca llega.

El COBAEM reaccionó con un comunicado digno de un rosario burocrático: desaprueba toda “apología del delito” y exhorta a fomentar “valores positivos”. Traducido: la denuncia artística incomoda más que los hechos que la inspiran. Porque mientras los jóvenes ensayan montajes, sus alcaldes caen a balazos y sus comunidades siguen bajo control de grupos armados.

El Gobierno estatal fue más franco —o más carcelario—: recordó que quien “provoque públicamente la comisión de delitos o haga apologías” puede enfrentar hasta seis meses de prisión y multas de hasta 150 UMAs (unos 17 mil pesos). Una advertencia absurda en un estado donde las verdaderas apologías las hacen los sicarios filmándose con fusiles reales.

El resultado: unos adolescentes sancionados por representar la violencia, en un lugar donde ni los adultos pueden explicar cómo sobrevivirla. Michoacán, una vez más, convierte su tragedia en performance. Y esta vez, los censores no entendieron que los estudiantes no celebraban la muerte: la estaban bailando porque la viven todos los días.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/JOAQUIN PATIÑO/

«MORIR para DEJAR MORIR»: «JOVEN ESPAÑOLA ATRAPADA entre el DOLOR,la FAMILIA y los TECNICISMOS LEGALES FINALMENTE RECIBIO la EUTANASIA»…hay que mirar el dolor sin fingir neutralidad


Tenía 25 años y un cuerpo que ya no obedecía. Noelia decidió morir, esta vez con la ley de su lado y no con la gravedad de un quinto piso. En Sant Pere de Ribes, cerca de Barcelona, terminó una vida que había pasado más tiempo peleando por descansar que por vivir. No es un caso “debate”, ni un titular para el morbo: es la fotografía cruel de un Estado que llega tarde, una familia que no sabe cómo mirar el sufrimiento, y una sociedad que todavía no aprende a distinguir entre vivir y resistir.

Su nombre se coló en los noticieros junto a una frase que suena más a súplica que a renuncia: “A ver si ya por fin puedo descansar, porque ya no puedo más.” Noelia no pedía morir por capricho, sino por cansancio, por dolor, por una vida que se le volvió código penal sin apelación posible. 

Desde 2022, su cuerpo era una jaula, y en los barrotes bailaban las culpas ajenas: los pleitos de unos padres que nunca entendieron su tristeza, los abusos sexuales que otros callaron, y un sistema de tutela que se limitó a archivar lo que le dolía.

España aprobó en 2021 la eutanasia, como si el Parlamento descubriera de pronto que el sufrimiento también merece trato legal. Con eso, el país entró al club de naciones que reconocen que el derecho a morir, a veces, es el último acto de dignidad de quien ya no tiene más que perder. Pero la letra fría de la ley nunca imaginaría que tan pronto alguien como Noelia llegaría con la resolución firmada por su propio dolor.

Su padre luchó hasta el final por impedirlo, invocando un amor que quizás ya no alcanzaba. Él quería que su hija viviera, aunque fuera solo para tranquilizar su conciencia. Ella quería morir, no por desprecio a la vida, sino porque todo lo que la rodeaba ya no tenía forma de vida. Esa diferencia —entre sobrevivir para otros y descansar en uno mismo— fue el verdadero juicio.

Ahora Noelia ya no sufre, y a la vez nos deja el espejo roto de la doble moral española: celebramos los derechos con discursos solemnes, pero cuando alguien los ejerce, lo llamamos tragedia. Cada quien decide qué creer. Pero sería hipócrita no admitir que, a veces, pedir morir es la única manera de decir “ya basta”.

Con informacion: ELNORTE/