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lunes, 23 de marzo de 2026

«CUANTOS MUERTOS VAN ?…733 MIL 940»:»SIETE SEXENIOS,TRES CAMBIOS de REGIMEN y NI un SOLO GOBIERNO CAPAZ de FRENAR la MAQUINA de MATAR»…hemos pasamos del hoyo al abismo en tiempo récord.


Una sola lámina y ya tienes el mural completo de la narco‑transición mexicana: siete sexenios, tres “cambios de régimen” y ni un solo gobierno capaz de frenar la máquina de matar que ha dejado regadero de 733 mil 940 muertos hasta el 17 de Marzo,contabilizados por TResearch que ahora destaca el ahorro de formol, pero sigue siendo altísimo,un asesinato cada 20 minutos con Sheinbaum. 

De los noventa “tranquilos” al infierno de la “guerra”

  • A inicios de los noventa estabas en la liga de los 14 mil homicidios al año: algo así como 40 muertos diarios, todavía con aire de país “complicado pero normalito”.
  • Para 2007 y ya con el panista Felipe Calderon en el gobierno, la curva había tocado fondo histórico, justo ahí cuando al genio se le ocurre declarar la “guerra” y sacar al Ejército: el resultado fue pasar del hoyo al abismo en tiempo récord.

El sexenio que abrió la caja de Pandora

  • Con la “guerra contra el narco”, los números se disparan: decenas de miles de homicidios extra que no resolvieron el negocio de la droga, pero sí el de las funerarias.
  • El promedio diario salta a medio centenar largo de ejecutados, como si cada día fuera puente largo para la morgue.

La era del “ya no hay masacres”

  • Luego llega Andres Manuel Lopez «Hablador», el gobierno que juraba que “ya no hay masacres, hay otros datos”, y los “otros datos” son más de 200 mil homicidios en un solo sexenio, con picos de casi 90 muertos diarios.
  • La narrativa era de abrazos, la estadística de balazos, y el país completo convertido en campo de tiro con presupuesto federal.

El sexenio de “bajamos la tendencia”

  • El gobierno actual se vende como la temporada de “desaceleración histórica”: 2026 arranca con alrededor de 47 homicidios diarios, festinados como si fueran medalla olímpica porque antes eran más de 70.
  • Aun así, el sexenio ya carga 37 mil 357 víctimas en lo que va de la gestión de Claudia Sheinbaum; presume menos infierno que el pico, pero todavía un país donde cada 20 minutos alguien cae a balazos.

Promedio del horror

  • En el fondo de la gráfica está el resumen brutal: en 30 años te acostumbraron a vivir con promedios anuales de entre 40 y 100 asesinatos diarios, según el humor del presidente en turno.
  • La única constante no son las estrategias de seguridad, sino el contador de muertos: cambian colores, slogans y logos; las fosas, esas, permanecen y ni se diga de la fabrica de mas de 132 mil levantados, constituida en otra fabrica de no localizados por la vocación de inutiles del gobierno que no los encuentra,porque simple y llanamente no los busca, pero ahi estan los muertos que le faltan a su estadística maquillada de reducción de homicidios.

Con informacion: TRESEARCH/

EL «AMIGO de BATMAN NOMAS la CONOCE de OLIDAS»: «VIDEO INCRIMINATORIO de 100% MORENISTA INHALANDO POLVO BLANCO ACUMULA 1.7 MILLONES de MIRONES»…y el que lo combate a su lado.


El video ya acumula 1.7 millones de mirones en «X» ,no solo porque en el se advierte a Hugo Torres Zumaya 100% morenista inhalando un polvo blanco con las características de la cocaina,sino porque este aparece en otra imagen junto a Omar García Harfuch,el estratega de seguridad que la combate.

Quién es Hugo Zumaya (en breve)

De acuerdo con INFOBAE, Hugo Torres Zumaya quien fue detenido acusado de homicidio en 2024 ,se presumio en redes como operador de Omar García Harfuch.

La cocaína “en cristiano clínico”

  • La cocaína es un estimulante del sistema nervioso central que aumenta de golpe los niveles de dopamina, noradrenalina y serotonina en el cerebro, las sustancias que regulan placer, alerta y estado de ánimo.
  • Traducido a banqueta: el cerebro se queda “bañado” en químicos de premio, la persona se siente invencible, parlanchina y con energía falsa… pero luego viene el bajón brutal, ansiedad, irritabilidad y ganas de repetir la dosis.
  • A nivel médico, el uso repetido altera los circuitos de recompensa y autocontrol, favorece adicción, problemas de memoria, insomnio, paranoia, agresividad e incluso psicosis, además de aumentar el riesgo de infartos cerebrales y cardíacos por la vasoconstricción y el aumento de presión arterial.
  • En corto: la coca no solo “despierta”, también va reventando poco a poco los cables del tablero, hasta que el sujeto termina funcionando solo si hay línea en la mesa y colapsando cuando no.

Con informacion: INFOBAE/REDES/

LOS "BABY CARTELES ?": "EXPERTOS COLOMBIANOS PRESUMEN TRAS CAIDA del MENCHO VIENEN BANDITAS que se RECICLAN,se FEDERAN y se TRAICIONAN"...y si no desmontan la estructura, financiera, militar y política del CJNG,solo fue cambio de gerente.


Tras la muerte del Mencho, los expertos colombianos básicamente nos avisan que no cayó el monstruo: se multiplicó en gremlins con R-15, nómina de alcaldes y doctorado en corrupción aplicada.

Del capo todopoderoso a los “baby cárteles”

Según los colombianos, matar al jefe estrella no acaba el negocio, sólo lo vuelve más resiliente y descaradamente enredado con gobiernos locales. Lo que viene tras el CJNG de Mencho no es paz, sino un “modelo en red”: bandas pequeñas, flexibles, que se reciclan, se federan, se traicionan y siguen cobrando piso como si nada.

En Colombia ya lo vivieron: tumban a Escobar y a los Rodríguez Orejuela, y brotan La Oficina de Envigado, Norte del Valle, Urabeños/Clan del Golfo, Rastrojos, Comba, Pelusos, etcétera; menos glamour, misma sangre, más fragmentación. El negocio de la coca no se acabó, se volvió más horizontal, menos de “padrino” y más de franquicia: cualquiera con contactos, fusiles y un político a modo entra al juego.

Colombia y México, generaciones de capos

País“Era dorada”Lo tumban y surge…Nombre fino que le dan
ColombiaEscobar, CaliOficina, Norte del Valle, Clan del Golfo y compañía“Modelo en red”, cuarta generación del crimen
MéxicoFélix Gallardo, Chapo, Zetas, MenchoFragmentos del CJNG, Chapitos, Mayiza y satélites“Baby cárteles” a la mexicana

Los politólogos de Bogotá, muy serios ellos, le ponen nombres académicos a lo que en colonias de México se llama “otro grupo que cobra más caro y dispara más fácil”. Hablan de “metamorfosis criminal”, de cuatro generaciones de capos, de redes que mezclan control territorial, capacidad militar y “gobernanza local”, es decir: ellos mandan, el Estado se hace el muerto y la población firma sin leer.

El legado real del Mencho

Los expertos admiten que el legado del Mencho no es un cártel, sino un manual de negocios ilícitos diversificados: coca, fentanilo, cristal, migrantes, huachicol, extorsión, todo con inversión en inmobiliarias muy respetables. Dejó un ejército privado con armamento que, dicen los colombianos, nunca se vio ni en los años más bravos de Medellín y Cali: pequeños ejércitos capaces de plantarle cara al Estado mexicano a campo abierto.

La clave: no hay “reglamento de sucesión” en el CJNG, hay vacíos de poder y varias facciones listas para destazarse por la marca, las rutas y los contactos en gobiernos estatales y federales. A eso le llaman “dispersión” y “reconfiguración”; en el lenguaje del vecino: más balazos, más desaparecidos y más comunicados oficiales diciendo que todo está bajo control.

La receta colombiana… y el chiste mexicano

El general Jairo Delgado presume que en Colombia aprendieron a no sólo pegarle al capo, sino a toda la cadena: sicarios, finanzas, redes de complicidad, aparato logístico. Lo combinaron con cooperación internacional e intercambio de información con Estados Unidos, justo lo que México usa como foto para conferencia, pero no como política de Estado constante.

El mismo general suelta la advertencia que en Palacio Nacional fingirán no haber leído: si la caída del Mencho no forma parte de una política de seguridad seria y sostenida, si se regresa a la línea “abrazos, no balazos”, el golpe sirve sólo para inflar el ego del gobierno y el precio al mayoreo de la droga por unas semanas. Traducido: si no desmontas la estructura financiera, militar y política del CJNG, sólo cambias de gerente regional.

Corrupción: el elefante sentado en la mesa

El experto Andrés Cajiao dice sin rodeos que la corrupción es el principal obstáculo para enfrentar al crimen, porque abre la puerta, apaga las cámaras y rompe los expedientes. Eso erosiona la confianza ciudadana, desincentiva las denuncias y normaliza el arreglo en lo oscurito: el paraíso de los “baby cárteles”.

Los colombianos notan un detalle que acá la autoridad finge no ver: nadie está explicando qué van a hacer con la “gobernanza criminal” que el CJNG montó con políticos, policías y militares en varias regiones. Casos como “La Barredora” en Tabasco, que salpica al exsecretario de Seguridad Hernán Bermúdez, amigo de Adán Augusto López, y el huachicol fiscal que llega hasta familiares del exsecretario de Marina, son apenas la puntita del expediente de cómo el Estado se puso en venta al mejor postor.

En resumen, desde Colombia nos avisan lo que el gobierno mexicano no quiere reconocer: al Mencho lo mataron, pero al sistema que lo hizo posible nadie lo toca, porque ahí salen gobernadores, secretarios y generales en la foto. Y si no desmontan esa estructura, los “baby cárteles” van a crecer rapidito: ya tienen armas, rutas, contactos y un Estado especializado en hacerse el ofendido cuando le señalan la complicidad.

Con informacion: PROCESO/

«OTROS 7 y YA son MAS de 132 MIL»: «ELECTRICISTAS DESAPARECEN por ARTE de MAFIA en CARRETERA del TERROR de SAN LUIS POTOSI»… la estadística crece al mismo ritmo que la vergüenza institucional se encoge.


Siete electricistas que salen a instalar cables y terminan engullidos por el “tramo del terror” son la versión 2026 de la misma broma macabra: en México desapareces, el Estado bosteza, y el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNLO)suma otro numerito para la gráfica de horror mientras Sheinbaum sigue vendiendo “fortalecimiento institucional” como si no estuviéramos parados sobre una fosa común abierta.

País fábrica de ausentes 

México arrastra ya más de 132 mil personas desaparecidas y no localizadas, una emergencia humanitaria que el gobierno administra como si fuera inventario de bodega, no tragedia de Estado.

En la última década, los reportes de desaparición aumentaron 213%, de 4,114 en 2015 a 12,872 el año pasado, pero la narrativa oficial insiste en que “vamos bien” porque lo dicen las mañaneras y las grafiquitas mentirosas.

El podio del horror, según el propio RNPDNO, pone al Estado de México, Tamaulipas y Jalisco como los campeones nacionales en fabricar no localizados: alrededor de 14,7 mil, 13,6 mil y 12,6 mil personas, respectivamente.

Es decir, hay estados donde el negocio no es gobernar, sino administrar ausencias; donde desaparecer equivale a morir, y si no hay cadáver, mágicamente también baja el homicidio y sube la “percepción de seguridad”.

Sheinbaum, récords y eufemismos

En el primer año de Claudia Sheinbaum, el RNPDNO reportó más de 14 mil personas no localizadas, un aumento de 20% respecto al primer año de López Obrador, pero el discurso sigue culpando al “crimen organizado” como si el Estado fuera un espectador mal sentado, no el árbitro comprado.

La presidenta ha repetido que “la mayoría” de las desapariciones están ligadas al crimen organizado y no son una práctica generalizada del Estado, desmintiendo, de paso, al propio Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada, que ve un patrón sistemático.

Mientras tanto, organizaciones y medios documentan más de 131–133 mil reportes acumulados, decenas de miles de cuerpos sin identificar y miles de fosas clandestinas, pero el gobierno prefiere hablar de “deficiencias en la plataforma” en lugar de aceptar que el país entero es un expediente extraviado.

En números humanos, no de Excel: en México desaparecen diariamente entre 40 y 50 personas; cada día es una tanda de familias condenadas a la búsqueda eterna, mientras el Palacio Nacional presume “mesas de seguridad”.

Tamaulipas, altiplanos y “tramos del terror”

Tamaulipas ,bajo el gobierno e Morena y Americo Villarreal se consolida como segundo lugar nacional en desapariciones, un agujero negro donde el levantón es rutina, no excepción; allí la estadística crece al mismo ritmo que la vergüenza institucional se encoge.

Pero el virus se esparce: hoy son siete trabajadores de Cárdenas, San Luis Potosí, que salieron a instalar electricidad y desaparecieron en la oscuridad de la Carretera 57, justo en la ruta Matehuala–Saltillo bautizada, con precisión brutal, como el “tramo del terror”.

En ese corredor sobran relatos de asaltos, plagios, ponchallantas, migrantes cazados como mercancía y denuncias enterradas en Ministerios Públicos que trabajan más para el archivo muerto que para las víctimas.

Lo más obsceno es que la carretera solo se volvió tema nacional cuando asaltaron a la avanzada de la propia Presidenta inicial y dolosamente desmentido; antes, las familias, traileros y migrantes eran estadísticas desechables, no motivos de operativo urgente.

Analogías con otros infiernos “legales”

Si buscamos un espejo, México se parece cada vez más a los momentos más cínicos de Colombia en los noventa o a la actual Rusia de Putin: territorios donde el Estado de derecho existe en papel couché, pero en la práctica manda quien tiene el fusil, el contrato o la chequera.

En aquellos lugares también se normalizó que la gente desapareciera en zonas perfectamente identificadas, con patrones evidentes, mientras los gobiernos juraban “no ser responsables” y atribuían todo al crimen organizado, como si la omisión sistemática no fuera complicidad.

La diferencia es de estilo, no de fondo: allá lo maquillan con discursos patrióticos, aquí con conferencias matutinas y promesas de “nuevos censos” para ordenar el desastre de cifras que ellos mismos dejaron crecer.

En ambos casos, el chiste cruel es el mismo: el imperio de la ley es un decorado de cartón piedra, útil para tomarse la foto, inútil para impedir que un grupo armado convierta una carretera federal en línea de producción de desaparecidos.

Tragedia mínima: siete nombres, un país roto

Ángel Daniel Pérez López, Miguel Ángel Pérez Olivo, Raciel Zapata García, Omar Godoy Galván, Said Hernán Olvera, Celso López González y Macario Torres Castillo son, por ahora, solo nombres flotando en la incertidumbre: electricistas que avisaron que ya venían de regreso y se desvanecieron en el mapa, entre Cárdenas y Matehuala.

Su última ubicación, en la zona cercana a la Carretera 57, es un recordatorio de que en México salir a trabajar ya se parece demasiado a entrar a una ruleta rusa donde el Estado no solo no quita las balas, sino que ni siquiera se molesta en revisar el tambor. 

No hay información oficial sobre su paradero, pero sí hay toneladas de información sobre cómo llevan años denunciando ese tramo, sus asaltos, sus plagios y sus desapariciones; lo que no hay es voluntad real para desmantelar la cadena de impunidad que lo sostiene. 

En el país donde desaparecer equivale a morir y donde si no encuentran el cadáver hasta bajan los homicidios, el caso de estos siete no es una excepción trágica: es la norma brutal de un sistema que ya decidió que la vida del ciudadano común es perfectamente prescindible.

Con informacion: RNPDNLOELNORTE/

domingo, 22 de marzo de 2026

«En las NARICES del SAT ?»: LA «EVIDENCIA FISCAL dice JULIA OPERÓ MAS de 2,000 TRANSACCIONES HUACHICULERAS y dejó QUEBRANTO de MAS de 3,000 MILLONES de PESOS»…eso solo se puede cuando el gobierno es tu socio.


Una mujer que participó en más de dos mil transacciones con compañías texanas para introducir millones de litros de diésel, aceites y químicos, es señalada por las autoridades fiscales de una defraudación por más de 3 mil millones de pesos.

Durante años, esta mujer, de nombre Julia Mendoza Cruz, operó desde un pequeño local en la avenida Mariano Escobedo 29, en Tlalnepantla, justo frente a las oficinas regionales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) ubicadas en esa localidad mexiquense.

local
El nombre de Julia Mendoza Cruz estaba rotulado en la puerta de un pequeño local ubicado en Mariano Escobedo 29B, en Tlalnepantla.
usto frente al local de Julia, sobre la misma avenida Mariano Escobedo, están las oficinas regionales del SAT en Tlalnepantla.

El pasado 11 de febrero de 2026, la Administración Central de Operaciones de Comercio Exterior del SAT emitió una resolución en la que determinó a Julia Mendoza un importe histórico por 3 mil 121 millones de pesos por la omisión en el pago de impuestos.

Julia acumuló ese adeudo fiscal y evitó ser detectada pese a estar ubicada a contra esquina de las oficinas del SAT en Tlalnepantla. En cada una de sus operaciones de Comercio Exterior, Mendoza Cruz reportó su domicilio en el número 29 de la avenida Mariano Escobedo, en Tlalnepantla. Ese domicilio corresponde a uno de los pequeños locales de despachos contables y oficinas de gestoría que se encuentran a lo largo de toda la calle.

Documento en el que se detalla el monto del adeudo de impuestos.

La evasión de impuestos, de más de 3 mil 121 millones de pesos, es equivalente al financiamiento público federal para MORENA en 2026. Con la cantidad de dinero que Mendoza Cruz no pagó al SAT se pudieron cubrir más de 792 mil sesiones de quimioterapia en hospitales del IMSS o un millón 307 mil sesiones de hemodiálisis.

¿A qué equivale la defraudación por huachicol de Julia Mendoza Cruz?
DescripciónCantidad
Sesiones de quimioterapia en hospital del IMSS792,139
Sesiones de hemodiálisis en hospital del IMSS1,307,295
Kilómetros de vialidades primarias repavimentadas en CDMX300
Financiamiento público federal para MORENA en 20261.2

La puerta negra, ubicada casi en la esquina de la avenida Mariano Escobedo, desde la que Julia Mendoza Cruz emitió cientos de facturas que respaldaron sus operaciones de importación de diésel y químicos, se encuentra justo enfrente de las oficinas regionales del SAT.

Julia aportó su domicilio frente al SAT para realizar sus trámites ante la Secretaría de Energía, de quien recibió entre junio de 2017 y junio de 2018 cuatro permisos para importar hasta 220 millones de litros de diésel y 50 millones de litros de gasolina. 

Además, dio la misma dirección cuando acudió a la Comisión Reguladora de Energía a gestionar el permiso H/20530/COM/2017 para comercializar los combustibles en territorio nacional.

Este es un extracto de las más de dos mil transacciones que realizó Julia para importar diésel y químicos. En cada operación reportó como domicilio su local en Mariano Escobedo 29.

Julia Mendoza operó con toda normalidad en su local frente al SAT desde que inició operaciones en 2017, hasta junio de 2024, cuando fue incluida en el listado definitivo de contribuyentes que simulan operaciones con fines de evasión fiscal o lavado de dinero. 

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad publicó el 27 de noviembre de 2024 que en los últimos meses del gobierno de Peña Nieto, un grupo de contribuyentes que el SAT ha identificado como “factureros” recibió permisos para importar más de 1,240 millones de litros de diésel y gasolina. Ya en el sexenio de López Obrador, esas mismas importadoras recibieron permisos para comercializar los combustibles. 

Las factureras recurrieron a una compleja operación para clonar pedimentos legales de importación y de esa forma introducir volúmenes mayores a los autorizados, además de eludir el pago de impuestos al reportar una fracción arancelaria distinta al producto que importaban. Este esquema ha sido identificado por las autoridades como “huachicol fiscal”. Dentro de ese grupo de contribuyentes ha sido señalada Julia Mendoza Cruz, a quien el SAT le determinó un presunto desfalco por más de 3 mil millones de pesos.

Documento en el que el SAT notificó que Julia Mendoza Cruz, dedicada a la comercialización de combustibles, había sido incluida en el listado definitivo de “factureras”.

El propio documento oficial en el que se determinó el monto de la evasión marca como lugar y fecha de expedición la oficina del SAT de Tlalnepantla, edificio vecino de Julia Mendoza. Inclusive la oficina de Administración General de Recaudación escribió explícitamente como “referencia” de ubicación del contribuyente deudor que su oficina “se encuentra enfrente de las oficinas del Servicio de Administración Tributaría, por la entrada de Mariano Escobedo”. Misma referencia que MCCI reportó desde noviembre de 2024.

administracion
En este requerimiento de febrero de 2026 se menciona que la mujer señalada de “facturera” y contrabandista de combustible tiene su domicilio en una oficina “enfrente de las oficinas del Servicio de Administración Tributaria” en Tlalnepantla.

Antes de que fuera incluida por el SAT en la lista definitiva de factureras, Julia Mendoza Cruz realizó más de 2 mil 700 operaciones de importación de diésel y químicos a través de las aduanas de Ciudad Juárez, Matamoros y Nogales.

El 80% del valor de sus importaciones fueron reportadas en las aduanas como “preparaciones antidetonantes y aditivos” y “aceites minerales”, que corresponden a fracciones arancelarias que con frecuencia eran utilizadas para ocultar la introducción de combustibles y así eludir el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS).

El caso de Julia Mendoza no es aislado y se suma a un mecanismo que MCCI ha estado documentando desde hace más de un año. El pasado miércoles 18 de marzo, MCCI reveló que Marlaya SA de CV, una huachicolera ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación, defraudó 29 mil millones de pesos, equivalente a 4 veces el monto desviado en el caso documentado como La Estafa Maestra y dos veces el desfalco de Segalmex.

Marlaya está vinculada además con la red de contrabando de combustible descubierta hace un año en Tampico, la cual gozaba de la protección de mandos de la Marina.

Con informacion: MEXICANOS CONTRA LA CORRUPCION Y LA IMPUNIDAD/

«YO TE CUIDO, BEBÉ ?»: LAS «CARTAS del CHAPO NOVIERO dejan VER al CAPO que CAMPECHANEABA DROGA, MASACRES y TERNURA con LOGISTICA CRIMINAL»…era bueno para «terapearlas»,eran su Kryptonita.


Joaquín “El Chapo” Guzmán logró lo que muchos machitos aspiracionales sueñan: ser, al mismo tiempo, poeta de separador de librería, jefe de cártel y coach emocional de la tragedia mexicana. Nada dice “te quiero” como planear masacres, mandar droga a medio planeta y, entre operativo y operativo, escribir “vivir sin tus palabras es mucha soledad” mientras le pides a la novia que saque la credencial falsa para ir a verte al Altiplano.

Romeo de Puente Grande

En Puente Grande, el hombre que ordenaba asesinatos escribía cartas donde se deshacía en ternura por Zulema Hernández, presa por robo a mano armada, prometiéndole abogados, comodidades y un traslado “para que estés mucho mejor, corazón”. 

Es la versión carcelaria del “yo te cuido, bebé”, solo que aquí el paquete incluye estructura criminal, recursos ilimitados y la ligera posibilidad de terminar ejecutada como ella, cuyo cuerpo apareció con huellas de tortura años después. El capo habla de amor mientras el sistema penitenciario le deja administrar penas, traslados y destinos como si fuera cupido con AR-15.

“Vivir sin tus palabras…” y otros horrores cursis

Con la “chapodiputada” Lucero Sánchez, el sentimental Guzmán mezcla embarazo, identificaciones falsas y terapia infantil en un mismo párrafo, como si estuviera escribiendo un guion de narco–telenovela low cost. “Vivir sin tus palabras es mucha soledad”, dice el hombre que inundó Estados Unidos de drogas y mandó cavar túneles de escape, mientras le sugiere a la pareja que le mienta al hijo y le diga que “su papá se fue al cielo” porque está sufriendo. El tipo produce violencia estructural, pero en el papel juega al papá sensible que recomienda terapia, como si no fuera precisamente su negocio el que deja miles de niños huérfanos y traumados.

Amor con instrucciones de producción

Con Emma Coronel el tono deja de fingir romanticismo y se vuelve manual operativo disfrazado de recadito de amor: le ordena aumentar la producción para que “rinda”, le recuerda que tiene “muchos gastos aquí” y le instruye coordinarse con “mis cuatro hijos” para seguir moviendo el negocio. Es el único novio del mundo que te manda carta desde la cárcel pidiéndote que contrates contadores en todo el estado, no para ahorrar en el súper, sino para administrar el tráfico de drogas que financia su encierro de lujo procesal. Aquí no hay metáfora romántica: el amor es logística, los “te extraño” son órdenes y la familia es la extensión corporativa de un imperio criminal.

El narco–galán como producto nacional

El expediente emocional de “El Chapo” terminó exhibido en la Corte de Brooklyn: mensajes, cartas, señores de la guerra convertidos en novios intensos, y diputadas que pasan de legislar a cruzar túneles desnudas con el patrón. La justicia estadounidense lo condena como criminal, mientras en México su faceta de “hombre enamorado” se filtra a medios, se romantiza en corridos y se recicla en notas que lo pintan como un tipo “complejo”, no como lo que es: la síntesis perfecta entre violencia patriarcal, crimen organizado y sistema político podrido. En un país donde al feminicida le dicen “era celoso, pero la quería”, no sorprende que al capo se le describa como alguien que “también sabía amar”, porque aquí el amor siempre es el pretexto favorito de la sangre.

El capo que logró antes de su captura procrear 18 hijos con 7 mujeres, ahora sobrevive a la soledad de lo que será la tumba de cemento que representa un penal de alta seguridad en EE.UU,donde no hay manera de construirse un túnel.

Con informacion: ELFINANCIERO/