Visitanos tambien en:

domingo, 22 de marzo de 2026

«SI,1,723.5% MAS de lo APROBADO»: EL «DIA que se FUE PACO y LLEGO ALGARIN, NO se FUE el COCHUPO,CHAYOTE y EMBUTE del GOBIERNO de AMERICO VILLARREAL»…relevo Nayarita es ya nuevo “Paco de las Pacas” que compran silencio.


La reciente echada a la calle con cara de renuncia de Francisco «Paco» Cuellar, ahora ex-jefe de comunicación social que fungía de vocero del Gobierno de Morena de Americo Villarreal en Tamaulipas,debe entenderse como mero saldo de un escandalo multimillonario, de un quebranto al dinero del pueblo que fue resuelto en «famiglia», al mas puro estilo de la mafia italiana que protege a los suyos, alla la «Cosa Nostra» y aqui, «nuestra cosa».

Co preambulo,un reciente Informe de Articulo-19, usó a Tamaulipas como ejemplo de cómo un estado mal gobernado convierte la publicidad oficial en herramienta de control político y despilfarro, no en política de información pública ,alterando los montos aprobados para ese propósito en hasta un 1,723.5% y nadie frunce las cejas, porque quienes deberian hacerlo en tu favor,tambien estan en el ajo.

Ejes clave del informe en el caso Tamaulipas

  • Tamaulipas aparece entre las entidades que más concentran el gasto estatal en publicidad oficial, dentro del grupo que, sumadas, superan incluso al gasto federal.
  • El patrón que describe ARTICUlO 19 es: presupuestos iniciales relativamente contenidos y después ampliaciones brutales, superando varias veces lo aprobado, con especial énfasis en gasto de cierre de año (“gasto decembrino”)
  • En el paquete de estados señalados (Tamaulipas, Estado de México, Puebla,y Veracruz) se dispara el gasto muy por encima del 1000% de lo autorizado, lo que evidencia discrecionalidad, ausencia de planeación y uso político del dinero.
  • Se documenta concentración del gasto en pocos proveedores “estrella”, algunos con montos tan altos que, si fueran federales, estarían entre los más beneficiados de todo el país, reforzando la idea de redes de favores y posibles empresas fachada.
  • ARTICULO 19 subraya que estos patrones –sobreejercicio, concentración, picos en diciembre y uso sin criterios claros– permiten condicionar líneas editoriales, premiar medios dóciles y castigar a los críticos, es decir, usar la pauta como mecanismo indirecto de censura.
  • El caso de Tamaulipas se inserta en un contexto nacional donde la Ley General de Comunicación Social fue declarada inconstitucional por no tener criterios claros de asignación, pero los congresos locales y el federal siguen en desacato, dejando la puerta abierta a la coacción vía publicidad oficial.

Pero mas alla de que si la «matriarca» de Tamaulipas,esposa del Gobernador Villarreal Anaya due la autora de su cese justificado,valdria la pena escuchar las palabras de despedida romantica del corruptor «Paco de las pacas», que ya se fue, pero la corrupcion se queda con el relevo Nayarita Gerardo Algarin Hernandez ,que contradice la promesa del gobernador que solo cumple años y que decia en campaña en 2022,que su gabinete sería de Tamaulipas.

“¿Qué tal, amigas y amigos? En la vida hay ciclos que se cumplen y deben cerrarse con responsabilidad.”

Traducción simultánea: “¿Qué tal, proveedores, plumas domadas y medios de prepago? Hay ciclos donde el negocio se pone tóxico y hay que bajarse del tren antes de que llegue el MP.”

“Hoy, en lo personal y en lo profesional, he decidido cerrar una etapa.”

No la cerraste, te la cerraron. El “ciclo” se llama: informe de ARTICULO 19 que exhibe que no había difusión sino coacción; facturas que huelen a facturera; y un gobernador que ya necesitaba otro operador para seguir aceitando a la prensa de hambre con dinero público.


“Les informo que presenté mi renuncia al Gobernador Américo Villarreal Anaya al cargo de Coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado.”

Le “presentaste” lo único que sí pudiste presentar sin CFDI: la renuncia redactada como si fueras prócer de la libertad de expresión. Mientras  ARTICULO 19 retrata a Tamaulipas como laboratorio de cómo se usa la publicidad oficial para premiar paleros y castigar críticos, con Américo y tú en la cúspide del gasto para matar el hambre de la prensa de prepago.


“Fueron tres años y medio de trabajo intenso, sin contar el tiempo en que iniciamos al lado del doctor Américo este gran proyecto para transformar Tamaulipas.”

Trabajo intenso sí hubo: intensas órdenes de no publicar, intensas listas de quién cobra y quién se queda sin chayote, intensa ingeniería de empresas fantasma cobrando más de 10 millones mensuales durante 40 meses —más de 400 millones desviados en nombre de la “transformación”. Eso no transforma Tamaulipas; transforma la nómina del periodismo domesticado


“Fue una experiencia extraordinaria, rica en aprendizajes que me permitieron crecer en lo profesional como persona y como periodista.”

Aprendiste que con publicidad oficial se puede construir un tren de vida de lujos y un “sueño americano en suelo tamaulipeco”, mientras se simula que se defiende la libertad de expresión. ARTICULO 19 lo resume mejor que tu carta: no comunican, extorsionan políticamente con el presupuesto.


“Y como lo expresé en el último festejo del Día del Periodista ante decenas de colegas del Estado, ejercí el oficio desde otra óptica y desde otra trinchera.”

Otra “óptica”: desde la ventanilla que decide quién come y quién no, a billetazos del erario. Otra “trinchera”: la del gobierno que se vende como humanista mientras en los hechos opera un esquema de coacción a medios que encaja perfecto con el informe de ARTICULO 19: no hay difusión, hay presión aceitadas con dinero de contribuyentes.


“El periodista nace, crece y muere siendo periodista. Por eso, cuando estuve en el servicio público, nunca dejé de ser lo que he sido toda mi vida, periodista.”

El problema no es que hayas dejado de ser periodista; es que usaste la credencial para encubrirte como vocero del chayote institucional. Un periodista que administra convenios para silenciar críticas no “muere periodista”: se recicla en operador de coacción con disfraz de reportero.


“Hoy cierro un ciclo profesional.”

Ese “ciclo” coincide sospechosamente con:

  • Denuncias de “empresas fantasma” que cobran más de 10 millones al mes.
  • Un informe de ARTICULO 19 donde sales en la foto como Paco de las Pacas, operador de un sistema en el que “no están pagando publicidad: están pagando para que Tamaulipas parezca menos roto en los encabezados.”

No es ciclo; es fuga controlada del barco antes del naufragio.


“Quiero compartirles que durante estos tres años y medio enfrenté retos, aprendizajes y momentos complejos. Siempre con entrega plena y compromiso absoluto.”

Retos: cómo cuadrar facturas, cómo maquillar convenios y cómo disfrazar coacción de “estrategia de comunicación”.
Compromiso absoluto: sí, pero con la protección de la imagen del gobernador usando la chequera del pueblo para matar la hambre a la prensa dócil.


“Porque tuve como referente a un gobernador incansable, honesto y comprometido con la transformación del Estado.”

Incansable, sí: en gastar en publicidad oficial para lavarle el rostro de tanto rastro de putrefacción y construir un relato donde “en Tamaulipas el periodista pregunta y critica sin miedo” mientras el informe de ARTICULO 19 y las denuncias ciudadanas documentan que el presupuesto se usa para premiar aliados y castigar críticos. Honesto, sólo en el eslogan.


“Enfrenté campañas negras que buscaron manchar mi nombre y el de mi familia.”

Lo que llamas “campañas negras” son:

  • Informes de organización internacional (ARTICULO 19).
  • Denuncias públicas de factureras y empresas fantasma.
  • Investigaciones que hablan de más de 400 millones canalizados en 40 meses a estructuras opacas, perfectamente alineado con “no hay difusión, hay coacción”.

No son campañas; son evidencias incómodas.


“Nunca respondí porque en el servicio público se debe de actuar con prudencia y tolerancia y porque así es la naturaleza de la función pública.”

Nunca respondiste porque no había forma de explicar cómo, con tu “prudencia”, Tamaulipas acabó en la punta de la lista nacional de los que más gastan matando el hambre de la prensa de prepago. La verdadera “naturaleza” de tu función fue administrar un sistema de premios y castigos a medios pagado con dinero de contribuyentes.


“Siempre actué con honestidad y cuidé responder a la confianza de quien me dio la oportunidad y privilegio de ser su vocero, el gobernador Américo Villareal.”

Actuaste con honestidad… hacia el pacto de silencio. La confianza que cuidaste fue la del gobernador del chayote, no la de la ciudadanía que ni te eligió ni aprobó que el presupuesto sirviera para crear un ecosistema mediático de prepago donde se compra la línea editorial a punta de convenios.


“Agradezco al equipo de trabajo del gobernador, al grupo de colaboradores que me acompañó sin descanso para cumplir esta encomienda…”

Ese “equipo” es el mismo que, según denuncias, operó empresas fantasma, CFDI que huelen a factureras y pagos clonados, todo orientado a alimentar el monstruo de la comunicación de ficción donde el gobierno siempre gana y el periodismo crítico se castiga. La encomienda: que Tamaulipas parezca menos roto en los medios, aunque se siga rompiendo en la realidad.


“y de manera especial a las y los dueños de los medios de comunicación, así como a todo el gremio periodístico de Tamaulipas y del país a quienes procuré dar siempre un trato digno y respetuoso.”

“Trato digno y respetuoso” en tu diccionario: si te alineas, hay convenio; si criticas, no hay pauta. ARTICULO 19 lo deja mas que claro: coacción con presupuesto. La dignidad no se mide en convenios, se mide en la capacidad de publicar sin pedir permiso al vocero del gobernador.


“Regreso a donde pertenezco, al periodismo. Vuelvo a ejercerlo con una madurez que me obliga a ser más ético, más responsable y más comprometido con la verdad y la objetividad.”

Vuelves al periodismo con el expediente de haber sido operador central de un sistema de compra de silencios y del que piensa seguir viviendo. La única forma de que eso se traduzca en “más ético” es que cuentes todo: facturas, montos, empresas, acuerdos de coacción y nombres de los medios que comieron del plato del chayote oficial en contra del interés del pueblo, como le llama tu humanismo cuatritransformador. Sin eso, el “compromiso con la verdad” suena a slogan propio.


“Porque si algo aprendí en este tiempo fue a comprender la complejidad de la tarea pública que muchas veces desde otro lado no se alcanza a dimensionar.”

La complejidad que aprendiste es otra: cómo se utiliza la publicidad oficial como herramienta de control político, cómo se dobla un medio con un convenio, cómo se margina al que no se vende. Eso sí no se “dimensiona” desde fuera: sólo lo conoce quien tuvo acceso al Excel con pagos clonados y al catálogo de plumas de prepago.


“Gracias, gobernador Américo Villareal. Quiero decirle que desde donde me encuentre defenderé su causa, su compromiso y su convicción de servir y hacer el bien a las y los tamaulipecos.”

Defenderás su causa… pero no explicas por qué un gobierno que se jacta de respetar la libertad de expresión aparece como ejemplo de cómo se usa la publicidad para extorsionar políticamente. Servir y hacer el bien implicaría transparentar a detalle el gasto en comunicación social y desmontar la maquinaria de coacción, no blindarla con cartas de despedida.


“Creo en este movimiento que inició hace ocho años. Hoy se cierra una etapa, pero no al compromiso.”

El movimiento que dices creer presume “no hay líneas editoriales dictadas desde el poder ni condicionamiento”, mientras el propio informe de ARTICULO 19 y las denuncias sobre facturas infladas muestran exactamente lo contrario: un gobierno que premia paleros y castiga críticos con dinero público. Tu compromiso es con esa versión torcida del “humanismo”.


“Seguimos en el camino con la misma convicción de servir, informar y actuar con responsabilidad.”

Servir: al jefe político. Informar: lo que convenga a la narrativa oficial. Actuar con responsabilidad: hacia el proyecto que convirtió la coordinación de comunicación en una lavandería de imagen carísima, mientras Tamaulipas sigue con sus problemas reales en seguridad, corrupción y pobreza.


“Gracias a todas y a todos. Nos seguiremos viendo.”

Claro que nos seguiremos viendo: en las investigaciones que faltan sobre el desfalco en comunicación social y, si hay suerte, en declaraciones ante autoridades que quieran entender por qué se montó un esquema de más de 400 millones desviados bajo la etiqueta de “difusión”.


¿Y quién es Gerardo Algarín, el relevo?

El relevo no viene a desmontar el sistema, viene a afinarlo.

  • Es un profesional de Nayarit especializado en comunicación social, política y producción audiovisual, con trabajo previo en ese estado.
  • Se describe como “estratega y consultor en comunicación política y empresarial”, asociado a “Contenido y Medio”, ayudando a gobiernos y empresas en estrategias de contenido y medios.​
  • Ha sido director de Comunicación Social del Ayuntamiento de Tepic y ha trabajado en la Unidad de Comunicación Social del Congreso de Nayarit; también fue jefe de departamento de diseño audiovisual en producciones de televisión.
  • Produce “El Podcast de Gerardo Algarín” y mantiene un blog sobre comunicación, periodismo digital, contenidos y opinión, con énfasis en análisis de conversación pública y entorno político.
  • Ya fue designado como nuevo titular de la Coordinación/Coordinación General de Comunicación Social del Ejecutivo de Tamaulipas, en un movimiento que tomó por sorpresa al gremio local y que lo vincula al equipo de estrategia política del gobernador que también cobra con factureras fantasma.

Es decir: un operador profesional de narrativa, redes y contenidos, importado de Nayarit para dirigir “las estrategias de difusión y comunicación del gobierno estatal”, justo en una oficina exhibida por ARTICULO 19 como punta de lanza del uso de publicidad oficial para coaccionar medios.

El sistema no cambia de vocación: solo cambia de gerente. Ayer el encargado de “que la prensa no hable con la boca llena de billetes” se apellidaba Cuéllar; hoy se llama Algarín y llega con currículum de estratega político, no de garante de libertad de expresión.

Con informacion: ARTICULO-19/ MEDIOS

DEL «CULIACANAZO al ALAMAZO»: «CAPTURA y LIBERACION de la HIJA de ZAMBADA dejó MUY MAL PARADO al GOBIERNO»…obligado a explicar sus límites, sus vacíos y sus contradicciones.


El comunicado oficial cambia una parte del debate que, como pólvora, circuló durante las primeras horas de ayer en redes sociales, antes de la postura formal del Gabinete de Seguridad, pero no lo cancela. Ya no estamos únicamente frente a versiones periodísticas o filtraciones sobre una presunta liberación irregular. Ahora es el propio Gabinete de Seguridad el que reconoce que, durante el operativo, fue localizada una mujer identificada como hija de un líder criminal y que fue liberada porque no existían mandamientos legales en su contra ni elementos que acreditaran una relación directa con actividades delictivas.

Jurídicamente, esa explicación puede resultar sostenible. Políticamente e institucionalmente, el episodio sigue siendo profundamente inquietante. Porque el problema ya no radica sólo en la liberación, sino en lo que el propio Estado terminó admitiendo y en la forma en que lo explicó. No estamos necesariamente ante una réplica burda del Culiacanazo, aquella escena vergonzosa en la que el crimen dobló al Estado con fuego, terror y el cobarde coqueteo político del obradorismo frente a los capos. Este eventual Alamazo sería distinto en la forma, pero no menos delicado en el fondo. Lo que revela no es únicamente la fuerza del crimen, sino también las limitaciones de un Estado que llega hasta el círculo íntimo de una de las familias criminales más emblemáticas del país y termina explicando por qué no podía proceder más allá.

Ahí está el verdadero núcleo del problema. No sólo que la hayan liberado, sino que el gobierno haya tenido que justificar públicamente la localización y posterior entrega a familiares de la hija de El Mayo Zambada en medio de un operativo de alto impacto. Eso, por sí mismo, ya es una escena sumamente delicada. Más todavía porque el comunicado intenta reducirla a la condición de una mujer sin relación con actividades delictivas, como si se tratara de una presencia meramente circunstancial en el entorno de una célula criminal.

Y ahí aparece un dato que vuelve mucho más áspera la discusión. Mónica del Rosario Zambada Niebla no es un personaje desconocido para las autoridades norteamericanas. Desde 2007 fue señalada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como parte de la red patrimonial y financiera vinculada a Ismael Zambada García. Eso no equivale, por sí mismo, a una orden de aprehensión vigente en México ni significaba automáticamente la posibilidad legal de detenerla. Pero sí vuelve mucho más frágil, o por lo menos incompleta, la narrativa oficial de que se trataba simplemente de la hija de un líder criminal sin relación con actividades ilícitas.

A la luz de ese antecedente, el episodio deja de ser una anécdota secundaria y se convierte en síntoma de algo más grave. O no hubo la debida coordinación institucional y el contexto relevante no estuvo plenamente incorporado a la operación, o sí lo estuvo y, aun así, se optó por una explicación pública deliberadamente atenuada. Ninguna de las dos opciones tranquiliza. Ambas retratan un problema serio de conducción, de inteligencia o de comunicación institucional.

El momento, además, no es menor. Todo esto ocurre en el contexto de la visita institucional de Omar García Harfuch a Washington y de la publicidad dada a sus reuniones con los directores de la DEA y del FBI. Históricamente, esas visitas no son ejercicios protocolarios vacíos. En la lógica de la relación bilateral en seguridad, suelen llevar aparejada una señal tangible de cooperación, una ofrenda moderna, no presentada en charola como en siglos pasados, pero sí en cadenas o con esposas sujetas a las muñecas. Es la manera más concreta de demostrar voluntad real de actuar contra el crimen organizado. Por eso, si el episodio terminó en la explicación pública de por qué una pieza tan sensible del entorno de El Mayo fue localizada y luego liberada, el efecto simbólico no es de fortaleza. Es de insuficiencia.

Tampoco debe descartarse otra hipótesis inquietante: que una acción de ese calibre, en medio de todo lo que hoy representa El Mayo en Estados Unidos, no contara con la validación suficiente en aquel lado de la frontera o hubiera generado incomodidades políticas, diplomáticas o judiciales que terminaron por condicionar la decisión de liberarla de inmediato. Si ese fuera el caso, el problema sería aún más delicado, porque ya no hablaríamos sólo de una falla táctica en el terreno, sino de fisuras en la coordinación bilateral, cuyos ajustes y costos suele terminar absorbiendo, otra vez, México.

Lo verdaderamente aterrador no sería sólo constatar que no había elementos jurídicos suficientes para detenerla. Lo verdaderamente aterrador sería confirmar que el Estado mexicano puede irrumpir hasta el entorno más íntimo del poder criminal y, aun así, salir obligado a explicar sus límites, sus vacíos y sus contradicciones. Porque cuando un gobierno entra, encuentra y luego se justifica, no proyecta autoridad: proyecta contención.

Si el Culiacanazo fue la imagen de un Estado arrodillado frente al fuego, el Alamazo corre el riesgo de convertirse en algo distinto, pero igual de revelador: la imagen de un Estado que toca el corazón del problema, pero no puede convertir ese contacto en autoridad duradera. Y un Estado que sólo alcanza a rozar al crimen, sin someterlo plenamente a la ley, deja de imponer respeto. Empieza a producir duda. Y cuando la duda se instala en la autoridad, la burla nunca tarda en llegar.

Con informacion: ALBERTO CAPELLA/ELUNIVERSAL+/

«1 MES de CABOS SUELTOS»: LOS «MISTERIOS TRAS ABATI_MIENTO del CAPO que NACIÓ,CRECIÓ y se DESARROLLÓ ARROPADO por el GOBIERNO»…y ahora hay que agradecerles que hayan acabado con la «puntita» de la enfermedad que el sistema provocó.


Pablo Ferri,en el Diario español,El Pais,nos cuenta cuenta, con pelos y señales, cómo el Estado “derrotó” al gran capo… y luego dejó la escena del crimen abierta como Airbnb de reporteros, mientras el CJNG se reorganizaba en modo junta de accionistas sangrientos.

El operativo glorioso y la masacre nebulosa

Según el relato oficial, a Nemesio Oseguera, alias El Mencho, lo cazan en los bosques de Jalisco, cerca de unas cabañas donde llevaba sus últimos días de capo campestre. Madrugada, militares, balazos, 3 soldados muertos, 11 delincuentes abatidos, capo herido, helicóptero castrense y final de película: El Mencho muere por heridas de bala durante el traslado, versión repetida por el Gobierno durante semanas.

Hasta ahí, el cuento está clarito: bosque, cabañas, soldados, helicóptero. El problema arranca después: la “violencia posterior” deja más de 60 muertos, incluidos 25 guardias nacionales, pero ahí sí, el Estado entra en fase amnesia selectiva y casi nada se sabe con precisión de dónde, cómo ni en qué condiciones cayeron.

Domingo de fuego, bloqueos y cuentas alegres

El 22 de febrero, Jalisco y Michoacán, bastiones del CJNG, reviven el déjà vu del “arañazo al Estado”: bloqueos, agresiones a la autoridad y caos como respuesta al golpe al jefe. No es cualquier empresa criminal: el CJNG heredero de Ignacio Coronel, con Mencho formado bajo su ala, levantó un emporio de drogas, trasiego internacional, huachicol, fraude inmobiliario y todo lo que deje dinero y cadáveres,claro estaco ayuda del gobierno y muchos uniformes que hoy lo presumen como victoria,es decir, hay que agradecerles por haber acabado con la «puntita: de la enfermedad que dejaron nacer,crecer y desarrollarse hasta morir.

El lunes, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, sale con el parte de guerra tipo Excel simplón: 25 guardias asesinados, 35 presuntos criminales muertos, 70 detenidos, una mujer alcanzada por el fuego cruzado. Pero los datos son un croquis en blanco y negro: no se sabe dónde ni cómo murieron los 25 guardias (solo que fue en Jalisco), tampoco dónde cayeron los 35 criminales, y de la mujer se sabe por periodistas que murió en Zapopan. Un custodio carcelario y un agente de la fiscalía de Jalisco también terminaron muertos, pero las circunstancias siguen en la carpeta de “misterios oficiales”.

La escena del capo, abierta al público

Mientras el país digiere la historia, la batalla en las cabañas del Mencho se vuelve punto turístico para prensa. Las cabañas están en el municipio de Tapalpa, Jalisco: desde el lunes 23 de febrero empiezan a llegar reporteros y descubren un detalle menor… nadie custodia el lugar después de que se retiraron los militares. Este diario (El País) llega tres días después y confirma: cero resguardo, cero sellos, cero cinta amarilla, puerta franca para quien quiera revisar el último refugio del “enemigo público número uno”.

Un reportero de El Universal, de los primeros en entrar a las Cabañas La Loma, jura que ahí encuentra un sobre lleno de documentos: información del grupo, pagos a autoridades en Jalisco y otros Estados, mapas de expansión del CJNG, la narco contabilidad finita que compromete funcionarios de medio país. El Universal empieza a soltar esa información el jueves 26 de febrero. Ese mismo día, La Jornada, diario más amigable con el Gobierno, publica que “fuentes ministeriales” le cuentan que la FGR aseguró documentos en esas mismas cabañas: narconómina, operaciones financieras del Mencho, etcétera.

La FGR y el manual del enredo institucional

Cuando todo apunta a filtrazo monumental, El Universal insiste: no fue filtración, encontraron los papeles ahí, tirados en el lugar. La historia se pone todavía más rara cuando, tres semanas después de la muerte del Mencho, la FGR sale a decir que ni siquiera sabe si esos documentos son verdaderos o no, contradiciendo tranquilamente a las “fuentes ministeriales” que La Jornada había presumido.

La FGR se justifica con una frase de antología: las cabañas “no ofrecían condiciones mínimas de seguridad” para resguardar a su personal después de lo ocurrido el 22 de febrero, así que no tomaron custodia de los inmuebles hasta que “la situación fue contenida”. ¿Cuándo pasó eso exactamente? EL PAÍS le pregunta al vocero, y hasta ahora, silencio administrativo. Mientras tanto, los restos calcinados de vehículos usados para bloqueos siguen como monumentos a la impunidad en Jalisco, fotografiados el 2 de marzo.

Mundial, Casa Blanca y alzheimer político

Con el Mundial de fútbol ya casi encima y la Casa Blanca vigilando a su vecino caótico del sur, el Gobierno aplica la fórmula clásica: silencio, correr el reloj y dejar que la indignación se diluya. Ni el Ejército, ni Harfuch, ni la presidenta Claudia Sheinbaum se han dignado a aclarar qué pasó realmente en esas horas posteriores al operativo, ni a ordenar el rompecabezas de muertos, bloqueos y balaceras.

El presente criminal queda dominado por un trono vacío y un interrogante enorme: quién manda ahora en el CJNG. La discusión sobre las narconóminas y la colusión de autoridades con el cártel va quedando en segundo plano, porque el morbo siempre se va a la sucesión: quién se queda el reino, los territorios y la caja fuerte.

Juego de tronos versión CJNG

Esta semana, The Wall Street Journal publica que el hijastro de El Mencho, Juan Carlos Valencia González, alias El 03, va a ocupar el trono del CJNG. La nota afirma que la información viene de funcionarios de México y Estados Unidos, es decir, la típica filtración binacional de poderosos opinando sobre otros poderosos armados. Pero el viernes, Reforma matiza el cuento: sí, el 03, pero no solo; el hijastro llevaría el aparato administrativo del cártel y otro de los pesos pesados, Gonzalo Mendoza, alias El Sapo, sería el “guardián del poder de fuego”.

La lógica dinástica no es nueva: el narco mexicano tiene décadas funcionando como monarquía familiar de facto, y las facciones del Cártel de Sinaloa son la prueba. En el caso del 03, la nobleza criminal viene por partida doble: es hijastro del Mencho, pero además hijo de Armando Valencia Cornelio, capo que dominó el narco en Michoacán a finales del siglo pasado. Su madre, viuda de Cornelio, se casa después con El Mencho, y así se construye este árbol genealógico de sangre y plomo. Los tíos carnales del 03 fundan su propio grupo, Los Cuinis, aliados históricos del CJNG, aunque hoy prácticamente desarticulados.

Los otros jugadores: Jardinero, dinero y continuidad

El detalle incómodo para la narrativa de sucesión limpia es Audias Flores, alias El Jardinero, otro de los hombres fuertes del CJNG que ha acumulado un poder considerable estos años. Si el liderazgo formal realmente contara, El Jardinero tendría algo que decir en esta asamblea de herederos. Pero puede que lo de “quién es el jefe” sea puro fuego artificial para prensa y autoridades, mientras lo que de verdad manda es la fuerza de los negocios de cada facción.

La idea final es tan simple como brutal: más allá de apellidos, tronos imaginarios y discursos de éxito del Estado, el dinero es el factor decisivo que acabará definiendo la estructura del CJNG tras la muerte del Mencho. Un mes después, el capo está bajo tierra, la versión oficial llena de agujeros, la escena del crimen quedó abierta al público y el cártel parece más en reacomodo que en derrota.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/PABLO FERRI/

«OTRO INUTIL HABLANDO BONITO»: «GENERAL recien DESEMPACADO PROMETE MAS DIAGNOSTICOS INFINITOS en la ENTIDAD de la ARITMETICA de ASESINATOS PRECISOS»…ya es parte de; desfile de titulares de seguridad que haría palidecer a cualquier agencia de empleo temporal.


Sinaloa recien acaba de estrenar secretario de Seguridad,pero —otra vez— y, como dicta la tradición, el nuevo mesías de la estabilidad pública llega armado no con estrategia, ni resultados, sino con un diagnóstico. El General Sinuhé Téllez López, recién desempacado y aún con el aroma a despacho nuevo, prometió que “mantener la seguridad de la ciudadanía es la prioridad”. Una frase que los sinaloenses escuchan cada seis meses con la misma intensidad con la que el crimen organizado actualiza las cifras de la barbarie.

Dice Téllez que “la coordinación con las autoridades federales, estatales y municipales” seguirá fortalecida. Traducción libre: nadie sabe quién manda, pero todos se coordinan para salir en la foto. Y sobre los cambios de estrategia, pidió paciencia: “Estamos realizando un diagnóstico todavía”. Es decir, sigue el manual de bienvenida: llegar, hablar bonito, poner cara de preocupación y abrir carpetas con gráficas que nunca detienen una bala.

El nuevo secretario aterriza en una Sinaloa donde los diagnósticos son infinitos pero los homicidios son aritméticamente precisos: casi tres mil homidicios dolosos desde que la pugna interna del Cártel de Sinaloa reventó en 2024. A eso se suman más de tres mil 517 desaparecidos, mas de diez mil vehículos robados y un desfile de titulares de seguridad que haría palidecer a cualquier agencia de empleo temporal.

Desde que empezó el gobierno de Rubén Rocha Moya, Sinaloa ha tenido cuatro secretarios de Seguridad. Cada uno llegó con su propio discurso de continuidad, su promesa de coordinación, y su promesa de “evaluar la estrategia”. En otras palabras, la política pública más duradera del estado es la rotación administrativa.

Así, mientras la violencia avanza con la precisión de una estadística oficial, el nuevo responsable de la seguridad vuelve a recorrer el mismo círculo retórico. Y Sinaloa, fiel a su reputación, sigue diagnosticándose a sí misma… hasta el próximo relevo.

Con informacion: NOROESTE/