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domingo, 19 de octubre de 2025

LA «TREMENDA CORTE de TRES PATINES»: «DESORDEN,CONFUSION y VIEJAS FILIAS DEFINEN TRABAJO de TOGADOS ELEGIDOS MINISTROS por el PODER y los ACORDEONES»…no se podia esperar mas.


Decían los viejos locutores de radio que “La Tremenda Corte” de Tres Patines era un retrato al carbón de la justicia tropical: cada caso una confusión, cada fallo una carcajada. Pero si el buen Tres Patines reencarnara hoy, no pediría empleo en el mercado de La Habana, sino una toga en la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación en Mexico,esa que fue elegida con acordeones. Y no como acusado —¡faltaba más!—, sino como Ministro. Porque en estas primeras sesiones del renovado tribunal mexicano parece que las deliberaciones se deciden más por ocurrencia que por jurisprudencia. 

Entre ministros que cambian el voto al vuelo, proyectos que se traspapelan, y presidentes que preguntan si “¿es correcto, secretario?”, cualquiera diría que la justicia no ciega… sino miope. Lo único que falta es que alguien grite “¡Tramposo, Tres Patines!”, y se levante la sesión con un mallete y una carcajada.

Que volvio a ocurrir: 

La primera votación de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estaba reñida. Cuatro ministros a favor de invalidar preceptos de una Ley de Salud Mental. Tres, por eliminar otros. Dos, por no eliminar nada en la Acción de Inconstitucionalidad 186/2023. Era jueves, 11 de septiembre, la primera sesión histórica llevaba ya más de dos horas. Era el primer asunto.

«Pues tendríamos cuatro votos. Sería la mayoría la de irnos con el proyecto de la Ministra ponente. ¿Es correcto?», dijo el Ministro Hugo Aguilar Ortiz, sin gran trayectoria jurídica, pero flamante presidente del máximo tribunal. Asomado detrás de un muro de leyes sobre el escritorio, casi oculto, sin embargo, el Secretario General de Acuerdos, Rafael Coello Cetina, corrigió al Presidente. «Se requieren seis votos, conforme a la norma constitucional», le dijo.

Esa ha sido una constante en la nueva Corte. La pregunta del presidente: «¿Es correcto, secretario?». Eso y la confusión, el desorden, los cambios de voto de última hora, la posposición de algunos asuntos y la rapidez con que los Ministros se alinean con los otros poderes.

«Debemos ser respetuosos de la voluntad del Legislativo y no asumirnos más allá de nuestras facultades», aseguró desde el primer día Estela Ríos, ex abogada del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador. La ex consejera presidencial repitió el argumento de su antiguo jefe contra la anterior Corte que le invalidó sus reformas. «¿Cómo se van a considerar un poder supremo?», decía el tabasqueño. «Cómo van a situarse por encima del Poder Legislativo?». Tras el primer receso, Ríos interrumpió a Aguilar con una pregunta: «¿Podría permitírsele a mis colaboradores estar presentes?».

La nueva Corte redujo de 11 a 9 los Ministros y eliminó las dos salas que analizaban asuntos en privado. Ahora todo se ve en el Pleno. Algunos, como las atracciones, se votan sin proyecto, sin sentencia, sin explicación alguna. El 25 de septiembre, votaron 14 solicitudes de atracción en 14 minutos. Atrajeron la mitad, rechazaron la otra. Una semana después, atrajeron la revocación de amparos contra la intención de laFiscalía General de apoderarse de unos terrenos en Santa Fe. Los nuevos Ministros presumen mayor productividad que antes.

Entre la confusión, no sólo Aguilar ha sido corregido. El 25 de septiembre, Lenia Batres, autollamada «Ministra del Pueblo», aseguró que el principio de democracia deliberativa no está en la Constitución. Lo mismo había dicho el 23 de marzo y del 6 de mayo de 2024, en la antigua Corte. Desde entonces fue corregida. Esta vez, lo hizo el nuevo Ministro Presidente. «Yo me apartaría de una consideración que escuché ahora de la Ministra Lenia, creo que nuestra Constitución sí adopta al principio deliberativo», sostuvo.

Ese mismo día, Batres arrojó una frase que escandalizó a todos los abogados: «La controversia constitucional es una especie de juicio de amparo».

El 2 de octubre, Batres retiró su ponencia que proponía calcular en UMAS y no en salarios mínimos, que son más altos las indemnizaciones de muertes de personas. No argumentó un asunto jurídico, estaba segura de su propuesta, sostuvo, sino por un interés mediático. «Se ha afirmado en la opinión pública que pudiera estarse favoreciendo algún tipo de interés económico», dijo.

La Ministra, impuesta por López Obrador en 2023, luego de que el Senado rechazara dos propuestas anteriores, quiere estar en todo. Quizás por eso es la más exhibida. Se le enredan las hojas, se confunde, pierde los documentos, no está en su lugar a la hora de la votación.

El jueves cambió su voto de último momento. Ya tenía Aguilar el mallete en la mano para dar por cerrado el recurso de reclamación de un municipio. Iban a revocar un desechamiento de la anterior Corte. Batres ya había advertido que votaría en contra de la propuesta. El secretario tomó la votación y anunció siete votos a favor, dos en contra. «Se tiene por resuelto el recurso de reclamación..», decía Aguilar.

«Perdón, perdón, perdón, es que estoy viendo los efectos, más bien, es que disculpe mi confusión«, dijo Batres, revisando apuradamente unas hojas engrapadas. «Pero sí, más bien iría en contra, por el desechamiento, de entrada, entonces, voy en contra».

Otros Ministros van a lo seguro. Arístides Guerrero, el más joven, con 41 años, doctor en Derecho, autodescrito como «más preparado que un chicharrón», sacó de laInteligencia Artificial la definición del principio de taxatividad y la leyó en el Pleno. Una definición que sería la de un penal en el estadio. «La seguiré utilizando (la IA)», dijo al tercer día, quitado de la pena.

Otros más, aunque con experiencia, también caen en el enredo. «Este párrafo prevé que en una sentencia de divorcio deben a esto ya me referí, perdón, sí me referí a esto, ¿verdad?», dijo Loretta Ortiz el 6 de octubre, al presentar una acción de inconstitucionalidad.

Entre la confusión, se ven dos grupos. El de Batres, apoyada por Aguilar y Estela Ríos, y el de Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel. Eso ha dado lugar a interrupciones y dimes y diretes en el Pleno. Batres estaba de nuevo enredada con el asunto que iba a presentar el 1 de octubre. 

El Recurso de Reclamación 395/2025, le indicó el secretario, pero ella sacó el 70/2025. Más de dos minutos de silencio incómodo mientras ella removía sus papeles. Sentada a su derecha, Loretta Ortiz le pasó el documento. Batres ni la volteó a ver.

El 14 de octubre se discutía la falta de tipificación de la violencia vicaria en una reforma al Código Penal Federal. Loretta Ortiz, Yasmín Esquivel y Giovanni Figueroa votaron porque la reforma se invalidara hasta que fuera tipificada. Loretta Ortiz balconeó a Sara Herrerías, la Ministra que menos participa. Dijo que en una reunión privada anterior había aceptado que por la falta de tipificación el precepto no puede aplicarse. Eso se aprende en las clases elementales de derecho, arremetió. Batres reconoció el error en la reforma, pero dijo que se entendía.

La votación quedó seis a favor de la propuesta de Batres que incluyó un amable exhorto al Congreso para que tipifique la violencia vicaria. Tres en contra. De nuevo se enredaron en la redacción del exhorto. De brazos cruzados, apretada contra su silla, Loretta Ortiz quiso sugerir. Batres hizo el ademán de apartarla con el dorso de la mano. «No, no, de ninguna manera, además usted votó en contra, Ministra».

«A ver, uno por uno, Ministra Lenia, adelante», apenas dijo el Ministro presidente. Figueroa llamó al orden: «Por cortesía con nuestros colegas, pues fuéramos respetando el uso de la voz levantando la mano», exclamó.

Casi todos los ministros, sin embargo, acudieron al mitin de la Presidenta Claudia Sheinbaum el 5 de octubre en el Zócalo. Presumieron fotos en sus redes aunque el acto no era oficial sino propagandístico. Arístides Guerrero fue el único que no acudió, porque aún no se recuperaba de un accidente.

Esas son las formas. En el fondo está la rapidez con que la nueva Corte avaló la prohibición de López Obrador de servir alimentos y bebidas en áreas para fumadores. El decreto ya fue declarado inconstitucional por el Poder Judicial porque invadió facultades del Congreso. 

La votación final quedó ocho votos por avalarlo, como lo propuso Batres; uno en contra, 45 minutos de discusión. O la revocación de un amparo contra un artículo de la Ley Minera del ex Presidente para desechar las solicitudes en curso. Siete fotos a favor de Batres, dos en contra, una hora de discusión.

Otros temas, en cambio, se ha llevado más tiempo. La nueva Corte ha dedicado casi cuatro horas y tres sesiones a discutir si una ley puede ser invalidad por falta de consulta. Lo analizaron y lo votaron en su primera sesión, del 11 de septiembre. Dijeron que estaba suficientemente discutido. Pero lo retomaron el 6 de octubre con una acción de inconstitucionalidad parecida. Programaron de nuevo el tema para el 13 de octubre. Lo retiraron y anunciaron una audiencia pública este lunes.

Esta Corte sí escucha, repite el Ministro presidente que aplazó el aval al impuesto del 2 por ciento a los repartidores por aplicación, para escuchar a quienes acusan un doble cobro. Irving Espinosa Betanzo, Sara Herrerías, Batres y Aguilar se reunieron esa misma tarde con los trabajadores. «Básicamente nos dijeron que el impuesto va», dijo uno de los voceros de los repartidores.

En un mes y medio de la nueva Corte, el presidente de origen mixteco abre cada sesión con un saludo en su lengua. Un saludo que en la versión estenográfica nunca se traduce. En cambio, sí le corrigen algunas palabras mal pronunciadas.

Tampoco en el fondo los nuevos Ministros han sido cuidadosos. En un desayuno con reporteros, Aguilar se atrevió a adelantar su voto en caso de que la reforma de amparo llegue a la Corte. «Claro», dijo, sobre si votaría en contra de la retroactividad avalada por el Congreso. «Eso sí no. Eso se tiene que ajustar», insistió, con lo que quedaría impedido para votar el tema.

El miércoles pasado, en cambio, antes de irse a la Feria del Zócalo a charlar con Batres frente a decenas de seguidores de Morena que los ovacionaron, Aguilar desechó una solicitud de un ciudadano que estuvo 17 años preso sin condena por la falta de formalismos. En la solicitud no estaba la frase «Bajo protesta de decir verdad».

«Los abogados parece que hablamos en un lenguaje incomprensible, y que si usamos expresiones latinas, rebuscadas, parece que se luce más. Pues eso va a cambiar», dijo el Ministro presidente en el Zócalo. Allí, Batres aplaudió la reforma a la Ley de Amparo que la Oposición se prepara para impugnar.

«La antigua Corte resolvía 1.8 ocho asuntos en cada sesión. Uno punto ocho. Trabajaba nomás dos horas y media. Ahora estamos sesionando cuatro horas, cuatro días a la semana, y estamos en el orden de 12 asuntos por sesión en promedio. No estamos descuidando el tema técnico jurídico», agregó el presidente.

Con informacion: ELNORTE/

«NOS DEJARON SOLOS ?»: «TRAS INUNDACIONES ELLOS RECRIMINAN la FALTA de AYUDA y la AUSENCIA de ESTRATEGIA para AYUDAR en VERACRUZ»…estan vivos, pero siguen en el lodo.


«Nos dejaron solos. Uno solo, con ayuda de los vecinos, es como tratamos de limpiar. No es posible que no haya una reacción del Gobierno,» reprocha María Luisa López, una vecina de la Colonia Morelos.A una semana de las inundaciones que afectaron a esta ciudad, los habitantes de este sector, conocido como La Quebradora, usan cubetas y palas para despejar las calles, mientras los restos de muebles, colchones y electrodomésticos se acumulan afuera de las casas.

En un recorrido por la zona se constató la ausencia de brigadas gubernamentales. No hay maquinaria pesada, pipas de agua ni camiones recolectores de escombro.

Los soldados, marinos y elementos de la Guardia Nacional concentran sus operaciones sobre el bulevar Ruiz Cortines, la arteria más visible de Poza Rica, y en colonias como Lázaro Cárdenas e Independencia.

En zonas afectadas, jóvenes voluntarios trasladan víveres en camionetas particulares y vecinos improvisan comedores comunitarios para alimentar a quienes perdieron todo.

Cierran la pinza: furia del río y negligencia en Poza Rica

En 40 minutos más de 12 colonias de esta ciudad petrolera quedaron bajo el agua.

Los vecinos no hablan de «una crecida», sino de un golpe de agua por los dos costados.

El fenómeno, que los habitantes bautizaron como efecto pinza, ocurrió cuando dos afluentes del río Cazones se desbordaron al mismo tiempo; abajo en La Quebrada y arriba, en la Colonia Lázaro Cárdenas.

Un ejemplo: la calle Pánuco, en Palma Sola, junto a la terminal de camiones «de Primera», los vecinos experimentaron una gran avenida de agua de sur a norte. Los autos sin chofer y de reversa pasaron raudos, mientras se impactaron con lo que fuera a su paso.

Pero adelante, en la avenida Puebla, existía otro afluente de poniente a oriente. Eso provocó una inundación casi instantánea.

«No había para dónde correr, la potencia del caudal con autos derribó el muro de la terminal de camiones, fue un miedo terrible, porque a cada paso el agua iba subiendo y traía de todo, muchas ramas, troncos, coches, rocas», dice a REFORMA la señora Irene Morales Trujillo, vendedora de enchiladas y «estrujadas», un platillo regional.

«Esto no fue una lluvia fuerte, fue un ataque del río», resume don Arturo Arciega, un habitante que conoce la topografía de la zona.

«El agua vino por dos lados. Uno es el brazo que alimenta el Complejo Procesador de Gas de Pemex, y el otro la desviación que baja hacia la Morelos. Cuando esos dos brazos se juntaron aquí, reventó todo. Fue como si el río cerrara una pinza sobre Poza Rica», explica.

La ciudad revivió su peor trauma hidráulico, 26 años después, cuando en el 99, devastó la misma zona.

Don Arturo dibuja sobre una libreta la ruta del agua, marcando la curva que abraza la colonia Morelos: «Mira, el río viene así, hace una curva, y ahí se divide. El brazo grande es el cauce normal; el chico alimenta la bocatoma del Complejo de Gas. Antes, ese brazo era tranquilo, pero ahora corre con fuerza porque Pemex tiene una represita. Cuando llovió, el agua se desvió por ahí y le pegó de lleno a la Morelos, la Floresta y las Granjas».

El muro de contención, construido entre 2001 y 2002 tras el desastre del 99, no cubre esa zona.

«El muro hizo su función, pero no lo cerraron del todo. Falta un kilómetro para empalmar con la parte del Complejo de Pemex. Por ahí se coló el agua. El río se metió justo por la curva que nunca reforzaron».

«En la parte baja, el muro resistió. El puente de hierro del Cazones 1 contuvo parte del golpe, pero generó un efecto de represa.

«Del lado de Tihuatlán el muro aguantó, pero del lado Poza Rica el nivel subió hasta casi tocar la cima. Dos o tres metros más y lo rebasa. Si no hubiera estado ese muro, se hubiera venido también todo para acá».

«A las dos de la mañana (del viernes 10 de octubre) el río estaba abajo; a las seis ya estaba al ras del puente», recuerda don Gregorio Bautista.

«A las dos de la mañana el agua está tres metros abajo del puente (Cazones 1). El día del desborde hay otra imagen a las seis y veinte: ya está a nivel del arco. En cuatro horas subió tres metros y medio. 

A las seis con cincuenta, el puente estaba a ras. Si el puente mide más de ocho metros, sólo hay que imaginar cuando el agua voló el bordo», añade.

Desde su punto de vista, la inundación rebasó la de 1999 por metro y medio.

«A esa hora ya no había tiempo para evacuar. Las familias de las colonias Floresta, Gaviotas, Morelos, Palma Sola, México y Plan de Ayala despertaron con el agua entrando por los drenajes», puntualiza.

«En las casas, en 11 o 15 minutos el agua te subía hasta la cintura. No dio tiempo de nada», explica doña Irene Morales Trujillo.

«Esta vez la tragedia superó un 50 por ciento, donde antes llegaba al patio, ahora se metió hasta las recámaras. Donde el agua alcanzaba un escalón, ahora cubrió la azotea», ejemplifica.

Leticia Arciga, vecina de la Colonia Floresta, muestra en su teléfono una secuencia similar:

«A la una de la mañana me habló un amigo que trabaja en Protección Civil. Me dijo: ‘el río está subiendo’. A las tres y media ya estábamos saliendo de la casa, pero el agua ya se metía por los drenajes. A las seis, ya no había manera. Todo estaba perdido», relata.

Leticia vive en la calle Caoba, una de las más bajas y ahora cubiertas de lodo. Su testimonio sintetiza la confusión de aquella madrugada.

«Yo he vivido aquí 20 años y nunca vi algo así. En el 99 el agua tardó más; esta vez subió como si alguien abriera una compuerta. No hubo alertas, no hubo patrullas avisando. La única alarma que sonó fue la de Pemex, pero esa se activa cuando hay riesgo industrial, no para la población civil», aclara.

Asegura que la ciudad no cuenta con sistema de alerta temprana ni con un mapa de riesgo actualizado.

«Aquí no hay protocolos. Las autoridades colocan a políticos sin experiencia, gente que no sabe leer un atlas de riesgo. La alerta se da cuando el agua ya te llega al cuello», lamenta

«Estamos vivas, pero seguimos en el lodo».

Ocho días después, Leticia y sus vecinos siguen excavando entre el fango.

«Los de atrás contrataron una retroexcavadora, pero se le ponchó la llanta. Los del municipio no han venido. Ya limpiaron su manzana, pero mi frente sigue imposible. Es trabajo de titanes, y aquí seguimos, entre el lodo y el silencio».

Muestra otra fotografía tomada a media mañana: un río de lodo frente a su puerta, la calle convertida en un corredor gris.

«Esto es hoy, la subí hace dos horas. Aún no pasa el rescate ni el camión del municipio. Las máquinas que están limpiando son pagadas por los propios vecinos. Es desesperante».

Su casa está marcada con la línea marrón del nivel que alcanzó el agua: a la mitad de la puerta.

«Eso fue a las siete de la mañana. Dicen que el muro aguantó, pero lo que no aguantó fue la negligencia».

Entre los habitantes hay consenso en que la tragedia era evitable.

«Esto no fue natural», dice don Adrián Cruz, encargado de una marisquería en Palma Sola.

«Fue una mezcla de abandono, falta de dragado y desorden urbano. Desde mayo el río ya no se secó, nadie limpió el lirio ni el lodo. 

Cuando cayó la tormenta, el cauce estaba colapsado. 

Todo lo que antes eran islas y árboles desapareció, el río se los llevó».

También critican la construcción irregular de viviendas en las riberas.

«En la parte llamada La Quebradora viven familias desde hace más de 30 años, a ras del río. Les han dicho que se reubiquen, pero no hay terreno ni apoyos. Y cuando se los dan, regresan. Es un ciclo sin fin».

La sensación general es que Poza Rica no aprendió del 99.

«Me sorprende que la gente siga tan escéptica. En el 99 ya pasó, y ahora otra vez. Después de esto, tendría que haber un plan como el que se hizo tras el sismo del 85, cuando por fin se crearon alertas sísmicas. Aquí deberíamos tener una alerta de inundaciones, un protocolo real. Pero el Gobierno sigue improvisando».

El ambiente en la ciudad es de enojo y cansancio.

«Hay un repartidero de culpas», dice Judith, quien auxilia a su madre en la Colonia Lázaro Cárdenas.

Ahí cerca, en la Colonia Floresta, los vecinos armaron una protesta ante la inacción de las autoridades para sacar escombros.

Al Alcalde Fernando «El Pulpo» Remes lo mencionan con sarcasmo.

«Le llueve el agua y le llueven las críticas; no ha salido ni de su escondite», resume Alfonso Gómez.

«El muro se quedó corto, las obras pluviales son antiguas y el río cambia cada año. No hay ingeniería que aguante si no se le da mantenimiento», acusa el vecino de Gaviotas.

A una semana de la crecida del Cazones, la ciudad sigue atrapada entre montañas de lodo, basura y escombros.

Aquí una idea que se repite de boca en boca: no hay estrategia.

Los testimonios recabados en colonias como Floresta, Gaviotas, Lázaro Cárdenas, Morelos y Palma Sola describen un territorio donde la reacción sustituyó a la prevención, la logística se improvisó y la ayuda llegó sin orden ni prioridades claras.

«No hay estrategia, no hay dinero, no hay apoyo», resume Julita García, una vecina de Floresta.

«El censo está muy bien, pero en este momento la gente lo que necesita es limpiar su casa para hacerla habitable y volver a generar. Las calles no están en condiciones y, aún así, quieren que la gente esté en su casa para censarla. 
Primero limpien calles y viviendas, y luego hagan el censo», agrega.

Las calles son intransitables, existen mudanzas improvisadas sobre lodazales y brigadas vecinales que intentan abrir paso con retroexcavadoras rentadas.

«Es trabajo de titanes», reitera doña Leticia Arciga, de Floresta.

«Los de atrás de la calle contrataron una retroexcavadora, pero se le ponchó la llanta. Ya limpiaron su manzana, pero mi frente sigue imposible. Cada quien ve lo suyo; lo entiendo, pero no hay quien coordine», reclama.

«Hay despensas que no se pueden comer y colchones sin dónde poner. Los vecinos agradecen la solidaridad, pero piden racionalidad logística. No quieran estar dando colchones. ¿Dónde los van a poner? Las despensas se agradecen, pero traen hasta aceite. Aquí estamos entre lodo, malos olores y moscas. Se necesita comida rápida y accesible, agua segura, cloro, cubrebocas, botas, palas. Eso es lo urgente. Un guiso caliente no lo puedes comer así, a la intemperie, con todo agarrando olor, no hay ni gas para usar el aceite», acusa.

Mientras el lodo se seca, crece la economía de la emergencia.

«Una hora de retroexcavadora costaba 600 pesos; ahora cobran mil pesos la hora», relata don Marcos Cabrera, un vecino de Morelos.

«Y si se poncha, la primera va por cuenta del operador; las siguientes, por cuenta de los vecinos. Ya están lucrando».

Agustín, un operador de una máquina, luce agotado.

«Necesito todos los días 60 litros de diesel, y las llantas se ponchan dos veces al día, y estoy solo ¿ cómo opero?», expresa.

La división operativa en «cinco áreas» existe, confirman testigos, pero es percibida como dispareja.

El Ejército, la Marina, el Gobierno del estado y el Ayuntamiento se dividieron el apoyo a las colonias bajo el lodo.

«Hoy quisimos entrar por ropa; no se puede. Seguimos naufragando en casa ajena», admite Leticia. 

«La familia apoya y comparte, pero el gobierno no aparece», puntualiza.

Entre montones de lodo, muebles hinchados y postes con cables arrancados, vecinos de Colonia Morelos y Palma Sola describen una ciudad que sigue sin una ruta clara de limpieza y apoyo.

Los testimonios coinciden en dos exigencias inmediatas: retirar escombros y ordenar la intervención por calles y manzanas, antes del censo y de la entrega de apoyos que hoy, dicen, «no alcanzan» o «no sirven donde no se puede ni cocinar».

«De lodo hasta arriba, vivimos en la Morelos», dice una mujer que llegó a un punto de distribución después de avanzar entre cables caídos y tráfico detenido.

«Mi esposo le subió como metro y medio en el 99; ahora tres metros hasta la azotea. La ventana del segundo piso quedó a la mitad», dice entre lágrimas.

A su alrededor, otros vecinos comentan que «ayer encontraron a un empleado del hotel» arrastrado por la corriente «hasta allá», y que todavía hay desaparecidos en la zona.

«En la Morelos hay como dos, tres desaparecidos todavía», afirma una mujer.

En Calle Pánuco 106, Palma Sola, don Julio López refiere del peligro. «Me puse a monitorear: cada 10, 20 minutos subía 10 o 20 centímetros. A las cinco de la mañana, ocho cincuenta llegó» –nivel que los vecinos usan como referencia del crecimiento del Cazones esa noche–. 

«De ahí ya no dijeron, pero me imagino que a nueve debe haber llegado».

Su familia apenas alcanzó a sacar ropa en una colcha: 

«Nunca pensamos que pudiera llegar así, tan rápido. En el 99 nos subió a media casa; ahora más de media casa, y eso que estábamos rellenos».

La infección es otra calamidad.

«Primero que se lleven animales muertos. El rastro quedó en plena hora de matanza y huele fuerte. En la carnicería del señor de la esquina, dicen que hay un cuerpo de marrano bajo el lodo».

Remes, el Alcalde, quedó ponchado.

Aquí se sabe que tuvo un jalón de orejas federal.

Quien en la década de los 60 formó parte del memorable «Infield del millón», apodo ideado por el narrador Pedro «Mago» Septién y que agrupó a Rubén Esquivias (primera base), Kiko Castro (segunda), Remes (short stop) y Armando Murillo (tercera base), esta vez fue parte de la indignación.

«El Pulpo» fue visto en su camioneta en la Colonia Las Granjas. Por su insensibilidad y falta de respuesta, los vecinos le aventaron lodo. 

En una reunión con personal de Pemex, un ingeniero indicó que la molestia presidencial con el desempeño local y hasta estatal en Poza Rica fue de alto voltaje.

Y aunque no dejó pasar los roletazos en el campo, acá el agua se le coló en sus dominios.

Para colmo, la gente le reclama que como promotor del beisbol no haya generado ni un diamante local en Poza Rica.

«Mejor develó una estatua suya en el gimnasio municipal, el jueves 16 de septiembre, nomás que pase la tragedia la vamos a tirar», advierte Francisco Loera, un trabajador de la Colonia Floresta.

Ese ídolo de los 60, acá en Poza Rica no lo quieren ni ver.

Con informacion: REFORMA/

«QUE les PARECE este BUEY ?»: «CABEZA de VACA NOS PRESUME al ROLLS ROYCE de los PASTIZALES»…y ya va vender su semen (…el del toro).


Francisco Javier García Cabeza de Vaca, fiel a su leyenda y ya con tantos escándalos como si fuese MORENO en vez de Panista, decidio presumirnos con su modestia acostumbrada ,un toro Brahman gris como si fuera el mismísimo Rolls Royce de los pastizales, y se atreve a promover el “buey” (…el toro, que quede clarísimo) como si destapara oro líquido en vez de semen bovino, a partir de noviembre nada menos.

El toro: el protagonista sobrado

Lo vemos en el video, robusto y oscuro, con ese pigmento negro que parece recién sacado de la fábrica de “mas macho imposible”. Es un ejemplar que ha ido de feria en feria por los Estados Unidos, codeándose con lo más selecto y ahora entrando al negocio más lucrativo de su vida: ¡la venta de semen! “Y aquí, Cabeza de Vaca lo presume como si estuviera subastando el acta original de nacimiento del mismísimo toro, certificado ante notario y con moño digital.”

La raza Brahman gris: puro drama y genética

El Brahman gris es la realeza bovina. Son toros con joroba de ejecutivo estresado, orejas que parecen antenas de “WiFi rural” y pelaje que desafía al sol de mediodía sin perder glamour. Su piel suelta es casi una declaración de moda: “yo puedo con el calor y hasta repele insectos como influencer con mala vibra”. Un Brahman gris puede alcanzar entre 900 y 1000 kilos, o sea, “un peso que ni el SAT podría ignorar”.

  • Resisten altas temperaturas y tienen menos problemas con enfermedades de insectos.
  • Son tan dóciles como alertas: cuidan el rebaño y la reputación mejor que muchos funcionarios del gobierno de Morena.

El precio de la vaca (…digo, del toro): para presumir de verdad

Un toro Brahman gris puede alcanzar precios que arrancan risas nerviosas hasta en ganaderos curtidos o incluso más si la genética es premium y el negocio se inclina por la venta de semen. ¿Quieren uno con pedigrí? Mejor revisen si tienen el crédito aprobado.

Además, la genética fina está tan cotizada que los productores prefieren guardar los mejores ejemplares, esperando que el mercado llegue a niveles tan altos como los egos en campaña electoral.

Así, entre la egolatría bovina y las ganancias millonarias, Cabeza de Vaca sigue dando de qué hablar: si alguna vez vendió sueños con vientos de cambio, hoy vende esperanza con golpes de genética y litros de presumibilidad.

Con informacion: @Redes/

«NO HUBO VAR,NI FUERA de LUGAR»: «MORENA y el NARCO JUNTOS se FUNDIERON en POSTAL que CONFIRMÓ OOOOOOOTRA VEZ que CRIMEN,PARTIDO y GOBIERNO son lo MISMO»…ellos y sus amigos fuera de la ley por todo el pais.


La escena se repite con recurrencia a nivel nacionl: Nazario Ramírez, líder transportista con credenciales de presunto operador del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), decidió ponerse la camiseta de benefactor y se mandó construir una cancha de fútbol en Oriental, Puebla. Ni corto ni perezoso, Nazario rehabilitó el legendario pasto de la “Y Griega” y, como si organizara el Mundial, se trajo jugadores de Chivas, América y Pumas. 

La alineación era estelar: “El Chepe” Guerrero, Diego Martínez, Daniel Guzmán Junior, Matías Vuoso y hasta el “Chaco” Jiménez, todos firmes en la foto, mientras el narco-empresario brillaba en el centro del campo.

Y porque en México la ficción supera la realidad, la plana mayor del Gobierno tampoco faltó. Nazario estuvo escoltado toda la tarde por la Morenista «nueva rica» Anallely López Hernández, Delegada Regional del Bienestar, señalada no solo como funcionaria, sino como su aliada sentimental. Sí, Morena y el narco compartiendo banca y discursos sobre el futuro del fútbol nacional.

El presunto delincuente, capturado el pasado 15 de octubre en Guadalajara por federales, se promocionaba como sindicalista: Secretario General del Sindicato de Trabajadores en la Industria de la Construcción y Transporte de Materiales de Jalisco. Desde ahí, el tipo supo apapachar a la clase política y a los cracks retirados.

En su intervención (más digna de TEDx narco que de una inauguración), Ramírez pidió a la raza cuidar la cancha, prometiendo transformar el pasto en fábrica de nuevos ídolos. No faltó la nostalgia: “Siempre llevo en el corazón a mi querido Oriental, Puebla, que me vio crecer. Hoy me toca devolver un poco de todo lo que me dio, y qué mejor manera de hacerlo que apoyando a las futuras estrellas del fútbol”, dijo, con tono de mártir deportivo.

El discurso incluyó confesiones dignas de telenovela: “Yo hace más de 20 años salí de Puebla. Luché por un sueño de ser futbolista, no lo logré. La vida me convirtió en uno de los mejores abogados de Jalisco y líder cetemista de empresas transportistas”. Un brindis por el sueño narco-mexicano.

Para ponerle cereza al pastel, varios ex jugadores se lucieron en redes sociales promocionando el evento y agradeciendo al “empresario Nazario” por la invitación. Así, el “Negro” Medina saludó a los hinchas del Oriental y aseguró, muy convencido, que el narco los había invitado a fomentar el deporte.

Aquí no hubo VAR ni fuera de lugar: Morena, el narco y el espectáculo futbolero se fundieron en una postal que confirma que la realidad mexicana es la eterna liga entre los poderosos y sus amigos fuera de la ley.

Con informacion: ELNORTE/