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lunes, 7 de septiembre de 2026

SE “RESQUEBRAJA” ORGANIZACIÓN CRIMINAL MORENA: DIPUTADO LIGADO a “LA CHISPA”, VINCULADO a AMÉRICO, AMAGA con IRSE donde MÁS CONVENGA»…son una agencia de colocaciónes criminales.


MORENA presume unidad, pero sus grietas ya parecen autopistas electorales: Pedro Haces, diputado morenista y líder de la CATEM, acaba de anunciar que su central obrera no tiene colores, no le jura lealtad a nadie y tocará la puerta de cualquier partido que le garantice posiciones rumbo a 2027. La “transformación”, al parecer, también viene con cláusula de movilidad política.

CATEM: sindicato sin partido… pero con curules

En Ixtapaluca, Haces dejó claro que la CATEM pretende convertir su músculo sindical en una franquicia electoral: buscará espacios federales y locales en las 32 entidades, dentro de una elección en la que estarán en juego más de 19 mil cargos públicos. El objetivo ya no es sólo representar trabajadores: es sentarlos en curules, sin importar demasiado bajo qué siglas ocurra.

La frase central fue tan transparente como cínica: “en CATEM no tenemos colores”. Es decir, la estructura sindical se declara disponible para negociar con quien abra la puerta. Morena, PAN, aliados, adversarios o reciclados: el color ideológico importa menos que el acceso al presupuesto, a las candidaturas y a la influencia territorial.

La escena en Ixtapaluca fue reveladora. Ahí coincidieron Ricardo Monreal, Higinio Martínez, legisladores morenistas y el senador panista Enrique Vargas del Villar. Haces los saludó como “grandes amigos”, borrando de un plumazo la disputa partidista que cada día se representa en tribunas, conferencias y redes sociales.

No fue una concentración sindical: fue una mesa de negocios políticos con música de mitin.

La “pluralidad” como coartada

Que una organización obrera dialogue con fuerzas políticas distintas no es, por sí mismo, un delito ni una anomalía democrática. El problema aparece cuando esa “pluralidad” se presenta como virtud mientras se opera como mecanismo de presión, reparto de posiciones y construcción de poder sin rendición de cuentas.

Haces plantea que los trabajadores deben llegar al Congreso para defender sus derechos. Suena impecable, hasta que se observa el método: una dirigencia sindical que negocia candidaturas “donde nos abran las puertas”, como si las curules fueran concesiones disponibles para quien acumule más contingentes, más operadores y más capacidad de movilización.

La pregunta no es si los trabajadores pueden aspirar a cargos públicos. Claro que pueden. La pregunta es quién decide cuáles trabajadores llegan, qué intereses representan una vez instalados en el poder y qué factura política deberán pagar quienes les abrieron la puerta.

El incómodo historial de Pedro Haces

La figura de Pedro Haces no puede analizarse únicamente desde sus declaraciones electorales. Su nombre ha aparecido en señalamientos públicos y reportajes sobre su vínculos y cercanía con personajes relacionados con estructuras criminales en Tamaulipas. 

En septiembre de 2025 El Universal coloca en el centro al ex-militar Mario Guitián Rosas, “El Chispa”, identificado en reportes de inteligencia como operador de Los Metros, facción del Cártel del Golfo en Reynosa.

La publicación señala que Guitián Rosas habría buscado acercarse a Morena a través de Pedro Haces Barba, y sostiene que existen fotografías de ambos en actos oficiales. También menciona su presencia en eventos políticos y una fotografía donde aparece tambien el gobernador Américo Villarreal cuyo contexto ya fue desbrozado y se trató de una cena con el crimen organizado que exhiben la catadura de inmoral del gobernador.

Morena y sus alianzas sin pudor

La retórica oficialista suele dividir al país entre “el pueblo bueno” y una oposición moralmente podrida. Pero la fotografía de Ixtapaluca cuenta otra historia: dirigentes guindas y panistas celebrando la autonomía de un líder sindical que promete llevar su estructura hacia donde haya candidaturas disponibles.

Y, en paralelo, los señalamientos periodísticos, los antecedentes criminales que relacionan a operadores políticos con integrantes y enlaces de grupos criminales que obligan a mirar con más cuidado esa maquinaria de alianzas.

Las imágenes exigien explicaciones cuando esas fotografías se combinan con campañas electorales, casas de enlace, operadores sindicales, desapariciones, huachicol, extorsión, presuntos vínculos criminales y el poder institucional de un gobierno estatal o federal.

La política mexicana está llena de coincidencias convenientes. Pero hay coincidencias que, por su gravedad, requieren una investigación seria.

Morena no puede seguir vendiendo superioridad moral mientras sus dirigentes construyen redes de poder con sindicatos convertidos en plataformas electorales y mientras persisten señalamientos periodísticos que conectan a operadores políticos con figuras del crimen organizado.

Haces ya puso las cartas sobre la mesa: CATEM irá “donde nos abran las puertas”. La pregunta es quién las abre, qué exige a cambio y cuántos personajes oscuros se cuelan detrás de esa puerta.

Con informacion: REFORMA / EL UNIVERSAL+ /

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