La reciente detención de Octavio Leal Moncada, alias el “Viejo narco”, ,presionada y exigida por EE.UU, vuelve a exhibir, otra vez, el amago del liderazgo de la Columna Armada P.J. Méndez. Para este próximo sábado anuncian que desde las 08:00 hrs marcharán para exigir la liberación del narcoterrorista, también apodado “el Profe” y/o “Tarzán”, un viejo cacique con currículum de narco, terrorista y hasta guerrillero setentero, que desde hace años venia jugando a la autodefensa con cara de narco, mientras negociaba votos por impunidad con el gobierno de Américo Villarreal, al que le entregó más de 30 mil sufragios, es decir casi todos en la zona de su influencia, en la elección de 2022.
Aunque no fue solo el «Viejo narco» ,también otro narco que quiere llegar a viejo, Alfredo Cardenas,alias El Contador del Cartel del Golfo.

Pero el detalle fino no está solo en la marcha, sino en la calidad del aliado político que presume este liderazgo criminal, aún vigente desde la cárcel: Américo Villarreal, gobernador de Morena, ese médico cardiólogo tan “humanista” que traiciona el juramento hipocrático, pues en vez de promover la salud ha privilegiado la enfermedad. Es al que un narco‑terrorista le firmó carta de puño y letra para recordar que en 2022 le alquiló más de 30 mil votos a cambio de impunidad, protección y rentabilidad electoral.
Morena gritaba “no somos iguales” mientras pactaba con paramilitares y narcos locales; la famosa “Cuarta Transformación” terminó siendo la cuarta versión del mismo guion: votos a cambio de blindaje judicial y complicidad gubernamental con narcos.

A Leal Moncada no lo inventamos los críticos: lo señaló en una mañanera el propio secretario de la Defensa, Luis Crescencio Sandoval, como líder regional ligado al Cártel del Golfo,pero cuando la Guardia Nacional bajo su responsabilidad lo tuvo enfrente, fue reprimida,a veces detenidos, pero siempre sermoneados como se advierte video.
El capo y sus secuaces ya habian sido incluidos como objetivos prioritarios de la Guardia Nacional que poco o mas bien nada hacían para cumplimentar ordenes de captura vigentes en su contra.

Esto mas que una conducta inmoral, constituye delitos.


LaC cpturas eno fueron cumplimentadas porque eg rupo criminal era solapado y protegido por militares a su servicio.
No solo eso, el gobernador de Morena Américo Villarreal , se publicita muy orondo junto a los criminales,algunos de ellos aun prófugos.
Leal Moncada fue detenido previamente el 5 de julio de 2022, lo acusaron de homicidio cuando su nombre ya cargaba años de levantones, secuestros y asesinatos camuflados bajo la etiqueta de “autodefensa”.
Sin embargo, casi enseguida fue liberado. ¿Coincidencia?

No: el cambio de gobierno en Tamaulipas trajo consigo un nuevo aliado en el poder, Morena y Américo Villarreal, quien recibió votos, bloqueos carreteros y músculo de presión en su favor a cambio de hacer como que no veía el historial criminal de su socio con currículo de narco de los 80’s.

No solo eso, el «Viejo Narco» fue espiado por su pasado «guerrillero y comunista» por la extinta y nefasta Dirección Federal de Seguridad (DFS) considerada la postre como el primer Cartel Narco de la epoca moderna.

Hoy, tras su nueva captura, la Columna Pedro J. Méndez vuelve al teatro: bloqueos, marchas, discursos victimistas, y un coro que presenta al “Viejo narco” como héroe perseguido por el sistema, mientras callan sus vínculos con el Golfo, sus bombas, sus muertos y sus negocios.
Remata el espectáculo una entrevista “de sociales” con “elefante blanco”, donde el personaje se define “leal a las armas” y el entrevistador parece más preocupado por lavarle la cara que por preguntar por el rastro de sangre que sigue a este delincuente empoderado por votos y pactos.
El periodista Carlos Manuel Juarez,alineado a Morena le hizo una entrevista al capo con trato de «rock star».
Muy y pese a que este también aparece como responsable de la ejecución del Ex-alcalde de Hidalgo y su hija, ocurridos en agosto de 2010,acusado de dejar entrar a los Zetas y a quien primero le incendiaron sus propiedades.

Y por si quedara algún resquicio de duda, ahí está, impune, ese audio donde la exdiputada Nohemí Estrella, leal al “Viejo narco Moncada”, habla sin saber que estaban grabando la llamada telefónica con su hija, en la que confesaba que Américo estaba amarrado no solo con ellos, sino con todos los cárteles.
En resumen: la marcha por el “profe” no es una lucha por la justicia, es una demostración de fuerza de un aparato criminal que sabe que es políticamente rentable. Y el gobernador de Morena, que ya fue exhibido con carta firmada por un narco‑terrorista, sigue siendo el testimonio viviente de cómo la narcopolítica dejó de ser rumor para convertirse en estilo de gobierno: la casa marca impunidad, sello de la 4T de cuarta.
Con información: REDES/ MEDIOS/








