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domingo, 14 de junio de 2015

EN "ROBO de IDENTIDAD",es MEXICO "TERCER LUGAR" en LATINOAMERICA en este DELITO.


A finales de 2014, Susana detectó un faltante en su cuenta bancaria de Ixe y pensó que era un fraude, pero era algo más: como a muchos cuentahabientes, le habían robado la identidad.

Mexico,D.F 14/Jun/2015 Alguien retiró dinero utilizando el servicio a domicilio que ofrece este banco y para el cual bastan una llamada telefónica y el número de identificación personal (NIP) del cliente.

Al recibir al empleado bancario, el delincuente se identificó con una licencia de conducir apócrifa de Susana.

Ante el reclamo de la mujer, el banco reconoció que la licencia era falsa y le regresó el dinero.

Pero ahí no terminó todo, pues el defraudador aún tenía el nombre y apellidos de Susana, su fecha de nacimiento, historial crediticio y direcciones y nada lo iba a detener.

Susana era víctima de un delito conocido como robo de identidad y lo peor aún estaba por venir en los cuatro meses siguientes.

Fueron abiertas a su nombre cuatro líneas telefónicas en Telmex. Posteriormente, sacaron una tarjeta de crédito del Palacio de Hierro y otra de Santander por las que hoy Susana debe 180 mil pesos.

Incluso Banamex envió una tarjeta de crédito al domicilio de la afectada, la cual no había solicitado.

"Cuando llamé al banco para quejarme, yo esperaba que encendiera sus alertas, pero hasta insistieron en que la activara", comentó.

El historial de Susana en el Buró de Crédito también fue afectado, pues ahora tiene créditos sin pagar y domicilios registrados que ella nunca dio de alta y los cuales están vinculados con las líneas telefónicas contratadas a su nombre.

Por esta razón, la víctima tuvo que levantar denuncias en el Ministerio Público y ahora debe estar al pendiente de que nadie use su nombre.

El propio Buró reporta que se solicitaron tarjetas en Sears, Sanborns, Walmart y HSBC, y quizá habrían sido más de no ser porque el Buró tenía registrado el retraso en el pago de los 180 mil pesos.

Actualmente, los bancos y las tiendas departamentales otorgan tarjetas en tiempo récord, hasta de 15 minutos, y utilizan como única referencia el Buró. Si éste fue alterado, nunca lo saben.

El caso de Susana, de hecho, es más común de lo que parece. Según un estudio elaborado por RSA, división de seguridad de la firma de tecnología EMC, México es el tercer país en América Latina con mayor incidencia en robo de identidad, sólo por debajo de Colombia y Brasil.

No existe una estadística detallada sobre el número de personas afectadas por el delito. La Condusef sólo ha señalado que 7 de cada 10 casos de cargos no reconocidos en tarjetas bancarias se relacionan con un fraude producto del robo de tarjeta o de identidad.


Fuente.-



LA "SEDENA-CONSTRUCTORA",con los "VICIOS de cualquier INMOBILIARIA"...las instituciones "no fallan",son aquellos que las dirigen quienes se "equivocan"..


El Consejo de la Judicatura Federal cerró una licitación pública para la construcción de la nueva sede del Poder Judicial en Oaxaca para asignársela directamente a un nuevo contratista: el Ejército. El órgano judicial argumentó su decisión en que la Secretaría de la Defensa Nacional garantizaría trabajos eficientes y reduciría el gasto público. Pero la Auditoría Superior de la Federación detectó lo contrario: cobros por obras con dimensiones menores a las proyectadas, falta de comprobación de los recursos recibidos, documentación retrasada… además de dejar en el airela percepción de que tales tareas inmobiliarias distraen a las Fuerzas Armadas de sus labores sustanciales

Postrimerías del sexenio de Felipe Calderón. Ya sólo faltaban unas cuantas semanas para cerrarse el segundo periodo presidencial panista en la historia de México. Entre la turbulencia poselectoral, la violencia permanente y el inminente relevo gubernamental, el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) proyectó la construcción de la nueva sede del Poder Judicial de la Federación (PJF) en el estado de Oaxaca.
El negocio sería redondo para el ganador del proceso de licitación CJF/SEA/DGIM/LP/44/2012, que marcaba un presupuesto estimado de 728 millones 259 mil 400 pesos, sin el impuesto al valor agregado (IVA), con un anticipo del 35 por ciento. De acuerdo con lo establecido por el propio CJF, el afortunado se enteraría de labuena noticia 5 días antes del cambio de gobierno.
Pero 44 concursantes se quedaron en ascuas; con las cuentas bancarias listas y las botellas para celebrar. Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia y los poderes de la Unión se reacomodaron al nuevo orden priísta.
Lo mismo ocurrió con el PJF y sus proyectos, incluido el nuevo edificio en Oaxaca. Por ello “no fue sino hasta el 26 de marzo de 2013 que se declaró desierta la licitación y el 1 de abril de ese año se hizo del conocimiento de las empresas participantes”, cuenta la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la fiscalización correspondiente a 2013.
La obra debía empezar desde el 19 de diciembre de 2012. Y no era cualquier construcción: “el edificio sede del Poder Judicial de la Federación en San Bartolo Coyotepec, en el estado de Oaxaca –especifica la ASF– está compuesto por un edificio principal de forma circular con nueve niveles para oficinas que albergarán a ocho juzgados de distrito, dos tribunales unitarios y seis tribunales colegiados, áreas de servicios comunes y estacionamiento para 152 vehículos; y un segundo edificio que será un estacionamiento con capacidad para 464 vehículos.
 “La superficie de construcción total es de 54 mil 678.67 metros cuadrados, que incluye terrazas, balcones y circulaciones abiertas, más 12 mil 47.36 metros cuadrados del área de jardines y vialidades.”
Ante el cierre de la licitación, el CJF encontró una salida: contratar a la Secretaría de la Defensa Nacional, institución armada que ya ejercía funciones policiales en la región y que ampliaría a lo largo del régimen sus tareas hacia la arquitectura, ingeniería y albañilería civil.

Ejército, constructor oficial del CJF

Antes de avisar el 26 de marzo a las empresas que soñaron con el millonario contrato que la licitación sería declarada como desierta, el Consejo de la Judicatura Federal ya preparaba el camino para nombrar a las Fuerzas Armadas como su constructora oficial de los juzgados necesarios para implementar los juicios orales.
 “En el acuerdo de la Comisión de Administración OM-DGIM-ACUERDO del 22 de marzo de 2013 […] se solicitó a la Secretaría Técnica de la Comisión de Administración elevar al Pleno del CJF para su análisis y, en su caso, aprobar la suscripción del Convenio de Colaboración Interinstitucional con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)”, relata la ASF.
El Pleno del CJF no vaciló, y el 15 de abril de 2013 el entonces ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan Silva Meza, plasmó su firma al lado de la del general secretario de Defensa, Salvador Cienfuegos, para contraer el contrato marco SE PLE./ADM/.006/1513/2013 entre el Consejo de la Judicatura y la ahora también inmobiliaria Sedena.
Más de 300 salas de audiencia en 44 Centros de Justicia Penal Federal son los proyectos que el PJF planea edificar en la República antes del fin del sexenio, aclaró ante varios reporteros el magistrado José Nieves Luna Castro en noviembre de 2014.
Para entonces, la sede en Oaxaca ya estaba en plena obra, pues desde el 9 de mayo de 2013 el CJF había estrenado el convenio de colaboración interinstitucional dándole a los militares la misión de erigir el complejo “hasta por un monto total de 813 millones 284 mil pesos”, que debió ser inaugurado en diciembre pasado.

Las irregularidades

Según el Consejo de la Judicatura Federal, contrató al Ejército-constructor “debido a que ofrecía precios más bajos de mercado; se evitaría la contratación de supervisión externa, con el consiguiente ahorro de 3 a 6 por ciento; el reintegro del recurso por productos financieros al término de los trabajos; excelente calidad en la ejecución de los trabajos, respaldados por pruebas de laboratorio y garantías requeridas de equipos y materiales y soluciones técnicas sin costo extra”.
Así lo justificó el CJF. Pero la Auditoría Superior de la Federación detectó lo contrario cuando revisó lo hecho en la sede del Poder Judicial en Oaxaca, ubicada en la calle Aldama, 106, paraje El Tule, en San Bartolo Coyotepec.
Para empezar, apunta la ASF, “de la contratación de la Sedena no se obtuvieron las mejores condiciones de mercado contrariamente a lo establecido [por el CJF]”, pues la obra a cargo de los militares costó 14.6 por ciento más que lo estipulado en el proceso base, cuando la licitación era abierta.
 “Además, en dicho concurso las empresas licitantes presentaron propuestas que a costo directo una es menor que el presupuesto estimado y 15 son inclusive menores a costo directo que la propuesta de la Sedena”, agrega la Auditoría. Por ello no debió ser contratado el Ejército, si es que se pensaba en el uso eficiente de los dineros públicos.
El CJF declaró “improcedente, infundada y contradictoria” la observación del organismo fiscalizador, ya que, según él, “el factor económico no es la única condición que deba tomarse en cuenta en la contratación”.
También fundó su rechazo en que en 2013 el presupuesto base, de un golpe, se elevó a 853 millones 330 mil 800 pesos, “mientras que el importe contratado con la Sedena es de 747 millones 441 mil 900 pesos, IVA incluido”. Es decir, por debajo del nuevo piso cimentado por la Judicatura en favor de la propuesta única de los militares.
La Auditoría solamente fiscalizó el 71.8 por ciento de los 123 millones 475 mil 900 pesos gastados en 2013. “De los 144 conceptos comprobados mediante estimaciones se revisó una muestra de 32 conceptos por un importe de 88 millones 647 mil 200 pesos”. Con eso le bastó para demostrar las deficiencias en el proyecto.
Para iniciar “la excavación, cimentación, estructura de los edificios A y B y obras exteriores”, el CJF dio por adelantado 270 millones 703 mil 800 pesos, 9 millones 177 mil 900 más que lo estipulado en el contrato, sin contar el IVA.
Por las etapas 2 y 3 (marcadas del 10 de octubre de 2013 al 9 de noviembre de 2014 y del 31 de diciembre de 2013 al 14 de noviembre de 2014, para “la obra relativa a las albañilerías; instalaciones hidráulica, sanitaria y de gas; y elevadores y precolados en fachada”, así como los trabajos de “cancelería, mobiliario y acabados”), el Consejo depositó en el Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada, SNC, 150 millones 535 mil 300 pesos más. Para la última etapa, que debió cumplirse el 1 de diciembre de 2014, se comprometieron otros 189 millones 951 mil 200 pesos.
A diciembre de 2013 el Consejo le había entregado a los militares 421 millones 239 mil 100 pesos, pero “la Sedena únicamente le comprobó mediante estimaciones el ejercicio de los recursos por 123 millones 475 mil 900 pesos”. Ni la mitad de lo que se le dio, y el CJF tampoco exigió “la comprobación de los recursos otorgados”.
Esta observación también la consideró “improcedente” el ente encargado de la justicia mexicana, pues algunos trabajos serían terminados en 2014, pero no explicó los motivos por los cuales la Sedena entregó otras estimaciones con meses de retraso.
Por ello la ASF emitió una “recomendación para que el Consejo de la Judicatura Federal verifique que en las inversiones físicas que realice se exija a las entidades públicas que contrate, la comprobación oportuna de los recursos otorgados”, lo que no hizo.
Más grave aún fue que se pagaron labores con dimensiones menores a las manifestadas por la inmobiliaria armada. “El CJF le reconoció a la Sedena volúmenes de obra comprobados incorrectamente por un monto de 10 millones 17 mil 200 pesos” en 19 conceptos de obra del edificio A, cuatro del B, y cuatro más.
 “Debido a que las cantidades pagadas no se corresponden con las incluidas en los planos proporcionados por la entidad; existe duplicación de desperdicio […]; se duplicó el volumen en los muros de contención de los edificios A y B; las longitudes de las pilas se cobraron con longitudes de 23 y 28 metros cuando en el proyecto se establecen de 22.20 y 27.20 metros”, especifica la ASF. “Para la cuantificación del concreto promedió el ancho de las nervaduras correspondientes a la losa reticular del edificio B [y las aplicó al edificio A]; sin embargo, éstas difieren en ancho y cantidad, por lo que es incorrecto utilizar un promedio para cuantificarlas […]; sobredimensionaron las placas de unión en las conexiones.”
También rechazó el Consejo de la Judicatura Federal este apunte. Dijo que aún no pagaban –en agosto de 2014, cuando se hizo la revisión– tales obras, que “los volúmenes expresados en los generadores de las estimaciones presentadas habían sido para comprobar los trabajos realizados y no para pago”.
 “Como resultado de las reuniones de trabajo sostenidas con el personal de la entidad fiscalizada, del importe observado de 10 millones 17 mil 200 pesos, el CJF aceptó la incorrecta comprobación de 8 millones 991 mil 200 pesos.”
Por ello, la ASF pidió al Órgano Interno de Control en el CJF iniciar un “procedimiento administrativo correspondiente por los actos u omisiones de los servidores públicos que en su gestión autorizaron en las estimaciones para comprobación de los recursos otorgados volúmenes de obra mayores que los ejecutados”.
El complejo oaxaqueño debió ser inaugurado en diciembre de 2014. Pero no fue así:
—No, no. La sede no ha sido inaugurada ni está en funciones– confirma a Contralínea Jorge Camargo, director General de Comunicación y Vinculación Social del Poder Judicial de la Federación.

Ejército-constructor, en “detrimento” de sus funciones sustantivas

Por último, “el CJF no verificó que la Sedena contara con las atribuciones para la ejecución de los trabajos”: construcciones ajenas a la Defensa Nacional.
La Auditoría señala “que de las facultades conferidas a la Sedena en el artículo 29 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, no se desprende que cuente con atribuciones para celebrar convenios o contratos para ejecutar obra pública distinta de la construcción, adaptación, mantenimiento y demolición de fortificaciones, fortalezas y toda clase de instalaciones para la propia Secretaría”.
Lo anterior lo refutó también el Consejo de la Judicatura Federal. Argumentó que el general secretario de la Defensa tiene atribuciones para firmar lo que sea de “competencia” de la Secretaría. “Por lo tanto se desprende que la instrucción del secretario de la Defensa Nacional está implícita en el convenio marco firmado con fecha 15 de abril de 2013, toda vez que el mismo fue autorizado y suscrito por él”.
Por otra parte, adujo que, de acuerdo con “el artículo 38, fracción I, del Reglamento Interior de la Sedena”, el Ejército puede realizar “todo tipo de trabajos de interés nacional cuando así sea instruida”, y que la Administración de la Justicia Federal (sic) es de orden público, por lo que “resulta del interés nacional la construcción de los inmuebles necesarios para albergar los órganos jurisdiccionales federales”.
Además, continuó el CJF, las Fuerzas Armadas ya han “ejecutado obra pública para otras instancias gubernamentales del Ejecutivo federal, como la Semarnat [Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales], el Senasica [Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria], la Sagarpa [Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rurak, Pesca y Alimentación] y el Servicio de Administración Tributaria”.
Las fracciones séptima y octava del artículo 29 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, al que hace referencia la ASF, únicamente señalan la construcción de fortificaciones, fortalezas y toda clase de recintos militares para uso del Ejército y de la Fuerza Aérea, así como la administración y conservación de cuarteles y hospitales y demás establecimientos militares”, así como asesoramiento militar para “la construcción de toda clase de vías de comunicación terrestres y aéreas”.
Por ese motivo, subraya en sus conclusiones la Auditoría Superior en la revisión por parte de la Cámara de Diputados, “la actuación de la Sedena como contratista de otros entes de la administración pública federal [va] en detrimento de sus funciones sustantivas”, que en la ley son 18 más, ajenas a la inmobiliaria y enfocadas al ejercicio militar.
A pesar de las irregularidades detectadas, de rebasar por decenas de millones de pesos el presupuesto inicial; a pesar de contar con los mismos vicios de las constructoras privadas, el CJF insistió de todas formas ante la fiscalización, en un tono casi publicitario, que la oferta de la Sedena ofrecía “las mejores condiciones de seguridad, tiempos de ejecución, costos, calidad y experiencia”.
Contralínea solicitó entrevistas con el general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional, con el ministro Luis María Aguilar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, también con el contralor del Consejo de la Judicatura Federal, Marino Castillo Vallejo. La respuesta del ministro fue que no da entrevistas, mientras que el contralor solicitó un cuestionario que después rehusó contestar porque aún estaban en “revisión” las observaciones de la Auditoría. Del general secretario no se obtuvo respuesta.

Fuente.-
Mauricio Romero, @mauricio_contra

"CASO AYOTZINAPA",la "INVESTIGACION COLAPSA",dice THE NEW YORKER...se cae a pedazos.


“Los cuarenta y tres desaparecidos: el caso del gobierno colapsa”. Así resume la prestigiada revista The New Yorker la fallida investigación realizada por la Procuraduría General de la República (PGR) en torno a la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa el 26 de septiembre pasado en Iguala, Guerrero.
Mexico,D.F 14/Jun/2015 En el artículo, firmado por Francisco Goldman y aparecido en la versión electrónica de la publicación estadunidense, se cuestiona la credibilidad y solidez de la llamada “verdad histórica” dictada por Jesús Murillo Karam, entonces titular de la PGR, el 27 de enero último.
“Ocho meses han pasado desde que 43 estudiantes desaparecieron en la ciudad de Iguala. El crimen desató meses de protestas en las calles y mandó al gobierno priista de Enrique Peña Nieto a una crisis de credibilidad sin precedente”, señala el texto, difundido el lunes 8.
Añade: “A principios de marzo Murillo Karam fue removido de su cargo y reemplazado por Arely Gómez, una senadora del PRI que desde que fue asignada parece estar buscando bajar el perfil del caso Ayot­zinapa. Y por una buena razón la narrativa que fue dejada por Murillo Karam e inalterada por Gómez quedó en ruinas.
“Por meses, periodistas, forenses, expertos jurídicos y grupos de derechos humanos, con la ayuda de testigos y la persistencia de las familias de los estudiantes han descubierto muchos huecos en la historia, expuesto muchas incongruencias y han proveído mucha información contradictoria, que incluso los elementos que alguna vez parecieron ser hechos reales, por ejemplo la culpa del alcalde Abarca y su esposa, ahora son abiertamente cuestionados” por los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), del Equipo Argentino de Antropología Forense y las investigaciones de los periodistas Anabel Hernández, Steve Fisher y Marcela Turati, publicadas por la revista mexicana Proceso, que exponen todas las inconsistencias de la investigación oficial.
Goldman pone especial énfasis en los videos publicados por este semanario el 14 de diciembre de 2014 (Proceso, 1989), obtenidos como parte de una investigación realizada por Hernández y Fisher en el marco del Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley, en los cuales se muestran momentos del ataque y se escucha que los estudiantes identifican la presencia de la Policía Federal en el evento.
Los videos fueron entregados por los propios normalistas a los reporteros y forman parte de la averiguación previa abierta por la Fiscalía General de Guerrero desde el 27 de septiembre de 2014.
“Aparentemente el procurador Murillo Karam ni siquiera tomó los teléfonos y videos de los estudiantes como evidencia. ‘La PGR no hizo una investigación completa,’ dijo Hernández.”
Además, “en la revista Proceso del 17 de mayo (No. 2011) Hernández y Fisher publicaron un reportaje extenso basado en el análisis de 27 de las 99 confesiones de personas detenidas en el caso de Ayotzinapa. Los reporteros encontraron muchas contradicciones y versiones irreconciliables de lo ocurrido esa noche, y mucha evidencia –obtenida de reportes médicos hechos a los detenidos y de testimonios de familiares que hablaron a nombre de ellos– de que esas confesiones fueron obtenidas bajo tortura”.
También se cita el reportaje de Turati publicado en Proceso (No. 2003) acerca de los informes militares obtenidos a través de la ley de transparencia. En ellos se revela que el 27 Batallón de Infantería estuvo patrullando las calles entre las 11 de la noche del 26 de septiembre hasta las seis de la mañana del día siguiente.
“La gente no va a olvidar o perdonar lo que pasó en Iguala”, se lee en el texto, que cita a Turati. “El caso es único, en parte, por la manera en que representa muchos otros casos similares, muchas otras masacres y atrocidades parecidas”.
El reportaje apunta: “El reporte preliminar del 11 de mayo entregado por el Grupo Interdisciplinario de expertos independientes de la CIDH de varias maneras corroboró los reportajes de periodistas mexicanos como Hernández y Turati, y también añadió información. Criticó duramente la fragmentación de la indagatoria gubernamental en al menos 13 diferentes casos criminales, radicados en seis tribunales distintos localizados en varias ciudades del país”.
Refiere que los expertos también detectaron que durante las pesquisas del gobierno hubo casos de “tortura, intento de homicidio, encubrimiento, obstrucción de la justicia y amenazas en contra de los estudiantes y sobrevivientes”, y que las peticiones de los expertos de la CIDH para entrevistar directamente a miembros del 27 Batallón fueron rechazadas por las autoridades civiles, militares y policiacas.

Una pieza clave en la versión que la PGR ha difundido tras la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa es que los estudiantes fueron detenidos y llevados a la base de la Policía Municipal de Iguala antes de ser entregados al cártel de Guerreros Unidos. Pero el juez de barandilla que debería haberlos recibido asegura que no fue así. En esta sexta entrega del reportaje realizado con el apoyo del Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley, documentos y testimonios fortalecen la versión del juzgador, quien actualmente está solicitando asilo en Estados Unidos y teme por su vida.
Ulises Bernabé García era juez de barandilla de la Policía Municipal de Iguala, Guerrero, la noche del 26 de septiembre de 2014 –cuando se perpetró la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. En entrevista exclusiva revela lo que pasó esa noche.
En esta sexta entrega de la investigación realizada con el apoyo del Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley, García asegura en entrevista –desde una ciudad mexicana fronteriza, y a punto de cruzar a Estados Unidos– que los estudiantes jamás fueron llevados a esa base y que tampoco llegaron policías municipales de Cocula, tal como asienta la versión oficial.
Su testimonio y documentos obtenidos para esta investigación revelan que la peor parte de los ataques contra los normalistas ocurrió cuando la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE), el 27 Batallón de Infantería y la Policía Federal estaban operando en las calles de Iguala.
Una de las partes principales de la versión oficial es que, a las 11:30 de aquella noche, policías de Iguala se llevaron a estudiantes de la calle Juan Álvarez –donde ocurrió una de las agresiones contra los normalistas– a la base de la policía municipal.  En una versión, la PGR asienta que fueron los 43 y, en otra, que sólo 10 o 15. De ahí, en dos patrullas de la Policía Municipal de Cocula se los llevaron al paraje Loma de los Coyotes, donde los entregaron al grupo criminal Guerreros Unidos, que supuestamente los asesinó y quemó a la media noche de ese día en un basurero.
En contraste, García afirma que, en las horas que la Procuraduría General de la República (PGR) dice que los estudiantes fueron llevados a la base, un militar conocido como el “Capitán Crespo”, del 27 Batallón de Infantería de Iguala, al mando de un grupo de 12 soldados uniformados y armados realizó una minuciosa inspección en toda la comandancia por más de 15 minutos. Poco después, señala García, llegó al mismo sitio el subprocurador de Guerrero, Víctor León Maldonado, y tomó control de la base por el resto de la noche y hasta las 8 de la mañana del día siguiente.
Reportes militares obtenidos por la periodista Marcela Turati, proporcionados en apoyo a esta investigación, prueban que elementos del 27 Batallón de Infantería visitaron dicho hospital a las 23:20 y pese a que ya había heridos emitieron un parte informativo “sin novedad”. También confirman que la Policía Federal estuvo operando esa noche a cargo del comandante apellidado Dorantes García.
Ahora se sabe que el nombre completo del “Capitán Crespo” es José Martínez Crespo, y es el mismo militar que fue al Hospital Cristina a amenazar a estudiantes sobrevivientes. El capitán y sus subordinados estuvieron activos toda la noche y hasta el amanecer en las calles de Iguala.
De acuerdo con información proporcionada en el 27 Batallón, a la fecha el mando militar sigue ahí, en funciones. Se pidió hablar con él pero la solicitud fue rechazada con el argumento de que “estaba ocupado”.
En las averiguaciones previas de la FGE (HID/SC/02/0993/2014 ) y de la PGR (AP/PGR/SEIDO/UEADMS/1017/2014), el supuesto traslado de los estudiantes a la comandancia es un eslabón fundamental para incriminar al gobierno local y deslindar al estatal y al federal. Sin esa pieza, la versión oficial tiene un enorme vacío, ya que no se sabría quiénes, cuándo y a dónde se llevaron a los 43 estudiantes.
El 21 de noviembre, García declaró en la PGR y después de eso el ejército comenzó a buscarlo. El 15 enero pasado, esa procuraduría giró una orden de arresto por su presunta participación en el crimen organizado y el secuestro de los alumnos. Actualmente él se encuentra en Estados Unidos, donde presentó una solicitud de asilo político. En entrevista asevera temer por su vida.
García, de 29 años de edad, entró a trabajar al municipio de Iguala hace cinco años en el área de Desarrollo Rural. En las elecciones municipales de 2012 fue asistente personal del candidato del PRI a la alcaldía, Eric Catalán, actual delegado federal del Trabajo en Guerrero. Perdieron la elección y dos meses antes de la toma de posesión de José Luis Abarca (PRD) pidió su cambio a la Policía Municipal y ocupó el cargo de asesor jurídico.
En julio de 2014, la persona que era juez de barandilla pidió un permiso y García lo sustituyó. Su trabajo consistía principalmente en poner multas y horas de cárcel por faltas administrativas: beber, escandalizar u orinar en la vía pública. El encargo terminaba el 30 de septiembre y después volvería a su puesto de asesor jurídico.
“O sea, lo mío fue mala suerte más que nada. Fue mala suerte estar en ese encargo en ese momento”, señala García.
Su nombre es mencionado en las averiguaciones de la FGE y de la PGR. Se asevera que interrogó a los normalistas en la base y los entregó a policías de Cocula. Él refiere algo distinto.
El 26 de septiembre
García expresa que el 26 de septiembre sólo hubo seis detenidos, de entre 30 y 35 años de edad, por beber en la vía pública. El último llegó como a las 21:30.
Su versión fue contrastada con las declaraciones ministeriales rendidas por policías municipales el 27 de septiembre, quienes informaron de la detención de seis personas –una en la calle Nayarit, cerca de la panadería Elvia, y cinco en un puesto de revisión policiaco en la carretera Iguala-Chilpancingo– porque iban manejando ebrias.
Los normalistas, en tanto, salieron de Ayotzinapa a las 17:59 horas y a las 20:00 horas llegaron en un camión a una caseta de cobro en las inmediaciones de Iguala, donde ya eran vigilados por policías estatales y federales. Otro camión se quedó en la autopista Chilpancingo-Iguala.
El primer ataque comenzó a las 21:40 horas, luego de que los normalistas tomaran otros tres autobuses de la central de camiones. La segunda agresión fue entre las 22:00 y las 23:00 horas, cuando tres de los camiones en que viajaban fueron cercados por policías en la calle Juan Álvarez, casi esquina con Periférico. A las 23:00 horas los agentes se retiraron y los sobrevivientes llamaron a la prensa y a compañeros.
García dice que él nunca se enteró del ataque porque no tenía ningún equipo policiaco: sólo era personal administrativo. Alrededor de las 23:30 horas, el policía responsable de la puerta de entrada de la comandancia le avisó que un militar quería verlo.
El Ejército en la comandancia
El militar –que se presentó como “El capitán Crespo”– entró acompañado de cinco soldados, con el pretexto de buscar una motocicleta blanca. Inspeccionó cada rincón de la comandancia: celdas, baños y todas las oficinas. Todavía estaban ahí los seis hombres detenidos, pero ningún estudiante.
“Era la primera vez que lo veía y hasta se me hizo sospechoso porque me dio una palmada en la espalda. Me habló muy como si nos conociéramos”, comenta García. “Le di toda la libertad: ‘Puedes revisar la comandancia’”. La inspección duró cerca de 15 minutos y la unidad castrense se retiró.
Luego de las 23:00 horas, estudiantes sobrevivientes ofrecieron una conferencia de prensa en la esquina de Juan Álvarez y Periférico. Aproximadamente a esa hora, un camión en el que viajaban jugadores del equipo de futbol Avispones –que se piensa que fueron confundidos con normalistas– fue baleado en la carretera federal Iguala-Chilpancingo. Tres personas murieron y hubo varios heridos.
Hubo un ataque más: alrededor de medianoche, un comando disparó contra los estudiantes y los periodistas reunidos en Juan Álvarez. Fueron asesinados Daniel Solís y Julio César Ramírez. En una reconstrucción realizada por los alumnos y sus abogados a principios de este año, cayeron en cuenta de que algunos de sus compañeros desaparecidos fueron capturados mientras huían de esa última agresión.
Según la declaración ministerial del estudiante Francisco Trinidad Chalma, aproximadamente a la media noche varios normalistas se refugiaron en el Hospital Cristina, ubicado a unos metros de la balacera, a donde llevaron a un compañero con una herida de bala en la cara. Ahí llegó el ejército:
“El que iba a cargo de esas unidades preguntó si éramos los ‘ayotzinapos’. Le pedimos ayuda para nuestro compañero que se estaba desangrando y nos dijo que ‘tuviéramos huevos para enfrentarlo como así hacíamos nuestro desmadre’. Cateó toda la clínica (…) buscaban armas pero nosotros no íbamos armados.”
El estudiante Omar García señaló: “El ejército llego rápidamente, entró, cortaron cartucho. (…) Nos acusó de que estábamos allanando morada, (…) que nos iban a llevar a todos, pues éramos delincuentes”. Les tomaron fotos y les pidieron su nombre real porque si no, “no los iban a encontrar”.
Un reporte militar ubica a Martínez Crespo como el capitán que fue al hospital.
El batallón que ocultó información
El 27 Batallón entregó cuatro partes de novedades sobre sus actividades del 26 de septiembre en Iguala. En la mayoría de ellos, los nombres de los funcionarios están tachados. Ahí se reportaron los movimientos de entradas y salidas de fuerzas. Algunas veces los cuatro refieren lo mismo, pero en otras hay diferencias. Su contenido delata que el comandante del batallón, José Rodríguez Pérez, pudo haber ocultado información a sus superiores y que sus subalternos le ocultaron datos a él.
Los partes 22615 y 22655, fechados el 26 y 27 de septiembre, respectivamente, fueron firmados por Rodríguez Pérez. Omitió informar de la salida de miembros del batallón para participar en el informe de actividades de María de los Ángeles Pineda Villa, esposa de Abarca, y de todas las actividades de militares relacionadas con los ataques.
El mismo día 27 se hizo el tercer parte. El documento no tiene número y está signado por un sargento de infantería. En él se afirma que, a las 17:40 horas del día 26, un capitán segundo de infantería fue al informe de labores de Pineda Villa y regresó a la base a las 18:15, “sin novedad”. En realidad el informe se inició a las 18:30 horas y terminó a las 19:30 horas. Acudió el capitán Paul Escobar y, según testigos, se quedó hasta el final del evento.
Se señala que a las 00:30 horas –ya del día 27– salió un teniente de infantería acompañado de otros militares “con el fin de efectuar patrullamientos (sic) a inmediaciones de esta ciudad” y todos regresaron hasta las 03:10 de la madrugada. A las 00:40 salió el capitán Martínez Crespo (se consigna su nombre) con dos vehículos, también para hacer patrullajes, y él y su unidad volvieron a las 05:20 de la mañana.
El cuarto parte tampoco está numerado, pero aparece la rúbrica de un capitán segundo de infantería –cuyo nombre fue tachado, pero probablemente es Martínez Crespo. Ahí se indica que a las 23:20 horas del día 26 salió un teniente de infantería con otros militares “con la finalidad de recabar información al Hospital General de esta ciudad” y regresó a las 23:40 horas sin novedad”… pese a que en esa clínica ya estaban tres normalistas heridos.
Se indica que a las 23:50 horas salieron más militares para realizar patrullajes y retornaron a las 03:10 horas del 27 de septiembre, “sin novedad”.
A las 00:30 horas, señaló el capitán que firmó el informe, él también fue, acompañado de otros elementos, a hacer patrullajes en Iguala e inmediaciones, regresando al cuartel a las 05:55 horas “sin novedad”. Los horarios son muy similares a la salida de Martínez Crespo informada en el tercer reporte.
En otros informes del 27 Batallón fechados el 26 y 27 de septiembre, sin hora, se reconoce que los militares supieron de la llegada de los estudiantes a la caseta de cobro, de la toma de autobuses en la central camionera y de todos los ataques, y que cuando llegó el ejército al sitio de la agresión contra los Avispones ahí estaba el comandante de la Policía Federal Rafael Dorantes García. En reportes del gobierno de Guerrero lo identifican como Luis Antonio Dorantes García. Él también estaba enterado de todo lo ocurrido desde la llegada de los estudiantes a la caseta.
También se consigna que Martínez Crespo vio los cuerpos de dos estudiantes en la calle de Juan Álvarez y luego fue al Hospital Cristina.
La Fiscalía tomó el control
Tras la visita del ejército, a la base de la policía igualteca llegó el titular de Seguridad Pública municipal, Felipe Flores, con el subprocurador de Guerrero, Víctor León Maldonado. Ellos vieron quiénes estaban detenidos y concentraron al personal. Les informaron que había ocurrido un ataque contra los normalistas y pidieron a los policías sus armas para hacerles peritajes.
El subprocurador se fue, pero la base quedó bajo el control de la Policía Ministerial de Guerrero. En ese momento arribaron familiares de los borrachos detenidos, pagaron su multa y se fueron. El último partió como a las 02:20 horas del día 27. “Me dieron los nombres y liquidaron su multa, la mínima”, explica el exjuez de barandilla García.
Cuando regresó el subprocurador se molestó porque los había liberado, pero nunca le indicaron que no podía hacerlo. Además, los sacó ante la presencia de la Policía Ministerial.
El exjuez de barandilla dice que mostró al subprocurador las papeletas que comprobaban la entrada y salida de esos detenidos y que días después entregó a la FGE un reporte y copias de las multas.
La mañana del 27 de septiembre todos los miembros de la Policía Municipal fueron concentrados en el cuartel de la Policía Estatal. “A mí me pasan con el subprocurador y me dice: ‘¿Dónde están los estudiantes?’, ‘¿Cuáles estudiantes? Yo no sé de qué me habla’”, relata García.
León Maldonado le dijo que había habido estudiantes en la base y él le contestó que eso no fue así. García quiso testificar pero no le tomaron su declaración, pero como tampoco lo detuvieron se fue a su casa.
Según la FGE, el agente municipal Hugo Hernández Arias acusó a García de haber tenido a los estudiantes en el patio de la comandancia, pero se tienen pruebas documentales de que su declaración fue alterada.
En octubre fueron aprehendidos por la PGR policías de Cocula. Once de ellos declararon haber participado en la detención de los estudiantes (Proceso 2011), pero se contradijeron en datos como las horas, y el cómo y a dónde se llevaron a los normalistas. Según los dictámenes médicos, la mayoría de los agentes encarcelados presentaban signos de tortura.
En mayo pasado, además, fue capturado Francisco Salgado Valladares, jefe de la policía municipal. Declaró a la PGR que los estudiantes sí fueron llevados a la base, pero a las 10 de la noche. Su testimonio se contradice incluso con la versión de la PGR.
Cuestionado sobre esas acusaciones, García asienta que son falsas. Que de ser ciertas, otros policías y personal administrativo que estaba en la base hubieran declarado que los estudiantes estuvieron ahí, porque el patio está en medio de la comandancia. Y que el ejército y los miembros de la Fiscalía de Guerrero los habrían visto.
En la base municipal había ocho funcionarios esa noche. En entrevista, una de esas personas, quien pide que se reserve su nombre por temor a represalias, corrobora lo dicho por García. Afirma contundente que nunca hubo estudiantes en la base y que tampoco llegaron los policías de Cocula, como difunde la PGR.
Para este reportaje se buscó insistentemente a León Maldonado, quien dejó la Fiscalía de Guerrero en abril pasado, según se observa en su cuenta de Facebook, pero nunca dio respuesta a la solicitud de entrevista. También se preguntó a la PGR su postura sobre las afirmaciones de García, y no hubo contestación.
La persecución
“Yo no puedo inventar algo que no pasó”, asevera García. “Otra: ¿en qué momento pudieron haber llegado (estudiantes) si el ejército llegó a las 11:30 de la noche a revisarme el área? No encontró nada. Llegaron ellos (los de la Fiscalía). Me dejaron al ministerio público, al policía, al encargado de la ministerial, al perito. Si hubieran llegado estudiantes ellos se habrían dado cuenta”.
La PGR lo citó a declarar el 21 de noviembre. Relató todo y presentó las copias de las boletas de entrada y salida de los seis ebrios detenidos. La PGR no lo aprehendió, pero luego el ejército comenzó a buscarlo.
“A mí me duele ver también que los señores (padres de familia) anden buscando a sus hijos desesperados. Pero me duele más ver que me estén culpando sin que yo tenga nada que ver, mientras que los que a lo mejor sí tienen responsabilidad andan sueltos en la calle.

.”Fuente.-

sábado, 13 de junio de 2015

FILTRAN IMAGEN de la "BRUJA del CDG" y ESPOSA del "GAFE" ... quiere suplir al "TORO".


En el "descabezamiento" que hace el Gobierno Federal de los "Capos del Narcotrafico" muy poco se ha abundado en el también desmantelamiento de una "estructura" que actua paralela a los liderazgos criminales,es la "familia" de los "capos" que tras la caída de estos deciden e inciden ,por ellos transitan ordenes que llevan a los mensajeros en algunos casos como las esposas a constituirse en "factor de poder,el poder tras el trono" tal y como esta sucediendo  ahora con Francisca de la Fuente que como esposa del "GAFE"  busca imponerse en el  Cartel del Golfo". 

Reynosa,Tam.-13/Jun/2015 Y es que tras ese interés se ocultan  verdaderas e inconmensurables fortunas y sus ganancias  que pese al descabezamiento subsisten casi intactas,estas son prontamente reclamadas por la cónyuge  y/o los familiares del "Capo" y en no pocos casos no solo eso ,también participan o buscan participar de las "nuevas ganancias" ,eso por supuesto crea animadversiones y resistencias que terminan trastocando nuevamente las estructuras "internas" de los "Carteles" y los predisponen a las rencillas y pugnas que siempre terminan en purgas.

Este es el caso de FRANCISCA de la FUENTE,una mujer ahora  ya identificada por su nombre y a quien solo se le conocia como la esposa del GAFE,pero antes ampliamente publicitada en "redes sociales" en el contexto de pugnas anteriores en donde la acusaron de hacer trabajos de "brujería" a otro mando criminal también miembro del CDG y ahora extinto tras ser EJECUTADO por sus similes ,en abundantes comentarios de  "Blog's" y sitios web ya la describían entonces como la mujer que "tomaba decisiones"  o incluso las "orientaba" cuando Jose Tiburcio Hernandez Fuentes  alias el "GAFE" era el máximo líder de la Organización Criminal.



Sin embargo ahora es la DENUNCIA CIUDADANA quien la exhibe dando detalles que la colocan en la actual toma de decisiones  en el CDG y exigiendo parte de las "ganancias",en virtud tal se le debe considerar también como parte de la estructura criminal,de ella ahora dicen decide  e instala "mandos criminales",es en síntesis una mando del CDG con "predominancia" y "poder"....aqui el TEXTO INTEGRO:

....." como si fuera poco lo que ya estan viviendo los del  cdg con sus pleitos miren y tomen nota de esta mujer hay les mando su foto,ella es francisca de la fuente la esposa del "gafe" pa que le pongan atención porque esta mandando galleta grueso en el cartel y gacho esta vieja  bruja por la que se han aterrizado a varios por buscona y ligerita quiere hacer y desacer en el cartel como cuando estaba su esposo ese que mandaba al cdg pero ella lo mandaba a el así que ya se imaginan cree ahora  que todo le pertenece y esta saqueando lo que queda por eso la mayoría anda muerto de hambre  mientras esa vieja se da la gran vida y al rato ni pa tragar les va dejar porque se esta acabando las semanas y las quincenas de todos ya anda hasta decidiendo las plazas como la de diaz ordaz donde puso a un tal comandante maquina igual de borracho que su marido y quiere puestos para todos los incondicionales del "gafe" y los quiere en puestos clave porque quieren hacer lo que les venga en gana y son puras  inconformidades que causan mas delitos mas robos y mas extorsiones porque solo quiere ganancias a costa de quien sea ya el cartel sta en manos de viejas acuérdense primero la mama del panochitas y ahora esta bruja que dice que las puede con la ayuda del averno y trae al "toro" de su empleado de su trabajador y que seguro lo trae acatarrado con que fulano dijo y fulano quiere y lo que quiere es parte de todo lo que le entre al cdg y si no pues otra bronca  ya las cosas las traen bien calientes como el caso del güero yesi que ahora les saca los trapitos al sol al cleofas y ala gente del 98 quienes a toda costa quieren seguir  gozando las entradas y eso que esta haciendo el yesi muchos lo ven bien pero lo que hace la bruja que ahora se ciente la jefa de estos comandantes y quiere  seguir manejandolos como cuando estaba el gafe que no la chifle que es cantada y esta bien que chingue,pero a su madre...que respete".




ASESINAN a "JOVEN MUJER" en "PLAYA MIRAMAR" en CIUDAD MADERO.


La fémina de 25 años presentaba huellas de violencia en el abdomen y rostro.
Cd.Madero.-13/Jun/2015 El cuerpo sin vida de una mujer fue localizado semi enterrada en el área de palapas de Playa Miramar a la altura de la torre 14.
La hoy occisa no fue identificada, era de una edad aproximada a los 25 años, vestía un bikini negro y playera azul.
La fémina presentaba visibles huellas de violencia en abdomen y rostro. Elementos de la Policía Militar y personal de la PGJ acudieron a tomar conocimiento de los hechos.

fuente.-

AMENAZAN con MATAR al "BRONCO",dice "ANONYMOUS" en "VIDEO".


La organización de ciberactivistas Anonymous México subió a su canal de YouTube un video en el que afirman que su sistema de mensajería fue intervenido en forma masiva por grupos criminales de Nuevo León ayer a las 14:00 horas.
Destaca Anonymous que en uno de esos mensajes se amenaza con asesinar al gobernador electo de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón El Bronco.
De acuerdo con Anonymous, en el mensaje se advierte que “es momento de claudicar de forma inmediata por el cargo que recientemente ganó de forma electoral o de lo contrario no volverán a fallar”.
“Los delincuentes afirman que no es necesaria su presentación como organización criminal, ‘él sabe quiénes somos y sabe lo que queremos’”, se escucha en el video.
Los ciberactivistas condenan los actos de “cobardía” cometidos por dicha organización criminal y declaran su “apoyo total” al gobernador Jaime Rodríguez, aunque aseguran que es necesaria la participación de todo el pueblo mexicano.
“Protejamos a un líder nacional que ha demostrado el amor por su país, dejemos de confundirnos ante la noticia o supuestas afirmaciones que han difundido los medios de comunicación buscando la difamación de este buen ciudadano electo”.
“Televisa y los grupos criminales de partidos políticos simplemente tienen miedo, reiteramos nuestro apoyo al señor Jaime Rodríguez, confiamos en el proyecto de nación para el estado de Nuevo León, le brindaremos la mayor protección posible y colaboración requerida ante cualquier situación de peligro y cobardía por parte de sus enemigos”, afirma Anonymous en el video que tiene una duración de poco más de tres minutos.
Fuente.-

Salio de MEXICO con 71 MIL DOLARES en sus SANDALIAS pero solo se dieron cuenta en COSTA RICA.




El Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica (MSP) informó hoy de la detención de un mexicano, en el aeropuerto internacional Juan Santamaría, quien tenía ocultos 71 mil 380 dólares en sus sandalias y en un artículo de belleza.
Según el reporte de las autoridades, el viernes los agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD), en conjunto con la Policía Antidrogas de Estados Unidos (DEA), detuvieron al mexicano de apellido Chaves, de 45 años de edad, con dólares ocultos en sus sandalias.

El hombre, que venía en un vuelo de InterJet proveniente de México, trató de evadir los controles policiales, pero fue detectado cuando pasó por los Rayos “X”.
“Ahí se visualizó que en las sandalias portaban unos abultamientos, al revisarlas se confirmó que dichos abultamientos eran dólares ocultos, tratando de evadir a las autoridades“, cita el boletín del MSP.
En total, los oficiales contabilizaron 71 mil 380 dólares ocultos en sus sandalias y en un artículo de belleza, mientras que 2 mil 400 los portaba en sus bolsillos.
Además llevaba 7 mil colones, la moneda de Costa Rica y 500 pesos mexicanos.
La PCD coordinó con la Fiscalía, quien ordenó embalar todo y trasladarlo a la Fiscalía con el detenido.
Fuente.-