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sábado, 28 de febrero de 2026

EL «REY MUERTO y su REINO COBRANDO»: «AUTORIDADES deben VOLTEAR a la EVIDENCIA de SOBORNOS de la RED de PROTECCION al MENCHO TAN INTACTA como el CARTEL»…tumbar el pico de la pirámide, no debilita la fortaleza de la estructura.


El Estado presume que “tumbaron al jefe”, pero los papeles encontrados en las cabañas del Mencho dicen otra cosa: el rey puede estar muerto, pero el reino sigue cobrando quincena puntual en las presidencias municipales.

Santuario de cabañas, no fin de semana romántico

Las cabañas de Tapalpa no eran el Airbnb dominguero del Mencho: eran su santuario, su oficina de pagos, su Hacienda alternativa. En las mesas no había folletos turísticos sino narconóminas: comandantes, pistoleros, halcones y personal de área cobrando entre 3,500 y 7,000 pesos, rayas de operación anotadas con una pulcritud que ya quisieran muchos tesoreros municipales.

En los mismos papeles aparecen pagos al “gobierno”, a un tal licenciado Huera por 40,000 pesos y a la PGR por 15,000, todo fechado desde julio de 2025, siete meses antes de que el Ejército se dignara entrar a Tapalpa. No lo sorprendieron: vivía ahí, operaba ahí, pagaba ahí.

La nómina real: alcaldías, policías y “antenas”

La narconómina no habla de un capo aislado, habla de un sistema perfectamente lubricado. En 21 zonas se documentan pagos de entre 15,000 y 283,000 pesos; los “muchachos” cobran de 4,000 a 10,000, mientras licenciados y policías estatales de Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas se llevan hasta 100,000 pesos por cabeza.

Solo en diciembre de 2025, Mencho paga 928,000 pesos a los muchachos y 621,000 a las “antenas”, esa red de ojos, oídos y bocas compradas que avisan quién entra, quién sale y a quién hay que dejar pasar. Más de un millón mensual va directo a policías municipales de Tapalpa, Chiquilistlán, Tomatlán, Sayula, Atoyac y Cabo Corrientes: no son autoridades, son empleados con placa y presupuesto público.

Desde esas nóminas queda claro que el control iba más allá de las cabañas: Tenguillo, Mascota, Mixtlán, Villa Purificación y Casimiro Castillo formaban parte del mismo ecosistema de protección criminal municipalizada.

Cuando piden apoyo… y nadie contesta

El operativo que termina con la muerte del Mencho levanta la alfombra y debajo no hay “manzanas podridas”: hay todo un tianguis. La emboscada a elementos de la Guardia Nacional en Salicidro, zona de Zapopan, lo prueban: los guardias piden auxilio por radio, pero ni Policía Municipal ni Policía Estatal se aparecen; cuando el Ejército llega, ya hay más de 20 guardias nacionales masacrados.

En Zaguayo y Jiquilpan, policías municipales no solo no ayudan: impiden que retiren vehículos incendiados que bloquean carreteras, como si el manual de procedimientos dijera claramente “no tocar bloqueos del patrón”. Ese mismo día, distintos niveles de violencia revientan en incontables municipios de 22 estados, demostrando que el CJNG tiene algo mucho más sólido que un jefe: tiene territorio, nómina, protección y estructura.

Tumbar al capo no rompe la maquinaria

Ese domingo cayó la cabeza del cártel “más violento, sanguinario, rico y poderoso del mundo”, según Estados Unidos, pero la estructura quedó intacta, como si hubieran decapitado una hidra que ya tiene lista la siguiente cabeza en la fila. Los bloqueos simultáneos son la radiografía perfecta: el músculo real no está en el rancho del jefe, está en los municipios donde los policías cobran dos veces, una en la nómina oficial y otra en la narconómina.

Mauleón recuerda el manual ya probado: matan a Arturo Beltrán Leyva en 2009, se rompe la cadena criminal y en cada tramo del corredor México–Acapulco surgen franquicias de terror: Rojos, Guerreros Unidos, Cártel de la Sierra, Cártel Independiente de Acapulco, todos convertidos en una máquina de sangre que lleva 17 años funcionando. Lo mismo con cada capo caído, y Sinaloa en llamas año y medio después de la captura del Mayo Zambada es solo el capítulo reciente de una serie que ya conocemos de memoria.

O desmontas el municipio o el cártel sigue saludable

El CJNG no se hizo fuerte en 22 estados por el carisma del Mencho, sino porque fincó su poder en los municipios: alcaldes débiles o comprados, policías a sueldo, burocracias pequeñas pero leales a quien paga puntual. Mientras esa base municipal siga intacta, el gobierno puede colgar en Palacio Nacional todas las fotos de capos abatidos que quiera y el cártel seguirá saludable, cambiando de jefe como quien cambia de gerente regional.

El lodo que está inundando al país no hace distingos, lo mismo permeable en la Sedena que en las oficinas de la FGR o brota del fondo de las presidencias municipales, de las comandancias que deciden no contestar el radio, de las patrullas que escoltan bloqueos en lugar de retirarlos. Si no se desmantela esa estructura municipal —esa narcocracia local—, cada operativo espectacular será solo eso: un show de cabeza cortada mientras el cuerpo del cártel, bien alimentado por nóminas municipales, sigue respirando, cobrando, mandando y matando.

Con información de: HECTOR DE MAULEON/LATINUS

UN «AGENTE con GRADO de COMANDANTE»: «LIGAN MANDO de FGR en VICTORIA con el CDG del CONTADOR que JUNTO con el CAPE QUIEREN ADUEÑARSE de TAMPICO»…movimientos tacticos en Mante y la capital aluden movimiento de sus tropas.


En los momentos en que la vocación expansionista de Alfredo Cardenas Martinez,alias El Contador,lider criminal de la facción de «Escorpiones» del Cartel del Golfo de Matamoros, se frota las manos par desplazar el poder criminal del sur de Tamaulipas en manos del «R3», las autoridades en la entidad y fuera de ella,las que no estan involucradas,deben de saber que el «Contador» al que recien quisieron aprehender y solo detuvieron a sus escoltas, teje el allanamiento a esa zona y ha movido sus fichas para concretarlo.

El capo como ya se sabe,recien movió a Luis Gabriel Lopez Saldaña,alias el «Cape» a Ciudad Victoria ,donde los Escorpiones también controlan la plaza y es aqui,donde cuentan con un importante eslabon de su cadena de valor incrustado en la Fiscalia General de la República,casualmente con desplazamientos constantes a esa zona del sur d ella entidad y que esta claramente identificado ,no solo por su conducta ,sino por un tren de vida que difícilmente puede ser costeado por un burócrata federal.

Se trata de Sergio Humberto Martinez Lopez,quien de acuerdo a la información en redes se conduce como «Comandante Federal» en Ciudad Victoria.

En plena temporada de “narconóminas” ventiladas y policías en la lista de raya del Mencho, no se debe de perder de vista el actuar sesgado de este comandante en la capital de los poderes.

El mando de FGR es señalado como enlace directo del Cártel del Golfo, y utiliza entre otros vehículos una Lujosa Cadillac Escalade en color negra que no coincide con sus ingresos y que «causalmente» no aparece en su declaracion de bienes.

El comandante de la FGR que odia la transparencia

En la ficha oficial de la Secretaría de la Función Publica,el servidor público, Martínez López aparece como agente de la entonces PGR/FGR, adscrito al área de investigación de delitos, con nombramiento desde 2007 y dice es Licenciado en derecho egresado de la Universidad Autonoma de Tamaulipas,de acuerdo con el mismo documento oficial donde ademas se advierte un renglónclave: “el servidor no aceptó hacer públicos sus datos patrimoniales”.

Es decir, el hombre responsable de perseguir delitos presume fuero moral para esconder sus bienes, justo cuando el país entero discute cuánto cobraban militares, policías y funcionarios en la narconómina del CJNG exhibida por la prensa española y replicada por medios nacionales.

El “enlace” que se mueve como capo

Mientras en Jalisco y otros estados se ventilan listados de policías coptados, pagos en efectivo a mandos y hasta rangos tarifados por halcón, sicario o comandante, el señalamiento en Tamaulipas es que el comandante de la FGR en Ciudad Victoria tiene “enlaces directos con gente del crimen organizado” y ha sido visto reuniéndose en diversas ocasiones con miembros del CDG.

El retrato que circula en redes lo pinta como operador cómodo en ambos mundos: oficina con escudo nacional de día y, según las denuncias, trato directo con el Cártel del Golfo al caer la noche, usando vehículos particulares de alta gama y una camioneta Cadillac Escalade como si fuera cualquier jefe de plaza del «Mencho» recien abatido.

Patrimonio blindado, ética desaparecida

Que un agente federal que investiga delitos se niegue a transparentar su patrimonio sería grave en cualquier contexto; en medio del escándalo por la narconómina del Mencho y la exhibición de corporaciones de seguridad compradas al mayoreo, se vuelve una sirena de alarma.

Si a ese blindaje patrimonial se le suma el estilo de vida ostentoso —vehículos de lujo, zonas residenciales, relojes caros— totalmente incompatible con un salario oficial de investigador de la FGR, la pregunta deja de ser si algo huele mal y pasa a ser quién decidió no olerlo.

Cuando la lista de raya se escribe con placa

Los documentos contables asegurados al CJNG muestran que un simple “muchacho de choque” podía ganar semanalmente lo que muchos policías no ven en un mes, y que los sobornos a corporaciones completas se pagaban con precisión de nómina empresarial.

En ese espejo, las acusaciones que pesan sobre Martínez López —cercanía con el CDG, vida de alto lujo y opacidad patrimonial— dejan de parecer chisme de Facebook y se alinean con un patrón nacional: funcionarios que debieron combatir al crimen, pero que terminaron convertidos en otra partida más dentro de la contabilidad del narco.

Colofón

Si algo enseñan la narconómina del Mencho y los listados de policías coptados es que en México la lealtad institucional tiene precio; lo obsceno es que todavía haya agentes como Sergio Alberto Martínez López que pretenden ocultar el recibo final detrás de una casilla marcada como “datos patrimoniales reservados”, mientras su Cadillac Escalade negra grita en voz alta lo que su declaración jurada se niega a decir.

Con información: @MennyValdz/ MEDIOS/

LE «PIDIÓ PERAS al OLMO»: «MADRE AFLIGIDA le PIDE AYUDA a SHEINBAUM para su HIJA BALEADA en la CABEZA en FUEGO CRUZADO en CULIACAN»…ahi donde si no te mata el narco,lo hace el ejercito por «horror».

La escena es brutal: una madre haciendo fila para un mitin presidencial porque su hija, una jovencita estudiosa de 16 años, ya no puede hacer fila en ningún lado; está postrada, sin parte del cráneo, conectada a sondas, respirando a crédito en un país donde la Presidenta indolente presume “recuperar la paz” con cifras de menos sangre que equivalen a ahorro de formol que en 2025 dejó montaña de 32 mil cadaveres en todo el pais.

El discurso y la cama de hospital

Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum recita desde el templete que los homicidios bajaron, que la estrategia funciona, que hay “avances significativos” y miles de generadores de violencia detenidos, una adolescente de Culiacán lleva casi nueve meses atrapada en una cama, con media vida apagada por una bala que no iba dirigida a ella. 

Salió exenta de la prepa, por inteligente, y acabó exiliada de su propio cuerpo porque se atrevió a ir por tortillas en la ciudad que el gobierno insiste en describir con gráficas de “reducción de homicidio doloso”.[

La estadística celebra sin evidencias, salvo el choro mañanero un 25% menos homicidios, 45% de reducción en víctimas diarias que se reflejan en los 40 desaparecidos al dia de los que nadie habla.

Los porcentajes se aplauden en conferencias y giras oficiales, pero ni una de esas cifras devuelve el fragmento de cráneo que le volaron a la muchacha ni endereza la mitad de su cuerpo paralizado. La paz en grafiquitas no sirve para sostenerle la cabeza a una hija que ya no puede sostenerse sola.

Las cifras de la victoria contra las cifras de la barbarie

La presidencia habla de decomisos, toneladas de droga asegurada, miles de armas incautadas, operativos coordinados, “cambio total” respecto a la vieja guerra contra el narco, como si hubiéramos cruzado un umbral histórico. 

Pero afuera, la realidad le responde con una niña de 16 años sin placa en el cráneo, con traqueotomía, alimentada por sonda, dos infartos cerebrales encima y una madre endeudada que no puede trabajar porque el Estado le dejó la guerra en la sala de su casa.cnnespanol.

La barbarie no se mide en el SESNSP; se mide en litros de miedo y días de hospital. La estrategia presume menos muertos, pero multiplica “víctimas colaterales”, cuerpos jóvenes que se atraviesan en fuegos cruzados, balaceras, “conflictos entre grupos”, como si la semántica aliviara el daño neurológico. 

La victoria oficial cabe en una lámina de Excel; la derrota nacional ocupa todo el cuarto donde una madre cambia pañales, limpia sondas y espera que un funcionario se digne a firmar un dictamen de discapacidad.

La gira de la indiferencia

En Culiacán, la madre se planta frente a la presidenta no para la selfie, sino para entregarle una carta donde suplica lo básico: medicamentos, una enfermera, renta para no quedarse en la calle, atención psicológica para las otras dos niñas que ahora duermen con el sonido fantasma de las balas. Mientras tanto, el aparato de comunicación presidencial sigue administrando el relato triunfal: hay menos homicidios, se atienden las causas, se construye la paz; el país arde, pero el guion no se mueve una coma.

No es un caso aislado: Sinaloa lleva meses llenando el calendario con madres que reclaman, que marchan, que entierran hijos o los buscan entre fosas mientras la narrativa oficial afina sus porcentajes. Se puede recibir a actrices de Hollywood, se puede blindar un templete y exhibir encuestas, pero siempre habrá una madre que llegue sin acreditación de prensa, solo con la factura de la guerra tatuada en el cuerpo de su hija.

Guerra sin nombre, víctimas con rostro

El gobierno jura que no es guerra, que es una estrategia integral, que ahora sí se atacan las causas, omitiendo que fue la Guardia Nacional que recientemente mato al estudiante Alan Fernando en Culiacán o Alexa y Leydi en Badiraguato.

En Culiacán, la semántica se disuelve en segundos cuando una familia se sube al carro para ir por tortillas y termina en fuego cruzado; ahí no hay “atención a las causas”, solo balas que cruzan el parabrisas.

La madre de esta joven no habla de políticas públicas, habla de deudas, de apoyos intermitentes, de promesas de enfermera que nunca llega, de la renta que ya no puede pagar porque la seguridad nacional le secuestró la vida diaria. La famosa “construcción de paz” se traduce en otra mujer que pide anonimato por miedo, que entiende perfecto que en este país no solo da miedo el crimen: también da miedo hablar frente al gobierno que dice estar ganando.cnnespanol.

La impostura del triunfo

Hay algo profundamente obsceno en el contraste: arriba, un micrófono que insisten en calibrar para anunciar descensos porcentuales, planes, mesas de seguridad, comités, programas; abajo, una madre que ruega que al menos no le corten el apoyo de renta mientras espera una placa para la cabeza de su hija. La llamada “reducción de homicidios” se blandía como medalla incluso después de asesinatos que indignaron al país; hoy, esa misma medalla brilla sobre una nación que sigue enterrando adolescentes y mutilando futuros en pleno gobierno que prometió romper con la guerra y terminó administrándola con otro vocabulario.

La realidad no discute con las cifras; las atropella. No le importa si el homicidio doloso bajó 25%, si detuvieron a 37 mil generadores de violencia o si se multiplicaron las preparatorias. La realidad es esa adolescente de 16 años sin parte del cráneo, ese cuarto de hospital donde la “pacificación” se oye como un tubo de oxígeno y una madre agotada que, en vez de gritar “¡Presidenta!”, quisiera poder decir una sola cosa que la estadística jamás contempla: aquí no hay victoria, aquí solo hay barbarie .

Con información: NOROESTE/

«CUAL INTELIGENCIA ?": "CABAÑAS donde se OCULTABA el MENCHO EE.UU las IDENTIFICÓ desde 2020″…el poco temor en Mexico lo animo a desafiar a la suerte.


Desde marzo de 2020, autoridades de Estados Unidos habían identificado que la zona de Tapalpa, Jalisco, donde se ocultaba Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, funcionaba como punto de lavado de dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a través de tres conjuntos de cabañas señalados por el Departamento del Tesoro como negocios fachada del grupo criminal.

Ese antecedente cobra relevancia tras el operativo descrito este lunes por el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, quien confirmó que el líder del CJNG se encontraba resguardado en una cabaña en Tapalpa, con un círculo de seguridad armado.

Cartel de 2020 en donde el Departamento del Tesoro incluyó a tres conjuntos de cabañas de Tapalpa como parte de un esquema de lavado de dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Imágenes incluidas por el Departamento del Tesoro en la sanción aplicada por la OFAC a las cabañas de Tapalpa.

“El 20 de febrero, mediante trabajos de inteligencia militar central, se ubicó a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales de El Mencho, quien la trasladó a una instalación ubicada en el poblado de Tapalpa, Jalisco”, explicó el general durante la conferencia matutina. En ese sitio, añadió, “dicha pareja sentimental se reunió con El Mencho”.

De acuerdo con el titular de la Sedena, al día siguiente se confirmó que el capo permanecía en el inmueble, acompañado por su equipo de seguridad. “El 21 de febrero se obtuvo información de que El Mencho permanecía en ese sitio, acompañado de un círculo de seguridad. Ese mismo día se realizó el planeamiento de la operación”, detalló.

Una vez corroborada la presencia del líder del CJNG en Tapalpa, fue que el domingo 22 de febrero se desplazó a integrantes de las Fuerzas Especiales del Ejército y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional. “El personal de seguridad de El Mencho abrió fuego contra el personal militar… El ataque fue sumamente violento”. El capo logró huir, dejando atrás a su grupo armado, y el saldo final fue de ocho integrantes de la delincuencia organizada muertos.

Imagen de dron difundida por la Sedena, de la cabaña donde fue localizado El Mencho en Tapalpa.

Un organigrama oficial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), fechado en marzo de 2020, identifica tres conjuntos de cabañas ubicados en Tapalpa -en la zona donde ocurrió el operativo- como entidades financieras vinculadas al CJNG y a Los Cuinis.

Según la OFAC, que es un organismo del Departamento del Tesoro, esos negocios turísticos operaban con los nombres de “Las Flores Cabañas”, “Cabañas La Loma” y “Cabañas La Loma en Renta” o “Cabañas La Loma Tapalpa”.

Las direcciones consignadas por el Tesoro estadounidense ubican estos complejos turísticos en la carretera Tapalpa-San Gabriel.

El negocio “Las Flores Cabañas” era investigado por el Departamento del Tesoro desde 2015, mientras que la denominación “Cabañas La Loma” fue incluida en la lista OFAC en septiembre de 2017. 

Esos dos negocios, junto con “Cabañas La Loma en Renta/La Loma Tapalpa”, fueron incluidos en marzo de 2020 en la lista de negocios sancionados por la OFAC por sus supuestos vínculos con el CJNG.

El operativo narrado por la Sedena muestra que Tapalpa no sólo fue un enclave para lavar dinero, sino también un punto donde El Mencho se ocultaba bajo la protección de su estructura armada.

Con información: MEXICANOS CONTRA LA CORRUPCION Y LA IMPUNIDAD

LA «NIÑA BRILLANTE,el TENIENTE COBARDE y la JUEZ INUTIL»: «MILITAR CONVIRTIO VIOLENCIA FAMILIAR en DIPLOMACIA de RESENTIMIENTO y usa HIJA como REHEN EMOCIONAL»…jueza elegida por acordeón se escondió en una respuesta procesal absurda.


Una niña mexicana, brillante en robótica y equitación, fue expulsada de su propio futuro por la cobardía de un militar y la indiferencia de una jueza que llegó al cargo por voto popular, pero no por vocación de justicia.

El militar que usa los galones para lastimar

El teniente oficinista Francisco Javier Xala Chigo no sólo negó a su hija el servicio médico militar en sus primeros años de vida; negó algo más profundo: el reconocimiento básico de humanidad a una menor a la que se le debía cuidado, no castigo. Durante seis años se negó a reconocerla, burló una sentencia que lo obligaba a cumplir con su paternidad y sólo reaccionó cuando un juez lo obligó a hacerlo por la vía judicial, no por la vía de la conciencia.

Hoy, ya no puede negar que es su hija, pero se da el lujo de negarle una firma para un pasaporte, sabiendo perfectamente que sin ese trazo de tinta la niña no puede representar a México en un torneo internacional de robótica y un concurso de equitación en Estados Unidos. 

Es la violencia familiar convertida en diplomacia del resentimiento: usar a la niña como rehén emocional, como trofeo de castigo, como campo de batalla de sus rencores de adulto, mientras porta uniforme de Fuerzas Armadas y cobra del erario que ella misma no puede representar dignamente en el extranjero.

El Estado Mayor de la doble moral es éste: Sedena descuenta pensión alimenticia pero no la actualiza conforme a la inflación como marca la ley, mientras el padre se atrinchera en la omisión selectiva, negando lo único que no puede hacerle llegar vía nómina: respeto, apoyo, acompañamiento. Una niña que gana su lugar en competencias internacionales es más disciplinada, constante y patriota que el teniente que, con una simple firma, pudo haberla dejado alzar la voz de México en otra frontera.

La jueza del voto popular que le dio la espalda a una niña

Del otro lado, la jueza Jessica Guadalupe Alemán Cáceres, recien electa por el voto popular de los «acordeones», tuvo la oportunidad de hacer lo mínimo: usar el poder que le confió la gente para proteger a una menor frente a la arbitrariedad de un padre que ya había sido condenado a reconocerla. Pero, en lugar de eso, eligió esconderse detrás de una respuesta procesal absurda, remitiendo a un punto sobre pensión retroactiva que nada tenía que ver con la urgencia de una firma para un pasaporte.

Ese formalismo malintencionado no es “criterio jurídico”, es indiferencia con membrete judicial. Cuando una jueza en materia familiar, además adscrita a un Centro de Justicia para las Mujeres, se niega a intervenir para que una niña pueda ejercer una oportunidad única, no está siendo neutral: está tomando partido por el agresor por omisión.

La madre ya recurrió al Tribunal de Disciplina Judicial, denunció a la jueza por bloquear el incremento anual de la pensión y por el daño irreparable de impedir el viaje; cuando una mujer tiene que ir a la Corte, a la Presidencia y a diputadas para que alguien se digne voltear a ver a su hija, queda claro que el fuero se ha convertido en muro y no en escudo.

Lo justo contra lo conveniente

Lo conveniente para el militar es seguir castigando a la madre a través de la hija, dilatando, negando, desapareciendo detrás de la burocracia de las firmas. Lo conveniente para la jueza es no meterse en problemas con un miembro de las Fuerzas Armadas, lavarse las manos con tecnicismos y dejar que la vida de una niña se marchite “conforme a trámite”.

Pero lo justo es otra cosa: lo justo era entender que el interés superior de la niñez no es una frase ornamental de reforma constitucional, sino un mandato que obliga a doblar el trámite ante la urgencia y la evidencia del daño. Lo justo era reconocer que una niña que ganó su lugar en robótica y equitación no pedía privilegios, pedía que el Estado no se interpusiera entre ella y su propio esfuerzo.

Lo justo era incomodar al militar, no a la menor; llamarlo, requerirlo, imponer medidas de apercibimiento, ejecutar la sentencia, ajustar la pensión, hacer lo que fuera necesario para que la violencia económica y emocional no se tradujera en la cancelación de un sueño. Lo justo era usar la silla judicial para amortiguar el golpe, no para asestar uno más.

El país que rompe a sus niñas talentosas

En diciembre, la niña ganó el pase para representar a México. En enero, el aparato de indiferencia de un padre militar y una jueza electa por voto popular le cerró la puerta en la cara. No la descalificaron por falta de talento, disciplina o méritos: la descalificaron por la mezquindad de adultos que prefirieron castigar que acompañar.

Mientras la madre peregrina por la Suprema Corte, por la Presidencia, por instancias de derechos de niñas, niños y adolescentes, el mensaje es brutal: en México, incluso si eres niña, talentosa, seleccionada para representar al país, puedes perderlo todo porque un hombre con uniforme decide que no firmas, y una jueza decide que no mira. El daño es irreparable, dicen los expedientes; pero detrás de esa palabra fría hay una niña que aprenderá demasiado pronto que el país al que iba a representar fue el primero en darle la espalda.

En nombre de la conveniencia, le arrebataron un viaje, un torneo, una oportunidad. En nombre de la justicia, alguien tendría que empezar a decirlo con todas sus letras: el militar y la jueza fallaron, no contra una madre, sino contra la niña, contra el derecho y contra la idea misma de que este país merece alguna vez ser representado por algo mejor que su burocracia sentimentalmente analfabeta.

Con informacion: PROCESO/