Visitanos tambien en:

viernes, 22 de agosto de 2025

“AYUDA a…NIVELES RECORD ?: “JEFE de la DEA DESMIENTE a SHEINBAUM como ANTES lo HIZO el AGENTE ESPECIAL del HSI que le DIO CATADURA de EMBUSTERA”… uno habla con crudeza del que pisa la calle y el otro con la seda del que negocia en salones con alfombra roja.

Muy en sintonía con lo que hace apenas unas semanas dijo claridoso y sin tapujos un agente del HSI (Homeland Security Investigations) que sin pelos en la lengua, señaló que la narrativa oficial en México sobre la lucha antidrogas es poco menos que un teatro barato. 

El destacado agente del HSI ,Victor Avila,le dijo en entrevista al periodista Luis Chaparro en EE.UU que la Presidenta Sheinbaum y que su discurso contra el narco suena más a cuento para traer calmada a la feligresía que a estrategia real. Básicamente dijo lo que muchos sospechaban: que detrás de la retórica del “vamos bien” hay un narcosistema intacto, con pactos y omisiones.

Y cuando todavía resonaban esos truenos, caen ahora los mas recientes dichos a la cadena FOX del nuevo jefe de la DEA, Terry Cole, quien desde su elegante podio diplomático aseguró que México está cooperando como nunca antes en la historia

Que dijo Sheinbaum:

“No sé cuál sea su intención, la verdad, decir que hay un operativo especial en la frontera, cuando no lo hay. Entonces, pues en todo caso ellos (la DEA) tendrían que decir por qué, cuál es su intención”.

Que dijo Terry Cole Jefe de la DEA:

“Considero que debido a los esfuerzos del presidente Donald Trump con México, estamos viendo una disposición sin precedentes de ese país a cooperar con Estados Unidos y nuestro personal. Pienso que juntos podemos seguir salvando la mayor cantidad de vidas estadounidenses posible.”

El problema es que ambas versiones chocan de frente:

  • El Agente del (HSI) dice “no se hagan, Sheinbaum está vendiendo humo”.
  • El jefazo de traje fino (DEA) suelta que todo es miel sobre hojuelas y que la Casa Blanca está feliz con la presidenta.

Traducido al lenguaje llano: uno habla con la crudeza del que pisa la calle, el otro, el inteligente emocional, con la seda del que negocia en salones con alfombra roja. Aunque el resultado por ahora huela a contradicción monumental. O están mintiendo unos, o la Presidenta esta sometida a un guion de falsa soberanía donde ella les abre la puerta mientras lo niega en público,es su juego, dijo el Agente Avila que de paso dijo no entiende su supuesta popularidad.

En pocas palabras: mientras el HSI destapa la herida, la DEA le pone curitas de colores. Y al centro queda Sheinbaum, atrapada entre la etiqueta internacional que la retrata como “socia ejemplar” y la evidencia incómoda que la deja como “embustera profesional”.

Al final, lo irreverente es claro: el narcosistema sigue ahí sonriendo, operando, y con dos versiones oficiales tan opuestas, lo único que aparece en sincronía es la mentira como política de Estado.

Por que del titulo

Nuestro encabezado busca ser contundente para subrayar la contradicción absoluta entre el discurso oficial del gobierno mexicano y las revelaciones de autoridades estadounidenses. 

  • “Ayuda a niveles récord” es el eslogan (y la justificación) que presenta la DEA y la Casa Blanca para aplaudir a Sheinbaum y presumir que “todo marcha de maravilla” en la cooperación bilateral contra el narco. Es el discurso de la diplomacia, de la “sala alfombrada”, orientado a tranquilizar al público internacional y evitar rupturas con el gobierno mexicano.
  • “Jefe de la DEA desmiente a Sheinbaum” deja claro que, pese a esas formas cuidadosas, el propio líder de la DEA acaba exponiendo que existe una colaboración profunda y operativos conjuntos, cosa que la presidenta niega explícita y rotundamente. Es un desmentido público, diplomático pero evidente, al discurso negacionista de Sheinbaum.
  • “Como antes lo hizo el agente especial del HSI que le dio catadura de embustera…” retoma el episodio reciente donde un agente con experiencia en la calle, sin la diplomacia ni los filtros de los altos cargos, llamó las cosas por su nombre y evidenció la distancia entre lo que el poder dice y la realidad en la frontera y el narcosistema.

El título apunta a la hipocresía y el doble discurso: mientras afuera se dan palmaditas y se presume una cooperación histórica, adentro —en los informes y declaraciones menos filtrados— surge una realidad absolutamente opuesta. Es el choque entre el mundo de la retórica oficial y el de la operación real, donde el narcosistema sigue operando impunemente y el gobierno mexicano queda expuesto como embustero profesional.

Sintetizamos el conflicto irreconciliable entre la “verdad” en los pasillos diplomáticos y la verdad cruda de la calle, bajo un escenario de soberanía mal entendida, pues la colaboración bilateral no esta reñida con la ayuda mutua, Mexico se resiste, pero al final el unico camino es ceder,de tal suerte que tanto salto y tanto brinco son inecesarios,ademas, cada palabra mal dicha se corre el riego de tener que tragarla después.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ YAHOO/

“POR su NOMBRE y SIN ANESTESIA”: “ESE PEDACITO de TIERRA LLAMADO TAMAULIPAS ACUMULA DESAPARECIDOS con CIFRAS que DEBIERAN DESAPARECER SI DESAPARECIERA GOBIERNO NARCO de AMERICO”…el medico que iba sanar la entidad.


En este país, donde lo único que debería desaparecer son las desapariciones, resulta que no solo no desaparecen… ¡van en ascenso, como si compitieran por una medalla sangrienta! México se ha convertido en el escenario distópico donde el que “se pierde”, se pierde para siempre, pues en este escenario de mal gobierno, desaparecer equivale a morir,mientras el gobierno juega a la ceguera olímpica.

El informe más reciente de Causa en Común es un desfile de horrores: advierte que, como efecto colateral pero inevitable de tanta desaparición, las fosas clandestinas brotan por todos lados. Sí, el país se está volviendo un queso gruyere de tumbas anónimas; el saldo directo de un Estado omiso, indolente y, lo peor, acostumbrado.

Y no, no es exageración periodística. 

Los números del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNLO) son puñetazos de realidad. Tamaulipas, gobernador por Morena y Americo Villarreal,pero gobernados ambos por el crimen organizado y por si hiciera falta subrayarlo, ocupa uno de los lugares más sólidos en el podio de la infamia, ahí nomás tras Jalisco y junto al Estado de México. 

Más de 13,500 personas desaparecidas han sido contadas en este pedacito de tierra fronteriza—un deshonor que ningún gobernador presume, pero que todos los familiares viven como condena cotidiana. ¿Turismo de desapariciones? Tamaulipas lidera y ni las balas lo bajan.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, entre enero y julio de este año se han acumulado 8,606 desapariciones, 13% más que en el mismo periodo del 2024, para un promedio de 41 desapariciones cada día. 

Sólo tomando las cifras de enero a junio, en 9 entidades hubo oficialmente más desapariciones que asesinatos, destacando la Ciudad de México, con 1,111 desaparecidos vs. 464 víctimas de asesinato; el Estado de México, con 1,075 vs. 894; y Tamaulipas, con 201 vs. 127.”…Informe Causa en Comun

Mientras tanto, desde Palacio, la estrategia mañanera es mirar para otro lado disertando chismes como verdades. Total, los desaparecidos ni gritan ni votan, ni los buscan,pa’que,no son parientes. 

Pero vayan a decirle a los más de 13,563 mil hogares tamaulipecos (…hasta las 03:33 hrs) que esto es “percepción”, culpa de las redes scoiales,a ver si no te dan una lección amarga de realidad.

En conclusión: aquí, lo único que se multiplica más rápido que las excusas oficiales, son los desaparecidos y las fosas donde los entierran. Tamaulipas, tierra de nadie… y de Golfos y Zetas,de nadie mas.

Con informacion: CAUSA EN COMUN/

“CDS MERMADO ?..VEAN el CEMENTERIO”: “INTELIGENCIA de CARTON de HARFUCH y MILITARES CONTABILIZA MASACRE de 47 POLICIAS y NINGUN DETENIDO en SINALOA”…si eso es inteligencia, más nos valdría apostar al azar: al menos la ruleta respeta las probabilidades.


Cuarenta y siete policías asesinados en Sinaloa y ni un solo responsable. Esa cifra no la escribió la delincuencia: la firmó la fallida estrategia federal, esa caricatura armada con soldados, marinos y policías desfilando con viejas charolas familiarmente manchadas presumiendo “inteligencia” donde solo hay simulación.

Omar García Harfuch, hoy encumbrado como gurú de la seguridad, antes el mañoso que negociaba narcos en la Policia Federal, alardea de lo que más carece: visión estratégica. Habla de inteligencia, pero entrega cementerios. Presume coordinación, pero reparte ataúdes.

De acuerdo con Noroeste,del 9 de septiembre de 2024, en que estalló la pugna entre grupos antagónicos del Cártel de Sinaloa, los atentados contra agentes de diversas corporaciones policíacas se incrementaron y ni se diga de inocentes, una ruleta macabra.

Según datos de la organización Causa Común, hasta julio de 2025, Sinaloa ocupaba el primer lugar a nivel nacional en asesinatos de policías, con 33 casos. Para el 21 de agosto, la cifra ya ascendía a 47.

El caso más reciente ocurrió ayer jueves 21 de agosto de 2025, cuando Armando Roberto Meraz Angulo, agente de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, fue asesinado a balazos mientras conducía su vehículo particular frente a la preparatoria Emiliano Zapata, en el sector Ciudad Universitaria.

México vive bajo un presunto “estado de derecho” donde la aritmética del horror es matemática oficial:

  • Los policías caen uno tras otro, un dia si y otro también.
  • Los cárteles crecen,no merman, esto no es debilidad
  • Los responsables políticos se blindan con discursos, maquillan cifras y tiran chorro de choro mientras cartel no deja de tirarle a la policia.

Es el espejismo perfecto: llamar Estado de derecho a un Estado que se cae a pedazos, mientras se exhibe la militarización como trofeo, aunque solo funcione para el show de los partes de prensa.

Porque la verdad, lapidaria y brutal, es esta: no gobiernan con inteligencia, gobiernan con la costumbre de enterrar policías y maquillar fracasos glorificando las derrotas transexenalmente.

¿Cartel debilitado? El cementerio dice lo contrario.

Si el Cártel de Sinaloa estuviera realmente débil o mermado como afirma OGH, no tendría la capacidad de asesinar 47 policías en unos meses sin que nadie pueda detenerlo ni nombrar responsables.

La violencia contra las fuerzas de seguridad es el termómetro más brutal de poder criminal: quien se atreve a matar policías y salir impune, gobierna territorio.

Omar García Harfuch vende el discurso de que los golpes al crimen organizado han “menguado” su fuerza. Pero la realidad lo desmiente:

  • La capacidad de fuego y coordinación de los cárteles es intacta.
  • La respuesta del Estado sigue siendo reactiva, no preventiva.
  • La supuesta “inteligencia” no prevé emboscadas ni protege a los uniformados.

En el terreno, el cártel no muestra debilidad, sino todo lo contrario: resistencia, control social, armamento de alto poder y, sobre todo, capacidad de atemorizar al propio aparato de seguridad.

Decir que el Cártel de Sinaloa está en declive mientras amontonan ataúdes de policías es más que mentira,es una barrabasada: es la confesión de una estrategia federal fracasada y un Estado que miente para cubrir su miedo,cuestion de voltear a verle las escoltas a García Harfuch y todo el gabinete federal.

Con informacion: Noroeste/

jueves, 21 de agosto de 2025

DEL “TREN MAYA al TREN FALLA”: UN “NEGOCIO PERFECTO para PERDER MAS de 500 MIL MILLONES de DINERO del PUBLICO pero con TODO el GARBO del UNIFORME MILITAR “…como en el Titanic,el barco se hunde, pero ellos siguen tocando.


Ni a la rifa del avión presidencial le salió tan mal la aritmética como al Tren Maya. Y es que el “gran motor del sureste”, la joya faraónica de la 4T, logró en 2024 vender boletos por 276 millones de pesos… pero paga un seguro anual de 922.9 millones de pesos, más del triple de lo que ingresa. Así, cada viajero no solo recibe un boleto al descarrilamiento, sino también la certeza de viajar en uno de los hoyos negros financieros más ridículos de la historia reciente.

Si esto fuera una empresa privada, los accionistas ya habrían corrido de una patada a los administradores militares por incompetentes. Pero como el cliente es México entero y el dueño absoluto del desastre es el Ejército, la realidad se disfraza de “incidencias normales de operación”. Aquí nadie es despedido: solo se reparten contratos millonarios, se adjudican pólizas sin licitación y se maquilla la catástrofe con sonrisas en el segundo piso de la mañanera.

El colmo: Agroasemex, una aseguradora estatal que toda su vida se dedicó al campo, ahora resulta convertida en el salvavidas financiero del tren que no arranca. Esto es como encargarle a un veterinario la cirugía cerebral de un piloto de Fórmula 1: todos saben cómo acabará. Y para prueba, la póliza monumental que cubre descarrilamientos y accidentes hasta por 11 mil 270 millones de pesos. Claro, esto a costa de una prima estratosférica que convierte al Tren Maya en cliente VIP de la aseguradora… pagando con dinero público.

Mientras tanto, en la realidad sobre rieles, el tren ya colecciona más tropiezos que éxitos: descarrilamientos en marzo y en diciembre, apagones en estaciones, incendios menores y un ridículo choque en Izamal que terminó con un vagón “ligeramente recostado” (palabras textuales). Todo eso en apenas año y medio de servicio. Y todavía nos quieren vender que es una “obra segura, moderna y estratégica”.

La verdad es que el Tren Maya funciona como una máquina devoradora de presupuesto más que como transporte. Un megatren que opera bajo lógica soviética: ruinoso, militarizado y sostenido artificialmente para cumplir la promesa política de un expresidente obsesionado con el mármol histórico de su legado.

La diferencia con la iniciativa privada es brutal: si cualquier empresa quemara tres veces más dinero en seguros que lo que gana en ventas, estaría quebrada. Pero este tren no se mide con números, se mide con propaganda. Al final, parece más un museo itinerante del despilfarro que un proyecto de transporte.

Porque de algo no hay duda: a los militares se les podrá alabar en el desfile, pero como empresarios son auténticos músicos del Titanic: el barco se hunde y ellos siguen tocando.

Con informacion: ELNORTE/

UN “CASTIGO TARDIO y PARCIAL”: “131 AÑOS a INFELIZ por MATAR a HIJA de la CIVIL que BUSCO los ASESINOS y LUEGO la ASESINARON en TAMAULIPAS”…eran los nefastos tiempos de “vientos de cambio y de sangre”.


La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas informó que fue sentenciado a 131 años de prisión Enrique Yoel “R” por los delitos de desaparición y asesinato de la hija de la buscadora Miriam Rodríguez, en San Fernando, en el año 2014. 

Enrique Yoel “R” fue ubicado por la misma buscadora Miriam Rodríguez en 2015. Tras el asesinato de madre e hija, fue señalado de participar en ambos crímenes. 

Ya sin solemnidades

Que hoy nos digan, con bombo y platillo, que ya estuvo, que Enrique Yoel R se lleva 131 años de prisión por el secuestro y asesinato de Karen Salinas Rodríguez, la hija de Miriam Rodríguez, es casi un insulto envuelto en “justicia tardía”. Porque ni con esa sentencia paga. Ni aunque fueran 200, ni aunque se quedara encadenado hasta la eternidad.

¿Por qué? 

Porque lo esencial ya está roto. La madre —Miriam Rodríguez— no solo quedó sin su hija, sino que el mismo Estado la expuso, la dejó investigar sola, la dejó tocar puertas, armar expedientes clandestinos, seguir a criminales con libreta en mano, mientras los “ministeriales” jugaban a mirar el techo. Fue ella quien encontró a este tipo, no la autoridad. Y después, cuando Miriam resultó demasiado incómoda, qué casualidad: la mataron en plena calle, un 10 de mayo. Un crimen que sigue oliendo a complicidad institucional.

Entonces, que once años y con su madre tambien ejecutada ,que nos vendan la idea de “justicia ejemplar” es querer tapar el sol con sentencias kilométricas. El Estado no puede colgarse la medalla de un castigo tardío y parcial cuando perdió todo el partido en la cancha: no evitó la desaparición, no rescató a la víctima, no protegió a la madre buscadora y, lo peor, sigue repitiendo la misma tragedia con cientos de familias.

La irreverencia es decirlo claro: 131 años de prisión aquí no redimen a nadie. No reviven a Karen. No regresan a Miriam. No restauran la confianza en un sistema que depende más de las buscadoras que de los policías. Y aunque hoy lo pongan en el banquillo, lo cierto es que en el fondo el crimen organizado nunca estuvo solo: contó con la omisión, la negligencia y hasta la complicidad de quienes se supone debían dar justicia.

Así que no nos confundamos: esta sentencia no es victoria, es epitafio. Una lápida más en el panteón de la impunidad mexicana.

El periplo de Miriam buscando justicia: THE NEW YORK TIMES

Miriam Rodríguez se volvió el ícono incómodo de San Fernando, pero no por voluntad propia: el Estado la obligó. Pocas cosas funcionan tan mal como la justicia mexicana en una región secuestrada por criminales y por la indolencia gubernamental; así que, ante la desaparición de su hija Karen, Miriam mutó de madre doliente a implacable justiciera. Lo que no hizo la Fiscalía, lo hizo ella a punta de terquedad, lavado de rabia y libreta en mano: rastreó, interrogó y acorraló a los secuestradores con uñas, disfraces, y —sobre todo— sin miedo al ridículo ni a la muerte.

En un pueblo amordazado por los Zetas y la tragedia, la señora se sentó de frente con criminales, pagó rescates que nunca regresaron a su hija, escarbó fosas que no encontró la policía, y hasta les consiguió pollo y coca a los adolescentes asesinos, porque hasta el infierno merece un bocado humano. Todo mientras los funcionarios se hacían bolas con expedientes y promesas, bien lejos de donde se mueven los cadáveres.

El resultado: la mataron por demasiado efectiva. Porque su ejemplo incomodó tanto a los de arriba como a los bandidos. Once años después, le ponen su nombre a una placa de honor en la plaza, pero su colectivo de buscadoras quedó desmembrado y el sistema repleto de esas familias que —como los Garza, tras el secuestro de Luciano— repiten la misma pesadilla: pagar rescates, buscar cada centímetro del monte, exigir a un gobierno indolente… y llorar sobre fosas compartidas.

San Fernando sigue ganado por el miedo y la resignación. Hay esperanza —sí—, pero es una toxina amarga. Porque aquí, ni las muertes ni las luchas de las madres incómodas garantizan que el horror se detenga. Los que sobreviven aún agradecen, aunque sea, tener una tumba donde llorar. Eso, en México, ya es un consuelo casi de ricos.

Miriam no es símbolo de justicia: es la prueba viviente de su fracaso. Lo verdaderamente escandaloso no fue que se haya convertido en detective, sino que tuvo que hacerlo. Aquí, la irreverencia mayor es existir sabiendo que, si te toca, nadie —salvo tu propia madre— moverá un dedo por ti. Y si insiste demasiado, capaz la sepultan junto a ti.

Con informacion: THE NEW YORK TIMES/ PROCESO/