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lunes, 27 de julio de 2015

LA "INGENIERIA del CHAPO",la "mejor" ARMA del CAPO....y sin disparar un solo tiro.


A lo largo de la frontera entre México con California hasta Arizona, en el drenaje de Culiacán, Sinaloa, y debajo del penal Atiplano en Alomoloya de Juárez, Estado de México, Joaquín Guzmán Loera extendió una red de pasadizos subterráneos tanto para distribuir droga como para escapar de las autoridades. El capo más buscado del mundo, descubrió en la ingeniería su mejor arma y herramienta.


Un cuarto de menos de ocho metros cuadrados con cama y mesa de concreto, regadera e inodoro incluidos, fue el espacio donde Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera esperó durante un año y 139 días, mientras debajo de él y del Centro Federal de Readaptación Social Número 1 Altiplano, se cavaba un túnel para su fuga.
El líder del Cártel de Sinaloa ocupaba la celda número 20 del pasillo número 2 en el Área de Tratamientos Especiales del CEFERESO Número 1. La prisión fue construida para albergar 724 internos, pero hasta agosto de 2014, contaba con una población de mil 140 reclusos, de acuerdo a estadísticas del Gobierno Federal.

De los 260 mil metros cuadrados que componen al penal de máxima seguridad, 27 mil 900 son instalaciones de la prisión. Los 232 mil 100 metros cuadrados restantes son utilizados como áreas de seguridad, rondín perimetral, sala de espera y estacionamientos.
El penal está delimitado por tres vallas de seguridad. La primera a 100 metros de la celda ocupada por “El Chapo”, la segunda a 100 metros y el tercer muro a 170 metros de distancia.
Desde el exterior, estas vallas parecen aislar a la prisión de la colonia Santa Juana, perteneciente al municipio de Almoloya de Juárez en el Estado de México. Los muros solo son superados en altura por las torres de vigilancia, cuyas puntas se asoman desde los patios penitenciarios.
Pese a vivir alrededor del penal del Altiplano, los pobladores de Santa Juana transcurren sus días en relativa calma. De no ser por dos filtros, uno del Ejército Mexicano y otro de la Policía Federal sobre la calle Rancho La Palma, el camino hacia la prisión se confundiría con uno más de la colonia ejidal.
Y de no ser por la ubicación de la prisión, el camino sería menos transitado. La calle es utilizada por trabajadores del penal, un pequeño grupo de taxistas mantiene sus unidades frente a la prisión, menos de cinco empleados tienen puestos de comida y atienden pequeñas tiendas de abarrotes.
Solo en días de visita aumenta el número de personas en llegar hasta esta sección de la colonia Santa Juana. Fuera de eso, pastizales, un par de viviendas, caballos y vacas, rodean la prisión de máxima seguridad.
A unos metros de la entrada del CEFERESO Número 1, un tanque y un vehículo tipo Humveedel Ejército Mexicano, son las únicas unidades que se encuentran alrededor del penal junto a personal militar.
La ingeniería al servicio del capo
Un grupo de arquitectos, ingenieros y peritos consultados por ZETA, coinciden en que la construcción del túnel por el que escapó “El Chapo” requirió una inversión mínima de un millón y medio de pesos, así como conocimientos especializados de ingeniería y topografía.
El túnel fue construido a mil 500 metros al suroeste de la prisión, en un predio con una bodega y una casa con tres habitaciones, un baño y una cocina todavía con alimentos, ambas edificaciones todavía en construcción.

Hasta el 27 de febrero de 2014, en el terreno aún no se erigía construcción alguna, de acuerdo con imágenes satelitales. Un año después, el 15 de julio de 2015, las edificaciones tenían 170.4 y 85.88 metros cuadrados construidos.
Según información del Gobierno del Estado de México, el terreno donde se inició la construcción del túnel, pertenece a Calixto Estrada Castillo desde 1989. Mediciones realizadas por este Semanario, indican que el predio supera los 2 mil 500 metros cuadrados de superficie.
Desde prisión, el túnel da inicio en la regadera de la celda donde se encontraba “El Chapo”, en forma de un hueco rectangular de 50 por 50 centímetros y con 1.5 metros de profundidad.
Este pequeño pasadizo comunica con un acceso vertical de 10 metros de profundidad con una escalera integrada para bajar al túnel que en línea recta se extiende a mil 500 metros, hasta topar con un segundo ducto vertical, con salida en la vivienda en construcción.
El túnel cuenta con ventilación habilitada con tubería de PVC mediante un sistema de inyección de oxígeno y sustracción de dióxido de carbono, alumbrado eléctrico, marcos de madera y sobre los rieles, una motocicleta adaptada para extraer la tierra excavada, y como medio de transporte de maquinaria para la perforación.
En el lugar también fueron hallados tanques de oxígeno, recipientes de combustible, tubería y madera.
Estas características no son ajenas a las de los narcotúneles atribuidos al Cártel de Sinaloa y encontrados a lo largo de la frontera con México desde California hasta Arizona.
Según cálculos efectuados por ingenieros y arquitectos, alrededor de 2 mil 400 metros cúbicos de tierra fueron removidos para poder cavar el pasadizo subterráneo. De haber sido transportada en tracto camiones con capacidad de diez metros cúbicos, se habrían requerido 240 viajes.
Sin embargo, si el caso es como lo indicó la Secretaría de Gobernación y la tierra fue contenida en el terreno al suroeste del penal, se habría levantado una pila de un metro que ocupara la totalidad de los 2 mil 250 metros cuadrados de superficie del predio.
De hecho, la cantidad de tierra excavada podría ocupar una alberca olímpica casi en su totalidad. Mientras que la longitud del túnel es equivalente a lo largo de 15 canchas de futbol soccer profesional.
En cuanto a los tiempos de construcción, los especialistas consultados por ZETA, indican posibilidades de entre 450 (un año y 85 días) y 316 (poco más de 45 semanas) días de trabajo.
Por ejemplo, considerando cuatro turnos de seis horas, se habrían extraído cuatro metros cúbicos de tierra. Mientras que si se considera que la tierra es más firme, se podrían haber excavado hasta 7.5 metros cúbicos por jornada laboral.
Referente al número de trabajadores, los especialistas concuerdan en un promedio de seis personas, en gran medida por lo reducido de los 70 centímetros de ancho del túnel.
Si bien, no se trabajó con maquinaria pesada, la motocicleta encontrada ahí, sirvió para acelerar el traslado de tierra y de material.
En teoría, la mayor parte del trabajo se realizó con pico y pala, y con asistencia de otras herramientas como rotomartillo para la perforación de tierra.
“El Chapo” y CONAGUA cavaban casi hombro a hombro
El penal del Altiplano colinda con la línea 2 del sistema Cutzamala, un complejo de acueductos y plantas de bombas, el cual se encuentra entre los más grandes del mundo. Abastece de agua tanto a municipios del Estado de México como a delegaciones del Distrito Federal.
La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) es la encargada de las obras de mantenimiento y reparación del acueducto. Antes y después de la llegada del narcotraficante, la dependencia federal realizaba excavaciones para reemplazar la tubería del acueducto.
Por ejemplo, el 12 de abril de 2015, la CONAGUA reportó una fuga en el Kilómetro 35+190 de la línea 2 del acueducto, en el municipio de Almoloya de Juárez -la prisión se encuentra al inicio del Kilómetro 40+242 de la misma línea- que requirió dos días de reparación.
En los trabajos participaron 89 personas y se utilizó una grúa de 89 a 120 toneladas, dos excavadoras, dos retroexcavadoras y siete equipos de bombeo, además de 49 vehículos como tracto camiones y camiones.
Semanas después, el viernes 1 de mayo, los surcos de tierra permanecían al costado oeste de la prisión de máxima seguridad. A la vista, tubos con peso de más de 25 toneladas, acomodados lado a lado dentro de los túneles cavados.
La obra de CONAGUA  no solo reducía el único carril que corre justo por un lado del penal, también provocaba las quejas de los habitantes de la colonia Santa Juana, quienes veían transcurrir días sin la presencia de los trabajadores, justo como en esa fecha.
Prisión de máxima seguridad con cimientos de mínima seguridad
De haber estudiado las obras de ingeniería ordenadas por “El Chapo”, las autoridades penitenciarias habrían caído en cuenta que colocar al líder a nivel del piso, era una equivocación.
El narcotraficante no solo contaba con acceso directo al suelo de la prisión, estaba ubicado en el sótano del centro penitenciario. El espesor del concreto en el área de regaderas, de apenas 12 centímetros, fácilmente fue penetrado para abrir el orificio a través de las instalaciones de drenaje y agua.
De hecho, el diseño del túnel siguió la lógica de otros túneles encontrados en Sinaloa y Baja California, pertenecientes al Cártel de Sinaloa: cavar debajo de la bañera o en su ausencia, regadera.
Cuando “El Chapo” fue aprehendido el 22 de febrero de 2014, estaba en el cuarto piso de un complejo residencial en Mazatlán. Días atrás, falló un operativo para su captura porque había logrado escapar por la red de túneles interconectados a sus residencias y al sistema de drenaje de la ciudad de Culiacán. La entrada a los túneles en sus residencias, estaba en el baño.
La marca de “El Chapo” en los narcotúneles de la frontera…
Desde la década de 1990, más de 165 narcotúneles han sido descubiertos en la frontera entre México y Estados Unidos. De estos, 80 fueron detectados entre 2006 y julio de 2015. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, la actividad de los narcotúneles ha incrementado en un 80 por ciento desde 2008 y California es la región donde se han localizado los más sofisticados.
Informes de la Fiscalía General de California, indican que el Cártel de Sinaloa es la principal organización criminal encargada de construir estos pasadizos. “La mayoría han sido descubiertos en California y Arizona, territorios controlados por el Cártel de Sinaloa”, explica el reporte.
Más de 76 toneladas de enervantes -marihuana y cocaína, en su mayoría- han sido decomisadas de ellos, cuyo valor llega a los 200 millones de dólares.
Precisamente en las fronteras de San Ysidro y Mesa de Otay -colindantes con Tijuana- y la de Calexico-Mexicali, ha incrementado la actividad de construcción de estos pasadizos, indican fuentes de inteligencia.
En promedio, los narcotúneles hallados tienen una longitud de 600 metros, aunque algunos han superado los tres kilómetros de extensión. Casi todos cuentan con sistema de ventilación, iluminación y rieles, como el construido para penetrar el penal del Altiplano.
Los más elaborados, fueron construidos con puertas de acero controladas de manera hidráulica, elevadores y paredes reforzadas.
… y en el drenaje de Sinaloa
En el sistema de drenaje de Sinaloa, “El Chapo” tenía una red de túneles de escape y trasiego de droga. Entre el 13 y 17 de febrero de 2014, días antes de la captura del narcotraficante, personal de la Procuraduría General de la República y de la Marina, descubrieron la interconexión de por lo menos siete casas a través de la tubería de drenaje de Culiacán, Sinaloa.
La entrada a los pasadizos iniciaba debajo de las tinas en los baños de las viviendas y los caminos tenían un ancho de 40 centímetros, y longitudes de kilómetros hasta conectarse a propiedades de Guzmán Loera.
De esta forma, había escapado de los operativos federales para su captura. Por ejemplo, en una vivienda ubicada en la colonia Guadalupe de Culiacán, “El Chapo” logró escapar de elementos de la Marina, cuando huyó por un túnel cuya entrada se encontró protegida con una puerta de acero reforzado debajo de la bañera.           
Los conductos estaban forrados con paneles de madera, así como equipados con iluminación y sistemas de ventilación.
Incluso tres integrantes del Cártel de Sinaloa, se fugaron del penal de Culiacán, Sinaloa, a través de un túnel, el 26 de mayo de 2014: Adelmo Niebla González, Ramón Ruiz Ojeda y Adrián Campos Hernández, huyeron a través del pasadizo de 160 metros de longitud con salida, al igual que en el caso de “El Chapo”, a un inmueble en obra negra.
Las alertas de escape
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) informó al gobierno mexicano desde hace 16 meses, de los planes de Guzmán Loera para escapar del centro penitenciario federal. Según la agencia de noticias AP y al Wall Street Journal, funcionarios estadounidenses alertaron a sus contrapartes mexicanas sobre los riesgos de fuga del capo sinaloense. 

Fuente.-

EL "CHAPO" : "OCHO CELULAS CRIMINALES" ligadas al CAPO.

El más reciente mapa del narcotráfico elaborado por la PGR ubica a Sinaloa, Chihuahua, Durango, Guerrero, Coahuila y Baja California como zonas de influencia del Cártel del Pacífico. El Estado de México, entidad donde ocurrió la fuga del Chapo Guzmán, es disputada entre los Caballeros Templarios y la Familia Michoacana. Fechado el 23 de abril de 2015, el informe revela que el grupo delictivo –al cual podría regresar el narcotraficante– está conformado por otras ocho células criminales. En total, la Procuraduría reconoce que 52 cárteles, células y pandillas operan en México. Previsible, un aumento en la violencia criminal por la evasión del capo más buscado de América


El más reciente informe de la Procuraduría General de la República (PGR) sobre las organizaciones del narcotráfico en México revela que el Cártel de Sinaloa –al cual podría reinsertarse el narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo– comanda ocho organizaciones delictivas.
Se trata de Gente Nueva, La Barredora, Los Cabrera, Cártel del Poniente y/o La Laguna, El Aquiles, El Tigre, Los Artistas Asesinos y Los Mexicles. Organizaciones a las que se les atribuye presencia en seis entidades del país.
En el nuevo mapa se revelan tres cambios en la estructura del grupo posteriores a la detención de Guzmán Loera, ocurrida el 21 febrero de 2014. El más relevante fue el del Cártel Jalisco Nueva Generación, que se “independizó” y se convirtió en una gran organización –según la PGR–, con presencia en nueve entidades, incluido el Distrito Federal.
Los otros dos cambios consistieron en la supuesta desaparición del Comando del Diablo y Los Mata Zetas, grupos identificados como aliados del Cártel de Sinaloa en el primer reporte que generó la administración de Enrique Peña Nieto en 2013, cuando Jesús Murillo estaba al frente de la PGR (Contralínea 337).
Ahora, la Procuraduría señala que el Cártel del Pacífico tiene influencia en Chihuahua, donde operan Gente Nueva, Los Cabrera, Los Artistas Asesinos y Los Mexicles; Sinaloa, con presencia de Gente Nueva; Guerrero, con La Barredora; Baja California, con El Aquiles y El Tigre; Durango, con Los Cabrera y el Cártel del Poniente y/o La Laguna; y Coahuila, territoriocontrolado por ese último.
Aunado a ello, el gobierno estadunidense ha detectado una presencia relevante en Sonora, entidad que califica como una de las principales plazas del tráfico de drogas controlado por el Cártel de Sinaloa. Esa “plaza se utiliza para esconder y traficar drogas, dinero y armas”, refiere la Presentación del presupuesto para el año fiscal 2015de la Office of National Drug Control Policy.
De lo anterior se desprende que el también llamado Cártel del Pacífico y sus células no tienen influencia directa en el Estado de México, en donde ocurrió la fuga del Chapo Guzmán, el pasado 11 de julio.
Por el contrario, ese estado es disputado entre Los Caballeros Templarios y lo que queda de La Familia Michoacana, descubre el reporte de la PGR, hecho público el 23 de abril de 2015, como respuesta a una solicitud de información ciudadana con folio 0001700107815.

Los grandes cárteles

En el nuevo mapa del narcotráfico, el Cártel de Sinaloa es una de las nueve grandes organizaciones dedicadas al tráfico ilegal de drogas. Las otras son el Cártel del Golfo, el Cártel Jalisco Nueva Generación (escindido del de Sinaloa), Los Arellano Félix, La Familia Michoacana, Los Carrillo Fuentes, Los Beltrán Leyva, Los Zetas y Los Caballeros Templarios. Según el reporte de la PGR, de éstas se desprenden otras 43 organizaciones criminales.
Respecto del poder que han acumulado los narcotraficantes y sus empresas criminales, el investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Carlos Flores, señala: “El análisis temático de la historia del tráfico de drogas en México, a lo largo del siglo XX y hasta la fecha, nos enseña que los personajes inteligentes, con capacidad de formar este tipo de organizaciones, no son suficientes [para soportar esas estructuras criminales]. La cuestión que marca la diferencia es el apoyo institucional: aquellas organizaciones y aquellos personajes que han podido contar con ese tipo de apoyo institucional son los que han logrado establecer organizaciones de muy alta dimensión, capaces de operar a lo largo del tiempo de manera significativa”.
Eso explicaría por qué las nueve grandes organizaciones criminales que refiere la PGR han sobrevivido a los 9 años de una supuesta guerra contra el narcotráfico que libran los aparatos de seguridad civil y militar mexicanos. Guerra que ha costado la vida de más de 150 mil civiles.

Al respecto, el experto en inteligencia para la seguridad nacional Jorge Retana Yarto opina que los cuerpos de seguridad del Estado mexicano no han avanzado sustancialmente en el control del fenómeno del narcotráfico. Agrega que “nada nos indica que [el gobierno] pueda tener a su favor una derrota militar de los grupos criminales que tenemos en el país y que ellos tienen enfrente”.
Para el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, la estrategia actual es un tipo de guerra de carácter excepcional: “al no ser los dos bandos asimétricos, [éstos] desarrollan un tipo de guerra en donde los costos sociales son extremadamente altos”.
Retana Yarto observa que existe una falla sistémica en los aparatos de seguridad mexicanos que ha impedido combatir efectivamente al crimen organizado. “La principal información de inteligencia que se utiliza en los cuerpos armados del Estado mexicano [para combatir la delincuencia] no necesariamente se genera en México, tiene que ver con el apoyo que generan, por ejemplo, las agencias de inteligencia y seguridad de Estados Unidos. Es decir, ahí tenemos una falla fundamental. Allá se hace el entrenamiento, los dispositivos vienen de allá, etcétera”.
El investigador añade que los cambios en la estrategia que inició el gobierno de Enrique Peña Nieto pretendían mejorar la coordinación de las agencias, sin embargo esto no sucedió y la descoordinación es evidente.

El cártel del Chapo

Considerada una de las organizaciones criminales más poderosas del Continente Americano, el Cártel de Sinaloa se consolidó como una empresa trasnacional en los años de la “guerra” contra el narcotráfico que supuestamente emprendió el panista Felipe Calderón Hinojosa.
Al grupo criminal se le ubica en los cinco continentes y se le atribuye presencia en más de 50 países. Según reportes de Estados Unidos y la Unión Europea, éste se convirtió en el principal proveedor de cocaína y metanfetaminas en el mundo; asimismo, trafica heroína y mariguana al vecino país del Norte.
Ése es el tamaño del cártel que podría encabezar de nueva cuenta Joaquín Guzmán Loera, según una de las hipótesis que se desprende de su reciente evasión del penal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.
Otra hipótesis es que el capo se retire del negocio y busque una vida tranquila para el resto de su vida, observa el doctor Carlos Flores, investigador en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social.
Para el autor del libro El Estado en crisis: crimen organizado y política. Desafíos para la consolidación democrática, la fuga del narcotraficante podría estar anunciando una nueva escalada de violencia, por los reacomodos que podrían sufrir las organizaciones criminales con el regreso de Guzmán Loera al negocio.
El maestro Retana Yarto, autor del libro Mafia transnacional y economía criminal: México en la órbita de un poder paraestatal, señala que la fuga del Chapo Guzmán expresa un nuevo nivel de crisis en la estrategia para combatir a la criminalidad trasnacional en México.
“Más allá de las debilidades del sistema penitenciario, que son muchas y muy agudas, expresa que se trata de una estrategia totalmente agotada, y por eso estamos observando fracaso tras fracaso. Esta grave crisis de la estrategia y de la concepción que está detrás se aminora precisamente con los golpes mediáticos de capturas, como la del Chapo, pero las estructuras operativas, financieras y paramilitares de las organizaciones quedan prácticamente intactas. Entonces se le da relevancia a la parte mediática pero las estructuras quedan absolutamente inalteradas. Esto es una gravísima falla de la estrategia actual.”
En el caso del Cártel de Sinaloa, la detención del principal líder no significó una merma en sus negocios. De acuerdo con el comunicado Lafo-2015-03, del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, del 16 de enero de 2015, una investigación de 3 años concluyó que “los presuntos líderes del cártel importan a México grandes cantidades de cocaína, metanfetamina y otras drogas, así como los productos químicos requeridos para la fabricación de metanfetaminas, desde Asia y países del Centro y Sudamérica, incluyendo Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú, Panamá, Costa Rica, Honduras y Guatemala”.
Agrega que los narcotraficantes mexicanos “utilizan diversos métodos para mover las drogas, como aviones de carga, aviones privados, submarinos y otros navíos sumergibles y semisumergibles, portacontenedores, buques de suministro, embarcaciones, buques pesqueros, autobuses, vagones de ferrocarril, remolques de tractores, camiones, automóviles, y transporte privado comercial y transporte extranjero”.
    
La acusación del Departamento del Tesoro 14CR0658-DMS (en contra de Ismael Zambada García, alias Mayo; Ismael Zambada Imperial, Mayito Gordo; Ismael Zambada Sicairos, Mayito Flaco; e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo del Chapo) refiere que el Cártel de Sinaloa lava los recursos obtenidos por el tráfico ilegal de drogas a través del contrabando de dinero a granel; los depósitos bancarios estructurados; las transferencias electrónicas; las transferencias de cambio de divisas; los sistemas utilizados para transferir dinero sin el uso de cables u otros medios tradicionales; la compra de vehículos y aviones de lujo, así como de diversas propiedades.
El comunicado detalla que la investigación se inició a finales de 2011: entonces se indagaba a unas células pequeñas de distribución de drogas en National City y Chula Vista, lideradas por José Luis Iglesias, también conocido como José Bautista Samano-Molina.
Pero, indica, “pronto fue evidente que las drogas estaban siendo suministradas por el Cártel de Sinaloa, y el caso se transformó en una investigación masiva multinacional, multi-Estado, que ha dado lugar a decenas de detenciones en San Diego, Los Ángeles, Riverside, San Bernardino, San Francisco, Chicago, Nueva York, Detroit, Nevada, Texas, Carolina del Sur, Delaware, Pennsylvania, Minnesota, Kentucky, Georgia; y en los países de México, Canadá, Colombia, Gran Bretaña, Filipinas, Guatemala y China”.
Lo anterior corrobora que, a pesar de que en el gobierno de Felipe Calderón se inició una supuesta guerra contra las drogas, que fue continuada por su sucesor, el alcance internacional de la mafia mexicana, particularmente del Cártel de Sinaloa, no ha cesado. (Con información de Érika Ramírez)

Las 52 organizaciones del narcotráfico

En México operan nueve grandes cárteles de la droga, de los que dependen otras 43 organizaciones, clasificadas por la PGR como células y pandillas, refiere un reporte de la institución fechado el 23 de abril de 2015.
El informe, hecho público por medio de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, revela que el mapa de la criminalidad se ha modificado, respecto del que reveló Contralínea en junio de 2013 (edición 337).
    
Los nueve grandes cárteles son, según la PGR, el Pacífico (o Sinaloa), el Golfo, Jalisco Nueva Generación, Arellano Félix, La Familia Michoacana, Carrillo Fuentes, Beltrán Leyva, Los Zetas y Los Caballeros Templarios.
De éstos destaca el Cártel del Golfo, que en el informe de 2013 era considerado por las autoridades como extinto, pues cuenta con el mayor número de células, al contabilizar 12.
Sin embargo, el número de aliados no repercute en zonas de influencia, pues 11 de ellos operan en Tamaulipas (Metros, Rojos, Grupo Lacoste, Grupo Dragones, Grupo Bravo, Grupo Pumas, Grupo de Apoyo Ceros M3, Los Fresitas, Los Sierra, Los Pantera y Ciclones) y el doceavo (Los Pelones), en Quintana Roo.
Por número de organizaciones satélite, le siguen Los Zetas, con nueve: en Coahuila y Nuevo León, Sangre Zeta; en Tamaulipas, Grupo Operativo Zetas, Comando Zetas, El Círculo y El Extranjero, Unidad Zetas, Néctar Lima, Grupo Delta Zeta; en Guanajuato, Los Negros; y en Tabasco, Quintana Roo y Tamaulipas, Fuerzas Especiales Zetas.
El Cártel de Sinaloa, con sus ocho células, está en tercer lugar, seguida por Los Beltrán Leyva, con siete: en Sinaloa y Baja California Sur, Los Mazatlecos; en Sonora, El 2 mil; en Guerrero, Los Granados, Los Rojos, Los Ardillos y Cártel Independiente de Acapulco; y en Aguascalientes y Baja California Sur, La Oficina.
Bajo el mando de Los Arellano Félix están El Chan, El Jorquera y El Kieto, todas operando en Baja California. La Familia Michoacana cuenta con Guerreros Unidos (en Morelos, Guerrero y Estado de México) y La Empresa (en el Estado de México y Morelos.
A los Carrillo Fuentes se les atribuye estar al frente de las pandillas La Línea y Los Aztecas, cuya zona de influencia es Chihuahua. Y respecto del Cártel Jalisco Nueva Generación y de Los Caballeros Templarios, la PGR indica que no tienen células ni pandillas.
Al primero le atribuye las plazas de Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Nayarit, Guerrero, Morelos, Veracruz y Distrito Federal, mientras que a Los Caballeros Templarios, Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Morelos, Estado de México, Jalisco, Colima, Querétaro y Baja California.
Según una nota de El Universal (Zorayda Gallegos, 28 de junio), desapareció la mitad de células en lo que va del sexenio. Los datos de la PGR indican que fueron 37, de 80 organizaciones satélite.
Fuente.-
Nancy Flores, @nancy_contra

"MEXICO NO TIENE la POLICIA que MERECE",dice ONG.


México carece de la Policía que merecen sus ciudadanos por falta de voluntad política, lamentó este lunes una ONG especializada en seguridad, que también criticó que se haya destinado a miles de agentes para recapturar al capo Joaquín "El Chapo" Guzmán.

México carece de la Policía que merecen sus ciudadanos por falta de voluntad política, lamentó este lunes una ONG especializada en seguridad, que también criticó que se haya destinado a miles de agentes para recapturar al capo Joaquín "El Chapo" Guzmán..

Lamentablemente no podemos asegurar que tenemos una policía que nos merecemos (...); la principal causa es la falta de voluntad política", dijo María Elena Morera, presidenta de la organización civil Causa en Común, al presentar en una conferencia de prensa los resultados de la llamada "Radiografía de los Policías en México".

Morera, esposa de un empresario secuestrado y liberado sin cuatro dedos en 2000 por la Policía, considera "absurdo" que la estrategia para recapturar a "El Chapo", uno de los narcotraficantes más poderosos del mundo, esté concentrada en su persecución física.

"Es una verg#enza que se haya escapado 'El Chapo', pero a él lo deben detener estrangulándole las finanzas. Me parece absurdo que ahora digan que vamos a tener 10,000 policías" buscándolo "cuando los necesitamos para que cuiden a los ciudadanos", comentó Morera a la AFP tras la conferencia.

Al referirse a las limitaciones de las policías estatales, Morera señaló que existe una gran disparidad de salarios: mientras en el estado de Chiapas (sureste) el salario mensual de un agente es de 264 dólares, en Baja California llega a los 1,195 dólares.

El número de policías por cada 1,000 habitantes en México es de 2.5 y tanto su preparación como evaluación no es la idónea para un país en el que la violencia derivada del narcotráfico ha dejado más 100,000 muertos y desaparecidos desde 2006.

"Sí tenemos un grave problema porque los gobernadores se sienten los virreyes de las entidades federativas, que pueden gastar nuestro dinero como se les dé la gana sin importarles la seguridad de sus ciudadanos", indicó Morera.

Causa en Común lamenta que no se haya "dignificado" a los más de 265,000 policías estatales y municipales de México, de los cuales 45,000 corresponden a la Ciudad de México.

Tienen pocas "herramientas para hacer frente a los grandes delincuentes (...) trabajan turnos de 24 horas, con un bajo salario, sin mucha capacitación, con escasa seguridad en su carrera", dijo Morera.

Padecen además "mandos que abusan de ellos, y autoridades estatales que mal invierten el dinero destinado a su profesionalización", concluyó la activista.

fuente.-


EJERCITO "NO TOLERARA" MILITARES que VIOLEN "DERECHOS HUMANOS",dice GENERAL CIENFUEGOS...solo restaria sujetar la acción a la palabra.


El secretario de la Defensa Nacional indicó que no tolerarán a quienes atenten contra la vida de las personas.

En las Fuerzas Amadas “no toleraremos a quienes atenten contra la vida, seguridad, integridad o patrimonio de las personas”, afirmó el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda.
Al recibir de la Academia Nacional la gran orden de la Reforma en grado de collar, el general aseguró que “los actos de quienes infrinjan la ley y violenten los derechos fundamentales serán siempre llevados ante las instancias jurídicas correspondientes”.
Asimismo, indicó que la Secretaría de la Defensa Nacional velará porque cualquiera de sus elementos en éste tipo de circunstancias reciba trato y juicio justo como lo establecen las normas.

fuente.-

FILTRAN AUDIOS: "LIDER de la CNTE CONTRATANDO "SEXOSERVIDORAS".


A través de la plataforma Youtube, tres audios acusan al líder de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Rubén Núñez, de solicitar los servicios de una sexoservidora y después de haber intentado, presuntamente, abusar sexualmente de la pareja sentimental del número 2 de la Coordinadora, Francisco Villalobos Ricardez.

Los tres audios fueron subidos por un usuario anónimo. En los primeros dos se escucha presuntamente la voz del líder del magisterio solicitar los servicios de una sexoservidora para que acuda de manera “urgente” al hotel que está en la intersección de las calles Belisario Domínguez y Allende, en el Centro Histórico del Distrito Federal, muy cerca de las instalaciones de la sección 9 de la Coordinadora.



El último corresponde a una llamada telefónica que le hace una joven presuntamente a Francisco Villalobos Ricardez; durante la conversación la joven le relataría a Villalobos, conocido como “El Chico” o “El pelón” y quien es el segundo al mando en la estructura gremial oaxaqueña, cómo el profesor Rubén habría intentado abusar sexualmente de ella. El hombre al que pertenecería la voz de “El Chico” Villalobos intenta calmarla y después le pregunta “¿estaba pedo o qué?”.


Núñez lo niega rotundamente


En entrevista Ricardo Rocha para Radio Fórmula, Rubén Núñez Ginez negó rotundamente haber contratado los servicios de una sexoservidora a cambio de un pago en efectivo de tres mil pesos durante una de sus estancias de movilización en un hotel de la Ciudad de México.

Afirmó que sus visitas al Distrito Federal son para reunirse con los líderes de la disidencia magisterial o para asuntos relacionados con su encargo, “No tenemos tiempo para otro tipo de situaciones más que para lo que nos han nombrado”, señaló.

EL CHAPO: "CONSENTIDO de TRES SEXENIOS".

Un informe de la PGR demuestra que el gobierno de Fox siempre supo dónde estaba El Chapo Guzmán… y no fue por él. Según testimonios, el presidente Felipe Calderón incluso le mandó un emisario. Los panistas no quisieron reaprehenderlo. Ahora, fugado en un sexenio priista, las explicaciones oficiales acerca de lo que ocurre en el penal del Altiplano distan mucho de la realidad: desde principios de siglo, un reporte daba cuenta de la podredumbre de esa cárcel, donde no son infrecuentes los asesinatos de narcotraficantes y la introducción de armas y droga.
“No, general, la libertad no tiene precio”, le respondió Joaquín El Chapo Guzmán a Arturo Acosta Chaparro cuando el militar en retiro, como emisario del gobierno de Felipe Calderón, le preguntó cuánto le había costado fugarse del penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco.
El encuentro ocurrió en 2009, ocho años después del primer escape del jefe más emblemático del Cártel de Sinaloa y fue referida por fuentes cercanas al general asesinado en abril de 2012. Como publicó en 2010 este semanario (Proceso 1779), a petición del gobierno de Calderón, Acosta Chaparro entró en contacto con los jefes del narcotráfico del país, en un intento de disminuir la violencia.
Cuando Acosta se preparaba para encontrarse con El Chapo, el entonces secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, le dijo que le iban a colocar un rastreador GPS. “No, Memo. Yo soy negociador, no traidor”, contestó indignado ese general que pasó a la historia como el más violento y cruel perseguidor de la guerrilla mexicana en los sesenta y setenta.
El encuentro, reseñado por la periodista Anabel Hernández en su libro Los señores del narco, demostró que el gobierno mexicano tuvo ubicado al Chapo Guzmán durante los dos sexenios del PAN.
Siempre en la mira
El gobierno de Fox le hacía seguimiento, pero no lo detuvo. Un informe del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi), de la Procuraduría General de la República (PGR), lo detectó incluso en el Distrito Federal, en una reunión con otros jefes del narcotráfico.
“Se sabe que después de la fuga de El Chapo Guzmán, en 2001, éste se reunió en Cuernavaca y el Distrito Federal con Arturo Beltrán Leyva e Ismael Zambada García. En la supuesta reunión participaron alrededor de 25 personas, entre las más destacadas, Vicente Carrillo Fuentes, Vicente Zambada Niebla y Alfredo Beltrán Leyva, en representación de Juan José Esparragoza Moreno (a) El Azul, cuyo tema central fue la reestructuración de la organización en todo el país para el tráfico, traslado y acopio de drogas, así como planear supuestamente el asesinato de los hermanos Arellano Félix”, dice el oficio C1/C4/ZC/0340/05 del Cenapi, fechado el 3 de febrero de 2005.
El documento añade que los mismos narcotraficantes habían acordado unir fuerzas contra Los Zetas, pues ese grupo quería invadir sus territorios; añade que poco antes de su fuga de Puente Grande, El Chapo, Arturo Beltrán, El Azul e Ismael El Mayo Zambada transportaron 13 toneladas de cocaína, una parte de la cual fue asegurada en San Fernando, zona que terminó controlada por Los Zetas.
El reporte se refiere a los hermanos Beltrán Leyva como aliados entonces de Guzmán Loera. Desde 2008 están enfrentados por una supuesta traición del Chapo al entregar al Ejército a Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo. Dos años después, el Cártel de Sinaloa también entró en pugna con Carrillo Fuentes por el control de Ciudad Juárez; finalmente los sinaloenses ganaron la plaza a finales del gobierno de Calderón.
De sus escondites en la zona centro-sur del país, tras esa primera huida, también dieron cuenta vecinos del municipio michoacano de Aquila: se referían a lo que ocurría en el club residencial La Privada, en una de las playas de este municipio y al cual sólo ingresan socios y trabajadores.
“Cuando estaba en la noticia en la televisión, por acá había una presencia inusual de militares y de policías en los alrededores”, dijeron a este semanario habitantes de la región (Proceso edición especial El México narco. Segunda parte).
Los testimonios refieren que El Chapo usó la misma ruta de escape de uno de sus mentores, Rafael Caro Quintero. Ubicado entre el océano Pacífico y la Sierra Madre Occidental, Aquila tiene más costa que el vecino estado de Colima, al cual lo une la carretera de Lázaro Cárdenas, punto estratégico para el narcotráfico hacia el exterior. Enseguida está la costa de Jalisco.
A medio kilómetro de La Privada está la comunidad Ojo de Agua, en Playa San Telmo. Ahí se recuerda también el paso de Amado Carrillo, El Señor de Los Cielos. En otra localidad de Aquila, La Placita de Morelos, los vecinos recuerdan la estancia de Javier Arellano Félix, El Tigrillo, detenido en 2006 y extraditado un año después a Estados Unidos, en una de las primeras entregas de capos a Washington por parte del gobierno calderonista.
En esa misma costa se ubica la bahía gemela conocida como El Tamarindillo, cuyas aguas son las más tranquilas entre Manzanillo y Lázaro Cárdenas. Vicente Fox, cuando era presidente, y su esposa pretendieron hacerse del lugar a través del prestanombres Cosme Mares (Proceso 1694).
Muy cerca de ahí está la comunidad de Ostula donde, el domingo 19, efectivos del Ejército chocaron con habitantes de la localidad, con saldo de dos menores de edad y un adulto muertos.
Armas en la cárcel
El gobierno de Fox ya conocía las fallas de la prisión. Un reporte del propio penal del Altiplano, también conocido por este semanario, refiere cómo se introdujeron, además de droga, armas para asesinar a un colaborador de Guzmán.
El reporte, fechado el 4 de noviembre de 2004, poco después de la salida de Alejandro Gertz Manero de la Secretaría de Seguridad Pública –de la cual dependían los penales federales–, explica la confrontación entre el Cártel de Sinaloa, fuera del cefereso, y los cárteles del Golfo y de Tijuana dentro de la cárcel.
La confrontación derivó, en octubre de ese año, en el asesinato de Miguel Ángel Beltrán Lugo, El Ceja Güera, secuestrador que trabajaba también para el Cártel de Sinaloa. Según el informe, Beltrán Lugo había matado –en mayo de ese año y por órdenes del Chapo– al interno José Luis Soberanes Ramos: “Fue encontrado colgado de un cable, en los baños del módulo 3”.
Según el informe, el entonces jefe del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, le pagó 2 millones de pesos a Daniel Arizmendi, secuestrador de finales de los noventa conocido como El Mochaorejas, para matar a Beltrán Lugo. “Todo esto vinculado con el interno Benjamín Arellano Félix”, jefe de la organización enemiga del Chapo.
Continúa el reporte: “A su vez, Daniel Arizmendi le paga a Lucio Don Juan Govea la cantidad de 1 millón de pesos para que efectué la ejecución”, mientras que identifica al interno Antonio Hernández Chavarría como quien metió el arma calibre .22 con la cual fue asesinado el colaborador del Chapo, aunque antes a dos internos les habían sido aseguradas dos armas de fuego calibre .38 para cometer el homicidio.
Según el documento, las pistolas fueron introducidas por un efectivo de la Policía Federal Preventiva, actual Policía Federal.
Más todavía: “De la información con que se cuenta al día de hoy, también se detectó que alrededor de 60 elementos de seguridad (custodia y guardia), principalmente de la Compañía tercera, están totalmente vinculados con los miembros de los cárteles del Golfo y Tijuana. Estos elementos sirven de informantes al exterior del centro, introducen droga y dan información de cualquier tipo a estos integrantes de cárteles que están recluidos en el Cefereso”.
La situación ya era precaria en el penal y en la SSP federal, en particular en las áreas de prevención y readaptación social. Durante los primeros cuatro años del gobierno de Fox, Gertz Manero se apoyó en Celina Oseguera, actualmente bajo investigación por la fuga del Chapo Guzmán del penal del Altiplano.
En el primer año de Gertz como secretario de Seguridad Pública federal, Oseguera fue comisionada del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, y de febrero de 2002 a febrero de 2004,directora general de Política Penitenciaria y Tratamiento de Menores. El sábado 18 el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció su cese como coordinadora nacional de los Centros Federales de Readaptación Social.
Reporte de fallas
Desde hace una década, los penales federales presentaban importantes carencias. Según el informe, había “falta de atención en los equipos eléctricos y electrónicos en los centros federales, falta de programación en materia de adquisiciones para la compra de suministros, pésima elaboración de los contratos que se efectúan en la Dirección General de Administración y nula información acerca de los derechos del personal”.
Refiere que, a mediados de ese año, la Oficialía Mayor de la SSP federal había ordenado que las plazas de estructura (desde dirección general hasta jefe de departamento) fueran reniveladas, para tener un mayor sueldo. “Esta situación desencadenó un gran malestar, pues se produjo una situación única dentro de la administración pública: el personal de las áreas sustantivas tiene una responsabilidad mayor y un sueldo menor que el personal de las áreas de apoyo”.
Aun con esas deficiencias, el penal del Altiplano tenía la capacidad de controlar hasta la vida íntima de los internos, como en el caso de Osiel Cárdenas Guillén. En un informe propio del penal titulado Caso “Princesa”, elaborado el 29 de junio de 2005, se explica cómo siguió la confrontación con El Chapo, pero también la manera en que el entonces jefe del Cártel del Golfo se relacionaba con las mujeres que lo visitaban, incluso sus abogadas.
Dice que, a partir de noviembre de 2004, Cárdenas emprendió diversas acciones para afianzar sus privilegios en el penal, conservar su poder e incluso su estilo de vida. Encabezó actos de resistencia organizada, que incluyeron una llamada telefónica al noticiario de Carlos Loret en Televisa, una huelga de hambre y una reunión de líderes del penal con el director del Altiplano, entonces conocido como La Palma.
En la llamada al noticiario, Cárdenas aseguró que el entonces subprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, José Luis Santiago Vasconcelos, le había ofrecido ser testigo protegido a cambio de acusar al entonces gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington.
En el penal del Altiplano, ese 2004 concluyó con el asesinato de Arturo Guzmán Loera, El Pollo, hermano del Chapo. El homicidio ocurrió de manera similar al del Ceja Güera: un interno lo ejecutó con una pistola .9 mm, ingresada al penal de contrabando. El hermano del Chapo fue asesinado en el área de locutorios cuando conversaba con su abogado.
Pero en ese informe oficial se detalla parte de las relaciones personales de Osiel Cárdenas con las mujeres que lo visitaban, incluida la que en el informe aparece como La Princesa.
El reporte habla también de los homicidios de abogados de Osiel que servían de correos entre él y La Princesa, además de referir la correspondencia entre ambos. Cárdenas Guillén, al igual que Benjamín Arellano Félix, el otro enemigo del Chapo preso en el Cefereso 1, fue extraditado a Estados Unidos. Con su fuga, Guzmán Loera evitó ser entregado a ese país.
Dos semanas antes de la huida, el 25 de junio pasado, Washington ya había hecho la petición formal de extradición, aunque el gobierno de Peña Nieto había considerado, tras la captura del capo sinaloense en febrero de 2014, que éste primero tenía que cumplir su condena aquí, para lo cual “faltan unos 300 o 400 años”, ironizó el entonces procurador Jesús Murillo Karam.
Ahora, según la presidenta de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional, la diputada panista Adriana González, el gobierno sí está dispuesto a extraditarlo, en caso de su recaptura.
El cambio de posición fue informado por la actual procuradora, Arely Gómez, durante la reunión que el jueves 16 tuvo esa comisión legislativa por la fuga del Chapo con la titular de la PGR; el secretario de Gobernación, el comisionado nacional de Seguridad y el director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional.
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