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domingo, 26 de julio de 2015

Sigue "SIN INVESTIGARSE" la participación del EJERCITO en AYOTZINAPA.


La Procuraduría General de la República (PGR) no ha iniciado una línea de investigación sobre la participación u omisión del Ejército Mexicano en la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” deAyotzinapa, a pesar de los indicios que vinculan a la milicia en el caso como: el ingreso de un convoy militar a las instalaciones educativas en enero de 2014, las fotografías tomadas por personal castrense a un grupo de estudiantes, así como la petición de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para que nueve soldados rindan declaración.

Desde que la PGR atrajo la investigación del Caso Ayotzinapa, la dependencia federal no ha citado a declarar a soldados que puedan aportar información a la investigación y ha negado la participación de personal del Batallón 27 de Infantería radicado en Iguala, Guerrero. 
Militares tomaron fotografías
Las fotografías que tomaron elementos el ejército a los normalistas de Ayotzinapa en una clínica de Iguala, Guerrero, ponen en duda la versión de la PGR que asegura que el Batallón 27 de Infantería no salió del cuartel la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, que no se enteraron del ataque armado ni del "levantón" que sufrió un grupo de estudiantes a manos de policías municipales.
Dos días después de la publicación de las imágenes en un diario de circulación nacional, la Secretaría de Gobernación informó que no permitiría el ingreso de los padres de los normalistas desparecidos a los cuarteles militares, con lo echó abajo el compromiso que ya había adquirido con los familiares de que se les permitiría el ingreso de “manera ordenada y respetuosa”.
Desde el principio de la investigación, Omar García y David Flores, normalistas que sobrevivieron a la agresión armada, señalaron que esa noche hubo presencia de personal castrense en las calles de Iguala, sin embargo, la PGR descartó las declaraciones y sostuvo que elementos del Batallón 27 de Infantería no salieron de las instalaciones militares.
La evidencia gráfica de la presencia de los soldados en la clínica “Cristina” fue un golpe sólido al expediente de la PGR en el caso Ayotzinapa, que durante meses argumentó que el Ejército no se enteró de los que sucedió en Iguala en las horas que seis personas perdieron la vida, 33 resultaron heridos y 43 estudiantes víctimas de desaparición forzada.
La confirmación de la presencia de elementos militar la noche de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa obliga a una revisión del expediente y a abrir una línea de investigación hacía la posible participación u omisión del personal castrenses, como lo han solicitado familiares de los normalistas y organizaciones como Amnistía Internacional. 
Presencia militar en Ayotzinapa
Otro elemento que suman a la necesidad de investigar a las fuerzas castrenses para llegar a la verdad, es la vigilancia que mantenían sobre la Normal Rural de Ayotzinapa, ya que al menos en una ocasión unidades militares ingresaron a las instalaciones educativas en 2014.
También está la solicitud de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de amplíen declaración nueve soldados del Batallón de Infantería, cuatro de ellos responsable enfocados a la recepción de información sobre el acontecer cotidiano en la vía pública de Iguala.
La noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre no fue el primer encuentro entre los normalistas de Ayotzinapa y el personal castrenses. El 30 de enero de 2014 ocurrió un hecho inusual. Aproximadamente a las 10 de la mañana la Normal de Ayotzinapa recibió visitantes inesperados, al menos 20 militares a bordo de una Hummer y una camioneta irrumpieron en las instalaciones.






Los soldados argumentaron que se habían equivocado de lugar, pero durante todo el trayecto los soldados tomaron video y fotografías.
El convoy militar llegó hasta el estacionamiento de la Normal –en el municipio de Tixtla-, ubicado a un costado del comedor estudiantil.
Los normalistas calificaron los hechos como un acto de intimidación y hostigamiento, revelaron que fue la segunda ocasión que los soldados ingresaban a la escuela, el hecho quedó documentado por el periódico La Jornada el 31 de enero de 2014 en la “Irrumpen militares en la normal rural de Ayotzinapa; fue una equivocación, dicen” de la reportera Citlal Giles Sánchez.
El director del plantel, José Luis Hernández Rivera, indicó que los estudiantes fueron muy cuidadosos, ya que “pudo haberse dado una serie de golpes, balazos, tragedia, pero lo importante que no pasó nada y sobre todo se pide tener mucho cuidado porque el estado (de Guerrero) está viviendo tiempos difíciles”.
El representante del Comité Estudiantil de Ayotzinapa, Guillermo Hernández Castro, dijo que “ha habido varias ocasiones que han estado vigilando (los soldados) no sabemos con qué fines o a quién tratan de localizar; lo que no queremos es llegar a un conflicto con ellos, porque a la escuela no pueden entrar ni la Policía Federal, ni el Ejército”.
La duda es qué buscaba el comando del ejército que confundió la Normal Rural de Ayotzinapa con uno de los objetivos de investigación y trabajo de inteligencia militar, porqué habrían incursionado al menos tres veces en un año a las instalaciones educativas  que tienen un gran portón de identificación.
Un normalista de tercer año, que pidió omitir su identidad por razones de seguridad, reveló a La Silla Rota que en julio de 2014, militares ingresaron nuevamente por “equivocación” a las instalaciones de Ayotzinapa a tomar fotografías, por lo que a partir de ese mes ya cierran el portón de la Normal.
“El año pasado (2013) también entraron. A veces los soldados se paraban en el ‘arco’ y en la carretera que lleva a la Normal, también policías federales andaban seguido por Ayotzi”, contó el estudiante.
Entre el ejército y la normal rural de Ayotzinapa existía un antecedente. 
Ejército en Iguala
“De la carretera proveniente de Teloloapan y de todos ese lugar hacía Iguala, estaba una parte oscura, cuando escuchamos el ‘tableteo’ de los disparos, aproveche un momento, un rato en el que supuse que estaban cambiando de parque o los cargadores de sus armas y es cuando brinqué hacía la calle (Juan) N. Álvarez que va al centro donde estaban mis demás compañeros. Cuando llegamos a dos tres cuadras el Ejército ya estaba patrullando el lugar y nos decían: cállense, cállense, ustedes se lo buscaron, querían ponerse con hombrecitos pues ahora éntrenle y aguántense”, narró Omar García normalista de Ayotzinapa a la cadena Telemundo el 9 de octubre de 2014.
El testimonio de Omar García toma relevancia porque él aparece en una de las fotografías tomadas por el ejército el 27 de septiembre en la clínica Cristina, en la que auxilia a Edgar Andrés Vargas, quien recibió un disparo en la cara.
“Teníamos miedo y rabia a la vez, porque no podíamos ni hablar, no podíamos recibir llamadas, si alguien nos llamaba un militar se ponía ahí a escuchar primero, nos iba diciendo lo que tenía que decir, o sea, básicamente como encubriéndose pues, decían: si puedes recibir llamadas para que no se den cuenta que los tenemos pero no digas que te tienen los militares, tu di que estas bien. Algo así le decían a los compañeros que estaban recibiendo llamadas”, contó el también integrante del Comité Estudiantil de Ayotzinapa.
Omar García, estuvo presente en el segundo ataque –aproximadamente a las 00:30 horas- que sufrieron los normalistas en Iguala y es uno de los estudiantes que suele acompañar a los padres de familia en los eventos públicos, él ha denunciado en reiteradas ocasiones que esa noche el Ejército patrulló las calles de Iguala. 
“Ya ellos (los militares) llamaron a una ambulancia entre comillas, tomaron fotografías de todos, nos tomaron fotos a todos, incluso al compañero que estaba herido, dijeron ‘le vamos a tomar fotografías para que la ambulancia ya más o menos vaya tanteándole a qué viene, la gravedad del asunto’, la ambulancia nunca llegó, entonces de ahí los compañeros se dispersaron y me dejaron a mí y a otro maestro a cargo del compañero a riesgo de que nos mataran por las calles”, contó el joven normalista.
Días después, en una entrevista con MVS Noticias, Omar García señaló que los soldados le decían a los estudiantes: “denos sus nombres reales porque si no dan sus nombres falsos nunca los van a encontrar”.
Por meses esos testimonios del estudiante normalista fueron descartados y minimizados por las autoridades federales.
El 7 de noviembre de 2014, el entonces procurador Jesús Murillo Karam dejó ver durante la conferencia de prensa -recordada por el “ya me cansé”- que el Ejército fue omiso y no salió la noche del 26 de septiembre a las calles de Iguala.
“El Ejército, como todos los ejércitos del mundo se mueve sólo con órdenes, y que bueno, nada más le quiero hacer una pregunta –le dijo a una reportera-: ¿qué hubiera pasado si el Ejército hubiera salido en ese momento, ¿a quién hubiera apoyado? Obviamente a la autoridad constituida, hubiera sido un problema mucho mayor, que bueno que no salieron, y la Policía Federal tenía un pequeño destacamento que estaba fundamentalmente donde está la caseta (de la autopista)”, señaló.
Murillo Karam defendió y repitió ante cualquier cuestionamiento que no existían elementos en la investigación para inculpar o presumir la participación de elementos del Batallón 27 de Infantería en la desaparición de los 43 normalistas.
Arremetió nuevamente el 27 de enero de 2015, señaló que “no hay una sola evidencia de que haya intervenido el Ejército, ni una sola, las mismas declaraciones de los que hoy dicen que el Ejército fue, lo acusaban de omisión, las mismitas, no hay una sola, una sola, de la participación del Ejército, ni siquiera había un grupo”, dijo.
El 25 de febrero de 2015 el diario Milenio dio a conocer fotografías y algunos mensajes de la bitácora del Batallón 27 la noche y la madrugada en que fueron atacados los normalistas, los cuales revelan que los elementos castrenses si sabían de la presencia de los estudiantes de Ayotzinapa en Iguala.
 El mensaje 22632 fechado el 26 de septiembre de 2014 informó que “sobre la carretera Iguala-Chilpancingo, frente al Palacio de Justicia, ubicaron otro autobús, el cual fue detenido por dos patrullas de la policía municipal, los cuales, con palabras altisonantes, les mencionaron a los estudiantes que descendieran del autobús”.
Los partes militares publicados demuestran que el ejército sabía de la presencia de los estudiantes en Iguala y tomó conocimiento del ataque a los jóvenes.
 “Mensaje 22634. Urgente. Permítame informar a esa Superioridad que se obtuvo información de que ingresaron tres personas heridas por arma de fuego al Hospital General (…), al parecer estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, como a continuación se indica: A.- (Nombre tachado) presenta una herida por proyectil de arma de fuego en el brazo derecho. B.- (Nombre tachado) presenta una herida de proyectil de arma de fuego en una mano, habiéndosele amputado 4 o 5 dedos. C.- Una persona del sexo masculino en calidad de desconocido, quien presenta una herida de proyectil de arma de fuego en la cabeza”, se informó en el parte militar.
Fotografías, documentos oficiales y testimonios que revelan que el Ejército si salió esa noche del cuartel y que derriban la ardua defensa que hizo el ex procurador.
Un elemento que echa también por tierra que el Ejército no se enteró de los sucesos del 26 de septiembre es la presencia del coronel José Rodríguez Pérez, comandante del 27 Batallón de Infantería en el informa del DIF de Iguala y en la fiesta que ofrecían María de los Ángeles Pineda y José Luis Abarca. La Silla Rota tiene en su poder una fotografía que así lo demuestra. 





Casi dos meses antes de la desaparición de los 43 normalistas se registró un incidente entre habitantes y soldados en la comunidad de El Pericón en el municipio de Tecoanapa.
El 5 de agosto de 2014, la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), retuvo durante 24 horas a elementos del ejército mexicano para exigir un alto a la “campaña de hostigamiento” desatada desde hace varias semanas contra esa organización de vigilancia comunitaria. Una ofensa a las fuerzas armadas.
La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) cerró varios tramos carreteros de la Costa Chica, Montaña y Región Centro en solidaridad y apoyo a la UPOEG.
Alexander Mora Venancio, el único normalista el normalista identificado a través de los restos óseos encontrados presuntamente en el río San Juan, era originario de la comunidad de El Pericón.
Otros seis de los normalistas desaparecidos también perteneces al citado municipio guerrerense, quizá casualidad, pero es un dato que podría ser revelador. 
Recula SEGOB
A petición de los padres de los normalistas desaparecidos la Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República aceptaron que la búsqueda de los jóvenes se extendiera a las instalaciones militares, pero semanas después sin un argumento claro las dependencias federales informaron a los familiares que ya no podrían ingresar a los cuarteles.
El 13 de enero de 2015 el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos, y Luis Enrique Miranda Nava, subsecretario de Gobierno de Segob, sostuvieron una reunión con los padres de familia para conocer los avances del Caso Ayotzinapa y en la que los familiares reiteraron una solicitud de abrir una línea de investigación sobre la presunta participación u omisión de militares en los hechos.
Por la noche, en conferencia de prensa Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal expuso ante a los medios decomunicación los avances de la investigación. Horas después en la cuenta de twitter de la PGR (@PGR_mx) se publicaron mensajes afirmando que los padres de los normalistas podrían ingresar a las instalaciones, que los cuarteles militares están abiertos a los ciudadanos, y que el ingreso tendría que ser “de manera ordenada y respetuosa”.
“Al respecto, familiares de normalistas de #Ayotzinapa informarían fecha y hora para su ingreso a las instalaciones militares. #Iguala” escribió la dependencia federal en la red social.
Al día siguiente se anunció que también ingresaría una representación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos al Batallón 27 de Infantería para constatar que no se encuentran ahí los 43 estudiantes desparecidos. El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, reiteró que sólo se abriría el cuartel del Batallón 27 de Iguala.
Pero dos días después de la revelación de las fotografías tomadas por el ejército en Iguala a los normalistas de Ayotzinapa la noche de la agresión armada, la Secretaría de Gobernación cambió su decisión.
El 27 de febrero, la Segob informó a los padres de familia que no existían condiciones “como antes” para realizar el ingreso a las instalaciones militares.
Luis Enrique Miranda Nava, subsecretario de Gobierno, fue el responsable de transmitir la decisión a los familiares y abogados de los normalistas desaparecidos. El propio gobierno federal rompió su compromiso.
El propio Ejército protegió a su personal. Tras los hechos ocurridos en Iguala, Alejandro Saavedra Hernández, responsable de la 35 Zona Militar y de la que depende el 27 Batallón de Infantería, fue ascendido a General de División. Pareciera que fue reubicado con un ascenso para no ser investigado. 
Investigación al ejército
En entrevista con La Silla Rota, el representante legal de los padres de los 43 normalistas desparecidos, Vidulfo Rosales, aseguró que con la decisión del gobierno federal se pretende mantener al ejército como un “ente inmaculado” a pesar de que existen elementos para abrir una línea de investigación para conocer su participación u omisión.
“Esto tiene que ver con que el poder público no es monolítico, hay diferencia dentro del mismo y dentro de esas diferencias quienes están ganando son las posiciones duras y conservadoras, esas las representa el ejército mexicano, entonces queremos entender que las autoridades civiles decidieron una cosa y se comprometieron con los padres de familia, y ahora el ejército está tomando otra posición, obligando a la autoridad civil a supeditarse a las decisiones de los mandos militares, por eso hay una retractación, una variación y un cambio en las decisiones políticas”, indicó el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan. 
 Vidulfo Rosales descartó posibles modificaciones en el expediente de la desaparición de los 43 normalistas con la llegada de la nueva titular de la PGR, “es una decisión de Estado, de continuar con el rumbo que llevan estas investigaciones, no creo que la persona de Arely (Gómez) cambie sustancialmente el curso de la investigación”.
Dijo que hay pruebas que apuntan a que el ejército si salió de los cuarteles el 26 y 27 de septiembre en Iguala.
“(Las fotografías) son una evidencia de que ellos (los elementos del ejército) estuvieron patrullando, de que estuvieron en el lugar de los hechos, que estuvieron en Iguala en los momentos y en las horas que se cometió la agresión, pero no sólo eso, hay otros testimonios que también dan un elemento previo y contextual en el que dicen que el ejército tenía conocimiento de la operación de Guerreros Unidos y de la colusión de este con el presidente municipal (José Luis Abarca) y que protegieron y solaparon a este grupo delincuencial, esos dos elementos son fundamentales para abrir una línea de investigación”, explicó.
El representante legal de los padres de los 43 normalistas desparecidos indicó que los soldados encañonaron y tomaron fotografías a los estudiantes que solicitaron atención médica para los heridos en la clínica “Cristina”, por lo que continuarán con la exigencia de que se abra una línea de investigación hacia el ejército.
“Hay un conjunto de evidencias en el expediente, las fotografías pero también testimonios de los propios policías (municipales) que afirman tener conocimiento pleno que el comandante (José Rodríguez Pérez) del Batallón de Infantería protegió al narcotráfico, también el conjunto de testimonios de los estudiantes”, detalló Vidulfo Rosales.
Señaló que hay testimonios que apuntan a que el Ejército si salió del cuartel la noche de la agresión armada y de que conocía la operación del cártel de los Guerreros Unidos, por lo que de acuerdo con el representante legal existen elementos para investigar la participación u omisión.
“Hay dos bloques de testimonios. Un bloque de testimonios que rinden los estudiantes y que afirman a que vieron a los miliares patrullando la noche del 26 y la mañana del 27 (de septiembre). Y hay otro bloque de testimonios que rinden policías y delincuentes (detenidos) de Guerreros Unidos en los que dicen que el ejército sabía cómo operaba Guerreros Unidos y que brindó protección a este grupo”, expuso. 
Testimonios faltantes
El 23 de julio de 2015, al presentar el informe Estado de la Investigación del Caso Iguala, la CNDH solicitó a la PGR recabar y ampliar las declaraciones de nueve elementos del Ejército. De ellos
Los testimonios y la narrativa de los militares ayudarían a encaminar la investigación, ya que aportarían elementos sobre la “Ruta de la desaparición”.
El punto 9 de las observaciones y propuestas del Organismo Nacional, establece que cuatro elementos soldados poseen información relevante de los ocurridos.
“…En seguimiento a la dinámica de comparecencias de personal militar en este asunto, se estima que, respecto de 4 elementos cuya actividad estaba enfocada a la recepción de información sobre el acontecer cotidiano en la vía pública relacionado con la seguridad, sería conveniente su comparecencia porque, a través de sus testimonios, podría precisarse el contenido de los reportes generados en la sucesión de los hechos que se investigan”, se detalla en el documento. 
Y agrega que se requiere de las declaraciones de otros cinco elementos del Batallón 27:
“En similar sentido, se considera que las comparecencias de los 3 militares que con posterioridad acudieron a los lugares de las agresiones, pudieran aportar mayor información relacionada con la recolección de evidencias de los hechos. Adicionalmente, se sugiere la comparecencia de 2 elementos militares, uno que rendiría testimonio relacionado con actos del entorno prevaleciente la tarde-noche en que sucedieron los hechos y, otro, que podría rendir declaración sobre las circunstancias tangenciales en que acontecieron pero que pudieran tener relevancia para la investigación”.
También, la CNDH pidió a la Secretaría de la Defensa Nacional información sobre quiénes de los 43 desaparecidos en los hechos de Iguala pertenece o ha pertenecido al Ejército. La información ayudaría no sólo para integrar las fichas de identidad faltantes, sino para aclarar si el soldado-normalista realizada estudios o era parte de una red de espionaje del Ejército en la Normal de Ayotzinapa.
La PGR informó que aceptaba las observaciones y propuestas hechas por la CNDH, sin embargo, se ha descartado abrir una línea de investigación hacía la participación u omisión del Ejército en Caso Ayotzinapa.
Fuente.-LaSillaRota.

Dejo el "GOBIERNO INTACTA la RED CRIMINAL del CHAPO"...y en el "pecado" venia la penitencia.


Un documento de inteligencia de la Secretaría de Marina fechado en marzo de 2014 enlista una red de 242 compañías y al menos 203 empresarios y prestanombres –incluido un primo del expresidente Vicente Fox– que manejaban negocios legalmente registrados y sustentaban el enorme poder financiero del Chapo Guzmán. 
De acuerdo con el reporte, al que tuvo acceso este semanario, estaban por intensificarse las acciones contra las personas ahí señaladas, pero la Marina no actuó y ahora el capo está libre.
En marzo de 2014, días después de la detención del Chapo Guzmán en Mazatlán, Sinaloa, en las áreas de inteligencia de la Secretaría de Marina (Semar) se elaboró un documento que se refiere a una investigación sobre los contactos que el capo utiliza para su protección, “así como de las redes y los operadores financieros a su servicio a través de los cuales ha podido lavar cientos de millones de dólares en los últimos 13 años”.
Este semanario tuvo acceso a ese análisis, según el cual forman parte de la red 242 empresas registradas en México y al menos 203 empresarios y prestanombres. Entre los señalados directamente está Gabriel Quesada Suárez, primo del expresidente Vicente Fox y representante del gobierno de Jalisco en la Ciudad de México durante seis años (2007-2013) a petición del guanajuatense.
“La intensificación de las investigaciones no se centra únicamente en las redes y actividades del Chapo –aclara el documento de la Semar–, sino también de los principales mandos del Cártel de Sinaloa, fundamentalmente Ismael Zambada, El Mayo; Juan José Esparragoza Moreno, El Azul; Dámaso López Núñez, El Licenciado y su hijo Dámaso López, El Mini Lic, entre otros.”
Por lo tanto, agregaban los redactores, “se espera que en el transcurso de las próximas semanas se asesten nuevos golpes contundentes a este cártel, con detenciones de varios de los principales, así como de sus cómplices, prestanombres y lavadores de dinero”.
Pero eso no sucedió en los 17 meses que El Chapo permaneció tras las rejas: precisamente sus amplias redes de lavado de dinero y protección le permitieron fraguar su salida del penal de máxima seguridad del Altiplano, el sábado 11.
En junio de 2014 esta reportera, a través de la Ley Federal de Transparencia, hizo solicitudes de información a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para conocer el número de empresas aseguradas, intervenidas o decomisadas al Chapo, sus familiares y socios, o relacionadas con el Cártel de Sinaloa, incluidos sus nombres y las fechas en que fueron afectadas.
La SHCP respondió que esa era competencia de la PGR, y ésta que la información era “inexistente”.
El análisis de la Semar tiene una clara influencia del gobierno de Estados Unidos, pues incluye varias empresas y personas boletinadas por el Departamento del Tesoro desde hace años como parte de la red criminal del Cártel de Sinaloa. Por ese motivo se les prohíbe a ciudadanos y empresas de ese país hacer negocios con dichas compañías.
Desde 2008 la Marina tiene una estrecha relación con los departamentos de Defensa y de Estado del vecino país, tras la firma de un convenio de colaboración signado por el entonces titular de la Semar, Francisco Saynez, y el subsecretario del Departamento de Defensa, Paul Mc Hale, el cual fue filtrado por Wikileaks.
Para el gobierno estadunidense la Semar es la institución más confiable en México. Con ella ha organizado operativos como el del asesinato de Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca, Morelos, en diciembre de 2009, y la recaptura del Chapo Guzmán en febrero de 2014.
Según la Marina, esta es la red criminal directamente vinculada con Guzmán Loera.
Hijos y lugartenientes
En el documento se explica que ninguno de los hijos del Chapo con conocida participación en el Cártel de Sinaloa tuvo alguna posibilidad de sucederlo en el manejo de su facción.
Sobre Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Guzmán Loera y de su primera esposa, Alejandrina Salazar Hernández, se afirma: “A pesar de que forma parte del círculo más cercano del Chapo, se considera que no tiene la capacidad ni la fuerza suficiente para hacerse con el control de este cártel”.
Acerca de su hermano menor, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, se señala: “Igualmente carece de la capacidad y fuerza para tomar el control de este cártel”. El otro notorio hijo del Chapo es Ovidio Guzmán López, a quien procreó con Griselda López Pérez y que, según la inteligencia de la Marina, “no tiene peso significativo al interior del cártel”.
Tras la captura de Guzmán Loera, la Semar consideraba a Dámaso López Núñez, El Licenciado, de 53 años, “uno de los operadores más cercanos” del capo, como posible sustituto en su facción del cártel.
Excomandante de la Policía Estatal de Sinaloa, era subdirector de Seguridad en el penal federal de Puente Grande cuando Guzmán Loera tomó el control del mismo y escapó en 2001. El padre del Licenciado, Dámaso López García, era un terrateniente de Culiacán y formaba parte de la cúpula estatal del PRI.
En cuanto a Dámaso López Jr., El Mini Lic –hijo del Licenciado–, es uno de los principales mandos de Los Ántrax, “grupos de sicarios al servicio del Cártel de Sinaloa que se caracterizan por su violencia y crueldad (…) Es ahijado del Chapo Guzmán y uno de sus colaboradores de más confianza. Se inició desde adolescente en el narcotráfico y tiene actualmente 28 años”, indica la Marina.
Igualmente señala a Cenobio Flores Pacheco, quien también se hace llamar Luis Fernando Castro Villa, como jefe de plaza del Chapo en Mexicali y en la zona fronteriza de Sonora. El semanario Zeta lo ubicó en la célula de Gonzalo Inzunza, El Macho Prieto, presuntamente abatido por los marinos en Puerto Peñasco, Sonora, en diciembre de 2013.
A Armando López Aispuro se le ubica como el jefe de plaza en San Luis Río Colorado, Sonora; a Felipe de Jesús Sosa Canizales, El Gigio, en Nogales, Sonora, y a José Javier Rascón Ramírez, El Khadafi, en Agua Prieta. Todos ellos fueron boletinados en mayo de 2013 como gente de Guzmán Loera por el Departamento del Tesoro estadunidense, a través de su Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).
Los operadores financieros
De acuerdo con el documento de inteligencia de la Marina, Alejandro Flores Cacho, también conocido como Abel Robles Valdez, es uno de los operadores financieros del Chapo. Su nombre fue mencionado por primera vez como tal por el Departamento del Tesoro en octubre de 2010, con sus principales cómplices y 18 empresas.
“Opera desde hace años una extensa red financiera al servicio del Chapo Guzmán –indica la Semar–. Asimismo, ha sido uno de los responsables de la transportación aérea de este cártel, tanto de drogas como de los mandos.”
En octubre de 2012 el Diario Oficial de la Federación publicó un edicto en el que se informa a Flores Cacho que la PGR inició un procedimiento de extinción de dominio sobre tres propiedades suyas en la capital de Chihuahua: dos en el fraccionamiento Quintas del Sol y otra en Haciendas de Santa Fe.
“En México las empresas que opera Alejandro Flores Cacho se ubican principalmente en Baja California, Morelos, Distrito Federal, Estado de México y Chihuahua. Esta red viene siendo monitoreada desde hace varios meses y se han iniciado ya acciones legales sobre algunas de las empresas de esta red, aunque se espera que éstas se intensifiquen en breve”, se indica en el documento de la Semar, pero no hay registros de que esto haya sucedido.
Entre las firmas que se mencionan están JR Controladora de Restaurantes, que en 2005 estaba dada de alta por la SHCP en el padrón general de importadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT) con el número 255242. El 21 de octubre de 2013, en la Gaceta Oficial del Distrito Federal se publicó la liquidación de dicha empresa en ceros. El liquidador fue Javier Román Vélez Paz.
También aparece la compañía Espinosa, Montenegro y Asociados, S.A. de C.V., que también formó parte del padrón de importadores y en 2005 fue rechazada por no presentar los pagos provisionales de impuestos.
Capacitación Aeronáutica Profesional, S.C., inició operaciones en el aeropuerto de Cuernavaca, Morelos, en 2004 y fungía como academia para pilotos. Desde hace años se sabe que el aeropuerto de esa ciudad es un centro de operaciones del Cártel de Sinaloa, del cual ahí descarga droga y dinero.
Actualmente la compañía aparece en una lista de la Dirección General de Aeronáutica Civil, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), con el permiso L-46, correspondiente a escuelas de capacitación y adiestramiento. Para ello registró una dirección en el Distrito Federal.
En el mismo caso está Mantenimiento, Aeronáutica, Transporte y Servicios Aéreos, S.A. de C.V. (MATSA), que opera en el Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México.
Su manejo está a cargo de Administradora Mexiquense del Aeropuerto Internacional de Toluca (AMAIT), cuyo socio mayoritario es el controvertido consorcio español OHL y el minoritario es el gobierno mexiquense, que se encarga de la administración.
Aero Express Intercontinental, S.A. de C.V. (AEISA), con sede en el Distrito Federal, aparece en la Relación de Sociedades Inscritas en el Registro de Empresas Transportistas de Mercancías en Tránsito, de la Administración de Recintos Fiscalizados del SAT, entre las autorizadas para operar en las aduanas de Guadalajara, así como en la Ciudad de México y su aeropuerto internacional.
En 2003 fueron detenidos por la PGR sus dueños, José Widoblo Hernández y Antonio Anaya Silva, acusados de tráfico de droga y lavado de dinero. Entonces no se les asoció con el Cártel de Sinaloa. La empresa sigue operando en la calle Oriente 158, número 390-E, en el Distrito Federal, con Gustavo Ibarra Sánchez como gerente general y Widoblo Hernández como administrador.
Quien aparece como contacto de dicha empresa es Onésimo Amaya Alemán. Éste tiene la cédula 1320976 como profesional técnico en siderurgia del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica. También fue boletinado por la OFAC y, según la Semar, sería detenido tras la captura de Guzmán Loera en febrero de 2014, lo cual no ocurrió.
Como parte de esa red financiera se menciona a Arturo Ruiz de Chávez Martínez, licenciado en derecho y apoderado legal de las empresas de Flores Cacho. Se anuncia como integrante del bufete de abogados Martínez y Ruiz de Chávez y Asociados, así como representante de la asociación civil Promotora de Exposiciones de la Frontera Sur, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
También se señala a Arturo Massa Camacho, Diana Lorena Toro Díaz –la esposa colombiana de Flores Cacho, detenida en 2006 por no haber declarado su verdadera nacionalidad y por delincuencia organizada–; Javier Flores Cacho, hermano de Alejandro; Jair Fernando Urrea Lenis, y Óscar Arturo Jasso Rocha y Enrique Torres Gómez, identificados como “pilotos y responsables del manejo de las aeronaves de este grupo delictivo”.
Según el documento de la Marina, también es parte de la red Jorge Luis Llanos Gazia, de origen colombiano pero con ciudadanía mexicana, quien fue señalado por el Departamento del Tesoro desde 2011, junto con Agustín Reyes Garza, Don Pilo. Se detectó que ambos, hoy prófugos, tienen vínculos con la empresa Basaltos Tonalá, dedicada a la venta de materiales de construcción en Jalisco.
Los proveedores y el primo de Fox
Piezas clave en la red financiera son Ezio Benjamín Figueroa Vázquez y su hijo Hassein Eduardo Figueroa, acusado en una Corte de Distrito estadunidense, en Virginia, de lavado de dinero y tráfico de precursores químicos para la elaboración de metanfetaminas.
Se señala en el documento de la Marina que primero trabajaron para el Cártel de Los Valencia, pero cuando éste se deshizo empezaron a colaborar con El Chapo. “A finales de 2011 Enzo Benjamín Figueroa fue capturado en México”, relata, pero su hijo “siguió adelante con el tráfico de precursores químicos y la red de lavado de dinero, encontrándose actualmente prófugo”. Además, la Semar enlista 16 empresas boletinadas por Estados Unidos en abril de 2012, contra las que ya preparaba “acciones”.
Entre otros objetivos, “también se investiga actualmente a Gabriel Quesada Suárez, primo del expresidente Vicente Fox Quesada y exrepresentante del Gobierno de Jalisco en el DF –indica el informe de inteligencia de la Semar–. A Quesada Suárez se le vincula con una red de lavado de dinero a favor del Cártel de Sinaloa operada por Saúl Saucedo (a) El Ingeniero, de acuerdo con el expediente 12-cr-02106, radicado en la Corte del Distrito Oeste de Texas, con sede en El Paso”.
Es la primera vez que se sabe de una investigación del gobierno mexicano sobre Quesada Suárez. El 23 de enero de 2014 se le mencionó en el expediente 12-cr-02106, radicado en El Paso, Texas, como presunto cómplice de una operación para lavar 600 millones de dólares en Estados Unidos.
La operación era encabezada por el abogado mexicano Marco Antonio Delgado Licón, expareja sentimental de la primera esposa de Fox, Lillian de la Concha, y que el 24 de enero de 2014 fue sentenciado a 20 años de prisión por la Corte de Distrito Oeste de Texas.
En un documento fechado el día antes de la sentencia, el fiscal de Distrito Robert Pitman refirió que, a decir de Delgado Licón, “si alguien estaba involucrado en el tráfico de drogas era Quezada (sic)”.
Registros de la SCT indican que el primo de Fox tiene la concesión de la academia Aviación Integral Regional (Aire), que opera en el aeropuerto Jorge Jiménez Cantú, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
fuente.-

!!! YA VALISTE MADRE !!! ...el caso del "TENIENTE MENDOZA"


Luego de despojarlo de casi medio millón de pesos en efectivo y de otros valores, el teniente Juan Carlos Mendoza Ortiz le apuntó al empresario con su arma y, ante la risa burlona de otro militar, sentenció: “Ya valiste madre”.
Sucedió el mediodía del 6 de marzo. El lugar: un retén del Ejército en el Circuito Exterior Mexiquense, en los límites con la Ciudad de México.
El contratista de la construcción había retirado minutos antes 428 mil pesos de la sucursal de Banamex en el aeropuerto capitalino, que ese mismo día le habían depositado, y se dirigía a una obra en Ecatepec, Estado de México, cerca de Plaza las Américas, donde tenía previsto pagar a proveedores y empleados.
No pudo hacerlo: los militares lo secuestraron, amenazaron y robaron a campo abierto y a la luz del día.
Y a casi cinco meses de los hechos, luego de vencer el miedo a que se cumplieran las amenazas de desaparecerlo y de matar a su familia si denunciaba, la Procuraduría General de Justicia Militar y la Procuraduría General de la República (PGR) nada han hecho para devolverle su dinero ni para castigar a los militares criminales, pese a que están plenamente identificados.
Más aún: el teniente Mendoza Ortiz y tres de sus presuntos cómplices –Juan José Durán Cárdenas, Enrique Gutiérrez Martínez y Jonathán Martínez Fuentes– están presos en el Campo Militar Número Uno, acusados del secuestro de otro empresario. Pero el Ministerio Público castrense y la PGR ya ni siquiera atienden a la víctima.
La pesadilla para el empresario, cuya identidad consta en las averiguaciones y que aquí se omite por razones de seguridad, inició aproximadamente a las 12 horas del pasado 6 de marzo cuando circulaba, a bordo de su camioneta Dodge Durango blanca, por el Circuito Exterior Mexiquense.
Al aproximarse a la caseta de cobro, a la altura de la avenida Carlos Hank González, vio un retén militar y de policías del Estado de México, quienes le hicieron la indicación de orillarse.
Un soldado le pidió identificarse y le preguntó hacia dónde se dirigía y a qué se dedicaba. Cuando respondía a las preguntas otro militar, encapuchado y con lentes oscuros, le pidió bajarse del vehículo para revisarlo; al hacerlo, ubicó una bolsa negra de plástico.
De inmediato, el soldado encapuchado le arrebató al empresario las llaves de la camioneta y le ordenó que subiera en el asiento del copiloto, mientras que él ocupó el lugar del conductor, siempre bajo la custodia de otro militar armado.
El encapuchado le preguntó al empresario qué traía la bolsa; éste respondió que era dinero en efectivo, 428 mil pesos, para pagos de nómina y proveedores, pues es contratista en el ramo de la construcción. Le mostró su teléfono, donde constaba que esa mañana le habían hecho el depósito y la hora en la que él hizo el retiro.
“En ese momento me arrebata de mis manos mi teléfono para quedar incomunicado, lo empieza a revisar y al mismo tiempo me empieza a decir que era un delito federal transportar esas cantidades de efectivo y que para él eran de procedencia ilícita”, declaró el empresario, primero ante la justicia militar y luego ante la PGR.
Consta en la averiguación previa PGR/SEIDO/UEDICS/171/2015, iniciada por el agente del Ministerio Público Federal Gustavo García Contreras, y en el expediente SC/83/2015-VII, levantado por el mayor René Catana Méndez, agente investigador militar, cómo el soldado encapuchado amenazó al empresario con llevarlo ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO):
“(El militar le dijo) que él era la autoridad en ese momento e indicándome que su papá era general y que también tenían empresas y sabían todo acerca de movimientos bancarios. Yo insistiéndole que el dinero era de procedencia lícita. Él no me hacía caso y refería que me iban a poner a disposición. Este sujeto me empieza a amedrentar diciéndome que me iba llevar la chingada y que gracias a mí se iba a colgar una medallita a su favor.”
El militar hizo una pausa para hacer una llamada, con el teléfono del empresario, a alguien que llamó “jefe” y, al colgar, le pidió entregarle su cartera, reloj y una cadena de oro, mientras le decía que le daría la oportunidad de acreditar el origen del dinero, pero de lo contrario, dijo, “iba a cargarme la chingada”.
Sólo para eso le devolvieron al empresario su teléfono: Llamó a su cliente y, cuando comenzaba a hablar con él, el militar le arrebató el aparato para hablar con aquél y ordenarle que llegara en 10 minutos.
En ese momento otro militar sin capucha, al que identifica sin dudar como el teniente Juan Carlos Mendoza Ortiz, subió a la camioneta en el asiento trasero. “Me apunta con su arma y me dice que ya había valido madres y que no me pusiera pendejo”.
El despojo
En la espera, según el testimonio del empresario, el otro militar le decía que con él se iba a colgar “una estrellita”, porque “estaban agarrando puro ‘pendejo inocente’. Después de eso intenté bajarme de mi camioneta por temor a cada una de las cosas y amenazas que decía. Acto seguido, me grita diciéndome que no me bajara, que él era la autoridad y que me iba a esposar y a meterme un ‘pinche plomazo’”.
Cuando el cliente del empresario llegó, acompañado de un abogado, los militares les dijeron que sólo querían hablar con uno de ellos. Tras varios minutos de diálogo con el litigante, éste le comunicó al empresario retenido que, para no consignarlo ante la SEIDO, debía entregar 80% de los 428 mil pesos.
“Se nos hizo muy descabellada esa oferta, ya que no era dinero ilícito”, expuso la víctima, a quien los militares decían que ellos tenían todo controlado y que “literalmente estábamos en sus manos, refiriendo que si no hacíamos caso nos iban a desaparecer a todos”.
En su declaración, asentó: “Sin tener otra opción, decidimos otorgarles ese dinero que solicitaban, ya que después de amedrentarnos y de sus amenazas temíamos por nuestra integridad. Inmediatamente me piden que vayamos a mi vehículo, al cual se suben los dos militares y yo. Adentro del mismo toman la bolsa de dinero y sólo me dejaron aproximadamente 35 mil pesos en la bolsa”.
Antes de dejarlo libre, los militares se negaron a devolverle sus pertenencias y lo amenazaron: “Diciéndome que si hacía algo en contra de ellos, ya tenían registrados todos mis movimientos e iba a ir a mi casa a matar a todos y a cada uno de mi familia”.
Pero, a pesar de los consejos de amigos y familiares para que se olvidara del asunto, y aun contra su propio temor de que podría haber represalias contra él y su familia, el empresario presentó la denuncia ante la Procuraduría General de Justicia Militar, el 12 de marzo, y luego lo hizo ante la PGR.
Además, el mismo día en que presentó la denuncia, envió al secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, un escrito en que detalla cómo ocurrió lo que él define como robo, secuestro y amenazas a manos de los militares.
La respuesta llegó una semana después, el 20 de marzo, firmada por el general brigadier Juan Roberto Sánchez Fragoso, jefe de la Sección Primera del Estado Mayor de la Defensa Nacional, y es escueta: “Esta Secretaría tomó nota de sus señalamientos y se realizan las acciones a fin de proceder conforme a derecho”.
Pero han pasado los días, las semanas y los meses, y ni la justicia militar ni la civil han resuelto nada…
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sábado, 25 de julio de 2015

Quien es la MANO DERECHA del CHAPO ?


«La velocidad del jefe es la velocidad del equipo»
  Lee Iacocca .

En los últimos días se han difundido muchas imágenes del túnel utilizado por Joaquín Guzmán Loera para escapar del penal del Altiplano. A través de las transmisiones observamos el bien construido subterráneo: “la mayor obra del sexenio”, dicen algunos burlones. ¿Quién será el efectivo director de operaciones que ejecutó con tanta precisión las órdenes del líder del Cártel de Sinaloa? 
Lo más probable es que el señor Guzmán tenga —por lo menos— una mano derecha, una persona de toda su confianza quien lo apoya en tareas tan importantes, precisas, prudentes y secretas como requieren el trasiego de drogas, el lavado de dinero y los planes de escape de un reclusorio de máxima seguridad. «Se necesitan dos piedras para hacer fuego», previene L. M. Alcott. 

Gran eficacia tendrá el operador de don Joaquín. Más, si consideramos la fama de los servicios relacionados con la construcción: albañiles que llegan tarde porque amanecieron crudos, sindicatos amañados que exigen cuotas para seguir edificando, permisos del municipio, “incentivos” económicos para que conecten la luz y el agua, poca mano de obra calificada y muy, muy importante, retrasos en los tiempos de entrega. Con todo, al colaborador de “El Chapo” nada lo detuvo. Si lo dejan unos días más, hasta pantallas planas con Sky habría colocado. Ya nos dirá Manpower dónde encontrar ejecutivos tan fieles y cumplidores. 
En la historia, la literatura y el cine encontramos entrañables y más positivos ejemplos de complicidades: Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y el Doctor Watson, Batman y Robin (¡y Alfred!), Tintán y su carnal Marcelo, Viruta y Capulina, Shrek y el burro. Por si alguien aún subestima la relevancia de los equipos. 

El “CEO” Joaquín Guzmán, como lo han nombrado algunos medios de comunicación, tiene buenos colaboradores. El éxito de su empresa no solo radica en la solidez de la marca, innovación y uso de tecnología de punta, omnipresentes canales de distribución y calidad del producto; también el reclutamiento de sus colaboradores es estratégico. ¡Esos sí son recursos humanos valiosos! ¿Ya estarán las escuelas de administración estudiando el caso?
Como bien lo expuso Daniel Blancas en La Crónica de hoy, el poder del Cártel del Pacífico no disminuyó durante la estancia de Guzmán Loera en la cárcel. Por el contrario, el grupo consolidó el posicionamiento a través de sus células: los Mayos, los M, los Ántrax, Fuerzas Especiales de Dámaso, los Coronel, los Cabrera Sarabia, Gente Nueva, los Salazar, los Dámaso y los Flores Cacho. ¡Qué barbaridad! Todo un grupo de directores generales impulsando la organización. ¡Cuántas corporaciones —especialmente las públicas— serían imparables con la solidez de estas lealtades! El éxito de “El Chapo” y su grupo es tal que hasta asesoría le han solicitado para componer la línea 12 del Metro. 

Aunque desafortunadamente para actividades ilícitas, tal vez Joaquín Guzmán y su organización asimilaron importantes ideas sobre el trabajo bien articulado. Por ejemplo, que «la fortaleza del equipo es cada miembro individual. Y la fortaleza de cada miembro es el equipo», decía Phil Jackson. En la misma línea, el fundamental papel del líder, pero también de quien —en un segundo nivel— da vida a las ideas del jefe. Porque todos quieren mandar, un buen perfil de “segundo de a bordo” es imprescindible y difícil de encontrar. 

Aunque más de alguna enseñanza de alta dirección nos dejan las Industrias Guzmán, la organización del Cártel de Sinaloa únicamente fue pretexto para pensar la importancia de los equipos. La ironía de estas líneas es evidente. El narcotráfico y la corrupción son nocivas actividades que deben enfrentarse. Venenos sociales cuyo combate, además, mantiene grandes áreas de oportunidad. 

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CAE en "MONCLOVA" LIDER ZETA de NUEVO LAREDO.


Elementos del Grupo de Armas y Tácticas Especiales (GATE) y de la Policía Acreditable detuvieron en la ciudad de Monclova a Ignacio Torres Avedeño, quien se identificó como jefe de plaza de un grupo de la delincuencia organizada en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Monclova,Coah.-25/Jul/2015 Por medio de un comunicado se informó que junto con Torres Avedeño “El Cepi”, (quien aparece con barba en la fotografía), fue detenida otra persona que se identificó como Mariano Nájera Sifuentes y que manifestó ser escolta del primero; a ambos se les aseguró un vwhiculo marca Ford, Modelo Lobo, de color negro; diversas armas, entre ellas un lanzagranadas, cartuchos, dosis de droga así como dinero en efectivo.
La captura del presunto delincuente se dio como resultado de un trabajo de inteligencia de ambas corporaciones y permitió que durante el mismo no se hiciera un solo disparo, se informó en el escrito.
Los hechos ocurrieron la tarde del pasado viernes sobre el Bulevar Harold R. Pape, en su cruce con la calle Nogal, cuando los presuntos delincuentes fueron detenidos por los elementos del GATE. Al momento de la detención, ambos portaban armas de fuego, entre ellas una Colt All American, calibre 9 mm, modelo 2000 con un cargador abastecido con 10 cartuchos, así como un arma larga, marca Bush master calibre 5.56 mm con un cargador abastecido con 30 cartuchos útiles.
Al hacer una revisión del vehículo, los elementos policíacos localizaron además dos bolsas de plástico con 2.75 kilogramos de hierba verde seca, con las características de la mariguana y con 50 bolsitas con cocaína y 10 mil pesos en efectivo.
Igualmente, un lanzagranadas y un arma corta, de la marca COBRAY calibre 9 mm abastecido con 20 cartuchos útiles.
A Torres Avedeño se le aseguró también una licencia de conducir falsa, a nombre de Juan Carlos Torres García, con domicilio en la colonia Buenos Aires de la ciudad de Monclova.
Ambos señalaron pertenecer a un grupo de la delincuencia organizada y dedicarse a la distribución de droga así como a privar de su libertad a personas identificadas con otros grupos delincuenciales.
Debido a la peligrosidad del detenido, la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) atrajo el caso, quedando los presuntos delincuentes a su disposición.

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SEDENA le "TUMBA" 9 VIDEOCAMARAS mas al "CDG" en REYNOSA...la "guerra electrónica".


El Grupo de Coordinación Tamaulipas dio a conocer que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedenaadscrito a la Octava Zona Militar y Policía Militar, detectaron y desactivaron otras nueve videocámaras instaladas por un grupo delincuencialque opera en el municipio de Reynosa.
Imagen.-El Norte
Reynosa,Tam.-25/Jul/2015 La desactivación de este sistema clandestino de video vigilancia fue posible mediante dos operativos realizados el viernes 24 de julio del presente año en dos colonias distintas de ese municipio fronterizo.
El primer operativo se realizó en las calles Río Bravo, Tres Picos, Oriente Tres e Independencia de la colonia Las Fuentes Sección Lomas, donde personal de la Defensa Nacional que efectuaba patrullaje, detectó seis videocámaras con las que el grupo delincuencial vigilaba esas calles, accesos a domicilios y la Secundaria Técnica No. 60.
El segundo operativo se realizó sobre el Bulevar Miguel Hidalgo y calle Bella Vista de la colonia Casa Bella, donde personal de la Policía Militar detectó tres videocámaras que utilizaba un grupo delincuencial para vigilar el movimiento en ese sector.
En ambos casos, las videocámaras fueron detectadas montadas en postes de la Comisión Federal de Electricidad y Teléfonos de México, siendo desinstaladas y puestas a disposición de la delegación de la Procuraduría General de la República.
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EL "TORO" junta a CAPOS del CDG -TAMAULIPAS en REYNOSA" y paran su "GUERRA INTERNA""...otros aun se oponen.


En una muestra mas de que la "paz" y la ansiada Seguridad  mas de las veces esta mas vinculada a la armonia que pueda privar entre "Carteles" y sus facciones  que propiamente a su combate ,así se desprende del trascendido que presume y da por hecho que en el "Cartel del Golfo" en Tamaulipas  han decidido poner fin a la serie de "enconos" internos que derivaron en su "guerra interna" llena de múltiples enfrentamientos y perdida de vidas humanas entre ellas la de inocentes en todo el  corredor fronterizo Reynosa-Matamoros.

Reynosa,Tam.-25/Jul/2015 Sin embargo y como ocurre siempre en este tipo de arreglos,hay muchos que le siguen apostando a la "guerra' porque de ese caos obtienen beneficios,son aquellos que se gratifican con la agenda de violencia simplemente porque de la paz no obtienen nada,son grupúsculos que se sienten desplazados y ahora contrariados bajo la consigna del "arreglo" por lo que se presume seguirán trabajando en contrario buscando resquicios que les permitan retomar el camino de los violentos...así se entiende de la DENUNCIA CIUDADANA que a nivel de infidencia pone a relieve los manejos de los últimos días en el CDG que tal vez pasaron desapercibidos para la "Inteligencia Oficial",pero no inadvertidos para esa inteligencia colectiva y callejera que todo lo ve ,sabe y  escucha y que ahora los expone para vulnerarles la impunidad de la que gozan haciéndoles caro su devenir delictivo....en ella se advierte animadversión hacia el hoy líder del CDG apodado el "TORO" quien congrego a las cúpulas del "Cartel" presuntamente el jueves de la semana antepasada en la ciudad de Reynosa y de ella emanaron  instrucciones para "cesar" el fuego entre facciones del mismo cartel que estaban enfrentadas,líderes de los distintos grupos ahora se sabe accedieron a la petición la que sin embargo podría no cristalizarse del todo si atendemos al texto de la enésima DENUNCIA CIUDADANA...aqui el TEXTO INTEGRO:


..."  el toro ordeno parar la guerra pero como dice una cosa dice otra el siempre ha sido así  empieza con una guerra y siempre se hecha para atrás aquí en rio bravo la guerra la inicio el y fue quien hizo las primeras juntas y el las dirijio por ordenes del comadnate gafe que eran los que quería pelear y juntaron a todos y  era para lo mismo para seguir peleando con la plaza de matamoros y cuando según ya estaban  adentro y a punto de agarrarla se dejo enguilar por el Cleofás y el loquillo  diciendoles que ordenaba el comandate gafe que se apoyara la guerra ya con casi un centenar de  muertos y que no iban a dejar caer la bandera del cdg y le seguiria nico por Gonzales Villareal y la gente del Moustro por valle hermosos  que ya estában adentro y ahora  hace  otra reunión el Jueves pasado en Reynosa con toda la clica de todo el estado  y a puro pesado les ordeno parar las broncas  para esto ya había quitado  la plaza de rio bravo al 98 que le  decía que matamoros ya estaba ganado  y todo para que el toro se eche pa atrás y siga  de padrote con las viudas de los comandantes que ha corrido  como al Comandate Boludo que es un asco  da la vieja que se esta metiendo con el toro por unos cuantos dólares asi  coma la vieja del Comandante tachas para eso los mato para eso quieren el poder para joder pero muchos ya no estan de acuerdo  y en eso de la paz menos así que no le crean mucho al marciano este que no tiene palabra y desde la muerte  del joto del comandante Beto que seguro ya se le  olvido  ahora hasta sus sobrinos son sicarios los hijos de beto igual al papa y al tio todos drogadictos ya an  matado  decenas de hombres y mujeres así que cual orden cual paz quiere meter  no tiene vergüenza ni esos guercos  pendejos peores que el´pumilla que tanto les molestaba que fueran caga palos si los  sobrinos del toro están peores y asi maten a todo el pueblo de  Camargo y las viejas de su joto papa y su hermano ya no lo ban arevivir ya basta con esta  gente que que todo mundo conoce pero que no denuncia ya estamos cansados de estas muertes de gentes que centimentalmente se enrolan con alguno de ellos ya basta y ponganlas  en su lugar a esos hijos del maricas de su hermano beto  que ni a su familia arregla y así el  Toro  quiere seguir dando ordenes y diciéndoles a los demás comandates que se alineen mejor porque no alinea  a sus sobrinos sicarios por que sino se los van aterrizar pronto ya mando también imponer al  metro 90 Choco en rio bravo y  nomas llega a mandar y quieren que le sigan  rindiendo cuentas ya son muchos los inconformes y ni duden que también hagan alianzas hasta con el mencho con tal de  seguirle a la guerra que dicen ya arreglo el toro de palabra y es lo que menos tiene ya lo verá hasta el que es cegaton...."