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lunes, 31 de agosto de 2026

«TAQUITOS, CAFÉ y VIDA HONRADA: EXPANSIÓN FAMILIAR de DON MENCHO dejó HUELLAS en CALIFORNIA»… identidades falsas y millones en efectivo.


La expansión familiar del imperio del ‘Mencho’ también dejó huellas en California: una taquería, una cafetería, ranchos y mansiones donde, al parecer, el emprendimiento venía con escolta de relojes de lujo, identidades falsas y millones en efectivo.

En Hemet, California, Marín Oseguera Cervantes —hermano de Nemesio Oseguera, el ‘Mencho’, fundador del CJNG— pasó de declararse en bancarrota en 2013, con 117.000 dólares de deudas y apenas 38 dólares en el bolsillo, a inaugurar tres años después la Taquería El Toro. El milagro empresarial incluyó una casa valuada en más de medio millón de dólares, mientras el antiguo instalador de granito y su esposa, entonces niñera, lograban salir del hoyo financiero con una rapidez que haría sonrojar a cualquier gurú de inversiones.

El negocio abrió en 2016 sobre la avenida Florida, en Hemet, con el clásico menú que nunca falla: tacos de asada y carnitas estilo Michoacán, birria, menudo, burritos, tortas, quesadillas y mulitas. El emblema: un toro bravo listo para embestir, quizá una metáfora involuntaria de la familia. Desde 2022, la taquería ya no aparece formalmente a nombre de Marín y Azucena, sino de Jacoba Inc., aunque conserva el mismo nombre, diseño y letrero. Su permiso está vigente hasta diciembre de 2027.

La esposa de Marín aseguró a EL PAÍS que su marido no tiene vínculo alguno con las actividades de su célebre hermano y que trabaja honradamente en California. Es decir: el parentesco está ahí, el restaurante está ahí, la casa está ahí, pero el asunto familiar, según la versión doméstica, se queda en la cena de Navidad.

La cafetería de “La Chulis”

En Perris, una localidad vecina, Laisha Michelle Oseguera González —hija menor del ‘Mencho’— abrió en 2023 una cafetería llamada El Rincón La Chulis. Un negocio pequeño, con dos mesas, café, té, crepas, tortas, sándwiches, croissants y frases motivacionales escritas en vasos: “Un objetivo sin un plan es solamente un deseo”, por ejemplo.

Una reflexión interesante, sobre todo considerando que, según las autoridades estadounidenses, el plan de su pareja, Cristian Fernando Gutiérrez Ochoa, alias el ‘Guacho’, incluía instalarse en California bajo la identidad falsa de “Luis Miguel Martínez”, fingir que estaba muerto y vivir con bajo perfil… en una residencia de lujo. 

La empleada del local fue bastante más clara que los mensajes inspiracionales del vaso: Laisha “nunca viene”. Y no es raro. La cafetería adquirió notoriedad después de que se revelara que su verdadera propietaria era la hija del jefe criminal, mientras ella y el ‘Guacho’ residían en Riverside en una casa adquirida por la tequilera Pasión Azul, empresa que el Gobierno de Estados Unidos vincula con el CJNG. 

El bajo perfil de 2,2 millones

El supuesto “bajo perfil” se desmoronó en noviembre de 2024, cuando agentes federales detuvieron al ‘Guacho’ y catearon la residencia. Dentro hallaron 2,2 millones de dólares en efectivo, un BMW M4, una GMC Yukon Denali 2022, un Mini Countryman 2019, armas de fuego, joyas, relojes caros, bolsas y zapatos de diseñador, obras de arte, esculturas y hasta una manta Hermès.

Nada dice “somos gente discreta” como una casa repleta de efectivo, autos de alta gama y accesorios de lujo mientras uno finge estar muerto para que la DEA deje de buscarlo. El ‘Guacho’ se declaró culpable de lavado internacional de dinero y recibió, en diciembre, una condena de más de 11 años de prisión. 

El negocio familiar

El rastro de los Oseguera en el condado de Riverside no se limita a tacos y café. Juan Carlos Valencia González, hijastro del ‘Mencho’, compró en 2011 un rancho en Hemet por 250.000 dólares. Quince años después, con el aumento del valor inmobiliario en California, la propiedad prácticamente triplicó su valor. Ahora el Gobierno estadounidense busca decomisarla.

Valencia, conocido como el ‘Pelón’ o ‘R-3’, habría tomado un papel de liderazgo dentro de la organización tras la muerte de su padrastro en febrero, durante un operativo militar en México. El patrimonio, por supuesto, también parece tener su propia estrategia de sucesión.

Marín Oseguera y Laisha Michelle no han sido acusados penalmente. Pero otros integrantes del clan sí han enfrentado procesos o condenas por narcotráfico y lavado de dinero: Antonio Oseguera, ‘Tony Montana’; Rubén Oseguera, ‘el Menchito’; los González Valencia, conocidos como ‘Los Cuinis’; y el propio ‘Guacho’. Jessica Johanna Oseguera, otra hija del ‘Mencho’, ya cumplió 30 meses de prisión por operar negocios sancionados por Estados Unidos por presuntamente mover recursos del CJNG. 

Al final, en el Inland Empire californiano quedaron una taquería con toro, una cafetería con frases de superación personal, ranchos, casas vigiladas y una mansión con millones en efectivo. Todo un catálogo de la economía familiar: emprendimiento, bienes raíces, lujo y, cuando toca, un nombre falso para que no se arruine el ambiente. 

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ ISAIAS ALVARADO/

AL “ESTILO de OSIEL CÁRDENAS”: AMÉRICO MANDA al CALABAZO a CEREMONIA de INICIO de CLASES para HABLAR de VALORES con los NIÑOS… les habló de su futuro, pero ocultó lo negro de su presente.


En Tamaulipas la ceremonia de inicio a clases tuvo un invitado peculiar: Héctor Joel Villegas González, Secretario General de Gobierno, fue enviado a representar al gobernador de Morena Américo Villarreal ante los niños de Río Bravo.

Y ahí estuvo, sonriente, solemne, repartiendo la pedagogía oficial: “cuídense, ayúdense, disfrútense y aprendan”; ustedes son el presente, el futuro, el motor de la casa, del estado y de México. Una colección completa de frases para cartel escolar, pronunciadas con el tono que exige la ceremonia y la autoridad que presta el cargo.

El único detalle es que, mientras el funcionario hablaba de futuro, en muchas casas el televisor ya había hablado del pasado.

El reportaje de N+ Televisa que retomamos en Valor Tamaulipeco puso bajo escrutinio los contratos otorgados durante la administración municipal de Villegas a empresas que la investigación periodística vincula con la red empresarial de Sergio Carmona, conocido como el “Rey del Huachicol”. 

La información señala cinco contratos por más de 15 millones de pesos para pavimentación y renta de maquinaria, además de domicilios fiscales que, según el reportaje, no parecían precisamente centros de operaciones de compañías pujantes y transparentes. 

Pero en el gobierno tamaulipeco debieron concluir que todo eso no importaba. Que para hablarle a los niños basta con llevar micrófono, camisa planchada y saludo del gobernador. Que los menores no ven noticias, no escuchan conversaciones en casa, no preguntan por qué en la televisión aparece un funcionario ligado a un reportaje incómodo y, a los pocos días, aparece en una escuela dando consejos sobre valores y porvenir.

La ironía tiene antecedentes demasiado oscuros como para ignorarla.

En las imágenes que circulan del capo del Cartel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén también aparece el lenguaje de la “responsabilidad” dirigido a niños: disciplina, constancia, esfuerzo, estudio, futuro. 

Hasta el jefe criminal entendía el valor propagandístico de colgarse del Día del Niño y mandar mensajes de afecto a quienes jamás debieron formar parte de su teatro de respetabilidad. 

Más aún: documentos judiciales recogen referencias a solicitudes de permiso presentadas ante el entonces gobierno municipal de Reynosa, encabezado por Francisco Javier García Cabeza de Vaca (2005-2007), para realizar un festival infantil en 2006.

En ese evento estuvo presente quien hoy es consuegra de la diputada de Morena Eva Reyes. La mujer también estuvo en prisión, al igual que su esposo Gregorio Sauceda, alias “El Caramuela”, entonces identificado como jefe de plaza en Reynosa,ya en libertad,el dinero e influencias siempre ayudan.

Osiel Cardenas,criminal consumado, buscaba barnizarse de benefactor; el poder armado disfrazado de amigo de los niños.

No se trata de comparar delitos ni de equiparar jurídicamente a un servidor público con un capo, aunque las semejanzas sean muchas, no solo en el uso propagandístico de la niñez.

Se trata de señalar la degradación moral del mismo recurso:usar a los niños como escenografía para fabricar una imagen de decencia cuando sobre el personaje pesan señalamientos públicos que exigen explicación, investigación y rendición de cuentas. Señalamientos que, por elemental pudor político, deberían impedirle siquiera fantasear con volver a ser alcalde de Río Bravo,asi sea por instrucciones de su gobernador que cojea de la misma pata.

Porque la niñez no necesita discursos de utilería. Necesita adultos que no la traten como audiencia cautiva para lavar reputaciones. Necesita autoridades capaces de responder por contratos, relaciones políticas y decisiones de gobierno antes de subirse a un templete a hablar de “ejemplo”.

En Río Bravo, el secretario fue presentado como representante del gobernador. Pero nadie explicó qué representa exactamente un funcionario cuando las noticias lo colocan en medio de cuestionamientos sobre recursos públicos y redes de poder relacionadas con el huachicol,ademas del crimen organizado.

¿Representa la transparencia? ¿La responsabilidad? ¿La transformación? ¿O representa esa vieja costumbre mexicana de creer que, si se repite “los niños son el futuro” frente a una lona y unas mochilas escolares gratis, el presente deja de pedir cuentas ?

Los niños quizá no entiendan de contratos, empresas de papel, huachicol o redes político-empresariales. Pero sí entienden algo elemental: cuando un adulto les dice que estudien, se esfuercen y sean buenos, ese adulto debería poder sostenerles la mirada sin que el noticiero lo contradiga.

Y esa es la verdadera lección que el gobierno de Tamaulipas decidió darles: que aquí la moral oficial cabe en un discurso de cinco minutos, aunque la realidad tenga la mala costumbre de aparecer a la hora de las noticias. 

Eligieron al «Calabazo» para hablarles de ejemplo a los niños de Río Bravo como si los niños no tuvieran padres, como si los padres no vieran Televisa y como si las noticias pudieran apagarse con aplausos. Pero el televisor, por fortuna, no entiende de ceremonias oficiales: prende, muestra y contradice.

Con información: @Redes/

EL “BRAZO MENUDITO” y ÉCHENSE el TROMPO a la UÑA: CARICATURA DIBUJA al ÁRBITRO de la SUCESIÓN de SINALOA… el que hace girar el trompo.


La caricatura de Calderón en Reforma retrata una relación de dependencia y tutela: un brazo enorme, con joyas ostentosas y una camisa estampada con hojas de marihuana —alusión al narco— sostiene un trompo rotulado, en varios de sus lados, con las palabras “Gubernatura”, “interina” y “Sinaloa”, que gira sobre una mano pequeña, femenina y frágil.

Aqui el caricaturista parece convertir la sucesión del poder estatal en el objeto central de la escena.

El brazo enorme representa al narco: tatuajes, cadena de oro y camisa con hojas de marihuana lo codifican como poder criminal. Es esa mano la que hace bailar el trompo y lo coloca sobre la uña de una mano diminuta, asociada con Sheinbaum. La desigualdad de tamaños es el argumento visual: el narco tiene fuerza, iniciativa y control; la presidencia apenas recibe el movimiento.

“Trompo a la uña” deja de ser una simple frase popular y funciona como metáfora del manejo político de Sinaloa. El nombramiento de una gubernatura interina y luego la interna en 2027 ,aparece como una maniobra delicada, precaria y riesgosa: hay que sostener un trompo que ya viene girando con la fuerza de otro.

La crítica de fondo es que la crisis sinaloense no se resolvería sólo cambiando temporalmente a quien ocupa la gubernatura. Según la caricatura, el verdadero árbitro de la situación sigue siendo el narcotráfico; el poder federal, encarnado en el brazo menudito de Sheinbaum, estaría intentando sostener institucionalmente un estado cuya dinámica política y de seguridad ha sido trastocada por ese poder criminal.

Con informacion: REFORMA/PACO CALDERON/

“52% MÁS que en 2021: la DEMOCRACIA del VOTO en NUEVO LEÓN VA a COSTAR 572 MILLONES para ELEGIR a OTRO GOBERNADOR en 2027”… sólo para los partidos.


En Nuevo León, la democracia no sólo se vota: se factura. Para la elección de 2027, los partidos políticos se repartirán 572 millones de pesos del dinero público estatal. Es decir, 52 por ciento más que en 2021, cuando también estaba en juego la Gubernatura. Porque, al parecer, la inflación más puntual y eficiente de este país no es la de la canasta básica: es la del negocio electoral.

Mientras el ciudadano hace malabares para pagar luz, transporte, renta, gasolina, colegiaturas y el “impuesto” invisible de sobrevivir en una ciudad cada vez más cara, los partidos ya tienen garantizada su transferencia millonaria. No necesitan vender ideas, convencer ciudadanos ni demostrar resultados: basta con existir, conservar el registro y sentarse a esperar que el presupuesto les caiga como maná burocrático.

Movimiento Ciudadano encabezaría la repartición con 142.9 millones de pesos: 95.3 millones para su operación ordinaria y 47.6 millones para campañas. Morena recibiría 116.8 millones y el PAN 114.1 millones. El PRI, aunque electoralmente lleva años administrando su propia decadencia, tendría 85.3 millones. El Verde, PT, VidaNL, PAZ y Somos también pasarán por caja. Aquí nadie se queda sin tajada; hasta los partidos que apenas aparecen en el radar político reciben su oxígeno financiero pagado por todos.

Y cuidado: esos 572 millones son sólo para los partidos. No incluyen el costo de organizar la elección, mantener funcionando al Instituto Estatal Electoral, instalar casillas, pagar personal, producir materiales, fiscalizar campañas ni operar toda la maquinaria electoral. Tampoco incluyen la elección federal de 2027, que correrá por cuenta del INE. Es decir, el ciudadano financiará por separado la campaña local, la campaña federal, los árbitros locales, los árbitros federales y, seguramente, la inevitable colección de espectaculares, jingles insoportables, brigadas acarreando gente y candidatos jurando que ahora sí vienen a servir.

La justificación oficial será la de siempre: “así lo establece la ley”. Una frase muy cómoda para convertir el saqueo legalizado en trámite administrativo. La ley fija fórmulas, porcentajes y bolsas presupuestales; pero ninguna fórmula responde la pregunta elemental: ¿qué recibe el ciudadano a cambio de tanto dinero?

Porque no se trata solamente de cuánto se les entrega, sino de qué hacen con ello. Los partidos gastan millones en propaganda, asesores, operadores territoriales, oficinas, consultorías, eventos y estructuras cuyo principal propósito parece ser sobrevivir hasta la próxima elección. Y cuando llega la hora de rendir cuentas, la transparencia se vuelve tan borrosa como una lona vieja colgada en un puente peatonal.

Más grave aún: el dinero público es apenas la parte visible del iceberg. Como advierte el consultor Mentor Tijerina, el financiamiento privado a partidos y candidatos puede ser mucho mayor, y una parte importante de ese gasto no se fiscaliza realmente. Ahí está el verdadero pantano: campañas que formalmente respetan topes, pero que en la práctica se inflan con operadores, publicidad disfrazada, movilización electoral, estructuras paralelas y apoyos que nadie termina de explicar.

En otras palabras: al ciudadano le cobran una democracia premium, pero le entregan un servicio de segunda. Paga 572 millones para que los partidos compitan, y luego debe resignarse a ver cómo muchos de ellos rebasan topes, simulan gastos, esconden aportaciones y convierten la elección en una subasta de clientelas.

No es democracia cara porque cueste organizar elecciones. Es democracia barata porque se ha degradado al punto de que los partidos exigen dinero público como si fuera una pensión vitalicia, pero ofrecen candidaturas recicladas, campañas huecas y promesas de temporada. La democracia cuesta, sí; lo que sale carísimo es mantener una partidocracia que cobra como corporativo y responde como franquicia en quiebra.

Con información: ELNORTE/

“MUCHO FIERRO, NO TODOS para FIEROS: DENUNCIA ANÓNIMA PERMITE a la FGR CAPTURAR ARSENAL, en su MAYORÍA RIFLES de CACERÍA y ESCOPETAS en N.L”… ninguna narcoinsurrección.


La foto parece el inventario de una ferretería rural con vocación de película de vaqueros, pero cualquier titular podria venderla como si hubieran desmantelado la armería privada de un cartel en plena resurrección bélica.

Mucho fierro, sí; pero no todo es “arsenal narco”

La imagen impresiona: decenas y decenas de armas alineadas sobre tablones, como si alguien hubiera vaciado una tienda de cacería, un club de tiro y el cuarto de trofeos de medio Texas. El encuadre hace su trabajo: madera, rifles, escopetas, culatas viejas, cargadores y algunas piezas de apariencia más agresiva. Un catálogo visual perfecto para que la palabra arsenal se imponga antes de que alguien pregunte qué demonios era realmente cada arma.

Porque una cosa es que el decomiso sea cuantioso, ilegal y merezca una investigación a fondo, y otra muy distinta es convertir cada rifle de cacería, escopeta o arma larga de uso deportivo en evidencia automática de una ofensiva del narco. 

Entre el lote, según las propias imágenes difundidas, hay armas que difícilmente encajan en el estereotipo del sicario de corrido:piezas de caza, tiro deportivo y colección, varias de ellas más propias de un rancho texano, una vitrina de aficionado o una jornada cinegética que de una célula criminal lista para tomar una carretera.

Claro: ahí también aparecen AR-15, AK-47 —el inevitable “cuerno de chivo” que nunca falta cuando se quiere encender el relato—, pistolas y cargadores. Eso amerita esclarecer origen, destino, compradores, rutas, permisos, números de serie y posibles vínculos criminales. No se trata de normalizar el tráfico de armas ni de jugar a que todo es inocente porque una culata sea de madera. Se trata de no confundir propaganda visual con peritaje.

El decomiso puede ser récord por volumen en Nuevo León desde los años más salvajes de la narcoguerra, pero el volumen no sustituye la clasificación. 

No todas las armas largas son fusiles de asalto, no todo rifle es “arma de guerra” y no toda culata barnizada salió de la camioneta de un jefe de plaza. La fotografía grita “narcoarsenal”; los detalles, en cambio, piden calma, peritajes y menos entusiasmo por fabricar una portada de guerra.

En el aseguramiento fue realizado en un filtro móvil de revisión de agentes de la FGR y la Secretaría de Seguridad federal (SSPC), fueron detenidos tres hombres -dos estadounidenses y un mexicano- que traían oculto el arsenal en un doble fondo de los remolques de dos camionetas.

Una fuente policiaca precisó que los sospechosos viajaban desde Dallas con dirección a Monterrey, cuando los detuvieron para realizarles una revisión.

Los detenidos fueron identificados sólo por sus nombres: Cándido Rodrigo, Javier y Bernabé, de quienes no se dio la edad y ya fueron puestos a disposición de un Ministerio Público federal.

El operativo se realizó en un filtro de revisión que se implementó en el kilómetro 100 de la autopista, a la altura de la caseta de cobro.

La acción se realizó después de una denuncia anónima que alertaba del paso de armamento.

Las autoridades federales compartieron fotos y videos en los que se descubren las armas que iban ocultas en los dobles fondos en las camionetas.

Al final, lo verdaderamente relevante no es posar el lote como si fuera utilería de una serie de Netflix, sino responder lo que todavía falta: ¿quién lo compró?, ¿para quién iba?, ¿cuántas armas eran de uso civil y cuántas de configuración o procedencia ilegal?, ¿qué red logística las movía desde Dallas?, ¿y por qué una carga de este tamaño logró cruzar buena parte del trayecto ,incluida la aduana,antes de caer en un retén?

Porque exhibir fierros sobre madera produce likes. Investigar la ruta, los compradores y los cómplices es lo que podría producir justicia.

Con información: ELNORTE/

“GASTÓN, GENTE del JR, ADIVINÓ en 2023 y, SIN SER PITONISO, que AMÉRICO se CONVERTIRÍA en el PEOR GOBERNADOR”… y eso ya es mucho mas que mucho.


Gastón Hererra,cuadro de Morena en Nuevo Laredo y hombre cercano al Senador del mismo partido,Jose Ramon Gómez Leal, protagonista del video— no necesitó bola de cristal: le bastó conocer el libreto. En 2023, cuando todavía había morenistas a quienes les sorprendía que el poder cambiara promesas por silencios, lanzó una advertencia frontal contra Américo Villarreal: lo acusó de olvidar a quienes lo llevaron al gobierno y de convertir los acuerdos en papel reciclable.

Redacción irreverente

Desde Nuevo Laredo, Gaston Herrera le leyó la cartilla a Américo Villarreal sin incienso, sin aplausos y sin la acostumbrada traducción simultánea al morenista: “Eres una vergüenza para Tamaulipas” y vas camino a ser “el peor gobernador” del estado.

No era una profecía salida de una pirámide ni un mensaje codificado de Nostradamus versión guinda. Era un reclamo de los que conocen el mecanismo por dentro: el militante que recuerda el rancho, las promesas cara a cara, los acuerdos de campaña y la promesa de que se gobernaría con quienes ayudaron a llegar. 

Ya en el poder, según Herrera, Américo habría aplicado la fórmula predilecta de tantos políticos: primero abrazan al movimiento; luego lo acomodan en el cajón de los pendientes, junto con la congruencia y la vergüenza.

“Se oye en las calles que tú, tu esposa y tu hijo son unos malagradecidos”, soltó Herrera. No se anduvo con metáforas, ni con esos comunicados de Morena que parecen escritos por una licuadora llena de consignas. Dijo, en esencia, que el gobernador habría dado la espalda a fundadores, aliados y operadores que le ayudaron a trepar al poder.

Tres años después, el reclamo envejeció mejor que muchos discursos de la Cuarta Transformación. 

Mientras nuevas investigaciones periodísticas y de EE.UU, ponen bajo escrutinio los contratos otorgados a empresas relacionadas con el entorno de Sergio Carmona —el empresario conocido como “rey del huachicol”—, y el gobierno estatal enfrenta cuestionamientos políticos por sus vínculos y explicaciones, las palabras de Herrera ya no suenan a berrinche de militante despechado. Suenan a expediente anticipado. 

Porque la acusación central de aquel video no era técnica, pero sí brutalmente política: que Américo Villarreal habría llegado prometiendo gobierno compartido y terminó administrando el poder como propiedad familiar. Y cuando un gobernante empieza a tratar el mandato público como herencia doméstica, los compromisos se convierten en estorbo, los aliados en incómodos y las críticas en “ataques de la oposición”, aunque salgan de su propia casa.

Herrera lo dijo cuando todavía era incómodo decir lo que ahora todos dicen: que Tamaulipas podía terminar gobernado por una camarilla de malagradecidos, no por una transformación. 

Hoy, entre el olor persistente a gasolina de contrabando, contratos cuestionados, empresas de domicilios fantasmales, ligas con narcos de todas las facciones y explicaciones oficiales que parecen neblina de escape, aquella advertencia adquiere otro peso. El problema es que en Tamaulipas las profecías políticas no se cumplen por magia: se cumplen porque nadie corrige el rumbo.

Gustavo Herrera no vaticinó el futuro: describió el presente antes de que llegaran los reflectores nacionales. Américo prometió gobernar con el movimiento, pero el único movimiento ha sido el del crimen organizado, que terminó gobernando a un gobernador huidizo, timorato, pazguato y blandengue, diferenciado de su antecesor únicamente por el nivel de sinvergüenza.

Con información: @Redes/