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domingo, 1 de marzo de 2026

EL «CORREDOR del MENCHO»: «PROTECCION al CJNG sigue VIVA y es una CARRETERA PAVIMENTADA con NARCOSUELDOS a UNIFORMES TODO de TIPO y COLORES»…no son antídoto, han sido multiplicadores del veneno y asi opera todo el pais.

El corredor de protección policial de “El Mencho” es, en cristiano, una carretera pavimentada con sueldos públicos, uniformes oficiales y amparos judiciales, al servicio de un capo que ya ni siquiera está vivo para agradecer el buen trato.

El corredor que sí existía… pero en la nómina

  • Los documentos de la narconómina del CJNG muestran que Nemesio Oseguera, “El Mencho”, no sólo compraba silencios: pagaba un circuito completo de policías municipales para blindar rutas, escondites, campos de entrenamiento y puntos de producción de droga.
  • Cada mes salían alrededor de un millón 45 mil pesos para corromper policías de Tapalpa, Sayula, Atoyac, Techaluta de Montenegro, Amacueca, Atemajac de Brizuela, Chiquilistlán, Tomatlán y Cabo Corrientes (El Tuito), todos convertidos en casetas de cobro del crimen organizado.

La república independiente de la región Valles

  • Además del primer anillo de municipios, el CJNG tenía control en Talpa de Allende, Atenguillo, Mascota, Mixtlán, Villa Purificación, Casimiro Castillo y Tomatlán, donde el catálogo incluía pagos a halcones, sueldos, despensas y hasta posadas, porque el clientelismo también se hace con aguinaldo criminal.
  • El mensaje es claro: no era infiltración, era cogobierno; los delincuentes ponían la plata, los ayuntamientos ponían el territorio y las corporaciones policiacas ponían las armas y las patrullas.

Rancho de exterminio con permiso oficial

  • En 2025, el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, se exhibió como centro de entrenamiento y exterminio del CJNG, con la sospecha de que el entonces alcalde José Asunción Murguía cobraba por garantizarle “libertad de acción” y facilitarle policías municipales como servicio agregado.
  • Tres policías de Tala fueron detenidos por capturar y entregar personas al cártel, lo que convierte la figura de “servidor público” en algo más cercano a “cazador de seres humanos con placa y viáticos”.

El Rey Mago y la magia del amparo

  • La detención del exalcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, y de su comisario Juan Manuel Pérez Sosa destapó otro eslabón: la conexión con Severo Mendoza Flores, alias “El Rey Mago”, un exmando policiaco acusado por el Departamento del Tesoro de filtrar información al CJNG a cambio de sobornos.
  • “El Rey Mago” fue señalado desde 2014 en Cocula, reprobó controles de confianza (…igual que Harfuch) , se esfumó cuando intervinieron su corporación, obtuvo un amparo en 2015 y aun así llegó a coordinador de policías municipales de la región Valles, hasta ser destituido en 2022, cuando ya había hecho todo el daño posible.

Colofón: el corredor que nadie veía

  • El alcalde de Tapalpa dijo estar “sorprendido” por la publicación y presumió que sus 32 policías aprobaron controles de confianza, como si el polígrafo fuera chaleco antibalas contra la corrupción estructural que la Federación lleva años tercerizando a municipios quebrados y gobernados por socios del crimen.
  • El famoso “corredor de protección policial” no era una teoría conspirativa, sino una política pública de facto: mientras el Estado jugaba a la guerra contra el narco frente a las cámaras, en la sierra de Jalisco montaba, con su propia fuerza policiaca, la alfombra roja para que el CJNG pasara, cobrara, desapareciera y celebrara posadas sin que nadie, oficialmente, viera nada.

Con información: ELUNIVERSAL/

LA «THERIAN»: «CARICATURA DIBUJA las INTENCIONES de SHEINBAUM con la REFORMA ELECTORAL»…una cola de mapache lista para jugar con el tablero electoral a su favor y luego venderlo como conquista histórica del pueblo.

La caricatura de la autoria de Paco Calderon en El Norte, busca aludir a la Presdienta Claudia Sheinbaum “therianizada”, convertida en especie de mapache con uniforme, abrazando la “Reforma Electoral” como si fuera manual de instrucciones para eternizar el turno de su tribu. La famosa colita de caballo de uso recurrente en la Presidenta,se vuelve cola rayada de mapache, guiño directo a la vieja escuela del “mapacheo” electoral que, se supone, la nueva élite venía a desterrar, no a institucionalizar con fuero presidencial.

El mensaje es venenoso: Shienbaum no aparece como presidenta estadista, sino como criatura de aparato, heredera disciplinada de las peores mañas del sistema, ahora maquilladas de “transformación”. La reforma en sus manos no suena a perfeccionar la democracia, sino a ajustar las reglas para gobernar con mayoría amañada y árbitros amedrentados, mientras se presume pureza moral desde la mañanera.

En clave electoral, la caricatura dice: el futuro inmediato no lo encabeza una científica neutra ni una reformadora ilustrada, sino una operadora de partido con cola de mapache, lista para jugar con el tablero electoral a su favor y luego venderlo como conquista histórica del pueblo. 

La ironía final: tanto discurso contra el “fraude del pasado” para terminar encarnando, con todo y colita, el mismo animal político que se suponía iban a extinguir.

Con información: PACO CALDERON/ELNORTE/

«NO es IRAN,FUE la IRA»: «POSTAL de MEXICO al MUNDO EXHIBE la ESTRATEGIA ILUSA que CREE que HACIENDO lo MISMO VA OBTENER RESULTADO DISTINTO»…con estructuras criminales intactas, entretejidas con policías y militares que cobran a los que nos cobran.

La foto no muestra “incidentes”, muestra un país en ruinas que sigue abierto al público.

La postal es el retrato de una guerra perdida convertida en paisaje urbano: carros y camiones calcinados forman una rotonda del horror frente a una tiendita que sigue vendiendo refrescos como si nada, como si el infierno sólo estorbara un rato el paso. El pavimento, ennegrecido por las llantas derretidas, parece un mapa de zonas prohibidas que nadie reconoce en los discursos oficiales. A un lado, un reportero fotografía los restos, empeñado en documentar lo que el gobierno se empeña en minimizar, como si la cámara fuera el último acto de resistencia en un territorio donde ya sólo manda el fuego. Esta imagen dice lo que los boletines jamás confiesan: aquí no hubo “evento aislado”, aquí lo que está aislado es el Estado.

México está contando cadáveres como si fueran goles en un Mundial que el gobierno jura que “sí se va a jugar con todas las garantías”.

Guerra vieja, fantasmas reciclados

Matan a El Mencho, arde medio país, y cinco días después el discurso oficial ya cambió de tema: reforma electoral, inversiones, “normalidad”, “todo bajo control”, “que sepa el mundo entero que puede venir a México con tranquilidad”. La escena es ya un género: coches en llamas, negocios chamuscados, bloqueos, turistas atrincherados en hoteles mientras la presidencia vende la postal de país sede, no de país en guerra.

La ofensiva “histórica” contra el narco vuelve a poner a México frente a sus peores fantasmas: territorios donde el Estado se asoma en helicóptero y se va, y donde los que se quedan a vivir son los de siempre, los prescindibles.

Normalizar el horror, especialidad nacional

La violencia ya no sólo se tolera, se administra como pronóstico del tiempo: hoy balaceras aisladas, mañana bloqueos dispersos, pasado “ya regresamos a la normalidad”. Como apunta Claudio Lomnitz, las olas violentas se olvidan rápido, y el gobierno –este y los anteriores– las maneja como un fenómeno que “sube y baja”, nunca como el resultado de una política rota.

En Jalisco,Sinaloa o Tamaulipas, la gente aprende a vivir escaneando la calle, calculando rutas de huida, revisando “código rojo” antes de ir al parque, huyendo tanto de criminales como de soldados porque cualquiera puede matarte “por accidente”. Eso no es paz, es administración del miedo.

La guerra perdida que se presume victoria

La operación contra el CJNG deja 25 soldados muertos y un país que entiende perfectamente el guion: descabezan al líder, se reacomoda la plaza, se multiplican las disputas internas, suben los secuestros, extorsiones y homicidios, y luego llega la grafiquita optimista desmañada con la baja de homicidios. 

Catalina Pérez Correa, investigadora sobre seguridad de la Asociación para el Estudio de la Política de Drogas ,dice lo que el gobierno se niega a decir: no hay estrategia clara para desmontar los negocios ilícitos si las estructuras criminales siguen intactas y entretejidas con autoridades locales, policías y militares que cobran a los que nos cobran.

Es la misma guerra de siempre, maquillada con becas, centros de Bachillerato y actividades culturales para jóvenes, como si un taller de teatro alcanzara para competir con la nómina del cártel que controla la vida, la muerte y la economía de un territorio.

Víctimas: nota al pie de la guerra

Mientras la presidenta habla de garantías para el Mundial, asesinan a una madre buscadora en Sinaloa, justo en la misma ciudad donde ella da su mensaje de calma. 

En paralelo, las víctimas del CJNG –extorsionados, secuestrados, desplazados, defensores ambientales asesinados– apenas si aparecen en el debate público, diluidas detrás del espectáculo militar y la narrativa de “golpe contundente al crimen organizado”.

Las familias que huyen de la frontera chica de Tamaulipas o Jalisco para escapar del terror ,acaban escondiendo a sus hijos detrás de una puerta mientras afuera bajan gente de los autos para quemar los vehículos. El Estado les ofrece una frase: “situación especial, ya regresamos a la normalidad”.

El saldo real: país sitiado y gobierno en negación

El saldo de esta guerra perdida no se mide en capos abatidos sino en la rutina del terror en medio de una montaña de cadavers : niños que aprenden a guardar silencio para no ser descubiertos, adultos que asumen que nadie los va a proteger, comunidades que entienden que el vecino puede ser del cártel o del Ejército y que cualquiera puede desaparecerlos. 

Los carteles están incrustados en la vida económica, política y cotidiana de amplias zonas del país, y el mensaje oficial insiste en que todo es un bache rumbo a la fiesta del fútbol.

México no está “volviendo a la normalidad”; México lleva años atrapado en una normalidad de horror que el gobierno maquilla, los medios dosifican y la sociedad se ve obligada a incorporar para poder salir a trabajar al día siguiente. La verdadera fantasía no es el “monstruo del narco”, es la del Estado que presume control mientras administra, con cinismo, los restos de una guerra que ya perdió y muchas veces, desde hace mas de 720 mil muertos.

Por qué nuestro encabezado

Nuestro título busca plantear tres cosas al mismo tiempo 

El juego con IRÁN / IRA

  • “NO es IRAN, FUE la IRA” revienta la comparación fácil con Medio Oriente: no estamos viendo Teherán en CNN, es la rabia acumulada en México convertida en coches ardiendo en la esquina de una tienda de conveniencia.
  • Al mismo tiempo,bsucamos hacerle guiños al lector informado: el país se ve como zona de guerra exportable en foto, pero en el fondo es una implosión interna que el gobierno vende como “incidente controlado”.

La postal al mundo

“POSTAL de MEXICO al MUNDO” busca aterrizar directo en la imagen: narco‑bloqueos, autos quemados, ciudades paralizadas en 22 estados que ya estaban en mal estado y que se visualizaron tras la muerte de El Mencho,aunque algunos gobernadores ligado al narco lo niegan.

Esta postal contradice el folleto oficial de “México seguro, listo para recibir inversiones y eventos internacionales”, aunque las carreteras parezcan más un campo de batalla que una ruta turística.

Estrategia ilusa, error repetido

“EXHIBE la ESTRATEGIA ILUSA que CREE que HACIENDO lo MISMO VA OBTENER RESULTADO DISTINTO” apunta al corazón del problema: se repite el modelo de descabezar capos, militarizar, mostrar operativos espectaculares y luego administrar la violencia cuando se desata la revancha.

Nuestra crítica conecta con lo que señalan analistas: no hay plan serio para desmontar mercados ilícitos ni redes de protección política; sólo se recicla la misma “guerra” desde Calderón hasta Sheinbaum con pequeñas variaciones de eslogan.

Estructuras intactas que nos cobran doble

El remate: “con estructuras criminales intactas, entretejidas con policías y militares que cobran a los que nos cobran” condensa la tesis central del reportaje y del momento: el Mencho muerto, pero el CJNG y sus negocios siguen ahí, atravesados por complicidades de autoridades locales, policías y miembros del ejército.

Nuestra frase que explica porque se habla de una guerra perdida: el ciudadano paga impuestos y paga cuota; el narco cobra, y una parte del Estado cobra por dejar que el narco cobre, mientras el discurso oficial se felicita por el “golpe histórico al crimen organizado”.

En resumen, el título esta detras de la imagen, contexto y crítica: no es exotismo bélico importado, es la ira mexicana de siempre, en el mismo escenario, con la misma estrategia fallida y las mismas estructuras criminales –y estatales– intactas.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/SILVIA BLANCO/

«NO TIENE BOLA MAGICA ?»: «CONDUCTA DOLOSA y MAÑOSA de AMERICO tiene RESPONSABILIDAD PENAL SI NO DETIENE a los que NO PARAN la EXTORSIÓN y NO OCUPA DENUNCIA FORMAL»…dice nueva ley antiextorsión.

El cuadro completo es demoledor: mientras la nueva ley Anti-extorsion deja a la autoridad sin coartadas, el aun gobernador de Morena en Tamaulipas,Americo Villarreal Anaya, sigue pidiendo que la víctima se ponga la diana en la frente para que él, muy digno, jure que “no tiene bola mágica” y que denuncien.

1. El discurso del “denuncien por favor”

El viernes, en Reynosa, Américo Villarreal soltó la frase de manual: “Necesitamos una sociedad participativa y colaborativa… Si no tenemos la denuncia, no tenemos una bola mágica para saber dónde debemos estar presentes; requerimos esa información para poder actuar”.​

Es decir, el gobernador reduce la extorsión a un problema de falta de denuncia, no de falta de Estado: si el comerciante no se expone, el gobierno se declara ciego y hasta inocente.

2. La realidad: la denuncia ya está (y con rostro)

En paralelo, en redes un comerciante describe con lujo de detalle al presunto “encargado de licores del CDG por extorsión” en Matamoros: explica que están obligados a comprar el cigarro o tequila que el sujeto ordene, en la cantidad que él decida, bajo amenaza de cierre del negocio o represalias si se denuncia legalmente.​

La publicacion menciona que existen varias quejas ciudadanas contra la misma persona, incluye colonia, referencias de domicilio y etiqueta directamente al Gobierno Municipal de Matamoros y al propio gobernador, reclamando que atiendan a un cobrador de cuotas “con rostro, nombre y dirección”, no es caso aislado y no solo en el Norte,es toda la entidad.

En términos jurídicos eso se llama noticia criminal pública: no es chisme, es información específica sobre un hecho probablemente delictivo, difundida en un espacio abierto y dirigida expresamente a la autoridad.

3. El nuevo marco legal: se acabó el pretexto

Aquí es donde el discurso se le cae a pedazos al gobernador.

  1. Tamaulipas acaba de expedir la Ley para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión del Estado de Tamaulipas, para armonizarse con la Ley General de Extorsión.​
  2. El propio Congreso local presume que esta ley define el tipo penal, prevé agravantes por uso de tecnologías y redes, fortalece la investigación con unidades especializadas y crea el Centro Estatal de Atención a Denuncias por Extorsión para facilitar la recepción y seguimiento de reportes ciudadanos.​
  3. A nivel nacional, la reforma al artículo 73 constitucional facultó al Congreso de la Unión para expedir la Ley General y diseñar un modelo en el que la extorsión se persiga de oficio, precisamente porque la víctima suele estar intimidada y es irracional exigirle que se queme a título personal.

Traducido a castellano llano: el sistema jurídico le dijo al gobierno “deja de poner a la gente de escudo humano, tú investiga”, y el gobernador responde “sin escudo humano no sé ni dónde pararme”.

4. ¿Qué obliga hoy la ley a la autoridad?

Aunque el texto estatal aún no está desmenuzado artículo por artículo en medios, el boletín oficial fija varias claves obligatorias:

  • La ley crea unidades especializadas dentro de la Fiscalía de Justicia para investigar extorsión, con “actos de investigación con control judicial y procedimientos específicos para la atención de víctimas”.​
  • Ordena un Centro Estatal de Atención a Denuncias por Extorsión a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública, justamente para recibir reportes por distintos canales, incluidos tecnológicos.​
  • Establece lineamientos de coordinación interinstitucional entre autoridades estatales, municipales y federales.​

Bajo este marco, la obligación ya no se agota en “esperar la denuncia formal”:

  • Cualquier noticia criminal —incluida la que circula en redes y etiqueta a las autoridades— debe detonar actos de investigación de oficio: verificación de identidad del señalado, análisis de patrones de cobro, entrevistas con víctimas, solicitudes de información al 089 y demás.
  • Si el Centro Estatal y las unidades especializadas no actúan frente a reportes reiterados, pueden incurrir en responsabilidad administrativa e incluso penal por omisión en el ejercicio de la función, máxime que la ley se aprobó precisamente para quitarles el pretexto de la “falta de formalidad”.​​

No hace falta que el colmillo procesal se ponga fino para ver el punto: si ya hay ley especial, unidades, centro de atención y obligación constitucional de combatir extorsión, seguir condicionando la acción del Estado a que el extorsionado se pare en oficialía es, cuando menos, una omisión dolosa.

5. El ánimo del gobernador: ¿ignorancia o dolo?

Con ese contexto, el “no tenemos bola mágica” suena menos a metáfora y más a coartada:

  • Sabe —porque él mismo respaldó en el Consejo Nacional de Seguridad Pública el nuevo marco legal contra la extorsión— que debe armonizar leyes y fortalecer fiscalías especializadas.​
  • Sabe que la Ley General y la estatal están pensadas para que la extorsión se ataque de oficio, aprovechando incluso información que circula por redes, llamadas al 089 y reportes indirectos.​
  • Sabe que existen denuncias públicas con datos concretos, etiquetándolo a él y a su gobierno, sobre un supuesto cobrador de cuotas en Matamoros.​

Si, sabiendo todo lo anterior, insiste en que sin denuncia formal “no puede actuar”, el mensaje real es otro:

“No me pidan que investigue a los que me ayudan con los votos; pónganse ustedes en la línea de fuego y luego hablamos.”

Ese ánimo doloso se manifiesta en tres planos:

  1. Trasladar el riesgo: exigir a la víctima que se exhiba cuando el legislador ya diseñó un sistema para que el Estado investigue sin sacrificarla.​​
  2. Reescribir la ley en el micrófono: convertir un delito de persecución oficiosa en delito a querella, a puro pulmón político.
  3. Encubrir por omisión: al no activar la maquinaria que él mismo presume —ley especializada, centro de denuncias, coordinación—, la inacción empieza a parecer protección.

6. Un abogado cabrón

Con el lenguaje más seco de litigante:

“En Tamaulipas, el delito de extorsión está regulado por una ley especial que obliga al Estado a prevenir, investigar y sancionar de oficio, con unidades especializadas y un Centro Estatal de Atención a Denuncias. Cualquier noticia criminal difundida en redes, medios o canales de reporte —como la publicación donde comerciantes identifican a un presunto cobrador de cuotas en Matamoros— genera el deber jurídico de actuar, porque la persecución de la extorsión ya no depende de querella de parte sino del simple conocimiento del hecho. En ese contexto, la insistencia del gobernador en exigir “denuncia formal” equivale a desconocer el marco legal que él mismo promovió y, de continuar la omisión, podría configurar responsabilidad por incumplimiento de las obligaciones de prevención y persecución del delito, más cercana al encubrimiento que a la ignorancia.”​

La música irreverente: el parche, la bola mágica, el tequila obligado y el abrazo al cobrador, para que quede claro que el que hoy se hace el ciego no es el ciudadano sin denuncia, sino el gobierno que ya no tiene derecho a hacerse el menso, vulgo pendejo.

Ni con denuncia intervienen

Con información: MEDIOS/REDES/

«QUIEREN que CONFIEMOS a CIEGAS ?»: LA «CRONICA de los DISPAROS al PECHO del MENCHO y el CADAVER INVISIBLE»…una muerte en formato .PDF con acto registral: 20901500142026038300

El gobierno quiere que creamos. Punto. Que demos por muerto —sin cuerpo a la vista, sin fotografía, sin rastro a la vista— al hombre que durante años fue la sombra más temida del narcotráfico mexicano: Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, no Nemesio.

Un acta de defunción salió ayer sábado del Sistema de Verificación de Actos Registrales —esa fábrica de verdades en PDF— asegurando que el capo murió por “múltiples heridas perforantes” en pecho, abdomen y piernas. Una frase quirúrgicamente burocrática, tan precisa como cualquier otro misterio firmado por burócratas que nunca vieron el cadáver.

Según el guion oficial, Oseguera murió el 22 de febrero, a las 10:30 de la mañana, en traslado de Tapalpa a la Ciudad de México tras un “operativo federal”. Nadie sabe cuál, nadie vio nada. Lo único visible es una cadena de acto registral: 20901500142026038300. El número de serie de un relato que no compra el destacado periodista especializado en crimen organizado,Oscar Balderas

El acta dice, además, que los restos fueron entregados a la familia y “destinados a inhumación”. ¿En dónde? Silencio. ¿Quién los vio? Silencio. ¿Quién firmó el certificado médico? Otro silencio. Todo ocurre en ese espacio brumoso donde el Estado pide fe ciega mientras apaga las luces.

En México, los muertos oficiales suelen tener la cortesía de aparecer en papel antes que en tierra. Y este caso no es la excepción: una muerte sin foto, sin cuerpo, sin transparencia. La historia de “el fin del Mencho” se parece más a un acto de magia que a un reporte forense.

Por ahora, solo tenemos un documento y una orden implícita: creer. Porque, al parecer, el cadáver más buscado del país murió como vive el poder en México: fuera de cuadro, pero con acta notarial

Con información: ELNORTE/