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viernes, 22 de agosto de 2025

“POR su NOMBRE y SIN ANESTESIA”: “ESE PEDACITO de TIERRA LLAMADO TAMAULIPAS ACUMULA DESAPARECIDOS con CIFRAS que DEBIERAN DESAPARECER SI DESAPARECIERA GOBIERNO NARCO de AMERICO”…el medico que iba sanar la entidad.


En este país, donde lo único que debería desaparecer son las desapariciones, resulta que no solo no desaparecen… ¡van en ascenso, como si compitieran por una medalla sangrienta! México se ha convertido en el escenario distópico donde el que “se pierde”, se pierde para siempre, pues en este escenario de mal gobierno, desaparecer equivale a morir,mientras el gobierno juega a la ceguera olímpica.

El informe más reciente de Causa en Común es un desfile de horrores: advierte que, como efecto colateral pero inevitable de tanta desaparición, las fosas clandestinas brotan por todos lados. Sí, el país se está volviendo un queso gruyere de tumbas anónimas; el saldo directo de un Estado omiso, indolente y, lo peor, acostumbrado.

Y no, no es exageración periodística. 

Los números del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNLO) son puñetazos de realidad. Tamaulipas, gobernador por Morena y Americo Villarreal,pero gobernados ambos por el crimen organizado y por si hiciera falta subrayarlo, ocupa uno de los lugares más sólidos en el podio de la infamia, ahí nomás tras Jalisco y junto al Estado de México. 

Más de 13,500 personas desaparecidas han sido contadas en este pedacito de tierra fronteriza—un deshonor que ningún gobernador presume, pero que todos los familiares viven como condena cotidiana. ¿Turismo de desapariciones? Tamaulipas lidera y ni las balas lo bajan.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, entre enero y julio de este año se han acumulado 8,606 desapariciones, 13% más que en el mismo periodo del 2024, para un promedio de 41 desapariciones cada día. 

Sólo tomando las cifras de enero a junio, en 9 entidades hubo oficialmente más desapariciones que asesinatos, destacando la Ciudad de México, con 1,111 desaparecidos vs. 464 víctimas de asesinato; el Estado de México, con 1,075 vs. 894; y Tamaulipas, con 201 vs. 127.”…Informe Causa en Comun

Mientras tanto, desde Palacio, la estrategia mañanera es mirar para otro lado disertando chismes como verdades. Total, los desaparecidos ni gritan ni votan, ni los buscan,pa’que,no son parientes. 

Pero vayan a decirle a los más de 13,563 mil hogares tamaulipecos (…hasta las 03:33 hrs) que esto es “percepción”, culpa de las redes scoiales,a ver si no te dan una lección amarga de realidad.

En conclusión: aquí, lo único que se multiplica más rápido que las excusas oficiales, son los desaparecidos y las fosas donde los entierran. Tamaulipas, tierra de nadie… y de Golfos y Zetas,de nadie mas.

Con informacion: CAUSA EN COMUN/

“CDS MERMADO ?..VEAN el CEMENTERIO”: “INTELIGENCIA de CARTON de HARFUCH y MILITARES CONTABILIZA MASACRE de 47 POLICIAS y NINGUN DETENIDO en SINALOA”…si eso es inteligencia, más nos valdría apostar al azar: al menos la ruleta respeta las probabilidades.


Cuarenta y siete policías asesinados en Sinaloa y ni un solo responsable. Esa cifra no la escribió la delincuencia: la firmó la fallida estrategia federal, esa caricatura armada con soldados, marinos y policías desfilando con viejas charolas familiarmente manchadas presumiendo “inteligencia” donde solo hay simulación.

Omar García Harfuch, hoy encumbrado como gurú de la seguridad, antes el mañoso que negociaba narcos en la Policia Federal, alardea de lo que más carece: visión estratégica. Habla de inteligencia, pero entrega cementerios. Presume coordinación, pero reparte ataúdes.

De acuerdo con Noroeste,del 9 de septiembre de 2024, en que estalló la pugna entre grupos antagónicos del Cártel de Sinaloa, los atentados contra agentes de diversas corporaciones policíacas se incrementaron y ni se diga de inocentes, una ruleta macabra.

Según datos de la organización Causa Común, hasta julio de 2025, Sinaloa ocupaba el primer lugar a nivel nacional en asesinatos de policías, con 33 casos. Para el 21 de agosto, la cifra ya ascendía a 47.

El caso más reciente ocurrió ayer jueves 21 de agosto de 2025, cuando Armando Roberto Meraz Angulo, agente de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, fue asesinado a balazos mientras conducía su vehículo particular frente a la preparatoria Emiliano Zapata, en el sector Ciudad Universitaria.

México vive bajo un presunto “estado de derecho” donde la aritmética del horror es matemática oficial:

  • Los policías caen uno tras otro, un dia si y otro también.
  • Los cárteles crecen,no merman, esto no es debilidad
  • Los responsables políticos se blindan con discursos, maquillan cifras y tiran chorro de choro mientras cartel no deja de tirarle a la policia.

Es el espejismo perfecto: llamar Estado de derecho a un Estado que se cae a pedazos, mientras se exhibe la militarización como trofeo, aunque solo funcione para el show de los partes de prensa.

Porque la verdad, lapidaria y brutal, es esta: no gobiernan con inteligencia, gobiernan con la costumbre de enterrar policías y maquillar fracasos glorificando las derrotas transexenalmente.

¿Cartel debilitado? El cementerio dice lo contrario.

Si el Cártel de Sinaloa estuviera realmente débil o mermado como afirma OGH, no tendría la capacidad de asesinar 47 policías en unos meses sin que nadie pueda detenerlo ni nombrar responsables.

La violencia contra las fuerzas de seguridad es el termómetro más brutal de poder criminal: quien se atreve a matar policías y salir impune, gobierna territorio.

Omar García Harfuch vende el discurso de que los golpes al crimen organizado han “menguado” su fuerza. Pero la realidad lo desmiente:

  • La capacidad de fuego y coordinación de los cárteles es intacta.
  • La respuesta del Estado sigue siendo reactiva, no preventiva.
  • La supuesta “inteligencia” no prevé emboscadas ni protege a los uniformados.

En el terreno, el cártel no muestra debilidad, sino todo lo contrario: resistencia, control social, armamento de alto poder y, sobre todo, capacidad de atemorizar al propio aparato de seguridad.

Decir que el Cártel de Sinaloa está en declive mientras amontonan ataúdes de policías es más que mentira,es una barrabasada: es la confesión de una estrategia federal fracasada y un Estado que miente para cubrir su miedo,cuestion de voltear a verle las escoltas a García Harfuch y todo el gabinete federal.

Con informacion: Noroeste/

jueves, 21 de agosto de 2025

DEL “TREN MAYA al TREN FALLA”: UN “NEGOCIO PERFECTO para PERDER MAS de 500 MIL MILLONES de DINERO del PUBLICO pero con TODO el GARBO del UNIFORME MILITAR “…como en el Titanic,el barco se hunde, pero ellos siguen tocando.


Ni a la rifa del avión presidencial le salió tan mal la aritmética como al Tren Maya. Y es que el “gran motor del sureste”, la joya faraónica de la 4T, logró en 2024 vender boletos por 276 millones de pesos… pero paga un seguro anual de 922.9 millones de pesos, más del triple de lo que ingresa. Así, cada viajero no solo recibe un boleto al descarrilamiento, sino también la certeza de viajar en uno de los hoyos negros financieros más ridículos de la historia reciente.

Si esto fuera una empresa privada, los accionistas ya habrían corrido de una patada a los administradores militares por incompetentes. Pero como el cliente es México entero y el dueño absoluto del desastre es el Ejército, la realidad se disfraza de “incidencias normales de operación”. Aquí nadie es despedido: solo se reparten contratos millonarios, se adjudican pólizas sin licitación y se maquilla la catástrofe con sonrisas en el segundo piso de la mañanera.

El colmo: Agroasemex, una aseguradora estatal que toda su vida se dedicó al campo, ahora resulta convertida en el salvavidas financiero del tren que no arranca. Esto es como encargarle a un veterinario la cirugía cerebral de un piloto de Fórmula 1: todos saben cómo acabará. Y para prueba, la póliza monumental que cubre descarrilamientos y accidentes hasta por 11 mil 270 millones de pesos. Claro, esto a costa de una prima estratosférica que convierte al Tren Maya en cliente VIP de la aseguradora… pagando con dinero público.

Mientras tanto, en la realidad sobre rieles, el tren ya colecciona más tropiezos que éxitos: descarrilamientos en marzo y en diciembre, apagones en estaciones, incendios menores y un ridículo choque en Izamal que terminó con un vagón “ligeramente recostado” (palabras textuales). Todo eso en apenas año y medio de servicio. Y todavía nos quieren vender que es una “obra segura, moderna y estratégica”.

La verdad es que el Tren Maya funciona como una máquina devoradora de presupuesto más que como transporte. Un megatren que opera bajo lógica soviética: ruinoso, militarizado y sostenido artificialmente para cumplir la promesa política de un expresidente obsesionado con el mármol histórico de su legado.

La diferencia con la iniciativa privada es brutal: si cualquier empresa quemara tres veces más dinero en seguros que lo que gana en ventas, estaría quebrada. Pero este tren no se mide con números, se mide con propaganda. Al final, parece más un museo itinerante del despilfarro que un proyecto de transporte.

Porque de algo no hay duda: a los militares se les podrá alabar en el desfile, pero como empresarios son auténticos músicos del Titanic: el barco se hunde y ellos siguen tocando.

Con informacion: ELNORTE/

UN “CASTIGO TARDIO y PARCIAL”: “131 AÑOS a INFELIZ por MATAR a HIJA de la CIVIL que BUSCO los ASESINOS y LUEGO la ASESINARON en TAMAULIPAS”…eran los nefastos tiempos de “vientos de cambio y de sangre”.


La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas informó que fue sentenciado a 131 años de prisión Enrique Yoel “R” por los delitos de desaparición y asesinato de la hija de la buscadora Miriam Rodríguez, en San Fernando, en el año 2014. 

Enrique Yoel “R” fue ubicado por la misma buscadora Miriam Rodríguez en 2015. Tras el asesinato de madre e hija, fue señalado de participar en ambos crímenes. 

Ya sin solemnidades

Que hoy nos digan, con bombo y platillo, que ya estuvo, que Enrique Yoel R se lleva 131 años de prisión por el secuestro y asesinato de Karen Salinas Rodríguez, la hija de Miriam Rodríguez, es casi un insulto envuelto en “justicia tardía”. Porque ni con esa sentencia paga. Ni aunque fueran 200, ni aunque se quedara encadenado hasta la eternidad.

¿Por qué? 

Porque lo esencial ya está roto. La madre —Miriam Rodríguez— no solo quedó sin su hija, sino que el mismo Estado la expuso, la dejó investigar sola, la dejó tocar puertas, armar expedientes clandestinos, seguir a criminales con libreta en mano, mientras los “ministeriales” jugaban a mirar el techo. Fue ella quien encontró a este tipo, no la autoridad. Y después, cuando Miriam resultó demasiado incómoda, qué casualidad: la mataron en plena calle, un 10 de mayo. Un crimen que sigue oliendo a complicidad institucional.

Entonces, que once años y con su madre tambien ejecutada ,que nos vendan la idea de “justicia ejemplar” es querer tapar el sol con sentencias kilométricas. El Estado no puede colgarse la medalla de un castigo tardío y parcial cuando perdió todo el partido en la cancha: no evitó la desaparición, no rescató a la víctima, no protegió a la madre buscadora y, lo peor, sigue repitiendo la misma tragedia con cientos de familias.

La irreverencia es decirlo claro: 131 años de prisión aquí no redimen a nadie. No reviven a Karen. No regresan a Miriam. No restauran la confianza en un sistema que depende más de las buscadoras que de los policías. Y aunque hoy lo pongan en el banquillo, lo cierto es que en el fondo el crimen organizado nunca estuvo solo: contó con la omisión, la negligencia y hasta la complicidad de quienes se supone debían dar justicia.

Así que no nos confundamos: esta sentencia no es victoria, es epitafio. Una lápida más en el panteón de la impunidad mexicana.

El periplo de Miriam buscando justicia: THE NEW YORK TIMES

Miriam Rodríguez se volvió el ícono incómodo de San Fernando, pero no por voluntad propia: el Estado la obligó. Pocas cosas funcionan tan mal como la justicia mexicana en una región secuestrada por criminales y por la indolencia gubernamental; así que, ante la desaparición de su hija Karen, Miriam mutó de madre doliente a implacable justiciera. Lo que no hizo la Fiscalía, lo hizo ella a punta de terquedad, lavado de rabia y libreta en mano: rastreó, interrogó y acorraló a los secuestradores con uñas, disfraces, y —sobre todo— sin miedo al ridículo ni a la muerte.

En un pueblo amordazado por los Zetas y la tragedia, la señora se sentó de frente con criminales, pagó rescates que nunca regresaron a su hija, escarbó fosas que no encontró la policía, y hasta les consiguió pollo y coca a los adolescentes asesinos, porque hasta el infierno merece un bocado humano. Todo mientras los funcionarios se hacían bolas con expedientes y promesas, bien lejos de donde se mueven los cadáveres.

El resultado: la mataron por demasiado efectiva. Porque su ejemplo incomodó tanto a los de arriba como a los bandidos. Once años después, le ponen su nombre a una placa de honor en la plaza, pero su colectivo de buscadoras quedó desmembrado y el sistema repleto de esas familias que —como los Garza, tras el secuestro de Luciano— repiten la misma pesadilla: pagar rescates, buscar cada centímetro del monte, exigir a un gobierno indolente… y llorar sobre fosas compartidas.

San Fernando sigue ganado por el miedo y la resignación. Hay esperanza —sí—, pero es una toxina amarga. Porque aquí, ni las muertes ni las luchas de las madres incómodas garantizan que el horror se detenga. Los que sobreviven aún agradecen, aunque sea, tener una tumba donde llorar. Eso, en México, ya es un consuelo casi de ricos.

Miriam no es símbolo de justicia: es la prueba viviente de su fracaso. Lo verdaderamente escandaloso no fue que se haya convertido en detective, sino que tuvo que hacerlo. Aquí, la irreverencia mayor es existir sabiendo que, si te toca, nadie —salvo tu propia madre— moverá un dedo por ti. Y si insiste demasiado, capaz la sepultan junto a ti.

Con informacion: THE NEW YORK TIMES/ PROCESO/

“LACRAS del INE RESUELVEN”: “PIO LOPEZ es INOCENTE como PEPE el TORO porque VIDEOS FILTRADOS por el CDV estan CORTADOS y SIN SECUENCIA”…la simulación se convirtio en institución, y la torpeza en argumento jurídico.


El “no pasó nada” como acto de gobierno

Ya está, la magia burocrática lo hizo de nuevo. Cinco años de “investigaciones” para que el INE nos diga con toda la solemnidad de notario apalabrado que…pues no hubo nada, que los videos donde Pío López Obrador,hermano del ex-presidente Lopez “hablador”, aparece embolsándose sobres en plena coreografía del cash no son pruebas suficientes

O sea, vimos todos lo mismo, escuchamos lo mismo, el propio León las confesó a medias, el propio presidente reconoció a su manera medio raro que, sí, había lana para gasolina y tamborazos, pero, ¡ah!, resulta que la ley se queda ciega, muda y sorda.

En 2022, Mario Maldonado en EL UNIVERSAL, publico que las primeras investigaciones tras la difusión de los videos apuntaban a un entramado de Pancho Cabeza de Vaca y su socio Bernardo Pasquel,pero que ya jugaba a favor del hermano de Lopez Obrador.

Esto ya es un clásico de la política mexicana bajo un gobierno en extremo corrupto: la coreografía del escándalo seguida del vals de la impunidad. Y lo peor, nos lo venden como si fueran Sherlock Holmes descartando pistas falsas, cuando en realidad parece más bien el viejo truco del PRI recalentado en microondas: “el expediente se fue de viaje y, cuando regresó, resulta que nunca existió”.

El agravio no es solo a la ley, es a la inteligencia de todos. Pretenden que no sepamos distinguir entre un video real y uno “malito, cortado, sin secuencia”. Como si fuéramos parcela de ingenuos incapaces de reconocer que lo que está ahí, está. La simulación se convierte en institución, y la torpeza en argumento jurídico.

Y rematan con esa cortesía burocrática de manual: la Fiscalía cruzándose de brazos, el INE repitiendo como papagayo que “no puede concluir distinto”, y todos los partidos –Morena, PRI, PAN– montándose en el ring no para encarar la podredumbre, sino para aventarse lodo como marranos en un corral.

El resultado: un carpetazo digno de museo, una cachetada a las leyes y un recordatorio brutal de que aquí no hay justicia, solo complicidad organizada de un gobierno en extremo criminal. El mensaje es claro: no importa lo que veas, no importa lo que escuches; el sistema ya decidió que eso no cuenta. Y si te indignas… pues te dicen que andas viendo mal.

En otras palabras: este país convirtió la ofensa a la inteligencia en política de Estado.

Por que del titulo

“LACRAS del INE RESUELVEN”

Aquí nuestra provocación es directa, descarnada. Llamar “lacras” a los consejeros es colocar de entrada el tono irreverente: no son guardianes de la democracia, sino el cáncer que la corroe. Es un golpe al prestigio autoerigido de un organismo que presume pulcritud pero que, en casos así, queda reducido a cómplice pasivo o a simple operador del simulacro legal.


“PIO LÓPEZ es INOCENTE como PEPE el TORO”

Aquí está la irónia: Pepe el Toro (el personaje icónico de Pedro Infante) es inocente “porque sí”, porque la narrativa melodramática lo dictó así sin importar la verosimilitud de las pruebas. Comparar a Pío con Pepe es retratar el absurdo de que la inocencia ya no se determina por hechos, sino por un guion político prefabricado.
La poca seriedad del dictamen lo conviertes en una tragicomedia de cine de barrio, lo cual refleja perfecto la teatralidad del sistema político mexicano.


“porque VIDEOS están CORTADOS y SIN SECUENCIA”

Este es el corazón del absurdo: el argumento con el que se sostiene el carpetazo. El INE no niega la existencia de los videos ni lo que muestran. Simplemente se escuda en un tecnicismo pueril: están cortados, no tienen orden cronológico, el audio se oye culero… Entonces, puf, no hay pruebas.
Aquí se señala la torpeza elevada a jurisprudencia: en lugar de investigar a fondo, se refugian en la precariedad técnica para transformar la evidencia en aire.


“La simulación se convirtió en institución, y la torpeza en argumento jurídico”

Este remate lo sintetiza todo:

  • Simulación como institución → el INE (y la FGR) ya no investigan, solo producen escenarios de legalidad para justificar la opacidad. La institución existe para simular.
  • Torpeza como argumento → lo que debería ser una deficiencia, se convierte en justificación central. ¡Una inversión ridícula!: en vez de verdad jurídica, tenemos ineptitud judicial como excusa.

📌 En suma, nuestro título busca combinar denuncia, ironía cultural (Pepe el Toro), y la devastadora simpleza de un país en el que la justicia se disfraza de burocracia para insultar la inteligencia de todos.

Con informacion:ELNORTE/

LA “JUSTICIA que MIRA a los OJOS”: “FALLECE JUEZ AMABLE que EJERCIO la JUSTICIA con HUMANIDAD y se GANO el CARIÑO de la GENTE”…justicia no solo es castigar,es equilibrar,reparar y, cuando es necesario, proteger la dignidad humana.


El juez de Rhode Island,en EE.UU, Frank Caprio, mejor conocido cómo “el juez más amable del mundo”, falleció ayer miércoles 20 de agosto a los 88 años,informó su familia.

Caprio se ganó el cariño de la gente por la empatía que mostraba en los casos que le eran asignados.

“Desgraciadamente, he sufrido un revés, ahora estoy de nuevo en el hospital y vuelvo a pedirles que me recuerden en sus oraciones una vez más”, expresó el juez Caprio el martes a través de Instagram, refiriéndose a una anterior batalla contra el cáncer de páncreas.

El episodio que volvió famoso al juez Frank Caprio no fue memorable por una sentencia ejemplar, ni por un argumento jurídico de esos que se enseñan en las facultades de derecho. Fue memorable porque mostró que la justicia, cuando se ejerce con humanidad, puede ser más poderosa que cualquier código.

La version estenográfica del video donde se aprecia cómo un hombre de 96 años comparece ante el Juez por haber excedido el límite de velocidad en una zona escolar, podría haber sido un trámite rutinario —una multa, una admonición— pero se transformó en un acto profundamente humano. El juez no se limitó a dictar la sanción; preguntó, escuchó y empatizó. Descubrió entonces que aquel anciano iba a llevar a su hijo, enfermo de cáncer, a un análisis médico. La frialdad de la letra de la ley cedió paso a la comprensión de la vida real que late detrás de los expedientes.

Caprio no “perdonó” desde la arbitrariedad, sino que ejerció algo más complejo y profundo: la capacidad de interpretar el espíritu de la justicia, que no consiste solo en castigar, sino en equilibrar, reparar y, cuando es necesario, proteger la dignidad humana.

Una lección para México

Hoy, en México, donde se habla de una “renovación de la justicia,asi haya sido por medio de los acordeones”, este ejemplo invita a la reflexión. No se trata de importar modelos, sino de recuperar lo esencial: la justicia solo puede legítimamente funcionar si los jueces no ven “infractores” o “acusados” como cifras, sino como personas de carne y hueso, con contextos, dolores y responsabilidades.

Nuestra tradición jurídica, marcada tantas veces por expedientes que se acumulan en tribunales sobrecargados, corre el riesgo de volverse impersonal. Y ahí está la enseñanza: cada carpeta, cada averiguación, cada audiencia es la vida concreta de alguien, y la autoridad judicial no juzga únicamente la conducta aislada, sino que representa al Estado frente a las circunstancias de la existencia humana.

La renovación de la justicia mexicana pasa necesariamente por re-humanizar las instituciones, por abrir más espacio a la escucha y menos a la burocracia insensible. No se trata de romantizar la labor judicial, sino de recordar que, en última instancia, la ley que no se conecta con la vida se vuelve letra muerta.

El humanismo como brújula

El gesto del “juez amable” ejemplifica que la justicia puede hacerse sentir no solo como poder coercitivo, sino también como red de cuidado social. Su tribunal, más que un estrado, parecía un espacio pedagógico donde el juez también se confiesa vulnerable: “Está poniendo presión sobre mí, porque mi hijo espera que yo también lo cuide algún día”.

Esa vulnerabilidad del juzgador rompe la jerarquía asequible y muestra otro poder: el de la empatía. Si México quiere transformar su sistema judicial, necesita acercarse a ese paradigma: menos distancia y más cercanía; menos rito y más escucha; menos miedo y más confianza.


👉 En conclusión: el caso viral de Caprio no solo es una anécdota mediática, sino una metáfora de cómo la justicia puede ser entendida. Nos recuerda que, al final, juzgar no es únicamente aplicar normas, sino aprender a acompañar a la sociedad desde la empatía, la ética y la compasión.

Con informacion: ELUNIVERSAL/MEDIOS