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viernes, 1 de mayo de 2026

EL «SABE de AGUACATES y NOS lo EXPLICA con MANZANAS ?»: LA «PRESIDENTA CIENTÍFICA NO DEBÍO SALIR a DEFENDER a ROCHA MOYA SI NO SABE de DERECHO»…traducido: no debe andar de arguendera.


La solicitud de “detención provisional” del gobernador de Sinaloa, de un senador y del presidente municipal de Culiacán y de otros siete ciudadanos con responsabilidades oficiales o que tuvieron cargos públicos en esa Entidad, respondió a un hecho que se consideraba existente, evidente y real: esto es, el involucramiento del gobernador con el narcotráfico, como de otros servidores públicos.

Una parte importante de los mexicanos, miramos con agrado que se determine investigar a quien, por diferentes razones, se le miraba con nexos con la delincuencia organizada, lo mismo que las otras personas mencionadas por el gobierno americano; lamentable que en el extranjero se decidiera investigar, porque en México, siendo ese gobierno de Morena, nada se había hecho.

El gobernador Rocha Moya, además de negar categóricamente la acusación en su contra, manifestó que esa imputación no era realmente para él, sino para la cuarta transformación y quienes tenían liderazgos en esa organización.

Al día siguiente de haberse hecho pública la solicitud del gobierno americano, la Dra. en Física, Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina hizo una vehemente defensa del gobernador. Ignoro si lo hizo convencida u orientada por López. Ambas hipótesis son graves.

Su defensa, por ser ella quien la hace, es obviamente poderosa, sin embargo, y por eso lo mencioné, su preparación es de física, no esta obligada a conocer Derecho, pero debería consultar a los abogados que estén cerca para que no exponga en su defensa ideas equivocadas.

Existe una ley que se llama de “Extradición Internacional”, promulgada en el gobierno de Echeverría el 29 de diciembre de 1975; también hay un Tratado de Extradición aceptado tanto por México como por Estados Unidos del 4 de mayo de 1978.

En esos ordenamientos se señala el procedimiento a seguirse en la extradición. Hasta el momento Estados Unidos ha cumplido puntualmente con lo que dicen esos ordenamientos. No existe falta, ni razón de un “extrañamiento” a la Embajada americana, por haberlo divulgado. La confidencialidad tendrá que darse con las pruebas que se ofrezcan ante el juez, no a propósito de la solicitud de extradición. Al recibirse la solicitud, Relaciones Exteriores, como lo hizo, debe enviarla a la Fiscalía General de la República, quien sin tener que investigar, deberá enviarla a un juez federal del domicilio de la persona que se está solicitando, o sea, enviarla a un juez de Sinaloa.

Ese juez librará una “orden de detención provisional con fines de detención” y deberán comparecer las personas que hayan recibido esa orden. La existencia del fuero que puedan tener, no impide esa actuación judicial. Les puede conceder libertad provisional con una fianza. En el término de 60 días el gobierno americano le aportará al juez las pruebas que justifiquen su solicitud; el interesado dispone de 20 días para desvirtuarlas. Una vez transcurrido ese plazo, el juez resolverá esa determinación que notificará a la Secretaría de Relaciones Exteriores si es concedida la extradición, y será la Secretaría la que determinará la entrega o no de la persona.

La defensa de la Presidenta Sheinbaum ha hablado de que se está vulnerando la soberanía, lo que no es exacto. Se está procediendo de acuerdo con la ley sin haber violación a ningún precepto de la Constitución de la República.

Con informacion: ABOGADO EVERARDO MORENO CRUZ/ELUNIVERSAL+

«ESOS NUMEROS NUNCA CABEN en la MAÑANERA»:»CAE el PIB,CAEN los INGRESOS PETROLEROS y lo UNICO que SUBE es la CATADURA de COBRONES»…economía coquetea con estancamiento y Gobierno sigue de gastalon.


La Hacienda de la 4T 2.0 viene presumiendo “superpeso” y “solidez recaudatoria”, pero cuando uno baja del power point al piso de tierra resulta que el Gobierno está recibiendo menos lana, cobrando más impuestos al cigarro y al chesco, y encima le echa la culpa al tipo de cambio como si fuera huracán categoría 5.

Los números que no caben en la mañanera

  • Los ingresos totales del sector público cayeron 0.7 por ciento real anual en el primer trimestre, a 2.2 billones de pesos; el golpe vino de un desplome de 9.4 por ciento en los petroleros, mientras los no petroleros apenas se movieron 0.4 por ciento, cita Reforma.
  • Dentro de los no petroleros, los tributarios –la joya de la corona del SAT– ya no suben, ahora bajan 0.6 por ciento real, y se quedan en 1.5 billones de pesos, publica El Universal.
  • El IEPS, ese impuesto que juran que es “para tu salud”, se disparó 19.4 por ciento gracias al sablazo a tabacos y bebidas saborizadas, pero ni así alcanza para tapar los hoyos de un ISR que cae 4.1 por ciento y un IVA que se achica 3.7 por ciento real.

En español de banqueta: entra menos dinero por trabajo, consumo y petróleo, pero sí te están cargando la mano cada que compras cigarros, refrescos o llenas el tanque.

El superpeso, nuevo chivo expiatorio

  • Édgar Amador,el Secretario de Hacienda , sale a cuadro con sus láminas a explicar que no es que la economía ande cojeando, sino que el “superpeso” pegó en los ingresos: el tipo de cambio promedio pasó de 20.42 a 17.57 pesos por dólar entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026.
  • Traducción oficial: como el dólar vale menos pesos, lo que México cobra por exportaciones, importaciones y venta de hidrocarburos se ve más chiquito en las cuentas públicas, y eso arrastra a la baja la base gravable del IVA y de los impuestos a las importaciones.

En cristiano: cuando el peso se fortalece, sí, te alcanza un poquito más para comprar en Amazon, pero al fisco le entra menos por cada dólar que cobra afuera; el problema es que el Gobierno usó ese cuento para no hablar de que simplemente se está moviendo menos mercancía y se está produciendo menos, como refiere El Financiero/

El SAT ya no trae racha goleadora

  • Hacienda reconoce que el ISR se vino abajo porque en marzo las personas morales pagaron menos de lo esperado en su declaración anual, o sea, las empresas no traen los números que el propio Gobierno se había creído en sus proyecciones optimistas.
  • El IVA, que debería reflejar el jaloneo del consumo interno, presenta una caída real de 3.7 por ciento; si la gente y las empresas estuvieran gastando como dicen los spots, ese impuesto iría para arriba, no en reversa.

Así que el discurso de “recaudación histórica” se topa con la realidad: las finanzas públicas ya no dependen solo del apretón fiscal, sino de una economía que coquetea con el estancamiento mientras el Gobierno sigue gastando como si todo fuera según el plan.

IEPS: el impuesto que sí crece, pero sobre tu bolsillo

  • Donde sí hay fiesta es en el IEPS: 19.4 por ciento de crecimiento real gracias a la actualización de cuotas a tabacos labrados y bebidas saborizadas, más un empujón del componente de combustibles.
  • Eso sí, con toda seriedad, Amador aclara que “desde mediados de marzo se retomaron los estímulos a gasolinas para proteger la economía de las familias”, o sea: primero te subo la cuota, luego te subsidio tantito y luego salgo a presumir que te estoy “cuidando”.

En la esquina de la tiendita el mensaje es más simple: los precios de lo que compras a diario incorporan un IEPS cada vez más gordo, y ese es el único rubro que de verdad está sacando la cara por la recaudación, mientras el resto se hace bolas.

Y para rematar: PIB en reversa

  • Como si hicieran falta malas noticias, al mismo tiempo que se adelgazan los ingresos públicos, el PIB se contrajo 0.8 por ciento en el primer trimestre frente al trimestre anterior, con un crecimiento anualito de 0.1 por ciento que huele más a frenón que a “moderación de crecimiento”.
  • La agricultura, la manufactura y los servicios se fueron para abajo, pero Hacienda insiste en que todo se debe a “factores externos” y a la “política comercial de Estados Unidos”, mientras en casa las señales de enfriamiento se acumulan.

En suma, el cuadro que no te ponen en la pantalla es sencillo: la economía se desacelera, los ingresos del Gobierno se encogen, el petróleo deja de ser salvavidas, el SAT pierde fuelle y el único impuesto que despunta es el que te cobran por fumar, tomar refresco y mover mercancías; pero en la narrativa oficial, el villano sigue siendo el tipo de cambio, nunca el modelo ni las decisiones de política económica.

Con informacion: ELNORTE/ ELNORTE/

LA «FGR es PESIMA MEDICA»: «DEJÓ CRECER INFECCIÓN SISTÉMICA con la EVOLUCIÓN DELIBERADAMENTE PROLONGADA del CASO ZAMBADA-ROCHA»…presenta un cuadro persistente de inacción moreno-selectiva.


Desde la admisión del caso —secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y homicidio de Héctor Melesio Cuén— la Fiscalía General de la República (FGR) presenta un cuadro persistente de inacción selectiva: ausencia total de detenciones, pese a la identificación preliminar de posibles agentes etiológicos, incluyendo actores con proximidad al poder político estatal.

El 26 de julio de 2024 se abrió la carpeta SON/HSO/0001/882/2024 con un diagnóstico amplio: vuelo ilícito, uso indebido de infraestructura aérea, violaciones migratorias y aduaneras, secuestro y traición a la patria. Un espectro delictivo lo suficientemente grave como para justificar intervención inmediata. Sin embargo, el tratamiento aplicado fue, desde el inicio, conservador hasta lo negligente.

El 10 de agosto, el propio paciente —Zambada— aportó una narrativa detallada del evento: cita en Huertos del Pedregal, mediación entre Cuén y el gobernador Rubén Rocha Moya por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa, desenlace con secuestro y ejecución. La FGR acusó recibo, confirmó contacto con el gobernador, pero omitió precisar si se le practicó siquiera una exploración básica: declaración ministerial. El síntoma fue registrado, no atendido.

Rocha Moya negó presencia en el sitio, alegando desplazamiento a Los Ángeles. La autoridad federal no documentó públicamente verificación clínica de esa coartada. Se optó por observación pasiva.

En paralelo, la FGR diagnosticó fallas graves en la Fiscalía de Sinaloa: montaje de escena, video inconsistente (un disparo audible frente a cuatro impactos reales), incineración irregular del cadáver —equivalente forense a destruir la muestra antes del análisis. El órgano federal identificó contaminación de la evidencia, pero no procedió a desbridar el tejido institucional afectado: ningún responsable local fue extraído del sistema.

El 22 de agosto, la FGR validó la versión de Zambada: secuestro y homicidio en el mismo sitio. Confirmación de infección focalizada. Aun así, el tratamiento siguió siendo expectante.

La dependencia reportó además incapacidad para obtener datos de Estados Unidos —particularmente sobre el piloto del traslado—, externalizando parte del cuadro clínico. Sin embargo, la infección primaria seguía localizada en territorio nacional.

El 20 de octubre, la FGR trasladó la responsabilidad a un nuevo órgano: confrontó al juez federal Alejandro Alberto Díaz Cruz por no autorizar órdenes de aprehensión. Alegó haber acreditado la probable responsabilidad de Joaquín Guzmán López, así como de funcionarios locales. No obstante, el propio juzgador desmintió el rechazo: la Fiscalía retiró su solicitud. Diagnóstico contradictorio, expediente inconsistente.

Más aún, uno de los indicios clave —rastros hemáticos en Huertos del Pedregal— no correspondía a Cuén, debilitando la cadena causal que la propia FGR pretendía sostener. Error de laboratorio, o manipulación de muestra.

Tras ese episodio, la FGR anunció que buscaría otro juzgador, como quien cambia de médico sin modificar el tratamiento. Desde entonces, silencio clínico: no se reportan órdenes de aprehensión efectivas, detenciones, ni evolución procesal de los implicados.

Conclusión: el caso presenta una infección institucional crónica, caracterizada por diagnóstico intermitente, intervención diferida y resistencia sistemática a la acción quirúrgica. El agente patógeno no solo no ha sido erradicado, sino que ha sido tolerado. El cuadro no es de incapacidad, sino de manejo deliberadamente insuficiente.

Con informacion: ELNORTE/

LA «JUSTICIA MAS que PRUEBAS,NECESITA PERMISO»: «LEYES y TRATADOS se ATORAN cuando EE.UU quiere ATORAR al NARCOMORENO ROCHA MOYA»…aparecio «redepente» la «Verdad,Justicia y Soberanía»


La novela sinaloense ya no trata de si hay acusaciones por narcotráfico contra funcionarios de alto nivel de MORENA, sino de si el sistema político mexicano está diseñado para que nunca pase nada y todo indica, que trabajan en eso.

La posible extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a Estados Unidos no se enfrenta a uno, sino a dos muros de contención perfectamente aceitados: el fuero constitucional y la voluntad política de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Traducido al español real: la ley… y quien decide cuándo se aplica.

De entrada, el gobernador no está solo en el paquete incómodo que mandó Washington. También aparece el senador morenista Enrique Inzunza, ex secretario de Gobierno de Rocha. Ambos gozan de ese escudo institucional llamado fuero, que en teoría protege la función pública, pero en la práctica funciona como seguro contra consecuencias.

Para que Rocha pueda siquiera ser tocado por la justicia, primero hay que atravesar el ritual del desafuero: la Cámara de Diputados debe declarar procedente quitarle la protección, y luego el Congreso de Sinaloa decidir si le abre la puerta a su caída. Un proceso tan largo, enredado y convenientemente burocrático que podría consumir lo que le queda de mandato, hasta octubre de 2027. Justicia diferida… justicia enterrada.

Y aquí viene el detalle técnico que se vuelve político: el artículo 111 constitucional dice que el desafuero aplica para delitos federales. Pero cuando la acusación viene del extranjero, la interpretación se vuelve elástica. ¿Cuenta o no cuenta? Depende menos de la Constitución y más de quién quiera mover la maquinaria.

Porque sin Fiscalía General de la República no hay caso. Y sin señal política desde Palacio Nacional, la Fiscalía no se mueve. Así de simple.

Además, el Congreso federal ya cerró cortina. Para siquiera discutir un desafuero habría que convocar a un periodo extraordinario. Otro filtro más. Otra excusa más.

En términos reales, el destino de Rocha no está en un expediente judicial, sino en una decisión política: si Sheinbaum decide que se actúe, la mayoría de Morena en San Lázaro hará el resto. Si no, el caso se archivará en el limbo donde descansan tantas verdades incómodas.

Opciones hay, pero todas pasan por el mismo centro de poder:
Renuncia “voluntaria” del gobernador para facilitar su detención.
Desafuero impulsado desde el Congreso.
O la medida nuclear: desaparición de poderes en Sinaloa decretada por el Senado.

Mientras tanto, desde la mañanera, la narrativa oficial ya empezó a construirse: que si no hay pruebas contundentes, todo podría tratarse de un asunto político. La Presidenta pone en duda el caso y lo reduce, por ahora, a una hoja con una supuesta narconómina. Un papel incómodo… pero todavía insuficiente para activar el aparato judicial.

El mensaje es claro: sin evidencia “irrefutable” —y sin decisión política— no habrá consecuencias.

En México, la justicia no solo necesita pruebas. Necesita permiso.

Con informacion: ELNORTE/

LA «OFRENDA que SI DUELE y…HAY VIENE AMERICO»: «HARFUCH YA SUBIÓ al AVION a EE.UU 92 CAPOS pero YA le TOCÓ TURNO a NARCOGOBERNADOR MORENO y YA NOS PUSIMOS MUY PULCROS»…antes violentamos todo para mandarlos a todos.


EEl gobierno federal lleva un año rifándose 92 capos “de alto impacto” en vuelos VIP rumbo a Estados Unidos, pasando por encima de amparos, formalidades y hasta la Constitución, pero cuando Washington pide la cabeza política de un gobernador morenista, entonces sí, de pronto en Palacio descubren que existe el “principio de soberanía” y todos se vuelven garantistas selectivos.

La alfombra roja de las extradiciones

En menos de un año, el gabinete de seguridad ha organizado tres tandas de entregas masivas de narcos: 29, luego 26 y la masa reciente de 37, para un total de 92 criminales de “alto perfil” enviados a cortes gringas como si fueran mercancía en liquidación de fin de sexenio ampliado. 

Entre ellos iban figuras como Rafael Caro Quintero, los Treviño Morales (Z‑40 y Z‑42) y otros veteranos del catálogo del terror que México no quiso o no pudo procesar a fondo en su propio territorio.

Todo eso se justificó bajo el paraguas mágico de “riesgo para la seguridad nacional”, una etiqueta que sirve lo mismo para blindar decisiones opacas que para brincarse la esencia del tratado de extradición: proceso, pruebas, defensa y respeto a los amparos que, en el papel, son el único muro entre el ciudadano y el capricho del Ejecutivo. 

En la práctica, la extradición se volvio trámite administrativo adornado con discursos patrióticos, mientras los jueces emitian opiniones que Relaciones Exteriores usa como papel tapiz para que la Casa Blanca esté contenta.

La Seguridad Nacional a modo

La Ley de Extradición Internacional y la Ley de Amparo dicen clarito que el procedimiento debe ajustarse al tratado y que el juicio de amparo es la vía para controvertir una extradición, incluso con plazos ampliados porque está en juego la libertad y la jurisdicción del Estado mexicano. 

Pero cuando el acusado es capo ligado a Morena pero sin cargo oficial y el vecino del norte trae prisa, la interpretación se vuelve elástica: todo encaja en “seguridad nacional”, todo es urgente, todo amerita fast track, y los efectos suspensivos del amparo se tratan como molestos obstáculos que hay que “aclarar” hasta vaciarlos de contenido.

En otras palabras: si un juez concede la suspensión para frenar la entrega, aparece la creatividad jurídica del régimen para decir que no se está violando nada, que sólo se está “armonizando” la ley interna con los compromisos internacionales, mientras el reclamado ya va a mitad de vuelo rumbo a una prisión federal en Estados Unidos. 

Harfuch, Trump y la ofrenda que sí dolió

Durante 16 meses, la política de seguridad de Claudia Sheinbaum, operada por sus estratega Omar García Harfuch, ha estado marcada por las exigencias de Donald Trump, quien convirtió las extradiciones en termómetro de obediencia: Estados Unidos pedía, México entregaba, y todos salían a presumir estadísticas y fotos de capos esposados. 

La caída del Mencho, la cacería de mandos del CJNG como “El Jardinero” y el reciente desfile de narcos en avión oficial se vendieron como prueba sin decirlo, que ahora sí se había acabado la era de los “abrazos, no balazos”.

Pero esta semana la cosa se salió del guion: el Departamento de Justicia puso sobre la mesa la detención del gobernador en funciones de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, morenista de hueso colorado, acusado de vínculos con el crimen organizado y financiaciones turbias en las elecciones de 2021 donde Americo Villarreal,el gobernador de Tamaulipas esta igual de enlodado. 

Ahí se rompió el encanto: el Gobierno encontró su “ofrenda imposible” y descubrió, de golpe, que la soberanía no es un meme y que buena idea dejar que Washington meta mano en la clase política que sostiene al régimen con verdad, justicia y soberanía.

Cuando el capo es gobernador, cambia la doctrina

A los narcos se les puede mandar sin flores ni despedida, aunque haya amparos, recursos y tratados que exijan un procedimiento robusto; al fin que son “riesgo para la seguridad nacional” y, de paso, excelentes fichas de cambio para negociar con Trump y presumir “cooperación ejemplar”. 

En cambio, cuando el señalado es un gobernador narco-morenista, tan solo uno de media docena mas en camino, son aliados electorales, operadores políticos del triunfo de Sheinbaum, de pronto los mismos que pisotearon suspensiones y formalidades se convierten en custodios de la legalidad estricta: “nos oponemos”, dicen, como si fueran ONG de derechos humanos recién despertadas.

La doble moral es quirúrgica: la ley se interpreta de manera expansiva para atropellar a 92 capos, pero se vuelve texto sagrado para proteger a un solo político con credencial guinda. 

Lo que antes se calificaba como “altura de miras” en la lucha contra el narcotráfico, hoy se mira como injerencia insoportable cuando el expediente apunta hacia el círculo de poder de Morena, exhibiendo que el verdadero “riesgo para la seguridad nacional” es que se toque a la élite que se ha beneficiado de ese mismo sistema.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/BEATRIZ GUILLEN/

«SOLO JUDAS TEMIÓ ?»: «ROCHA MOYA EMBRIAGADO de OPTIMISMO ENVALENTONADO MAL INFORMADO quiere PROYECTAR INOCENCIA»…pero exhibe desconexión con la magnitud del problema.


En Sinaloa no pasa nada. O al menos eso dice el gobernador Rubén Rocha Moya, quien, en medio de señalamientos por sus vínculos con el narcotráfico provenientes nada menos que del gobierno de Estados Unidos, decidió aplicar la vieja confiable: aquí no hay incendio, aunque huela a humo.

Desde Navolato, entre ganado, apoyos y micrófonos incómodos, Rocha despachó la crisis con una serenidad que raya en lo metafísico: no pedirá licencia, no adelantará vísperas y, sobre todo, no teme absolutamente a nada,aunque te señalan en un expediente de más de 30 páginas para solicitar tu extradición, junto con otras estrellas del firmamento Moreno,inlcuido un militar de alto rango, de esos con harto honor,valor,lealtad y sacrificio,que nunca faltan en ninguna acusación gringa.

El mandatario presume doble formación: matemático y abogado. Una combinación interesante, sobre todo para resolver ecuaciones donde las variables incluyen acusaciones internacionales, expedientes desclasificados y un clásico “cada quien que se rasque con sus propias uñas” para los otros nueve implicados. Solidaridad selectiva, le dicen.

Sobre la posibilidad de extradición, dice no haber recibido ni un recado. Todo en calma. Como si la justicia internacional funcionara por WhatsApp y simplemente aún no le llegan los dos ticks azules.

Y mientras el expediente estadounidense queda reducido a ficción, la narrativa oficial se eleva a terreno patriótico: la Presidenta lo respalda en modo cifrado respaldando a la nación pero con el uniforme de militante de Morena bien puesto. 

Pero más interesante que la negación es el discurso del “no hay nada que temer”. Esa frase, repetida como mantra, no solo busca tranquilizar; también desactiva una emoción incómoda pero necesaria: el miedo.

Y ahí está el punto ciego.

Porque el miedo, bien entendido, no es debilidad: es mecanismo de alerta. Es lo que obliga a revisar, a investigar, a rendir cuentas. Es lo que separa la prudencia de la negligencia. Un gobernante que no teme ante acusaciones graves no necesariamente proyecta inocencia; puede estar proyectando desconexión con la magnitud del problema.

El miedo es incómodo porque exige acción. Obliga a explicar, a transparentar, a someterse al escrutinio. La ausencia total de miedo, en cambio, es terreno fértil para la simulación: todo está bien, nada pasa, sigan circulando.

Mientras tanto, Sinaloa —ese “granero de la República” y también epicentro histórico del narcotráfico— vuelve a quedar atrapado entre el discurso oficial y la sospecha internacional. Estigmatización, dice el gobernador. Realidad documentada, dirán otros.

Pero no pasa nada ?

El gobernador que chacualea las patas entre la sangre derramada volvió a su oficina custodiada por la Marina.

En esta historia, al parecer, la consigna es clara: no hay que temer… aunque el expediente diga lo contrario.

Con informacion: ELNORTE/