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sábado, 14 de marzo de 2026

A «QUIÉN RELEVAN por BUENO ?»: «CONFIRMAN SALIDA de GENERAL en SINALOA y la PRETEXTAN con SEMANTICA de GUERRA PERDIDA»…“relevo estratégico”, “transición coordinada” y “rediseño de la seguridad”.


Salió de Michoacán con las botas llenas de polvo y la reputación llena de agujeros. Lo mandaron a Sinaloa, quizás porque alguien en el cuartel creyó que cambiar de escenario bastaba para disimular el fracaso. Error. El general que llegó como “nuevo rostro de la estrategia federal” duró menos de lo que ha durado la guerra de bandos de la misma banda:: ni logró contener la violencia ni entendió el terreno. Y en un abrir y cerrar de comunicados, su ciclo en el Pacífico terminó con más penas que glorias, preludiando la crónica de otro desastre anunciado.

Pero no hay despedida sin discurso: la verborrea oficial ya hizo su parte. Desde la capital, los voceros hablaron de “relevo estratégico”, “transición coordinada” y “rediseño de la seguridad”. Pura semántica de guerra perdida. 

En realidad, el reemplazo no es por eficiencia sino por fatiga: el sistema devora a sus mandos y luego los recicla en otra zona igual de convulsa, con la esperanza de que el público ya se haya olvidado del currículum de fracasos.

A fin de cuentas, los ciudadanos no cambian de suerte, solo de general. Y los criminales, que sí entienden la continuidad, seguirán saludando al siguiente con el mismo respeto que al anterior: el de quien sabe que manda más que él, tal y como ha venido sucediendo puntualmente desde hace mas de 720 mil muertos,mas.muchos mas.

Por qué del encabezado:

Nuestro titulo busca poner el dedo justo en la llaga: en México, los cambios de mando suelen disfrazar fracasos, no premiar resultados. 

El gobierno anunció otro “relevo estratégico” en Sinaloa, como si la semántica pudiera maquillar la derrota. No dicen “lo removimos porque fracasó”, dicen “transición coordinada”; no admiten “no funcionó la estrategia”, prefieren “rediseño de la seguridad”. Palabras que suenan a maniobra táctica, pero huelen a rendición con uniforme planchado.

La precisión sarcástica: ¿a quién relevan por bueno? En tierra donde la violencia dicta los términos y las instituciones se limitan a rotar nombres, el cambio de general no representa mejora sino continuidad del desgaste. La semántica militar y/o official solo sirve para proteger el prestigio burocrático, mientras los resultados en la calle—levantones, ejecuciones extorsiones y despojos —siguen hablando el idioma del fracaso.

En realidad, este “relevo” no es más que la traducción oficial de una derrota. Cada sustitución viene envuelta en retórica de “fortalecimiento operativo”, pero detrás del telón hay un expediente de promesas incumplidas, operativos simulados y alianzas incómodas. Y así, entre conferencias de prensa y consignas recicladas, el sistema pretende convencernos de que cambiar al general es sinónimo de victoria.

La pregunta de nuestro título, por tanto, es más que retórica: es la acusación misma. Porque en México, a los buenos no los relevan, los esconden; y a los que fallan, los protegen con palabras que suenan a estrategia, pero significan derrota.

Del 9 de septiembre de 2024 al 14 de marzo de 2026, (06:11 hrs) han pasado 1 año, 6 meses, 5 días, 6 horas y 11 minutos. Eso son 551 días en total, o 13,230 horas consecutivas de pura violencia o violencia pura.

Por qué es sinónimo de fracaso militar

En doctrina militar, un despliegue tan largo con resultados pobres suele leerse como fracaso operativo por varias razones:

  • Un mando que necesita más de un año y medio para “estabilizar” una plaza clave demuestra que su estrategia no logra modificar el control territorial real, solo administrarlo.
  • La permanencia prolongada sin mejoras medibles en indicadores de violencia, control de rutas, detenciones estratégicas o debilitamiento de estructuras criminales indica que la fuerza se volvió parte del paisaje, no un factor de cambio.
  • En operaciones serias, los “relevos” se hacen tras objetivos cumplidos; cuando el relevo llega después de 1 año y medio de sangrado constante, es más bien un retiro discreto para no decir “fallamos”.
  • Mientras más se alarga un despliegue sin victorias claras, más queda en evidencia que la narrativa de “relevo estratégico”, “rediseño” y “transición coordinada” es maquillaje de guerra perdida, no ajuste fino de una campaña exitosa.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/PABLO FERRI

«CERCANIA es REQUISITO»: «AMERICO NOMBRA EX-FEDERAL LIGADO a VIDEOVIGILANCIA del CARTEL del GOLFO en 2015 como JEFE de la OFICINA FISCAL en 2026″…el CDG tendra toda tu informacion,placas,licencias y demas.


Antonio Rivas Sordia,recien nombrado como jefe de la Oficina Fiscal en Reynosa por el Gobernador humanista Americo Villarreal, es la perfecta radiografía del funcionario que ha sobrevivido en estrecha cercanía con el intocable Cartel del Golfo que Americo abraza en Tamaulipas: señalado desde 2015 en aquellos efímeros tiempos de excelente opositor, (que tiro a la basura de la historia por unas monedas) de Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca, por contribuir y proteger una red de narco-videovigilancia del CDG… y hoy, 2026, premiado con otra oficina pública como si nunca hubiera pasado nada.

A decir de «hoyTamaulipas», fue el actual subsecretario general del gobierno del Estado, Tomas Gloria Requena, quien le dio posesión en representación del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya,quien resulta ser otra curricula manchada por su colusion con Zetas,ligado a masacre en 2011.

El “Toño Rivas” en la red de narco-cámaras

En 2015 Fuerza Tamaulipas y el Ejército desmantelaron un sistema de videovigilancia criminal con 39 cámaras operadas vía internet, colocadas en postes de CFE y Telmex que estan estrechamente asociados a servicios públicos de los ayuntamientos, vigilando 52 puntos estratégicos: cuarteles militares, Marina, PGR, Fuerza Tamaulipas, bulevares y centros comerciales de Reynosa. 

No eran un juguetito casero: tenían módem, tarjetas de video, codificadores, alimentación eléctrica formal, todo montado sobre infraestructura pública mientras las autoridades municipales miraban para otro lado.

Y justamente el primer frente de contacto con esa infraestructura urbana era la Coordinación/Secretaría de Servicios Públicos Primarios del Ayuntamiento de Reynosa, la misma área responsable de alumbrado público, postes, boulevards y avenidas… es decir, la misma zona física donde estaban ancladas las narco-cámaras. 

¿Quién estaba al mando? Antonio Rivas Sordia, ex comandante de la vieja Policía Judicial Federal, reciclado como jefe de servicios primarios desde mayo de 2010 tras el asesinato de su antecesor, Roberto Arechandieta Ramos, también ex jefe policiaco, ejecutado en plena administración del priista narco-señalado Óscar Luebbert.

Denuncias: del ciudadano al entonces senador denunciado

La denuncia ciudadana de 2015 no se anduvo con medias tintas: presenta a “Toño Rivas” como un cuadro apadrinado “de décadas” por un alto funcionario de Gobernación, Felipe Solís Acero, su compadre, que lo fue incrustando una y otra vez en administraciones municipales aunque arrastraba antecedentes como comandante de la “corruptísima” Policía Judicial Federal. El texto acusa abiertamente sus “grandes ligas” con el crimen organizado, describe pleitos con otro funcionario municipal señalado por nexos con el CDG (Víctor Garza, de Desarrollo Social) y afirma que Rivas mandaba cuadrillas de trabajadores “a donde ellos ordenen”, sin sustento en programas sociales, sino como servicio VIP al cártel.

En esa lógica, la denuncia sostiene que el Ayuntamiento, vía Servicios Públicos, prestaba incluso las canastillas y logística para que los delincuentes instalaran decenas de cámaras por toda la ciudad, usadas después para halconeo, secuestros y control territorial, dejando claro que “los criminales nunca podrían hacer nada solos si no tuvieran la ayuda de otros criminales que fungen como funcionarios públicos”. Esa misma pieza ciudadana remata con una pregunta que sigue vigente: “si no, que digan por qué mataron a Arechandieta” cuando encabezaba un departamento que, en teoría, sólo debía servir al público, pero en los hechos servía también a los narcos.

En paralelo, el entonces senador panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca presentó ante la SIEDO una denuncia donde acusa al alcalde José Elías Leal y a funcionarios municipales —incluida el área de Servicios Públicos— de complicidad en la instalación y operación de la red de videovigilancia del narco en Reynosa. 

La querella fue a parar al archivo muerto y fue ontra el presidente municipal, José Elías Leal e incorporada a otra presentada el 28 de noviembre de 2014 con el número de averiguación UEIORPIFAM/AP/275/2014, por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y peculado tras la organización y desarrollo de la feria de Reynosa 2013.

En esta quedarón asentados los posibles delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y peculado, acusando al municipio de poner estructura y recursos al servicio del crimen, mientras la red criminal monitoreaba a fuerzas federales, estatales y a la población civil y no era mera informacion sesgada.

El asesinato del anterior jefe de Servicios Públicos, Arechandieta, y la posterior designación de Rivas Sordia, otro ex jefe policiaco, se leen —a la luz de la denuncia ciudadana— como parte de la misma cadena de “funcionarios puente” entre Ayuntamiento y crimen organizado, protegidos por padrinos políticos como Óscar Luebbert y el propio Solís Acero. La moraleja: en Reynosa no se asciende a esos puestos por meritocracia ni por amor al alumbrado público, sino por la capacidad de servir a dos jefes: el oficial y el que manda de veras, el que financia campañas, impone mandos y da la última palabra sobre quién vive y quién es ejecutado.

2026: el blindaje de la impunidad

Y mientras todo eso yace empolvado en hemerotecas y blogs, en marzo de 2026 el gobierno de Tamaulipas de Americo Villarreal anuncia sin pudor que Antonio Rivas Sordia es nombrado nuevo titular de la Oficina Fiscal del Estado en Reynosa, presentándolo como un servidor público con “experiencia” como agente del Ministerio Público federal y ex secretario de Servicios Primarios en una administración anterior. 

Ninguna mención, por supuesto, a que ese mismo historial estaba atravesado por denuncias ciudadanas de vínculos con el CDG y por señalamientos públicos en contexto de una red de narco-videovigilancia desmontada por militares y policías en la ciudad.

La foto institucional de su nombramiento es casi una burla:funcionarios formales, discurso de “trabajo coordinado y responsable” y un nuevo cargo administrativo para un personaje que, en cualquier estado mínimamente serio, estaría investigado a fondo o, cuando menos, inhabilitado mientras se esclarecen sus presuntas responsabilidades en aquella red criminal. 

Pero Tamaulipas pasa lo contrario: el expediente social y periodístico pesa menos que el compadrazgo de alto nivel que busca en sus funcionarios como requisito,la estrecha relación con los carteles para que el quehacer gubernamental se desarrolle en conjunto y no es un hecho aislado,es casi norma con Americo Villarreal.

El mensaje de peligro a la ciudadanía es brutalmente claro: si ayudas al narco desde el poder, el poder va ayudar al narco con toda la informacion de que dispone,tus datos de licencias, tus placas, tus pagos, tu domicilio y hasta dejar pasar tramites de autos robados o extranjeros, todo mancomunado con el Cartel del Golfo y asi la relación es tersa.

Con informacion: MILENIOMEDIOSHOYTAMAULIPAS/

«NINGUNA MENTE MAESTRA»: «MISIL DOCTRINARIO del GENERAL TREVILLA dejó FUERA del ARRESTO y ABATIMIENTO del MENCHO a HARFUCH»…que anda de entrevista en entrevista vendiendo humo.


El General Ricardo Trevilla, Secretario de Defensa,en sus propias palabras dinamita la narrativa de que Omar Garcia Harfuch fue el “mastermind”, la mente maestra del operativo de captura y abatimiento de Ruben Oseguera alias El Mencho (…no se llamaba Nemesio) como presume reciente artículo del destacado académico en Seguridad Nacional, Ghaleb Krame,a quien respetamos pero confrontamos en sus dichos en el mero animo de enriquecer la discusión, pues fue el mismo General quien describio como la operación fue concebida, planeada y ejecutada por Fuerzas Especiales militares y Guardia Nacional,que dejaron fuera y sin absolutamente ninguna mención en su narrativa, salvo en la parte de informacion del gabinete de seguridad, del que es parte Omar García Harfuch.

Qué dijo Trevilla

Trevilla arranca dejando claro que fue la inteligencia militar central y la información complementaria de todo el Gabinete de Seguridad y agencias de EE. UU., que permiten seguir la red de vínculos de El Mencho hasta que “se dieron las condiciones para planear una operación para su detención”.

Luego precisa que el 20 de febrero se ubica al hombre de confianza de la pareja sentimental que la traslado a una instalación en Tapalpa, que el 21 se confirma que el Mencho sigue en Tapalpa y que “el mismo 21 de febrero se realiza el planeo de la operación”.

Y ahí viene el misil doctrinario: “es un axioma de las operaciones militares… que quien ejecuta la operación es quien la debe de planear. En este caso, fue el personal de Fuerzas Especiales y personal de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional quien planeó la operación”.

Qué significa la frase central

Cuando el General Trevilla dice que “quien ejecuta la operación es quien la debe planear” está enunciando un principio de mando tipo «mission command«: el nivel que va a poner los fusiles en el terreno es el que diseña el curso de acción concreto (disposición de fuerzas, rutas, cercos, reglas de empleo de la fuerza, etc.).​​

La idea es evitar que un tercero ajeno al terreno dicte un plan rígido; se asume que el mando que conoce de primera mano la situación operativa es el que mejor puede convertir la información disponible en un plan realizable.

Traducción al castellano llano: los que rodearon, avanzaron, repelieron el ataque, hirieron y capturaron al objetivo son los mismos que diseñaron el plan; no hay un cerebro civil externo al que el general le rinda pleitesía táctica.

Quién planeó y quién ejecutó

Trevilla detalla tres componentes: fuerza terrestre (Fuerza Especial Conjunta, Fuerzas Especiales del Ejército, Fuerza Especial de Reacción Inmediata GN), fuerza aeromóvil de seis helicópteros con personal de Fuerzas Especiales y apoyo aéreo con aviones tejanos de la Fuerza Aérea.

Con la presencia corroborada la noche del 21, “la Fuerza Terrestre es la que se desplaza al lugar donde él se encontraba para efectuar la detención”, aplicando la Ley Federal de Armas de Fuego ante sujetos armados.

Describe el enfrentamiento: el círculo de seguridad abre fuego, los militares repelen, mueren ocho delincuentes, se aseguran armas largas, lanzacohetes, vehículos y se persigue al Mencho hasta la zona boscosa, donde vuelve a enfrentarse con Fuerzas Especiales y resulta herido junto con dos escoltas.

Es decir, el relato completo –de la confirmación de presencia, al cerco, a los dos contactos de fuego y a la evacuación aérea– está narrado como una cadena cerrada bajo mando militar, sin un solo indicio de que un civil haya diseñado el dispositivo táctico.

En qué se equivoca (y acierta) Krame

Krame hace un esfuerzo interesante por separar inteligencia táctica, operativa y estratégica, pero luego omite detalles: parte de definiciones académicas correctas para colar una conclusión política que no se sustenta en la única fuente directa sobre el operativo, que es la exposición del propio Trevilla.

  1. Cuando afirma que “el Ejército desarrolló la operación, ojo: la parte táctica operativa, no la generación de inteligencia, en menos de 24 horas”, está ignorando que Trevilla habla de “inteligencia militar central” de larga data y de convenios con Interpol, Europol y Comando Norte para ir siguiendo la red del Mencho.
  2. La ventana de 24 horas que describe el general es la del planeo y ejecución después de corroborar la presencia, no la de toda la fase de inteligencia previa; Krame la reinterpreta como si todo el ciclo de inteligencia fuera propiedad personal de Harfuch.
  3. Krame sostiene que “nunca se menciona que Trevilla tuviera conocimiento de la inteligencia previa” y que aparece sólo “en la fase de ejecución táctica”.
    Pero el propio general dice que la Secretaría de la Defensa “realizó el seguimiento a la red de vínculos del Mencho” con inteligencia militar central y socios extranjeros, y que el 20 de febrero se ubicó al enlace de la pareja sentimental gracias a esos trabajos.
    Es decir, Trevilla no es un simple operador al que le pasan un objetivo ya armado: forma parte de la estructura que procesa y actúa sobre esa inteligencia.
  4. La hipótesis de que el “único actor vinculado desde la intención hasta la ejecución es OGH” es una extrapolación de lo que Jason Jones comenta en un segmento de la entrevista de Newsmax a Harfuch, no de lo que se ve ni en el parte militar ni en información oficial.
    Jones puede opinar y Krame puede amplificar, pero eso no convierte al comentario televisivo en orden de operaciones ni en designación formal de “mastermind”,mente maestra ; el general, en cambio, sí habla en calidad de responsable de la operación ante la presidenta y el Estado mexicano.
  5. Krame intenta blindar su tesis con narrativa de “denial and deception” (ruido en Sinaloa, silencio en Jalisco, narcobloqueos reactivos) y filtraciones en redes entre el 17 y el 18 de febrero
    Todo eso puede ser interesante como lectura de entorno, pero no prueba que Harfuch haya dirigido la inteligencia ni que haya sido el arquitecto del golpe; como mucho, demuestra que el aparato civil y militar compartían contexto y que se intentó proteger la ventana operativa, tal como describe Trevilla al hablar de conservar el secreto para obtener la sorpresa.

El remate de Krame –“EE.UU. prefirió confiar en un actor civil… antes que en un general sobre el que flotaba la foto de La Huacana”,en Michoacán,lo que es bastante cierto en cuanto al encuentro incialmente documentado por el Semanario Proceso y replicado por Codigo Magenta, e incluso por la edición premium del diario Español ABC fechado el 07 de septiembre de 2024, pero abiertamente especulativo en cuanto a la desconfianza que se dice expresa de EE.UU.

Aunque luego la Sedena explicó que el encuentro con “El Inge” ligado al Cartel de Jalisco se dio en contexto de mediación para liberar militares retenidos y que en 2018 no había orden de aprehensión en su contra,aun asi la sospecha siguio en aire.

Convertir una foto ya politizada en criterio operativo para suplantar a todo el mando militar por un Secretario de Seguridad «manchado» por la evidencia y tambien por la sospecha, es un salto lógico que Krame no documenta.

Qué sí puede tener Harfuch y qué no

Una cosa es reconocer que Harfuch participa en el círculo de coordinación de seguridad nacional por instrucción presidencial, se sienta en mesas donde se discute inteligencia estratégica y tenia motivación suficiente para empujar el cierre de la pinza contra El Mencho; otra muy distinta es venderlo como el “cerebro” táctico de un operativo militar de Fuerzas Especiales que, según el Secretario de Defensa,la doctrina, planearon y ejecutaron ellos mismos y fue claro y contundente.

Si acaso, la propia lógica de Krame apuntaría a OGH como alguien con peso en la inteligencia estratégica ,pero el relato de Trevilla deja clarísimo que la inteligencia operativa y táctica –la que identifica la visita en Tapalpa, confirma la permanencia, arma la fuerza conjunta, decide el cerco, repela el fuego y evacúa al objetivo– estuvo en manos de Defensa, Guardia Nacional y Fuerza Aérea.

Llamar a eso “mastermind Harfuch” es más mercadeo que análisis: acomoda bien a la estrategia mediática de Harfuch y en un hilo de X, pero se estrella de frente con el parte oficial del general que estuvo al mando del dispositivo.

En ningun momento de la narrativa de captura por parte del general Trevilla, aparece una sola mención a Omar García Harfuch ni a ayuda proveniente de él para ejecutar la captura; todo el relato atribuye inteligencia, planeación y ejecución a Defensa.

Aunque Codigo Magenta ha ido mas alla,presume que OGH fue dejado fuera, que la Presidenta no sabia y que incluso fueron detectados por EE.UU, operadores cercanos a Garcia Harfuch, haciendo cosas no muy correctas.

Con informacion: @GhalebKrame

«NOS GUSTE o NO,CARTELES GOBIERNAN MEXICO»: «TRUMP NO se EQUIVOCÓ e INCLUSO se QUEDÓ CORTO»…financian campañas, diseñan la geografía electoral a punta de plomazos y deciden, zona por zona, quién vive, quién paga y quién desaparece.


Mientras Claudia Sheinbaum juega a la presidenta soberanista ofendida, Trump suelta la frase que ningún jefe de Estado mexicano se atreve a pronunciar en público: “los cárteles son quienes gobiernan México”. Y el problema no es que mienta, sino que se queda corto: no son solo “los que gobiernan”, son los que seleccionan candidatos, financian campañas, diseñan la geografía electoral a punta de balazos y deciden, zona por zona, quién vive, quién paga y quién desaparece.

La escena es casi de rutina imperial: base aérea Andrews, el Air Force One encendido de fondo, reportero pregunta por México y Trump responde que ofreció mandar tropas para “acabar con los cárteles” y que Sheinbaum dijo que no. Ella, muy institucional, corre a refugiarse en la Constitución y la “no intervención”, como si los artículos fueran chaleco antibalas en Celaya o Culiacán. Insiste en que todo va “muy bien” y que no hace falta ayuda, mientras el país acumula masacres, desplazados y territorios enteros donde el Estado solo existe en el papel, aunque haya éxitos intermitentes que abonan, pero mantienen la enorme deuda en seguridad.

Trump, fiel a su estilo de bulldozer, remata que los cárteles “están gobernando México” y que es “muy triste verlo”, y en otro evento se luce llamando al país “epicentro” de la violencia del narco, prometiendo que Estados Unidos hará “lo que sea necesario” para defender su seguridad. 

Sheinbaum le contesta que probablemente “no está bien informado” y que el problema es reducir el consumo de drogas en Estados Unidos, como si la erosión del Estado mexicano, la captura de policías,militares fiscales, alcaldes y gobernadores fuera un simple daño colateral del estilo de vida gringo.

En medio del intercambio, Trump incluso amplifica en su red Truth Social un mensaje que califica al gobierno mexicano como “narcogobierno”, y Sheinbaum responde ofendida, como si la palabra fuera la injuria y no la radiografía. 

Lo incómodo de todo esto no es Trump: es la realidad que lo respalda. Ahí están los alcaldes asesinados por pedir ayuda contra los cárteles, los candidatos ejecutados en campaña, las masacres que se anuncian en redes horas antes de que aparezcan los cadáveres, los territorios donde el narco cobra impuesto sobre cada cerveza, cada tráiler y cada vida.

Es fácil reducirlo a geopolítica y nacionalismo de cartón: “no queremos tropas extranjeras en suelo mexicano”. Perfecto, nadie en su sano juicio debería querer marines patrullando Zacatecas. Pero entonces habría que explicar por qué el Ejército mexicano entra de puntitas a zonas controladas por el narco y en otras ni siquiera entra, por qué cada operativo grande termina en negociación, por qué la cifra real de territorios bajo control criminal es el gran secreto a voces que nadie en Palacio Nacional quiere poner por escrito.

Trump juega su papel de sheriff bravucón, sí. Pero cuando dice que los cárteles están gobernando México, la realidad en tierra —esa que se mide en fosas, levantones, pueblos vaciados y candidatos asesinados— no lo desmiente: lo exhibe como un moderado involuntario.

Que dijo Trump:

Sir, you made a post about Claudia Scheinbaum refusing your help in Mexico. What’s your plan

with Mexico? Well, she should not have refused my help. I offered to get rid of the cartels in

Mexico and for some reason she doesn’t want to do that.

I like her very much, but she should get rid of the cartels because the cartels are, whether we

like it or not, the cartels are running Mexico. We can’t have that. Thank you.

Thank you, sir.

Con informacion: ELNORTE/ REDES