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domingo, 18 de mayo de 2025

“EX-ACTIVISTA,GUERRILLERO,PRESO POLITICO y PRESIDENTE dejo LEGADO que ADVIERTE que NACIO para SERVIR porque QUIEN NO VIVE para SERVIR NO SIRVE para VIVIR”…tuvo opciones, pero prefirió trascender en vez de hacer y acumular.


José Alberto “Pepe” Mujica (Montevideo, 1935-2025) fue mucho más que un presidente: activista, guerrillero, preso político, legislador, ministro y, finalmente, uno de los líderes más admirados y singulares de América Latina. Su vida, marcada por la austeridad, la lucha por la justicia social y una profunda reflexión sobre el sentido de la política y la felicidad, se refleja en sus frases más recordadas y en su ejemplo personal.

Infancia, militancia y prisión

Mujica nació en una familia humilde de trabajadores de la tierra y desde niño ayudó a su madre vendiendo flores. Militó en su juventud en el Partido Nacional, pero pronto se volcó a la izquierda y fue uno de los fundadores del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), una guerrilla urbana inspirada en la Revolución Cubana. Enfrentó la represión y la cárcel: pasó casi 15 años preso, la mayor parte en condiciones extremas de aislamiento y tortura.

“Viví muchos años en soledad en un calabozo. Hubo noches que cuando me ponían un colchón estaba contento. Repensé todo. Y la felicidad, si no la llevás adentro y no la tenés con poco, no la tenés con nada”.

De la cárcel al gobierno

Liberado tras la amnistía de 1985, Mujica fue clave en la fundación del Movimiento de Participación Popular (MPP), integrándose al Frente Amplio. Fue diputado, senador y ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca antes de ser electo presidente de Uruguay (2010-2015). Su gobierno impulsó reformas históricas: legalización del matrimonio igualitario, regulación estatal del cannabis y despenalización del aborto, posicionando a Uruguay como referente regional en derechos civiles.

Un presidente austero y filosófico

Mujica fue conocido mundialmente por su estilo de vida austero: vivía en su chacra, conducía su viejo Volkswagen y donaba hasta el 90% de su salario a causas sociales. Para él, la política era una pasión y una responsabilidad, no una carrera para enriquecerse:

“Los políticos tenemos que vivir como vive la mayoría y no como vive la minoría”.

“No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivo con lo justo para que las cosas no me roben la libertad”.

Pensamiento y legado

Su pensamiento, crítico del consumismo y defensor de la igualdad, quedó plasmado en discursos y entrevistas que trascendieron fronteras:

“Pobres no son los que tienen poco, son los que quieren mucho. Yo no vivo con pobreza, vivo con austeridad, con renunciamiento. Preciso poco para vivir”.

“La política no es un pasatiempo, no es una profesión para vivir de ella, es una pasión con el sueño de intentar construir un futuro social mejor; a los que les gusta la plata, bien lejos de la política”.

“Triunfar en la vida no es ganar: triunfar en la vida es levantarse y volver a empezar cada vez que uno cae”.

“El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son”.

“No se vive de nostalgias, ni de recuerdos, sino de porvenir”.

Últimos años y despedida

Hasta el final, Mujica mantuvo su compromiso con la militancia y la tierra, acompañado por su esposa Lucía Topolansky, también figura política clave. Enfrentó la enfermedad con serenidad y gratitud:

“La vida es tan hermosa que no tiene sentido que la sacrifiquen por estupideces. Por lo demás, estoy agradecido, y, al fin y al cabo, que me quiten lo bailado.”

“Ya terminó mi ciclo. Sinceramente, me estoy muriendo. El guerrero tiene derecho a su descanso”.

Síntesis

Las frases de Mujica,el texto sobre su vida y obra no solo vale la pena: es una forma de preservar la voz de un político que desafió los discursos tradicionales, vivió con coherencia y dejó un mensaje de humildad, esperanza y lucha por la igualdad. Su legado, más allá de las leyes y las anécdotas, es el de un hombre que hizo de la política un acto de servicio y de la austeridad una filosofía de vida.

Con informacion: CNN ESPAÑOL/ MEDIOS/ REDES

“SI NOMAS TE CORREN,SIGUE siendo NEGOCIO ?”: “TRAFICANTE de HUACHICOL en BUQUES que JALABA Pa’l GOBIERNO de SHEINBAUM JUNTO con la MARINA FUE REMOVIDO de TAMPICO”…el segundo piso te cree bien tarugo,por favor, no les des la razon.


Tres funcionarios del puerto y de la Aduana de Tampico fueron relevados de su cargo, tras el decomiso histórico de 10 millones de litros de huachicol. Entre los funcionarios que fueron dados de baja está el director administrativo y de finanzas de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) de Tampico, Francisco Javier Antonio Martínez.

En un país donde la remoción de funcionarios ligados al huachicol bajo el segundo piso del gobierno,parece ser el único castigo, la pregunta persiste: ¿sigue siendo negocio si “nomás te corren”? 

El caso del traficante de combustible en buques que trabajaba para el mismo gobierno que ya lo removió de su “puestazo” en Tampico, revela que la simulación es la constante y la impunidad, la norma. 

Creen que basta con desplazar a los responsables para limpiar la imagen, como si la corrupción se borrara con un simple cambio de puesto. Nos toman por ingenuos, pero la realidad es otra: mientras no haya consecuencias reales, el negocio sigue, y quienes lo permiten esperan que aceptemos su versión. No les demos la razón.

Que ocurrió:

La baja de Antonio Martínez ocurrió el pasado 2 de mayo, cuatro días después de que Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que el funcionario federal era socio de los dueños de Intanza, la empresa que importó el huachicol asegurado a finales de marzo en Tamaulipas.

La Marina confirmó la destitución de Antonio Martínez el 2 de mayo. Fuentes federales confirmaron a MCCI que fue denunciado ante la FGR y se encuentra bajo investigación, al igual que otros funcionarios portuarios y aduanales de Tampico.

La investigación de MCCI expuso que el mencionado funcionario había pasado de tener una modesta taquería en Chimalhuacán y una caseta en el centro de la Ciudad de México, a acumular en apenas dos años una colección de 18 vehículos, entre ellos al menos 10 autos clásicos de colección, dos camionetas de lujo y dos motocicletas Harley-Davidson.

Aunque las autoridades federales no han dado a conocer algún procedimiento, investigación o acción en su contra, Francisco Javier Antonio Martínez presentó el 8 de mayo a la Secretaría Anticorrupción su declaración patrimonial y de intereses de conclusión en el cargo, y en ese documento dejó asentado que había sido dado de baja el 2 de mayo.

Además de Francisco Javier Antonio Martínez, MCCI corroboró que también el 2 de mayo fue separado del cargo Hugo Alonso Rodríguez Aguilar, subgerente de Protección Portuaria de la ASIPONA Tampico, que depende de la Marina.

Asimismo, tras el megadecomiso de huachicol de finales de marzo en Tamaulipas, también fue removido en abril el administrador de la aduana de Tampico, el contralmirante retirado Luis Jorge Goicochea Sotomayor, quien había llegado apenas en enero y fue sustituido por Antonio Morales Hernández, de acuerdo con oficios del área que tenía a su cargo. 

Su sociedad con los huachicoleros

La baja del director de administración de la ASIPONA Tampico se dio luego de que el pasado 28 de abril, MCCI evidenció que, en una empresa en la que participa como accionista, Antonio Martínez es socio de los dueños de Intanza, la compañía que importó desde Estados Unidos millones de litros de diésel que hicieron pasar como aditivos para aceites y que fueron asegurados por la Marina tras arribar en un buque al puerto de Tampico, donde laboraba el funcionario. 

MCCI corroboró, mediante juicios de amparo donde la compañía reclamaba lo confiscado, que Intanza fue la empresa responsable de importar el combustible ilegal que arribó a bordo del buque Challenge Procyon procedente de Beaumont, Texas.

De acuerdo con las actas mercantiles presentadas por MCCI, Ricardo Ayón Rodríguez y Ramiro Rocha Alvarado son los accionistas de Intanza y están asociados con el ahora ex funcionario de la ASIPONA Tampico en la empresa Comercializadora de Bienes y Servicios de Nuevo León Belure, dedicada a la fabricación e importación de productos electrónicos.

Antes del decomiso fueron exhibidos:

Además de su vínculo con Intanza, MCCI también dio a conocer que en su declaración patrimonial de 2024 el funcionario omitió informar de su participación accionaria en Belure. Lo que sí reportó en esa declaración fue ser dueño de 18 vehículos y tener ingresos crecientes por un taller mecánico y una taquería en Chimalhuacán, Estado de México, que operaba de manera intermitente.

Aunque las autoridades federales reportaron el 31 de marzo el decomiso “histórico” de 10 millones de litros de huachicol en Tamaulipas, MCCI reveló que documentos judiciales de los amparos promovidos por Intanza e incluso un informe interno de la Secretaría de Marina evidencian que el buque que arribó al puerto de Tampico llevaba el doble de carga, equivalente a 20 millones de litros de diésel, sin que hasta la fecha se haya informado qué pasó con el resto de lo decomisado.

Con informacion: MEXICANOS CONTRA LA CORRUPCION E IMPUNIDAD

“MACHOS y ademas MUCHOS”: “DETRAS de la VIOLENCIA EXTREMA contra VALERIA esta OTRA VEZ el CONTROL MACHISTA para SILENCIAR una MUJER que se PERCIBE como DESOBEDIENTE”…y son 10 mujeres o niñas asesinadas al dia.


Valeria Márquez tenía miedo. Durante varios momentos en la tarde del martes mientras transmitía en vivo desde su celular, se cuestionó si quizá, mientras ella no estaba en su negocio, se habrían acercado sujetos desconocidos a secuestrarla o a intentar matarla. 

Aunque lo expresó verbalmente, también, a ratos, se le podía ver en el rostro la duda que no desapareció, ni siquiera en sus últimos momentos. Finalmente, poco antes de las 18.00 horas, la espera de un supuesto regalo de alguien desconocido terminó. Valeria, de 23 años, recibió dos disparos, uno en el torso y otro en la cabeza.

Cuando los servicios de urgencias llegaron a su local, ya no tenía signos vitales. Es un caso excepcional por haberse transmitido en vivo en las redes sociales, pero la violencia que enmarca su asesinato recuerda las 10 mujeres y niñas que diariamente son asesinadas en México.

Los “machos mexicanos” y el caso Valeria Márquez

La narrativa de Erika Rosete en el Diario Español,El Pais, sobre el asesinato de Valeria Márquez, más allá de los hechos, revela varias capas de significado sobre la violencia de género, la cultura del machismo y la normalización de la violencia en México, especialmente en Jalisco.

1. El miedo cotidiano de las mujeres y la cultura del control masculino

El texto enfatiza que Valeria tenía miedo, lo expresaba y lo vivía en su cuerpo y rostro. Ese temor no era infundado: días antes había tenido conflictos con su expareja, a quien responsabilizó públicamente de cualquier daño que pudiera ocurrirle a ella o a su familia. 

En redes sociales, relató cómo fue expulsada de un bar por el temor del personal a la reacción de su exnovio: “por favor salte porque no sabes cómo se pone él, no me quiero meter en problemas con él”. 

Esto revela una realidad donde los hombres ejercen control y generan miedo, al punto que terceros (como empleados de un bar) prefieren prevenir un estallido violento por parte de un hombre antes que proteger a la mujer afectada. 

El mensaje implícito es que la sociedad asume que los hombres violentos son inevitables y que las mujeres deben adaptarse a sus amenazas.

2. La impunidad y la normalización de la violencia machista

El asesinato de Valeria no es un caso aislado, sino parte de una estadística brutal: cada día son asesinadas 10 mujeres y niñas en México. El artículo lo subraya al mencionar otros feminicidios recientes en Jalisco y la reacción de las autoridades, que insisten en que se trata de “hechos aislados” o que “se salen del control de las autoridades”. 

Esto sugiere una resignación institucional ante la violencia y una falta de voluntad o capacidad real para enfrentar el problema estructural del machismo y la impunidad. La investigación se inicia bajo el protocolo de feminicidio, pero la experiencia indica que la mayoría de estos crímenes quedan impunes.

3. El rol del “macho mexicano” y la violencia como herramienta de poder

El relato de Valeria y el contexto del crimen muestran cómo el machismo se expresa no solo en el control o el acoso, sino en la disposición a ejercer violencia extrema para castigar, silenciar o eliminar a una mujer que se percibe como “incómoda” o “desobediente”. 

El hecho de que Valeria haya responsabilizado a su ex y temido por su vida, y que finalmente haya sido asesinada por un hombre que preguntó por ella y la ejecutó sin conocerla, apunta a la existencia de una red de violencia donde los “machos” pueden ser tanto exparejas como sicarios a sueldo o jefes de plaza, pero el trasfondo es el mismo: la vida de las mujeres es prescindible ante el poder masculino.

4. El espectáculo de la violencia y la revictimización

El asesinato fue transmitido en vivo, lo que convirtió el crimen en un espectáculo mediático y en “carne fresca para el morbo de muchos medios de comunicación y usuarios de redes sociales”. Esto habla de una sociedad que consume la violencia contra las mujeres como entretenimiento y que, en muchos casos, revictimiza a las víctimas al convertirlas en objeto de especulación y rumorología, en vez de exigir justicia.

5. El silencio, la soledad y la falta de protección

A pesar de que Valeria expresó su miedo y pidió ayuda pública, el sistema no la protegió. Ni la sociedad ni las autoridades fueron capaces de evitar su asesinato, lo que refleja la soledad en la que muchas mujeres viven la violencia de género. La reacción de las autoridades, que desmienten vínculos con el crimen organizado pero no ofrecen respuestas claras ni protección efectiva, refuerza la percepción de indefensión.

Conclusión

Entre líneas, el artículo de Eika Rosete,denuncia la persistencia de una cultura machista donde el miedo, la violencia y la impunidad son parte de la vida cotidiana de las mujeres. El “macho mexicano” aparece como figura de poder, capaz de controlar, amenazar y matar, mientras la sociedad y las instituciones normalizan o minimizan la gravedad de estos crímenes. La historia de Valeria Márquez es un espejo de la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México, y de la urgencia de romper el ciclo de silencio, impunidad y complicidad social que sostiene al machismo.

Como lo dice Erika en el Diario español,El pais

“….Ya entrada la noche, los medios locales en Zapopan —que forma parte de la zona metropolitana de Guadalajara— reportaron el asesinato a tiros de la joven, y la llegada al lugar de la Guardia Nacional y de otras fuerzas de seguridad. La Fiscalía de Jalisco comunicó que sus investigaciones comenzarían con el protocolo de feminicidio.

Aunque medios como Milenio, citaron más tarde que las autoridades locales ya tenían a un principal sospechoso —un importante líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, CJNG—, fue la misma Fiscalía la que desmintió la información en una segunda tarjeta informativa publicada este miércoles: “Ante versiones periodísticas que señalan directamente a presuntos responsables de la privación de la vida de una mujer, registrada ayer en Zapopan, la Fiscalía del Estado puntualiza que no existe hasta este momento en la carpeta de investigación algún señalamiento contra un personaje en particular”, dijeron. Sin embargo, han anunciado que en las próximas horas ofrecerán más información sobre el caso.

Amenazas y conflictos previos

Unos días antes de ser asesinada, Valeria había compartido en sus redes algunas publicaciones en las que contaba cómo había tenido un desencuentro con su expareja sentimental, y cómo quizá esa misma persona podría molestarse por su presencia en un bar y que por eso, el personal del lugar le había pedido a ella que se retirara: “Y me dijeron, por favor salte porque no sabes cómo se pone él, no me quiero meter en problemas con él”, escribió la influencer.

Además, en otra publicación escribe que hace responsable a su “ex” de cualquier cosa que le pase a ella o a su familia, incluso si tiene que dejar la ciudad.

La transmisión

La transmisión inicia la tarde del martes cerca de las 17.20 horas. En ella, Valeria cuenta que se ha levantado muy temprano, que tiene dolor de cabeza, y que antes de llegar a su negocio —desde donde transmite—, Erika, al parecer una de sus empleadas que está en ese momento en el mismo lugar, le llamó para avisarle que alguien había llegado horas antes a la estética y había preguntado por ella para dejarle un paquete que, según la mujer, llevaba un hombre en una bolsa negra.

A partir de ese momento, sus seguidores que están en directo en su transmisión comienzan a hacerle todo tipo de preguntas. Desde cuestiones de su negocio, hasta preguntarle si es que se va a quedar toda la tarde en el local o se va a ir. Valeria les responde a cada uno. “No, no, ya en un ratito me voy”, dice. Pero no puede dejar de pensar en el misterioso paquete y le pregunta de nuevo a su empleada si no será que, en realidad, iban a “levantarla”: “A lo mejor me iban a matar… ¿Me iban a levantar o qué? Me quedé preocupada…”, dice Márquez, visiblemente consternada.

Para ese momento, ella comienza a decir que se siente muy “ondeada” —temerosa y confundida— de que alguien quiera hacerle llegar un paquete “costoso”. Luego se despide de su audiencia y unos segundos después, recibe varios mensajes en su celular de parte de su amiga, la también generadora de contenido Vivian de la Torre, quien, según consta en el video, le pide que se espere y recibe unos minutos después, de De la Torre, una bolsa de una cadena de café y un muñeco de peluche.

Pasan solo unos minutos, cuando se escucha la voz de un hombre que pregunta por ella. Sin detener la transmisión, Valeria le sonríe, y le dice que es ella. Pone en silencio su micrófono y es asesinada. Unos instantes después, y mientras varios de los que siguen en la transmisión llenan de comentarios de horror y sorpresa el chat, la mujer que estaba con ella, Erika, su presunta empleada, aparece brevemente en la cámara y finaliza el video.

Violencia en Jalisco

El caso de Valeria Márquez, aunque ha sido material para todo tipo de especulaciones y carne fresca para el morbo de muchos medios de comunicación y usuarios de redes sociales, también refleja la normalización de la violencia en México. Especialmente en Jalisco, el Estado donde hace solo dos meses, colectivos de madres buscadoras realizaron uno de los hallazgos más estremecedores de los últimos tiempos en México: el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, en el que encontraron restos óseos, ropa y pertenencias de personas que estuvieron ahí reclutadas.

También ha sido en ese Estado, donde el pasado 9 de mayo sicarios irrumpieron en un hospital de Teocaltiche y asesinaron a Cecilia Ruvalcaba, una enfermera que había sido aspirante a la presidencia de la alcaldía por el partido Movimiento Ciudadano. Una semana antes, el 3 de mayo, el cuerpo sin vida de Karina Ruiz Ocampo fue encontrado en un sembradío entre los municipios de El Arenal y Amatitán. La habían secuestrado 20 días antes.

Y el ataque y posterior muerte de la buscadora Teresa González, en Guadalajara, el pasado 2 de abril. Teresita buscaba desde 2024 a su hermano desaparecido, también en Guadalajara.

El cuerpo de Valeria ha sido velado la tarde de este miércoles, en una funeraria de Guadalajara. El alcalde de Zapopan, Juan José Frangie Saade, aseguró en declaraciones a medios locales que se trata de “un hecho aislado”, y que dada la naturaleza del caso, “se sale del control de las autoridades”.

Cuestionada sobre el caso, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves que en la investigación participa el Gabinete de Seguridad. “Se está trabajando para poder encontrar, primero, a los responsables, y el móvil de por qué fue esta situación”, dijo.

Con informacion Erika Rosete/Diario Español/EL PAIS

LOS “TIMORATOS y las VALIENTES”: “GOBIERNO MORENO NARCO le METE MIEDO a BUSCADORAS y les pide EVALUAR RIESGOS en VEZ de EVITARSELOS”…cobardía se disfraza de prudencia, pero valentía se viste de madre, hermana y buscadora.


La mas reciente declaración de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa (SSPE), pidiendo a los colectivos de buscadoras que evalúen las condiciones de seguridad antes de salir al campo, es un reflejo de una evasión de responsabilidades y una muestra de insensibilidad institucional que ya detono el reclamo de quienes tienen miedo pero lo controlan,traduciendolo en valor, contra aquellos que lo consienten, clarificando su cobardía.

Mostrando una clara inconformidad por la declaración realizada por Verónica Hernández Valenzuela, vocera de la SSPE, la representante del colectivo rastreador consideró que se trata de una burla a sus labores de búsqueda de desaparecidos.

“Es una burla que nos pidan que evaluemos el riesgo. Lo indicado sería en primer lugar que la labor la realizara el Estado, porque es su trabajo y lo que pueden hacer es brindarnos apoyo, garantizar las condiciones para realizar nosotras nuestras labores de búsqueda”, comentó.

“Delegarnos esa carga o pedirnos que evaluemos el riesgo, además de todo lo que ya realizamos por nuestros desaparecidos, solo refleja una falla por parte de ellos, como siempre”.

Esta postura no solo es insuficiente, sino que perpetúa la revictimización de quienes, ante la inacción del Estado, han tenido que asumir la dolorosa tarea de buscar a sus seres queridos.

Lo que el Estado debió hacer

  1. Asumir la responsabilidad directa
    La búsqueda de personas desaparecidas es una obligación indelegable del Estado. Las autoridades deben encabezar y coordinar las labores de búsqueda, investigación y localización, garantizando siempre la seguridad de quienes participan.
  2. Garantizar protección y protocolos claros
    En vez de trasladar la carga de la seguridad a los colectivos, el Estado debe asegurar que toda búsqueda se realice bajo estrictos protocolos de protección, con acompañamiento policial capacitado y recursos suficientes.
  3. Brindar acompañamiento integral
    Más allá de la presencia física, es necesario ofrecer acompañamiento psicológico, legal y logístico a las familias y colectivos, reconociendo el impacto emocional y los riesgos que enfrentan.
  4. Generar canales de comunicación y respuesta inmediata
    El Estado debe establecer mecanismos efectivos y transparentes para atender las denuncias y solicitudes de búsqueda, con tiempos de respuesta concretos y seguimiento puntual.
  5. Reconocer y dignificar la labor de los colectivos
    En lugar de criminalizar o desalentar la participación ciudadana, las autoridades deben reconocer públicamente la valentía y el aporte de las buscadoras, integrando sus conocimientos y experiencias en las estrategias oficiales.

Por qué es reprobable la conducta del Estado

El llamado a “valorar el riesgo” es una forma de deslindarse de la responsabilidad y, en el fondo, una admisión de que el Estado tradicionalmente complice del narco ha sido rebasado por la violencia y la impunidad. Este tipo de declaraciones son una burla para quienes, ante el abandono institucional, han tenido que convertirse en investigadoras, rastreadoras y defensoras de derechos humanos.

Elogio a las mujeres valientes

Las madres, hermanas y familiares que integran los colectivos de búsqueda son ejemplo de dignidad y coraje. Han transformado el dolor en acción y han visibilizado una crisis humanitaria que muchos prefieren ignorar. Su labor no solo es legítima, sino indispensable para la construcción de una sociedad más justa y empática.


Conclusión

El Estado mexicano en sus tres niveles del gobierno, cada vez con menos nivel, ya debe dejar de mirar hacia otro lado y asumir, de una vez por todas, su responsabilidad en la búsqueda de desaparecidos. La exigencia no es solo de justicia para las víctimas, sino de respeto y protección para quienes, con valentía, han decidido no rendirse ante la indiferencia oficial. Las mujeres buscadoras merecen reconocimiento, apoyo y, sobre todo, garantías para realizar su labor sin miedo.


Con informacion: NOROESTE/

AL “ESTILO HARFUCH”: “POLECIA de N.L ATRAPA FEMINA con BOLSITAS de MOTA y la ETIQUETA de JEFA de SICARIOS de SAN PEDRO de las EJECUCIONES N.L”…asi se inflan perfiles y se embellecen capturas con impacto mediatico sin solidez judicial.


Aurora “N”, una joven mujer de 30 años, fue señalada como presunta jefa de sicarios en San Pedro de las ejecuciones, Nuevo León, luego de ser detenida sin armas, pero con 20 envoltorios de mariguana,33 con cristal, 61 con cocaína en polvo y 11 más de cocaína en piedra,asi como una báscula digital, 800 pesos en efectivo y un celular.

El caso de Aurora: cuando la narrativa oficial convierte a cualquier detenido en “capo”

La reciente detención de Aurora “N”, ilustra de manera casi caricaturesca cómo las autoridades estatales, en su afán de mostrar eficacia, no dudan ni tantito, en colgarle la etiqueta de “jefa de sicarios” a cualquier persona detenida bajo sospecha, aun cuando los elementos concretos para sostener tal acusación sean endebles o inexistentes.

La narrativa oficial no sostiene la catadura endilgada

Aurora fue detenida por la Fuerza Civil el pasado viernes en la colonia San Pedro 400 y según el parte oficial, la mujer fue identificada como objetivo prioritario. De inmediato, la narrativa policial la presentó como “presunta jefa de sicarios” de un grupo delictivo independiente con presencia en la zona metropolitana, presuntamente ligada a homicidios y hechos violentos.

Sin embargo, en ningún momento las autoridades detallaron qué homicidios, ni presentaron pruebas concretas que la vincularan con asesinatos o liderazgos criminales. El sustento de la acusación parece limitarse a la portación de dosis de droga y a la coincidencia física con una persona buscada.

La construcción del “capo” exprés

Aunque esta dinamica, no es privativa de policías estatales, tambien la utiliza Omar Garcia Harfuch para embellecer capturas.El fenómenos es paradigmático ,pues para mostrar resultados inmediatos, las autoridades inflan el perfil de detenidos y ya hay mas sujetos de alto impacto, cuyas capturas no impactan. Basta una detención en flagrancia con droga para que la maquinaria mediática y oficial “pagada”, se active y convierta a la persona en un “objetivo de alto impacto”, aunque los hechos y las pruebas sean mínimos o ambiguos o en nada abonen a la seguridad,es el caso García Harfuch y su fracaso en Sinaloa.

La falta de precisión (“se le relaciona con homicidios”, “presunta jefa de sicarios”) y la ausencia de detalles sobre las investigaciones refuerzan la sospecha de que la narrativa oficial busca más el impacto mediático que la solidez judicial.

Materia prima para la sátira

La situación es tan absurda que, efectivamente, amerita una sátira que exhiba el mecanismo por el cual cualquier persona detenida, especialmente si es joven y de colonia popular, puede ser convertida en “capo” de la noche a la mañana. 

La escena se presta para la parodia: policías que, tras encontrar unas bolsitas de droga y una báscula, se felicitan por haber “desarticulado” a la “líder de una célula criminal”, mientras los reporteros anotan el parte y las redes sociales replican el titular,mientras criminales se ríen,mas bien se burlan.

Que dijo Breitbart de Harfuch:

Breitbart Texas informó exclusivamente sobre cómo el jefe de seguridad de México, Omar García Harfuch, estaba liderando la estrategia de medios de comunicación de la nación al embellecer los perfiles de algunas figuras del cártel de nivel medio arrestadas y las incautaciones dejadas por hombres armados, a propósito, según varias fuentes de aplicación de la ley en México, como una forma de dar la apariencia de que estaban tomando medidas enérgicas contra los cárteles.”

Conclusión

El caso de Aurora muestra cómo, en el ánimo de verse efectivos, gobierno y autoridades no dudan en fabricar narrativas grandilocuentes, otorgando rangos de liderazgo criminal sin pruebas sólidas, y dejando a la opinión pública con más preguntas que certezas. La sátira, en este contexto, se vuelve una herramienta legítima para desnudar el absurdo y evidenciar la distancia entre la realidad y el discurso oficial.

Con informacion: ELNORTE/