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lunes, 23 de febrero de 2026

«HAY FILA al TRONO ENSANGRENTADO»: «DEL JARDINERO al SAPO en la PASARELA de 5 SUCESORES del PATRON»…pero ya va siendo hora que el “gran golpe” al crimen, deje de ser un patrón de gran golpe a la gente.

El CJNG acaba de perder a su jefe máximo, pero lejos de desmoronarse como galleta de feria, los expertos dicen que el monstruo de las cuatro letras sigue bastante entero… y ya tiene fila de aspirantes al trono ensangrentado.

El capo que cayó… pero no el cártel

Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, el fantasma favorito de la DEA y objetivo del gobierno federal, fue detenido por fuerzas especiales del Ejército en Tapalpa, Jalisco, y presumen murió durante su traslado a Ciudad de México. 

Durante más de una década dirigió al CJNG, señalado por traficar fentanilo, metanfetamina y cocaína, lavar dinero y convertirse en una de las organizaciones criminales más poderosas, influyentes y despiadadas del país, según la DEA.

Su muerte no trajo paz celestial, sino bloqueos, incendios y una explosión de violencia en el occidente y gran parte del país, justo en la zona donde el CJNG se siente en casa. Mientras la clase política presume “golpes históricos”, la gente en Jalisco y alrededores cuenta Oxxos saqueados, bancos dañados y carreteras hechas un caos.

¿Se rompe el monstruo o solo se acomoda?

Especialistas consultados coinciden en algo incómodo: no hay un heredero claro al estilo “Los Chapitos”, pero tampoco se ve que el CJNG vaya a pulverizarse mañana. Erick Ruiz advierte que la ausencia de un liderazgo visible puede empujar a la fragmentación y a transiciones lejos de ser tersas, porque en estos negocios siempre sobra operador inconforme y falta terapia de grupo.

Víctor Sánchez, en cambio, cree que es difícil que el cártel se parta en mil pedazos; más bien ve probable que uno que otro liderazgo regional quiera despegarse, mientras la mayor parte de la estructura se alinea con el nuevo jefe que logre imponerse. En resumen: menos “fin del CJNG” y más “temporada nueva con elenco renovado, pero igual de violento”.

La pasarela de sucesores: cinco nombres

Un experto en seguridad pone sobre la mesa a cinco posibles herederos del imperio de “El Mencho”, algo así como un casting de jefes del terror.

  • Juan Carlos Valencia González, “El 03”: hijastro del capo y señalado como “sucesor natural”, con recompensa de hasta 5 millones de dólares por parte de la DEA; la familia siempre tiene preferencia… hasta que no.
  • Audias Flores Silva, “El Jardinero”: manda en operaciones en Jalisco y Michoacán, y empuja la expansión a otros estados como Zacatecas; dentro de los “terratenientes” del CJNG, lo describen como el más poderoso que no lleva los apellidos Oseguera ni Valencia.
  • Ricardo Ruiz Velasco, “Doble R”: operador duro en la zona metropolitana de Guadalajara, el corazón del CJNG, con historial de desatar narcobloqueos cada que alguien intenta echarle el guante.
  • Heraclio Guerrero Martínez, “Tío Lako”: cerebro del huachicol clásico (pinchar ductos) y del huachicol fiscal; porque si van a robar combustible, que sea con creatividad fiscal incluida.
  • Gonzalo Mendoza Gaitán, “El Sapo”: controla la operación en puertos marítimos, especialmente Manzanillo, la puerta grande por donde entran precursores químicos de China, India y Tailandia

Una élite criminal que combina familia, logística, puertos, huachicol y control territorial: un MBA en crimen organizado sin necesidad de título.

Más balas que estrategia

Tras el abatimiento, lo que sí está clarísimo es el patrón de siempre: primero el operativo espectacular, luego el fuego cruzado contra la población. Bloqueos carreteros, incendios de vehículos, afectaciones en al menos ocho estados y una región entera viviendo al ritmo de las naromasacres instantáneas.

Los expertos señalan que lo mínimo sería tener una estrategia de contención real para que el “gran golpe” al crimen no termine siendo un gran golpe a la gente que solo quería llegar a su casa o abrir su negocio. Aun así, cualquier abatimiento o captura de peces gordos será aplaudido desde Washington, aunque en México el costo se pague con más muertos, más miedo y más territorios disputados.

El tablero criminal se mueve, no desaparece

La consecuencia más lógica, apuntan, es una reestructuración interna del CJNG donde surja un nuevo liderazgo regional y se agudice la disputa por regiones completas. No es el fin del juego, sino otro reacomodo del mapa del narco en México, con el CJNG herido, pero lejos de estar en extinción.

La narrativa oficial habla de “gran golpe” y “avance histórico”, mientras en las calles lo que se ve es que al monstruo le cortaron la cabeza… pero ya están en fila cinco tipos dispuestos a estrenar corona y seguir la fiesta sangrienta.

Con información: ELUNIVERSAL/

«OPERATIVO TAN AUDAZ como TORPE»: «PRIVILEGIARON el TROFEO sobre la PREVENCIÓN, la FOTO SOBRE la SEGURIDAD y la IMPUTACION FUE FALLIDA»…el mando es vertical, pero la operación del CJNG es horizontal.


Cayó el hombre, pero no el monstruo. El gobierno festeja la captura de Nemesio Oseguera Cervantes como si hubiera desmontado el Cártel Jalisco Nueva Generación, cuando en realidad apenas le arrancó la cabeza a una hidra que sigue moviéndose y mordiendo. El operativo fue tan audaz como torpe: privilegiaron el trofeo sobre la prevención, la foto sobre la seguridad, el anuncio sobre el cálculo.

El CJNG no es un ejército jerárquico encerrado en su líder, sino un enjambre criminal de mando vertical y operación horizontal. Le quitaron al comandante, sí, pero la tropa —esa red descentralizada que aprendió a ganar dinero, territorio y miedo por su cuenta— sigue intacta. Y lo que en Palacio Nacional se presenta como “golpe quirúrgico”, en las calles se siente como amputación fallida: destila sangre por todas partes.

Durante las primeras 48 horas tras su captura, no solo occidente, mas de medio pais ardió. Bloqueos, fugas, ejecuciones exprés, pueblos sitiados. El Estado mostró precisamente lo que no debería mostrar: que puede detener a un capo, pero no proteger a un niño atrapado en el fuego cruzado. Ninguna guerra —ni formal ni negada— puede llamarse justa si el Ejército no pone a resguardo a la población, antes que al brillo de la victoria.

Se calculó mal la reacción. Se subestimó el ADN del cartel, ese reflejo de defensa territorial tan rápido y desmedido como animal. El alto mando creyó que “decapitar la estructura” bastaba para inmovilizarla. Pero el CJNG no es una pirámide egipcia sino una colmena: sin reina, pero con miles de obreras armadas. El bloque superior cayó, sin duda. Pero la base sigue ahí, produciendo caos y rellenando el vacío en cuestión de horas.

Así, lo que el gobierno pinta como triunfo histórico tiene el sabor inconfundible de las victorias que huelen a derrota: se ganó el titular, se perdió el control.

Con información: MEDIOS/REDES/

«252 NARCOBLOQUEOS en 20 NARCOESTADOS»: EL «MENCHO AUN y MUERTO DEMOSTRO al SISTEMA que lo EMPODERÓ que sus ORDENES NO HACEN FALTA para INCENDIAR al PAIS»…el C.J.N.G convirtio mas de media republica en campo de guerra simultáneo.

Ni muerto deja dormir al país. Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, logró lo que ni el cambio de gobierno había conseguido: convertir media República en un campo de guerra simultáneo. Aun con el capo bajo tierra y los pulmones en huelga, el Cártel Jalisco Nueva Generación sigue respirando por él, encendiendo barricadas como si el infierno tuviera sucursal en cada carretera.

El parte del Gabinete de Seguridad lo reconoce con la elegancia burocrática que da el desastre: 252 bloqueos en 20 estados. Un récord nacional de piromanía coordinada que ni los sindicatos del caos podrían organizar mejor. Solo en Jalisco —el laboratorio de Mencho— se contaron 65 bloqueos entre autopistas, avenidas y arterias estratégicas. Articulaciones del país que ardieron sin que nadie necesitara firmar la orden.

El Gobierno presume “control operativo” y “liberación de vialidades”, mientras los ciudadanos coleccionan videos de camionetas incendiadas como estampas del Apocalipsis. Según la narrativa oficial, todo va bien: los bloqueos se retiran, la calma regresa, la población debe mantener la serenidad y —por favor— no creer lo que ve con sus propios ojos.

En resumen: el Mencho ya no da órdenes, pero México sigue obedeciendo su sombra. Porque cuando el capo muere, el poder no se apaga… solo cambia de voz.

Con información: ELNORTE/

domingo, 22 de febrero de 2026

EL «NEGOCIO del TERROR APARECE en LINEA»: «ESPECIALISTA en SEGURIDAD habla de los PONCHALLANTAS MIENTRAS el ESTADO BOSTEZA»…ya no es un “truco” criminal, es la normalización de una herramienta de guerra contra el espacio público


Los ponchallantas ya son el souvenir oficial del México roto: los usan los criminales, los decomisa el Ejército, se venden en línea como si fueran accesorios de coche… y el único que paga la cuenta es el ciudadano.

El negocio del terror en línea

En México ya no solo te venden celulares y licuadoras en internet: también puedes llenar tu carrito con abrojos de acero de 2.5 centímetros, cuatro puntas bien afiladas, en paquetes de cinco por 229 pesos, o subir de nivel y comprar picos “de uso rudo” desde 11 mil hasta más de 42 mil pesos, todo legalito en la pantalla y mortal en el asfalto. Estos pinchos hechizos son la versión low cost del control territorial: sirven para frenar patrullas, impedir persecuciones o abrir la puerta a asaltos y levantones, mientras el Estado sigue fingiendo sorpresa cada vez que “descubre” uno en carretera.

Cifras de guerra… en las llantas

Entre el 1 de enero de 2019 y el 8 de enero de 2026, Ejército y Guardia Nacional han asegurado 36 mil 899 ponchallantas en el país, como si fueran flores metálicas que brotan del pavimento. El año 2025 se lleva la medalla del desastre con 16 mil 875 incautaciones, frente a las 305 de 2019, 1,848 de 2020, 2,958 en 2021, 2,048 en 2022, 5,779 en 2023, 6,690 en 2024 y 396 solo en los primeros ocho días de 2026.

La mayoría son artefactos artesanales: varilla de construcción, acero y soldadura barata convertidos en herramienta táctica, porque al crimen organizado no le falta creatividad, le sobra impunidad.

El experto habla, el Estado bosteza

Para Víctor Alvarado Ángeles, especialista en política pública y seguridad vial, esto ya no es un “truco” criminal, es la normalización de una herramienta de guerra contra el espacio público: bloquean vías rápidas, desactivan persecuciones, generan siniestros secundarios y colapsan flujos estratégicos. El detalle fino: se venden libremente en plataformas digitales, sin regulación, mientras el Estado mantiene un elegante vacío legal y mira hacia otro lado.

Alvarado plantea lo obvio que nadie quiere tocar: tipificar fabricación, comercialización y posesión con fines de obstrucción, obligar a plataformas a bajar anuncios, rastrear vendedores y medir el impacto vial de estos juguetes letales. Pero aquí legislar duele más que una llanta reventada.

Del siniestro vial al siniestro político

Miguel Guzmán Negrete, director de Pisvi Mobility y perito en accidentes, aterriza el problema: un ponchallantas no solo “poncha”, puede provocar pérdida de control, choques, lesionados y muertes, dependiendo de cómo y dónde se pisa. En el mejor escenario, el coche se detiene unos metros adelante; en el peor, terminas en volcadura porque alguien decidió sembrar metal en la autopista para “hacer un trabajito”.​

Su recomendación suena a manual de supervivencia en país fallido: ir alerta, guardar distancia, agarrar el volante con las dos manos y, si los pisas, pelearle al coche para orillarte a la derecha y no quedar de carnada en el carril rápido.

Tecnología hechiza, efecto profesional

Rafael Cortés Medellín, instructor de tácticas operativas, describe el diseño: dos o tres trozos de varilla de unos 20 centímetros, entrelazados y soldados de forma que siempre quede una punta hacia arriba; cuando la llanta pasa, la ley de la gravedad y la impunidad hacen el resto. Juan Carlos Montero Bagatella, doctor en política pública, remata: se hacen con varilla de media pulgada, en cualquier taller de herrería, son baratos y están al nivel de armas como gas pimienta o táser, ilegales pero fáciles de conseguir.

En resumen: el Estado no controla ni lo que pasa en la esquina de la herrería, pero pretende controlar “la seguridad nacional”.

Congresos: legislar a cuentagotas

Mientras los ponchallantas inundan carreteras, los congresos se toman su tiempo para despertar. Baja California apenas en junio de 2025 los clasificó como armas prohibidas y tipificó dañar neumáticos con fines de cometer otros delitos. Sinaloa reformó su Código Penal también en 2025 para castigar con tres a diez años de cárcel su uso y posesión, justo en el estado donde se están despedazando Los Chapitos y La Mayiza.

Puebla discute sanciones de hasta ocho años por su uso en carreteras; San Luis Potosí ya los tipificó desde 2023 como delitos contra la seguridad vial para quien arroje abrojos, cuchillas, erizos o estrellas ponchallantas a la vía pública; Tamaulipas apenas analiza desde diciembre pasado si se anima a considerarlos ilegales.[

Mientras tanto, miles de ciudadanos ruedan sobre asfalto minado, compran llantas nuevas, pagan grúas, arriesgan la vida, y ni la autoridad ni el crimen pagan un solo peso del desastre. En el país donde el narco innova y el Congreso duerme, los ponchallantas son el recordatorio metálico de siempre: la única constante es que el costo final lo paga el ciudadano.

Con información: ELUNIVERSAL/

«HABIA AMANECIDO SOLEADO y…QUIEN VA PAGAR DAÑOS»: «DIARIO ESPAÑOL NARRA los PRIMEROS RUIDOS de la NUEVA GUERRA en JALISCO»…cuando el caldo sale mas caro que la albóndiga.

La mañana amaneció soleada. En Guadalajara, el mayor ruido al comenzar el día han sido los altavoces del medio maratón que se corría. Después de eso, pasadas las ocho horas, se soltó el diablo. Las llamas de los narcobloqueos comenzaron su onda expansiva.

En un Estado próspero y a la vez nada ajeno a los carteles como es Jalisco, el sentido de alerta tiene caprichosas formas de materializarse. Los cafés y las menuderías, las cremerías con panela y birote, todo estaba lleno pasadas dos horas de las primeras noticias de bloqueos.

En el último medio siglo, aquí han visto y padecido de todo, desde el asesinato de un cardenal (1993) hasta el de un agente de la DEA (1985), pasando por balazos en los años setenta entre guerrilla y “universitarios”; quizá por eso tarda en darse la reacción al operativo en Tapalpa.

Una cosa es que comiencen a aparecer en el teléfono celular mensajes sobre narcobloqueos, y otra muy distinta interrumpir súbitamente la rutina dominical. El terror se incubó de mensaje en mensaje hasta que, fuera de control, desbordó a gobiernos, local y federal, mudos por horas.

Al redactar esto —una treinta de la tarde— la competencia más ardua de cada familia acá es por definir qué es verdad, qué es rumor, qué se debe a inteligencia artificial y qué son versiones que sin ser necesariamente falaces, distorsionan los hechos hasta alimentar la espiral del terror.

La de Guadalajara es una zona metropolitana de seis millones de personas y a pesar de su extensión —nueve municipios que desbordan el Valle de Atemajac— la normalidad depende de unos cuantos puntos. La carretera a Chapala, al sur, es uno de ellos. Y ahí empezó parte del ruido.

Esa vía conecta a Guadalajara más que con el lago, destino de fin de semana de miles de familias, con el aeropuerto internacional Miguel Hidalgo, siempre lleno a primera hora del día de viajantes, entre ellos muchos paisanos que van y vienen a o desde Estados Unidos.

Los reportes de bloqueos rumbo a Chapala detonan la pregunta obvia: por quién va el Gobierno. La protesta criminal en una vía como esa no es un evento atípico (hace tres semanas incendiaron autos en pleno centro y nadie explicó bien tales ataques), es un indicativo de algo muy grave.

En cosa de minutos, cualquier cálculo mesurado queda atrás. Los chats se inundan de imágenes de otros puntos de la zona metropolitana, de Puerto Vallarta y de otros municipios con incendios. El domingo ya no se parece a ninguno otro, incluso si en la calle la gente sigue llegando a la panadería.

Comienza entonces otra batalla. En el vacío que dejan el Gobierno federal —la presidenta Sheinbaum sigue con normalidad su evento en Coahuila— y el gobernador Pablo Lemus —tan dado él a prodigar su imagen, en toda la mañana se limitó a textos vagos y un “código rojo”— gana el WhatsApp.

La entendible discreción que guardan las autoridades previo a un operativo como el que terminó con la vida de Rubén Oseguera, alias El Mencho, no explica, y menos justifica, que se deje a la población a merced de noticias graves (videos de ataques) y de bulos desquiciados.

Nada como navegar la tormenta solos, con un gobernador atrincherado y una presidenta con un gabinete silente con respecto al tsunami de narcobloqueos no solo en Jalisco, sino en el país. Si el gobierno quería que la gente sintiera el poderío del abatido, lo lograron.

Es imposible no sonar desalmado al decir en el chat familiar “mantengan la calma” cuando alguien dice que oye balazos en su vecindario. Pónganse a explicar que el aeropuerto tiene Guardia Nacional, que un ataque es improbable, mientras circulan videos de gente corriendo ahí.

Quizá es lo único consistente al sonar los primeros ruidos del inicio de una nueva guerra. Quizá la gente reacciona con calma porque sabe que los ataques ocurren y los gobiernos ni los explican a suficiencia y menos los castigan. A solas, las familias se aprestaban a lidiar con la tempestad.

Este domingo, la pax narca de Jalisco se resquebraja minuto a minuto, video a video, con cada chat; real, exagerado o falso, da lo mismo. Si como prepararon la comunicación para las primeras horas, tienen preparado lo que vendrá, recen a la virgen Zapopana por estos gobiernos.

Y mientras se confirmaba si caería el escurridizo narco que ni de Jalisco era —cosa que pasadas las trece horas informó oficialmente la secretaría de Defensa—, el miedo se resiste aparentando normalidad. Todo tan propio de aquí, todo tan lógico con autoridades ayunas de liderazgo.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/SALVADOR CAMARENA

SE «NOS MURIO en el VUELO ?»: «CONFIRMA el EJERCITO la AYUDA GRINGA y la ENTREGA del CAPO al SISTEMA PENITENCIARIO CELESTIAL»…pero el cartel respira y traspira provocando caos.


Después de años de ser el santo grial de las fichas rojas y el coco de media República, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, finalmente fue detenido (y abatido en el proceso) en Tapalpa, Jalisco, un rincón hasta hace poco reservado para turistas con cabañas y vino caliente.

Según confirmó la Secretaría de la Defensa Nacional, el operativo no fue precisamente artesanal: hubo mano norteamericana, drones, inteligencia compartida y las típicas frases de “cooperación bilateral” que ya son liturgia en cualquier golpe al narco.

El comunicado oficial vino con su habitual tono clínico: que si hubo enfrentamiento, que si repelieron la agresión, que si tres del Ejército salieron heridos “pero estables”. Lo que no dice —al menos no con todas sus letras— es que “El Mencho” cayó con todo y su halo de invencible, herido de gravedad antes de ser subido al helicóptero rumbo a la Ciudad de México, donde finalmente entregó el alma al sistema penitenciario celestial.

En el campo quedaron cuatro sicarios muertos, un par de heridos que tampoco contaron el cuento y un arsenal digno de película: lanzacohetes, carros blindados y rifles suficientes para armar un pequeño Estado fallido.

Mientras tanto, el Ejército ya desplegó más tropas en Jalisco, porque cada vez que cae un capo, la “pacificación” suele llegar después del caos.

Así termina la leyenda del hombre que intentó convertir el occidente mexicano en su propio imperio con tormentas de fuego, sicarios adolescentes y videos de propaganda paramilitar.

El Mencho está muerto, pero el CJNG —esa criatura que él moldeó con sangre y dólares— todavía respira.

Con información: ELNORTE/

LA «ALERTA VERSION SIN ANESTESIA»: «SI YA estan AHÍ, NO se MUEVAN y ENCIERRENSE hasta NUEVO AVISO»…con énfasis en Jalisco,Tamaulipas,Michoacán,Guerrero y N.L


La Embajada de Estados Unidos en México publicó una nueva alerta de seguridad por “operativos en curso, bloqueos y actividad delictiva” dirigida específicamente a sus ciudadanos que se encuentren en Jalisco, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Nuevo León.

Qué dice la alerta (versión sin anestesia)

  • Washington básicamente le dice a sus paisanos: “si ya estás ahí, no te muevas y enciérrate hasta nuevo aviso”.
  • La alerta aplica para Jalisco (con mención expresa a Guadalajara, Puerto Vallarta y Chapala) y para Tamaulipas (con foco en Reynosa), además de zonas de Michoacán, Guerrero y Nuevo León donde hay operativos y bloqueos.
  • La justificación oficial: “ongoing security operations” más carreteras bloqueadas y actividad criminal, una forma elegante de decir que el narco y las fuerzas de seguridad traen el territorio hecho rompecabezas.

Recomendaciones gringas (traducidas al cristiano)

La Embajada pide a sus ciudadanos que en esos estados:

  • Se refugien en el lugar donde están (hotel, casa, Airbnb, lo que sea) y no salgan a turistear “a ver qué pasó”.
  • Eviten las zonas con operativos, retenes, balaceras, patrullas y cualquier cosa que huela a “hay plomo en el aire”.
  • Limiten traslados al mínimo indispensable y estén pegados a las noticias locales para ver cómo se mueve el desmadre.
  • Sigan las instrucciones de las autoridades locales, aunque ellas mismas muchas veces se enteren por redes antes que por sus mandos.

Línea de emergencia y manual de supervivencia básica

  • En caso de emergencia, el canal sigue siendo el 911 mexicano, donde a veces sí contestan y a veces parece buzón del más allá.
  • La Embajada les recuerda que mantengan informados a familiares y amigos sobre su ubicación y estado por teléfono, mensajes y redes sociales, básicamente para que alguien sepa dónde empezar a buscarlos si todo sale mal.

Contexto: no es un susto aislado

  • Esta alerta se suma a un mapa de riesgo donde buena parte de México ya estaba catalogado con distintos niveles de advertencia por crimen, secuestros y ahora hasta “riesgo de terrorismo”.
  • Estados como Guerrero, Michoacán y Tamaulipas ya cargaban el sambenito de “no viajar” en las advertencias previas, y Jalisco y Nuevo León figuran en las categorías de mayor precaución o de “reconsiderar el viaje”.

Liga al comunicado oficial

El comunicado oficial de la Misión de Estados Unidos en México sobre estas “operaciones de seguridad en curso” y la alerta para Jalisco, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Nuevo León se puede consultar en la liga oficial.

Con información: ELNORTE/ U.S EMBASSY/