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viernes, 27 de octubre de 2017

CRIMEN ORGANIZADO AMENAZA la SEGURIDAD de la ELECCION PRESIDENCIAL de 2018...estamos frente a un Narco estado.

Como una amenaza a la seguridad nacional, el crimen organizado podría alterar el curso de la elección presidencial en 2018, advierten analistas y catedráticos.


Delincuencia organizada y narcotráfico constituyen un ente económico cuyo crecimiento desmedido e influencia en los procesos políticos ha sido inevitable y sus redes han penetrado las estructuras del gobierno, las instituciones del Estado y representan una amenaza para la elección presidencial de 2018.
Expertos en seguridad nacional y doctores en ciencia política alertan sobre la amenaza y vulnerabilidades que penden sobre el proceso electoral del próximo año en nuestro país, en el que incluso está en riesgo la elección del presidente de la República.
Aida Torres Chávez señala que existe una permanente presencia del crimen organizado y del narcotráfico dentro de la estructura del Estado: territorio, población y gobierno. “No en balde, el tema lleva años siendo el más relevante para la agenda de seguridad de las dos últimas administraciones”, acota.
La catedrática del Instituto de Investigaciones Estratégicas de la Armada de México (IIEAM) destaca que si bien el crimen organizado jamás buscará desaparecer o sustituir al Estado, su actividad ha llevado a los grupos a asumir gradualmente funciones de gobierno, para generar el ambiente idóneo en sus actividades o porque realmente deseen ser considerados como un ente político con poder.
En un escenario que configura a México como un “narco Estado” y frente a la falta de alternativas políticas y de solución a los problemas sociales, el proceso electoral de julio enfrenta graves riesgos para la seguridad nacional por la penetración del crimen organizado, advierte el doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Emilio Vizarretea Rosales.
“Estamos frente a un narco Estado porque la delincuencia organizada entró en una faceta en la que se involucró con la sociedad, autoridades locales, estatales y federales, lo cual ha generado un grado de violencia que ha escalado y provocado un conflicto entre los narcos, la sociedad y el gobierno”, subraya.
En entrevista, señala que esta situación conduce a reconocer que el señalamiento de narco Estado cobre una dimensión efectiva, porque “no se trata de un Estado fallido ni débil, sino de que una parte del Estado se inclina hacia intereses delincuenciales que socavan la fuerza social y provocan que en cada proceso electoral obliguen a valorar el peso de la delincuencia organizada”.
Nelson Arteaga Botello, doctor en Sociología por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), discrepa con su homólogo de la UNAM al indicar en entrevista que no se puede hablar de un narco Estado en sentido estricto. “Implicaría que el Estado ha perdido autonomía para ejercer las funciones de sus órganos y normas”.
Lo que sucede, dice, es que existen poderes y ámbitos de gobierno que han establecido vínculos con bandas criminales que operan en ámbitos específicos y localizados y con objetivos territoriales distintos a mediano y largo plazo, lo cual no permite la cooptación total del Estado y de sus instituciones.
En su análisis Perspectivas de la influencia de la delincuencia organizada en la próxima elección presidencial (septiembre 2017), Aidé Torres Chávez puntualiza que si bien el nivel de involucramiento del crimen organizado es más perceptible en estados y municipios, hay un alto riesgo de que influya en la elección presidencial.
La especialista del Centro de Estudios Superiores Navales (Cesnav) estima que “no habría manera de que los cárteles tuvieran éxito en sus negocios de no contar con el apoyo de autoridades y funcionarios”.
Explica que la transición democrática rompió la sinergia que sostenía la delincuencia organizada con la estructura política y resultó en la descoordinación de diferentes niveles de gobierno en el ámbito de la seguridad.
Fue entonces, asegura, que la delincuencia organizada centró su fuerza en el establecimiento de alianzas y vínculos en todos los niveles político, militar y empresarial, con un alto componente de corrupción y se infiltró en espacios públicos al grado de asumir toda una estructura de gobierno.
En la última década –explica Torres Chávez-, diversos ejemplos ilustran cómo la delincuencia organizada presiona candidatos para que se alineen a sus intereses, compra autoridades, funcionarios, secretarías de gobierno, presidentes municipales y gobernadores.
Señala que Enrique Peña Nieto, al aumentar en un 50 por ciento la presencia de las Fuerzas Armadas en la lucha anticrimen en comparación con el sexenio anterior y mantener la dinámica de las detenciones de su antecesor para golpear a los cárteles, solo provocó un incremento desmedido de homicidios en el país. (Cuadro 1).
Y el 26 septiembre de 2014, con la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, se generó la segunda gran crisis del presidente –la otra fue la revelación de la Casa Blanca de su esposa Angélica Rivera– y representó un punto de quiebre en su gobierno.

Vulnerabilidades del Estado

Aidé Torres considera que ante el proceso electoral de 2018, se enfrentan diversos temas de alto riesgo con potencial para afectar la realización de las elecciones, como la vulnerabilidad del Estado frente al crimen organizado, los vínculos políticos del narcotráfico y la infiltración de sus redes en los procesos electorales.
Al respecto, el profesor e investigador de la Flacso, Nelson Arteaga, considera que es complicado predecir cómo serían los vínculos del crimen organizado con algunos círculos políticos, ya que ha sido a posteriori cuando se observa este fenómeno, cuando hay ejecuciones de municipales o diputados.
“Es una relación compleja, y precisamente hacia el 2018 vamos a encontrar presiones de las organizaciones criminales hacia algunos políticos para verse beneficiados, y vencer la resistencia de algunos candidatos mediante actos de violencia”, señala.
Quizás uno de los peligros en las elecciones del 2018 es que no necesariamente los candidatos presidenciales tengan vínculo directo con el narcotráfico, sino de los grupos que están detrás de los aspirantes, proporcionándoles recursos económicos o apoyo político, enfatiza el catedrático.
Por eso, sostiene que es difícil que el país se convierta en un narco Estado. Lo que hay, dice, son ciertos espacios políticos donde podría haber fisuras en los que la delincuencia organizada se incruste y genere violencia y atentados contra de los candidatos (como en Colombia, donde incluso fue asesinado un candidato presidencial).

Poder mediático de la narcopolítica

“La afectación a las instituciones y al Estado de derecho es indudable, permea de diversas maneras y tiene varias vertientes, ya que la actuación del narcotráfico conlleva un trasfondo político que busca manipular a la opinión pública y la percepción que se tiene de ellos”, señala por su parte la académica del IIEAM, Aidé Torres Chávez.
Apunta que son numerosos casos que demuestran el involucramiento de integrantes de la clase política con grupos del crimen organizado, en una especie de “narcopolítica”. Y cita varios ejemplos.
Édgar Valdez Villareal «La Barbie», lugarteniente del cártel de los Beltrán Leyva, publicó en 2005 desplegados dirigidos al presidente Vicente Fox, al secretario de Defensa, al procurador, gobernadores y candidatos a la presidencia de la República de 2006, a los que advirtió de la peligrosidad de Los Zetas y les pidió aplicar el estado de derecho sobre ellos, cosa que no hizo Felipe Calderón.
En noviembre de 2012, Villarreal difundió una carta en la que afirmó que el presidente Felipe Calderón le propuso unirse a un pacto que pretendía realizar con diversos líderes del narcotráfico y al haberse negado inició una persecución política en su contra.
Servando Gómez Martínez «La Tuta», líder de Los Caballeros Templarios y en su momento de la Familia Michoacana, acostumbró grabar sus encuentros con políticos, empresarios y periodistas, y en agosto de 2009 pidió diálogo con las autoridades federales para «hacer bien las cosas».
El michoacanazo es uno de los casos más emblemáticos en el alcance de la corrupción en sus estructuras de gobierno, subraya Torres Chávez. El 26 de mayo de 2009 fueron detenidos por la Procuraduría General de la República 38 funcionarios estatales y municipales del Partido de la Revolución Democrática acusados de tener relación con integrantes de La Familia Michoacana.
“Fue el primer gran golpe contra la narcopolítica en la historia del país, pero 16 meses después todos los implicados fueron liberados por falta de pruebas, a pesar de las investigaciones por parte de la Policía Federal, las denuncias ciudadanas y los testimonios de testigos protegidos”.
Para 2014 –continúa la analista-, ya en el gobierno de Peña Nieto, la crisis en Michoacán aún se mantenía, pero el nuevo escándalo vino del círculo cercano del entonces gobernador Fausto Vallejo, emanado del Partido Revolucionario Institucional. En julio, Los Caballeros Templarios divulgaron una grabación de la reunión del hijo del mandatario, Rodrigo Vallejo Mora, con Servando Gómez.  Y Jesús Reyna, quien reemplazó a Fauso Vallejo, fue detenido por vínculos con la delincuencia organizada.
Otro ejemplo de narcopolítica, dice Aidé Torres, fue el del exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira, y exlíder nacional de PRI (el mismo partido que llevó a la Presidencia de la República Peña Nieto), acusado de desviar 50 mil millones de pesos del erario. Fue detenido en enero de 2016 en España por lavado de dinero, cohecho y organización criminal, pero fue liberado al acreditar la procedencia de 200 mil euros.
Moreira tenía relación con Juan Manuel Muñoz Luévano «El Mono», operador de Los Zetas en Europa y aprehendido en España como parte de una investigación de la red de financiamiento de Los Zetas en el exterior. Está vinculado con el proceso contra Rolando González Treviño, exintegrante del mismo cártel, acusado de manejar cuentas del gobierno de Coahuila. Al declararse culpable ante la justicia de Estados Unidos, González acusó a Moreira de ser responsable de desvío de fondos que supuestamente se utilizaron para la campaña de Enrique Peña Nieto.
El 20 de julio del 2017, en un operativo de la Marina, fue abatido Felipe de Jesús Pérez Luna «El Ojos», líder del Cártel de Tláhuac, lo cual rompió con la burbuja de seguridad que se creía tenía la capital del país y de la que presumía el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera.
La criminalidad ha agredido a aspirantes a puestos de elección popular y los más afectados han sido los postulantes a presidentes municipales (más de 100 asesinados en los últimos años), regidores y diputados, recapitula la catedrática del Cesnav.
El fenómeno criminal no sólo amenaza a las fuerzas de seguridad del Estado, tiene impacto directo en la población civil que se ha visto amenazada, amedrentada y ha sido víctima de «daños colaterales», con su secuela de civiles muertos en enfrentamientos, fosas clandestinas, secuestros, desaparecidos y desplazados.

Elecciones: riesgo para la seguridad nacional

El proceso electoral de julio de 2018 enfrenta graves riesgos, incluso para la seguridad nacional, debido a la penetración de los miembros del crimen organizado en las estructuras políticas y de gobierno, insiste el politólogo de la UNAM, Emilio Vizarretea Rosales
“No solo es un tema de candidatos o de partidos políticos, sino de seguridad nacional, porque el incremento de la violencia afecta la estabilidad y la participación democrática de los ciudadanos”, subraya.
Coincide con la catedrática Aidé Torres en que la delincuencia organizada genera situaciones de “narco elecciones que derivan en una narco política en los procesos electorales, en el que la inseguridad, violencia, inestabilidad y pobreza colocan a la población en un clima de indefensión social, política y jurídica”.
Por ejemplo, apunta el catedrático, los candidatos y los partidos que tienen vínculos con el narcotráfico ponen en entredicho la seguridad de elecciones municipales y de gobernadores, incluso podría reproducirse un efecto en cascada que volvería insostenible cualquier política pública.

El fracaso de los independientes

Añade que la respuesta de la sociedad en algunos estados frente a la actuación y crisis de las fuerzas políticas, es la búsqueda de salidas en las candidaturas independientes, las cuales, sin embargo “perdieron la sinergia que traían con los grupos sociales, sobre todo con los jóvenes, ante el desconcierto de falta de respuestas inmediatas a problemas sociales que requieren atención y continuidad”.
Vizarretea Rosales indica que con los candidatos independientes –85 de ellos registrados ante el Instituto Nacional Electoral para la elección presidencial- se diluye la fuerza política de la sociedad y se desorganiza, porque generan la disolución del voto y desagregación de la participación ciudadana, en un contexto en el que las fuerzas minoritarias (partidos políticos) pero organizadas mantienen el control del poder.
Es decir, abundan los independientes y dividen a los distintos grupos sociales que podrían articularse, y quién resulta beneficiada es la delincuencia organizada porque controla a la comunidad, a los gobiernos y se reproduce.
El doctor Nelson Arteaga argumenta que el proceso de recomposición política que vive el país permite que distintas personalidades busquen nuevas formas de participación, lo cual atrae a la sociedad hacia la figura de los candidatos independientes.
“Eso habla de que la vitalidad política en el país y los partidos políticos no se han agotado, han registrado un papel central en el Congreso de la Unión, donde juegan un peso central, y cualquier candidato independiente que llegue va a tener que negociar con los partidos”, apunta.
Hay estados con presencia de grupos criminales históricamente: Sinaloa, Michoacán, Tamaulipas, Guerrero, Jalisco y que por su actuación y capacidad de generar violencia y muerte se han colocado en el escenario mediático en el país.
Este escenario nos hace ver que tienen una presencia territorial y que tratan de influir de manera indirecta en las elecciones, lo cual no significa necesariamente que estén coludidos con los candidatos, sino que podrían influir para sus intereses sin necesidad de establecer un vínculo.
El caso de los gobernadores es ilustrativo, la presión de los medios ha hecho evidente actos de corrupción y puesto en duda su integridad que los ha colocado como posibles responsables de actos y vínculos con el crimen organizado, y desfalco a las arcas estatales.
Y es que con Peña Nieto no ha habido cambio alguno, salvo en algunos actores e instituciones, pero la forma de operar el aparato político está intacto, con todo y alternancia política, donde convive el autoritarismo gubernamental y otras instancias democráticas y en esa simetría es donde se está construyendo esta particular forma de hacer política en el país, concluye el catedrático de la Flacso, Nelson Arteaga.

Gobernadores sujetos a proceso penal o de extradición

Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, del PRI, extraditado el 17 de julio por Guatemala, preso en el Reclusorio Norte, sujeto a un proceso federal por lavado de dinero y delincuencia organizada.
Roberto Borge, exgobernador de Quintana Roo (PRI), capturado por la Interpol el 4 de junio en Panamá, se encuentra preso en ese país. Está solicitado por México por lavado de dinero, peculado, aprovechamiento ilícito y ejercicio indebido de la función pública.
Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas (PRI), detenido en abril en Florencia, Italia, se encuentra preso en la cárcel de Sollicciano. El 21 de septiembre la Corte de Casación concedió su extradición, acusado en Estados Unidos de delincuencia organizada, lavado de dinero, narcotráfico y fraude bancario, y en México por delitos contra la salud.
César Duarte, exgobernador de Chihuahua (PRI), del 28 de marzo a la fecha se han librado 10 órdenes de aprehensión en su contra por peculado. Pese a que lleva más de medio año prófugo de la justicia y de que se ha girado la ficha roja en su contra, la PGR no ha solicitado a EU la orden de detención.
Andrés Granier, exgobernador de Tabasco (PRI), preso en el Reclusorio Oriente desde junio de 2013 y en julio trasladado a la Torre Médica del Penal de Tepepan, enfrenta tres juicios por defraudación fiscal y uno por peculado.
Guillermo Padrés, exgobernador de Sonora (PAN), en noviembre de 2016 fue aprehendido y está preso en el Reclusorio Oriente por delitos de lavado de dinero, defraudación fiscal y delincuencia organizada.
Roberto Sandoval, exgobernador de Nayarit (PRI), el 17 de abril un colectivo denominado Comisión de la Verdad, presentó ante la PGR una denuncia en su contra por peculado y enriquecimiento ilícito. El 2 de junio pasado la Seido atrajo la carpeta de investigación iniciada, pero no ha sido citado a declarar.
Eugenio Hernández, exgobernador de Tamaulipas (2005-2010), fue detenido el 6 de octubre por la Procuraduría General de Justicia del Estado, en cumplimiento de una orden de aprehensión en su contra por los delitos de peculado y lavado de dinero.
Fuente.-José Réyez

DIPUTADOS del PRI y el PAN DESATAN "PUGNA INTERNA" en CONGRESO de TAMAULIPAS...los del presente siguen culpando al pasado.

Poniendo a relieve el "mediocre" nivel de debate tras  rivalidades, diputados locales del PRI y del PAN en Tamaulipas en vez de buscar consensos para solventar la crisis de seguridad de la entidad en empatía con los ciudadanos se culpan mutuamente del clima de violencia que se registra en la entidad, unos, los Panistas en su reiterado discurso de "culpar" al pasado lo que ya no es valido, otros los Priistas comparando la angustia de Tamaulipas con los peores momentos del país.

Y es que en las últimas dos semanas se recrudeció, principalmente en los municipios fronterizos de Reynosa y Río Bravo los enfrentamientos entre miembros de grupos del crimen por el control de las plazas exhibiendo de "puerco" entero la incapacidad del gobierno del Panista Francisco javier Garcia Cabeza de Vaca cuya gestión se ha visto envuelta en la crisis de violencia bajo sospecha de buscar tratos con criminales en el contexto de una "paz mafiosa" que ayer nego en entrevista.

Para la "visión corta" de la diputada local del PRI, Copitzi Hernández García,la crisis que actualmente viven los ciudadanos, es la misma angustia que se vivio en 2010 la que considera se logro controlar aunque no terminar y agrego: "Definitivamente parece un pueblo abandonado así está Río Bravo, realmente están cerrando más temprano (los comercios), sobre todo porque como (los delincuentes) empezaron a entrar en un restaurante comiendo pizzas, comiendo hamburguesas, a asaltar, a quitar dinero, a quitar teléfonos, pues a la gente le da mucho miedo".

En tanto para la legisladora local del PAN, Ana Lidia Luévano de los Santos, culpó a las anteriores administraciones del PRI por el clima de inseguridad que se registra en la frontera de Tamaulipas a tono con el gobernador Panista Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca que no pierde espacios para recalcarlo en una especie de estrategia "caduca" que exhibe sus incapacidades en vez de mostrar las fortalezas, hoy Cabeza de Vaca se muestra inútil sin estatura a la altura de las circunstancias donde ya no es valido culpar al pasado y recurre a las ocurrencias que han llegado a justificar la violencia a la "mano dura"  de su gobierno cuando es mas clara la "mano dura" de criminales que no respetan al gobierno mas aun si ven su mano "oscura" tras la complicidad del también  Diputado Panista Jesus Maria Moreno Ibarra primo de uno de los Capos,Petronilo Moreno Flores "EL PANILO"

La Diputada Panista Luévano agrega: "Por favor, ¿cuándo empezaron estas situaciones?, no van empezando, lo que pasa es que antes no se había luchado como se está luchando ahorita", señaló la panista.

Y acudiendo al restregado recurso priista que también aduce la violencia es resultado de combatirlos,Luevano presume: "Intente usted limpiar algunas situación y meta un insecticida para ver si no salen de todos los rumbos, todo lo que está escondido, eso es lo que está sucediendo, es decir, todo lo que estaba tranquilamente, en alguna esquinita, y que estaba está saliendo".

Desde hace dos semanas, en el municipio de Río Bravo y Reynosa se registra un recrudecimiento del clima de violencia, luego de enfrentamientos entre integrantes de los cárteles que disputan el control de las plazas.

Con información del.-




jueves, 26 de octubre de 2017

La MARINA "SE IRA PERDIDA" de VERACRUZ,DEJARA la ENTIDAD SUMIDA en VIOLENCIA y CAOS...guerras prolongadas,guerras fracasadas.

La retirada de la Secretaría de Marina (Semar) del territorio veracruzano se pronostica inminente para 2018. En seis años de trabajo, los elementos federales han protagonizado golpes significativos a la delincuencia organizada, pero también sufrieron bajas y cargan con señalamientos de haber participado en delitos de alto impacto como desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales.
Este lunes 23 de octubre, Miguel Ángel Yunes Linares reconoció que el convenio entre el gobierno del Estado de Veracruz y Semar no podrá renovarse en 2018, debido a que el encargado de la Secretaría de Marina, el Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, concluirá su periodo el 30 de noviembre del año próximo.
Por su parte, Gregorio Gil Reyes, coordinador general de la Policía Naval en el sur de Veracruz, anunció el pasado 20 de octubre el retiro paulatino de las fuerzas federales de diversos municipios que hoy son escenarios de ejecuciones, robos y secuestros que mantienen a la entidad con cifras rojas a nivel nacional. 
"El convenio está marcado hasta el 2018 y como una orden presidencial vamos a estar hasta esa fecha aquí. Más adelante tenemos que recibir la orden de retirarnos totalmente, ahorita está una retirada progresiva, poco a poco. Ya personal de seguridad pública ha sido entrenado y capacitado para hacer sus funciones", refirió Gil Reyes en entrevista.
El arribo de la Semar a las calles de Veracruz, se concretó a través de un convenio celebrado en octubre de 2011 entre el gobierno federal, entonces encabezado por Felipe Calderón Hinojosa, y el exgobernador Javier Duarte de Ochoa.
El refuerzo llegaba días después del abandono de 35 cadáveres frente al centro comercial Las Américas, a unos metros del centro de convenciones World Trade Center (WTC) donde ese día se llevaba a cabo el 11 Encuentro Nacional de Presidentes de Tribunales Superiores y Procuradores Generales de Justicia.
De acuerdo con lo estipulado en el comunicado 398/11 de la Semar, el objetico era fortalecer las funciones de apoyo a la seguridad pública y policía preventiva en los municipios de Veracruz y Boca del Río. Javier Duarte destacó que la alianza sumaría fuerzas en la cruzada nacional por la legalidad, abanderada por Calderón Hinojosa.
Otra meta de las tropas militares fue coadyuvar con los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) para reducir la incidencia de homicidios dolosos y secuestros. Crímenes que, no obstante, el refuerzo, prevalecieron durante el sexenio de Duarte y alcanzaron la tasa más alta en el gobierno de Yunes Linares.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) las cifras de homicidios dolosos fueron: 890 crímenes en 2011; 968 en 2012; 863 en 2013; 487 en 2014; 565 en 2015; 1mil 258 en 2016; y 1mil 208 en nueve meses de 2017.
Fuentes de la extinta Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) explicaron que la mayoría de los elementos que se hicieron cargo de la seguridad en la entidad no tenían formación policial. "Salvo los mandos, el resto no eran marinos de élite, sino cabos de bajo perfil; cocineros, carpinteros, mecánicos o choferes. Algunos con secundaria o bachillerato trunco", refirieron a este medio.
Pasaron los tres primeros años del convenio y, si bien, la incidencia de asesinatos se vio reducida en un 50 por ciento, por otra parte, los secuestros pasaron de 60 a denuncias interpuestas ante la PGJE a 144, es decir, un incremento del más del 100 por ciento.
Dicho repunte en los secuestros hizo necesario un segundo convenio entre el gobierno del estado y la Semar firmado el 27 de junio de 2014. Las partes fueron, por la administración duartista Érick Lagos Hernández, exsecretario de Gobierno, hoy diputado federal por el PRI y por el gobierno federal el entonces Oficial Mayor almirante Armando García Rodríguez.
En el documento se lee: "Actualmente, el Estado de Veracruz presenta índices delictivos significativos en material del delito de secuestro, por lo que, a fin de mejorar las condiciones de seguridad en la región, se estableció el compromiso Presidencial Código CG-013; la Policía Naval seguirá velando por la seguridad de los habitantes de Veracruz, con posibilidad de expansión hacia un sistema integral para la atención de los otros delitos de alto impacto".
Los plagios disminuyeron en 2015 con 97 casos, en 2016 se incrementaron a 132 y en nueve meses de 2017, ya en el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, se han contabilizado 133 secuestros con un total 150 víctimas, lo que posiciona a Veracruzcomo la segunda entidad más reincidente en México, solo por detrás de Tamaulipas, con 165 víctimas.
Semar no vio ni olió la fosa clandestina más grande de Latinoamérica
De acuerdo con registros de madres del colectivo de desaparecidos Solecito Veracruz, entre 2010 y 2015, elementos de la delincuencia organizada en alianza con corporaciones policiales de la SSP inhumaron más de 280 cadáveres en el predio Colinas de Santa Fe, ubicado a unos 10 kilómetros del puerto de Veracruz y hoy reconocido como el cementerio clandestino más grande de Latinoamérica
Fueron casi cinco años en que el terreno habría funcionado como sembradío de cadáveres con la implementación, incluso, de retroexcavadoras. De acuerdo con el Fiscal General Jorge Winckler Ortiz, el modus operandi no pudo llevarse a cabo sin la anuencia de autoridades, en ese entonces comandadas por la Semar.
En un reportaje publicado en el portal de noticias AVC, se mencionaron los cargos de los responsables de la seguridad en la zona conurbada Veracruz- Boca del Río hasta el día del hallazgo de Colinas de Santa Fe –el 03 de agosto de 2016- gracias a diligencias de las madres del colectivo Solecito.
De diciembre del 2011 a octubre del 2012, se expone en el reportaje, "el contralmirante Mauricio Crispín Hernández, fue comandante de la Policía Naval para encabezar el operativo Veracruz Seguro, después lo suplió el contralmirante José Pedro Ladino Bonilla, de octubre del 2012 a septiembre del 2013".
"El contralmirante Francisco Javier Castaño Suárez, ocupó el cargo de septiembre del 2013 a enero del 2015; el capitán Antonio Morales Hernández, fue comandante enero del 2015 a marzo del 2016". Y finalmente, Félix Quiroz Javier ocupó el mismo cargo dos meses antes del hallazgo en Colinas de Santa Fe.
A la fecha, las diligencias se han limitado a la identificación de cadáveres en dicho lugar, no obstante, la justicia para las víctimas indirectas no ha llegado, pues de la fosa más grande en América Latina no se ha derivado una sola sentencia.

Marina también señalada en desapariciones forzadas y ejecuciones

El 25 de septiembre del 2015 cuatro jóvenes fueron privados de su libertad en la avenida Universidad, en el municipio de Coatzacoalcos, al sur de Veracruz. Entre las víctimas, de quienes a la fecha se desconoce su paradero, estuvo Jacob Vicente Jiménez González, de 27 años, quien ese día prestaba sus servicios en un taxi.
A la fecha, la madre Belén González Medrano, no suele hablar del tema, debido a que el caso permanece en investigación. No obstante, refirió en entrevista que, de acuerdo con un testimonio presencial, Jacob Vicente y los otros tres muchachos fueron interceptados por policías de la SSP y "navales".
"Fueron bajados con lujo de violencia y subidos a las patrullas y luego llevados con rumbo desconocido hasta el día de hoy", refirió la madre, quien a la fecha acompaña a otras 20 familias integradas en el colectivo Madres en Búsqueda Belén González.
El caso más reciente fue el de Levi Ramírez, Jaciel Ramírez Ramírez y Rafael Armando Ramírez Bravo, originarios del estado de Oaxaca, quienes desaparecieron el 05 de enero de 2017, cuando en el Puerto de Veracruz se cometían saqueos, en presunta respuesta al incremento de hidrocarburos, llamados "gasolinazos".
Familiares de los tres jóvenes originarios de Huajuapan de León, reportaron sus desapariciones al enterarse que un cuarto familiar, Hugo Ramírez, había sido asesinado en las inmediaciones de la plaza comercial Las Palmas, en Veracruz.
Por este crimen, las víctimas indirectas señalaron como responsables a elementos de la Policía Naval, pues a raíz de peritajes el ministerio público confirmó que la Coordinación General de la Policía Intermunicipal falsificó documentos oficiales para presuntamente encubrir la responsabilidad de los policías federales.
El gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, emitió un mensaje a medios, para declararse "absolutamente seguro de que ni en este tema, ni en ningún otro, la Marina tiene alguna participación". El caso también fue desacreditado por la Semar mediante un comunicado, salió de la opinión pública y a la fecha ni siquiera aparece en los registros oficiales de la Fiscalía veracruzana, en el Registro Público de Personas Desaparecidas (Repupedes).
Tres marinos fueron "levantados" en el puerto de Veracruz
La inseguridad en la administración de Miguel Ángel Yunes Linares, alcanzó niveles insospechados con el plagio de tres elementos pertenecientes a esa institución en el Infonavit Buen Vista del puerto de Veracruz. La anterior, fue acreditado por la propia Semar en un comunicado.
"La Secretaría de Marina-Armada de México pondrá todos los medios y fuerzas disponibles siempre apegados al marco jurídico vigente para localizar y recuperar con vida al personal naval, no descansará en su búsqueda para llevar a la justicia a las personas responsables de este lamentable hecho", se lee en el documento.
El hallazgo con vida de los oficiales no se logró. Su última referencia fue en la comunidad de Arbolillo, Alvarado, en la parte trasera de un rancho, al pie de una laguna que desemboca en el Golfo de México. Allí se encontró una fosa clandestina con al menos 47 cadáveres, donde se presume fueron inhumados los oficiales.

Se cumplen seis años desde la llegada de la Semar a Veracruz y su inminente retirada se da en un pasillo lúgubre, donde son asesinadas 30 personas en 30 días -en Coatzacoalcos-, con un secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié, amenazado de muerte por la delincuencia organizada, y con la baja del ex coordinador estatal de la Policía Federal Juan Camilo Castagné Velasco.
fuente.-LaSillaRota/

ENTERATE: ASESINO de KENNEDY ESTUVO en MEXICO ANTES de MATARLO...la conspiración pudo fraguarse en Mexico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció en días pasados que se revelarían los archivos ocultos sobre el asesinato de John F. Kennedy, ocurrido el 22 de noviembre de 1963.
El único detenido por el homicidio del entonces mandatario estadounidense es Lee Harvey Oswald, a quien acusaron de actuar como un "lobo solitario", al ser el único sospecho del crimen.
Sin embargo, semanas antes del trágico hecho que marcó la vida de los habitantes del país vecino, Lee Harvey viajó a México para reunirse con agentes de la KGB y diplomáticos de Cuba.
Los documentos que se darán a conocer podrían dar luz en esta investigación que continúa abierta desde hace 54 años.
De acuerdo con informes resguardados en el Archivo General de la Nación, consultados por el periódico El País, las autoridades mexicanas, de la Dirección Federal de Seguridad estuvieron al tanto de la conducta del "lobo solitario" e informaron a Estados Unidos.
Lo calificaron de una personalidad zizagueante y herida: un marine desertor, casado con una rusa, que pretendía abandonar Texas para regresar a Moscú, donde vivió algún tiempo.
Lee Harvey Oswald, de 23 años de edad ingresó a México por el Río Bravo el 26 se septiembre de 1963. Con los agentes aduanales se identificó como fotógrafo y le otorgaron un permiso de 15 días para permanecer en el país.
Nunca ocultó sus simpatías por el comunismo, ya que con diferentes viajeros y turistas comentaba sus opiniones políticas.
Llegó a la Ciudad de México 20 horas después de ingresar al país y se hospedó en el hotel Comercio, en la calle Sahagún de la colonia Guerrero.
Una vez instalado en la capital, Lee Harvey se dirigió a la Embajada de Cuba para solicitar una visa de tránsito por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Ahí mostró su pasaporte, su antigua cédula de trabajo soviética, su acta de matrimonio y afirmó ser miembro del Partido Comunista en Estados Unidos.
Después, se presentó en la embajada Rusa donde se entrevistó con agentes de la KGB (Komitet Gosudarstrennoaja Bezopasnosty, agencia de seguridad rusa) que se ocultaban bajo cargos diplomáticos.
Les aseguró que el FBI no lo dejaba vivir y les expresó su deseo de tener un visado para viajar a la unión soviética. Sin embargo, los agentes le explicaron que el procedimiento era tardado, lo que lo frustró en gran manera y gritó: "¡esto terminará para mí en tragedia!".
Oswald regresó a la embajada cubana donde de igual manera se alteró con los empleados del lugar. Por su actitud agresiva, el embajador le anunció que no le concederían la visa.
Al día siguiente, un sábado, acudió a un partido de voleibol de los diplomáticos rusos para insistir nuevamente en su necesidad de obtener una visa. Les dijo que temía por su vida ante amenazas del FBI e incluso le mostró un revólver que portaba por seguridad. Pero los funcionarios no cedieron.
Lee Harvey continuó su camino. El domingo acudió a los toros, visitó museos el lunes fue a Ciudad Universitaria en busca de apoyo con estudiantes comunistas, pero nada logró.
Otras personas aseguran que tenía una amante llamada Silvia Durán, empleada del consulado de Cuba; sin embargo, ella ha asegurado que nunca hubo una relación sentimental, ni sexual.

La misma noche del lunes, el estadounidense se presentó en una fiesta twist, típicas de la época con los empleados de la embajada cubana. A la misma reunió acudió Elena Farro, exesposa de Octavio Paz, quien aseguró ve a Oswaldo hablando con dos hombres junto a la chimenea.
El martes por la mañana saldó su cuenta en el hotel Continental y tomó el transporte de regreso a la frontera con Estados Unidos: 53 días después mataría de un tiro en la cabeza al 35° presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy.
El enigma de quién pudo haber ordenado o influenciado a Oswald para asesinar al mandatario podría descifrarse en los próximos días. También revelaría si las autoridades estadounidenses estaban al tanto de las intenciones de Lee Harvey y si no hicieron nada por detenerlo.
fuente.-LaSillaRota/