René “el Gordo” Villarreal, yerno de Osiel Cárdenas Guillen, no solo sigue libre, sigue exitoso y excitado construyendo riqueza a partir de la lana mal habida y ahora,de acuerdo con trascendido en redes, acaba de inaugurar La Plaza Comercial Leonor en Matamoros,como si fuera gurú de negocios y no un «Escorpión» con mando, ademas de hombre de confianza de Alfredo Cardenas,alias El Contador ,capo del Cartel del Golfo de filiación «MORENA».
La “plaza fifí” del Gordo
En la colonia Industrial de Matamoros, en Laguna Leona 11, se levantó una plaza nuevecita, de tres niveles, fachada de cristal, jardineras con flores de revista y estructura metálica negra con diseño “premium” para que nadie olvide que aquí hay billete y mucho.
En los pisos superiores, de acuerdo con la imagen filtrada, ya hay negocios funcionando, un letrero de “Maverick Fitness”, un gimnasio de nombre aspiracional para clientela que no tiene necesidad de preguntar de dónde salió el capital de una plaza en honor a la suegra,si recordamos aquel mensaje en redes de Octubre de 2019.
En planta baja, detrás de los cristales oscuros, aparece una barbería “The Home Boyz”, perfecta para que el styling combine con la nómina, mientras un espectacular anuncia “Locales en renta” como si se tratara de un emprendimiento cualquiera y no de la nueva vitrina del clan.
El diseño minimalista, barandales de vidrio y estacionamiento amplio cierran el cuadro: el narco-desarrollo inmobiliario ya entendió el lenguaje de los renders.
El Escorpión que hace “negocios”
De acuerdo con reportes periodísticos, René Villarreal Garza, alias “El Gordo” o “Escorpión 1”, es señalado como uno de los principales mandos del Grupo Escorpión del Cártel del Golfo y pareja de Yahaira Cárdenas, hija de Osiel Cardenas.
Mientras oficialmente se le liga con esa estructura criminal, en Matamoros se le ve como exitoso “empresario” que acumula plazas y giros comerciales con la bendición del Ayuntamiento de Morena que preside un alcalde «muy golfo» ,en el buen sentido de la palabra, el sentido «Escorpión».
En redes se atribuye esta nueva plaza al “Gordo Villarreal del CDG”, como parte de la expansión de sus inversiones de fachada que reciclan la plata del grupo como si fueran sueños emprendedores. El mensaje es brutalmente simple: el Escorpión no se esconde en cuevas, sino en locales con aire acondicionado y cristalería de vidrio entintado.
El alcalde “pro-business”
El trascendido en redes remata que al Gordo le “está yendo bien” porque su amigo, el alcalde de Matamoros Beto Granados, le habría autorizado todos los permisos para operar la flamante plaza de Laguna Leona.
Porque en este municipio atravesado por la violencia y el poder del «Clan Cardenas», la ventanilla de gobierno se abre en automático cuando quien que toca trae apodo de cártel y cartera gruesa.
Así, mientras a cualquier pequeño comerciante le piden papeles, peritajes y hasta carta de buena conducta adema de sobornos, al miembro destacado del «clan Cardenas-Escorpión» le alcanza con ser yerno del temible «señor de la O» que aun controla el penal donde esta encerrado.
Por lo pronto y gracias a su amistad en el palacio municipal,ya se pudo estrenar este complejo comercial porque en Matamoros, la línea entre fomento económico y lavado de dinero ya no es delgada: está iluminada con neones, estacionamiento amplio ya con los letreros de “Locales en renta, gracias al gobierno municipal que se «alquila».
-“Todos a votar por la científica… es una hija del 68”.
Si existe evidencia de que Morena pactó con el crimen organizado para ganar elecciones, la prueba más contundente se encuentra en Hidalgo, Tamaulipas, epicentro de la Columna Armada Pedro J. Méndez. Estas cuatro frases revelan de cuerpo entero el perfil psicológico y la estrategia política de su octogenario líder paramilitar, Octavio Leal Moncada, alias ‘Tarzán’: un personaje violento y radical que negoció la impunidad de su organización a cambio de utilizar a la Columna Armada como un grupo de choque y de movilización en los procesos electorales.
Se autodenominan como ‘autodefensas’, pero en realidad operan como un cártel involucrado en los negocios clandestinos del trasiego de migrantes, contrabando de combustible, comercialización ilegal de armas y narcotráfico. La Columna Armada Pedro J. Méndez actúa como un Estado dentro del Estado.
Sin embargo, sus días podrían estar contados. De acuerdo al Registro Nacional de Detenciones, Octavio Leal Moncada fue arrestado el domingo 28 de junio en Nuevo León por agentes federales, específicamente por el Grupo Uno de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Se trató de una operación comandada por Omar García Harfuch.
El mensaje político es contundente: en un momento en el que Estados Unidos eleva la presión contra la narcopolítica en México, el gobierno de Claudia Sheinbaum rompió con un grupo paramilitar que en la elección de 2024 se movilizó abiertamente a favor de la candidatura presidencial de Morena.
La Columna Armada Pedro J. Méndez es una de las llaves que conectan a Morena con la delincuencia organizada. En palabras del General Luis Cresencio Sandoval, ex secretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, este grupo paramilitar es “un brazo armado del Cártel del Golfo”. Es decir, el brazo paramilitar de un cártel que en febrero de 2025 fue designado por el Departamento de Estado de Estados Unidos como una organización terrorista internacional.
En la Casa Blanca, voces radicales como la del asesor de seguridad nacional, Stephen Miller, ganan argumentos para sancionar al partido en el poder en México como un instituto político que asiste a organizaciones terroristas internacionales.
La detención de Octavio Leal Moncada provocó una reacción de insurgencia en Tamaulipas. La Columna Armada bloqueó la carretera Monterrey-Ciudad Victoria como medida de presión para exigir la liberación de su líder. Tal como lo hicieron, con éxito, en el 2022.
Más tarde, después de una asamblea en la que estuvieron ausentes sus principales líderes, como Nohemí Estrella Leal (hija de Octavio Leal Moncada) y Eloy Flores Martínez, cambiaron la estrategia. La Columna Armada aseguró que apostarían por la negociación política: “Hay que hablar con la presidenta de la República, que sepan que esto es una fabricación del gobierno panista, de los resquicios de los que quedan del panismo, se trata de una venganza política y lo vamos a demostrar”, dijo el ex alcalde de hidalgo, Juan José Contreras Castillo. “Que el profe sepa que este pueblo está con él y que nunca lo va a dejar solo”, agregó.
La relación entre la Columna Armada Pedro J. Méndez con Morena es fundamental para entender la expansión territorial del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador. El personaje clave del pacto criminal-electoral fue Ricardo Peralta Saucedo, el ex administrador general de Aduanas señalado como actor clave de la estructura de huachicol fiscal del empresario Sergio Carmona y quien, después de haber sido cesado, fue rescatado con un nombramiento como subsecretario de Gobernación. Desde Bucareli, Peralta intentó vender un proyecto de normalización política para grupos de autodefensa en Michoacán y Tamaulipas. En realidad se trató de una patente de corso para los cárteles a cambio de apoyo electoral para Morena. Un abogado que participó en este fallido programa de amnistía aseguró a Código Magenta que la política fracasó porque “Ricardo recibió grandes sumas de dinero” de los grupos paramilitares. La Columna Armada no fue la excepción.
En agosto de 2019, Peralta visitó Hidalgo, Tamaulipas para pactar con Octavio Leal Moncada. Tres años después, “el brazo armado del Cártel del Golfo” fue un actor clave para que Morena le arrebatara la gubernatura al PAN de Francisco García Cabeza de Vaca.
Américo Villarreal ganó la contienda. Animal Político documentó que Morena registró una votación atípica en distritos que el panismo había ganado ampliamente en 2016, 2019 y 2021. En las asambleas de la Columna Armada Pedro J. Méndez se hizo un llamado abierto a votar a favor de Morena en la elección de 2022.
Un año más tarde, en la antesala del proceso interno de Morena para definir a su candidato presidencial, el gobierno federal entregó recursos multimillonarios al grupo paramilitar de Octavio Leal Moncada a través de Segalmex. En ese momento, el director era Leonel Cota, ex gobernador de Baja California Sur y operador político de Adán Augusto López, el rival de Claudia Sheinbaum en la primaria de Morena. Este intercambio de lealtades coincidió con una nueva visita a Hidalgo, Tamaulipas de Ricardo Peralta, ahora en calidad de operador territorial de la 4T. Abiertamente, pidió el voto de la Columna Armada Pedro J. Méndez a favor de Adán Augusto López.
A pesar de que “el hermano del presidente” no consiguió la candidatura, el grupo paramilitar de Octavio Leal Moncada mantuvo su lealtad hacia Morena. En Hidalgo, los candidatos del oficialismo ganaron con el 90 por ciento de los votos. En la casilla 0351 del Distrito 13, los 152 votantes registrados cruzaron el logo de Morena en la boleta. Una irregularidad electoral equiparable a las fechorías que el Departamento de Justicia documentó en su acusación federal contra el Cártel de Sinaloa y Rubén Rocha Moya.
Una vez instalada en el poder, Sheinbaum contó con el apoyo de la Columna Armada para la Elección Judicial. En octubre de 2024, Octavio Leal Moncada lideró una movilización en Ciudad Victoria a favor de la reforma al Poder Judicial.
A cambio, el grupo paramilitar consiguió la imposición de Tania Contreras López como la magistrada presidenta del Tribunal de Justicia de Tamaulipas. Una ficha más en el tablero de componendas políticas de la Columna Armada.
Octavio Leal Moncada cuenta con una orden de aprehensión federal vigente desde el 2018 por delincuencia organizada, en modalidad de secuestro. También enfrenta una acusación por el asesinato confeso de su rival político, el ex alcalde de Hidalgo, Marco Antonio Leal García. El crimen, cometido en 2010 en el contexto de la guerra entre el Cártel del Golfo y el Cártel de los Zetas, fue justificado públicamente por el propio Leal Moncada: “En una guerra se vive o se muere”. La Columna Armada por encima de la Ley.
Adicionalmente, Leal Moncada es sujeto de una investigación del FBI por trata de migrantes. En 2022, días después de que un camión fue detenido en San Antonio, Texas con decenas de indocumentados muertos por asfixia, el gobierno federal detuvo a Leal Moncada.
La Columna Armada movilizó más de 500 camionetas con personas armadas con fusiles AR-15. Sitiaron Ciudad Victoria y eventualmente lograron que, bajo el nuevo gobierno de Américo Villarreal, se decretara la libertad de Leal Moncada por “falta de elementos a procesar”. Al juez de Tamaulipas no le interesó que la orden de aprehensión federal contra Moncada por delincuencia organizada continuará vigente. Se violentó el Estado de Derecho. Desde entonces, la Columna Armada ha estado protegida por cabal impunidad.
Pero eso cambió el pasado domingo. La decisión fue tomada por la presidenta Claudia Sheinbaum y ejecutada por Omar García Harfuch. Era momento de romper con las estructuras más tóxicas de Morena. La Columna Armada tiene antecedentes de actos terroristas patentes en la explosión de “coches bomba” en Ciudad Victoria.
¿Qué motivó la decisión de Presidencia? En la clase política se planean dos versiones: la primera, la obvia, la de la ruptura operada por García Harfuch. Poner el ejemplo para enviar una señal a Washington de que se acabaron las complicidades.
La segunda es la del control, enviar un aviso al gobernador Américo Villarreal de que su lealtad está en México, no en Estados Unidos. Es la segunda ocasión en la que un medio norteamericano, primero Los Angeles Times y después The New York Times, sugiere que el mandatario de Tamaulipas está colaborando con las agencias estadounidenses. Cualquiera de las dos versiones implica un punto de inflexión: el derrumbe de la Columna Armada es un golpe contra la narcopolitica en México.
Tan solo una carta, además de cientos de indicios más , permiten no solo perfilar el historial delictivo y vínculos político‑criminales de Octavio Leal Moncada,alias ‘El Viejo Narco», sino también extraer frases de su propia pluma que pueden leerse como claros indicios de colusión politica con el gobernador morenista Américo Villarreal. Aunque lejos de servir para sentenciarlo de antemano, ese material puede ser útil al Estado de derecho: no para vulnerarlo, sino para someter al gobernante traidor a gobernados, al imperio de las leyes mediante un enfoque de imputación política y penal.
Historial delictivo básico de Leal Moncada
Dirigente de la Columna Armada/Cívica “General Pedro J. Méndez”, grupo de autodefensa con presencia en la zona centro de Tamaulipas, históricamente vinculado a violencia y estructuras criminales en la región.
Detención del 5 de julio de 2022 en Monterrey, Nuevo León, por orden de aprehensión por homicidio calificado de dos personas en un ejido de Hidalgo, Tamaulipas; el caso se sustentó en investigaciones de la Fiscalía estatal y fue tratado mediáticamente como un líder armado que “burló” la justicia al recuperar la libertad meses después por falta de elementos
Nueva captura del 28 de junio de 2026 por fuerzas federales, asentada en el Registro Nacional de Detenciones y anunciada por el Gabinete de Seguridad; se le describe como “peligroso sujeto ligado a organizaciones criminales” y presunto líder de la Columna armada Pedro J. Méndez.
Trayectoria política y alianzas
Inicialmente vinculado con gobiernos panistas de Tamaulipas; medios señalan que la ruptura con el panismo y con Francisco García Cabeza de Vaca se hizo evidente hacia 2021–2022.
A partir de esa ruptura, convocó abiertamente a sus bases a votar por Morena y decidió apoyar la candidatura de Américo Villarreal Anaya a la gubernatura, lo que desencadenó una persecución judicial que se reflejó en más de 40 órdenes de aprehensión contra dirigentes de la Columna.
Diversos textos de análisis y nota roja lo etiquetan como “viejo narco”, “narcoterrorista” y operador regional con capacidad de movilización política y armada, lo que refuerza la lectura de un liderazgo criminal con capital electoral.
Carta abierta: fragmentos con posible relevancia penal
La imagen adjunta corresponde a una “Carta abierta” firmada por Octavio Leal Moncada, dirigida a simpatizantes de la Columna Cívica “General Pedro José Méndez”.
Autoadmisión de participación electoral
En el párrafo subrayado en la parte superior se lee:
“[…] pues mi detención obedeció a nuestra participación en la campaña electoral por la gubernatura del estado a favor del Doctor Américo Villarreal Anaya.”
Desde un enfoque penal/político, este enunciado sugiere:
Reconocimiento de una participación organizada (“nuestra participación”) en una campaña electoral a favor de Américo Villarreal, proveniente de un líder armado previamente acusado de homicidio.
Relación causa-efecto entre actividad político-electoral de un grupo de autodefensa con antecedentes de violencia y su detención, lo que puede interpretarse como indicio de uso de estructuras irregulares para fines electorales.
Legitimar al “nuevo gobierno”
En el fragmento subrayado al final de la carta se lee:
“[…] nos sentimos libres porque libres somos, HOY DE NUEVO EMPIEZA EL ORDEN, HOY REGRESA LA JUSTICIA CON EL NUEVO GOBIERNO DE AMÉRICO VILLARREAL.”
Lectura politico-jurídico de este tramo:
Se presenta la llegada de Américo Villarreal como restitución de “orden” y “justicia” para él y sus seguidores, a pesar de su condición de imputado por homicidio en 2022 y de nuevo detenido en 2026 por presuntos vínculos con crimen organizado.[
La frase funciona como agradecimiento o refrendo político desde un grupo armado hacia un gobierno, en un contexto donde la organización es señalada por autoridades y medios como ligada a estructuras criminales.
Con lo anterior esta por demas claro y como dice nuestro encabezado: “basta una carta para imputar al gobernador…” sobre tres ejes:
Que la propia carta de Leal Moncada vincula su detención con la “participación” de su estructura en la campaña de Américo Villarreal.
Que el autor se reconoce beneficiario simbólico del “orden” y la “justicia” del nuevo gobierno, pese a cargos graves previos.
Que esta autoadmisión ocurre en el contexto de una nueva captura por fuerzas federales, descrita oficialmente como acción contra un líder relacionado con crimen organizado.
El 29 de junio de 2022, 46 migrantes murieron asfixiados en la caja de un tráiler que había cruzado hacia San Antonio, Texas, desde Nuevo Laredo, Tamaulipas, y había pasado al menos por dos puntos de revisión del otro lado de la frontera: en Encinal y Cotulla.
Se trataba del caso más letal de tráfico de personas en la historia reciente de Estados Unidos. El chofer, Homero Zamorano, se había internado en un camino rural despoblado en Valle de Río Verde. Presuntamente, en ese sitio le iban a pagar a los “polleros”. Había consumido metanfetaminas para resistir lo pesado del trayecto. El tráiler se había alejado 235 kilómetros de la frontera.
En ese lugar, Zamorano apagó el camión y se quedó dormido. Sabía que el aire acondicionado del tráiler no funcionaba. Dejó a los migrantes sin aire y sin agua, mientras afuera de la unidad la temperatura alcanzaba 38 grados.
De las 67 personas que viajaban hacinadas, solo16 fueron rescatadas con vida. Cinco más murieron en el hospital. Entre las víctimas —mexicanos, hondureños, guatemaltecos y salvadoreños—, había cinco menores de edad. El chofer enfrenta una condena a cadena perpetua.
La investigación puso de manifiesto que, en su ruta hacia el norte, el tráiler había pasado por el municipio de Hidalgo, Tamaulipas, en donde se detuvo un par de días, y en donde le cambiaron la caja.
Hidalgo es el municipio tamaulipeco que funciona como base de la Columna Cívica Pedro J. Méndez, considerada como un brazo activo del Cártel de Golfo y dirigida de manera histórica por Octavio Leal Moncada, El Tarzán o El Profe.
Leal Moncada fue detenido el domingo pasado por fuerzas federales. Desde octubre de 2022 tenía una orden de aprehensión federal, por secuestro y tráfico de migrantes, que nunca se cumplió.
Surgida en 2010 con la intención declarada de defender a los ciudadanos tamaulipecos del centro del estado de los embates de los Zetas, pronto recibió apoyo de los enemigos de estos, el Cártel del Golfo, y estableció su reinado en los municipios de Hidalgo, Mainero y Villagrán. No solo combatió a los Zetas: comenzó a cobrar derecho de paso a organizaciones criminales que cruzaban con drogas o migrantes por su territorio, y se extendió a los municipios de Güémez, San Carlos, San Nicolás y Padilla.
La segunda mina de oro se la dio el tráfico de huachicol. Su lema era: “a Dios rogando y con la .45 dando”.
Surgida bajo el priismo, la Columna Armada apoyó la campaña a la gubernatura del panista Francisco García Cabeza de Vaca; más tarde cambió de bandera por tercera vez y se ubicó del lado de Morena.
Leal Moncada le garantizó el voto de sus integrantes y obligó a los naranjeros de la región a sufragar en favor del actual gobernador Américo Villarreal, uno de los políticos de alto perfil del morenismo que hoy se encuentran en la mira de las agencias de inteligencia de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Según reportes de seguridad, la venta de apoyo político iba acompañada de una exigencia: el control de los cuerpos de seguridad de los municipios donde la Columna tiene presencia y la entrega de determinadas posiciones políticas: Nohemí Estrella, una de las figuras más cercanas a Leal Moncada, llegó de ese modo al Congreso del Estado.
A los pocos meses de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia, el entonces subsecretario de Gobernación Ricardo Peralta, custodiado por elementos de la Policía Federal, fue grabado acordando con Leal Moncada. El líder había expresado su respaldo al proyecto político de Andrés Manuel López Obrador.
Dicha reunión fue denunciada por Cabeza de Vaca, quien para entonces había roto con El Profe (este acusó al panista “de no cumplir los acuerdos”) y había empezado a denunciar las actividades criminales del grupo. Peralta fue removido del cargo poco después.
Durante el gobierno de Cabeza de Vaca, Leal Moncada fue aprehendido por el asesinato de dos personas en el Ejido Barbosa, del municipio de Hidalgo. Sin embargo, solo unos meses después, el magistrado Javier Valdés Perales revocó el auto de formal prisión, “por ausencia de elementos para procesar”.
Según el registro de detenciones de la SSP, el jefe de la hoy Columna Cívica Pedro J. Méndez (“abandonó” su carácter armado en 2021) fue aprehendido el domingo.
Fuentes consultadas indican que el gobierno de Estados Unidos presionaba desde el descubrimiento del tráiler de la muerte en San Antonio, Texas: que Leal Moncada es otra de las fichas, de las primeras fichas que caen, en la interminable hilera de nombres que maneja el gobierno de Donald Trump, y que la embajada de Estados Unidos revisará con la presidenta Claudia Sheinbaum en una mesa que está programada para el próximo 9 de julio.