Visitanos tambien en:

miércoles, 8 de julio de 2026

«BUSQUEDA INTERNACIONAL: EE.UU EXHIBE la CALIDAD NARCOTERRORISTA de CARLITOS RUGRATS EXHIBIDO TRAGANDO MARISCOS en SINALOA»…de la clica del Mayo Zambada.


Mientras el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusa de narcoterrorismo, empresa criminal y tráfico masivo de fentanilo, metanfetamina y cocaína, Carlos Páez Pereda —alias “Carlitos Rugrats”— aparece, según reportes, comiendo mariscos como si nada, con pistola al cinto y cero prisa. La escena retrata mejor que cualquier discurso la distancia entre la persecución judicial y la realidad en territorio mexicano, donde se sienten y se sientan a gusto, impunes.

Para Washington, no es un personaje menor: lo señalan como operador de alto nivel de la facción de “Los Mayos” del Cártel de Sinaloa y jefe de “Los Rugrats”, un brazo armado al que se le atribuye buena parte de la violencia que desangra regiones enteras. 

La acusación, presentada en la Corte Federal del Sur de California, incluye desde conspiración para inundar de drogas a Estados Unidos hasta lavado de cientos de millones de dólares. En el papel, enfrenta cadena perpetua. En la práctica, se da el lujo de salir a comer.

Según el expediente, durante una década habría coordinado rutas entre Sinaloa y Tijuana para abastecer el mercado estadounidense con toneladas de droga sintética y cocaína. No solo eso: la fiscalía lo vincula directamente con asesinatos, secuestros y operaciones armadas que consolidaron el músculo violento de su grupo.

El propio FBI en San Diego lo pone en términos claros: “Los Rugrats” no solo trafican drogas, también exportan violencia. Y la DEA remata el retrato: un operador que habría sostenido su imperio a punta de intimidación, miedo y sangre.

El contexto político tampoco es menor. El caso se inscribe en la estrategia estadounidense que, tras catalogar al Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera, abrió la puerta a imputaciones por narcoterrorismo. Es decir, ya no solo son narcos: son tratados como actores que desestabilizan con lógica de guerra.

Páez Pereda, sancionado desde 2025 por el Departamento del Tesoro, aparece así en dos mundos paralelos: en uno, es objetivo prioritario del gobierno estadounidense; en el otro, se pasea armado y come mariscos sin mayor sobresalto. Entre ambos, la pregunta incómoda persiste: ¿quién realmente controla el terreno ?

Con información: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: