Visitanos tambien en:

sábado, 14 de marzo de 2026

«NINGUNA MENTE MAESTRA»: «MISIL DOCTRINARIO del GENERAL TREVILLA dejó FUERA del ARRESTO y ABATIMIENTO del MENCHO a HARFUCH»…que anda de entrevista en entrevista vendiendo humo.


El General Ricardo Trevilla, Secretario de Defensa,en sus propias palabras dinamita la narrativa de que Omar Garcia Harfuch fue el “mastermind”, la mente maestra del operativo de captura y abatimiento de Ruben Oseguera alias El Mencho (…no se llamaba Nemesio) como presume reciente artículo del destacado académico en Seguridad Nacional, Ghaleb Krame,a quien respetamos pero confrontamos en sus dichos en el mero animo de enriquecer la discusión, pues fue el mismo General quien describio como la operación fue concebida, planeada y ejecutada por Fuerzas Especiales militares y Guardia Nacional,que dejaron fuera y sin absolutamente ninguna mención en su narrativa, salvo en la parte de informacion del gabinete de seguridad, del que es parte Omar García Harfuch.

Qué dijo Trevilla

Trevilla arranca dejando claro que fue la inteligencia militar central y la información complementaria de todo el Gabinete de Seguridad y agencias de EE. UU., que permiten seguir la red de vínculos de El Mencho hasta que “se dieron las condiciones para planear una operación para su detención”.

Luego precisa que el 20 de febrero se ubica al hombre de confianza de la pareja sentimental que la traslado a una instalación en Tapalpa, que el 21 se confirma que el Mencho sigue en Tapalpa y que “el mismo 21 de febrero se realiza el planeo de la operación”.

Y ahí viene el misil doctrinario: “es un axioma de las operaciones militares… que quien ejecuta la operación es quien la debe de planear. En este caso, fue el personal de Fuerzas Especiales y personal de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional quien planeó la operación”.

Qué significa la frase central

Cuando el General Trevilla dice que “quien ejecuta la operación es quien la debe planear” está enunciando un principio de mando tipo «mission command«: el nivel que va a poner los fusiles en el terreno es el que diseña el curso de acción concreto (disposición de fuerzas, rutas, cercos, reglas de empleo de la fuerza, etc.).​​

La idea es evitar que un tercero ajeno al terreno dicte un plan rígido; se asume que el mando que conoce de primera mano la situación operativa es el que mejor puede convertir la información disponible en un plan realizable.

Traducción al castellano llano: los que rodearon, avanzaron, repelieron el ataque, hirieron y capturaron al objetivo son los mismos que diseñaron el plan; no hay un cerebro civil externo al que el general le rinda pleitesía táctica.

Quién planeó y quién ejecutó

Trevilla detalla tres componentes: fuerza terrestre (Fuerza Especial Conjunta, Fuerzas Especiales del Ejército, Fuerza Especial de Reacción Inmediata GN), fuerza aeromóvil de seis helicópteros con personal de Fuerzas Especiales y apoyo aéreo con aviones tejanos de la Fuerza Aérea.

Con la presencia corroborada la noche del 21, “la Fuerza Terrestre es la que se desplaza al lugar donde él se encontraba para efectuar la detención”, aplicando la Ley Federal de Armas de Fuego ante sujetos armados.

Describe el enfrentamiento: el círculo de seguridad abre fuego, los militares repelen, mueren ocho delincuentes, se aseguran armas largas, lanzacohetes, vehículos y se persigue al Mencho hasta la zona boscosa, donde vuelve a enfrentarse con Fuerzas Especiales y resulta herido junto con dos escoltas.

Es decir, el relato completo –de la confirmación de presencia, al cerco, a los dos contactos de fuego y a la evacuación aérea– está narrado como una cadena cerrada bajo mando militar, sin un solo indicio de que un civil haya diseñado el dispositivo táctico.

En qué se equivoca (y acierta) Krame

Krame hace un esfuerzo interesante por separar inteligencia táctica, operativa y estratégica, pero luego omite detalles: parte de definiciones académicas correctas para colar una conclusión política que no se sustenta en la única fuente directa sobre el operativo, que es la exposición del propio Trevilla.

  1. Cuando afirma que “el Ejército desarrolló la operación, ojo: la parte táctica operativa, no la generación de inteligencia, en menos de 24 horas”, está ignorando que Trevilla habla de “inteligencia militar central” de larga data y de convenios con Interpol, Europol y Comando Norte para ir siguiendo la red del Mencho.
  2. La ventana de 24 horas que describe el general es la del planeo y ejecución después de corroborar la presencia, no la de toda la fase de inteligencia previa; Krame la reinterpreta como si todo el ciclo de inteligencia fuera propiedad personal de Harfuch.
  3. Krame sostiene que “nunca se menciona que Trevilla tuviera conocimiento de la inteligencia previa” y que aparece sólo “en la fase de ejecución táctica”.
    Pero el propio general dice que la Secretaría de la Defensa “realizó el seguimiento a la red de vínculos del Mencho” con inteligencia militar central y socios extranjeros, y que el 20 de febrero se ubicó al enlace de la pareja sentimental gracias a esos trabajos.
    Es decir, Trevilla no es un simple operador al que le pasan un objetivo ya armado: forma parte de la estructura que procesa y actúa sobre esa inteligencia.
  4. La hipótesis de que el “único actor vinculado desde la intención hasta la ejecución es OGH” es una extrapolación de lo que Jason Jones comenta en un segmento de la entrevista de Newsmax a Harfuch, no de lo que se ve ni en el parte militar ni en información oficial.
    Jones puede opinar y Krame puede amplificar, pero eso no convierte al comentario televisivo en orden de operaciones ni en designación formal de “mastermind”,mente maestra ; el general, en cambio, sí habla en calidad de responsable de la operación ante la presidenta y el Estado mexicano.
  5. Krame intenta blindar su tesis con narrativa de “denial and deception” (ruido en Sinaloa, silencio en Jalisco, narcobloqueos reactivos) y filtraciones en redes entre el 17 y el 18 de febrero
    Todo eso puede ser interesante como lectura de entorno, pero no prueba que Harfuch haya dirigido la inteligencia ni que haya sido el arquitecto del golpe; como mucho, demuestra que el aparato civil y militar compartían contexto y que se intentó proteger la ventana operativa, tal como describe Trevilla al hablar de conservar el secreto para obtener la sorpresa.

El remate de Krame –“EE.UU. prefirió confiar en un actor civil… antes que en un general sobre el que flotaba la foto de La Huacana”,en Michoacán,lo que es bastante cierto en cuanto al encuentro incialmente documentado por el Semanario Proceso y replicado por Codigo Magenta, e incluso por la edición premium del diario Español ABC fechado el 07 de septiembre de 2024, pero abiertamente especulativo en cuanto a la desconfianza que se dice expresa de EE.UU.

Aunque luego la Sedena explicó que el encuentro con “El Inge” ligado al Cartel de Jalisco se dio en contexto de mediación para liberar militares retenidos y que en 2018 no había orden de aprehensión en su contra,aun asi la sospecha siguio en aire.

Convertir una foto ya politizada en criterio operativo para suplantar a todo el mando militar por un Secretario de Seguridad «manchado» por la evidencia y tambien por la sospecha, es un salto lógico que Krame no documenta.

Qué sí puede tener Harfuch y qué no

Una cosa es reconocer que Harfuch participa en el círculo de coordinación de seguridad nacional por instrucción presidencial, se sienta en mesas donde se discute inteligencia estratégica y tenia motivación suficiente para empujar el cierre de la pinza contra El Mencho; otra muy distinta es venderlo como el “cerebro” táctico de un operativo militar de Fuerzas Especiales que, según el Secretario de Defensa,la doctrina, planearon y ejecutaron ellos mismos y fue claro y contundente.

Si acaso, la propia lógica de Krame apuntaría a OGH como alguien con peso en la inteligencia estratégica ,pero el relato de Trevilla deja clarísimo que la inteligencia operativa y táctica –la que identifica la visita en Tapalpa, confirma la permanencia, arma la fuerza conjunta, decide el cerco, repela el fuego y evacúa al objetivo– estuvo en manos de Defensa, Guardia Nacional y Fuerza Aérea.

Llamar a eso “mastermind Harfuch” es más mercadeo que análisis: acomoda bien a la estrategia mediática de Harfuch y en un hilo de X, pero se estrella de frente con el parte oficial del general que estuvo al mando del dispositivo.

En ningun momento de la narrativa de captura por parte del general Trevilla, aparece una sola mención a Omar García Harfuch ni a ayuda proveniente de él para ejecutar la captura; todo el relato atribuye inteligencia, planeación y ejecución a Defensa.

Aunque Codigo Magenta ha ido mas alla,presume que OGH fue dejado fuera, que la Presidenta no sabia y que incluso fueron detectados por EE.UU, operadores cercanos a Garcia Harfuch, haciendo cosas no muy correctas.

Con informacion: @GhalebKrame

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: