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viernes, 4 de septiembre de 2026

“MULTIASESINO que MATÓ a su SOCIO, su ESPOSA, HIJA de 3 AÑOS, una EMPLEADA y la MASCOTA USÓ ARMA con SILENCIADOR”… el hijo mayor de la pareja, de 6 años, sobrevivió.


Meses antes de que Atizapán quedara marcado por el multihomicidio del músico Jonathan Meléndez y su familia, el nombre de Diego Sebastián Rosen Ferlini —hoy detenido como probable responsable— ya aparecía entre denuncias por presuntos fraudes en el negocio de rentas vacacionales.

Usuarios que buscaban hospedaje en Cuernavaca, Tequesquitengo y Acapulco lo señalaban, junto con una mujer identificada como Paola Mandri, de operar primero bajo la marca +Relax y después bajo el nombre de NOMAD P.M.. El método denunciado incluía reservas canceladas sin devolución de dinero, contratos presuntamente apócrifos y cobros que, según testimonios difundidos en redes sociales, llegaron hasta los 500 mil pesos por víctima.

De rentas turísticas a una investigación por asesinato

Una usuaria publicó el 21 de julio, en un grupo de Facebook sobre rentas en Cuernavaca, Teques y Acapulco, que fue defraudada por cerca de medio millón de pesos en el alquiler de un inmueble en Valle de Bravo.

“Me hicieron un fraude de aproximadamente medio millón de pesos por Hospedaje Vacacional en Valle”, escribió la denunciante, quien aseguró que había al menos 11 personas afectadas. La advertencia era clara: revisar contratos, referencias, depósitos y documentos antes de soltar dinero o entregar propiedades. Una recomendación que, al parecer, llegó demasiado tarde para varios clientes.

El historial empresarial de Rosen Ferlini tampoco se limita a las acusaciones en redes. El Poder Judicial de la Ciudad de México lo registra como parte demandada en un juicio mercantil promovido por Banorte contra Shark BTL y otras personas, dentro del expediente 1110/2019.

Ese antecedente tomó otra dimensión luego de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México confirmó que Rosen Ferlini era socio comercial de Jonathan Meléndez. La relación, según las autoridades, habría permitido que el ahora imputado entrara al departamento de la familia en el conjunto residencial Grand Viure, en Zona Esmeralda, sin levantar sospechas.

La Fiscalía mexiquense investiga una disputa económica entre ambos socios. Hasta ahora, una de las líneas apunta a una deuda relacionada con efectivo y criptomonedas, aunque la carpeta mantiene abiertas otras hipótesis.

Un ataque presuntamente preparado

De acuerdo con las indagatorias, Diego Sebastián no habría llegado improvisando. Días antes del ataque pidió a Gerardo —el otro detenido— cinta adhesiva industrial, guantes negros de uso rudo y cinchos de plástico.

También le habría ofrecido un pago considerable en dólares para acompañarlo a la vivienda de las víctimas en Zona Esmeralda. Gerardo declaró que desconocía las verdaderas intenciones de Rosen Ferlini, pero aceptó participar en el traslado.

Los peritajes indican que el agresor utilizó un arma corta calibre 9 milímetros equipada con silenciador. El arma, sin embargo, no fue encontrada en la casa.

El martes pasado fueron asesinados Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista de Camilo Séptimo; su esposa, Ana Paola, de 35 años y embarazada; su hija de 3 años; y Aleyda Romero, de 21 años, quien trabajaba en las labores domésticas del hogar. La mascota de la familia también murió durante el ataque.

El hijo mayor de la pareja, de 6 años, sobrevivió. Fue entregado a sus familiares y recibe acompañamiento de las autoridades.

Rosen Ferlini y Gerardo permanecen en el Ministerio Público mientras la Fiscalía integra el expediente para solicitar y ejecutar órdenes de aprehensión por los asesinatos.

Aleyda: el daño colateral de una presunta disputa

Aleyda Romero vivía a 103 kilómetros de Atizapán de Zaragoza, en San Martín Cuautlalpan, Chalco. Tenía 21 años, había estudiado una carrera técnica en enfermería y, desde hacía aproximadamente un año, trabajaba en labores domésticas.

Entre semana se quedaba con la familia Meléndez en Grand Viure, mientras que los fines de semana regresaba a su comunidad. Era uno de los principales apoyos económicos de su hogar.

Su último viaje de regreso a Chalco fue distinto: recorrió cerca de tres horas dentro de un ataúd, trasladada desde el anfiteatro de la Fiscalía de Homicidios de Tlalnepantla hasta la casa de su familia.

Al llegar a la calle Vicente Villada —un tramo aún sin pavimentar—, vecinos y familiares recibieron el féretro con confeti. Decenas de pobladores acompañaron a la familia Romero Victoria, mientras en Facebook se multiplicaban los mensajes de condolencias.

La comunidad mantuvo una tradición de duelo: ofrecer comida a quienes llegaran a la carpa instalada en la calle para despedirla.

“Era muy alegre y carismática, me quedo con todo lo bonito que compartí con ella”, recordó su compadre, Ulises Estrada.

Antes de pedir privacidad para el velorio, Juana Victoria, tía de Aleyda, exigió justicia para su sobrina.

Duelo privado, investigación abierta

Los cuerpos de Jonathan Meléndez, su esposa, su hija y su mascota fueron entregados a sus deudos durante la madrugada en el servicio forense de la Fiscalía de Homicidios, en Tlalnepantla.

Jonathan, Ana Paola y la menor son velados de manera privada en una funeraria de la colonia Santa Mónica. Mientras la familia intenta despedirse en silencio, la investigación sigue armando el rompecabezas: una sociedad comercial, una presunta deuda, denuncias previas por negocios de hospedaje y un ataque que, según los primeros elementos, habría sido planeado con anticipación.

Con información: ELNORTE/

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