Visitanos tambien en:

lunes, 3 de agosto de 2026

«A que PINCHE RESERVADERO: AHORA OCULTAN los DETALLES del BANQUETE de OPACIDAD con la FIFA en el CASTILLO de CHAPULTEPEC»…juegan a las escondidas con documentos públicos.


México, se ha convertido en el país donde la transparencia se maneja bajo llave y con sello de “reservado”. El INAH decidió esconder los documentos que explican cómo autorizó la cena de gala de la FIFA en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, como si el problema fuera la curiosidad pública y no el sospechoso banquete de opacidad que montaron alrededor del evento.

Asi le respondieron a REFORMA:

En respuesta a solicitudes de información presentadas por REFORMA, el Instituto negó el acceso al oficio mediante el cual autorizó el uso del recinto, al dictamen técnico que avaló el evento, a las comunicaciones por las que la Dirección General de la dependencia tuvo conocimiento de la celebración y a cualquier convenio o instrumento jurídico relacionado con la organización de la cena, previa a la apertura del Mundial de Futbol.

La Dirección de Asuntos de lo Consultivo informó que la documentación fue clasificada como reservada con fundamento en el Artículo 112, fracciones VII, X y XII, de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, «ya que forma parte de un procedimiento administrativo en trámite» y su difusión podría afectar las estrategias de defensa institucional.

En una segunda respuesta, el Instituto clasificó como parcialmente reservada la información relacionada con la distribución del pago de «más de un millón de pesos» realizado por la FIFA por el uso del Castillo y confirmó que los documentos solicitados se encuentran vinculados a una carpeta de investigación abierta en la Fiscalía General de la República (FGR).

Entre la información reservada se encuentran oficios, convenios y comunicaciones intercambiados entre el INAH, el Gobierno de la Ciudad de México y el fideicomiso Pro-Bosque de Chapultepec para fundamentar el reparto del pago que habría realizado la FIFA entre esos dos destinatarios y la Tesorería de la Federación, así como la instrucción de pago dirigida a la organización deportiva con las cuentas bancarias y porcentajes asignados a cada receptor.

Porque, claro, cuando toca explicar por qué un recinto histórico terminó convertido en salón VIP para mil invitados, la respuesta institucional es la de siempre: “no hay nada que ver aquí, salvo una investigación en curso, secretos administrativos y la sana costumbre de echarse la bolita.”

Lo verdaderamente escandaloso no es solo la fiesta, sino el teatro burocrático para ocultar oficios, convenios, dictámenes y hasta la ruta del dinero, como si el país no tuviera ya suficiente experiencia en simulación gubernamental.

Lo más delicioso de esta tragicomedia es el clásico truco del poder: primero afirman que hubo pago, luego que hubo distribución, luego que no aparece el convenio, y al final todos dicen que la responsabilidad está en otra ventanilla. 

Un desfile de funcionarios que incluye a la Presidenta Claudia Sheinbaum jugando a las escondidas con documentos públicos, mientras el Castillo de Chapultepec queda como escenario de lujo para una cena privada y la rendición de cuentas, otra vez, termina servida en plato hondo… pero invisibilizada.

Y así, entre reservas, carpetas, “búsquedas exhaustivas” y autoridades que se señalan entre sí como si fueran estudiantes ante el maestro, el mensaje es clarísimo: si la cosa huele a privilegio, opacidad y posible irregularidad, entonces se clasifica; si huele a rendición de cuentas, se archiva; y si alguien pregunta demasiado, se le receta secrecía institucional.

Es un «Pinche reservadero» convertido en política pública.

Con información: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: