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lunes, 20 de julio de 2026

LA «SCJN SUPREMAMENTE TALEGONA: REPORTE de CHAMBA de MINISTROS CAYÓ 37%»… trabajan menos, resuelven menos y escandalizan más.


La nueva Corte del supremo acordeón (SCJN) logró lo impensable: trabajar menos, resolver menos y aun así presumir que todo va “en orden constitucional”. Una obra maestra de eficiencia… al revés.

Un circo con toga

Según el reporte de Integralia publicado por La Silla Rota, entre septiembre de 2025 y febrero de 2026 la nueva SCJN resolvió 1,218 asuntos, mientras la integración anterior había despachado 1,944 en el mismo lapso; una caída del 37% en productividad, pero con todo el drama institucional incluido. No es una Corte, es un reality show jurídico donde se cancelan temporadas, recortan capítulos y al final nadie sabe cómo acabó la serie.

Siete de cada diez: justicia exprés… sin justicia

El dato fino: siete de cada diez asuntos concluyeron sin que la Corte analizara el fondo, porque se fueron por la salida de emergencia procesal. Es como si el máximo tribunal hubiera descubierto que estudiar expedientes cansa y mejor despacha todo con “improcedente”, “sobreseído” y “archívese».

El acordeón de nueve ministros

La nueva Corte, reducida a nueve ministras y ministros, funciona como un acordeón: se estira para el discurso, se encoge para el trabajo. Los datos oficiales muestran menos asuntos resueltos en Pleno respecto del esquema anterior con dos salas, pero el relato institucional insiste en que todo es “modernización” y “simplificación”. Traducido del burocratés: hacemos menos, tardamos más y presumimos más.

Productividad creativa, justicia decorativa

Integralia documenta que la caída en productividad coincide con una Corte que se especializó en no entrar al fondo de los casos, mientras el gobierno vende la idea de que ahora sí el Poder Judicial “se acerca al pueblo”. En la práctica, el pueblo se acerca… a la puerta cerrada, porque su asunto se fue al limbo procesal sin siquiera un análisis serio.

El arte de no decidir

Un tribunal constitucional que evita analizar el fondo de siete de cada diez asuntos perfeccionó el sueño de cualquier gobierno: un árbitro que siempre pita fuera de lugar antes de revisar la falta. Así, la Corte no incomoda, no estorba y sobre todo no deja huella jurisprudencial que después pueda usar alguien que no esté alineado al poder en turno.

Con información: LASILLAROTA/

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