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jueves, 30 de julio de 2026

"JUEZ FEDERAL CANCELA ORDEN de CAPTURA de LIGADO V.I.P a MEGAHUACHICOL que HUYÓ a EE.UU"...se entregó a dios en vez de la FGR.


En el emocionante episodio de “La justicia selectiva mexicana sí funciona… pero en cámara lenta y con final alternativo”, un juez federal decidió que detener a un presunto operador de uno de los mayores escándalos de huachicol fiscal del país era, básicamente, un exceso de entusiasmo.

Víctor José Carretero Zardeneta, agente aduanal vinculado al contrabando de unos discretos 144 millones de litros de hidrocarburos por la Aduana militarizada de Matamoros —una minucia, casi un error de contabilidad—, acaba de recibir un elegante “usted disculpe” cortesía del sistema judicial. 

El juez Mario Jorge Melo Cardoso concedió un amparo que, en términos prácticos, borra la orden de aprehensión y propone algo más civilizado: invitarlo a comparecer… sin prisas, sin esposas y, de ser posible, sin incomodidades.

Porque, según el criterio judicial, la Fiscalía General de la República no logró explicar por qué detener a alguien que ya se les peló una vez sería una buena idea. Detalles, formalismos, minucias legales: esas cosas aburridas que, al parecer, pesan más que 144 millones de litros de combustible ilegal.

Y es que Carretero no solo tenía una orden de captura previa, sino que —según versiones periodísticas— ya había hecho lo que cualquier ciudadano responsable haría en su situación: cruzar tranquilamente a Brownsville, Texas, aprovechando su nacionalidad estadounidense. Un pequeño viaje de negocios, nada que ver con evadir la justicia.

Pero no nos adelantemos. El juez de control que originalmente ordenó su aprehensión había argumentado, con una lógica bastante terrenal, que el acusado tenía motivos suficientes para no presentarse voluntariamente: posibles penas altas, prisión preventiva y, por si fuera poco, vínculos con una organización criminal transnacional, redes de apoyo y dinero suficiente para desaparecer del mapa. Vamos, lo básico.

Sin embargo, para el juez Melo Cardoso, muy conocido entre criminales organizados del Cártel del Golfo, todo eso fue considerado poco más que especulación con tintes dramáticos. “Razonamientos dogmáticos”, los llamó, como si hablar de fuga en un caso donde el implicado ya se fugó fuera una exageración literaria.

Así que la nueva estrategia será más cordial: en lugar de buscarlo con orden de captura, ahora la FGR podrá pedirle amablemente que asista a una audiencia. Quizá con un recordatorio por correo. O un mensaje de “cuando gustes, sin compromiso”.

Eso sí, la historia no termina aquí. La Fiscalía ya impugnó el amparo, así que ahora el asunto queda en manos de un Tribunal Colegiado. Es decir, el capítulo continúa, con la esperanza de que en algún punto alguien recuerde que estamos hablando de uno de los mayores casos de contrabando de hidrocarburos del país… y no de una falta administrativa.

Mientras tanto, el mensaje parece claro: en México, puedes mover millones de litros de combustible ilegal… pero cuidado con no llenar bien el formato.

Con información: ELNORTE/

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