En Tamaulipas,bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal, no hay una “guerra contra el crimen”; hay una administración del crimen. Y en ese tablero, Derek Maltz,ex-jefe de la DEA en EE.UU, no dijo nada nuevo, pero sí dijo lo que muchos prefieren esquivar: los cárteles no son el problema central, son el síntoma. El verdadero músculo —el que permite que todo funcione, se expanda y se vuelva intocable— está sentado en oficinas públicas, firma presupuestos, cobra quincena y…hasta presume que si tiene visa,aunque ni cruce,ni pueda cruzar.
La ecuación es brutal porque desmonta la narrativa cómoda: no es que el Estado esté siendo rebasado, es que partes del Estado están alquiladas.
El crimen organizado no evade al gobierno; lo integra, lo financia políticamente,le arrima los votos amagados y, en demasiados casos, lo dirige y si algun ciudadano se opone o ventila algo en publico,se muere enseguida.
Por eso resulta intelectualmente deshonesto —y políticamente conveniente— seguir vendiendo la idea de que el enemigo principal es el sicario que aprieta el gatillo. Ese es reemplazable. El funcionario que abre la puerta, garantiza impunidad y convierte recursos públicos en infraestructura criminal, no.
Maltz lo plantea sin rodeos: mientras no se desmantele la red de protección institucional, cualquier “golpe” al narco es cosmético. Y Tamaulipas es el laboratorio perfecto de esa tesis. Aquí, la frontera entre autoridad y delincuencia no es difusa: es funcional.
Hay cadenas de valor completas donde el crimen necesita del Estado para operar con eficiencia: desde el tránsito de mercancías ilícitas hasta la limpieza de dinero y la contención selectiva de violencia para no “descomponer la plaza”.
Por eso la afirmación incómoda —pero necesaria—: ciertos funcionarios son más peligrosos que los propios operadores criminales. No porque disparen, sino porque deciden cuándo se dispara, contra quién y con qué consecuencias… o sin ellas. Son ellos quienes convierten al crimen en sistema y no en contingencia. Sin esa capa de complicidad, los cárteles serían organizaciones violentas; con ella, se vuelven estructuras de poder.
Insistir en combatir primero al eslabón armado sin tocar el engranaje político-administrativo no solo es inútil, es deliberadamente ineficaz. Es simular combate mientras se preserva el negocio. Por eso la propuesta de Maltz —perseguir con prioridad a los funcionarios corruptos, judicializarlos incluso fuera del país si es necesario— no es injerencista ni exagerada: es lógica básica de desmantelamiento.
Porque si algo ha quedado claro en Tamaulipas, es que el crimen organizado no sobrevive por su capacidad de fuego, sino por su capacidad de gestión. Y esa gestión, nos guste o no, se despacha desde el gobierno.
Que le respondió el humor social digital:
El tuit de Derek Maltz , publicado el pasado 4 de junio de 2026, llama a combatir a los cárteles mexicanos («Mexican Terror») atacando la corrupción que los protege. Insiste en que los cárteles no operan solos y dependen de funcionarios corruptos, y pide específicamente a Omar Harfuch (@OHarfuch) y autoridades mexicanas que detengan y extraditen a los funcionarios recientemente imputados en Nueva York (SDNY).
Incluye un video y hashtags como #CartelViolence, #AntiCorruption, #FentanylCrisis y #FentalFreeAmerica.
Métricas generales del tuit (al 6 de junio de 2026):
- Vistas: 97,326
- Likes: 3,968 (muy positivo)
- Reposts: 1,844 (fuerte difusión)
- Replies (respuestas): 505
- Quotes (citas): 124
- Bookmarks: 169
El engagement ,es decir la participación e interacción es altamente positivo en términos cuantitativos: miles de likes y reposts en menos de 48 horas indican que resonó fuerte entre audiencias interesadas en seguridad, frontera y crítica al narcotráfico (principalmente conservadores y críticos del gobierno mexicano actual).
Análisis de replies y quotes
De las 505 respuestas, analizamos las más relevantes (las de mayor engagement vía búsqueda Top en la conversación). El tono general es de apoyo mayoritario al mensaje central: “los cárteles necesitan corrupción oficial para sobrevivir, hay que ir contra los funcionarios corruptos”. No hay defensa explícita de los cárteles ni de la corrupción.
A favor (mayoría clara en las respuestas más visibles y con más likes):
- Coinciden en que el problema es estructural y que los cárteles dependen de protección política, policías, empresarios e instituciones.
- Muchos vinculan directamente al partido Morena, a López Obrador y a Claudia Sheinbaum como parte del problema (“narco-secta”, “narco-gobierno”).
- Apoyan explícitamente la extradición de los funcionarios imputados en EE.UU. y piden más acción contra la corrupción.
- Ejemplos destacados:
- Respuestas con +50-75 likes celebran que “por fin alguien dice la verdad” y piden que nadie quede por encima de la ley (incluyendo funcionarios de alto nivel).
- Varios usuarios mexicanos agradecen la intervención externa y piden que EE.UU. declare a Morena organización terrorista o actúe con más fuerza.
Métrica cuantitativa a favor: Likes y reposts del tuit original + replies con alto engagement (varios superan los 30-70 likes) muestran respaldo claro.En contra o con críticas (minoría, pero presentes en replies y quotes):
- Crítica principal 1: “¿Y el lado estadounidense?”
Varios responden que el problema también está en EE.UU.: demanda de drogas (millones de consumidores), tráfico de armas desde EE.UU. hacia México, distribución dentro de territorio americano y supuesta corrupción en la frontera o DEA. Argumentan que solo se enfoca en México y se omite la responsabilidad gringa. - Crítica principal 2: Desconfianza hacia @OHarfuch.
Varias respuestas (algunas con decenas de likes) afirman que Harfuch “es parte del problema”, tiene vínculos con Genaro García Luna o con el propio sistema corrupto, por lo que no puede liderar la limpieza. - Otras críticas menores: Acusaciones de que el video o el mensaje es parcial, o memes/ironia (“¿amaneció de buen humor?”).
Métrica cuantitativa en contra: Las respuestas críticas tienen menos likes (generalmente <20) y menos difusión que las de apoyo. Los 124 quotes probablemente incluyen tanto apoyo como cuestionamientos, pero no dominan.Resumen final
- Predominio claro a favor: El tuit generó consenso en que la corrupción oficial es clave para desmantelar a los cárteles. La audiencia lo vio como un llamado fuerte y necesario, especialmente entre críticos del gobierno mexicano actual.
- Debate realista: No es un apoyo ciego; hay una corriente importante que exige “mirar también al lado americano” (demanda, armas y corrupción bilateral).
- Polarización política: En México el debate se centró en Morena vs. oposición; en EE.UU. refuerza narrativas de “seguridad nacional” y frontera.
En pocas palabras: buen engagement positivo (miles de likes/reposts), respuestas mayoritariamente alineadas con el mensaje anti-corrupción, pero con críticas puntuales sobre unilateralidad y desconfianza hacia Harfuch. El tuit está “prendiendo” en círculos anti-narco y críticos del gobierno mexicano.
Así que no: el problema no empieza en la brecha ni termina en el enfrentamiento. Empieza en la oficina pública donde alguien, como Américo Villarreal y gran parte del pais, decidió que era más rentable administrar el crimen que combatirlo.
Con informacion: ELNORTE/redes

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