Visitanos tambien en:

viernes, 8 de mayo de 2026

"ESO es EFICIENCIA CORRUPTORA": "CHAPITOS RECLUTARÓN GENERAL que DIRIGIA ESCUELA MILITAR de INTELIGENCIA y CUARTETO de MANDOS de POLICIAS de CARRERA"...todos subieron como las palmas y todos van a caer como cocos.

En Sinaloa no se improvisa la corrupción: se profesionaliza. La acusación presentada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York no describe a un puñado de policías descarriados, sino a un cuadro directivo completo, con currículum, antigüedad y, sobre todo, tarifa mensual bien definida al servicio de “Los Chapitos”.

Porque aquí no hablamos de novatos. Los cinco mandos policiacos requeridos por la justicia estadounidense no llegaron por accidente ni por error administrativo: son producto de décadas dentro del aparato estatal y, en algunos casos, de formación militar. Es decir, el Estado no fue infiltrado; fue reciclado.

Encabezando esta nómina paralela aparece el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, ex Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya. 

Un perfil que, en teoría, representa disciplina, inteligencia y control institucional… y que, según el gran jurado neoyorquino, cobraba alrededor de 100 mil dólares mensuales por garantizar exactamente lo contrario. No es menor el detalle: Mérida fue director de la Escuela Militar de Inteligencia. En otras palabras, el encargado de formar cerebros para la seguridad nacional terminó rentando el suyo al mejor postor.

El modelo no era aislado, sino sistemático. Marco Antonio Almanza, con tres décadas en la Policía de Investigación, habría encontrado en “Los Chapitos” un patrón más generoso: 300 mil pesos mensuales por permitir la producción de drogas y, de paso, usar la fuerza pública como brazo selectivo para detener rivales. No es corrupción, es outsourcing criminal con placa.

La estafeta no se cayó cuando lo relevaron. Alberto Jorge Contreras Núñez tomó el cargo… y también la mensualidad. La continuidad institucional, pero aplicada al cobro de sobornos. Entre 2022 y 2026, según la acusación, el flujo de dinero siguió tan estable como cualquier programa gubernamental que sí recibe presupuesto.

El entramado se completa con perfiles igualmente “experimentados”: José Antonio Dionisio Hipólito, subdirector de la Policía Estatal durante cinco años, y Juan Valenzuela Millán, “Juanito”, comandante municipal en Culiacán por seis años. Trayectorias largas, responsabilidades altas y, presuntamente, una misma línea de mando real: la del crimen organizado.

La constante no es solo la corrupción, sino la calidad del reclutamiento. “Los Chapitos” no necesitan infiltrarse en instituciones débiles; seleccionan cuadros ya formados por el propio Estado. Policías de carrera, mandos con experiencia, militares con entrenamiento en inteligencia. El mensaje es claro: el problema no es la falta de capacidad institucional, sino para quién se utiliza.

Y mientras tanto, la narrativa oficial seguirá hablando de “casos aislados”, como si cinco mandos de alto nivel, operando durante años y cobrando de manera sistemática, fueran una coincidencia estadística y no una estructura funcional.

En Sinaloa, al parecer, la lealtad institucional sí existe. Solo que tiene precio… y se paga en dólares.

Con informacion: ELNORTE/ Imagen.Valenzuela Millan/@Crux1469

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: