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miércoles, 1 de abril de 2026

«AMERICO CONFESÓ INVOLUNTARIAMENTE»: CON un REFLEJO PSICO-BIOQUIMICO de NEGACIÓN TARDIA en la AUTOPSIA VERBAL de «AHÍ estan los VERDADEROS HUACHICOLEROS»…quiso excavar un pozo para enterrar su propio bidón de gasolina.


Cuando el Gobernador de Morena,Americo Villarreal Anaya,afirmó hace unos dias y tras decomiso millonario de Huachicol el pasado domingo en Reynosa: “ahí están los verdaderos huachicoleros y queremos llegar al fondo de quiénes son”, activó un mecanismo clásico de proyección política: el individuo acusado lanza la narrativa hacia el vacío para que el eco regrese sin nombre. En términos clínicos, sería una reacción compensatoria de defensa límbica, donde la amígdala busca reducir el cortisol de la culpa transfiriendo la sospecha al entorno.

Fisiológicamente, este tipo de discurso produce un pico en dopamina retórica: la falsa euforia del poder al narrar una persecución contra “los malos” mientras el cuerpo político propio está intoxicado del mismo químico. El mensaje no buscaba justicia; babusca autorregulación del daño reputacional.

Traducción bioquímica: la confesión inadvertida

En lenguaje biológico, el gobernador exhibe los síntomas de un síndrome de negación por exposición prolongada al combustible moral contaminado.

El proceso podría describirse así:

  1. Estimulación inicial: La declaración pública activa la secreción de adrenalina defensiva. Se trata del instinto primario ante el miedo al “descubrimiento metabólico”.
  2. Reacción compensatoria: Al pronunciar “verdaderos huachicoleros”, su corteza prefrontal reordena la narrativa, desplazando la autoincriminación hacia un “ellos” externo.
  3. Congestión política: La hipocresía se solidifica como una placa lipídica en el flujo institucional: impide el paso de la transparencia y mantiene la presión narrativa alta.
  4. Homeostasis mediática: El cuerpo gubernamental intenta estabilizarse mediante declaraciones públicas dopantes (“que no cejemos”, “que queden expuestos”), oxigenando la percepción de actuar, no de ocultar.

El resultado es un cuadro de autoexoneración compulsiva, un reflejo químico del poder cuando sospecha que su ADN político ya comparte secuencias con el delito que pretende erradicar.

El contexto: Reynosa, el epicentro de la combustión

El hallazgo de los dos millones 189 mil litros en Reynosa no es un operativo aislado: es la exposición del sistema circulatorio del huachicol cuya sangre corre por las venas del poder. Y aquí la ironía es casi quirúrgica: el gobernador celebra una acción que, por la red descrita en el libro Ni venganza ni perdónpodría haber rozado sus propios tejidos.

Si seguimos esa línea, la frase se convierte en una confesión involuntaria de identidad molecular:

“Ahí están los verdaderos huachicoleros” → ahí estamos nosotros, en nuestra forma más refinada y camuflada, los que destilan moral mientras trafican gasolina fiscal.

Diagnóstico final

Desde la mirada de un “especialista clínico en retórica patológica”, Villarreal sufre un cuadro mixto de:

  • Negación inflamatoria aguda, hacia los vínculos de su administración con el huachicol fiscal.
  • Verborrea defensiva crónica, reflejada en mantras institucionales sobre “llegar al fondo”.
  • Amnesia selectiva inducida por interés político, un proceso donde se recuerda el delito ajeno pero se metaboliza el propio.

En simple: el gobernador habla como quien quiere excavar un pozo para enterrar su propio bidón y lo hace oliendo, todavía, a octanaje electoral.

Que dice Reforma: 

En el libro «Ni venganza no perdón», recientemente publicado en coautoría, Julio Scherer, ex consejero jurídico del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, relata que Jesús Ramírez Cuevas llevó en el sexenio anterior a Sergio Carmona -empresario de Reynosa asesinado en 2021 en San Pedro, Nuevo León, y conocido como el «Rey del Huachicol»- a Palacio Nacional para financiar campañas morenistas con el llamado «huachicol fiscal».

El texto también involucra a Villarreal y a Mario Delgado, ex dirigente nacional de Morena y actual titular de la Secretaría de Educación Pública.

Sin mencionar nombres, pero al referirse al aseguramiento de casi dos millones 200 mil litros de combustible presuntamente ilegal en Reynosa, Villarreal señaló que ahí se encuentran los verdaderos traficantes de hidrocarburos en Tamaulipas.

«Que ahí están los verdaderos huachicoleros y queremos llegar al fondo de quiénes son para que, queden realmente expuestos», reiteró.

Una de las principales acusaciones del ex Gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca contra la actual Administración ha sido precisamente el tema del huachicol.

Durante su gestión, Villarreal ha insistido en negar los señalamientos contra su gobierno y, al mismo tiempo, ha buscado señalar presuntas irregularidades de la anterior Administración de Acción Nacional.

Con informacion: REFORMA/

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