Un grupo del crimen organizado colgó mantas en distintos puntos de Chilpancingo, en donde asegura que dejará que el Paseo del Pendón y la Feria de Navidad y Año Nuevo que inicia este domingo 21 en esta capital se desarrollen en paz y prometió que no va a realizar ningún ataque.
Una de las lonas apareció la mañana de este viernes en las instalaciones de la Feria de Navidad en la Colonia Los Ángeles. La organización criminal, presuntamente Los Tlacos, que dirige Onésimo Marquina quien en el pasado ha sido exhibido de la mano de gobierno de Morena, exigió a los organizadores de esta festividad que no instalen barras (cantinas) y tampoco jaripeos.
«Si vemos negocios con cantinas les vamos a dar para abajo», advirtió.
«Vamos a vivir nuestra feria por sus 200 años en santa paz, como Dios manda», se lee en las lonas.
El narco como autoridad
La manta mes parece el boletín oficial del nuevo ayuntamiento de facto: un grupo que promete “santa paz” mientras dicta, a mentadas de madre, cómo se va a celebrar la feria y quién se puede emborrachar y quién no.
- El mensaje no pide, ordena: nada de barras, nada de jaripeos, nada de negocios “de cantina”, bajo amenaza de “dar para abajo” a quien desobedezca.
- En la misma frase en que se asume dueño de la plaza, el grupo se disfraza de comité cívico que cuida a “la gente de la capital” y garantiza la fiesta “como Dios manda”.
Estado rebasado
- Mientras la lona escupe insultos, el Paseo del Pendón se prepara con más de 70 danzas y un despliegue de Guardia Nacional, Ejército y Policía Estatal para resguardar una feria que ya no controla el gobierno.
- El alcalde Gustavo Alarcón y la gobernadora Evelyn Salgado aparecen en los programas como figuras decorativas, invitados incómodos a una fiesta cuyo anfitrión real firma con sobrenombre de caricatura sangrienta.
Guerra entre patrocinadores
- Los Tlacos usan la lona para exhibir al edil priista como recaudador de Los Ardillos, el otro cártel que históricamente ha facturado con obra pública, cuotas millonarias y hasta secretarías municipales completas.
- En respuesta, la alcaldía se dice víctima de extorsión, denuncia cuotas de 33 millones y al mismo tiempo mantiene contratos con empresas señaladas por el grupo rival, una contabilidad política escrita con fuego y retroexcavadoras incendiadas.
- En noviembre pasado aparecieron lonas en donde se señala a Saúl Alarcón, hijo del alcalde Gustavo Alarcón, de «llevarle el dinero a Los Ardillos».

La feria sitiada
- La edición 200 de la feria se vende como símbolo de identidad y resistencia, pero cada arco de bienvenida es también un recordatorio de que el permiso definitivo lo concede un texto impreso en vinil y firmado por criminales.
- Comerciantes, danzantes y vecinos tienen que decidir si salen a la calle a celebrar o a comprobar si la “paz” ofrecida en la manta es tregua real o simple mercadeo de una franquicia del terror.
Quién manda
- Cuando una organización dicta horarios, prohíbe el alcohol, amenaza al alcalde “para enero” y promete seguridad a cambio de obediencia, ya no es un mensaje: es un decreto de gobierno paralelo.
- La manta no supera a la ficción; la humilla, porque deja claro que en Chilpancingo el guion ya no lo escriben los políticos, sino el crimen que regula la fiesta, el negocio y hasta la manera “correcta” de encomendarse a Dios.
Con informacion: ELNORTE/

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