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lunes, 10 de noviembre de 2025

«SIGANLE CREYENDO al HUMANISMO TRAMPA»: «DESEMBARCO de CORRUPTO de PEMEX en INFONAVIT REPLICA MODUS OPER_ANDY de la 4T»…la austeridad para los de abajo, la opulencia para los compadres.


El desembarco de Octavio Romero Oropeza en el Infonavit no sólo trajo consigo la esencia de Pemex—burocracia inflada, amiguismo sin pudor y sueldos insultantes—sino que consolidó el modus operandi de la 4T: la austeridad para los de abajo, la opulencia para los compadres. Mientras los trabajadores de este país luchan por recibir créditos dignos, Romero Oropeza y su séquito de “dorados” convierten al Infonavit en su club privado, donde el festín de nóminas es deporte olímpico y el nepotismo se ostenta sin rubor.

El club de los sueldos dorados

Romero Oropeza, aquel operador gris y omnipresente en Pemex, ahora manda en el Infonavit con un salario de 185,825 pesos mensuales, apenas seis mil abajo del sueldo presidencial, rodeado de exfuncionarios petroleros que saltaron del barril a la caja fuerte del instituto. Nueve de sus más fieles camaradas cobran $185,320 al mes, y la planilla de confianza ya rebasa los 4,900 puestos; 102 de estos flamantes burócratas llegaron junto con Romero y cobran más de 100 mil pesos mensuales.

Viejos conocidos, nuevos negocios

El guion es repetitivo y burdo: Marcos Manuel Herrería, ex director de Administración en Pemex, premiado ahora como secretario general del Infonavit; Jorge Luis Basaldúa, reciclado en la Subdirección General de Crédito; Carlos Fernando Cortez, Gabriela Susunaga y Frida Palacios, todos procedentes del naufragio petrolero, premiados con nuevas responsabilidades y sueldos de altura. Gustavo Álvarez Velázquez, el hombre del “Gas Bienestar” que sólo sirvió para quemarle recursos al erario, ahora se encarga de la cartera hipotecaria del Infonavit: ironía siniestra en un país de morosos institucionalizados.

La mentira de la austeridad

Con 389 directores o mandos superiores ganando más de 100 mil pesos y una nómina mensual de 60 millones sólo en esos niveles, queda claro que la tan cacareada “austeridad republicana” sirve para el discurso de mañanera, pero no para el club de amigos del régimen. El Infonavit, construido con el ahorro de los trabajadores, financia la ingeniería social de compadrazgo ejecutada por Romero Oropeza, quien además de agrónomo resultó ser amante de la alta nómina.

De las ruinas de Pemex al festín inmobiliario

Lo más grotesco es la continuidad del desastre: personajes como Javier Núñez López, que ayudó a inflar la deuda millonaria de Pemex a proveedores, ahora planean el futuro financiero de la institución hipotecaria más grande de México. ¿Reciclar el fracaso es requisito indispensable para acceder al paraíso dorado de los sueldos de confianza. El Infonavit, antes orgullo obrero, hoy es la agencia de colocaciones de los amigos del agrónomo tabasqueño.

Cifras y cinismo

El contraste con la jefa del Estado es más que simbólico: Romero Oropeza y su círculo gozan de un salario casi idéntico al de la presidenta de la República. Todo bajo el pretexto de la “transformación”, mientras la vieja práctica de premiar la lealtad y el compadrazgo sigue tan viva como siempre.

En resumen: Romero Oropeza y sus incondicionales han hecho del Infonavit su casa chica, repartiendo sueldos de fantasía a costa de los verdaderos dueños del instituto: los trabajadores mexicanos, quienes siguen esperando resultados mientras la élite se enriquece sin pudor.

Con informacion: ELNORTE/

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